Ida Laura Pfeiffer

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Ida Laura Pfeiffer
Ida Pfeiffer.jpg
Información personal
Nacimiento 14 de octubre de 1797 Ver y modificar los datos en Wikidata
Viena, Imperio Habsburgo Ver y modificar los datos en Wikidata
Fallecimiento 27 de octubre de 1858 Ver y modificar los datos en Wikidata (61 años)
Viena, Imperio austríaco Ver y modificar los datos en Wikidata
Causa de la muerte Malaria Ver y modificar los datos en Wikidata
Lugar de sepultura Zentralfriedhof, Austria Ver y modificar los datos en Wikidata
Nacionalidad Austríaca e Imperio austríaco Ver y modificar los datos en Wikidata
Información profesional
Ocupación Exploradora, escritora y entomóloga Ver y modificar los datos en Wikidata

Ida Laura Pfeiffer, (Viena, Austria 14 de octubre de 1797 - ibidem 27 de octubre de 1858), fue una exploradora y escritora de libros de viajes austríaca.

Trayectoria[editar]

Hasta los 45 años era un ama de casa que soñaba con viajar. Cuando terminó de criar a sus hijos, vendió sus propiedades y comenzó sus viajes de exploración del mundo. Al regresar publicó un libro de viajes con las anotaciones de su diario, lo que le proporcionó cierta notoriedad. Conforme se fue haciendo más conocida, se le obsequió con diversos pasajes gratuitos en buques estadounidenses y alemanes. Generalmente viajaba con poco dinero, dormía y comía en la casa de personas comunes, hacía anotaciones sobre las cosas que veía, usándolas cómo base para posteriores libros de viaje y visitaba lugares ajenos a las rutas turísticas tradicionales, incluso explorando regiones peligrosas. Fue la primera mujer en ser aceptada cómo miembro honorario en las sociedades geográficas de Berlín y París, y laureada por el rey de Prusia con una medalla de oro por su contribución a las artes y a las ciencias.

Primer viaje alrededor del mundo[editar]

Ida Pfeiffer partió de Viena en mayo de 1846, en velero desde Hamburgo hasta Río de Janeiro, donde desembarcó el 17 de septiembre de 1846 tras dos meses y medio de viaje. En febrero de 1847 realizó el temido recorrido marítimo por las turbulentas aguas entorno al Cabo de Hornos, hasta Valparaíso en Chile ("La apariencia de Valparaíso es banal y rutinaria" "Las clases inferiores son principalmente feas"). Atravesando el Pacífico y haciendo escala en Tahití ("jamás vi escenas tan vergonzosas de depravación pública"), donde fue recibida por la reina, llegó la Macao, después a Hong Kong ("comen perros, gatos y ratones, los intestinos de las aves, y la sangre de todos los animales" "los chinos son enemigos de los baños y del lavado" "los chinos son acusados de matar varios de sus bebés" "tal vez no exista nación en la faz de la tierra igual a los chinos en la diligencia y aplicación"). En esos lugares, la aparición de una mujer blanca fue un evento extraordinario, y varias veces se vio cercada de personas curiosas, a punto de sentirse amenazada. Pasando por Singapur ("La ciudad de Singapur y sus afueras contienen más de 20.000 habitantes. Las calles me parecieron amplias y limpias, mas las casas no son bonitas.") prosiguió hasta Sri Lanka ("las calles son bonitas, anchas y limpias; las casas, con sólo un andar, están cercadas con barandas y columnatas"), de allí, y tras largas excursiones, finalizó su viaje en de octubre de 1847, en el sur de la India. Las principales paradas de su viaje por el subcontinente indio fueron Calcuta, Benarés y Bombay ("En la India, sobre lo llamado 'gobierno inglés libre', encontré una triste prueba de que la posición de los esclavos en el Brasil es mejor que la de los campesinos libres aquí"). En abril de 1848, continuó su viaje por Mesopotamia y Persia ("Ningún país del mundo tiene más montañas y menos ríos que Persia"), visitó Bagdad, acompañó caravanas a través del desierto y visitó las ruinas de Babilonia y Nínive. El cónsul británico en Tabriz, conocedor de la región, quedó profundamente impresionado con la osadía de sus aventuras. Pasando por Armenia, Georgia, Odesa ("Los rusos y los cosacos tienen rasgos rudos y estúpidos, y su comportamiento corresponde completamente al que su apariencia indica"), Constantinopla y Atenas, regresó a casa, llegando a Viena en noviembre de 1848, preocupada con los desdoblamientos de la Revolución de 1848. El registro de ese viaje, Eine Frauenfahrt un die Welt (Viaje de una mujer alrededor del mundo), fue publicado en Viena en 1850 en tres volúmenes. La traducción inglesa, A Woman's Journey round the World, fue publicada en Londres en 1850.

