Historia de la India

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Pintura rupestre en Bhimbetka.

La historia de la India en la época precedente a 1945 es inseparable de la historia del subcontinente asiático al cual pertenece esta nación.

En el III milenio a. C., varias culturas neolíticas se extendían en lo que hoy es Pakistán y la zona noroeste de la República de la India. Durante el I milenio a. C., los arios védicos se extendieron por el Panyab y la llanura del Ganges (en el norte de la India).

Al principio del período de los Reinos Medios, el norte de la India estaba dominado por los arios, mientras que en el sur era prominente la cultura dravidiana. A partir del siglo X, los imperios islámicos se establecieron en el noroeste de la India, culminando con el Imperio mogul.

La invasión británica de la India comienza en el siglo XVII y llega a su apogeo en 1857. La independencia resultó en la división del Raj británico en tres Estados: India, Pakistán y Bangladés.

Prehistoria (hasta ca. 1750 a.C)[editar]

Edad de piedra[editar]

Se tienen pruebas de la presencia de seres humanos modernos (Homo sapiens) en el subcontinente indio desde hace unos 75 000 años. Antes de ellos, el subcontinente fue poblado por hominídos ―entre ellos el Homo erectus― hace unos 500 000 años.[1]​ Se han hallado restos aislados de Homo erectus en Hathnora, en el valle del Narmada, en en centro de la India. En la parte noroeste del subcontinente se han descubierto herramientas elaboradas por protohumanos que han sido datadas en 2 millones de años.

El sitio arqueológico más antiguo del subcontinente, con restos de homínidos, se encuentra en el valle del río Soan, contiene restos de homínidos. Se han encontrado sitios de industria lítica soaniana en la región de Sivalik, en los actuales Pakistán, India y Nepal.

En el período Neolítico hubo asentamientos más extensivos en el subcontinente después de la última Edad del hielo, hace aproximadamente 12 000 años. Los primeros asentamientos semipermanentes que se han confirmado aparecieron hace 9 000 años en los refugios rupestres de Bhimbetka, en el actual territorio del estado de Madhya Pradesh, India.

Las cuevas de Edakkal son petroglifos de la Edad de Piedra que se cree que datan de al menos 6 000 a.C, e indican la presencia de una civilización o asentamiento prehistórico neolítico en Kerala. Los petroglifos de Edakkal son raros y son los únicos ejemplos del sur de la India.

Las culturas agrícolas neolíticas surgieron en la región del valle del Indo hacia 5 000 a.C., en la parte baja del valle del Ganges hacia 3 000 a.C y están representadas por los hallazgos de Bhirrana (7 570 a.C - 6200 a.C) en Haryana, India, y los hallazgos de Mehrgarh (7000 a.C. - 5000 a.C.) en Baluchistán, Pakistán. La primera civilización urbana de la región fue la civilización del Valle del Indo.

Cultura del valle del Indo[editar]

La transición entre comunidades agrícolas a comunidades urbanas más complejas comenzó entre el periodo de Mehrgarh y el 3000 a. C. Este periodo marcó el principio de una sociedad urbana en India, conocida como la cultura del valle del río Indo ―también llamada civilización de Harappa y Mojensho Daro, la cual llegó a su máximo desarrollo en el lapso de mil años entre el siglo XXIX y el XIX a. C.

Estaba centrada entre los ríos Saraswati y el Indo y se extendía hasta las zonas de los ríos Ganges e Iamuná, Doab, Guyarat y el norte de Afganistán.

Esta civilización se hizo notar por las ciudades que construyó con ladrillos, con sistema de drenajes y casas con múltiples habitaciones. Las referencias históricas más antiguas son las de Meluja en los registros de los sumerios. Comparado con las civilizaciones de Egipto y Sumeria (anteriores en varios siglos), la civilización del Indo contaba con una planificación urbana bastante avanzada y con sistemas de medición sorprendentemente uniformes.

Las ruinas de Mojensho Daro fueron en alguna ocasión el centro de esta sociedad. Los poblados de la civilización del Indo se extendían hasta la frontera con Irán (en el oeste), hasta la cordillera del Himalaya (en el norte), hasta Delhi (en el este) y hasta Bombay (en el sur). En su apogeo se estima que esta región tuvo una población de más de cinco millones de habitantes.

Entre las poblaciones existían centros urbanos de cierta importancia tales como los de Mojensho Daro, Dholavira, Ganweriwala, Lothal y Rakhigarhi.

A la fecha, se han encontrado más de 2500 ciudades y poblados, principalmente en la orilla este del río Indo en Pakistán, a lo largo de lo que puede haber sido el río védico Sáraswati. Se piensa que los cambios geológicos y del clima fueron los responsables de haber secado el río Sáraswati, lo que creó la aridez de la región actual y la desaparición de la civilización en esa región.

Estudios arqueológicos sugieren que las civilizaciones del valle del Indo dependían de los suelos de aluvión de los ríos, lo cual producía alto rendimientos en las cosechas de cereales, granos y otros. Para el siglo XXVIII a. C. es evidente la presencia de un Estado organizado, con reglas jerárquicas y obras públicas de mayor envergadura. A mediados del II milenio a. C., la región del valle de los ríos, donde se estaban ubicados las dos terceras partes de los poblados encontrados, se secaron y los poblados fueron abandonados.

El período védico (ca. 1750 a.C - 600 a.C)[editar]

El período védico toma su nombre de la cultura indoaria del noroeste de la India, aunque otras partes de la india tuvieron una identidad distinta durante este período. La cultura védica se describe en los Vedas, textos aún sagrados para los hindúes, que fueron compuestos de manera oral en sánscrito védico (un idioma proveniente del indoeuropeo de Asia central). Los Vedas son algunos de los textos conservados más antiguos de la India. El período védico abarca aproximadamente de 1750 a.C a 500 a.C. y contribuyó a formar los cimientos de varios aspectos culturales del subcontinente indio. En términos de cultura, en este período muchas regiones del subcontinente pasaron por una transición de la Edad del Cobre a la Edad del Hierro.

La sociedad védica[editar]

Los historiadores han analizado los Vedas para proponer una cultura védica en la región del Punyab y la llanura indogangética. La mayoría de los historiadores también consideran que este período comprendió varias olas de migraciones indoarias en el subcontinente provenientes del noroeste. La higuera sagrada y la vaca fueron santificados en la época en que se compuso el Atharvaveda. Muchos de los conceptos de la filosofía india que se adoptaron posteriormente, como el dharma, tienen sus raíces en antecedentes védicos.

La antigua sociedad védica se describe en el Rigveda, el texto védico más antiguo, que se cree que fue compilado durante el segundo milenio a.C en la región noroccidental del subcontinente indio. En esta época, la sociedad aria consistía en grupos esencialmente tribales y pastorales, distintos de la urbanización harappiense del valle del Indo que había sido abandonada. La presencia temprana de indoarios probablemente corresponde en parte, en un contexto arqueológico, a la cultura de la cerámica coloreada de ocre.

A finales del período rigvédico, la sociedad pastoral aria comenzó a expandirse desde la región noroccidental del subcontinente Indio a la llanura occidental del Ganges. La sociedad se hizo cada vez más agrícola y estaba socialmente organizada en una jerarquía de cuatro varnas o clases sociales. esta estructura social se caracterizó tanto por el sincretismo con las culturas nativas del norte de la India, como también por la exclusión de pueblos indígenas cuyas ocupaciones se etiquetaron como impuras. Durante este período, muchas de las tribus y los cacicazgos pequeños comenzaron a fusionarse en janapadas (estados monárquicos).

