Diversidad sexual en Asia

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Situación legal de las uniones entre personas del mismo sexo en Asia

Actividad LGBT legal
     Matrimonio      Otro tipo de unión      Tutela legal o convivencia no registrada (franjas: se ofrecen certificados no vinculantes)      Reconocimiento limitado de uniones en otros países      Sin reconocimiento      Restricciones a la libertad de expresión
Actividad LGBT ilegal
     Pena de prisión de iure, no aplicada de facto      Pena de prisión      Pena de muerte de iure, no aplicada de facto      Pena de muerte

En el continente asiático las leyes son muy variadas con respecto a la diversidad sexual. A continuación encontramos dos diferencias entre Asia occidental y Asia oriental.

Homosexualidad en la antigua Asia[editar]

Se han encontrado varios registros históricos de la antigüedad en Asia sobre homosexualidad, ya desde las primeras civilizaciones mesopotámicas, chinas o indias. Las opiniones de estas sociedades sobre la homosexualidad son muy diversas y van desde considerarla un delito penado con la muerte en el Imperio asirio hasta tener una alta aceptación similar a la de la Grecia antigua, como en la China de la dinastía Han o el Japón medieval.

Asia occidental u Oriente Medio[editar]

En la mayoría de los países de Oriente Medio la homosexualidad es ilegal, de modo que se aplican penas tan severas como la cadena perpetua o incluso la pena de muerte. La homosexualidad ya no es delito en Turquía, que hace cada vez más esfuerzos por aproximar su legislación a la de Europa, a pesar de que la homofobia es considerable especialmente fuera de la cosmopolita Estambul. Tampoco es delito en Irak y Jordania, pero las libertades individuales no se respetan. En Asia meridional la homosexualidad es generalmente ilegal por la influencia del islam, las estructuras sociales tradicionales y la persistencia de leyes coloniales británicas contra la sodomía.

Pakistán es el caso más extremo, con penas que pueden llegar a la de muerte. A pesar de ello las personas transgénero son consideradas un tercer género en el sudeste de Asia y son conocidas como Khawaja Sira. Además, son tomadas en cuenta en algunos sitios como en la ciudad de Multán (provincia de Punyab), donde existe una escuela financiada con fondos públicos respaldada por el ministro Murad Raas.[1]

La India, Nepal, Bután, Sri Lanka y Bangladés aplican duras penas de más de 10 años de cárcel. En la India, además, la libertad ya se promueve también por medio de artistas e intelectuales, para que esas leyes que penalizan la homosexualidad sean derogadas, ya que existe una resistencia dentro de su sociedad. En Irán la homosexualidad está penada con la muerte. Un caso impactante se dio el 19 de julio del 2005, cuando dos jóvenes (uno de ellos menor de edad), Mahmoud Asgari y Ayaz Marhoni, recibieron 228 latigazos y fueron ahorcados en medio de una gran multitud en la ciudad de Mashhad (al noroeste de Irán) por mantener una relación homosexual. El Gobierno de Irán acusó a los jóvenes de haber violado a un niño pequeño, pero más tarde fuentes iraníes desmintieron este hecho y acusaron al Gobierno de inventarse esos cargos. A raíz de este suceso algunos países europeos, como Suecia, los Países Bajos, Alemania, Reino Unido y Rusia, contemplaron o llamaron a cesar las extradiciones de gais a Irán.

En el Código Hammurabi[editar]

En el Código de Hammurabi (1780 a. C.) apenas se mencionan las actividades homosexuales.

Hammurabi fue el rey que más contribuyó a la magnificencia de Babilonia, ciudad que llegó a ser la primera metrópolis del mundo, así como centro social y cultural de Oriente. Reinó entre 1795 y 1750 a. C. y su código o códice fue referencia legal y normativa para las demás civilizaciones, siendo esculpido sobre una piedra monumental de más de un metro de altura, destinada a ser expuesta públicamente.

