Historia de los judíos en México

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Saltar a: navegación, búsqueda
Star of David.svg Judíos en México Bandera de México
יהודים מקסיקניים (en hebreo)
אידן אין מעקסיקא (en ídish)
Djudios de Meshiko (en ladino)
Visita guiada a las dos sinagogas de Justo Sierra (Centro, México, D.F.) 24.jpg
Primer sinagoga asquenazí de México.
Otros nombres judeomexicanos
Población censal 67.476
Idiomas español, judeoespañol, hebreo, yidis, ruso, polaco etc.
Religiones judaísmo
Asentamientos y comunidades activas
1.º México, D. F. y Zona Metropolitana.
2.º Monterrey
3.º Puebla de Zaragoza
4.º Guadalajara (Jalisco)
5.º Tijuana
6.º Veracruz
7.º Cancún
8.º Cuernavaca
9.º Oaxaca de Juárez
10.º Toluca de Lerdo
[editar datos en Wikidata]

La historia de los judíos en México refiere a la historia del pueblo judío en el actual territorio mexicano. Los judíos han estado presentes dentro la historia de México; aunque muchas veces se mantuvieron en la discreción y otras veces activos, los pueblos semitas se distribuyeron por toda la geografía de México, la historia de judaísmo en México no comienza con la llegada de los judíos azkenazíes. Paradójicamente México es una nación con orígenes judíos ligados a Sefarad,[1] los novohispanos de sangre judía se convirtieron en terratenientes, hacendados, rancheros y administradores a la sombra del clero católico cuando se fundaron muchos pueblos en el vasto territorio de Nueva España,[2] a estos novohispanos judaizantes se les conoce como anusim o cripo-judíos.[3]

Al consolidarse México como nación independiente, llegaron los primeros azkenazíes y otros eran sefardíes, shamís, halebis que prodedían del Medio Oriente y los Balcanes, durante el gobierno de Maximiliano I y durante el Porfiriato, pero la mayor diáspora askenazí moderna hacia México se dio durante la ocurrencia de las dos guerras mundiales en el siglo XX ante la entrada en vigor de la ley Johnson de los Estados Unidos, país que les negó el acceso; otro país que negó el acceso a los judíos en ese momento fue Cuba, pese al intento de los sefardíes por intentar convencer a la diplomacia cubana; los barcos de inmigrantes europeos judíos fueron desviados hacia México, Honduras y Panamá.

En el siglo XXI hubo un notable crecimiento de judíos en México, no solo por nacimiento sino también por inmigración, llegaron nuevas comunidades judías procedentes de Estados Unidos y Canadá, así como de la Unión Europea, del Caribe y de países de Sudamérica; pero también por la inclusión de algunos católicos y otros cristianos que se convirtieron al judaísmo, ya sea por convicción o enlace matrimonial a pesar de la fuerte selección de ingreso que hacen las comunidades más ortodoxas.

En la actualidad, el 70% de la población judía en México reside en el Distrito Federal y Zona Metropolitana de la Ciudad de México, el resto reside en Veracruz, Puebla, Nuevo León, Jalisco, Baja California y Quintana Roo. En las capitales de estas federaciones existen barrios que se caracterizan por su concentración de clubes judíos, colegios y sinagogas, tales como: Polanco, Lomas de Chapultepec, Santa Fe, Interlomas, Tecamachalco, y la Condesa en el Distrito Federal; San Pedro Garza Garcia, Valle Oriente, Jeronimo Siller, Valle de Chipinque, La Cañada y Cumbres en Monterrey; Angelópolis, Valle Dorado en Puebla; Nueva Vizcaya, Guillermina, Real del Prado, La Esperanza y Fatima en Durango.

Inmigración colonial[editar]

Ejecución de Mariana de Carabajal, hija de Francisca Nuñez de Carabajal, en 1601 por el delito de práctica el judaísmo.