En el siglo XIV a.C, la batalla de los diez reyes, entre los reinos tribales védicos de los bharatas, aliados con otras tribus del noroeste de la India y guiados por el sabio Vishvamitra y de los trtsu-barathas, comandados por el rey Sudás, ocasionó la emergencia del reino Kuru, la primera sociedad a nivel de Estado durante el período védico.

Sanscritización[editar]

Desde tiempos védicos, "la gente de muchos estratos de la sociedad del subcontinente siguió una tendencia de adaptar su vida religiosa y social a las normas brahmánicas", un proceso que en ocasiones se llama sanscritización. Este proceso se refleja en la tendencia de identificar deidades locales con los dioses de los textos sánscritos.

Los reinos de la Edad del Hierro[editar]

La Edad del Hierro en el subcontinente indio desde aproximadamente 1200 a.C al siglo VI a.C. se define por el surgimiento de los janapadas, que fueron dominios, repúblicas y reinos, notablemente los reinos de Kuru, Panchala, Kosala y Videha.

El reino de Kuru fue la primera sociedad a nivel estatal del período védico que corresponde a los inicios de la Edad del Hierro en el noroeste de la India, aproximadamente entre 1200 a.C y 800 a.C, y a la composición del Atharvaveda (el primer texto indio en mencionar el hierro, como śyāma ayas, literalmente "metal negro"). El estado de Kuru organizó los himnos védicos en colecciones y desarrolló el ritual ortodoxo śrauta para mantener el orden social. Dos figuras clave del estado de Kuru fueron el rey Prikshit y su sucesor Janamejaya, quienes transformaron su reino en la potencia política y cultural dominante en el noroeste de la India de la Edad del Hierro. Cuando el reino de Kuru declinó, el centro de la cultura védica cambió hacia sus vecinos orientales, el reino de Panchala. La cultura de la cerámica gris pintada, que floreció en las regiones de Haryana y el occidente de Uttar Pradesh en el norte de la India en el período entre 1100 y 600 a.C, se cree que corresponde a los reinos de Kuru y Panchala.

Durante el período védico tardío, el reino de Videha emergió como un nuevo centro de la cultura védica, situado más al oriente (en lo que actualmente es Nepal y el estado indio de Bihar), y alcanzaría su prominencia con el rey Janaka, cuya corte patrocinó a brahmanes y filósofos, como Yajnavalkya y Aruni. La parte posterior de este período corresponde a una consolidación de estados y reinos cada vez mayores, llamados mahajanapadas, por todo el norte de la India.

Epopeyas sánscritas[editar]

Además de los Vedas, los textos principales del hinduismo, se dice que los temas principales de los textos épicos Ramayana y Majabhárata tienen sus orígenes durante este período. El Majabhárata es actualmente el poema más largo del mundo. Anteriormente, los historiadores postularon una "edad épica" como el entorno de estos dos poemas épicos, pero ahora reconocen que los textos (que son familiares entre sí) pasaron por muchas etapas de desarrollo a lo largo de los siglos. Por ejemplo, el Majabhárata podría estar basado en un conflicto a pequeña escala (posiblemente alrededor de 1000 a.C), que después "fue transformado en una gigantesca guerra épica por bardos y poetas". No hay prueba arqueológica concluyente de si los eventos específicos del Majabhárata tienen alguna base histórica. Se cree que los textos existentes de estas epopeyas pertenecen al período posvédico, entre 400 a.C y 400 d.C. Algunos incluso han intentado datar los eventos usando métodos de arqueoastronomía, los cuales han arrojado, según cuáles pasajes se elijan y cómo se interpreten, fechas estimadas que se remontan incluso a mediados del II milenio a.C.

La "segunda urbanización" (ca. 600 a.C – 200 a.C)[editar]

Durante el período comprendido entre 800 a.C y 200 a.C se formó el movimiento Shramana, del cual se originarían el jainismo y el budismo. En el mismo período se escribieron los primeros Upanishads. Después de 500 a.C comenzó la llamada "segunda urbanización", en la que se originaron nuevos asentamientos urbanos en la llanura del Ganges, particularmente en la llanura central del Ganges. Esta región, donde Maghada ganó protagonismo para formar la base el imperio Maurya, fue un área cultural distinta con nuevos estados que se originaron después de 500 a.C durante esta segunda urbanización. La llanura central del Ganges estuvo influida por la cultura védica, pero se diferenciaba notoriamente de la región de Kuru-Panchala. Fue "el área del cultivo de arroz más antigua de que se tenga noticia en el sur de Asia y hacia 1800 a.C. fue la ubicación de una población neolítica avanzada asociada con los sitios de Chirand y Vhechar. En esta región florecieron los movimientos shramánicos y se originaron el jainismo y el budismo.

Los Mahajanapadas[editar]

En el período védico tardío, el subcontinente se había cubierto de pequeños reinos o ciudades estado, muchos de ellos mencionados en la literatura védica, budista y jainista en fechas tan lejanas como 500 a.C. Dieciséis monarquías y "repúblicas" conocidas como Mahajanapadas —Kashi, Kosala, Anga, Magadha, Vajji (o Vriji), Malla, Chedi, Vatsa (o Vamsa), Kuru, Panchala, Matsya (o Machcha), Shurasena, Assaka, Avanti, Gandhara y Kamboja— se extendían a lo largo de la llanura indogangeática desde el actual Pakistán hasta Bengala y Maharashtra. Este período fue testigo del segundo gran origen del urbanismo indio después de la cultura del valle del Indo.

Muchos clanes más pequeños que se mencionan en las primeras obras literarias parecen haber estado presentes en el resto del subcontinente. Algunos de estos reinos eran hereditarios, mientras que otros elegían a sus gobernantes. Las "repúblicas" tempranas, como la confederación Vajji (o Vriji) se centraron en la ciudad de Vaishali, existieron desde el siglo VI a.C. y persistieron en algunas áreas hasta el siglo IV d.C. La lengua culta en esa época fue el sánscrito, mientras que las lenguas de la población general del norte de la India son llamadas prácritas. Muchos de los dieciséis estados se fusionaron para formar cuatro entidades mayores hacia 500 a.C. o 400 a.C, en tiempos de Buda Gautama. Estos cuatro estados fueron Vatsa, Avanti, Kosala y Maghada. La vida de Buda Gautama estuvo asociada principalmente con estos cuatro reinos. Este período corresponde en un contexto arqueológico a la cultura de la cerámica negra pulida norteña.

Los Upanishads y los movimientos shramánicos[editar]

Entre 800 a.C. y 400 a.C. se compusieron los primeros Upanishads. Los Upanishads son textos que forman la base teórica del hinduismo clásico y se conocen como Vedanta (conclusión de los Vedas). Los Upanishads más antiguos lanzaron ataques de intensidad creciente al ritual védico. En el Brihadaranyaka-upanishad, cualquiera que adora a una divinidad diferente a la propia es considerado un animal doméstico de los dioses. El Mundaka-upanishad lanza el ataque más mordaz al ritual, al comparar a los que valoran el sacrifico con una embarcación insegura que es continuamente sorprendida por la vejez y la muerte.

La creciente urbanización de la India en los siglos VII a.C. y VI a.C. produjo el origen de nuevos movimientos ascéticos o shramánicos que desafiaron la ortodoxia de los rituales. Mahavira (ca. 549 a.C. – 477 a.C.), partidario del jainismo y Buda Gautama (ca. 563 a.C. – 483 a.C.), fundador del budismo, fueron los iconos más destacados de este movimiento. El Shramana dio origen al concepto del ciclo de nacimiento y muerte, el concepto de samsara, y el concepto de liberación. Buda encontró un camino medio que mejoró el ascetismo extremo encontrado en las religiones shramánicas.