Dadusha de Eshunna fue el primero en promulgar las leyes en la lengua de Babilonia. Se publicaron con una serie de 60 párrafos que se han preservado hasta la actualidad casi completamente. Las leyes asirias entraron en vigor en el período 1450-1250 a. C. Mostraban unas referencias relevantes para casos muy puntuales de homosexualidad, al menos en unos párrafos que permiten hacernos cierta idea de la consideración social.

§ 19

Si un hombre ha difamado secretamente a su amigo diciendo «he yacido con él» o ha hablado sobre él durante un litigio en presencia de otras personas, diciendo «el hombre ha yacido contigo» o «yo afirmo y te acuso». Ahora bien, si este hombre no puede demostrar la acusación contra su amigo y no se le encuentra acusado, le deben propinar 50 golpes con un bastón y deberá trabajar para el rey durante un mes completo; será depilado y deberá pagar un talento de multa.[cita requerida]

§ 20

Si un hombre ha yacido con su amigo y aparece en una acusación contra él, habiendo sido aportada una prueba en su contra, deberá ser castigado y será entonces un saris ('eunuco').

En la India antigua[editar]

La homosexualidad también fue conocida, practicada y a veces divinizada en la India antigua, sin que los indios, hindúes o musulmanes tuvieran gran preocupación por ella hasta la colonización británica en los siglos XVIII y XIX. La influencia occidental llevó a muchos indios a avergonzarse de una práctica que los colonizadores vilipendiaban y encontraban repugnante. Como ha sucedido en muchos otros lugares, los movimientos anticoloniales y el exceso de celo de muchos nacionalistas, que llegaron a interiorizar totalmente los valores de los dominadores, empezando por el mismo Mahatma Gandhi (que desconfiaba profundamente de toda sexualidad), dieron a la homosexualidad la calificación de «vicio occidental». Esto ha llevado a una destrucción sistemática de los múltiples ejemplos de prácticas homosexuales esculpidos en los templos o a la «heterosexualización» de algunas figuras, lo que da a los mismos indios una visión bastante sesgada de su pasado. En 2009 la Corte Suprema de Nueva Delhi estableció que el artículo que penaba las prácticas homosexuales en la India era inconstitucional;[2]​ sin embargo, en las otras partes de la India sigue siendo delito con pena de cárcel.

Asia oriental o Lejano Oriente[editar]

En la China antigua[editar]

En la China antigua existió una tradición de amor entre hombres conocido como «amor masculino» y denominado con otros nombres poéticos o alusivos como «placeres del melocotón mordido». Este nombre deriva de la leyenda de la dinastía Zhōu, hacia el año 500, según la cual ofrecieron al duque Ling de Wei un melocotón que su cortesano favorito, Mizi Xia, había mordido y él inmediatamente sintió el gusto de su amante. Según otra tradición, «la manga cortada», un emperador de la gran dinastía Han se cortó la manga de seda de su traje, sobre la que dormía su amante, para no tener que despertarlo. Existen numerosos relatos de este género amoroso en la literatura clásica y en las grandes novelas, especialmente en Sueño en el pabellón rojo (también llamada Historia de la piedra), en las que la homosexualidad aparece con toda naturalidad. El confucianismo oficial excluía, sin embargo, cualquier manifestación sexual que supusiera «desorden» o amenaza a una institución familiar muy rígida y estructurada según las relaciones de la piedad filial, por lo que la obligación de casarse y tener hijos era general y es aún hoy en China un deber social del que es difícil escapar. Al mismo tiempo, la antigua sociedad china era muy permisiva con las costumbres sexuales masculinas y permitía una alta licencia extramarital. Los burdeles masculinos eran abundantes y escandalizaron terriblemente a los jesuitas que residían en Pekín durante los siglos XVII y XVIII.[3]

En el Japón antiguo[editar]

Otra civilización con cierta tolerancia y respeto hacia esta orientación sexual fue la de Japón, hasta el siglo XIX. Según la tradición, Kobo Daichi (774-835), fundador de la secta budista Shingon y a quien la leyenda popular atribuye la creación del silabario japonés, fue el «creador» de la homosexualidad. Creencia que seguramente deriva de lo habitual de las prácticas entre los monjes. Hay muchos poemas amorosos, relatos e historias de amor entre monjes y muchachos, que llegan en algunos casos a relatos sublimes de suicidio por amor e incluso de iluminación budista.