El primer judío que se piensa que llegó al Nuevo Mundo fue Luis de Torres, quien habría acompañado a Cristobal Colón en su primera travesía.[4]

Los primeros judíos que llegaron a México lo hicieron de España, con Hernán Cortés, en 1519. Dos de ellos, Hernando Alonzo y González de Morales, fueron acusados de "judaizantes" y quemados en la hoguera, en un auto de fe, en 1528. Es de notar que la Inquisición en México aún no se fundaría sino hasta el 4 de noviembre de 1571.

Cuando la Nueva España se consolida como un virreinato administrado bajo el gobierno del Reino de España, se señala como un territorio inmenso, reñido y bastante despoblado, indudablemente una gran cantidad de españoles peninsulares y judeo-portugueses emigraron de forma forzosa hacia la Nueva España con un cierto resentimiento hacia la corona y de añoranza por España; a pesar de ello, fundaron y colonizaron localidades que aseguraron el dominio de España sobre los nuevos territorios conquistados, de cinco ibéricos emigrados uno era sefardí; después de un siglo de dominio español, los judíos conversos ya eran el 25% de la población novohispana. Provenían de todas las provincias españolas y de algunos lugares de Portugal, pero en su mayoría eran procedentes de Galicia, Andalucía, León, Extremadura, Castilla-La Mancha y Asturias.

José María de Cervantes y Velasco, Conde de Santiago Calimaya, un ejemplo de la limpieza de raza para formar parte la clase alta de la Nueva España.

Los criptojudíos provenientes del sur de España, entre ellos la familia Carbajal, al ser descubiertos por las autoridades de la jerarquía católica decidieron inmigrar al norte de la Nueva España, donde fundaron la ciudad de Monterrey. Una de las muchas tragedias contadas por esta comunidad es el martirio de Doña Isabel de Carbajal, juzgada por denominarse a sí misma practicante del judaísmo ante el Santo Oficio. [5]

Muchos crito-judíos fueron amenazados y torturados por Santa Inquisición con fundamento en los edictos de Torquemada, un numeroso contingente de sefardíes habría emigrado con la ingenuidad de que librarían la tortura en España. Una sospecha, envidias, llevar apellidos como Carvajal, Toledo o Maldonado y la comprobación de practicas judías eran suficiente para ser sentenciado a muerte por ello preferían los lugares más lejanos a la capital de la Nueva España. Los nuevos cristianos anusim se establecieron en ciudades y pequeñas poblaciones cercanas a los caminos reales y a los puertos marítimos, fundaron nuevas villas en el Nuevo Reino de León, en la Nueva Viscaya, el Nuevo Santander, en el Nuevo México, en el Reino de Nueva Galicia, en la Capitanía de Guatemala y en la Capitanía de Yucatán; también se establecieron en comarcas y regiones donde se tenían a los indígenas a su cargo, regiones tales como Los Altos de Jalisco, el Reino de Michoacán, los Valles Centrales de Oaxaca y La Fraylesca, también en las zonas mineras como Taxco El Oro, la Comarca Minera de Pachuca, Zacatecas, Guanajuato y San Luis Potosí.

Inmigración moderna[editar]

Siglo XIX[editar]

Al finalizar la Guerra de Independencia, en 1821, se abolió la Inquisición; sin embargo, la religión católica fue declarada religión única y oficial de la nueva nación.

Entre los años de 1825 y 1860 llegaron a México judíos alemanes y de la Europa Occidental. El 4 de diciembre de 1860 el presidente Benito Juárez decretó la libertad de cultos y al año siguiente los judíos europeos en la Ciudad de México alquilaron una sala para llevar a cabo los rezos del año nuevo y Yom Kipur. Fue la primera vez que se hacía un rezo en forma abierta.

Entre los años de 1864 y 1867, durante el Segundo Imperio Mexicano, gobernado por Maximiliano, emigraron a México judíos franceses, belgas y del austrohúngaros.

