Aborto inducido

De Wikipedia, la enciclopedia libre
(Redirigido desde «IVE»)
Ir a la navegación Ir a la búsqueda
Aborto inducido
Clasificación y recursos externos
CIE-10 O04
CIE-9 779.6
DiseasesDB 4153
MedlinePlus 002912
eMedicine article/252560
Wikipedia no es un consultorio médico Aviso médico 

El aborto inducido (aborto: del latín abortus o aborsus, a su vez de aborior, ‘contrario a orior’, ‘contrario a nacer’) o interrupción voluntaria del embarazo (IVE)[1]​ es la finalización del embarazo mediante la eliminación de un embrión o feto antes de que pueda sobrevivir fuera del útero.[2]

Cuando la ley lo permite, el aborto en los países desarrollados es un procedimiento seguro, más que una cirugía plástica o un procedimiento dental[3][4]​ Los métodos modernos usan medicamentos o cirugía para abortos.[5]​ La droga mifepristona en combinación con prostaglandina parece ser tan segura y efectiva como la cirugía durante el primer y segundo trimestre del embarazo.[6][7]​ El control de la natalidad, como la píldora o los dispositivos intrauterinos, se puede usar inmediatamente después del aborto.[8]​ Cuando se realizan de forma legal y segura, los abortos inducidos no aumentan el riesgo de problemas mentales o físicos a largo plazo.[9]​ Por el contrario, los abortos inseguros (aquellos realizados por personas no calificadas, con equipo peligroso o en instalaciones insalubres) causan 47,000 muertes y 5 millones de ingresos hospitalarios cada año.[10][11]​ La Organización Mundial de la Salud recomienda abortos seguros y legales disponibles para todas las mujeres.[12]​ Estudios han demostrado que no hay evidencia sobre la existencia de un trauma post aborto.[13][14]

Alrededor de 56 millones de abortos se realizan cada año en el mundo,[15]​ con aproximadamente 45% hechos de forma insegura.[16]​ Las tasas de aborto cambiaron poco entre 2003 y 2008, antes de lo cual disminuyeron durante al menos dos décadas a medida que aumentó el acceso a la planificación familiar y el control de la natalidad.[17][18]​ A partir de 2008, el 40% de las mujeres del mundo tenía acceso a abortos legales sin límites en cuanto a la razón.[19]​ Los países que permiten abortos tienen diferentes límites sobre qué tan avanzado está el aborto durante el embarazo.[20]

Históricamente, los abortos se han intentado con medicamentos a base de hierbas, herramientas afiladas, masajes contundentes o mediante otros métodos tradicionales.[21]​ Las leyes sobre el aborto y las opiniones culturales o religiosas sobre los abortos son diferentes en todo el mundo. En algunas áreas, el aborto es legal solo en casos específicos como violación, problemas con el feto, pobreza, riesgo para la salud de una mujer o incesto.[22]​ En muchos lugares hay mucho debate sobre los problemas morales, éticos y legales del aborto.[23][24]

Estadísticas de abortos inducidos[editar]

En un estudio publicado en 2007, se estima que en el mundo se realizan entre 42 y 46 millones de abortos anuales (entre el 20 y el 22 % de los 210 millones de embarazos que se producen en el mundo al año).[25]​ De los 190 países del mundo, solo en 22 % de ellos está permitido el aborto.[26]

Respecto a los abortos inseguros, habría habido en el año 2008 unos 21,6 millones a nivel mundial, según un estudio publicado por la Organización Mundial de la Salud en 2011.[27]​ Según dicha organización, un aborto inseguro es «un procedimiento para terminar un embarazo no deseado llevado a cabo por personas carentes de las habilidades necesarias o en un ambiente que no conforma los estándares médicos mínimos, o ambos».[28][29][30]​ es decir, abortos en los que la vida de la mujer está en peligro. En América Latina y en el Caribe, en 2000, se realizaron 29 abortos inseguros por cada 1000 mujeres de entre 13 y 44 años de edad, más del doble del promedio mundial de 14 abortos por cada 1000 mujeres y 32 abortos por cada 1000 nacimientos.[30]​ Se estima que el aborto inseguro constituye la tercera entre las causas directas (13 %), después de las hemorragias (25 %) y las infecciones (15 %) de las 536 000 muertes maternas que se producen cada año en el mundo,[31]​ aunque en América Latina la fracción de muertes maternas debidas al aborto inseguro alcanza el 17 %.[32]

En América Latina y en el Caribe, de los 18 millones de embarazos que se producen cada año, 52 % no son planeados y el 21 % de ellos terminan en un aborto. Según algunos estudios, en América Latina se practicarían anualmente unos 3,7 millones de abortos inseguros. El riesgo de muerte a causa del aborto inseguro en los países en desarrollo es de 370 por cada 100 000 casos. El número de mujeres que mueren a causa del aborto anualmente es 68 000, lo que equivale al 13 % de la mortalidad materna. En América Latina, el aborto inseguro es responsable del 17 % de las muertes maternas.[33][34][35][36]​ En un perfil demográfico hecho en Cuba se menciona que se contabilizaba un promedio de 4.7 hijos por cada madre en los años sesenta, y un promedio de 1.5 hijos en 1992. Esto es debido, entre otros factores, a los anticonceptivos y los abortos inducidos. El aborto inducido redujo el 60 % de las muertes maternas, entre años de 1970 al 1990.[37]

En Argentina, en estudio solicitado por el Ministerio de Salud y dirigido por las etnógrafas Edith Pantelides y Silvia Mario estima que la cantidad de abortos clandestinos por año en Argentina es de 460 000.[38]​ Para calcular ese número, se basaron en la cantidad de egresos hospitalarios por aborto (tanto inducidos como espontáneos) ocurridos en el año 2000, y le aplicaron determinadas fórmulas estadísticas. Este estudio salió en Notas de Población de la CEPAL[39]​, una revista de Demografía de América Latina peer to peer reviewed, y ha sido usado por referentes políticos de diversos espacios como Victoria Donda[40]​ o Silvia Lospennato[41]​. Medios afirmaron que es la principal causa de mortalidad materna en el país,[42]​ y en respuesta a un pedido de informes el Ministerio de Salud se desglosó que en el año 2016 hubo 43 muertes maternas por aborto.[43]​ Según el anuario del Ministerio de Salud de 2016 el 17,6% de la mortalidad materna se debe a embarazos terminados en aborto. Son 43 muertes maternas por embarazos terminados en aborto, sin discriminar entre interrupciones voluntarias del embarazo y abortos espontáneos.[44]​ Según la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto legal, Seguro y Gratuito, desde la recuperación democrática en diciembre de 1983 han muerto más 3000 mujeres como consecuencia de abortos inseguros[45]

Procedimientos para la inducción del aborto[editar]

Frecuencia de las diferentes técnicas de aborto inducido según la edad gestacional; la mayoría son técnicas de aborto quirúrgico (el aborto con medicamentos es una técnica de uso hasta las 9 semanas):

1.º trimestre (0-12 semanas del desarrollo embrionario):
* Aspiración manual endouterina (AMEU-MVA).
* Succión o aspiración de vacío eléctrica AE o AVE (EVA).
* Dilatación y curetaje- legrado uterino instrumental (LUI);
* Mifepristona y misoprostol (aborto con medicamentos).
2.º trimestre (12-28 semanas):
* Dilatación y evacuación
* Histerectomía
* Dilatación y extracción intacta
* Inducción al parto prematuro
3.º trimestre (28-30 semanas):
* Histerectomía, dilatación y extracción intacta e inducción al parto prematuro.

El aborto puede ser inducido de muchas maneras, y la elección depende del tiempo de gestación o desarrollo del embrión o feto, de la salud de la madre, del contexto socioeconómico en el que se tome la decisión y se realice el acto, especialmente el acceso a los servicios médicos, y de los límites puestos por la legislación, entre otros factores.

Procedimientos bajo control sanitario[editar]

Aborto con medicamentos o químico[editar]

El aborto químico o farmacológico consiste en la interrupción del desarrollo del embrión y en su eliminación por el canal del parto, todo ello inducido por lo que suele ser una combinación de fármacos. Solo es factible en las primeras semanas del embarazo. En Estados Unidos el porcentaje de abortos realizados con medicamentos (medical abortion) sobre el total de abortos ha aumentando desde la aprobación de la mifepristona: 1.0 % en el año 2000, 2.9 % en 2001, 5.2 % en 2002, 7.9 % en 2003, 9.3 % en 2004, 9.9 % en 2005, 10.6 % en 2006, 13.1 % en 2007.[46]

En Europa el uso es desigual, así, en Portugal supone el 67 % de las IVE (interrupción voluntaria del embarazo), en Francia el 49 %; en Inglaterra y Gales el 40 %, en Escocia y Finlandia el 70 %, en España solamente el 4 %, en Italia menos del 4 % ya que comenzó su venta en diciembre de 2009.[47]

Este tipo de procedimiento suele ser el preferido cuando es posible, porque no requiere anestesia ni tampoco una intervención quirúrgica (el uso de instrumentos), siendo los mayores inconvenientes el sangrado y que la mujer puede observar el proceso y el embrión expulsado, lo que es psicológicamente doloroso para aquellas mujeres que dudan de la moralidad o de la conveniencia del acto.

El procedimiento ve reducida su efectividad después de la séptima semana de desarrollo. A pesar de su relativa sencillez, el proceso requiere una vigilancia médica continuada para asegurar el éxito, para prevenir posibles complicaciones, y también a menudo porque la evacuación es incompleta y requiere la intervención final de un médico. Los regímenes más comunes son:[48]

  • Mifepristona con misoprostol. La mifepristona junto con misoprostol es el método químico más habitual, administrado hasta las primeras 7 a 9 semanas de embarazo (49 a 63 días). El método consiste en administrar mifepristona a dosis altas (600 mg según protocolo FDA) y, a los dos días una pastilla de misoprostol (400 µg) que provoca contracciones en el parto. La mifepristona es un antagonista de la progesterona, hormona necesaria para la continuidad de la gestación. Para garantizar la expulsión se usa el misoprostol. El protocolo presenta contraindicaciones diversas, por ejemplo con el uso previo continuado de terapias basadas en esteroides.[49][47]
  • Misoprostol solo hasta 49 días de gestación: 800 mcg (4 tabletas de 200mcg) con intervalos de 3 a 12 horas por un máximo de 3 dosis. Se aplica cuando existe alguna contraindicación o alergia a la Mifepristona o el acceso a la misma es absolutamente imposible. Embarazos de 49 días a 20 semanas: 2 o 3 comprimidos de 200mcg por vía vaginal cada 4 a 6 horas, respectivamente, máximo 5 dosis. En embarazos mayores a 20 semanas, se tenderá a utilizar una dosis de 400 mcg. 200 cada 4 a 6 horas o incluso menores según respuesta.[50]
  • Metotrexato con misoprostol. El metotrexato se administra con una inyección y afecta a las células en proliferación del embrión, provocando la interrupción de su desarrollo. Unos días después, la administración de misoprostol, un análogo semisintético de la PGE1 prostaglandina que estimula la contracción del útero, provoca la expulsión de sus restos. El procedimiento está contraindicado en distintas condiciones médicas, como por ejemplo la insuficiencia renal.

También hay métodos muy comunes usados en América del Sur que son considerados como químicos, estos siendo de origen de ese mismo país, que se usaban para el siglo XX. Entre ellos se encuentra Hierbabuena que era el abortivo más usado en América, cuyo principio activo, una cetona, el pulegón, tenía acción convulsivante y producía colapso cardiovascular, arritmia cardíaca enfriamiento generalizado y perdida del conocimiento.[51]

Otro método es el romero salvaje, cuyas hojas se añadían a la cerveza para aumentar su acción embriagadora; contenía un aceite (alcanfor de ledum) que actuaba localmente como irritante y resortivo y provocaba abortos. Su acción tóxica producía excitación y parálisis de los centros nerviosos, convulsiones, congestión y edema de la cara, vómitos, meteorismo y respiración estertorosa.[52]

Aborto quirúrgico[editar]

Aborto por aspiración, a las ocho semanas de la gestación (seis después de la fertilización).
1: Saco amniótico
2: Embrión
3: Útero
4: Espéculo
5: Jeringa manual
6: Conexión a bomba de aspiración.

Se denomina aborto quirúrgico al conjunto de técnicas quirúrgicas que tienen el fin de provocar el aborto, es decir, terminar voluntariamente el proceso gestacional.

El método quirúrgico más empleado antes de las 7 semanas de embarazo es el aborto por aspiración. Consiste en la remoción del feto o del embrión a través de succión, usando una jeringa manual o una bomba eléctrica de aspiración. La aspiración manual se denomina también minisucción o extracción menstrual. Se aplica solo durante las primeras semanas y no requiere dilatación cervical (véase también cérvix o cuello uterino). Para estas primeras semanas, se habla de interrupción del embarazo, más que de aborto, aunque en realidad ambos términos son sinónimos. A partir de la semana decimoquinta y hasta la vigesimosexta, se requiere dilatación cervical y manipulación quirúrgica, además de succión. Este método fue demostrado en detalle en una ecografía en el documental titulado The silent scream (El grito silencioso), producido por el doctor Bernard N. Nathanson, quien durante los años setenta fue el propietario de una de las clínicas más grandes de aborto en los EE. UU.

El método de dilatación y curetaje (véase legrado) es un método general que se emplea también durante el examen médico para tomar muestras o para la detección de ciertos tipos de cáncer. Se conoce también con el nombre de nacimiento parcial, y suele hacerse entre la sexta y la decimocuarta semanas. La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda que este método no se use salvo cuando la aspiración manual no es factible, y de hecho su uso es poco frecuente. El legrado sirve para limpiar las paredes del útero con una cureta.[53]

En estados avanzados de la gestación, si se ha de practicar un aborto por razones terapéuticas, se usan otros procedimientos adecuados para el mayor estado de desarrollo del feto. Se puede inducir el parto prematuro usando prostaglandinas, a la vez que se inyecta suero salino o urea en el líquido amniótico, que causa quemaduras fatales en el feto. En los casos más avanzados se usan técnicas excepcionales, como la llamada «de dilatación y extracción intacta» o «aborto por nacimiento parcial», que requiere dos o tres días de preparación, para asegurar la dilatación cervical necesaria, y los fármacos que induzcan el parto. El médico manipulará al feto, para hacer salir primero sus piernas, hasta dejar adentro solo la cabeza, si así es necesario. Por último, se vacía el encéfalo por succión después de practicar una incisión en la base del cráneo.La elección de una u otra técnicas depende de cuán avanzado esté el embarazo y si la dilatación cervical resulta o no necesaria.