Japón fue también hasta 1868 una sociedad feudal en la que los guerreros profesionales de la casta de los samuráis vivían al servicio de su señor, apartados de la familia y en grupos muy cerrados y ultra viriles. La homosexualidad parece haber sido una práctica corriente entre ellos, aunque no exclusiva para la mayor parte y limitada a la relación entre un samurái mayor y experimentado y uno más joven, si bien también había otros casos.

Durante los siglos XVI y XVII, los europeos, principalmente los misioneros jesuitas portugueses y españoles, quedaron sorprendidos y escandalizados por estas costumbres, dándole especial importancia al hecho de que los sacerdotes budistas tuvieran prohibido tener tratos con mujeres, aunque ningún tipo de prohibición se aplicaba a las restantes formas de sexualidad.[cita requerida]

En la actualidad algunas producciones japonesas creadas para los mangas se han inspirado en la homosexualidad, principalmente en la femenina, como el lesbianismo. En cuanto a los deportes, a diferencia de Occidente, en el caso del fútbol la homosexualidad todavía sigue siendo un tema tabú. Sobre todo entre los entrenadores o directores técnicos y entre los mismos jugadores, pues algunos de ellos admitieron discursos homofóbicos por no aceptar homosexuales en los equipos de las selecciones. En cambio, en las prácticas de las diferentes artes marciales japonesas, una de las más fuertes y difundidas en otras partes del mundo con su historia y filosofía. Los maestros no consideran esta orientación sexual un tema tabú. De hecho, promueven el respeto a la vida y la aceptación en los dojos.

Situación actual[editar]

La homosexualidad es legal en la mayoría de los países del Lejano Oriente: República Popular China, las dos Coreas, Japón, Kazajistán, Mongolia, los países de la península de Indochina y Taiwán, mientras que en Birmania y Uzbekistán es ilegal y se aplican penas menores. Corea del Sur, Japón y Tailandia se encuentran en una situación similar a algunos países europeos y latinoamericanos, y es posible que pronto pueda legalizarse la unión civil, si bien no hay muchas posibilidades a corto plazo de que se pueda llegar a los matrimonios del mismo sexo como en algunos países europeos. En Taiwán, anteriormente, la sodomía estuvo prohibida hasta que la constitución política del país terminó por despenalizarlo. El Gobierno de ese país lanzó un proyecto, que se presentó como una propuesta de ley para poder extender y conceder un reconocimiento legal a las parejas homosexuales a través del matrimonio bajo la Ley Orgánica de los Derechos Humanos. Dicho proyecto, hasta el momento, no ha prosperado desde el 2003, aunque se hizo frente a la oposición entre miembros del Consejo y desde entonces ha quedado pendiente. Actualmente, todavía no existe ninguna forma de legalizar las uniones homosexuales.

En Camboya anteriormente la homosexualidad fue ilegal, sin tener comprensión de que las demás identidades culturales en su mayoría mantienen un alto respeto a estas personas de orientación sexual (mismo caso que el de la India), hasta que la constitución política del estado las derogó y legalizó. Su majestad, el rey Norodom Sihanouk, en 2004 apoyó la legalización para conceder las uniones entre personas del mismo sexo, pues en Camboya los homosexuales son venerados y respetados. Sin embargo, puesta la proclamación del monarca, no hubo un esfuerzo para conceder dicha legalización.

