Incendios forestales en los Estados Unidos

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Ir a la navegación Ir a la búsqueda

Los incendios forestales son un problema común para los estadounidenses, especialmente, para los que residen en el estado de California y en las zonas cercanas del sur. Algunas medidas políticas fueron iniciadas al comienzo de 1908, con la ley de emergencia de incendios forestales. Desde entonces se han adoptado numerosas medidas como la disposición "Policy 10a.m". Las organizaciones como: FEMA y NFPA crearon medidas para ayudar en los casos de daños a edificios y casas. El Ejército y el Servicio Forestal de EE. UU también participan en preservar los bosques. Se ha podido constatar que los incendios forestales son un problema y el más reciente de ellos es el sucedido en Nevada en 2016.

Cartel para la prevención de incendios forestales que muestra un cigarrillo encendido y un bosque en llamas.

Historia sobre las medidas contra los incendios forestales en los EE.UU.[editar]

Desde el siglo XX varias agencias federales y estatales intervienen en la gestión de incendios. A inicios del siglo XX, por ejemplo, el gobierno federal, a través del Ejército de EE.UU. y del Servicio Forestal de los EE.UU., ha perseguido la extinción de incendios como el objetivo primario en la gestión los bosques de la nación. En esa época, el fuego se consideraba como una amenaza para la madera, un recurso natural económicamente importante. De este modo se decidió dedicar fondos públicos para prevenir y apagar los incendios. Por ejemplo, la Ley del Fondo de Emergencia para incendios forestales de 1908 autorizaba el déficit para gastar en el caso de una emergencia provocada por el fuego. Como resultado, el Servicio Forestal podía contraer un déficit de más de $1 millón en 1910 para hacer frente a este tipo de emergencia. Volviendo a la protección de recursos madereros, el Servicio Forestal adoptó la " Policy 10a.m." en 1935.m para defender el control de todos los fuegos alrededor de las 10 de la mañana, tras el descubrimiento de un incendio forestal. La prevención era fuertemente defendida a través de campañas de educación públicas como el Oso Smokey. Con estas campañas, el publico en general tenía conocimiento de cómo actuar en caso de una emergencia forestal. El sentimiento de rechazo hacia una tierra en llamas prevaleció de forma generalizada e inspiró los objetivos de actuación contra los incendios durante la mayor parte del siglo XX.

Texas se vio duramente afectado por los incendios en 2011, como se ve en este cartel del Museo de Silvicultura estatal en Lufkin.

A principios de 1970, la percepción pública ante las tierras en llamas empezó a cambiar. A pesar de la lucha sostenida para financiar para la extinción de los incendios en la primera mitad del siglo XX, estos siguieron asolando el paisaje de América del Norte. Los ecologistas empezaron a admitir la presencia e importancia ecológica de los incendios naturales causados por rayos a través de los Estados Unidos. Se tomó conciencia de que la supresión del fuego en los ecosistemas seguros de hecho puede aumentar la probabilidad de que se produzcan y se intensifiquen los incendios forestales. Con la aparición de la ecología del fuego como ciencia, empezó un esfuerzo para aplicar fuego a ecosistemas de manera controlada; aun así, la extinción es todavía la táctica principal en caso de incendios provocados o de amenaza a vidas o propiedades. En los años ochenta y a la luz de de esta comprensión nueva, empezaron a financiarse fuegos controlados para impedir incendios. En 2001, los Estados Unidos implementaron un Plan Nacional, aumentando el presupuesto para la reducción de combustibles peligrosos de $108 millones en 2000 a $401 millones.

Además de utilizar fuegos controlados para reducir la probabilidad de incendios catastróficos, también se han adoptado recientemente métodos mecánicos recientemente como el uso de chippers y otra maquinaria para combustibles peligrosos. Hoy los Estados Unidos mantienen que el "fuego, como proceso natural esencial será integrado a los planes y actividades de gestión de tierras y recursos. La respuesta a los incendios se funda en sus consecuencias ecológicas, sociales y legales. Las circunstancias en que un fuego ocurre, y las consecuencias probables para el bienestar y seguridad públicos y los recursos naturales y culturales dictarán la respuesta apropiada" (Departamento de Estados Unidos de Guiaje de Agricultura para Implementación de Federal Wildland Política de Administración del Fuego, 13 febrero 2009). Las cinco agencias reguladoras federales que dirigen la respuesta ante los incendios forestales para 676 millones de acres en los Estados Unidos son el Departamento del Interior, la Agencia de Administración de Tierra, la Agencia de Asuntos indios, el Servicio de Parque Nacional, el Departamento de Estados Unidos de Agricultura-Servicio Forestal y el Servicio de Pesca y Flora y Faunade los Estados Unidos. Varios centenares de millones de acres están también sujetos en el ámbito de los incendios a la intervención de los estados, los condados y los municipios. En 2014, los legisladores propusieron la Ley de Financiación en caso de desastres naturales para proporcionar $2.7 mil millones de fondos aprobados por el Congreso al USDA y al Departamento de Interior para luchar contra el fuego.