En ese viaje, Ida Pfeiffer visitó Río de Janeiro, donde desembarcó el 17 de septiembre de 1846 tras permanecer dos meses y medio a bordo de un velero. De todos los viajeros extranjeros que estuvieron en Río en el siglo XIX, Ida Pfeiffer tal vez ofrezca la imagen más negativa de la ciudad. Aunque Ida pensase que la Playa de los Mineros, donde desembarcó, era “sucia y repugnante, habitada por unas docenas de negros igualmente sucios y repugnante”, el Pazo Imperial "un edificio grande más prosaico, como una casa particular, sin pretensión de gusto o belleza arquitetônica”, la Plaza del Paço, “sucio, sirviendo a la noche de local para dormir para muchos negros pobres y libres, que de mañana hacen allí sus necesidades, sin ningún pudor, delante de todos” y el Campo de Santa Ana “el más sucio de todos los lugares”, donde vio “cuerpos de perros y gatos en decomposicion” y lavanderas en la fuente “lavando y secando y chillando”, de modo que "una persona se siente feliz de dejar el lugar", Ida reconoce la belleza y lo imponente del acueducto, semejante la una “obra romana”. Afirma, asímismo, que “el destino de los esclavos no es tan ruin como muchos europeos creen” y que “la vida de los esclavos es mejor en todo que la de los campesinos rusos, polacos o egipcios que ni siquiera consideramos esclavos”. Por su parte reconoce que "la ciudad está muy bien iluminada” y que "es seguro andar en las calles por la noche" y se sorprende con el interior del teatro de la ópera, el Imperial Teatro de São Pedro de Alcântara, que es el actual Teatro João Caetano, con sus “salas amplias y magníficas, un escenario grande y profundo, capacidad para más de 2 mil personas y cuatro lances de camarotes espaciosos”. Ida describe lo impresioante de las fiestas, entre ellas la del bautizo de la princesa imperial y la del aniversario del emperador Pedro II del Brasil. Si la urbe carioca en sí no le restultó impresionante, Ida reconoció los tesoros "con que la naturaleza adornó de forma realmente abundante las afueras de esta ciudad ”. Continuando su viaje hasta Valparaíso, cuando el velero hizo escala en el puerto de Santos, Ida aprovechó para subir en burro hasta la ciudad de São Paulo, entonces con 22.000 habitantes, y ya "un lugar de gran importancia para el comercio interno del país".

Segundo viaje alrededor del mundo[editar]

En 1851 se dirigió hacia Inglaterra y Sudáfrica, con la intención de penetrar en el interior, hazaña que le resuló imposible, cambiando su rumbo hacia el archipiélago Malayo, pasando dieciocho meses en las Islas de la Sonda, donde visitó los Dyaks de Borneo, y fue una de las primeras personas en relatar el comportamiento de los Bataks de Sumatra y de los habitantes de las islas Molucas. Después de una visita a Australia, Ida Pfeiffer se dirigió a California, Oregón, Perú, Ecuador, Nueva Granada y volvió hacia el norte, hastael territorio de los Grandes Lagos, volviendo a Austria en 1854. Su libro, Meine zweite Weltreise ("Mi segundo viaje el redor del mundo") , fue publicado en Viena en 1856. La traducción inglesa, Second Journey round the World, fue publicada en Londres en 1857.

Referencias[editar]

Véase también[editar]

Enlaces externos[editar]