Desde la decimoquinta semana hasta la vigésimo sexta semana de embarazo, se usa el método de dilatación y evacuación (D & E), que consiste en la apertura del cuello uterino, vaciándolo mediante el uso de instrumentos quirúrgicos y succión. Es necesario usar otras técnicas para inducir el aborto a partir del tercer trimestre. El parto prematuro puede ser provocado por la prostaglandina, que puede aplicarse junto con una inyección de líquido amniótico con soluciones cáusticas (salinas) o urea.

Después de la 16.ª semana de gestación, el aborto puede ser provocado por la compresión craneal intra-uterina, que requiere la descompresión de la cabeza del feto antes de su evacuación. El aborto por histerotomia es un procedimiento parecido a la cesárea, y se practica bajo anestesia general, por ser considerado una cirugía abdominal de importancia.[54]​ Cuando el feto está en una edad gestacional avanzada, de seis a nueve meses, algunos países aplican el método de aborto por nacimiento parcial, procedimiento que ha provocado varias controversias legales.[55]​ De las 20 hasta las 23 semanas de embarazo, será necesaria una inyección para detener el corazón del feto.[56]​ Las técnicas tardías ponen en mucho mayor riesgo la salud de la madre.

Seguridad[editar]

Los riesgos para la salud del aborto dependen principalmente de si el procedimiento se realiza de manera segura o insegura. La Organización Mundial de la Salud define los abortos inseguros como aquellos realizados por personas no calificadas, con equipo peligroso o en instalaciones insalubres.[57]​ Los abortos legales realizados en los países desarrollados se encuentran entre los procedimientos más seguros en medicina.[3][4][58]​ En los EE. UU., el riesgo de muerte materna por aborto es de 0,7 por 100.000 procedimientos,[59]​ haciendo que el aborto sea 13 veces más seguro para las mujeres que el parto (8,8 muertes maternas por cada 100.000 nacidos vivos).[60]​ En los Estados Unidos de 2000 a 2009, el aborto tuvo una tasa de mortalidad menor que la cirugía plástica.[61]​ El riesgo de mortalidad relacionada con el aborto aumenta con la edad gestacional, pero sigue siendo más bajo que el del parto hasta al menos 21 semanas de gestación.[62][63][64]​ El aborto ambulatorio es tan seguro y efectivo de 64 a 70 días de gestación como de 57 a 63 días[65]​ El aborto con medicamentos es seguro y efectivo para embarazos anteriores a las 6 semanas de gestación.[66]

La aspiración por vacío en el primer trimestre es el método más seguro de aborto quirúrgico y se puede realizar en una oficina de atención primaria, clínica de aborto u hospital. Las complicaciones, que son raras, pueden incluir perforación uterina, infección pélvica y productos retenidos de la concepción que requieren un segundo procedimiento para evacuar.[67]​ Las infecciones representan un tercio de las muertes relacionadas con el aborto en los Estados Unidos.[68]​ Los antibióticos preventivos (como la doxiciclina o el metronidazol) generalmente se administran antes del aborto inducido[69]​, ya que se cree que reducen sustancialmente el riesgo de infección uterina postoperatoria.[70][71]​ Las complicaciones después del aborto en el segundo trimestre son similares a las del aborto en el primer trimestre y dependen en cierta medida del método elegido. Los abortos en el segundo trimestre generalmente son bien tolerados.[72]​ Hay poca diferencia en términos de seguridad y eficacia entre el aborto con medicamentos usando un régimen combinado de mifepristona y misoprostol y el aborto quirúrgico (aspiración) en los abortos tempranos del primer trimestre hasta las 9 semanas de gestación.[73]

Salud mental[editar]

La evidencia actual no encuentra relación entre la mayoría de los abortos inducidos y los problemas de salud mental[13][14]​ además de los esperados para cualquier embarazo no deseado.[74]​ Un informe de la Asociación Estadounidense de Psicología concluyó que el primer aborto de una mujer no es una amenaza para la salud mental cuando se lleva a cabo en el primer trimestre, con tales mujeres no más probabilidades de tener problemas de salud mental que aquellas que llevan un embarazo no deseado a término; el resultado de salud mental del segundo o mayor aborto de una mujer es menos cierto.[74][75]​ Algunas revisiones más antiguas concluyeron que el aborto se asoció con un mayor riesgo de problemas psicológicos, sin embargo, no usaron un grupo de control apropiado.[76][77]​ Algunos supuestos efectos psicológicos negativos del aborto han sido referidos por activistas antiaborto como una condición separada llamada "síndrome postaborto", pero esto no es reconocido por profesionales médicos o psicológicos en los Estados Unidos.[78]

Aspectos legales: aborto terapéutico y aborto voluntario[editar]

La mayor parte de las legislaciones reguladoras, tanto las permisivas como las restrictivas, distinguen entre aborto terapéutico y aborto electivo o voluntario.

Aborto terapéutico. Imagen de un embrión extraído durante un aborto practicado como consecuencia de una operación de extirpación de útero, a una mujer embarazada de unas 10 semanas, y enferma de cáncer de cérvix.

Aborto terapéutico[editar]

El aborto terapéutico consiste en la interrupción del embarazo por razones médicas,[79]​ con el objetivo de:

  • salvar la vida de la madre, cuando la continuación del embarazo o el parto significan un riesgo grave para su vida;
  • proteger la salud física o mental de la madre, cuando estas están amenazadas por el embarazo o por el parto;
  • evitar el nacimiento de un niño con una enfermedad congénita o genética grave, que se prevé dará lugar a un desenlace fatal o a padecimientos o discapacidades severas, o
  • reducir el número de fetos en embarazos múltiples hasta un número que haga el riesgo aceptable.

Aborto electivo[editar]

El realizado cuando la voluntad de la mujer es no llevar a cabo el embarazo por razones personales y diversas.[80]​ En todo el mundo, la razón más común que las mujeres citan para tener un aborto es posponer o dejar de tener hijos. La segunda razón más común-las preocupaciones socioeconómicas-incluye la interrupción de la educación o el empleo; falta de apoyo del padre; deseo de proporcionar educación a los niños existentes; y la pobreza, el desempleo o la incapacidad de pagar niños adicionales. Además, los problemas de relación con un esposo o pareja y la percepción de una mujer de que es demasiado joven constituyen otras categorías importantes de razones. Las características de las mujeres se asocian con sus razones para tener un aborto: con pocas excepciones, las mujeres mayores y las casadas son las que con mayor probabilidad identifican las limitaciones del embarazo como su principal razón para el aborto[81]

Aborto por indicación médico-legal[editar]

Se entiende por aborto por indicación médico-legal al acto médico o quirúrgico que consiste en la interrupción voluntaria de la gestación en los casos en que el derecho interno de cada país prevé la no imposición de una pena por tal motivo, aunque el aborto en general sea considerado un delito. La importancia del aborto por indicación médico-legal está en que facilita que estas interrupciones se practiquen dentro del ámbito sanitario institucional, eliminando riesgos innecesarios para las mujeres.[82]

Derechos Humanos[editar]

Expertos de la ONU y agencias piden la plena realización de los derechos sexuales y reproductivos, incluido el acceso a un aborto seguro y legal.

La Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer o CETFDCM, dijo en una declaración de 2014: "El aborto inseguro es una de las principales causas de mortalidad y morbilidad maternas. Como tal, los Estados partes deberían legalizar el aborto al menos en casos de violación, incesto, amenazas a la vida y / o salud de la madre o discapacidad fetal grave, así como proporcionar a las mujeres acceso a atención de calidad después del aborto, especialmente en casos de complicaciones resultantes de abortos inseguros. Los Estados partes también deben eliminar las medidas punitivas para las mujeres que se someten al aborto". Ha hecho recomendaciones similares a muchos gobiernos cuando revisa su cumplimiento del tratado. Las recomendaciones formuladas en estas "observaciones finales" suelen exigir a los gobiernos que legalicen el aborto en las circunstancias mencionadas anteriormente, despenalicen en todos los casos y garanticen el acceso.[83]

El Comité de los Derechos del Niño instó a los gobiernos a despenalizar el aborto en todas las circunstancias y eliminar las barreras de acceso.[84]

El Comité de Derechos Humanos de la ONU, el Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales y el Comité contra la Tortura también han pedido que se eliminen las penas por aborto y que se adopten medidas para garantizar el acceso legal y seguro al aborto.[85][86][87][88]

El borrador del comentario general del Comité de Derechos Humanos (CDH) sobre el Pacto de Derechos Civiles y Políticos de 1996 dice: "Los Estados partes deben proporcionar acceso seguro al aborto para proteger la vida y la salud de las mujeres embarazadas, y en situaciones en las que llevar un embarazo a término causaría dolor o sufrimiento sustancial a la mujer. especialmente cuando el embarazo es el resultado de una violación o incesto o cuando el feto sufre un deterioro fatal ". Cuando el Comité sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad (CDPD) presentó sus preocupaciones, dijo que el CDH debería eliminar las palabras, "sobre todo cuando el embarazo es el resultado de una violación o incesto o cuando el feto sufre un impedimento fatal". No discutió el resto del pasaje.[89][90][91]

La Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), el máximo tribunal que interpreta la Convención, definió que la legalización del aborto no la contradice.[92]​ La abogada venezolana Luz Patricia Mejía, relatora de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, afirma que dicho tratado no es contrario al aborto, sino que "cuando la Convención dice que el derecho a la vida estará protegido a partir del momento de la concepción, se aclara que es 'en general'. Esto se hizo así para que los estados que en el momento de la sanción de la Convención tenían el aborto legalizado pudieran formar parte de la misma".[93]

En el año 2012, la Corte Interamericana de Derechos Humanos zanjó las diferencias interpretativas en el fallo del caso "Artavia Murillo y otros ("fecundación in vitro") vs. Costa Rica", en el cual interpreta el artículo 4 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos. En el párrafo 185, se afirma que "hay concepciones que ven en los óvulos fecundados una vida humana plena. [...] Estas concepciones no pueden justificar que se otorgue prevalencia a cierto tipo de literatura científica al momento de interpretar el alcance del derecho a la vida consagrado en la Convención Americana de Derechos Humanos, pues ello implicaría imponer un tipo de creencias específicas a otras personas que no las comparten". Asimismo, en el párrafo 263, señala que "la Corte concluye que el objeto y fin de la cláusula 'en general' del artículo 4.1 de la Convención es la de permitir, según corresponda, un adecuado balance entre derechos e intereses en conflicto. En el caso que ocupa la atención de la Corte, basta señalar que dicho objeto y fin implica que no pueda alegarse la protección absoluta del embrión anulando otros derechos". En el siguiente párrafo indica que "es posible concluir de las palabras 'en general' que la protección del derecho a la vida con arreglo a dicha disposición no es absoluta, sino es gradual e incremental según su desarrollo, debido a que no constituye un deber absoluto e incondicional, sino que implica entender la procedencia de excepciones a la regla general".[94]

En relación a este fallo, las juristas Aída Kemelmajer de Carlucci, Marisa Herrera y Eleonora Lamm han señalado la importancia de la decisión de la Corte Interamericana en el debate regional por la legalización del aborto: "Puede pensarse, entonces, que la máxima instancia judicial en la región ha dado luz verde para legalizar la interrupción del embarazo en América en un abanico mucho más amplio de casos."[95]​ La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) se pronuncio a favor la aprobación de la ley de despenalización del aborto en tres causales en Chile, por ende su postura no es en contra del aborto.[96]​  Así mismo, la CIDH no considera al embrión como persona.[97][98]

Aspectos jurídicos[editar]

Situación jurídica del aborto inducido alrededor del mundo.
     No punible si la interrupción del embarazo se realiza antes de un plazo establecido.      No punible en casos de riesgo para la madre, violación, defectos en el feto o factores socioeconómicos.      No punible en casos de riesgo para la madre, violación o defectos en el feto.      No punible en casos de riesgo para la madre o violación.      No punible en casos de riesgo para la madre.      Punible sin excepciones.      Varía por región.      No hay información. Nota: En la mayoría de los países y supuestos citados, la intervención ha de efectuarse antes de plazos establecidos.

El aborto, entendido como la interrupción intencional del embarazo, es, dependiendo del ordenamiento jurídico vigente, una conducta punible o no punible, atendiendo a las circunstancias específicas.

De esta manera, dependiendo del país que lo contemple, es considerado un delito penalizado en cualquier circunstancia, o un derecho de la gestante. En otros países, aún siendo también un delito se mantiene despenalizado en ciertos casos siempre que medie el consentimiento materno.

En la actualidad, la legislación en la mayor parte del mundo contempla la despenalización del aborto, siguiendo la recomendación de la Organización de las Naciones Unidas,[99]​ para supuestos intermedios, siempre tomando la voluntad de la embarazada como requisito sine qua non para una posible no punición.

Los ordenamientos jurídicos que despenalizan el aborto en alguno o todos los supuestos, lo hacen desde las siguientes perspectivas:

La normativa sobre el aborto es un tema sumamente polémico, puesto que, tanto los promotores de una posición como sus detractores, argumentan defender un derecho humano. Los defensores del aborto esgrimen el derecho a la libertad, autonomía o intimidad de la gestante, y sus detractores el derecho a la vida que le conceden al nasciturus. La situación supone un conflicto entre dos o tres partes; madre, padre y nasciturus, y un conflicto de derechos entre sí; de parte de la madre y el padre el derecho a la libertad, a la autonomía o autodeterminación y también puede considerarse el derecho a la propiedad, y del lado del nasciturus el derecho a la vida.

El aborto en el mundo[editar]

En países como Canadá, Estados Unidos, India, los países de la antigua órbita soviética y la mayoría de los países de Europa, el aborto es legal a petición o demanda de la mujer durante cierto período de gestación. Por otro lado, en la mayoría de los países de África, Latinoamérica, Medio Oriente, Oceanía y del Sudeste Asiático el aborto es ilegal y está penalizado en alguno de los supuestos. Sacando a Chile de la lista, a día de hoy cinco países alrededor del mundo prohíben la interrupción del embarazo bajo cualquier circunstancia y tipifican penas de cárcel para toda mujer y persona que realice, intente realizar o facilite la realización de un aborto: Ciudad del Vaticano, El Salvador, Malta, Nicaragua y República Dominicana.[100]​ En estos últimos, el derecho del nonato a la vida está protegido por el Estado.

Aproximadamente el 25 por ciento de la población mundial vive en 54 países que prohíben completamente el aborto o lo permiten solo para salvar la vida de la mujer. El 62 por ciento de la población mundial vive en 55 países donde el aborto inducido está permitido, ya sea sin restricciones en cuanto a su causa; ya sea por motivos terapéuticos, quirúrgicos, eugenésicos, sentimentales, y hasta por razones socioeconómicas. Adicionalmente, algunas legislaciones establecen requisitos previos, tales como períodos de espera, la provisión de información, la opinión de varios médicos o la notificación al cónyuge o a los padres de la embarazada o lo admiten sin restricciones, como Canadá.