Por la misma época, Mahavira (24.° Tirthankara del jainismo) propagó una teología que más tarde se convertiría en el jainismo. Sin embargo, la ortodoxia jainista cree que las enseñanzas de los Tirthankaras son anteriores a todos los tiempos conocidos. De acuerdo con los investigadores, los últimos dos Tirthankaras, Pashvanatha y Mahavira, fueron figuras históricas. Rashabhanatha fue el primer Tinthankara. Se cree que los Vedas documentaron a algunos Tirthankaras y un orden ascético similar al movimiento shramánico.

Las dinastías de Magadha[editar]

Magadha fue uno de los dieciséis Mahajanapadas (en sánscrito: grandes países) o reinos de la antigua India. El área medular del reino fue el área de Bihar, al sur del Ganges; su primera capital fue Rajagriha (la moderna Rajgir), después Pataliputra (la moderna Patna). Magadha se expandió hasta incluir la mayor parte de Bihar y Bengala con la conquista de Licchavi y Anga, respectivamente y posteriormente con gran parte del oriente de Uttar Pradesh y Orissa. El antiguo reino de Magadha es muy mencionado en textos jainistas y budistas. También se menciona en el Ramayana, el Mahabharata y los Puranas. La referencia más antigua al pueblo maghada se encuentra en el Atharvaveda, donde se listan junto con los angas, gandharis y mujavats. El reino Magadha tuvo un papel importante en el desarrollo del jainismo y el budismo, y dos de los más grandes imperios de la India, el imperio Maurya y el imperio Gupta, se originaron de Magadha. El reino Magadha incluía comunidades republicanas, como la comunidad de Rajakumara. Los poblados tenían sus propias asambleas, bajo el poder de jefes locales llamados gramakas. Sus administraciones estaban divididas en funciones ejecutiva, judicial y militar.

El poema épico hindú Mahabharata menciona a Brihadratha como el primer gobernante de Magadha. Fuentes tempranas, el Canon Pali budista, los Agamas jainistas y los Pranas hindúes, mencionan que Magadha fue gobernada por la dinastía Haryanka durante 200 años, desde ca. 600 a.C. a 413 a.C. El rey Bimbisara de la dinastía Haryanka llevó a cabo una activa política expansionista y conquistó Aga, en la actual Bengala Occidental. Bimbisara murió a manos de su hijo, el príncipe Ajatashatru. Durante este período, Buda Gautama vivió gran parte de su vida en el reino Magadha. Alcanzó la iluminación en Bodh Gaya, dio su primer sermón en Sarnath y el primer consejo budista se reunió en Rajgriha. La dinastía Haryanka fue derrocada por la dinastía Shishunaga. El último gobernante shishunaga, Kalasoka, fue asesinado en 345 a.C. por Mahapadma Nanda, el primero de los llamados Nueve Nandas (Mahapadma y sus ocho hijos).

Conquistas persa y griega del noroeste del subcontinente indio[editar]

En 530 a.C., Ciro el Grande, rey del Imperio persa aqueménida, cruzó las montañas del Hindukush para buscar tributo de las tribus de Kamboja, Gandhara y la región transindia (en los actuales Afganistán y Pakistán). Hacia 520 a.C., durante el reinado de Darío I de Persia, gran parte de la región noroccidental del subcontinente (Pakistán y oriente de Afganistán) pasó a ser gobernada por el Imperio persa como parte de sus territorios más orientales. El área permaneció bajo control persa durante dos siglos. Durante esa época la India suministró mercenarios al ejército persa que después combatirían en Grecia. Bajo el gobierno persa, la famosa ciudad de Takshashila se convirtió en un centro donde se mezclaban las enseñanzas védicas e iranias. La dominancia persa en el noroeste de Asia del sur terminó con la conquista de Persia por Alejandro Magno en 327 a.C.

Hacia 326 a.C., Alejandro Magno había conquistado Asia Menor y el Imperio persa y había llegado a las fronteras noroccidentales del subcontinente indio. Ahí derrotó al rey Poros en la batalla de Hidaspes (cerca de la actual Jhelum, Pakistán) y conquistó gran parte del Punyab. La marcha de Alejandro hacia el este lo puso en confrontación con el Imperio Nanda de Magadha y el reino Gangaridai de Bengala. Su ejército, exhausto y temeroso ante la perspectiva de enfrentarse a ejércitos indios más numerosos en el río Ganges, se amotinó en el río Hyphasis (actual río Beas) y se negó a avanzar más al este. Alejandro, después de reunirse con su oficial Coenus y saber del poder del Imperio Nanda, se convenció de que lo mejor era regresar.

Las invasiones persas y griegas tuvieron repercusiones en las regiones noroccidentales del subcontinente indio. La región de Gandhara, en el actual occidente de Afganistán y noroeste de Pakistán, se convirtió en una mezcla de culturas india, persa, centroasiática y griega y dio origen a una cultura híbrida, el grecobudismo, que duraría hasta el siglo V d.C. y tendría influencia en el desarrollo artístico del budismo Mahayana.

Imperio Maurya[editar]

El Imperio Maurya (322 a.C. – 185 a.C.) fue el primer imperio en unificar el subcontinente indio en un estado, y fue el mayor imperio del mismo. En su mayor extensión, el Imperio Maurya se extendía al norte hasta las fronteras naturales de los Himalayas y al este en lo que actualmente es Assam. Al oeste, se extendía más allá del moderno Pakistán hasta los montes del Hindukush, en lo que hoy es Afganistán. El imperio fue establecido por Chandragupta Maurya, asistido por Chanakya (Kautilya) en Magadha (en la moderna Bihar) cuando derrocó a la dinastía Nanda. El hijo de Chandragupta, Bindusara, accedió al trono alrededor de 297 a.C. Al momento de su muerte hacia 272 a.C., una gran parte del subcontinente estaba bajo la soberanía maurya. Sin embargo, la región de kalinga (alrededor de la actual Odisha) permaneció fuera del control maurya y quizás interfería con el comercio con el sur de la India.

Bindusara fue sucedido por Ashoka. Cuyo reinó duró cerca de treinta y siete años hasta su muerte en ca. 232 a.C. Su campaña contra Kalinga hacia 260 a.C., aunque exitosa, tuvo como resultado una inmensa miseria y pérdida de vidas. Por ello Ashoka, lleno de remordimiento, decidió evitar la violencia y abrazar el budismo. El imperio comenzó a declinar tras su muerte y el último gobernante maurya, Brihadratha, fue asesinado por Pushyamitra Shunga, quien estableció el Imperio Shunga.

El Artha-shastra y los Edictos de Ashoka son los principales registros escritos de la época Maurya. Arqueológicamente, este período se sitúa en la era de la cultura de la cerámica negra pulida norteña. El Imperio Maurya se basaba en una economía y sociedad modernas y eficientes. Sin embargo, la venta de mercancías estaba estrictamente regulada por el gobierno. Aunque no había banca en la sociedad maurya, la usura era una costumbre. Se han encontrado una cantidad importante de registros escritos sobre esclavitud, lo que sugiere una prevalencia de la misma. Durante este período, se fabricó una gran cantidad de acero, llamado acero wootz, en el sur de la India, que sería exportado a China y Arabia.

Período Sangam[editar]

Durante el período Sangam, la literatura tamil floreció desde el siglo III a.C. hasta el siglo IV d.C. Durante este período, tres dinastías tamiles, llamadas colectivamente los Tres Reyes Coronados de Tamikalam: la dinastía Chera, la dinastía Chola y la dinastía Pandyan, gobernaron partes del sur de la India.