A pesar de no poder declarar su fe en público, algunos descendientes de los cripto-judíos siguieron practicando costumbres mosaicas tales como el descanso el sábado, la abstención de la carne de cerdo, el prendido de velas el viernes por la noche y el rezo a HaShem. En el año de 1880 el señor Bonifacio Laureano Noyar comenzó a organizar una comunidad (La Comunidad Judía de Vallejo) conformada descendientes de judíos conversos y llamó a todos aquellos que practicaban los rituales arriba mencionados.

A finales del siglo XIX, comenzaron a inmigrar judíos sefaraditas, principalmente de Siria (Damasco y Aleppo), así como de Turquía.

Siglo XX[editar]

Servicio religioso al interior de la sinagoga Nidjei Israel.

A causa de la Revolución Mexicana, hubo una importante emigración de judíos de México. Los que se quedaron se concentraron en 1912 y fundaron la primera organización judía, llamada Alianza Monte Sinaí; en 1923 la congregación quedó registrada de manera oficial como asociación civil.

Así, en 1920, se fundó la Comunidad de judía de Venta Prieta. En Venta Prieta, una colonia de la ciudad de Pachuca, en el estado de Hidalgo. La primera sinagoga sefaradí se construyó en 1923, después del movimiento revolucionario, en la calle Justo Sierra 83 del Centro Histórico de la ciudad de México.

Por otro lado, el empresario de teatro y cine Jacobo Granat apoyó la campaña política de Francisco I. Madero. Cuando Madero fue presidente, lo recompensó con el permiso para establecer un cementerio judío.[6]

Para 1918, más de la mitad de la población judía era árabe y turca; hasta 200 familias eran de origen azkenazi.

A partir de 1912, continuaron llegando judíos sefarditas provenientes de la región de Siria, y hacia 1924, algunos más de Europa Oriental, en algunas ocasiones desviados hacia México debido a la entrada en vigor de la ley Johnson de los Estados Unidos. Tras la invitación hecha por el ex presidente Plutarco Elías Calles llegaron al puerto de Veracruz más de 10,000 judíos askenazí provenientes de Polonia, la Unión Soviética, Alemania, Italia, la República Checa, Eslovaquia, así como sefarditas de Grecia y Turquía.

Un grupo bastante nutrido para la época (1912) se estableció en Empalme, Tamaulipas, de donde obtuvo el nombre debido a la aglomeración que causaron. Éstos construyeron una sinagoga que ahora es reconocida por su arquitectura peculiar y que contrasta con las viviendas del poblado, la cual está ubicada en el centro, a un lado de la plaza del pueblo.[cita requerida]

Los judíos recién llegados trabajaban como vendedores ambulantes, boleros, aboneros y en otras muchas actividades en el centro de la Ciudad de México y en ciudades como Puebla, en el puerto de Veracruz, Córdoba y Guadalajara.

Se reunieron judíos sefarditas para construir su primera sinagoga en 1927, llamada Redefe Sedek. En 1931 se publica el primer periódico judío de la ciudad de México (El Camino), en idioma yidis. En 1941 se construye la sinagoga azkenasi Nidje Israel.

Paulatinamente, algunos de los miembros de la comunidad judía se convirtieron en comerciantes establecidos e industriales. Los primeros inmigrantes de esta comunidad vivieron en vecindades del Centro Histórico de la Ciudad de México (en barrios populares como La Merced y Tepito).

Durante la Segunda Guerra Mundial fueron pocos los judíos que pudieron llegar a México como consecuencia de la persecución nazi.

En 1954 se establece en México la primera comunidad del movimiento masortí o conservador, la primera comunidad judía de esta corriente en América Latina, la Beth Israel, de habla inglesa.

Siglo XXI[editar]

Instituto Cultural México-Israel, A.C., en la calle República de El Salvador, en el centro histórico de la Ciudad de México.
Sinagoga en la colonia Polanco, México, DF.
Januka o Noche de Velas, celebrado en México.