Aborto por países[editar]

  • Argentina

En Argentina el aborto se encuentra penalizado. Solo hay dos excepciones que no se consideran delito: en el caso de una violación de una mujer, y en el caso de que la madre corra riesgo de vida. El código penal en su artículo 86 afirma: El aborto no es punible:[101][102]

  1. Si se ha hecho con el fin de evitar un peligro para la vida o la salud de la madre y si este peligro no puede ser evitado por otros medios.
  2. Si el embarazo proviene de una violación, o de un atentado al pudor cometido sobre una mujer demente. En este caso, el consentimiento de su representante legal deberá ser requerido para el aborto.

En el año 2012, en un fallo unánime, la Corte Suprema de Justicia de la Nación determinó que los abortos en caso de que el embarazo sea producto de una violación no son punibles, que estos no deberían ser judicializados y que cada provincia debería determinar un protocolo para la atención de todos aquellos casos en los que hubiera un aborto no punible.[103][104][105]​Esta interpretación de la corte fue necesaria, porque dejó atrás una interpretación conflictiva acerca del inciso 2º del artículo 86 del código penal.[106]

  • Belice

El aborto en Belice es considerado un delito excepto en los siguientes casos:

  • Cuando suponga poner en riesgo la vida de la madre.
  • Cuando llevar el embarazo a término ponga en peligro la salud física o mental de la madre o la de cualquiera de los niños de su familia.
  • Cuando haya un riesgo sustancial de que el bebé padezca una discapacidad severa.

En todos estos supuestos, el aborto será legal única y exclusivamente si es realizado por un médico registrado bajo ciertas condiciones.

  • Chile

El aborto en Chile, referido al aborto inducido o interrupción voluntaria del embarazo, es legal en 3 causales. El aborto fue definido como delito en el Código Penal de 1874. Sin embargo, en 1931 se estableció una excepción con fines terapéuticos en el Código Sanitario. Dicha excepción se mantuvo vigente hasta 1989, cuando el régimen militar de Augusto Pinochet la suprimió, prohibiendo todo tipo de interrupción voluntaria del embarazo.

En 2017 se revirtió la penalización del régimen de Pinochet, estableciéndose la despenalización del aborto en 3 causales: peligro para la vida de la mujer, inviabilidad fetal de carácter letal y embarazo en caso de violación.

  • México

En México existen leyes que permiten el aborto bajo ciertas circunstancias; sin embargo, en la mayoría de los estados es difícil que las mujeres accedan a estos servicios de forma satisfactoria. El aborto es permitido cuando su origen se debe a una violación en los 32 estados de la república mexicana, riesgos para la vida de la mujer en 27 estados, aborto "imprudencial" o aborto espontáneo en 29 estados y en 8 de los estados es autorizado si la mujer sufrió de inseminación artificial no consentida; sólo uno de los Estados contempla razones económicas graves.
En la Ciudad de México la situación es otra pues, desde 2007, el aborto es legal antes de las 12 semanas de embarazo, bajo el programa de Interrupción Legal del Embarazo. Existen unas 21 clínicas de aborto privadas en la Ciudad de México. También se puede realizar la interrupción legal del embarazo en la Clínica de la Secretaría de Salud de manera gratuita,[107]​ aunque ésta suele presentar congestión para este tipo de intervenciones.

  • Perú

Actualmente en Perú es posible aplicarse el aborto de modo legal únicamente si la vida de la gestante está en riesgo; este aborto terapéutico se encuentra reglamentado por la Resolución Ministerial No. 486-2014, no se permite el aborto terapéutico por violación sexual, para tomar la posición de realizar un aborto terapéutico se realiza una junta médica conformada por tres profesionales médicos y si estos concluyen en que este aborto terapéutico es recomendable se solicita el consentimiento de la persona.

Artículo 119.- No es punible el aborto practicado por un médico con el consentimiento de la mujer embarazada o de su representante legal, si lo tuviera, cuando es el único medio para salvar la vida de la gestante o para evitar en su salud un mal grave y permanente.

  • Uruguay

El aborto en Uruguay no está penalizado si se cumple dentro de las primeras 12 semanas de gestación y siempre que la mujer cumpla el procedimiento establecido en la Ley aprobada en 2012.[108]

Creencias religiosas[editar]

Cristianismo[editar]

Las denominaciones cristianas contemporáneas han matizado posiciones, pensamientos y enseñanzas sobre el aborto, especialmente en circunstancias atenuantes.[109][110]​ La Iglesia Católica,[111][112]​ la Iglesia Ortodoxa,[113][114]​ la Ortodoxia Oriental y la mayoría de los protestantes evangélicos se oponen al aborto deliberado como inmoral, mientras permiten lo que a veces se llama aborto indirecto, es decir, una acción que no busca la muerte del feto como un fin o un medio. pero eso es seguido por la muerte como un efecto secundario.[115]​ Algunas denominaciones protestantes tradicionales como la Iglesia Metodista, la Iglesia Unida de Cristo y la Iglesia Evangélica Luterana de América, entre otras, son más permisivas con el aborto. De manera más general, algunas denominaciones cristianas pueden considerarse pro vida, mientras que otras pueden considerarse proabortistas. Además, hay minorías considerables en algunas denominaciones que no están de acuerdo con la postura de su denominación sobre el aborto.[110]

En el Antiguo Testamento no se menciona el aborto voluntario.[116]​ Solo aparece penalizado el aborto derivado de un golpe inferido a la mujer (Éxodo 21:22-23),[116]​ en el marco de una ley que se refiere a la prohibición del homicidio. La exigencia de que pague una multa aquel hombre que causare la muerte de un nonato por negligencia indica que se consideraba este acto como dañoso al hombre y a la mujer, más que al feto.[117]​ En este punto, la ley hitita era similar.[116]​ En cambio, las leyes asirias penalizaban incluso el aborto autoinducido, quizás porque el Estado necesitaba guerreros con fines militares.[116]

Bajo la influencia griega tardía, la versión de la Septuaginta del Libro del Éxodo 21: 22-23 hizo una distinción entre un feto no formado y uno formado, siendo este último tratado como una persona independiente.[116]​ Esta distinción entre un estado temprano y tardío del feto era bastante común en el mundo antiguo, y fue defendida por Aristóteles al distinguir entre almas y subalmas humanas. Así, el tiempo de la entrada de un alma humana era comentado por Aristóteles a los 40 días después de la concepción para un varón y 90 para una hembra. Muchos teólogos católicos aceptarán luego esa herencia aristotélica de diferente manera; entre ellos Tertuliano, Orígenes, Agustín de Hipona y Tomás de Aquino.

Por su parte, la teoría de que el alma humana no entra en el cuerpo hasta el nacimiento fue defendida por Platón y fue determinante para el Derecho romano, donde existió la 'Patria potestas', por la cual el cabeza de familia podía disponer de la vida de cualquiera de sus vástagos sin tener que dar explicaciones o ser acusado de un crimen.[cita requerida] Solo raramente el aborto fue tratado como un homicidio, incluso cuando esto era punible. En el lado opuesto tenemos sobre todo a los pitagóricos, quienes pusieron énfasis en el culto a una noción de medicina-religión para proscribir el aborto, algo con lo que alineó Hipócrates. El texto del Juramento hipocrático, propuesto hoy por algunos clasicistas a quienes desean ejercer la medicina, contiene un pasaje que hace referencia expresa al aborto: quien jura se compromete a no introducir pesario abortivo en ninguna mujer.[118]

En el cristianismo primitivo se encuentra un culto privado de Asia Menor, quizás pitagórico, que se oponía al aborto.[cita requerida] También algunos pensadores griegos y romanos se oponián al aborto por otras razones que la de la humanización sino por suponer una interferencia en el derecho del padre respecto al niño.[119]

Catolicismo[editar]

La Iglesia católica se opone al aborto desde los primeros siglos del cristianismo hasta nuestros días. Considera al ser humano existente desde el momento de la concepción, y para ello considera principalmente, además de otros muchos aspectos como son la potencialidad del embrión (esto quiere decir, al igual que se explica en la filosofía aristotélica, que en teoría el embrión, en tanto en cuanto puede convertirse mediante su natural desarrollo en un ser humano pleno, es de facto un ser humano en todo momento, desde el mismo instante en el que se produce la fecundación del óvulo) o el derecho a la vida de los seres humanos (derecho humano ampliamente reconocido), el argumento de la inmortalidad del alma, que sería insuflada al momento de la concepción. Así se afirma, por ejemplo, en la encíclica Humanae vitae del papa Pablo VI.[120]

  • Las amenazas a la vida se producen en la relación entre padres e hijos, como sucede con el aborto.
  • Además, el panorama actual resulta aún más desconcertante debido a las propuestas, hechas en varios lugares, de legitimar, en la misma línea del derecho al aborto, incluso el infanticidio, retornando así a una época de barbarie que se creía superada para siempre.
  • «Mi embrión tus ojos lo veían» (Salmo 139 138, 16): el delito abominable del aborto
  • Entre todos los delitos que el hombre puede cometer contra la vida, el aborto procurado presenta características que lo hacen particularmente grave e ignominioso. El Concilio Vaticano II lo define, junto con el infanticidio, como «crímenes nefandos».

    Pablo VI, Evangelium vítae[121]

Históricamente, se han dado discusiones teológicas sobre el momento de la infusión del alma espiritual (véase, por ejemplo, el artículo traducianismo). Sin embargo, tanto los Padres de la Iglesia como los doctores de la Iglesia fueron unánimes en la reprobación del aborto inducido:

A lo largo de toda la historia, los Padres de la Iglesia, sus Pastores, sus Doctores, han enseñado la misma doctrina, sin que las diversas opiniones acerca del momento de la infusión del alma espiritual hayan suscitado duda sobre la ilegitimidad del aborto. Es verdad que, cuando en la Edad Media era general la opinión de que el alma espiritual no estaba presente sino después de las primeras semanas, se hizo distinción en cuanto a la especie del pecado y la gravedad de las sanciones penales; autores dignos de consideración admitieron, para este primer período, soluciones casuísticas más amplias, que rechazaban para los períodos siguientes. Pero nunca se negó entonces que el aborto provocado, incluso en los primeros días, fuera objetivamente una falta grave. Esta condena fue de hecho unánime.[122]

En el siglo XII, Pedro Lombardo comentó acerca de la referencia al aborto que existe en la Biblia: la que aparece en el Libro del Éxodo (21.22), en donde se distinguen dos tipos de aborto: uno que suprime a un ser humano ya formado y con alma humana ―y en cuyo caso es homicidio― y otro en el que se elimina a un ser "informe" y sin alma propiamente humana, por lo que se debía pagar una multa.[cita requerida]

Más tarde, santo Tomás de Aquino[123]​ se adhiere a esa tesis aristotélica afirmando por tanto una diferencia en el pecado. Así, en sus Comentarios a las sentencias de Pedro Lombardo (III) se suma a la tesis aristotélica de que el alma entra a los 40 días en el caso de varones y 90 en el de hembras.[124]​ Santo Tomás asume además un punto de vista un tanto moderno al dejar a la embriología una mayor precisión del tiempo para corregir estos aspectos con más exactitud.[125]

* Al principio, el embrión tiene un alma solo sensitiva que es sustituida por otra más perfecta, a la vez sensitiva e intelectiva, como trataremos exhaustivamente más adelante (Summa theológica I, q. 76).

  • En la generación del hombre lo primero es lo vivo, luego lo animal y por último el hombre (Summa theológica II-II, q. 64).
  • Debemos observar una diferencia entre el proceso de generación en el hombre y los animales del aire o el agua. La generación del aire es simple ya que solo dos formas substanciales aparecen; una que es desplazada y otra que es inducida. Y todo esto tiene lugar en un instante y a la vez, de manera que la forma del agua permanece durante todo el periodo precediendo a la inducción de la forma del aire. Por otro lado, en la generación de un animal aparecen diversas formas substanciales: primero el semen, luego la sangre y así hasta que encontramos la forma de un animal o un hombre. (Sobre el poder de Dios, q. 3, a. 9, ad 9. Cf. Summa contra Gentiles, II, Ch. 89, 11; Summa theológicae, Ia, q. 119, a. 2).
  • Como es alma está unida al cuerpo como su forma, está unida al cuerpo como su acción propia. El alma es "la acción de un cuerpo orgánico" (Aristóteles, II De Anima, 412b, 5-6). Por lo tanto el alma no existe en el semen en cuanto acto (como opuesto a en potencia o virtualidad) antes de la organización del cuerpo. (Summa contra gentiles, II, ch. 89).

En la teología neoescolástica tomista del siglo XX se considera que santo Tomás no contaba en su momento con los datos científicos que tenemos ahora, y que incluyen dinámicas propias así como el conocimiento del ADN. Este argumento es un punto de apoyo para que en el siglo XX la Iglesia católica defienda la posición de que en el momento de la fecundación aparece un nuevo ser, con dinámica propia e información genética completa aunque su estado sea de dependencia con respecto a la madre.

Las tesis de santo Tomás explican cuando el alma es insuflada por Dios en el ser humano. Y si bien esto resulta incompatible con los argumentos que equiparan aborto a homicidio o asesinato, los defensores de este otro punto de vista señalan a menudo que no se puede atribuir a santo Tomás una postura favorable al aborto por citas como la siguiente:

Servimos a un propósito más grande y significante, la manifestación de la bondad de Dios, y en ese gran contexto somos simplemente medios para el fin de Dios. [...] Dios quiere su propia bondad como un fin, y quiere que todas las cosas sean un medio para ese fin.

Tomás de Aquino, Summa contra gentiles I. 86. 718

Por lo tanto, a pesar de la postura oficial de la Iglesia católica, se debe señalar ese debate en la teología católica en lo que se refiere al momento en que se puede considerar al alma humana, a un "ser humano", a los tiempos de desarrollo del mismo así como al tipo de pecado relacionado, o si es que este existe. Las distintas corrientes de opinión pueden quedar resumidas en:

  • Los partidarios de la animación inmediata (desde el momento de la concepción). Dentro de esta posición, destacaron los que consideraban el origen del alma humana por una preexistencia anterior a su unión con el cuerpo (platonismo cristiano) o por una derivación del alma de los padres (traducianismo).
  • Los partidarios de la animación mediata o retardada (después de un cierto tiempo). Entre los que defendían esta postura, estaban parte de los que aceptaban que las almas son creadas por Dios, creación que podía tener lugar unos días después de la fecundación (según Aristóteles, por ejemplo).

La tesis de la «animación mediata» sostenida por santo Tomás de Aquino fue la que se impuso y la que pasó a ser oficial. Como se ha comentado, santo Tomás sostenía que no era hasta los 40 días cuando Dios insuflaba el alma en los hombres y 90 días en el caso de las mujeres.[124]​ En consecuencia, la tesis de la humanización retardada fue la opinión mantenida de forma general durante la Edad Media, determinando que el alma era insuflada por Dios a los 40 días en hombres, y a los 90 en mujeres.