La literatura sangam aborda temas de historia, política, guerras y cultura del pueblo tamil durante este período. Los sabios del período Sangam surgieron de entre la gente común que buscó el patrocinio de los reyes tamiles, pero escribían sobre las personas comunes y sus preocupaciones. A diferencia de los escritores sánscritos que en su mayor parte eran brahmanes, lo escritores sangam provenían de diferentes clases sociales y principalmente no eran brahmanes. Pertenecían a diferentes credos y profesiones, como agricultores, artesanos, comerciantes, monjes, sacerdotes e inclusive príncipes, y muy pocos de ellos eran incluso mujeres.

Período clásico (ca. 200 a.C – 1200 d.C)[editar]

El período entre 200 a.C. y 1200 d.C. es la “Era clásica” de la India. Puede dividirse en varios subperíodos, según la periodización que se elija. El período clásico comienza después del declive del Imperio Maurya y el correspondiente surgimiento de la dinastía Satavahana, que comienza con Simuka en 230 a.C. El Imperio Gupta (siglo IV-VI d.C.) es considerado la “era dorada” del hinduismo, si bien muchos reinos gobernaron la India en estos siglos. La literatura sangam floreció entre el siglo III a.C. y el siglo III d.C. en el sur de la India. Durante este período, se estima que la India tuvo la mayor economía del mundo y controlaba entre una tercera y una cuarta parte de la riqueza del mundo.

Período clásico temprano (ca. 200 a.C. – 320 d.C.)[editar]

Dinastía Satavahana[editar]

El Imperio Satavahana fue una dinastía real india centrada en Amaravati, Andra Pradesh, así como en Junnar (Pune) y Prathisthan (Paithan) en Maharashtra. El territorio del imperio ocupó gran parte de la India desde 230 a.C. en adelante. Los Satavahanas comenzaron como feudatarios de la dinastía Maurya, pero declararon su independencia con el declive de esta última. Son conocidos como patrocinadores del hinduismo y el budismo, lo que dio origen a monumentos budistas de Ellora a Amaravathi. Los Satavahanas fueron uno de los primeros estados indios en acuñar monedas con sus gobernantes grabados. Formaron un puente cultural y tuvieron un rol importante en el comercio y en la transferencia de ideas y cultura entre la llanura indogangética y el extremo sur de la India. Tuvieron que competir con el Imperio Shunga y después con la dinastía Kanva de Magadha para establecer su dominio. Posteriormente, tuvieron un rol crucial en la protección de una gran parte de la India contra invasores extranjeros, como los sakas, yavanas y pahlavas. En particular, sus luchas contra los Kshatrapas occidentales continuaron durante un largo tiempo. Los gobernantes notables de la dinastía Satavahana, Gautamiputra Satakarni y Sri Yajna Satakarni, pudieron derrotar a los invasores extranjeros, como los Kshatrapas occidentales y detener su expansión. En el siglo III d.C., el imperio se dividió en estados más pequeños.

Imperio Shunga[editar]

El imperio Shunga fue una antigua dinastía india de Magadha que controló vastas áreas del subcontinente indio desde ca. 187 a.C. a 78 a.C. La dinastía se estableció en Pushyamitra Shunga después de la caída del Imperio Maurya. SU capital fue Pataliputra, pero emperadores posteriores, como Bhagabhadra también tuvieron corte en Besnagar, en la moderna Vidisha, en el oriente de Malwa. Pushyamitra Shunga gobernó durante 36 años y fue sucedido por su hijo Agnimitra. Hubo diez gobernantes sunga. El imperio es notable por sus numerosas guerras contra potencias extranjeras e indígenas. Libraron batallas contra los kalingas, satavahanas, indogriegos y posiblemente los panchalas y mitras. El arte, la educación, la filosofía y otras formas de aprendizaje florecieron durante este período, que incluye pequeñas figuras de terracota, grandes esculturas de piedra y monumentos arquitectónicos como la estupa de Bharhut y la gran estupa de Sanchi. Los gobernantes shunga ayudaron a establecer la tradición del mecenazgo real a la educación y el arte. La escritura usada en el imperio era una variante brahmi y se empleó para escribir el idioma sánscrito. El Imperio Shunga tuvo un rol importante en el patrocinio de la cultura india en una época cuando algunos de los desarrollos más importantes en el pensamiento hindú estaban en marcha. Esto ayudó al imperio a florecer y ganar poder.

Reinos de noroeste y culturas híbridas[editar]

Los reinos del noroeste y las culturas híbridas del subcontinente indio incluyeron a los indogriegos, los indoescitas, los indopartos y los indosasánidas.

Reino indogriego: El indogriego Menandro I, que reinó entre 155 a.C. y 130 a.C., condujo a los grecobactrianos fuera de Gandhara y más allá del Hindukush y se convirtió en rey poco después de su victoria. Sus territorios cubrían Panjshir y Kapisa en el actual Afganistán y se extendían a la región del Punyab, con muchos estados tributarios al sur y al este. La capital Sagala (actual Sialkot) prosperó enormemente bajo el gobierno de Menandro. El texto clásico budista Milinda Pañha elogia a Menandro diciendo que no hubo “ninguno igual a Menandro en toda la India”. El reino, que duró casi dos siglos, fue gobernado por una sucesión de más de 30 reyes indogriegos, que frecuentemente estuvieron en conflicto entre ellos.

Reino indoescita: Los indoescitas eran descendientes de los sakas (escitas) que migraron desde el sur de Siberia a Pakistán y de Aracosia a la India desde mediados del siglo II a.C. al siglo I d.C. Desplazaron a los indogriegos y gobernaron un reino que se extendía desde Gandhara hasta Mathura. El poder de los gobernantes saka comenzó a declinar en el siglo II d.C., después de que los escitas fueron derrotados por el emperador del sur de la India Gautamiputra Satakarni de la dinastía Satavahana. Posteriormente, el reino Saka fue completamente destruido por Chandragupta II del Imperio Gupta del este de la India en el siglo IV.

Reino indoparto: El reino indoparto fue gobernado por la dinastía gondofárida, nombrada así por su primer gobernante, Gondofares. Gobernaron partes de los actuales Afganistán, Pakistán y noroeste de la India, durante el siglo I d.C. o poco antes. Durante la mayor parte de su historia, los reyes gondofáridas tuvieron Taxila (en la actual provincia pakistaní de Punyab) como su residencia y gobernaron desde ahí, pero durante los últimos años de la existencia del reino, la capital cambió ente Kabul y Peshawar. Estos reyes tradicionalmente han sido llamados indopartos, ya que su acuñación estuvo inspirada frecuentemente por la dinastía arsácida, pero probablemente pertenecían a grupos más amplios de tribus iranias que vivían al este de Partia propiamente dicha y no hay pruebas de que todos los reyes que ostentaron el título de gondófaros, que significa “portador de gloria”, hayan estado relacionados.

Reino indosasánida: El imperio sasánida de Persia, que fue contemporáneo al Imperio Gupta, se expandió en la región del actual Baluchistán en Pakistán, donde la mezcla de las culturas india e irania dio origen a una cultura híbrida bajo el gobierno de los indosasánidas.

Comercio y viajes a la India[editar]

• El comercio de especias de Kerala atrajo a la India a comerciantes de todo el Viejo Mundo. Fuentes escritas tempranas y grabados de la Edad de Piedra del Neolítico indican que el puerto de Muziris, en Kerala, en la costa suroeste de la India, se había establecido como un gran centro de comercio de especias, o como el “jardín de especias de la India”. Era el lugar a donde comerciantes y exportadores querían llegar, incluidos Cristóbal Colón, Vasco da Gama y otros.

• El budismo entró a China a través de la ruta de la seda en el siglo I o II d.C. La interacción de culturas tuvo como resultado que varios viajeros y monjes chinos entraran a la India. Los más notables fueron Faxian, Yijing, Song Yun y Xuanzang. Estos viajeros escribieron informes detallados del subcontinente indio, incluidos los aspectos políticos y sociales de la región.