En septiembre de 2001 se calculó que la población judía del país era de 50,700 personas, el 90 por ciento de los cuales radicaban en el Distrito Federal y sus alrededores, con 28 sinagogas. Hoy en día se encuentran entre ellos empresarios, comerciantes e intelectuales (académicos, artistas y científicos) que se han establecido sobre todo en colonias como Hipódromo-Condesa, Bosques de las Lomas, Polanco, Lomas de Chapultepec, Santa Fe, Ciudad Satélite , Interlomas y las Lomas de Tecamachalco en Huixquilucan, Estado de México. Algunos nuevos inmigrantes askhenazíes, provienen de Argentina, Chile, Brasil, Estados Unidos, Guatemala, Canadá, Alemania y Polonia.

El 10 por ciento restante (unos 5,000 judíos) se encuentran repartidos en pequeñas comunidades en Huixquilucan y Naucalpan (Ciudad Satélite y Echegaray), también en las ciudades de Guadalajara, Zapopan (estas dos ciudades del estado de Jalisco), Monterrey, San Pedro Garza García (estas dos ciudades del estado de Nuevo León), Puebla de Zaragoza (en el estado de Puebla), Tehuacán (Tehuacán, Puebla, México), en las colonias Venta Prieta y Zona Plateada de Pachuca en Hidalgo, Oaxaca de Juárez (en el estado de Oaxaca), Mérida (en el estado de Yucatán), Culiacán y Mazatlán (en el estado de Sinaloa), Nueva Rosita y Saltillo (en el estado de Coahuila), Zacatecas (en el estado de Zacatecas), puerto de Veracruz, Córdoba, Tierra Blanca y Coatzacoalcos (en el estado de Veracruz) Cuernavaca (en el estado de Morelos) y Cancún (en el estado de Quintana Roo).

En el año 2005 se estable la primera comunidad reconstruccionista en Xalapa, Veracruz. En el 2008 se establece con la ayuda de judíos reformistas de los Estados Unidos, la primera comunidad judía reformista en México, la Comunidad Brit Brajá.

Judíos en la Ciudad de México y Zona Metropolitana[editar]

Tienda de productos kosher en Polanco, México, DF.

En la década de los 1920, la comunidad judía en la capital mexicana se centraba todavía en el Centro histórico al noreste del Zócalo y la calle Jesús María.[7] En las décadas de los 1930 y 40, muchos judíos se mudaron a las colonias Roma y Condesa, donde Yiddish era el idioma preferido en el Parque México. Hoy en esta zona hay un museo, archivos, una sinagoga, y un delicatessen en Ave. Acapulco 70; varias sinagogas más recintas dentro de casas privadas sobre la Avenida Ámsterdam, y otra sinagoga en la esquina de las calles Montes de Oca y Parral.[8]

En las décadas de los 1950, 60, y 70, la mayoría de los judíos se mudían más al oeste, a las zonas Polanco, Lomas de Chapultepec, Interlomas, Bosques de las Lomas, y Tecamachalco (Estado de México), donde la mayoría todavía se radica.[9] El Estado de México es la entidad federal que más población judía tiene a nivel nacional, de hecho supera en población a la que reside en el Distrito Federal.

Judíos en Jalisco[editar]

La presencia de judíos en Guadalajara se remonta a los inicios del siglo XX, cuando arribaron desde Europa las primeras familias de inmigrantes. De acuerdo con Cristina Gutiérrez Zúñiga, durante la década del '20, se comenzaron a fundar las primeras instituciones comunitarias, siendo el Panteón Israelita la primera de ellas, constituyéndose formalmente el 19 de diciembre de 1925.[10]

Hacia 1950, y luego de haber funcionado de manera conjunta por varios años, los sectores sefaradí y ashkenazí deciden separar sus locales de reunión y rezo, así como también sus finanzas, quedando el colegio israelita recientemente fundado a cargo de la comunidad ashkenazí.[11]

