Iglesia católica en Alemania

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La población católica, de acuerdo al censo alemán de 2011. En color más oscuro las regiones con mayor número de católicos.

La Iglesia católica se encuentra presente en Alemania, donde es católico el 30,7% de la población (25,17 millones de personas en diciembre de 2008).[1]​ Esa cifra es un 0,3% menos que el año anterior[2]​ y un 2% menos que en 2000.

El actual presidente de la conferencia episcopal es Robert Zollitsch, Arzobispo de Friburgo, la segunda mayor diócesis alemana, con 2,07 millones de católicos.[3]​ La Iglesia alemana, gracias a un impuesto eclesiástico compelido por todos aquellos registrados civilmente como católicos, es la más rica de Europa. Está dividida en 27 diócesis, 7 de las cuales tienen rango de sede metropolitana.[4]​ Todos los arzobispos y obispos son miembros de la Conferencia Episcopal Alemana. Antes de la reunificación de 1990 entre la República Federal Alemana (o Alemania Occidental) y la República Democrática Alemana (o Alemana Oriental), los católicos eran el 45% de la población de la Alemania Occidental.[5]​ Lo que facilita saber las estadísticas religiosas en Alemania son los contribuyentes cristianos que deben declarar su afiliación como impuesto eclesiástico, deducido por el Estado para transferir a la iglesia en el estado donde el contribuyente vive.[6]

Aparte de su peso demográfico, el catolicismo alemán tiene una profunda herencia religiosa y cultural, que se remonta a San Bonifacio, apóstol de Alemania y primer arzobispo de Maguncia, y a Carlomagno, enterrado en la catedral de Aquisgrán. Entre las localizaciones religiosas notables encontramos la Monasterio de Ettal, la Abadía de Santa Maria Laach y Oberammergau, famosa por su representación de la Pasión, que tiene lugar cada 10 años.

Historia del catolicismo en Alemania[editar]

Cristianización de los alemanes[editar]

Las etapas iniciales de cristianización de los diversos pueblos celtas y germánicos tuvo lugar solamente al oeste de Alemania, la parte controlada por el Imperio romano. La cristianización fue facilitada por el prestigio del imperio romano cristiano entre los paganos y se logró gradualmente por diversos medios. La conversión al cristianismo de los germánicos fue voluntaria a veces, particularmente entre aquellos grupos asociados al Imperio Romano. Aspectos de su religión pagana primitiva han persistido hasta la actualidad, incluyendo los nombres de los días de la semana.

Como el mandato romano desapareció en Alemania durante el siglo V, esta fase del catolicismo en Alemania también acabó. En un principio, las poblaciones galo-romanas o germano-romanas pudieron mantener el control de grandes ciudades como Colonia o Tréveris, pero en el 459, estas quedaron superadas por los ataques de las tribus francas, y la mayoría de galo-romanos o germano-romanos fueron muertos o exiliados.[7]​ Los nuevos llegados a las ciudades restabliron la observancia de los ritos pagans.[8]​ Los pocos católicos que quedaban no pudieron mantener su fe contra los nuevos señores francos.

En el 496, sin embargo, el rey franco Clodoveo I fue bautizado conjuntamente con diversos miembros de su casa real. A diferencia de las tribus de la Alemania oriental, que se volvieron arrianas, Clodoveo se convirtió al catolicismo. Siguiendo el ejemplo de su rey, muchos francos también se bautizaron, aunque su catolicismo se mezcló con ritos paganos.[8]

Durante los ocho siglos siguientes, misioneros ingleses, irlandeses y escoceses reintrodujeron el cristianismo a los territorios alemanes. Durante el período del Imperio franco, de todos estos misioneros los más importantes fueron Columbano, que estuvo activo en el Imperio Franco desde el 590, y Bonifacio, que estuvo activo desde el 716. Estos misioneros, particularmente los benedictinos escoceses, fundaron monasterios (los Schottenklöster, o "monasterios escoceses") que más tarde se combinarían en una única congregación gobernada por el abad del monasterio escocés de Ratisbona. La conversión de los pueblos germánicos comenzó con la conversión de la nobleza alemana, que esperaban imponer su nueva fe en la población general. Esta expectativa se basaba en la posición sacra del rey al paganismo alemán: el rey es responsable de interactuar con los dioses en nombre de su pueblo. Así la población no vio nada malo en que sus reyes escogiesen su modo favorito de adoración. El método favorito de mostrar la supremacía de la fe cristiana fue la destrucción de los árboles sagrados de los alemanes. Estos árboles, generalmente vejos robles u olmos, estaban dedicados a los dioses. Como el misionero podía hacer caer el árbol sin ser abatido por el dios, su dios cristiano debía de ser más fuerte.