Una razón de peso por la que los teológos católicos partidarios de la animación inmediata han mantenido que el alma se insufla en el momento de la concepción reside en que la nueva alma no deriva de la de sus padres, y por lo tanto supone un hecho divino. Bajo esta línea se puede citar por ejemplo la Didaché, el escrito más antiguo de los Padres apostólicos, que equipara en importancia al aborto con dar muerte a un niño ya nacido,[126]​ o a Tertuliano.[127]

Este punto es sin duda el que causa más problemas de conciliación con el saber científico. Algunos autores señalan que los teólogos de esta tendencia se alinean en realidad con filósofos modernos, como Immanuel Kant o Gottfried Leibniz, ya que la idea de que el alma existe en el mismo momento de la concepción surge con más fuerza principalmente en el siglo XIX.[128]

Si en los siglos anteriores era preeminente la visión de santo Tomás, en el siglo XX la postura oficial de los papas es en contra de cualquier tipo de interrupción del embarazo. El papa Juan Pablo II escribió en este sentido de manera inequívoca en diversas encíclicas[129]​ y una línea similar es mantenida por Benedicto XVI. Estas encíclicas son discutidas por los defensores de perspectivas distintas, tanto dentro la comunidad católica[130]​ como fuera de ella en ámbitos intelectuales[131]​ o teológicos.[132]

La teóloga Teresa Forcades señaló la importancia de no interferir en la decisión de la madre y en el vínculo especial y distintivo de dependencia entre ambos que ha sido diseñado por Dios y en donde se incluye la decisión de la maternidad.

Dios pone la vida del feto mientras no es viable en las manos de su madre (en las entrañas de su madre) y ha vinculado la vida biológica de este a la vida espiritual de ella. Nosotros haremos bien de respetar esta vinculación primaria. Mientras el feto no puede sobrevivir independientemente de la madre, le corresponde a ella la responsabilidad moral de decidir sobre su futuro, que es también el de ella, ya que la madre no gesta el hijo solo biológicamente, sino también espiritualmente, con su amor, con su deseo de que éste viva, con la alegría de llevarlo al mundo. Respetar la decisión de la madre es respetar la integridad de su conciencia moral, incluso aceptando que objetivamente se pueda equivocar.[133]

Teresa Forcades
En el magisterio[editar]

En el primer Concilio de Maguncia ―un concilio local del año 847― se confirman penas canónicas propuestas por reuniones anteriores: a la mujer que haya abortado se le han de prescribir 10 años de penitencia. El papa Esteban V afirma, en su carta Consuluisti de infantibus, que cometer un aborto es un homicidio, ya que la concepción requiere de la acción de Dios.[134]

El 4 de marzo de 1679, un decreto del Santo Oficio condenó dos proposiciones relativas al aborto:

Es lícito procurar el aborto antes de la animación del feto, por temor de que la muchacha, sorprendida grávida, sea muerta o infamada.

Denzinger, Enchiridion symbolorum, 2134

Parece probable que todo feto carece de alma racional mientras está en el útero, y que solo empieza a tenerla cuando se le pare; y consiguientemente habrá que decir que en ningún aborto se comete homicidio.

Denzinger, Enchiridion symbolorum, 2135[135]

El Código de Derecho Canónico de 1917 establecía para el aborto la pena de excomunión.[136]

Aparte de esta alusión, el magisterio de la Iglesia no vuelve a pronunciarse sobre el tema hasta el siglo XX[cita requerida], aunque desde 1930 lo haya hecho de manera continua y cada vez más amplia. Pío XI,[137]Pío XII, en varios discursos, como el que impartió a la Sociedad de Médicos Italianos de San Lucas (el 12 de noviembre de 1944), o Juan XXIII,[138]​ han condenado el aborto como homicidio. En el Concilio Vaticano II se encuentra una de las condenas más citadas en el magisterio posterior, concretamente, en la constitución pastoral Gaudium et spes.[139]

El papa Juan Pablo II recuerda, en la encíclica Evangelium Vitae, que quienes a sabiendas de la pena incurren o colaboran en un aborto (padres y cómplices sin cuyo apoyo el aborto no se hubiera realizado) incurren en excomunión inmediata (llamada latae sententiae en el Código de Derecho Canónico).[140]

Judaísmo[editar]

La enseñanza judía ortodoxa permite el aborto si es necesario para salvaguardar la vida de la mujer embarazada.[141][142]​ Mientras que los movimientos reformistas, reconstruccionistas y conservadores abogan abiertamente por el derecho a un aborto seguro y accesible, el movimiento ortodoxo está menos unido sobre el tema. Muchos judíos ortodoxos se oponen al aborto, excepto cuando es necesario para salvar la vida de una mujer (o, según algunos, la salud de la mujer).[143]

En el judaísmo, las opiniones sobre el aborto se basan principalmente en las enseñanzas legales y éticas de la Biblia hebrea, el Talmud, las decisiones caso por caso de responsa y otras publicaciones rabínicas. En términos generales, los judíos ortodoxos se oponen al aborto después del día 40,[144][145]​ con excepciones relacionadas con la salud, y los judíos reformistas tienden a permitir una mayor libertad para el aborto.[146]​ Hay reglas que a menudo parecen ser contradictorias al respecto. El Talmud establece que un feto no es legalmente una persona hasta el parto.[147]​ La Torá contiene la ley que, "Cuando los hombres pelean, y uno de ellos empuja a una mujer embarazada, y se produce un aborto, pero ninguna otra desgracia, el responsable será multado ... pero si ocurre otra desgracia, la pena será vida (nefesh) de por vida (nefesh) ". (Éxodo 21: 22-25). Es decir, causar el aborto de una mujer es un delito, pero no un crimen capital, porque el feto no se considera una persona.[148][149]

Jeremías 1: 5 declara que, "Antes de formarte en el vientre materno, te conocí, antes de que nacieras, te aparté, te nombré profeta de las naciones". Para algunos, este versículo, mientras habla específicamente sobre Jeremías, es una indicación de que Dios conoce la identidad de "desarrollar seres humanos aún no nacidos, incluso antes de que ingresen al útero",[150]​ o que para todos, Dios tiene un plan por lo que al aborto sería interferir con ese plan.[151][152]​ Otros dicen que esta interpretación es incorrecta y que el versículo no está relacionado con la persona o el aborto, ya que Jeremías afirma que su condición profética es distinta y especial.[153]

La Biblia hebrea tiene algunas referencias al aborto; Éxodo 21: 22-25 aborda el aborto involuntario por medio de acciones ajenas, que describe como una ofensa no capital punible con una multa. El Libro de los Números en la Biblia hebrea describe la Ordalía del agua amarga (sotah) que administrará un sacerdote a una esposa cuyo esposo cree que ella fue infiel. Algunos estudiosos interpretan el texto como una poción abortiva o que induce un aborto espontáneo si la mujer está embarazada con el hijo de otro hombre.[154][155][156][157]​ El erudito rabínico Arnold Ehrlich interpreta la prueba de tal manera que termina inofensivamente si la mujer es fiel, o con un aborto inducido: "el embrión cae".[158]

Islamismo[editar]

El derecho islámico (sharia) parte de consideraciones similares a las del derecho canónico cristiano. Aunque ni el Corán ni la Sunna tratan el tema, se atribuye importancia al conocimiento médico que aporta el jurista versado en medicina, como Averroes, o el médico conocedor de la ley islámica, como Avicena. Según estos, el feto adquiere la condición legal de persona cuando recibe de Dios su alma personal, momento para cuya identificación se confía también en la ciencia del médico y no solo en la revelación. De acuerdo con la tradición oral, el momento de la infusión del alma es a los 120 días o cuatro meses.[159]

La mayoría de juristas modernos consideran aceptar la no viabilidad del feto en sus primeros 120 días.[160]​ En el islamismo se asume que la complejidad de la vida fetal aumenta con el tiempo, manteniendo así una perspectiva gradualista que tiene su fundamento en la teología islámica. En ella se afirma que el espíritu (rub) entra en el feto alrededor de los 120 días (4 meses) después de la concepción. Aquellos que toman una posición más estricta argumentan que una vez el esperma entra en el vientre, está destinado a producir vida, y así para ellos el aborto está proscrito. No obstante, dentro de esos 120 días la mayoría de juristas consideran el aborto como moralmente menos grave y por tanto no sancionable.

Del mismo modo, se observa de manera general que la madre pueda abortar si su vida corre riesgo independientemente del tiempo de gestación, por lo que la vida de la madre prevalece sobre los derechos del no nacido. Existe cierto debate en el caso de malformación y hasta que punto esto es motivo para alargar los 120 días. Aunque en la fatwa egipcia esto no se contempla.[160]​ Se debe notar por tanto que existe debate respecto a acortar alargar el periodo y sus supuestos, y en donde la ciencia a veces desempeña un papel destacado.

Hay dos escuelas jurídicas que valoran de maneras opuestas el aborto. La escuela Hanafi permite el aborto libremente en los cuatro meses iniciales, incluso cuando la iniciativa de la mujer no cuenta con el permiso del marido. La escuela Maliki prohíbe en su mayoría el aborto de manera absoluta, argumentando que, aunque el feto no sea propiamente humano, no se debe interferir con su destino natural de adquirir su alma, una vez que el semen se ha instalado. Algunos miembros de la escuela Maliki encuentran permisible el aborto hasta los 40 días. La escuela hanbalí suele rebajar el plazo a los 40 días, prohibiéndolo terminantemente después.[161]

Las otras escuelas legales islámicas, tanto suníes como chiíes, mantienen, en conjunto, posiciones semejantes a las de la escuela Hanafi. De las cinco categorías en que se clasifican jurídicamente los actos ―obligatorios, recomendados, opcionales, culpables o desalentados y prohibidos―, el aborto ha sido situado generalmente entre los opcionales o tolerables, especificándose los casos en los que el aborto debe considerarse criminal y punible. En general, son razones de salud las que se considera que justifican el aborto.[159]

De manera general, el islamismo anima a la reproducción y desalienta el aborto, que no recibe fácilmente la aprobación social, pero tampoco es considerado necesariamente un crimen. Es visto más bien como un recurso que debe usarse solo en último lugar. Es requisito indispensable la expresión de la voluntad de la madre de llevarlo a cabo.

Budismo[editar]

El budismo no contempla la existencia de un alma insuflada o creada por una divinidad, por lo que su doctrina no establece un tiempo concreto que aconseje o no el aborto. No obstante, la doctrina budista sí que observa una evolución del desarrollo embrionario y sus capacidades, por lo que observa una graduación[162]​ en la gravedad moral en el acto de abortar en función de la evolución de la consciencia en el no nacido. De manera general el budismo no condena con excesiva gravedad el aborto aunque señala las posibles graves consecuencias para la estabilidad emocional de la madre. En la práctica algunas comunidades budistas como la japonesa celebran ceremonias rituales (Mizuko kuyo) de reparación emocional para aquellas mujeres que han experimentado un aborto y así lo solicitan.

En una obligada investigación de las causas de las acciones que demanda el budismo a sus seguidores, en general se observa el contexto de la situación que puede empujar a una mujer a esta decisión. De manera que el aborto, aun siendo considerado una situación muy poco afortunada o que puede ser producto del aferramiento al deseo sensual, no llega a tener la misma consideración de gravedad que otras acciones. Por ejemplo, el budismo menciona numerosos ejemplos sobre la gravedad de acabar con la vida de un animal adulto como un perro, un elefante o un caballo. Pero no respecto a un aborto de cinco o seis semanas. No aparece pues una norma general en el budismo que enseñe una prohibición o aprobación en cualquier situación, sino que se tiende a observar cada caso y sus circunstancias.

Los países en donde la religión budista es mayoritaria (como Tailandia, Camboya o Japón) se aplican leyes de plazos y supuestos que permiten el aborto.[163]​ De entre todos ellos, el caso de mayor permisividad y despenalización es el japonés.

Hinduismo[editar]

Las creencias del mundo hinduista son variadas pero derivan casi todas ellas de sus antiguos textos sagrados, desde las doctrinales Upanishad hasta las leyendas de los Puranas. El hinduismo considera el aborto desde sus textos de una manera quizás más radical que otras religiones, al considerar que el alma humana está presente desde la misma concepción sin un debate de peso. La noción religiosa de no violencia hacia cualquier manifestación de la vida fue además subrayada en la era moderna por Mahatma Gandhi, el padre de la moderna nación india. Al lado de esto, varias escrituras religiosas como la Suetásuatara-upanishad afirman que las almas que deben reencarnar caen desde las nubes con la lluvia, entran en las legumbres, que cuando son consumidas por un varón se convierten en semen y pueden ser inyectadas en un vientre materno. El aborto se considera un mal karma, y la persona que lo cometa, al morir, deberá ser inyectada en una mujer que esté pensando en abortar.[164]

Según un esquema teológico complejo que contempla la reencarnación de las almas, tanto el cigoto como el embrión o el feto poseen alma ―esté ya desarrollada o no―, y deben ser protegidos. Socialmente esta visión moral sigue siendo predominante y los diferentes cultos hinduistas y sus líderes[165]​ mantienen en mayoría esta visión, si bien al mismo tiempo consienten resignadamente cierta conciliación con los programas de planificación familiar así como con el aborto, sobre todo por la problemática social y de población existente.

Algunos textos hinduistas provenientes de la medicina tradicional (áiur-veda), como el Charaka-samjita, recomiendan dar preferencia a la vida de la madre que a la del feto. Esto ha servido de punto de apoyo para que el gobierno indio permita a través de la ley MTP (Medical Termination of Pregnancy Act: ley de terminación médica del embarazo), de 1971, legislar el aborto en casos de violación, incesto o amenaza a la salud mental del madre. Es a través de este último supuesto que se realizan la mayoría de interrupciones del embarazo en India, que actualmente son muy numerosas.

La moralidad del aborto en la sociedad hindú es compleja. Los textos religiosos como los Vedas y los Puranas lo prohíben con claridad, aunque la filosofía hindú permite que sean sobreseídos de manera práctica; especialmente mediante el Ayurveda o medicina tradicional. El sistema de castas, la selección de sexo por motivos socioeconómicos, sobrepoblación y otros graves problemas, fuerzan una coexistencia que es vista de manera resignada pero no satisfactoria por la sociedad india.