Fue solo años más tarde cuando las dos comunidades existentes deciden unificarse, constituyéndose entonces la Comunidad Israelita de Guadalajara, A.C., el 17 de julio de 1963. De acuerdo a los documentos fundantes, el objeto social de tal asociación era: "La unión y la ayuda mutua de los israelitas residentes en Guadalajara, y el fomento de la fraternidad israelita, el mejoramiento moral, cultural y deportivo de los asociados, la promoción y realización de eventos sociales, culturales, deportivos y de beneficio social."[12]

Hasta la década del '70, la comunidad se identificaba a sí misma con la orientación ortodoxa del judaísmo, contando con el servicio de varios hombres locales para dirigir los servicios y la vida ritual. Pero de acuerdo con Gutiérrez Zúñiga, en opinión de los jóvenes dirigentes de la época, el rito ortodoxo tenía pocas perspectivas en una pequeña comunidad diaspórica de orígenes diversos y carente de dirección rabínica por tantos años. En ese contexto se realiza el contacto con el Seminario Rabínico Latinoamericano, de orientación conservadora. Incluso el líder del movimiento, el Rabino Marshall Meyer, viajó a Guadalajara y se establecieron las bases para que el Rabino Aaron Kopikis ocupara en 1974 el puesto de rabino. Kopikis fue el primer rabino ordenado que se desempeñó en la comunidad.[13]

La afiliación al movimiento conservador sirvió también para unificar el ritual de ashkenazíes y sefaradíes adoptando desde entonces el modelo del hebreo israelí. De la misma manera, se incorporó el español como idioma en ciertos espacios del ritual. Hombres y mujeres comenzaron a sentarse juntos en el recinto sinagogal, y se introdujeron instrumentos musicales para acompañar la plegaria. Cuando en 1978 el Rabino Kopikis fue invitado a ocupar una plaza en la Ciudad de México, el Rabino Shmuel Szteinhendler ocupó su lugar hasta 1996.

Hacia comienzos del siglo XXI, una nueva camada de dirigentes comienza a buscar nuevamente el contacto con el mundo judío ortodoxo, llegando a decidir el cambio hacia esa línea y la disolución del rabinato conservador de la ciudad. Es a partir de esa decisión, que la comunidad judía vuelve a quebrantarse, quedando dividida entre aquellos que optaron por la contratación de un nuevo rabino de tendencia ortodoxa, y aquellos que decidieron renunciar a la comunidad y abrir un nuevo espacio para seguir sosteniendo la forma de vida planteada por el movimiento conservador.

Durante los primeros meses de existencia, la nueva comunidad contó con los servicios del Rabino Alejandro Mlynski, quien fuera el último rabino conservador de la Comunidad Israelita de Guadalajara antes de la ruptura. Una vez que el Rabino Mlynski terminó sus funciones, la Comunidad Hebrea de Guadalajara comenzó a contar con la ayuda y asistencia del Dr. Daniel Fainstein, rector de la Universidad Hebraica en la Ciudad de México y ex-decano del Seminario Rabínico Latinoamericano, quien visitaba la ciudad de Guadalajara dos veces por mes.

A tres años de su fundación, la comunidad decide que es tiempo de contratar a un rabino de tiempo completo, y es por eso que en septiembre de 2006 llega a la ciudad el Rabino Joshua Kullock, quien desde entonces ha sido la autoridad rabínica de la institución.

Los cripto-judíos en la actualidad[editar]

Objetos judíos en el museo Metropolitano de Monterrey.
Modesto altar anusim de una familia mexicana cripto-judía.

