Independentismo limonense

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Los movimientos independentistas en Costa Rica son aquellos que buscan la secesión total o parcial de distintas áreas de la República de Costa Rica.

Independentismo guanacasteco[editar]

Se conoce como independentismo guanacasteco al movimiento ideológico que busca la secesión total o parcial de la provincia de Guanacaste del resto de la República de Costa Rica.

Historia[editar]

La mayor parte del territorio de la actual provincia de Guanacaste no perteneció originalmente al territorio de Costa Rica sino que era independiente y se le conocía como Partido de Nicoya, dependiente de la Capitanía General de Guatemala como otros territorios de lo que a futuro serían las diversas naciones de Centroamérica. El 25 de julio de 1824 se anexa voluntariamente y por solicitud popular el Partido de Nicoya a la República de Costa Rica, efemérides que será luego celebrada como una de las fiestas nacionales y feriadas de Costa Rica.

No obstante la provincia sufrió por muchas décadas de abandono y marginación por parte de las autoridades centrales. Esto provocó el surgimiento de sentimientos autonomistas, identitarios y en algunos casos separatistas. Algunos historiadores consideran que las consignas supuestamente separatistas podían haber sido una forma de ejercer presión sobre el gobierno central o de llamar la atención hacia las problemáticas de la provincia, así mismo pueden haber sido exageradas a propósito por los gobiernos centrales para justificar la supervisión o la represión de movimientos políticos legítimos que denunciaban la situación de la provincia.

Uno de los principales líderes guanacastecos fue el médico Francisco Vargas Vargas (1909-1995) declarado benemérito de la patria. Vargas fue líder del partido Confraternidad Guanacasteca que luchaba por los derechos de Guanacaste y su población. Debido a esto llegó a ser apodado "protector de Guanacaste" y "candidato para la República Independiente de Guanascaste", lo cual levantó sospechas graves por parte del gobierno central del presidente León Cortés Castro, exacerbadas cuando el embajador de Costa Rica en Estados Unidos, Ricardo Castro Bechee advirtió a Castro que un reportaje del New York Times hacía referencia al deseo de independencia de Guanacaste.[1]​ Castro aceleró entonces la construcción del Cuartel General de Liberia en manos del ingeniero germano-costarricense Max Effinger (líder local del nazismo y aliado de Castro quien se dice simpatizaba con el fascismo). No obstante ni Vargas ni su partido pretendían la independencia real de Guanacaste sino las mejoras en sus condiciones de vida.

En los años setentas y ochentas surge el grupo radical Movimiento Autónomo de Guanacaste, una organización paramilitar que buscaba la independencia de la provincia, pero que nunca llegó a realizar actividades relevantes.[2]

El más reciente momento en que el tema resurgió fue cuando el diputado guanacasteco Ronal Vargas del partido Frente Amplio mencionó en su cuenta de twitter, a raíz del referéndum autonomista de Escocia, que le gustaría que Guanacaste también decidiera sobre volver a ser autónomo como lo hizo Escocia[3]​ (el twitter fue antes de que se conocieran los resultados de la consulta escocesa), lo cual generó fuertes críticas. Vargas aseguró luego que se refería a la autonomía y no a la independencia política. Vargas tuvo el respaldo del Movimiento Autónomo de Guanacaste que interpuso una coadyuvancia ante la Corte Suprema de Justicia apoyando el recurso interpuesto por Vargas donde buscaba detener su destitución como diputado a raíz de su renuncia argumentando que fue por presiones políticas.[4]

Independentismo limonense[editar]

Escudo de la provincia de Limón.

Distintos movimientos políticos y sociales han promulgado diferentes niveles de autonomía e incluso independencia y secesión de la provincia de Limón, en Costa Rica o de algunos de sus territorios. Estos han ido desde la independencia plena, la autonomía interna y la anexión a la República de Panamá.[cita requerida]

Causas[editar]

Limón es la provincia más pobre de toda Costa Rica y la que tiene los niveles más altos de violencia y criminalidad, especialmente en el cantón central. Irónicamente es también una de las provincias más ricas en cuanto a recursos productivos y agrícolas, turismo, biodiversidad e incluso es el único territorio costarricense que tiene petróleo (que no es explotado debido a la moratoria vigente contra la explotación petrolera en el país). Todo esto ha contribuido a generar un fuerte descontento social que ha hecho a muchos limonenses sentirse abandonados y marginados por el Estado y que se les da un trato desigual.

Además Limón es una región con una muy importante diversidad cultural, al ser centro de distintas etnias como la afro-caribeña (que es mayoritaria), algunas de las comunidades indígenas más grandes y numerosas y una gran cantidad de comunidades de inmigrantes asiáticos y europeos que han hecho a la provincia una plétora de distintas lenguas, culturas, costumbres, religiones y expresiones artísticas tradicionales. Además muchos limonenses hablan un dialecto propio conocido como Mekatelyu.

Historia[editar]

Una de las primeras propuestas de autodeterminación fue la presentada por el economista y co-fundador del partido Movimiento Libertario, Rigoberto Stewart, conocida como Limón Real entre finales de la década de 1990 y principios de los años 2000[5]​ y que buscaba impulsar un referéndum autonomista que aprobara su proyecto dotando a Limón de extensa autonomía interna dentro de Costa Rica para así poder implementar una sociedad libertaria. El esquema de administración política propuesto guarda similitud con el estatus de las regiones especiales administrativas como Hong Kong en China. Stewart escribió un libro en inglés y en español para explicar con profundidad su propuesta, Limón Real: una región libre y autónoma.[6]​ El plan fue descrito por el propio Stewart como la creación de una "región autónoma libertaria" con instituciones voluntarias para "proteger la libertad individual".[7]​ Sin embargo su propuesta no tuvo apoyo político y el referéndum no se llevó a cabo.

En el año 2002 la secta País Global de Paz Mundial intentó independizar el área de Talamanca en Costa Rica, particularmente las reservaciones indígenas y zonas fronterizas y selváticas, donde nombraron como rey y soberano al chamán y curandero indígena Lizandro Méndez, a quien coronaron en un hotel de la zona. Lograron convencer a muchos residentes de apoyar la independización de la región mediante la inversión de dinero. El “ministro de finanzas” Benjamín Friedman depositó cerca de 4 millones de dólares en la cuenta de Méndez para “obras sociales” y capital operativo del reino, aunque sería solo el primer desembolso de 100.000.000 de dólares que estaban destinados al nuevo país. No obstante tanto las autoridades indígenas como el ministerio de Seguridad y la administración del entonces presidente Abel Pacheco impidieron el proceso y expulsaron del país a los extranjeros.[8]​ A pesar de la oposición de las autoridades y asociaciones indígenas la idea de la independencia tuvo respaldo popular en ciertos sectores, en parte debido a la pobreza y abandono que sufren muchas de estas comunidades.[9]

Ya en el 2012 el ex diputado Edwin Patterson crea el grupo "Panamá por Nuestra Voluntad" e inicia junto a otros ciudadanos una propuesta de plebiscito para anexar las comunidades de Cahuita, Puerto Viejo y Manzanillo a Panamá.[10][cita requerida] Propuesta que no tiene el respaldo del gobierno panameño[cita requerida] ni validez jurídica ya que la legislación costarricense no permite la secesión de territorio. Algunos consideran que es únicamente una estrategia para hacer presión al gobierno central y obligarlo a responder por el abandono de la zona.[11][cita requerida]

Véase también[editar]

Referencias[editar]