Sijismo[editar]

El código de conducta sij no trata directamente con el aborto (o de hecho muchos otros asuntos bioéticos), generalmente está prohibido en el sijismo porque se dice que interfiere con el trabajo creativo de Dios. A pesar de este punto de vista teórico, el aborto no es infrecuente entre la comunidad sij en India, y existe una preocupación creciente de que los fetos femeninos se estén abortando debido a la preferencia cultural por los hijos varones.[166]

Aspectos bioéticos[editar]

Desde un punto de vista bioético, existe una clara división de opiniones:

  • Posturas proabortistas que no consideran que el embrión sea una individuo o persona desde la fecundación. Dentro de este grupo, hay diversas posturas según el momento en el que consideran que comienza a existir un ser humano.[167]
  • Posturas antiabortistas que sostienen efienden que la vida humana existe desde el momento de la fecundación.[168]
  • Quienes consideran que la posición sobre el aborto, ya sea proabortista o antiabortista, pertenece al ámbito de las creencias personales, ideológicas o religiosas, ya que el momento en que un ser puede considerarse humano no puede establecerse mediante criterios científicos.[169]

Existen diferencias de opinión en cuanto al momento preciso en que comienza la persona humana y la naturaleza de ese estado. El problema surge en una serie de campos que incluyen la ciencia, la religión, la filosofía y la ley, y es más agudo en los debates relacionados con el aborto, la investigación con células madre, los derechos reproductivos y los derechos fetales. Tradicionalmente, el concepto de persona ha implicado el concepto de alma, un concepto metafísico que se refiere a una dimensión no corpórea o extracorpórea del ser humano. Sin embargo, en la modernidad, los conceptos de subjetividad e intersubjetividad, persona, mente y yo han llegado a abarcar una serie de aspectos del ser humano considerados previamente como características del alma.[170][171]​ Aunque los dos lados principales del debate sobre el aborto tienden a coincidir en que un feto humano es biológicamente y genéticamente humano (es decir, de la especie humana), a menudo difieren en su opinión sobre si un feto humano es o no, en cualquiera de varios formas, una persona.

En el juicio estadounidense de 1973 Roe v Wade, la opinión de los jueces incluyó la siguiente declaración: "No necesitamos resolver la difícil cuestión de cuándo comienza la vida. Cuando aquellos entrenados en las respectivas disciplinas de la medicina, la filosofía y la teología no pueden llegar a ningún consenso, el poder judicial, en este punto del desarrollo del conocimiento del hombre, no esta en posición de especular sobre la respuesta"[172]

Marcadores biológicos[editar]

Uno de los posibles requisitos básicos para la persona es la individualidad, que implica la diferenciación entre la persona y sus padres. La biología ofrece una serie de etapas en el ciclo de vida que se han visto como candidatos para la personalidad:

  • la fertilización, la fusión de los gametos para formar un cigoto
  • implantación, que ocurre alrededor de una semana después de la fertilización
  • la segmentación, cuando ya no es posible la formación de gemelos, aproximadamente 14 días después de la fertilización.
  • cuando el corazón comienza a latir.
  • neuromaduración, cuando el sistema nervioso central de un feto es neurobiológicamente "maduro"
    • Conceptos de "nacimiento cerebral" (en comparación con la muerte cerebral):
      • a la primera aparición de ondas cerebrales en la parte inferior del cerebro (tronco encefálico) - 6-8 semanas de gestación (paralelamente a la "muerte cerebral total")
      • a la primera aparición de ondas cerebrales en el cerebro superior (corteza cerebral) - 22-24 semanas de gestación (en paralelo a "muerte cerebral más alta")[173][174]
  • el momento del movimiento fetal, o "aceleración"[175]
  • cuando el feto es capaz de sentir dolor.[176]
  • cuando se puede establecer que el feto es capaz de cognición o percepción neonatal.
  • viabilidad fetal.
  • nacimiento.

Fertilización[editar]

La fertilización es la fusión de los gametos, que es un espermatozoide y un óvulo (óvulo), para formar un cigoto. En este punto, el cigoto es genéticamente distinto de cualquiera de sus padres. No todos los cigotos normales se convertirán en adultos. Hay muchos óvulos fertilizados que nunca se implantan y "simplemente se lavan" después de la fertilización.[177]

Función cerebral (nacimiento cerebral)[editar]

En los años transcurridos desde la designación de la muerte cerebral como un nuevo criterio para la muerte, la atención se ha dirigido hacia el papel central del sistema nervioso en una serie de áreas de toma de decisiones éticas. La noción de que existe un punto final neurológico para la vida humana ha conducido a esfuerzos para definir un punto de partida neurológico correspondiente. Esta última búsqueda ha llevado al concepto de nacimiento cerebral (o vida cerebral), que significa lo contrario de la muerte cerebral. La búsqueda de un marcador neurológico del inicio de la persona humana debe su impulso a la simetría que se percibe entre los procesos al principio y al final de la vida, por lo tanto, si la función cerebral es un criterio utilizado para determinar el médico de defunción de una persona, sino que también debe ser el criterio para su comienzo.

Al igual que hay dos tipos de muerte cerebral - la muerte de todo el cerebro (que se refiere a la cesación irreversible de la función de tanto el tallo cerebral y partes superiores del cerebro) y mayor muerte cerebral (destrucción de los hemisferios cerebrales solo, con la posible retención de función del tronco encefálico), hay dos tipos de nacimiento cerebral (en función de su reversión): nacimiento del tronco encefálico en la primera aparición de ondas cerebrales en la parte inferior del cerebro (tronco encefálico) a las 6-8 semanas de gestación y nacimiento cerebral mayor, en la primera aparición de ondas cerebrales en el cerebro superior (corteza cerebral) a las 22-24 semanas de gestación.[178]

Dolor fetal[editar]

El dolor fetal, su existencia y sus implicaciones son parte de un debate más amplio sobre el aborto. Una revisión sistemática multidisciplinaria de 2005 en JAMA en el área del desarrollo fetal encontró que es poco probable que un feto sienta dolor hasta después del sexto mes de embarazo.[176][179]​ Los neurobiólogos del desarrollo sospechan que el establecimiento de conexiones talamocorticales (aproximadamente a las 26 semanas) puede ser crítico para la percepción fetal del dolor.[180]

Viabilidad fetal[editar]

"Hasta que el feto sea viable, cualquier derecho que se le otorgue puede ser a expensas de la mujer embarazada, simplemente porque el feto no puede sobrevivir, excepto en el cuerpo de la mujer. Tras la viabilidad, el embarazo puede interrumpirse, como una cesárea o trabajo inducido, con el feto sobreviviendo para convertirse en un bebé recién nacido. Varios grupos creen que el aborto antes de la viabilidad es aceptable, pero es inaceptable después " es la perspectiva de Planned Parenthood.[181][182][183]​ En algunos países, los abortos tempranos son legales en todas las circunstancias, pero los abortos tardíos se limitan a circunstancias en las que existe una clara necesidad médica. Si bien no existe un límite definido de desarrollo, edad gestacional o peso en el que un feto humano se convierta automáticamente en viable,[184]​ un estudio de 2013 encontró que "aunque solo una pequeña proporción de nacimientos ocurren antes de las 24 semanas completas de gestación (aproximadamente 1 por 1000), la supervivencia es rara y la mayoría de ellos son muertes fetales o nacidos vivos seguidos de una muerte neonatal.[185]

Aspectos sociales[editar]

El debate sobre el aborto es la controversia en curso en torno al estado moral, legal y religioso del aborto inducido. Las partes involucradas en el debate son los autodescritos movimientos "pro-elección" y "pro-vida". "Pro-elección" enfatiza el derecho de las mujeres a decidir si terminar un embarazo. "Pro-vida" enfatiza el derecho del embrión o feto a gestar a término y nacer. Ambos términos se consideran cargados en los medios convencionales, donde generalmente se prefieren términos como "proaborto" o "antiaborto".[186]​ Cada movimiento ha buscado, con resultados diversos, influir en la opinión pública y obtener apoyo legal para su posición.

Se estima que cada año 46 millones de mujeres recurren al aborto inducido para dar por terminado un embarazo no deseado. El tratamiento legislativo varía enormemente de un país a otro, pero actualmente el 62 % de la población mundial vive en 55 países donde el aborto inducido está permitido, mientras que el 25 % de la población mundial vive en países que lo prohíben y penalizan. La OMS estima que cada año ocurren 20 millones de abortos inducidos.

Mortandad debida al aborto en condiciones insalubres[editar]

La Organización Mundial de la Salud (OMS), señala que los abortos en condiciones sanitarias inadecuadas son una causa mayor de mortalidad femenina, con un total aproximado de 68 000 muertes al año en el mundo, lo que representa alrededor del 13 % de las 527 000 muertes maternas, es decir, por razones obstétricas.[187]​ Estudios publicados el año 2010 hablan de un número de muertes maternas alrededor de 343 000.[188]​ El porcentaje es muy desigual según las regiones, alcanzando hasta el 30 % de las muertes maternas en algunos países.[189]​ El riesgo es estadísticamente mayor donde el aborto en condiciones clínicas seguras no es accesible, ya sea por razones legales, sociales, económicas o de otro tipo.[190][191]​ Los abortos clandestinos, por tanto, generan un problema de salud pública, por el índice de muertes y por las consecuencias que tienen en la vida de las mujeres.

El aborto clandestino es inseguro porque no se da en condiciones que puedan garantizar una intervención óptima. Se recurre a personal no especializado. Se pone en riesgo la vida de la mujer. Las hemorragias y otras complicaciones del aborto incompleto son una de las causas de la mortalidad materna.[cita requerida]

En América Latina y el Caribe, aproximadamente 5,000 mujeres mueren cada año debido a complicaciones relacionadas con abortos inseguros (más de la quinta parte del total de muertes maternas). Esta cifra corresponde al 21 por ciento de las muertes maternas a nivel mundial.[cita requerida] En 1996, la OPS (Organización Panamericana de la Salud) indicó que el aborto es la causa primordial de mortalidad materna en Chile, Guatemala, Panamá, Paraguay y Perú, la segunda causa de muerte en Costa Rica y la tercera causa de muerte en Bolivia, Brasil, Colombia, Ecuador, El Salvador, Honduras, México y Nicaragua.[cita requerida]

De todas las mujeres que se someten a un aborto en condiciones de riesgo, un número aproximado de entre el 10 y el 50 % necesitan atención médica para el tratamiento de las complicaciones. Abortos incompletos, hemorragias y complicaciones infecciosas son algunos de los riesgos que corren las mujeres al no recibir un tratamiento médico adecuado con las condiciones necesarias para garantizar la vida y la salud.[cita requerida]

La OMS estima que el 13 % de las aproximadamente 600 000 muertes relacionadas con embarazos a nivel mundial son el resultado de la realización de abortos en condiciones de salubridad inseguras. La mortalidad por aborto inducido es de 0,2 a 1,2 por cada 100 000 abortos en países donde el aborto está permitido. En países donde el aborto está penalizado se encuentran 330 muertes por cada 100 000 abortos.[cita requerida]

Los abortos realizados en condiciones de riesgo ponen en peligro la vida de muchas mujeres, lo cual representa un problema de salud pública grave. La mayoría de estas muertes, los problemas de salud y las lesiones podrían prevenirse mediante un mayor y mejor acceso a servicios adecuados de atención en salud, incluyendo métodos seguros y efectivos de planificación familiar y atención obstétrica de urgencia.

IV Conferencia Mundial de la Mujer, 1995.[192]

Estos datos han servido de argumento a favor de la despenalización del aborto, es decir, a favor de que el aborto deje de ser considerado un delito y se legisle con consideraciones específicas para casos específicos.

Aborto selectivo de fetos femeninos en la actualidad[editar]

En la actualidad, en los países con mayores poblaciones del mundo (China[193]​ e India, donde está legalizado el aborto), la coincidencia de tres situaciones, a saber, los avances médicos que permiten determinar el sexo del futuro hijo, la situación de legalización del aborto y una 'preferencia cultural' por los hombres han hecho que el número de mujeres disminuya y que haya un mayor número de abortos de embriones y fetos femeninos. Particularmente en la India, los investigadores calculan que, de 1985 a 2005, 10 millones de posibles futuras mujeres han sido abortadas de manera selectiva.[194][195]

El censo del 2001 en la India reveló que “faltaban” cincuenta millones de mujeres, que iban en contravía a la tendencia mundial, en la que el número de mujeres supera ligeramente al de los hombres. Por otra parte, la aplicación de la política de un solo niño en China en 1979 incrementó la población masculina, pues los padres intentaban engañar y evitar la ley mediante el aborto preferencial o el abandono de las hijas no deseadas.[193][196]

En consecuencia, en la India está prohibido realizar ecografías o ultrasonidos para determinar el sexo del feto, pues, dado que el aborto es legal, muchas mujeres se ven obligadas a abortar si el feto es una niña porque, supuestamente,[197]​ “una hija no podrá cuidar de sus padres cuando envejezcan, porque será la causa del empobrecimiento de la familia al tener que pagar una dote en su boda, porque será considerada un huésped en su propia casa hasta el día en que la abandone para casarse, porque el prestigio de la madre y su posición en la familia solo se verán consolidados si el que nace es un varón, o porque se cree que solo los varones pueden realizar los ritos funerarios por sus padres”. El aborto e infanticidio selectivo hacia futuras mujeres podría tener una influencia en la relación hombres-mujeres, que se elevó de 117:100, según datos del 2002.[196]

Christophe Z. Guilmoto, demógrafo francés, ha dirigido un estudio en el que concluye que en Vietnam, como en buena parte del continente asiático, la tasa de niñas que nacen se ha reducido significativamente respecto de la de las niños, por obra de los abortos selectivos.[198]​ Según el mismo autor, el índice de masculinidad, sin embargo, también ha experimentado ascensos notables en países donde no existe el control de la natalidad como política de Estado. Es el caso de India (con una media de 113 y de 125 en el Panyab), Taiwán, Singapur, Pakistán o Bangladés. También en el sur del Cáucaso, en Armenia, en Georgia, en Azerbaiyán. De modo más débil, la tendencia también es visible en Albania y en Montenegro.[199]​ En marzo de 2010, The Economist calificó, en su portada, a esta situación como generocidio.[200]

Posturas de diversos organismos[editar]

Amnistía Internacional respalda la despenalización del aborto para garantizar que las mujeres tengan acceso a servicios de salud cuando surgen complicaciones derivadas del aborto, y para defender el derecho de las mujeres al aborto ―dentro de los límites razonables que impone la gestación― cuando su vida o su salud corran peligro. Amnistía Internacional denuncia la violencia contra la mujer que suponen las leyes contra el aborto en América Latina, según su secretario general, las políticas contrarias al aborto del continente se han traducido en muertes innecesarias de miles de mujeres.[201]

Human Rights Watch se muestra a favor de los derechos de las mujeres y de la descriminalización del aborto en todo el mundo.[202]

Posturas políticas y religiosas[editar]

No se puede hablar de una correlación entre tendencia política o religiosa y posición frente al aborto, pues hay partidarios y contrarios al aborto en todas las tendencias; tómese por ejemplo de lo dicho, la existencia de católicos a favor de la despenalización como la Red Latinoamericana de Católicas por el Derecho a Decidir,[203][204][205]​ grupos feministas y ateos provida, como Feminists for Life (Feministas por la Vida),[206]​ Mujeres contra el Aborto[207]​ y Atheists for Life (Ateos por la Vida),[208]​ o el movimiento Parlamentarios y Gobernantes por la Vida,[209]​ que integra a personas de diversas tendencias políticas, religiosas y culturales.