Los cripto-judíos (antiguamente llamados marranos) son aquellos mexicanos que conservan parte de las viejas costumbres sefardíes de la Nueva España en la actualidad, las cuales fueron practicadas en discreción y en casa a causa de la inquisición española, la discriminación y la segregación social, actualmente se reconocen por un sinnúmero de apellidos judeo-españoles y portugueses, son descendientes de aquellos judíos que fundaron muchos pueblos y ciudades en tiempos coloniales, la mayoría de ellos se convirtieron en escribanos, médicos, administradores de haciendas y rancheros bajo observación y custodia del clero católico, llegaron con otros españoles católicos porque estos necesitaban de los sefardíes. Para llegar a la Nueva España, tuvieron que someterse a los tratados de Valladolid, fueron ayudados por otros españoles para cambiar sus apellidos o mostrar la limpieza de sangre antes de cruzar el Atlántico, después les era expedida una documentación para poder llegar a las colonias americanas para poder fincarse en tierras que asignara el gobierno del virreinato.[14]

Los judíos conversos no solo se establecieron en el norte del país, en muchas regiones de México hay antecedentes de cristianos nuevos de origen sefardí por los documentos que expidió la administración de Santo Oficio, aunque el apellido es un tanto discutido porque muchos conversos cambiaron de apellidos para no ser denunciados como judaizantes, tener apellidos como Carbajal, Toledano, Levi, Cohen o Curiel eran motivo para ser ejecutado a muerte, sin duda alguna la discreción familiar o el vivir alejados de las ciudades conservó el habla, el linaje y algunas costumbres judías.

Los cripto-judíos perdieron muchas de sus costumbres ancestrales, la mayoría de estos se vieron forzados a la aceptación del catolicismo. Los desendientes de estos cripto-judíos coloniales, actualmente han sido rechazados por los sefardíes que llegaron a México después de la Primera Guerra y Segunda Guerra Mundial, los procedentes de Turquía, Grecia, Siria, Serbia, Croacia y España se asumen como auténticos sefarditas sin reconociendo de los ya existentes de tiempos coloniales, no los consideran judíos ni aceptan con facilidad los linajes de los mexicanos por sus antecedentes católicos, de allí dentro de la iglesia católica se han formado algunos grupos que se autodenominan cristianos hebreos.

La ciudad de Monterrey fue fundada por cripto-judíos sefarditas que huyeron de persecusiones relacionadas a la inquisición española, la gran mayoría de sefardíes fueron conversos al catolicismo y los que se opusieron murieron sentenciados por el Santo Oficio a consecuencia de sus creencias judaícas. En Monterrey hay algunas costumbres relacionadas al judaísmo, entre estas se cree que la costumbre de comer cabrito o borrego, se debe a estas primeras familias sefardíes, las tortillas de harina de trigo que sustituyeron a las tortillas de maíz, el consumo de frutos como dátiles, higos y uvas que tienen una supuesta relación un poco con la comida kosher.

Se dice que fue fundada a finales del siglo XIX (Probablemente en 1920.) por la señora María Trinidad viuda de Téllez. Ella afirmaba ser descendiente de Anusim o cristianos nuevos, que según la leyenda o tradición, llegó a la zona con sus doce hijos y su madre escapando del estado de Michoacán debido a una revuelta religiosa (Probablemente la guerra Cristera.) vivida durante esa época. Conservando la costumbre de sus ancestros de no comer carne de puerco, encender velas los viernes y rezar solo a HaShem.

Estadísticas[editar]

Población judía en México 2010

Según el censo de población del 2010 del INEGI, había 67 476 judíos en México. El 32 por ciento, en el Estado de México y el 30.2 por ciento residían en el Distrito Federal; y el 38 por ciento, en el resto del país.[15]