Los sacrificios paganos, conocidos como blót, eran celebraciones estacionales donde se ofrecían presentes a los dioses apropiados y se pedía por cómo debía ser la siguiente temporada. Hechos similares también se realizaban en momentos de crisis, por los mismos motivos.[9][10]​ Los sacrificios, consistentes en oro, armas, animales o seres humanos, eran colgados de las ramas del árbol santo.

La misión hiberno escocesa acabó en el siglo XVIII. Con la ayuda de los cristianos nativos, lograron cristianizar toda Alemania.

El catolicismo como religión oficial del Sacro Imperio Romano Germánico[editar]

Provincias eclesiásticas y sus episcopales en la Europa Central en 1500

En la edad media, el catolicismo era la única religión oficial en el Sacro Imperio Romano Germánico (había residentes judíos, pero no eran considerados ciudadanos del imperio). Dentro del imperio la Iglesia Católica ejercía un gran poder. Grandes partes del territorio estaban gobernadas por señores eclesiásticos. Tres de los siete escaños del consejo de electores del Sacro Imperio estaban ocupados por arzobispos: el archicanciller de Borgoña (Arzobispo de Tréveris), el archicanciller de Italia (Arzobispo de Colonia) y el archicanciller de Alemania (Arzobispo de Maguncia)

El Emperador sólo podía serlo al ser coronado por el Papa.

La Reforma Protestante[editar]

Burgueses y monarcas estaban unidos en su frustración por el hecho que la Iglesia Católica no pagase ningún impuesto a los estados seculares mientras que ella misma cobrara impuestos a las personas y enviara los ingresos desproporcionadamente a Italia. Martín Lutero denunció al Papa por su participación en la política. La doctrina de los dos reinos luterana justificó la confiscación de las propiedades eclesiásticas y el estallido de la Gran Revuelta campesina de 1525 por los nobles alemanes. Esto explica el atractivo de algunos príncipes territoriales al luteranismo. También con las propiedades católicas confiscadas, los dominios eclesiásticos (católicos) se convirtieron en propiedad personal del ocupante del antiguo cargo religioso, por el derecho de gobierno adjunto al cargo.

El 25 de septiembre de 1555, Carlos V y las fuerzas de la Liga de Esmalcalda firmaron la Paz de Augsburgo para acabar oficialmente con las guerras de religión entre católicos y protestantes.[11]​ Este tratado legalizó la partición del territorio imperial en territorios católicos y protestantes. Bajo el tratado, la religión del gobernante (ya fuese luterana o católica) determinaban la religión de la población. Esta política queda ampliamente reflejada en la sentencia latina cuius regio, eius religio (quien reina, su religión, o en la terra del príncipe, la religión del príncipe). Las familias recibieron un período de tiempo durante el cual eran libres de emigrar a regiones donde prevaleciera su fe.

La intolerancia religiosa y las tensiones de Habsburgo fueron una de las razones de la Guerra de los Treinta Años, que devastaría gran parte de Alemania y causaría la muerte de cerca de 12 millones de personas, dos tercios de la población del Imperio.

Secularización de los estados eclesiásticos después de la Revolución Francesa[editar]

En la guerra de la Primera Coalición, la Francia revolucionaria derrotó a la coalición de Prusia, Austria, España y Gran Bretaña. Uno de los resultados fue la cesión de la Renania en Francia mediante la Paz de Basilea en 1795. Ocho años más tarde, en 1803, para compensar a los príncipes de los territorios anexionados, se realizaron una serie de mediatizaciones, que llevaron a una mayor redistribución de la sobiranía territorial en el Imperio. En aquellos momentos, grandes partes del territorio alemán aún estaban regidas por obispos católicos (95.000 km² con más de 3 millones de habitantes). A las mediatizaciones, los estados eclesiásticos fueron anexionados por los principados seculares vecinos. Solamente sobrevivieron tres estados no seculares: el principado de Ratisbona, fundado con la incorporación del electorado de Maguncia, y las tierras de los Caballeros Teutones y de los Caballeros de San Juan.