Ayuda a la mujer embarazada[editar]

Existen redes de personas y organizaciones que centran su atención en la ayuda a la mujer embarazada, que trabajan en contactar a mujeres en riesgo de aborto con recursos a nivel local mediante el uso de las nuevas tecnologías para ayudar a aquellas mujeres sufriendo de estrés y depresión y están pensando en abortar.[210]​ Esta red tiene páginas en castellano y en inglés. Los lugares a los que se les remiten (refieren) son sin ánimo de lucro ni filiación religiosa. Algunos de ellos están localizados en Estados Unidos como Option Line, Stand Up Girl, en España como Red Madre y Pensando en Abortar o en Latinoamérica como Centro Para la Mujer.

El aborto en la literatura[editar]

El aborto inducido es el tema central de varias novelas, como El acontecimiento, de Annie Ernaux[211]​ y Daniela Astor y la caja negra, de Marta Sanz.[212]

Véase también[editar]

Aborto por países[editar]

Referencias[editar]

  1. Ministerio de Sanidad y Consumo; Observatorio de salud de la mujer (2006). «La interrupción voluntaria del embarazo y los métodos anticonceptivos en jóvenes». Consultado el 3 de agosto de 2009. «El presente informe trata de dar respuestas a la preocupación la interrupción voluntaria del embarazo (IVE) en jóvenes.»  [1]
  2. Publishing, Harvard Health. «Abortion (Termination Of Pregnancy) - Harvard Health». Harvard Health (en inglés estadounidense). Consultado el 15 de junio de 2018. 
  3. a b «Unsafe abortion: The preventable pandemic». The Lancet. 
  4. a b Raymond, Elizabeth G.; Grossman, Daniel; Weaver, Mark A.; Toti, Stephanie; Winikoff, Beverly (2014-11). «Mortality of induced abortion, other outpatient surgical procedures and common activities in the United States». Contraception 90 (5): 476-479. ISSN 1879-0518. PMID 25152259. doi:10.1016/j.contraception.2014.07.012. Consultado el 15 de junio de 2018. 
  5. Kulier, Regina; Kapp, Nathalie; Gülmezoglu, A. Metin; Hofmeyr, G. Justus; Cheng, Linan; Campana, Aldo (9 de noviembre de 2011). «Medical methods for first trimester abortion». The Cochrane Database of Systematic Reviews (11): CD002855. ISSN 1469-493X. PMID 22071804. doi:10.1002/14651858.CD002855.pub4. Consultado el 15 de junio de 2018. 
  6. Kulier, Regina; Kapp, Nathalie; Gülmezoglu, A. Metin; Hofmeyr, G. Justus; Cheng, Linan; Campana, Aldo (9 de noviembre de 2011). «Medical methods for first trimester abortion». The Cochrane Database of Systematic Reviews (11): CD002855. ISSN 1469-493X. PMID 22071804. doi:10.1002/14651858.CD002855.pub4. Consultado el 15 de junio de 2018. 
  7. Kapp, Nathalie; Whyte, Patti; Tang, Jennifer; Jackson, Emily; Brahmi, Dalia (2013-9). «A review of evidence for safe abortion care». Contraception 88 (3): 350-363. ISSN 1879-0518. PMID 23261233. doi:10.1016/j.contraception.2012.10.027. Consultado el 15 de junio de 2018. 
  8. Kapp, Nathalie; Whyte, Patti; Tang, Jennifer; Jackson, Emily; Brahmi, Dalia (2013-9). «A review of evidence for safe abortion care». Contraception 88 (3): 350-363. ISSN 1879-0518. PMID 23261233. doi:10.1016/j.contraception.2012.10.027. Consultado el 15 de junio de 2018. 
  9. Lohr, Patricia A.; Fjerstad, Mary; DeSilva, Upeka; Lyus, Richard (6 de enero de 2014). «Abortion». BMJ (en inglés) 348: f7553. ISSN 1756-1833. doi:10.1136/bmj.f7553. Consultado el 15 de junio de 2018. 
  10. Lohr, Patricia A.; Fjerstad, Mary; DeSilva, Upeka; Lyus, Richard (6 de enero de 2014). «Abortion». BMJ (en inglés) 348: f7553. ISSN 1756-1833. doi:10.1136/bmj.f7553. Consultado el 15 de junio de 2018. 
  11. Shah, Iqbal; Ahman, Elisabeth (2009-12). «Unsafe abortion: global and regional incidence, trends, consequences, and challenges». Journal of obstetrics and gynaecology Canada: JOGC = Journal d'obstetrique et gynecologie du Canada: JOGC 31 (12): 1149-1158. ISSN 1701-2163. PMID 20085681. Consultado el 15 de junio de 2018. 
  12. «Safe abortion: technical and policy guidance for health systems». Geneva: World Health Organization. 
  13. a b Charles, Vignetta E.; Polis, Chelsea B.; Sridhara, Srinivas K.; Blum, Robert W. (2008-12). «Abortion and long-term mental health outcomes: a systematic review of the evidence». Contraception 78 (6): 436-450. ISSN 1879-0518. PMID 19014789. doi:10.1016/j.contraception.2008.07.005. Consultado el 15 de junio de 2018. 
  14. a b Horvath, Sarah; Schreiber, Courtney A. (14 de septiembre de 2017). «Unintended Pregnancy, Induced Abortion, and Mental Health». Current Psychiatry Reports (en inglés) 19 (11). ISSN 1523-3812. doi:10.1007/s11920-017-0832-4. Consultado el 15 de junio de 2018. 
  15. Sedgh, Gilda; Bearak, Jonathan; Singh, Susheela; Bankole, Akinrinola; Popinchalk, Anna; Ganatra, Bela; Rossier, Clémentine; Gerdts, Caitlin et al. (16 de julio de 2016). «Abortion incidence between 1990 and 2014: global, regional, and subregional levels and trends». Lancet (London, England) 388 (10041): 258-267. ISSN 1474-547X. PMC PMC5498988 |pmc= incorrecto (ayuda). PMID 27179755. doi:10.1016/S0140-6736(16)30380-4. Consultado el 15 de junio de 2018. 
  16. «Worldwide, an estimated 25 million unsafe abortions occur each year». World Health Organization (en inglés estadounidense). Consultado el 15 de junio de 2018. 
  17. «"Induced abortion: Incidence and trends worldwide from 1995 to 2008"». The Lancet. 
  18. «Legal Abortion Worldwide: Incidence and Recent Trends». International Family Planning Perspectives. 
  19. Culwell, Kelly R.; Vekemans, Marcel; de Silva, Upeka; Hurwitz, Manuelle; Crane, Barbara B. (7 de mayo de 2010). «Critical gaps in universal access to reproductive health: Contraception and prevention of unsafe abortion». International Journal of Gynecology & Obstetrics (en inglés) 110 (Supplement): S13-S16. ISSN 0020-7292. doi:10.1016/j.ijgo.2010.04.003. Consultado el 15 de junio de 2018. 
  20. Culwell, Kelly R.; Vekemans, Marcel; de Silva, Upeka; Hurwitz, Manuelle; Crane, Barbara B. (7 de mayo de 2010). «Critical gaps in universal access to reproductive health: Contraception and prevention of unsafe abortion». International Journal of Gynecology & Obstetrics (en inglés) 110 (Supplement): S13-S16. ISSN 0020-7292. doi:10.1016/j.ijgo.2010.04.003. Consultado el 15 de junio de 2018. 
  21. «Abortion and medicine: A sociopolitical history». Oxford, United Kingdom: John Wiley & Sons, Ltd. 
  22. «Developments in Laws on Induced Abortion: 1998–2007». Guttmacher Institute (en inglés). 24 de octubre de 2008. Consultado el 15 de junio de 2018. 
  23. Paola, Frederick; Walker, Robert; Nixon, Lois (9 de marzo de 2010). Medical Ethics and Humanities (en inglés). Jones & Bartlett Learning. ISBN 9780763760632. Consultado el 15 de junio de 2018. 
  24. Johnstone, Megan-Jane (17 de agosto de 2011). Bioethics: A Nursing Perspective (en inglés). Elsevier Health Sciences. ISBN 0729578739. Consultado el 15 de junio de 2018. 
  25. Sedgh, G., Henshaw, S., Singh, S., Åhman, E., & Shah, I. H.: «Induced abortion: estimated rates and trends worldwide», artículo en la revista The Lancet, 370 (9595), págs. 1338-1345; 2007.
  26. Antonio Manuel Artúz, y Humberto Restrepo: «El aborto inducido. Una visión histórica de su manejo», en Colombia Médica, pags. 65-71, 2002.
  27. «Unsafe abortion» (‘aborto inseguro’), en OMS.
  28. «The prevention and management of unsafe abortion: report of a technical working group». Ginebra (Suiza): WHO (World Health Organization), 1992.
  29. D. A. Grimes: «Unsafe abortion: the silent scourge», artículo en British Medical Bulletin, 67 (1), pág. 99-113, 2003.
  30. a b I. Shah, y E. Åhman: «Age patterns of unsafe abortion in developing country regions», en Reproductive Health Matters, 12 (24S), pág. 9-17, 2004.
  31. World Health Organization. 2005. The World health report: 2005: make every mother and child count. ISBN 92-4-156290-0 (pdf de 5,64MB)
  32. Ahman, E., Shah, I., Butler, P., & Organization, W. H.: «Unsafe abortion: global and regional estimates of the incidence of unsafe abortion and associated mortality in 2000», artículo del año 2004; citado por Grimes, D. A., Benson, J., Singh, S., Romero, M., Ganatra, B., Okonofua, F. E., et al.: «Unsafe abortion: the preventable pandemic», en The Lancet, 368 (9550), págs. 1908-1919, 2006.
  33. El aborto en cifras, Womenslinkworlwide
  34. Mortalidad materna en cifras mundiales, OPS-OMS
  35. «Reducir los riesgos del embarazo», artículo sobre mortalidad materna en el sitio web de la OMS.
  36. Aníbal Faúndes y José Barzelatto: El drama del aborto (pág. 42). Santiago de Chile: Lom, 2007. ISBN 978-956-282-926-7.
  37. Cabezas, Evelio Langer, Ana; Álvarez, Luisa; Bustamante, Patricia. (1998): «Perfil sociodemográfico del aborto inducido», artículo en el sitio web Salud Pública de México, págs. 265-271; mayo-junio de 1998.
  38. MARIO, Silvia y PANTELIDES, Edith Alejandra. «Estimación de la magnitud del aborto inducido en la Argentina». Consultado el 29 de mayo de 2013. 
  39. Silvia, Mario,; Alejandra, Pantelides, Edith (2009). Estimación de la magnitud del aborto inducido en la Argentina. Consultado el 13 de junio de 2018. 
  40. Nuestro, Rosario. «Victoria Donda sobre el aborto: “Si nos dejan debatirlo podemos ganar”». Rosario Nuestro. Consultado el 11 de junio de 2018. 
  41. «Aborto legal | Una diputada del PRO dijo que sus compañeros recibieron intimidaciones para votar en contra - TN.com.ar». Todo Noticias. 3 de junio de 2018. Consultado el 11 de junio de 2018. 
  42. «Despenalización del aborto: ¿qué datos existen en la Argentina?». chequeado.com. 20 de febrero de 2018. Consultado el 28 de marzo de 2018. 
  43. Peiró, Claudia (24 de abril de 2018). «El Ministerio de Salud admite que el aborto no es la primera causa de muerte materna». Infobae. Consultado el 24 de abril de 2018. 
  44. Ministerio de Salud de la República Argentina, DEIS Serie 5 Número 60 (de 2016). «TABLA 41: MUERTES MATERNAS SEGUN GRUPO DE CAUSAS Y LOCAL DE OCURRENCIA. REPUBLICA ARGENTINA - AÑO 2016». Dirección de Estadísticas e Información de Salud. Consultado el 13 de abril de 2018. 
  45. «Quiénes somos – Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal Seguro y Gratuito». www.abortolegal.com.ar. Consultado el 9 de junio de 2018. 
  46. Pazol, Karen; Gamble, Sonya B.; Parker, Wilda Y.; Cook, Douglas A.; Zane, Suzanne B.; Hamdan, Saeed; Centers for Disease Control and Prevention (CDC) (27 de noviembre de 2009). «Abortion surveillance--United States, 2006». MMWR Surveill Summ 58 (8): 1-35. PMID 19940837. Consultado el 11 de junio de 2010. 
  47. a b «España, a la cola europea en aborto farmacológico, Solo un 4 % de las interrupciones se realiza por este método, mientras en la UE se acercan a la mitad.» 23/11/2010.
  48. Gérvas, J.: «Aborto a domicilio.» Acta Sanitaria, 13 de septiembre de 2010.
  49. «Aspectos generales del esquema de mifepristona/misoprostol»
    • Archivado el 3 de septiembre de 2010 en la Wayback Machine., artículo en español en el sitio web Medicationabortion.com.
  50. «Misoprostol - Prospecto de Misive». 200 microgramos comprimidos vaginales de Misoprostol, Sinaem, Ministerio de Sanidad (España).
  51. Artúz, Manuel Antonio Restrepo, Humberto. (2002). El aborto inducido. Una visión histórica de su manejo. Colombia Médica, 65-71. <http://www.redalyc.org/articulo.oa?id=28333204>
  52. Artúz, Manuel Antonio Restrepo, Humberto. (2002). El aborto inducido. Una visión histórica de su manejo. Colombia Médica, 65-71. <http://www.redalyc.org/articulo.oa?id=28333204>
  53. Organización Mundial de la Salud. (2003). Managing complications in pregnancy and childbirth: a guide for midwives and doctors. Consultado el 19 de agosto de 2006. (en inglés)
  54. «Abortion», artículo en inglés en la enciclopedia MSN Encarta del 2007; consultado el 1 de julio de 2007.
  55. «Críticos entram na Justiça contra proibição de aborto nos EUA», artículo en portugués en el sitio web BBC Brasil, del 2003. Consultado el 22 de febrero de 2008.
  56. S. Vause, J. Sands, T. A. Johnston, S. Russell, S. Rimmer: «Could some fetocides be avoided by more prompt referral after diagnosis of fetal abnormality?», artículo en inglés en J Obstet Gynaecol. 22 (3): págs. 243-245. PMID 12521492; mayo de 2002. Consultado el 17 de marzo de 2006.
  57. «The Prevention and Management of Unsafe Abortion». World Health Organization. 
  58. Grimes, David A. (20 de abril de 2004). «Induced Abortion: An Overview for Internists». Annals of Internal Medicine (en inglés) 140 (8): 620. ISSN 0003-4819. doi:10.7326/0003-4819-140-8-200404200-00009. Consultado el 17 de junio de 2018. 
  59. Raymond, Elizabeth G.; Grossman, Daniel; Weaver, Mark A.; Toti, Stephanie; Winikoff, Beverly (2014-11). «Mortality of induced abortion, other outpatient surgical procedures and common activities in the United States». Contraception 90 (5): 476-479. ISSN 1879-0518. PMID 25152259. doi:10.1016/j.contraception.2014.07.012. Consultado el 17 de junio de 2018. 
  60. Raymond, Elizabeth G.; Grimes, David A. (2012-2). «The comparative safety of legal induced abortion and childbirth in the United States». Obstetrics and Gynecology 119 (2 Pt 1): 215-219. ISSN 1873-233X. PMID 22270271. doi:10.1097/AOG.0b013e31823fe923. Consultado el 17 de junio de 2018. 
  61. Raymond, Elizabeth G.; Grossman, Daniel; Weaver, Mark A.; Toti, Stephanie; Winikoff, Beverly (2014-11). «Mortality of induced abortion, other outpatient surgical procedures and common activities in the United States». Contraception 90 (5): 476-479. ISSN 1879-0518. PMID 25152259. doi:10.1016/j.contraception.2014.07.012. Consultado el 17 de junio de 2018. 
  62. Bartlett, Linda A.; Berg, Cynthia J.; Shulman, Holly B.; Zane, Suzanne B.; Green, Clarice A.; Whitehead, Sara; Atrash, Hani K. (2004-4). «Risk factors for legal induced abortion-related mortality in the United States». Obstetrics and Gynecology 103 (4): 729-737. ISSN 0029-7844. PMID 15051566. doi:10.1097/01.AOG.0000116260.81570.60. Consultado el 17 de junio de 2018. 
  63. Elective Abortion: Background, Pathophysiology, Epidemiology. 31 de agosto de 2016. Consultado el 17 de junio de 2018. 
  64. Pittman, Genevra. «Abortion safer than giving birth: study». U.S. (en inglés estadounidense). Consultado el 17 de junio de 2018. 
  65. Abbas, Dina; Chong, Erica; Raymond, Elizabeth G. (2015-9). «Outpatient medical abortion is safe and effective through 70 days gestation». Contraception 92 (3): 197-199. ISSN 1879-0518. PMID 26118638. doi:10.1016/j.contraception.2015.06.018. Consultado el 17 de junio de 2018. 
  66. Kapp, Nathalie; Baldwin, Maureen K.; Rodriguez, Maria Isabel (2018-2). «Efficacy of medical abortion prior to 6 gestational weeks: a systematic review». Contraception 97 (2): 90-99. ISSN 1879-0518. PMID 28935220. doi:10.1016/j.contraception.2017.09.006. Consultado el 17 de junio de 2018. 
  67. Westfall, J. M.; Sophocles, A.; Burggraf, H.; Ellis, S. (1998-11). «Manual vacuum aspiration for first-trimester abortion». Archives of Family Medicine 7 (6): 559-562. ISSN 1063-3987. PMID 9821831. Consultado el 17 de junio de 2018. 
  68. Dempsey, Angela (2012-12). «Serious infection associated with induced abortion in the United States». Clinical Obstetrics and Gynecology 55 (4): 888-892. ISSN 1532-5520. PMID 23090457. doi:10.1097/GRF.0b013e31826fd8f8. Consultado el 17 de junio de 2018. 
  69. ACOG Committee on Practice Bulletins--Gynecology (2009-5). «ACOG practice bulletin No. 104: antibiotic prophylaxis for gynecologic procedures». Obstetrics and Gynecology 113 (5): 1180-1189. ISSN 0029-7844. PMID 19384149. doi:10.1097/AOG.0b013e3181a6d011. Consultado el 17 de junio de 2018. 
  70. Templeton, Allan; Grimes, David A. (8 de diciembre de 2011). «A Request for Abortion». New England Journal of Medicine (en inglés) 365 (23): 2198-2204. ISSN 0028-4793. doi:10.1056/nejmcp1103639. Consultado el 17 de junio de 2018. 
  71. Sawaya, G. F.; Grady, D.; Kerlikowske, K.; Grimes, D. A. (1996-5). «Antibiotics at the time of induced abortion: the case for universal prophylaxis based on a meta-analysis». Obstetrics and Gynecology 87 (5 Pt 2): 884-890. ISSN 0029-7844. PMID 8677129. Consultado el 17 de junio de 2018. 
  72. Lerma, Klaira; Shaw, Kate A. (2017-12). «Update on second trimester medical abortion». Current Opinion in Obstetrics & Gynecology 29 (6): 413-418. ISSN 1473-656X. PMID 28922193. doi:10.1097/GCO.0000000000000409. Consultado el 17 de junio de 2018. 
  73. «Frequently asked clinical questions about medical abortion». 
  74. a b «APA Task Force Finds Single Abortion Not a Threat to Women's Mental Health». http://www.apa.org (en inglés). Consultado el 17 de junio de 2018. 
  75. «Mental Health and Abortion». APATaskForce. 
  76. Coleman, Priscilla K. (2011-9). «Abortion and mental health: quantitative synthesis and analysis of research published 1995-2009». The British Journal of Psychiatry: The Journal of Mental Science 199 (3): 180-186. ISSN 1472-1465. PMID 21881096. doi:10.1192/bjp.bp.110.077230. Consultado el 17 de junio de 2018. 
  77. Horvath, Sarah; Schreiber, Courtney A. (14 de septiembre de 2017). «Unintended Pregnancy, Induced Abortion, and Mental Health». Current Psychiatry Reports 19 (11): 77. ISSN 1535-1645. PMID 28905259. doi:10.1007/s11920-017-0832-4. Consultado el 17 de junio de 2018. 
  78. «The spread of ‘Post Abortion Syndrome’ as social diagnosis». Social Science & Medicine (en inglés) 102: 18-25. 1 de febrero de 2014. ISSN 0277-9536. doi:10.1016/j.socscimed.2013.11.030. Consultado el 17 de junio de 2018. 
  79. Esta nomenclatura es variable. En inglés, se suele considerar therapeutic abortion a todo aquel procedimiento médico para la interrupción del embarazo realizado abiertamente por un médico con licencia, en el curso normal de su práctica de la medicina. Ver: Packer, H. L.; Gampell, R. J. (1959). «Therapeutic abortion: A problem in law and medicine». Stanford Law Review 11 (3): 417-455. «A therapeutic abortion is a medical procedure for the termination of pregnancy openly performed in the regular course of his practice by a licensed medical practitioner». 
  80. «The Limitations of U.S. Statistics on Abortion». 4 de abril de 2012. Consultado el 15 de junio de 2018. 
  81. «Reasons Why Women Have Induced Abortions: Evidence from 27 Countries». Guttmacher Institute (en inglés). 13 de julio de 2005. Consultado el 15 de junio de 2018. 
  82. H. Rodríguez, y G. Berro: «Pautas para la práctica institucional del aborto por indicación médico-legal», artículo en Rev Med Urug, 22: págs. 157-161, 2006.
  83. «Statement of the Committee on the Elimination of Discrimination against Women on sexual and reproductive health». ONU. 