• Los establecimientos religiosos hindúes y budistas de Asia del sur llegaron a estar asociados con la actividad económica y el comercio ya que sus patrocinadores destinaron grandes fondos que después se utilizarían para beneficiar la economía local mediante la administración de la hacienda, la artesanía y la promoción de actividades comerciales. El budismo en particular viajó con el comercio marítimo y promovió la acuñación, el arte y a alfabetización. Los comerciantes indios que trabajaban en el comercio de especias llevaron la gastronomía india al sureste asiático, donde se hizo popular entre los habitantes nativos.

• El mundo grecorromano comerciaba a través de la ruta del incienso y las rutas Roma-India. Durante el primer milenio, las rutas marítimas a la India estaban controladas por indios y etíopes, que se convirtieron en la potencia comercias marítima del mar Rojo.

• De acuerdo con Posidonio, posteriormente citado en la Geografía de Estrabón, el sistema de vientos monzónicos del océano índico fue navegado por primera vez por Eudoxo de Cícico en 118 a.C. o 116 a.C. Posidonio menciona a un marinero náufrago de la India que fue rescatado en el mar Rojo y llevado ante Tolomeo VIII en Alejandría. Estrabón se muestra escéptico de que lo anterior haya sido verdad. Los estudios modernos lo consideran relativamente creíble. Durante el siglo II a.C., barcos griegos e indios entraban en contacto en puertos árabes como Adén. Otro navegante griego, Hippalus, recibe en ocasiones el crédito de haber descubierto la ruta de los vientos monzónicos a la India. En ocasiones se hacen conjeturas sobre sobre la participación de Hippalus en las expediciones de Eudoxo.

Imperio Kushán[editar]

El Imperio Kushán se expandió desde lo que actualmente es Afganistán por el noroeste del subcontinente bajo el liderazgo de su primer emperador, Kujula Kadphises, a mediados del siglo I d.C. Su origen procedía de una tribu de Asia central de lengua indoeropea llamada los yuezhi, una rama de los cuales fue conocida como los kushán. En tiempos del nieto de Kujula Kadphises, Kanishka el Grande, el imperio de extendió hasta abarcar gran parte de Afganistán y después las partes norteñas del subcontinente indio hasta áreas tan lejanas como Saketa y Sarnath, cerca de Benarés.

El emperador Kanishka fue un gran patrocinador del budismo. Sin embargo, a medida que los kushán se expandían al sur, las deidades de sus monedas terminaron por reflejar su nueva mayoría hindú.

Los kushán jugaron un rol importante en el establecimiento del budismo en la India y su expansión a Asia central y China. El historiador Vicent Smith comentó sobre Kanishka: Tuvo el papel de un segundo Ashoka en la historia del budismo. El imperio enlazó el comercio marítimo del océano Índico con el comercio de la ruta de la seda e impulsó el comercio de largas distancias, en especial entre China y Roma. Los kushán llevaron nuevas tendencias al período naciente y de florecimiento del arte de Gandhara, que alcanzó su cima durante el gobierno kushán. Hacia el siglo III, el imperio Kushán en la India se desintegraba y su último gran emperador conocido fue Vasudeva I.


Los Reinos Medios (la Era Dorada)[editar]

Los Reinos Medios, particularmente los asociados con la dinastía Gupta, son también conocidos como la «era dorada» de la India, dado que fue una época de desarrollo cultural incomparable. Los kushanas invadieron el noroeste de la India en la mitad del siglo I d. C. desde el Asia Central y fundaron un imperio que se extendía desde Peshawar hasta la mitad de la cuenca del río Ganges y posiblemente hasta la Bahía de Bengala. También incluía Bactria (en el norte de Afganistán y sur de Tayikistán). Su poderío llegó a extenderse por el Turquestán y ayudaron a propagar el budismo en China.

En la India surgieron varios reinos. El más antiguo es el reino de Pandy, al sur de Tamil Nadú, siendo la capital Madurai. Los reinos indogriegos que surgieron después de la conquista de Alejandro Magno, gobernaron Gandhara desde el año 180 d. C. hasta el 10 d. C. Por esa época comenzó a tomar forma el reino dravídico Pandia, en el sur de la India.

El Imperio satavajana[editar]

Los satavájanas, también conocidos como los andharas, fueron una dinastía que gobernó el sur y centro de India al comienzo del año 230 a. C. Si bien no se sabe con exactitud cuánto duró esta dinastía, las estimaciones más liberales indican que pudo haber durado unos 450 años. Antes de su desaparición, sin embargo, el reinado se había desintegrado en diferentes Estados, lo cual unido a las ambiciones de los regentes feudales, ocasionó su declive.

Imperio kushan[editar]

El Imperio kushana, que reinó durante el periodo entre el siglo I y el III d. C., se extendió desde Tayikistán hasta el mar Caspio y desde Afganistán hasta el valle del río Ganges. El imperio fue creado por tocarios en lo que es hoy Turkestán (en el este de China), pero era culturalmente dominado por la India del norte. Tenía contactos diplomáticos con Roma, Persia y China y por varios siglos estuvo en el centro del comercio entre el Oriente y Occidente, expandiendo el budismo a través de China.

Dinastía gupta[editar]

Durante el siglo IV y V la dinastía gupta unificó la India.

Durante este periodo, denominado la «era de oro» de la India, la cultura, ciencia y administración política hinduista alcanzó su apogeo. Después de su caída en el siglo VI, la India se dividió nuevamente en numerosos reinos regionales.

El origen de esta dinastía no es bien conocido, aunque el viajante chino I'tsing habla de este imperio, así como los Puranas hinduistas también hacen referencia a él. El imperio llegó a su fin después del ataque de los hunos del centro de Asia.

Unos descendientes menores del clan Gupta siguieron gobernando Magadha después de la desintegración del imperio. Estos Guptas fueron finalmente derrocados por el rey Jarsha Vardhana, que estableció a mediados del siglo VII un imperio que rivalizó con el de los Guptas, si bien fue de corta duración.

Últimos reinos medios. La era clásica[editar]

Estatua de Buda del siglo V, en Mathurá (Uttar Pradesh), del periodo Gupta (siglo IV y V).

En la época final de los Reinos Medios surgió el reino de Chola en la zona norte de Tamil Nadu y el reino de Chera en Kerala. Los puertos del sur de la India comerciaban activamente con el Imperio romano y con el sudeste de Asia, principalmente en especias. En el norte, el primero de los Rajputs, una serie de reinados se consolidaron y llegaron a sobrevivir por cerca de un milenio hasta la independencia de India de la dominación británica.

El Imperio jarsha[editar]

El rey jarsha de Kannauj logró reunificar el norte de la India durante su reinado en el siglo VII. Su reino colapsó después de su muerte.

Desde el siglo VII al IX, tres dinastías lucharon por el control del norte de la India; los Pratajaras de Malwa y después Kannauj; los palas de Bengala y los rashtrakutas de Deccan.

Los chalukias y los pallavas[editar]

El Imperio chalukia regentó parte del sur de la India desde 550 a 750 d. C. y nuevamente de 970 a 1190. Los pallavas regentaban otras partes de ese territorio durante periodos similares. Durante un periodo de aproximadamente un siglo ambos reinos tuvieron diversas guerras menores, conquistando uno la capital del otro en diversas ocasiones.

Los reyes de Sri Lanka y de Kerelan Cheras le dieron soporte a los pallavaras, mientras que los pandias respaldaron a los chalukias. Si bien la idea de un Imperio indio originada en el norte de la India había sido descartada al final del Imperio jarsha, ese concepto se trasladó al sur. Estas dos dinastías son bien conocidas por los templos hechos sobre rocas.