Monasterios y abadías perdieron sus medios de existencia y tuvieron que abandonar sus tierras. Paradójicamente, las pérdidas de tierras y propiedades hicieron que las iglesias alemanas (al igual que sucedió en Austria, Francia o Suiza) fueran más dependientes de Roma (ultramontano). Este cambio de 1850 fue sostenido por un clero más celoso, el resurgimiento de antiguas órdenes de enseñanza, la emergencia de las confraternidades marianas, nuevas congregaciones religiosas, y el sostenimiento de misiones populares.[12][13]

El Kulturkampf de Bismarck[editar]

A mediados del siglo XIX, la Iglesia Católica seguía siendo vista como una potencia política, incluso en la Prusia protestante, ejerciendo una gran influencia en grandes partes de la vida. A pesar de ello, desde el punto de vista católico (especialmente allí donde eran mayoría), los católicos a menudo se sentían intimidados por los gobernantes protestantes.

Catolicismo y el Tercer Reich[editar]

La Iglesia católica denunció el nazismo durante los años de su ascenso al poder, entre 1933 y 1934. Consideraba que su tarea principal era proteger a los católicos alemanes y a la misma Iglesia, ya que tanto Pío XI y Pío XII denunciaron públicamente el racismo y el asesinato de inocentes. A muchos judíos se les ofrecían certificados de bautismo por parte de las parroquias y los sacerdotes alemanes, y algunos se convirtieron, con tal de escapar de la deportación, detención o ejecución, aunque la política antisemita nazi no excluía a los "converdos", ya que su filosofía se basaba en la raza y no en la religión. La Santa Sede sabía de los asesinatos de judíos desde el principio, pues tenía representantes religiosos en todos los países ocupados. Muchos sacerdotes, religiosos y laicos, de manera individual, intentaron salvar judíos.

Adolf Hitler había sido criado como católico en Austria, aunque no practicaba su fe cuando ya de adulto alcanzó el poder. La Iglesia Católica estaba en oposición al nazismo, al igual que con otras ideologías como el comunismo, las cuales se consideraban incompatibles con la moral católica. Algunos obispos alemanes esperaban que sus sacerdotes promovieran un Partido Centrista católico. La mayoría de los diarios católicos daban su apoyo al Partido de Centro sobre el Partido Nazi. En Múnich había algunos católicos, tanto laicos como clérigos, que apoyaban a Hitler y, con ocasión y contra la doctrina católica a principios de la década de 1920 atacaron a un obispo por defender a los judíos.[14][15][16][17]​ Algunos obispos llegaron a prohibir a sus fieles que se uniesen al Partido Nazi. Esta prohibición fue modificada después del discurso de Hitler al Reichstag del 23 de mayo de 1933, donde describió al cristianismo como la fundación de los valores alemanes.[18]​ Los nazis formalmente no actuaron contra el catolicismo, pero sí promovieron una secta cristiana apóstata conocida como el "Cristianismo positivo" en oposición directa a la Doctrina y al Dogma católico.

Catolicismo en la República Democrática Alemana[editar]

Después de la Segunda Guerra Mundial, los católicos de la zona ocupada por el ejército soviético se encontraban bajo un gobierno de militancia atea. Muchas parroquias quedaron aisladas de sus diócesis de la zona occidental. El catolicismo alemán quedó menos afectado que el protestantismo por el establecimiento de la República Democrática Alemana, pues casi todo el territorio bajo ocupación soviética era históricamente de mayoría protestante, y sólo un 11% era de confesión católica. Solamente había dos zonas de mayoría católica en la República Democrática Alemana: una parte de la región de Eichsfeld, y la zona al sureste habitada por Sorbios.

La situación actual del catolicismo en Alemania[editar]

Miembros de la Iglesia católica en Alemania en diciembre de 2012 (provincias eclesiásticas).

Según los datos de 2009, solamente dos de los Bundesländer tienen una mayoría absoluta católica: Baviera al sureste (55,1%) y Sarre al oeste (63,4%).[19]​ Además de estos länder, el catolicismo también es la religión predominante en la Renania-Palatinado, en el Renania del Norte-Westfalia y en Baden-Wurtemberg.