  84. «Concluding observations on the combined fifth and sixth periodic reports of Argentina». Committee on the Rights of the Child. 
  85. «OHCHR | Right to sexual and reproductive health indivisible from other human rights - UN experts». www.ohchr.org (en inglés estadounidense). Consultado el 16 de junio de 2018. 
  86. «OHCHR | Ireland abortion ban subjected woman to suffering and discrimination – UN experts». www.ohchr.org (en inglés estadounidense). Consultado el 16 de junio de 2018. 
  87. «OHCHR | Convention against Torture». www.ohchr.org (en inglés estadounidense). Consultado el 16 de junio de 2018. 
  88. «UN Committee Against Torture reviews Ireland | Irish Family Planning Association». www.ifpa.ie (en inglés). Consultado el 16 de junio de 2018. 
  89. «Another UN Committee Says Abortion May be a Right, but not on Basis of Disability - C-Fam». C-Fam (en inglés estadounidense). Consultado el 12 de junio de 2018. 
  90. «General comment No. 36 on article 6 of the International Covenant on Civil and Political Rights, on the right to life». Human Rights Committee. 
  91. «General Comment No.36 - Article 6: Right to life». www.lan.ohchr.org. Consultado el 12 de junio de 2018. 
  92. «Buscador de Jurisprudencia». www.corteidh.or.cr. Consultado el 12 de junio de 2018. 
  93. «Embarrar la cancha en el debate sobre el aborto». Diario Tiempo Argentino. 20 de septiembre de 2011. Archivado desde el original el 7 de abril de 2014. Consultado el 29 de mayo de 2013. 
  94. «Caso Artavia Murillo y otros (“fecundación in vitro”) vs. Costa Rica"». 28 de noviembre de 2012. Archivado desde el original el 29 de junio de 2014. Consultado el 13 de julio de 2014. 
  95. KEMELMAJER DE CARLUCCI, Aída; HERRERA, Marisa y LAMM, Eleonora (6 de febrero de 2013). «Breve análisis de la decisión de la Corte Interamericana de Derechos Humanos del 28/11/2012». Microjuris Al Día - Argentina. Consultado el 14 de septiembre de 2014. 
  96. OEA (1 de agosto de 2009). «OEA - Organización de los Estados Americanos: Democracia para la paz, la seguridad y el desarrollo». www.oas.org. Consultado el 9 de junio de 2018. 
  97. «Para la Corte Interamericana, el embrión no es persona». Centro de Bioética, Persona y Familia. Consultado el 9 de junio de 2018. 
  98. Iglesias, Mariana. «Para la Comisión Interamericana de Derechos Humanos "el embrión no es persona"». Consultado el 10 de junio de 2018. 
  99. Artículo 106, inciso k (pág. 50), en el Informe de la Cuarta Conferencia Mundial sobre la Mujer, de las Naciones Unidas.
  100. United Nations (2014). «Reproductive Health Policies» (en inglés). Consultado el 9 de julio de 2015. 
  101. «CODIGO PENAL DE LA NACION ARGENTINA». servicios.infoleg.gob.ar. Consultado el 15 de enero de 2018. 
  102. «Argentina's Abortion Provisions». Center for Reproductive Rights (en inglés). 27 de septiembre de 2011. Consultado el 15 de enero de 2018. 
  103. [2]
  104. http://www.saij.gob.ar/corte-suprema-justicia-nacion-federal-ciudad-autonoma-buenos-aires--medida-autosatisfactiva-fa12000021-2012-03-13/123456789-120-0002-1ots-eupmocsollaf (enlace roto disponible en Internet Archive; véase el historial y la última versión).
  105. «F., A. L. s/ Medida autosatisfactiva». 
  106. «Fallo histórico: la Corte ratificó que no son punibles los abortos en casos de violación». La Nación. 13 de marzo de 2012. p. www.lanacion.com.ar. Consultado el 21 de abril de 2018. 
  107. Clínica de la Secretaria de Salud-
  108. «La ley y su implementación». Montevideo Portal. Consultado el 17 de junio de 2018. 
  109. "Religious Groups’ Official Positions on Abortion" Pew Forum
  110. a b "Where does God stand on abortion?" USA Today
  111. «Abortion». Catholic Answers. Catholic.com. 10 de agosto de 2004. Archivado desde el original el 3 de septiembre de 2011. Consultado el 30 de diciembre de 2011. 
  112. The Catholic Teaching on Abortion, Allocution to Large Families, Nov. 26, 1951, Pope Pius XII
  113. Vranic, Vasilije (January 2009). «The Orthodox Perspective on Abortion at the occasion of the National Sanctity of Human Life Day 2009». Serbian Orthodox Church in North and South America. Consultado el 30 de diciembre de 2011. 
  114. Harakas, Stanley S. «The Stand of the Orthodox Church on Controversial Issues». Our Faith. Greek Orthodox Archdiocese of America. Consultado el 30 de diciembre de 2011. 
  115. Christopher Robert Kaczor, The Ethics of Abortion (Taylor & Francis 2010 ISBN 978-0-415-88468-6), p. 187
  116. a b c d e Buss, Martin (1967). «The beginning of human life as an ethical problem». The Journal of Religion 47 (3): 244-255. Consultado el 6 de junio de 2013. 
  117. Leret, María Gabriela (2005). Derecho, biotecnología y bioética. Exposición y análisis de los principios y conceptos fundamentales para la comprensión de la bioética a la luz de la ciancia jurídica. Caracas, Venezuela: Editorial CEC. pp. 137-139. ISBN 980-388-243-0. Consultado el 6 de junio de 2013. 
  118. Montalvo Jääskeläinen, Federico de, ed. (2013). «Código deontológico de la Organización Médica Colegial. Juramento de Hipócrates». La medicina ante el derecho: Problemas de lenguaje y de riesgo profesional. Madrid: Editorial Dykinson. p. 117. ISBN 978-84-9031-563-7. Consultado el 18 de noviembre de 2015. «Y no daré ninguna droga letal a nadie, aunque me la pidan, ni sugeriré un tal uso, y del mismo modo, tampoco a ninguna mujer daré pesario abortivo, sino que, a lo largo de mi vida, ejerceré mi arte pura y santamente.» 
  119. Baruch Brody: Abortion and the sanctity of human life. The MIT Press, 1974.
  120. parágrafo 2270 del Catecismo de la Iglesia católica, en el sitio web Vatican.va.
  121. Evangelium vítae
  122. Congregacion para la Doctrina de la Fe (1997). El aborto provocado: texto de la declaración, y documentos de diversos episcopados. Madrid: Ediciones Palabra. p. 35 y siguientes. ISBN 84-8239-389-8. Consultado el 13 de diciembre de 2014. 
  123. Francisco de Vitoria y John P. Doyle: Reflection on homicide & commentary on “Summa Theologiae” Iia-Iiae Q. 64 (Thomas Aquinas). Marquette University Press, 1997.
  124. a b Comentario al Libro de Sentencias, libro III, dist. 3, q. 5, a. 2, Resp.
  125. Tomás de Aquino: Summa theológicae (versión parcial en inglés).
  126. Arza, Antonio (1997). «Aspectos éticos de la sentencia del Tribunal Constitucional sobre la Ley del aborto». Selección de artículos. Serie Derecho, volumen 63. Bilbao: Universidad de Deusto. p. 623. ISBN 978-84-9830-974-4. Consultado el 13 de diciembre de 2014. «Así lo dice la Didaché: "No matarás con el aborto el fruto de tu seno, y no harás perecer al niño ya nacido" (Didaché Apostolorum, vol. V. Patres Apostolici». 
  127. Tertuliano. «IX 8». Apologeticum. «Es un homicidio anticipado impedir el nacimiento; poco importa que se suprima al alma ya nacida o cuando está naciendo. Es un hombre el que lo será en el futuro.» 
  128. Buss, Martin J. (1967). «The beginning of human life as an ethical problem». The Journal of Religion 47 (3): 244-255. Consultado el 13 de diciembre de 2014. 
  129. Evangelium Vitae, Juan Pablo II, 1995. Veritatis Splendor Juan Pablo II, 1993.
  130. J. Haldane, y P. Lee: «Aquinas on human ensoulment, abortion and the value of life», en Philosophy, 78, págs. 255-278, 2003.
  131. Daniel A Dombrowski: A brief, liberal, catholic defense of abortion. University of Illinois Press, 2000.
  132. «Proponer sin imponer, cuestionar sin condenar», artículo en el periódico El País (de Madrid).
  133. Forcades, Teresa (mayo de 2009). «Entre els principis i la realitat». Foc Nou (en catalán) (421). Archivado desde el original el 2 de noviembre de 2013. Consultado el 1 de noviembre de 2013. 
  134. DH 670.
  135. Enchiridion symbolorum. Desde Pío IV hasta Clemente XI.
  136. El delito de aborto en el derecho penal canónico
  137. Véase, por ejemplo, la encíclica Casti Connubii, número 23.
  138. Véase el número 194 de la encíclica Mater et magistra.
  139. «Sobre la Iglesia en el mundo actual». Documentos de Concilio Vaticano II. 7 de diciembre de 1965. pp. Epígrafe 51. Consultado el 11 de abril de 2010. «La vida desde su concepción ha de ser salvaguardada con el máximo cuidado; el aborto y el infanticidio son crímenes abominables.» 
  140. Juan Pablo II: Evangelium vitae, número 62.
  141. Judaism and Abortion, BBC (2005-02-08).
  142. Bank, Richard. The Everything Judaism Book, page 186 (Everything Books, 2002).
  143. The Pew Forum. September 30, 2008. Religious Groups’ Official Positions on Abortion, Retrieved on April 29, 2009.
  144. Talmud, Yevomot 69a states that prior to the 40th day, a fetus is "considered to be mere water"
  145. Grodzenski, Achiezer Vol. 3, 65:14
  146. Articles published by the Schlesinger institute on abortion in Judaism: articles in English and in Hebrew, and the entry on abortion from the Encyclopedia of Jewish Medical Ethics (Hebrew)
  147. «Getting off the Bus». www.patheos.com (en inglés). Consultado el 23 de junio de 2018. 
  148. «Responsibility, not Rights». www.patheos.com (en inglés). Consultado el 23 de junio de 2018. 
  149. Rosner, Fred (2001). Biomedical ethics and Jewish law. KTAV Publishing House, Inc. p. 178. 
  150. James D. Slack, Abortion, Execution, and the Consequences of Taking Life (Transaction Publishers 2011 ISBN 978-1-41284833-6), p. 27
  151. Jon Mayled, Libby Ahluwalia, Philosophy and Ethics (Nelson Thornes 2003 ISBN 978-0-74877157-8)
  152. David E. Leininger. God of Justice: A Look at the Ten Commandments for the 21st Century. CSS publishing. p. 57. ISBN 978-0-78802462-7. 
  153. Rachels, James. The Elements of Moral Philosophy. Boston: McGraw-Hill, 2003.
  154. Berquist, Jon L. (2002). Controlling Corporeality: The Body and the Household in Ancient Israel. Rutgers University Press. pp. 175-177. ISBN 0813530164. 
  155. Levine, Baruch A. (1993). Numbers 1-20: a new translation with introduction and commentary 4 (part 1). Doubleday. pp. 201-204. ISBN 0385156510. 
  156. Snaith, Norman Henry (1967). Leviticus and Numbers. Nelson. p. 202. 
  157. Olson, Dennis T. (1996). Numbers: Interpretation: A Bible Commentary for Teaching and Preaching. Westminster John Knox Press. p. 36. ISBN 0664237363. 
  158. Brewer, Julius A. (October 1913). «The Ordeal in Numbers Chapter 5». The American Journal of Semitic Languages and Literatures 30 (1): 46. 
  159. a b Osman BAKAR: «Abortion. Religious traditions: islamic perspectives», en S. G. Post (ed.): Encyclopedia of bioethics (vol. 1, págs. 39-43). Nueva York: MacMillan, 2004.
  160. a b «The question of abortion», en Encyclopedia of islam and the muslim world, McMillan.
  161. Felipe Maíllo Salgado: Diccionario de derecho islámico (págs. 146-148). Gijón: Trea, 2005.
  162. «Cuando la vida comienza», artículo en español en el sitio web Budismo.net.
  163. Para un posible interés comparativo, la situación en algunos países de mayoría budista es la que sigue: en Thailandia se admite legalmente el aborto bajo los supuestos de violación, amenaza a la vida de la madre o su salud física (Acta de promulgación del Código Penal, B.E. 2499, 1956, secs. 301-305). En Camboya se permite la solicitud de aborto de la mujer durante las primeras 14 semanas de embarazo, para lo cual el inicio del embarazo se calcula a partir del último periodo menstrual que normalmente es dos semanas antes de la concepción, si bien para dar consistencia a la ley se ha extendido en dos semanas (Kram Real 12/11/1997, art 8.28). En Japón el aborto está ampliamente tolerado legal y socialmente, de lo cual existe mucha literatura al respecto. El budismo japonés ofrece además el caso especial de una ceremonia ritual llamada mizuko kuyo, históricamente creada por mujeres y que sirve de consuelo y reparación emocional para aquellas que así lo solicitan (Liquid Life: Abortion and Buddhism in Japan. William R. LaFleur).
  164. «Hindu scriptures are clear on abortion», artículo en el sitio web HinduismToday.com.
  165. «Hindus in America speak out on abortion issues».
  166. «BBC - Religions - Sikhism: Abortion» (en inglés británico). Consultado el 23 de junio de 2018. 
  167. «Declaración del Colegio de Bioética», artículo (en PDF), de México D. F., firmado por científicos que no creen que la vida humana comienza en el momento de la fecundación.
  168. «Existe sobrada evidencia científica de que la vida empieza en el momento de la fecundación», se lee en el Manifiesto de Madrid suscrito por mil científicos e intelectuales (véase) en Madrid en marzo de 2009.
  169. «El aborto enciende a los científicos», artículo en el periódico El País (Madrid) del 6 de abril de 2009.
  170. Charles Taylor, Sources of the Self: The Making of Modern Identity, Harvard University Press, 1992.
  171. Michel Foucault, The Hermeneutics of the Subject, New York: Picador, 2005.
  172. «THE SUPREME COURT; Excerpts From Major Opinions» (en inglés). Consultado el 17 de junio de 2018. 
  173. «KJS Anand and PR Hickey: Neonatal pain and its effects». www.cirp.org. Consultado el 17 de junio de 2018. 
  174. «The problematic symmetry between brain birth and brain death». Journal of Medical Ethics. 
  175. «Quickening». The Free Dictionary. Consultado el 17 de junio de 2018. 
  176. a b Lee, Susan J.; Ralston, Henry J. Peter; Drey, Eleanor A.; Partridge, John Colin; Rosen, Mark A. (24 de agosto de 2005). «Fetal pain: a systematic multidisciplinary review of the evidence». JAMA 294 (8): 947-954. ISSN 1538-3598. PMID 16118385. doi:10.1001/jama.294.8.947. Consultado el 16 de junio de 2018. 
  177. Nathanson, Bernard N. M.D.; Ostling, Richard N. (1979). Aborting America. Garden City, NY: Doubleday & Company, Inc. p. 214. 
  178. http://jme.bmj.com/content/24/4/237.full.pdf
  179. «Study: Fetus feels no pain until third trimester». MSNBC. Associated Press. 24 de agosto de 2005. Consultado el 13 de abril de 2008. 
  180. Johnson, Martin; Everitt, Barry. Essential reproduction. p. 215. ISBN 0632042877. Consultado el 21 de febrero de 2007. 
  181. CNN, Debra Goldschmidt and Ashley Strickland,. «Planned Parenthood: Fast facts and revealing numbers». CNN. Consultado el 3 de febrero de 2018. 
  182. Jatlaoui, Tara C.; Shah, Jill; Mandel, Michele G.; Krashin, Jamie W.; Suchdev, Danielle B.; Jamieson, Denise J.; Pazol, Karen (2017). «Abortion Surveillance — United States, 2014». MMWR. Surveillance Summaries (en inglés estadounidense) 66 (24): 1-48. ISSN 1546-0738. doi:10.15585/mmwr.ss6624a1. 
  183. Prepared by The Alan Guttmacher Institute for Planned Parenthood Federation of America (May 1997). «Abortion and Fetal Viability». Planned Parenthood Affiliates of California. Archivado desde el original el 19 de noviembre de 2007. Consultado el 6 de diciembre de 2008. 
  184. Moore, Keith and Persaud, T. The Developing Human: Clinically Oriented Embryology, p. 103 (Saunders 2003).
  185. Mohangoo, AD; Blondel, B; Gissler, M; Velebil, P; Macfarlane, A; Zeitlin, J (2013). «International comparisons of fetal and neonatal mortality rates in high-income countries: should exclusion thresholds be based on birth weight or gestational age?». PLoS ONE 8: e64869. PMC 3658983. PMID 23700489. doi:10.1371/journal.pone.0064869. 
  186. Tejada, Carlos (31 de enero de 2010). «Vol. 23, No. 1: Hyperbole». WSJ (en inglés estadounidense). Consultado el 15 de junio de 2018. 
  187. The global burden of disease: 2004 update
  188. «Maternal mortality for 181 countries, 1980-2008».
  189. K. S. Khan, D. Wojdyla, L. Say, A. M. Gülmezoglu, y P. F. A. Van Look: «WHO analysis of causes of maternal death: a systematic review», en The Lancet, 367 (9516), págs. 1066-1074, 2006.
  190. Berer, M. (2004). National Laws and Unsafe Abortion: The Parameters of Change. Reproductive Health Matters, 12 (24S), 1-8.
  191. Stephenson, P. (1992). Commentary: the public health consequences of restricted induced abortion--lessons from Romania (Vol. 82, págs. 1328-1331). Am Public Health Assoc.
  192. Párrafo 97 de la «Plataforma de Acción» en la IV Conferencia Mundial de la Mujer. Pekín, 1995.
  193. a b Maureen J. GRAHAM, Ulla LARSEN, y Xiping XU: «Son preference in Anhui Province, China», en International Family Planning Perspectives, 24 (2), 1998. Consultado el 12 de enero de 2006.
  194. S. Sudha, y S. Irudaya Rajan: Female demographic disadvantage in India 1981-1991: sex selective abortion, female infanticide and excess female child mortality. Consultado el 12 de enero de 2006.
  195. Ganapati MUDUR: «India plans new legislation to prevent sex selection», en British Medical Journal: News Roundup, 2002. Consultado el 12 de enero de 2006.
  196. a b Ted Plafker: «Sex selection in China sees 117 boys born for every 100 girls», en British Medical Journal: News Roundup del 25 de mayo de 2002; consultado el 12 de enero de 2006.
  197. «Mujeres en la India de hoy», artículo de Irene Santamaría en la revista Pueblos del 29 de junio de 2004. Consultado el 14 de febrero de 2007.
  198. «Recent increase in sex ratio at birth in Vietnam», artículo en el sitio web PlosOne.org.
  199. «La sélection prénatale des garçons se développe», artículo en el diario Le Monde del 19 de mayo de 2009.
  200. «Gendercide». The Economist (en inglés). Consultado el 6 de marzo de 2018. 
  201. «Amnistía Internacional denuncia la violencia contra la mujer que suponen las leyes contra el aborto en América Latina». eldiario.es. Consultado el 15 de junio de 2018. 
  202. «Abortion». Human Rights Watch (en inglés). Consultado el 15 de junio de 2018. 
  203. Red Latinoamericana de Católicas por el derecho a decidir
  204. «Arquidiócesis de México: "Católicas por el Derecho a Decidir" no son católicas». 16 de agosto de 2011. Archivado desde el original el 16 de agosto de 2011. Consultado el 6 de marzo de 2018. 
  205. «La verdad sobre las "Católicas por el Derecho a Decidir"». 27 de julio de 2011. Archivado desde el original el 27 de julio de 2011. Consultado el 6 de marzo de 2018. 
  206. Feminists for Life
  207. Mujeres contra el aborto
  208. Wallace, James Matthew. «Atheist and Agnostic Pro-Life League». www.godlessprolifers.org. Consultado el 6 de marzo de 2018. 
  209. «Acción Mundial de Parlamentarios y Gobernantes por la Vida y la Familia». 10 de junio de 2017. Archivado desde el original el 10 de junio de 2017. Consultado el 6 de marzo de 2018. 
  210. «Global Alliance for Self Management Support». 
  211. José María Plaza, «Estremecedor relato de un aborto», El Mundo, 19 de junio de 2001
  212. Emma Rodríguez, «Marta Sanz, una mirada valiente sobre el aborto», Nueva Tribuna, 27 de diciembre de 2013.