Los pratiharas, palas y rastrakutas[editar]

Los Pratiharas, también llamados Gurjara-Pratiharas fue una dinastía india que gobernó varios reinos en el norte de la India desde el siglo VI al XI. El Imperio pala controló Bengala y Bijar desde el siglo VIII hasta el siglo XII.

Los rashtrukas fueron una dinastía que reinó el Deccan desde el siglo VIII al siglo X después de la caída del imperio Chalukya. Estos tres reinos se disputaron el dominio del norte de la India en el tiempo en que los Cholas prosperaban en el sur.

Los rajputs[editar]

Los primeros reinos Rajput de los que se tiene conocimiento surgieron en Rayastán en el siglo VI y esta dinastía reinó la mayor parte del norte de la India, incluyendo Guyarat (Solankis), Malwa (Paramaras), Bandelkhand (Chandelas) y Haryana (Tomaras).

La dinastía palava de Kanchipuram gobernó el sureste de la India entre los siglos IV y IX. Los pratijara habían reinado la India antes que los rasputs.

Varias otras dinastías tales como los Yadav, Chera, Hoysala, Sena y Pala controlaron varios reinos durante esta era.

Los sultanatos islámicos[editar]

Las primeras incursiones del islam en el Sur de Asia aparecen en el primer siglo después de la muerte del profeta Mahoma. El califa omeya de Damasco, Walid I, envió una expedición a Beluchistán y Sindh en el año 711 liderada por Muhammad bin Qasim (cuyo nombre fue dado al segundo puerto de Karachi).

La expedición llegó hasta el norte en Multan, pero no logró retener la regencia de dicha región, ni establecer el régimen islámico en otras partes de India. Sin embargo, la presencia de una colonia musulmana en Sindh permitió el desarrollo del comercio y el intercambio cultural, así como la propagación de la religión islámica a través de conversiones en algunas partes de la India.

Tres siglos después, los turcos, persas y afganos intentaron conquistar la India a través de las rutas del noroeste. Mahmud de Ghazni (979-1030) encabezó una serie de expediciones contra los reinos de Rajput y estableció una base en Panyab para futuras incursiones.

El sultanato de Delhi[editar]

Durante los últimos 25 años del siglo XII, Muhammad de Gur invadió la planicie entre los ríos Indo y Ganges, conquistando Ghazni, Multan, Sindh, Lahore y Delhi. Uno de sus generales, Qutb-ud-din Aibak, se proclamó sultán de Delhi.

En el siglo XIII, Shams ud din Iltutmish (1211-1236), anteriormente un traficante de esclavos, estableció el reino turco de Delhi, lo cual permitió a otros sultanes en los 100 años siguientes a extenderse, llegando al este a Bengala y al sur hasta Deccan. Este sultanato estuvo sujeto a continuas conmociones, al punto que cinco dinastías surgieron y sucumbieron; la dinastía de los Esclavos (1206-1290), la dinastía Khilji (1290-1320), la dinastía Tughlaq (1320-1413), la dinastía Sayyida (1414-1451) y la dinastía Lodi (1451-1526).

La dinastía Khalji bajo Alaudín (1296-1315) logró regentar el sur de la India por un tiempo, pero las luchas internas desmembraron las áreas conquistadas rápidamente.

El poder en Delhi frecuentemente se lograba a través de la violencia —16 de los 35 sultanes regentes en esa época fueron asesinados— y legitimados a través de lealtades tribales. Las luchas internas y las intrigas en la corte era tan frecuentes como traicioneras; los territorios que controlaba el sultán se expandían y se reducían dependiendo de su personalidad y fortuna.

Tanto el Corán como el Sharia (ley islámica) trataron de sustituir la religión hinduista, pero sin mucho éxito. El sultán Ala ud-Din trató de instalar un sistema centralizado de gobierno, lo cual no logró. Si bien los musulmanes introdujeron mejoras en la agricultura, mediante la construcción de canales y otros métodos de irrigación, la inestabilidad política y los métodos de cobro de impuestos influyeron negativamente sobre la clase campesina. Sin embargo, los elevados gastos de las clases aristocráticas favorecieron al comercio en esta área, en donde se vieron favorecidos los artesanos que trabajan el metal y la piedra y los textileros. Durante este periodo la lengua persa y muchos aspectos culturales de Persia se hicieron presentes en los centros de poder de la India.

Los sultanatos del Sur[editar]

El fracaso de los sultanes de asegurarse el dominio de Deccan y del Sur de la India resultó en la aparición de una serie de dinastías tales como el Sultanato de Bahmani (1347-1527) y el imperio hinduista de Vijayanagara (1336-1565).

Zafar Khan, un gobernador provincial bajo los Tughluqs, se rebeló contra los turcos y se proclamó Sultán tomando el título de Ala-ud-Din Bahman Shah en 1347. El Sultanato de Bahmani, localizado al norte de Deccan, duró cerca de dos siglos, hasta que fue fragmentado en 1527 en cinco Estados menores conocidos como los sultanatos de Decán (Bijapur, Golconda, Ahmednagar, Berar y Bidar). El sultanato de Bahmani adoptó los métodos de cobro de impuestos y de administración establecido por los sultanes de Delhi y su caída fue originada por la competencia y odio entre los inmigrantes musulmanes y hinduistas conversos con extranjeros y oficiales en servicios temporales. El sultanato de Bahmani inició un proceso cultural importante particularmente en la arquitectura y la pintura.

El Imperio vijayanagara[editar]

Estatua de Shivá y su esposa Uma. Tomado del norte de la India, actualmente en el Instituto Smithsoniano (en Washington D. C.)

El Imperio vijayanagara (conocido así por el nombre su capital la cual actualmente se denomina Karnataka) se expandió rápidamente hacia Madurai al sur y Goa al oeste. Sus gobernantes siguieron las prácticas de los Cholas, especialmente en la agricultura y comercio, promoviendo las asociaciones comerciales y honrando los templos con importantes dádivas. Existía, por otra parte, una fuerte rivalidad con el sultanato de Bahmani por el control sobre el valle del río Krishna-Tungabhadra, el cual cambiaba de dominio en función al poderío militar del momento. Las asociaciones de mercaderes lograron bajo este imperio un gran auge, al punto que lograron mayor poder que los terratenientes y los brahmanes en la corte. El comercio pasó eventualmente a manos de extranjeros, en donde árabes y portugueses competían para controlar los puertos occidentales. En 1510 Goa pasó a ser colonia portuguesa.

La ciudad de Vijayanagara contenía numerosos templos con ricos ornamentos y diversos altares para los dioses. Entre los más conocidos está el templo dedicado a Virupaksha, una de las manifestaciones de Shiva, el principal dios de los regentes de Vijayanagar. Los templos fueron un núcleo de diversas actividades culturales e intelectuales, si bien estas actividades estaban basadas más en las tradiciones locales que en la realidad política del momento. No había, sin embargo, intercambio cultural con los musulmanes, por cuanto estos eran considerados como impuros y por tanto excluidos de entrar en los templos. Cuando los regentes de los cinco sultanatos de Deccan se unieron y atacaron Vijayanagara en 1565, el imperio se derrumbó en la batalla de Talikot.

La era mogol[editar]

A principios del siglo XVI, los descendientes de Genghis Khan invadieron a través del paso de Khyber y establecieron la dinastía mogol, que duró 200 años. Este imperio (centrado en la región de Delhi y Agra) reinó en el norte del subcontinente indio desde 1526 y comenzó a declinar lentamente después de 1707 para finalmente desaparecer tras la Guerra de Independencia de 1857. Este período tuvo importantes repercusiones sociales al ser una mayoría hinduista gobernada por emperadores musulmanes, algunos de los cuales patrocinaron la cultura hinduista, mientras que otros destuyeron templos y establecieron impuestos a los habitantes no musulmanes. Durante la fase de decadencia del Imperio mogol, que en su apogeo llegó a tener las dimensiones del antiguo Imperio Maurya, surgieron varios reinos para llenar el vacío que dejó la desaparición de dicho imperio.