El estado apoya tanto a la Iglesia Católica como a la Protestante. El estado ingresa impuestos para las iglesias y hay educación religiosa en las escuelas, impartida por maestros que, previamente, han sido aprobados por ellas. Los impuestos religiosos son deducciones automáticamente abonadas tomadas de todos los miembros registrados de la iglesia, independientemente de la regularidad en que asisten a las celebraciones.[20]

Hoy el catolicismo en Alemania encara varios desafíos:

  • tradicionalmente, había localidades con mayorías católicas y ciudades con mayorías protestantes; pero la movilidad de la sociedad actual ha comenzado a mezclar a la población. Las parejas interconfesionales afrontan el no ser capaces de compartir la misma comunión.[21]​ Debido a la continua secularización, la mayoría de bundesländer ya no tienen una mayoría de una confesión (a parte de las antes ciudades de mayoría católica, la única con una mayoría absoluta protestante es Schleswig-Holstein, con un 53,1%)[22]
  • la sociedad moderna está cambiando las viejas estructuras. Las uniones exclusivamente católicas se están desintegrando, incluso en zonas tradicionales como Baviera, donde la mayoría católica se perdió en la arquidiócesis de Múnich y Frisinga y en grandes partes de la Alta Baviera en fechas tan recientes como en 2010.[23]
  • la cantidad de católicos que asisten a misa dominical ha bajado (del 22% en 1990 al 13% en 2009) [24][25]

Uno de los mayores desafíos que presenta la Iglesia es mantener a los miembros registrados que paguen impuestos (independientmente de cuan a menudo asistan a las celebraciones) para encontrar parroquias y agencias, especialmente en sus organizaciones de ayuda internacional como Adveniat.[26]​ Los católicos alemanes, sin embargo, están divididos en cuanto al pago de un impuesto eclesiástico. En el marco del impuesto de un 8% adicional al 9% de impuesto sobre la renta se deduce en la fuente por el estado de los feligreses registrados (de las comunidades católicas y protestantes). Aunque el impuesto proporciona a las iglesias católica y luterana, con un recuento exacto de miembros y un beneficio neto de 5,6 millones de euros (en 2008), que ha ayudado a hacer que la Iglesia Católica Alemana sea una de las más ricas del mundo, obliga o excomulga a los católicos que deseen seguir siendo miembros pero no quieren pagar el impuesto. Muchos católicos están a favor de abandonar el sistema intacto, ya que paga los sueldos de miles de empleados del iglesia y contribuye a la tarea de los organismos de ayuda como Cáritas, entre otros. Otros miembros católicos dicen que no deberían ser forzados a salir de la iglesia o excomulgados, simplemente porque no quieren pagar el impuesto de la Iglesia.[27]

Incremento de dimisiones de católicos registrados durante el 2013 y acusaciones de apropiación indebida de Franz-Peter Tebartz/ "Efecto-Tebartz"[editar]

A finales de 2013 se produjo una avalancha de dimisiones y protestas en toda la nación debido a lo que los funcionarios de la Iglesia llamaban el "efecto Tebartz". Las investigaciones revelaron la supuesta malversación de fondos de la Iglesia por el obispo Franz-Peter Tebartz-van Elst de Limburgo a lo largo de diversos años. Llamado el 'bling-obispo', ha hecho crecer la desaprovación por la hipocresía de predicar las virtudes de la pobreza mientras vivían extravagantmente, como, viajando en primera clase en misiones humanitarias a la India con vuelos que cuestan alrededor de 7.000 € cada uno.[28]​ Tebartz y el Vicevicario Franz Kaspar han sido calificados por Lufthansa como viajeros habituales de asientos de lujo de grado senador, habiendo acumulado más de 100.000 puntos anualmente.

Terbatz encargó hacer un complejo residencial episcopal llamado "Centro Diocesano San Nicolás" con un costo de 5,5 millones de euros.[28]​ Los detalles del proyecto se mantuvieron en secreto para confirmar los rumores de lujos como saunas, bodegas o decoraciones interiores con gemas. La diócesis tenía alto presupuesto; aunque a menudo no tenía los fondos necesarios para costear gastos generales básicos y la consevación de las instalaciones de la iglesia, tales como el mantenimiento y servicios disueltos como la guardería.[28]

En octubre de 2013 1250 bávaros abandonaron la iglesia, el doble de los 602 que lo habían hecho en septiembre; y ciudades como Bremen, Osnabrück, Paderborn, Passau o Regensburg notificaron aumentos de tres veces de renuncias de católicos.[29]

Papas alemanes[editar]

León IX, uno de los ocho Papas alemanes.

Ocho Papas han sido alemanes o bien originarios de tribus germánicas. El Papa Bonifacio II, un ostrogodo, fue el primer Papa germánico, reinando entre el 530 y el 532. El siguiente Papa alemán fue Gregorio V (996-999). Durante el siglo XI hubo cinco Papas germánicos, Clemente VI (1046-1047), Dámaso II (1048), León IX (1049-1054) canonizado como santo, Esteban IX (1057-1058) y Víctor II (1055 – 1057).