Bibliografía[editar]

  • Carpizo, Jorge y Valadés, Diego (2008). Derechos humanos, aborto y eutanasia. Universidad Nacional Autónoma de México. ISBN (http://www.4shared.com/file/40219086/f9aa6483/DERECHOS_HUMANOS_ABORTO_Y_EUTANASIA__-_PDF.html).. 
  • Dworkin, Ronald. El dominio de la vida: una discusión acerca del aborto, la eutanasia y la libertad individual. 1994, Ariel. Madrid.
  • Cardeñosa Serrano, Rubén de (09/2004). No siempre lo legal es justo: Ley de despenalización "parcial" del aborto. Comercial Editora de Publicaciones, C.B. ISBN 84-7050-797-4; 978-84-7050-797-7. 
  • Ferrater Mora, José y Cohn, Priscilla (1988). Ética aplicada. Alianza Editorial, S.A. ISBN 84-7838-421-9. 
  • Singer, Peter (1995). Compendio de ética. Alianza Editorial, S.A. 
  • Tettamanzi, Dionigi (2002). Dizionario di bioetica. Casale Monferrato: Ediciones Piemme. ISBN 88-384-6521-5. 
  • Ponencia de Ignacio Carrasco de Paula sobre el embrión en la teología y en la doctrina de la Iglesia.
  • No más silencio (página sobre el síndrome post-aborto)
  • Referencias en MedLine: Grossman D, 2014, PMID 25128413, -Cambios en Texas tras restricciones legales-; Raymond EG, 2013, PMID 23921857, Ibuprofeno como analgésico para la mujer; Wieber ER, 2009, PMID 19340704, Efectos de enseñar a la mujer una ecografía del embrión; Hensahw SK, 1998, PMID 9859016, Incidencia en EEUU en 1995-96; Finer LB, 2003, PMID 12602757, Incidencia USA en el 2000; Finer LB, 2005, PMID 16150658, motivos aducidos por las mujeres en EEUU para abortar.

Enlaces externos[editar]