Imperio maratha[editar]

Extensión de la Confederación maratha en 1760.

Los jefes tribales de Maratha estaban al servicio de los sultanes de Bijapur al oeste de Deccan en la época en que estaban asediados por los mogoles. Shivaji Bhonsle (1627-1680), un feroz combatiente reconocido como el «padre de la nación maratha» aprovechó este conflicto y estableció su principado cerca de Pune, que posteriormente se convertiría en la capital de Maratha. Adoptando tácticas guerrilleras, atacaba las caravanas para incrementar su poder en dinero, armas y caballos. Shivaji atacó con éxito a enclaves mogoles, incluyendo el puerto de Surat. En 1674 asumió el título de «Señor del Universo» en una pomposa coronación, la cual señaló su determinación de retar al poderío mogol, así como restablecer el reino hinduista en Majarashtra, de donde era originario. Aurangzeb peleó tenazmente a los sucesores de Shivaji entre 1681 y 1705, pero eventualmente retrocedió al norte de la India cuando sus finanzas comenzaron a verse afectadas por esta lucha y los miles de muertos ocasionados por la guerra y otras calamidades. En 1717 un emisario mogol firmó un tratado con los Marathas otorgándoles el dominio sobre Deccan a cambio del reconocimiento del reino Mogol y la remisión de ciertos impuestos anuales. Sin embargo, prontamente los Marathas capturaron Malwa, Orissa y Bangala del dominio Mogol. El sur de la India también cayó bajo el poder de los Marathas.[2]​ El reconocimiento de su poder político finalmente ocurrió cuando el emperador mogol les invitó a que actuaran como auxiliares de los asuntos internos del imperio, así como solicitó su ayuda para sacar a los afganos de Panyab.

Los Maratha a pesar de su poderío militar no parecían demostrar una buena administración de la nación, ni para introducir cambios socioeconómicos necesarios. Una de sus características fue la conquista de nuevos territorios lo que en ocasiones les enfrentó a los campesinos de los territorios conquistados. Los Marathas mantuvieron varias guerras con las fuerzas coloniales británicas (ver Primera Guerra Anglo-Maratha).[2]​ Paulatinamente comenzó a debilitarse su poderío y fueron derrotados por los afganos en la sangrienta batalla de Panipat en 1761. Esto dio origen a una división del reino en cinco Estados independientes. El último Peshwa, Baji Rao II, fue derrotado por las tropas británicas en la Tercera guerra anglo-maratha, pero la memoria de Shivaji dejó las heridas abiertas, y a finales del siglo XIX, una ola de revoluciones sociopolíticas provocaron la transformación completa del Estado y la República de la India.

Los sijes[editar]

La derrota de los maratha a manos de los afganos aceleró la separación de Panyab de Delhi y ayudó en crear el reino sij en el noroeste de la India. El movimiento sij se originó en el siglo II d. C., pero no tuvo mayor relevancia sino en los siglos XV y XVI, cuando las enseñanzas de los gurús sijes atrajeron a los campesinos de las regiones del norte. Siendo perseguidos por los mogoles, los sijes, bajo el mando del Gurú Gobin Singh formaron lo que se dominó el jalsa o Ejército de los Puros. El jalsa se rebeló contra la represión económica y política de los mogoles en Panyab al final del reinado de Aurangzeb. Con tácticas de guerrillas, aprovecharon la inestabilidad política creada por las guerras de los mogoles con los afganos y persas, enriqueciéndose y expandiendo su control territorial. En 1770, la hegemonía sij se extendía desde el río Indo (en el Oeste) hasta el río Iamuna (en el Este) y desde Multan en el sur hasta Jammu en el norte. Pero los sijes, al igual que los majarathas, eran un conglomerado desunido de doce reinos que confrontaban continuas luchas internas. Fue Ranjit Singh (1780-1839) quien promovió la unidad de los sijes y la convivencia con los hinduistas y musulmanes. Ranjit Singh empleó oficiales europeos e introdujo una estricta disciplina militar que le permitió expandir su territorio a partes de Afganistán, Cachemira y Ladaj.

Época europea[editar]

La búsqueda en el siglo XIV de la riqueza y el poder atrajo a los europeos a las costas de la India. En 1498, Vasco de Gama, el navegante portugués llegó a Calicut (actualmente Kozhikode, Kerala) en la costa occidental. En la búsqueda de especias y conversos al cristianismo, los portugueses retaron la supremacía árabe en el Mar de Arabia y en el golfo Pérsico.

En 1510 los portugueses se apoderaron de Goa, ciudad que se convirtió en el centro de su poder comercial y político en la India y que controlaron por cerca de cuatro siglos y medio. Incluyendo además los 60 años de unificación de Portugal a España, tras establecerse la Unión Ibérica (1580-1640).

La competencia entre las naciones europeas ocasionó la fundación de compañías de comercio en Inglaterra (la East India Company, fundada en 1600) y en los Países Bajos (la Verenigde Oos-Indische Compagnie ―Compañía Unida del Este de India― fundada en 1602). Estas compañías tenían como misión capturar el comercio de las especias, rompiendo el monopolio portugués en Asia. Si bien los holandeses, con mayor capital y soporte de su gobierno, se adelantaron y eventualmente excluyeron a los británicos del comercio de las especias en las Indias Orientales, principalmente en lo que es hoy Indonesia, ambas compañías establecieron su presencia a lo largo de la costa de India. Ya en 1609 los holandeses usaron varios puertos en la Costa Coromandel al sur de India, especialmente Pulicat, a 20 km al norte de Madrás, en donde comerciaron con esclavos para sus plantaciones en Indonesia y con algodón para sus fábricas de telas.

Los británicos llegaron más tarde y fue en 1639 que se establecieron en Madrás. Los regentes indios de la época vieron con beneplácito la llegada de los holandeses y británicos con la esperanza de enfrentarlos a los portugueses. En 1619, YahanGuir les dio permiso para comerciar en su territorio de Surat (en Guyarat) en la costa occidental y Hughli (en Bengala) en la costa oriental. Estos y otros lugares en la península, se convirtieron en centros de comercio de especias, algodón, azúcar, pimienta e índigo.

Los agentes de las compañías británicas se familiarizaron con las costumbres y lenguas indias, incluyendo el persa (que era el idioma oficial bajo el reino de los mogoles). En diversas formas los agentes británicos en aquella época vivían como los indios, mezclándose en matrimonio y muchos de ellos nunca regresaron a su país de origen. El conocimiento que adquirieron los británicos sobre India y los acuerdos que llegaron con los comerciantes indios le dio a los británicos una ventaja competitiva sobre otros europeos. Los franceses, por su parte, incursionaron en la India en 1664 fundando la Compagnie des Indes Orientales, fundando un enclave en Pondicherry en la Costa Coromandel.