Rank Entidad federal Población judía en el 2000 Población judía en el 2010 Cambio Cambio Numérico
- Flag of Mexico.svg México 45 260 67 476 +49.09% 22 216
29 Bandera de Aguascalientes Aguascalientes 58 113 +48.67% 55
09 Bandera de Baja California Baja California 389 1 044 +62.74% 655
25 Bandera de Baja California Sur Baja California Sur 51 159 +67.93% 108
26 Bandera de Campeche Campeche 47 155 +69.68% 108
19 Bandera de Coahuila de Zaragoza Coahuila 153 306 +50.00% 153
30 Bandera de Colima Colima 19 103 +81.55% 84
16 Bandera de Chiapas Chiapas 178 513 +65.30% 335
21 Bandera de Chihuahua Chihuahua 133 251 +47.01 118
02 Bandera de Distrito Federal (México) Ciudad de México 18 380 20 357 +9.71% 1 977
32 Bandera de Durango Durango 17 80 +78.75% 63
14 Bandera de Guanajuato Guanajuato 317 574 +44.77% 257
08 Bandera de Estado de Guerrero Guerrero 875 1 645 +46.81% 770
13 Bandera de Estado de Hidalgo Hidalgo 391 631 +38.04% 240
07 Flag of Jalisco.svg Jalisco 983 1 721 +42.88& 738
01 Bandera de México (estado) México 14 084 21 545 +34.63% 7 461
15 Bandera de Michoacán Michoacán 226 567 +16.14% 341
04 Bandera de Morelos Morelos 1 788 3 013 +40.66% 1 225
22 Bandera de Nayarit Nayarit 72 216 +66.67% 144
11 Bandera de Nuevo León Nuevo León 665 977 +31.94% 312
06 Bandera de Oaxaca Oaxaca 1 199 2 458 +51.22% 1 259
03 Bandera de Puebla Puebla 2 251 4 993 +54.92% 2 742
20 Bandera de Querétaro Querétaro 96 286 +66.43% 190
10 Bandera de Quintana Roo Quintana Roo 587 1 016 +42.22% 429
24 Bandera de San Luis Potosí San Luis Potosí 57 176 +67.61% 119
27 Bandera de Sinaloa Sinaloa 75 146 +48.63% 71
23 Bandera de Sonora Sonora 57 184 +69.02% 127
28 Bandera de Tabasco Tabasco 114 135 +15.56% 21
18 Bandera de Tamaulipas Tamaulipas 152 362 +58.01% 210
17 Bandera de Tlaxcala Tlaxcala 99 411 +75.91% 312
05 Bandera de Veracruz de Ignacio de la Llave Veracruz 1 334 2 595 +48.59% 1 261
12 Bandera de Yucatán Yucatán 377 651 +42.09% 274
31 Bandera de Zacatecas Zacatecas 37 94 +60.64% 57

Referencias[editar]

  1. [1]
  2. [2]
  3. [3]
  4. Toro, Alfonso (1982). Los judíos en la Nueva España. México: Fondo de Cultura Económica. p. XXIII. ISBN 968-16-0834-8. 
  5. [4]El exilio judío en México
  6. González Navarro, Moisés (1994). Los extranjeros en México y los mexicanos en el extranjero 1821-1971. Volumen III. México: El Colegio de México. p. 133. ISBN 968-12-0558-8. 
  7. Ilan Stavans, Return to Centro Histórico: A Mexican Jew Looks for His Roots (en inglés), p. 108 
  8. Vivienne Stanton (April 2009), Out of sight: The many faces of Jewish Mexico (en inglés), Inside Mexico 
  9. Vivienne Stanton (13 de septiembre de 2010), The many faces of Jewish Mexico (en inglés), Diario Judío 
  10. C. Gutiérrez Zúñiga, La Comunidad Israelita de Guadalajara, p. 51
  11. Idem, p. 95
  12. Idem, pp. 105-106
  13. Idem, pp. 112-113
  14. [5]
  15. Censo de Población del 2000 del INEGI

Bibliografía[editar]

  • La Judería de México en La Tierra de los aztecas (Hebreos Mejicanos En La Tierra Azteca) - Ira T. Lerner, B.Costa-Amic, México DF, 1965.

Enlaces externos[editar]