Iglesia Joven

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Iglesia Joven es un movimiento político chileno revolucionario de carácter pacífico, formado por sacerdotes católicos y laicos en el año 1968. Su principal acción fue la inédita ocupación de la catedral de Santiago de Chile el día 11 de agosto de ese año, en protesta por la visita del Papa Pablo VI a la ciudad de Medellín, Colombia. Los años 60 fueron una época de ebullición política en todo el mundo occidental, conmoviendo las instituciones políticas, aulas universitarias y también la Iglesia Católica, en particular sus representantes en América Latina. El sacerdote del Perú Gustavo Gutiérrez escribe Teología de la Liberación, donde enfatiza la figura de un Cristo revolucionario opuesto al Imperio Romano en su época, representado en la actualidad por el Capitalismo que fomenta la pobreza entre las gentes de Latinoamérica. La lucha revolucionaría subversiva es legítima contra el orden constituido para los seguidores de esta corriente, super crítica de la Iglesia Católica respetuosa con el Vaticano.[1]

En 1955 la Iglesia Católica crea un organismo coordinador de las conferencias episcopales latinoamericanas llamado CELAM (Conferencia Episcopal Latinoamericana), convocado a reunirse el año 1968 por segunda vez en Medellín, Colombia. Tendría el atractivo de contar con la visita del Papa Pablo VI, en lo que constituye el primer viaje de un Pontífice Romano al continente americano. Los contenidos de los temas discutidos por los Obispos, en línea con el Concilio Vaticano II, así como las conclusiones de la reunión fueron interpretados como apoyos para la causa izquierdista dentro del subcontinente.

En Chile gobernaba Eduardo Frei Montalva, del Partido Democracia Cristiana, cuando la mañana del 11 de agosto de 1968 amanecen cerradas las puertas por dentro del principal Templo Religioso chileno, en su interior se encuentran un grupo aproximado de 200 personas, entre éstas, unos 8 sacerdotes en activo, lo que significa un inmediato golpe mediático de repercusión nacional para un país tradicionalmente conservador y católico. En el frontis del edificio fue colgado un enorme lienzo con la consigna: "Por Una Iglesia Junto al Pueblo y su Lucha".

La acción la desarrollaba Iglesia Joven, organizada principalmente por jóvenes provenientes de las villas más pobres de la capital del país : Las Barrancas, Joao Goulart y Malaquías Concha.[2]​ Dichas denominaciones hoy extintas en la división político administrativa de Chile. La Iglesia Joven tenía como estrategía política el hacer coincidir los fines de la Iglesía Católica con los objetivos perseguidos por la izquierda marxista, con la cuál compartía el diagnóstico sobre el origen de la pobreza del país.

El Cardenal Raúl Silva Henríquez acuso a los ocupantes del templo de profanadores de un lugar sagrado para la comunidad cristiana y a los sacerdotes involucrados les impuso la sanción, contemplada en el Derecho Canónico, de suspensión a divinis de ejercer la función sacerdotal de celebrar la misa y los sacramentos.[3]

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. Moreno,Fernando,De la Fe a la Ideología,PUC,Chile,1989
  2. Concha Oviedo, Héctor (1997). La Iglesia Joven y la "Toma" de la Catedral de Santiago: 11 de agosto de 1968.Revista de Historia. universidad de Concepción. Año 7, vol. 7
  3. Ascanio Cavallo. Memorias del Cardenal Raúl Silva Henríquez. Ed. Copygraph, Tomo II, 1991