La interfaz urbano-forestal[editar]

Un aspecto de la política contra los incendios forestales que está ganando importancia es la interfaz urbano-forestal (WUI). Cada vez más personas están viviendo en "zonas rojas," es decir, zonas con alto riesgo de incendios forestales. La FEMA y el NFPA desarrollan normas concretas para guiar a los propietarios y constructores de casas sobre cómo construir y mantener estructuras en la WUI y cómo proteger las propiedades. Por ejemplo, la NFPA-1141 es una norma para la protección contra incendios de estructuras en desarrollos urbanísticos de bosques, zonas rurales y periferias de las ciudades, mientras que la NFPA-1144 es una norma para reducir los riesgos para las estructuras derivados de los incendios forestales. Para una lista completa de estas normas y directrices, pude consultarse http://www.nfpa.org/categorylist.asp?categoryid=124&url=codes%20&%20Estándares. La indemnización por pérdidas en WUI suele negociarse atendiendo a las circunstancias de cada caso. Esto está suscitando un debate sobre la carga de responsabilidad en la financiación y lucha contra un fuego en el WUI, es decir, si un residente escoge vivir en una zona roja a sabiendas, debe tener más responsabilidad en financiar la protección de su vivienda contra los incendios forestales. Una iniciativa para ayudar a las comunidades WUI es la denominada comunidades adaptadas a los incendios.

Economía de la política de gestión de los incendios forestales[editar]

Al igual que sucede con las operaciones de guerra, la gestión de los incendios es a menudo muy cara en los EE.UU. y el resto del mundo. Hoy, no es inhabitual que las tareas de extinción superen la cifra de $1 millones en justo unos cuantos días. El Departamento de Agricultura asignó $2.2 mil millones a la gestión de incendios en 2012. A pesar de que las tareas de extinción estén pensadas para beneficiar a la sociedad, existen otras opciones. Mientras estas opciones no consigan completamente reemplazar la extinción de fuegos como herramienta de gestión de los incendios, otras opciones pueden jugar una función importante y por tanto pueden incidir en los costes de extinción de los fuegos.

Dicha extinción y el cambio climático han dado lugar a episodios de mayor magnitud e intensidad. En términos económicos, los gastos realizados para la extinción en el siglo XX han contribuido a aumentar los costes actuales de extinción.

Carga regional de los incendios forestales en los Estados Unidos[editar]

Este mapa describe la carga regional de los incendios forestales en los EE.UU. de 1980@–2014. Estos se clasifican por "zonas de clima propicio a los incendios" según la definición del Servicio Metorológico Nacional.

A escala nacional, la carga de los incendios forestales se concentra notablemente en las regiones meridionales y occidentales. El Grupo (GACG) divide los Estados Unidos y Alaska en 11 zonas geográficas para el propósito de actuación ante situaciones de emergencia. Se presta especial atención a los incendios forestales. Una valoración nacional del riesgo en los Estados Unidos basada en GACG (con la ligera modificación de combinar California del sur y del norte, y la Cuenca del oeste y del este) indica que California (50.22% de riesgo) y el área sur (15.53% de riesgo) son las zonas geográficas con el más alto riesgo. Las regiones occidentales de la nación están experimentando una expansión de la población humana dentro y más allá de la interfaz WUI. Cuando se producen incendios en estas zonas propicias, a menudo las comunidades corren peligro por su proximidad al bosque. El sur es una de las regiones de mayor crecimiento con 88 millones de acres clasificados como WUI, por lo que en consecuencia tiene el número más alto de incendios por año. Más de 50,000 comunidades están en situación estimada de riesgo alto a muy alto. Esta estadística es atribuible en gran medida a la estación de riesgo que dura todo el año.

Incendios forestales destacados en los Estados Unidos[editar]

(Cronológico)

  • Peshtigo Fuego, 1871; la mayoría de pérdida de vida en unos EE.UU. wildfire.
  • Fuego grande de 1910 en los EE.UU.; shaped 20.º-siglo wildfire política
  • 1988 Yellowstone wildfires
  • 2011 Texas wildfires
  • 2013 Riachuelo de Castor Fuego en Idaho.
  • 2016 Nevada wildfire

Ver también[editar]

  • Lista de California wildfires
  • Lista de Washington wildfires
  • Smokey Oso

Referencias[editar]