El último Papa fue Benedicto XVI (2005-2013). La Canciller alemana Angela Merkel, durante su discurso dirigido a la Academia Católica Bávara "Acción Política basada en la Responsabilidad Cristiana", señaló que la encíclica Caritas in veritate de Benedicto XVI señala cómo superar la crisis económica del momento.

Referencias[editar]

  1. Bevölkerung und Katholiken in der Bundesrepublik Deutschland in German
  2. Eckdaten1990-2007
  3. Christa Pongratz -Lippitt, "Liberal to succeed Lehmann," The Tablet 16, February, 2008.
  4. Anuario Pontificio 2012, p. 1127
  5. Hermann Krose, S.J., editor Kirchliches Handbuch fur das katholische Deutschland (Freiburg: Herder, 1908-1940), all chapters.
  6. Craig Whitney, "Church Tax Cuts The German Fold," NY Times, 28 December 1992.
  7. Kurt Hoppstädter and HansWalter Herrmann (Publishers, Geschichtliche Landeskunde des Saarlandes, Book 2: Von der fränkischen Landnahme bis zum Ausbruch der französischen Revolution. Selbstverlag des Historischen Vereins für die Saargegend e. V., Saarbrücken 1977, Pg 17/18
  8. a b Kurt Hoppstädter and HansWalter Herrmann (Publishers, Geschichtliche Landeskunde des Saarlandes, Book 2: Von der fränkischen Landnahme bis zum Ausbruch der französischen Revolution. Selbstverlag des Historischen Vereins für die Saargegend e. V., Saarbrücken 1977, Pg 25
  9. See Viga-Glum’s Saga (Ch.26), Hakon the Good’s Saga (Ch.16), Egil’s Saga (Ch. 65), etc.
  10. Adam of Bremen. Gesta Hammaburgensis Ecclesiae pontificium Book IV. pp. Ch.26-28. 
  11. Bettenson, Henry; Maunder, Chris (2011). Documents of the Christian Church (en inglés). Oxford University Press. p. 229. ISBN 0191501514. 
  12. David Blackbourn, Marpingen: Apparitions of the Virgin Mary in Nineteenth-Century Germany (New York: Alfred Knopf, 1994), 29.
  13. Jonathan Sperber, Popular Catholicism in Nineteenth-Century Germany (Princeton, NJ: Princeton, 1984)
  14. Kevin Spicer Hitler's Priests (DeKalb: University of Northern Illinois Press, 2008), 30
  15. Spicer, Resisting the Third Reich, 29
  16. Ludwig Volk, Cardinal von Faulhaber, 1917-1945 Volume I (Mainz, 1975), 305-325.
  17. Faulhaber Archives in Archiv des Erzbistums Munchen und Freising
  18. http://www.ushmm.org/wlc/en/article.php?ModuleId=10005206
  19. Roman Catholic statistics by Bundesland 2009)
  20. Niels Sorrells,"Luther's spiritual heirs face uncertain future, CHRISTIAN CENTURY, March 20, 2007, 16
  21. Pongratz-Lippitt, Christa (26 de junio de 2004). «Katholikentag draws 20,000». TABLET. p. 26. 
  22. Protestant(EKD only) and Roman Catholic statistics by Bundesland 2009)
  23. Erzdiözese München: Nichtkatholiken seit 2010 in der Mehrheit Catholics a minority in Archdioses Munich: source Austrian Catholic Newservice
  24. [1]
  25. Key Performance Indicators of the Roman Catholic Church 1990 -2009
  26. See Willkommen zum Adveniat-Blog, Adveniat Media Portal, etc.
  27. Pongratz-Lippitt, Christa (22 de agosto de 2009). «Funding systme of German Church challenged». Tablet. p. 29. 
  28. a b c Muller, U. Martin; Wensierski, Peter.'Living in lap of luxury:Bishop's extravagant behavior triggers uproar'.August 23, 2013.Der spiegel online.http://www.spiegel.de/international/germany/german-bishop-of-limburg-triggers-uproar-with-luxurious-lifestyle-a-851707.html retrieved December 6, 2013
  29. 'Untrusting' Catholics rush to leave church'.November 7, 2013.The Local:Germany's news in English.http://www.thelocal.de/20131107/untrusting-catholics-rush-to-leave-church.retrieved December 6, 2013

Véase también[editar]

Enlaces externos[editar]

Fuentes[editar]