En China y Laos, muy influidos por el confucianismo, el budismo y el taoísmo antes de la difusión del comunismo, la homosexualidad no tenía una consideración especial, si bien las doctrinas predominantes y los prejuicios sociales la desaconsejaban. La instauración de regímenes políticos comunistas, con sus ambiciones de ingeniería social, la ilegalizaron, y los gais y las lesbianas fueron perseguidos como «asociales». Actualmente, sobre todo en la legislación de China, ya no se considera la homosexualidad como un delito ni una enfermedad, pero se sigue identificándola como una especie de «vandalismo» y no como una preferencia u orientación sexual. Tanto la legislación como la percepción pública están, sin embargo, cambiando rápidamente en este país, en el que el número de homosexuales puede calcularse en un mínimo de 48 millones con estimaciones muy conservadoras. En la República Popular de China hablar sobre la orientación sexual es todavía un tema delicado. De todos modos, también se hace un esfuerzo para combatir la homofobia entrando en debates sobre este tema y lograr superar este prejuicio. En el año 2003, coincidiendo con el proyecto de Taiwán, el Congreso de la Nación también propuso proyectos de legalización para conceder uniones homosexuales a través del matrimonio entre personas del mismo sexo. No obstante, durante una discusión no se pudieron alcanzar los 30 votos necesarios para situar este tema en agenda. En Laos fue despenalizado y legalizado, mientras que en Corea del Norte y Vietnam, no se ha mencionado en los textos legales que penalicen la homosexualidad bajo el régimen comunista.

En el sudeste asiático la homosexualidad es ilegal en Malasia y legal en Timor Oriental e Indonesia, si bien en este último país la influencia del islam mayoritario mantiene una fuerte homofobia. También es ilegal en Brunéi y Singapur; en este último se castiga con cadena perpetua. En Filipinas anteriormente la sodomía estuvo penada solo en teoría, hasta que quedó inválida tras la reforma constitucional y se legalizó esta orientación sexual. Aunque la homofobia es todavía patente, por la influencia de la Iglesia Católica, algunos grupos religiosos minoritarios (como los islámicos) y el machismo, en los últimos años ya se ve una evolución más positiva en el archipiélago, con un crecimiento de la tolerancia, al modo de algunos países latinoamericanos como Colombia, Costa Rica, México, Puerto Rico, Uruguay y Venezuela principalmente. Bajo la ilegalidad que no fue nada práctico, la Iglesia Metropolitana de Filipinas en 1991 condujo las mismas uniones santas y el 2005 la segunda unión la realizó en el país el Nuevo Ejército del Pueblo. A pesar de que no fue reconocida por el Gobierno, provocó una feroz discusión cuando se presentó un nuevo proyecto de ley con respecto a estas uniones. Actualmente, la tradicional fe católica profesada por la mayor parte de la población se opone a las uniones entre personas del mismo sexo, mientras que el Partido Comunista las apoya, sobre todo el nuevo proyecto para su legalización.

Tabla-resumen del reconocimiento de uniones del mismo sexo por países asiáticos[editar]

Países asiáticos que reconocen el matrimonio entre personas del mismo sexo
Países asiáticos que reconocen la unión civil
Países asiáticos donde la homosexualidad es legal sin reconocer ninguna unión específica

Leyes antidiscriminación:

Simplemente legal:

Leyes de propaganda anti-LGBT:

Países asiáticos donde la homosexualidad es considerada como un delito

No se aplica:

Pena de cárcel:

Hasta la cadena perpetua:

Pena de muerte:

Países asiáticos con posibilidad de legalizar la unión civil o el matrimonio entre personas del mismo sexo
Países asiáticos donde es legal el matrimonio entre personas del mismo sexo

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. «Pakistán abre una escuela pública para personas transgénero». El Tiempo. 12 de julio de 2021. Consultado el 16 de julio de 2021. 
  2. Redacción BBC Mundo. BBC Mundo, ed. «Ser homosexual ya no es crimen en India». Consultado el 27 de julio de 2021. 
  3. «La tradición china del amor entre hombres». Consultado el 26 de julio de 2021.