En 1717 el emperador mogol Farrukh-Siyar le dio a los británicos permiso para establecerse en treinta y ocho pueblos cerca de Calcuta, reconociendo la importancia de mantener continuidad en el comercio de la región de Bengala. Al igual que los holandeses y franceses, los británicos pagaban con plata y cobre, favoreciendo las arcas de los mogoles e incrementando el empleo de los artesanos y comerciantes locales. Los poblados fortificados de los británicos les dio poderes extraterritoriales, lo cual les permitía administrar sus leyes criminales y civiles y ofrecer numerosas oportunidades de empleo, así como asilo, a extranjeros e indios. Las fábricas británicas competían favorablemente con sus rivales en tamaño y la población bajo la influencia británica comenzó a aumentar. Las poblaciones originalmente pesqueras de Madrás y Calcuta, así como Bombay cayeron bajo la administración británica. Sus factorías y los lugares adyacentes conocidos como Pueblos Blancos, representaban la preeminencia de los británicos en términos de poder político, social y cultural. Los indios que trabajaban para los británicos vivían en los denominados Pueblos Negros, a varios kilómetros de las factorías.

La compañía británica comenzó a utilizar a los denominados cipayos, los cuales eran soldados entrenados por europeos, pero dirigidos por indios, para proteger su comercio y para resolver disputas de poder entre los jefes locales. La confrontación entre los franceses y los británicos surgió por primera vez en el sur de la India, en donde se enfrentaron tropas dirigidas por Francois Dupleix y Robert Clive. Ambos bandos quería colocar su candidato como «nawab» o regidor de Arcot, en la zona alrededor de Madrás. En la lucha que se extendió entre 1744 y 1763, los británicos obtuvieron las mayores ventajas después de un tratado de paz firmado en París y finalmente colocaron a su regente. Los franceses y británicos también respaldaron diferentes facciones en su lucha por la sucesión en el virreinato Mogol de Bengala, siendo Clive quien ganó esta lucha interviniendo exitosamente al derrocar al Nawab Siraj-Ud-Daula en la batalla de Palashi (a unos 150 km al norte de Calcuta) en 1757. Clive aprovechó astutamente una serie de intereses locales en contra del nawab local incluyendo soldados descontentos y terratenientes y comerciantes que estaban sacando provecho a su relación con los británicos.

Posteriormente Clive venció a las fuerzas mogoles en Buxar, al oeste de Patna en Bihar en 1765 y el emperador Sha Alam confirió a los británicos los derechos administrativos sobre la región de Bengala, Bihar y Orissa, una región con 25 millones de habitantes. Esta concesión estableció de hecho a la compañía británica como el poder soberano sobre la región. Clive fue el primer gobernador de Bengala.

Consecuencias del colonialismo británico en India[editar]

La India fue un punto estratégico para la Gran Bretaña en su penetración en Asia. El dominio británico sobre ese territorio y el control de la economía de la India se pudieron consolidar gracias a la construcción de varios kilómetros de vías férreas.

El Raj Británico[editar]

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Es cierto que, en el siglo XVII, Londres reanudó la adquisición de territorios extranjeros suspendida desde la terminación desastrosa de la Guerra de los Cien Años. Pero el "espíritu" de estas conquistas era todavía fundamentalmente el de una época prenacional. Nada confirma esto de manera más asombrosa que el hecho de que la "India" solo se hiciera "británica" veinte años después del ascenso de Victoria al trono. En otras palabras, hasta después del Motín de 1857, la "India" estuvo gobernada por una empresa comercial, no por un estado, y menos por una nación-estado. Pero el cambio se estaba gestando. Cuando debió renovarse la carta constitutiva de la Compañía Británica de las Indias Orientales en 1813, el Parlamento ordenó la asignación de 100.000 rupias anuales para promover la educación local, tanto "oriental" como "occidental". En 1823 se creó en Bengala un Comité de Instrucción Pública, y en 1834, Thomas Babington Macaulay fue designado presidente de este comité, quién declaró que "un solo librero de una buena biblioteca europea vale lo que toda la literatura nativa de la India y Arabia". Macaulay publicó al año siguiente de su designación como presidente del Comité de Instrucción Pública su famosa "Minute on Education", logrando que sus recomendaciones se aplicaran de inmediato. Se introdujo un sistema educativo completamente británico que, en palabras de Macaulay, "crearía una clase de personas, de sangre y color indios, pero de gustos, opiniones, moral e intelecto británicos". En 1836 Macaulay escribió: "Ningún hinduista que haya recibido una educación británica se apegará con sinceridad a su religión. Creo firmemente, y siempre he creído, que si se siguen nuestros planes educativos, dentro de treinta años entre las clases respetables de Bengala no habrá un solo idólatra".

La colonización decisiva de los británicos en India comienza a partir de la batalla de Plassey en 1757 después de derrotar al Nawab Siraj Ud Daulah, lo cual les permitió ocupar la región de Bengala. Esta región se constituyó en un protectorado bajo la administración de la Compañía. Desde este estado los británicos expandieron su influencia hacia otras regiones de la India al punto que en 1850 tenían bajo su dominio la mayor parte del subcontinente indio. En 1857 la rebelión de los cipayos —soldados indios al servicio de los británicos— en el norte y centro de la India y su posterior derrota, causó que el Parlamento británico transfiriera el poder político y administrativo de la Compañía a la Corona, siendo ésta la administradora directa de las colonias británicas en aquella región hasta su independencia.

El movimiento independentista[editar]

Al final del siglo XIX la India, en aquel entonces una colonia británica, dio los primeros pasos hacia la independencia con la designación de consejeros nativos al Virrey de la India y la creación de los concejos provinciales cuyos miembros eran indios. En 1920, el líder indio Mahatma Gandhi (también conocido como Majatma [o ‘alma grande’]) transformó el partido del Congreso Nacional Indio en un movimiento de masas en protesta contra la dominación británica.

El movimiento logró su objetivo a través de acciones parlamentarias, resistencia no violenta y desobediencia civil.

Durante este tiempo también ocurrió la emigración de 12 millones de indios y pakistaníes que se desplazaron a la India o a Pakistán. Solo superada en magnitud por el desplazamiento del pueblo soviético a causa de la invasión nazi a la Unión Soviética, durante la Segunda Guerra Mundial.

Después de la Segunda Guerra Mundial[editar]

Después de la independencia y la partición de la India en la República de la India y Pakistán, por seis semanas, en agosto y septiembre de 1947, los hinduistas, sijes y musulmanes lucharon entre ellos en una encarnizada pelea que dejó más de 200 000 muertos.

Desde su independencia la India ha intervenido en cuatro guerras contra Pakistán y una contra China. También detonó una bomba nuclear en 1974 y fue declarada como nación nuclear en 1998.

La primera guerra contra Pakistán comenzó en 1947 por el control de Cachemira, al igual que la de 1965. En 1971, la India acogió a refugiados de Pakistán del Este y ayudó a las fuerzas rebeldes de esa región en su lucha por la independencia de la nación que se conoce hoy en día como Bangladés. En 1971, durante la fase final de esa guerra la India intervino directamente en la contienda, lo que originó la derrota de Pakistán y la independencia de Bangladés. En 1962 la India también se enfrentó militarmente a China por problemas fronterizos.

Comenzando con una economía inspirada en ideas socialistas después de la salida de los británicos, la India fue progresando lentamente. Fueron las reformas económicas adoptadas a principios de los años noventa las que impulsaron a la India a un crecimiento económico más agresivo. Actualmente la India se considera como una nación emergente con un gran potencial de desarrollo.

De hecho en términos de PNB es actualmente la décima potencia más grande del mundo. Los economistas predicen que, al ritmo actual de crecimiento, hacia el año 2020 India se convertirá en el país más poblado de la Tierra, y en el 2050 en la tercer mayor economía del mundo.

Referencias[editar]

  1. Bongard-Levin, G. (1979): A history of India (pág. 11). Moscú (Rusia): Progress Publishers, 1979.
  2. a b T.R. Raghavan, Admiral Kanhoji Angre (1669-1729), en K. K. N. Kurup, India's naval traditions: the role of Kunhali Marakkars, pág. 72 y siguientes.

Enlaces externos[editar]