Hipótesis sobre la Atlántida

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Mapa del imperio atlante. De Atlantis: The Antediluvian World, de Ignatius Donnelly, 1882.
Karte der Lokalisierungshypothesen zu Atlantis.jpg

A lo largo de la historia, y en especial tras la llegada a la fama de Ignatius Donnelly, han aparecido numerosas hipótesis sobre la localización que tuvo la Atlántida, las causas de su desaparición y la naturaleza de la civilización atlante. Varias hipótesis modernas proponen que algunos de los elementos de la historia de Platón se derivan de hechos o mitos vinculados a lugares y culturas reales. Otras se basan en fenómenos paranormales o la intervención de alienígenas para tratar de explicar la destrucción de las tierras atlantes y de las construcciones, y la escasez de restos arqueológicos.

El primer revés para las hipótesis, sobre todo para las que postulaban a la Atlántida como un continente de gran tamaño y distinto a los existentes,[1]​ se produjo al descubrirse y demostrarse el fenómeno de la deriva continental que afecta a las placas que forman la corteza terrestre.

Por otra parte, los académicos y expertos en el pensamiento platónico consideran que la Atlántida jamás tuvo existencia real.[2]​ Según el consenso científico el relato de Platón tiene una finalidad metafórica y simbólica más que historiográfica. A lo sumo podría considerarse que ciertos hechos históricos; el anegamiento de tierras, como la isla de Atalanta,[3]​ las Guerras Médicas y los enfrentamientos entre siracusanos y cartagineses o, incluso, un diluido recuerdo de la potencia minoica estén en la base de un escrito destinado a ilustrar un punto de vista filosófico.[4]​ Recogiendo este consenso, la doctora Julia Annas, profesora de filosofía de la Universidad de Arizona, manifiesta lo siguiente:

"La continuada industria del descubrimiento de la Atlántida ilustra los peligros de leer a Platón. En él es claro el uso de lo que se ha convertido en un estándar en la ficción - recalcando la historicidad de un evento (y el descubrimiento de desconocidas autoridades hasta el momento) como indicador de que lo que sigue es ficción. La idea es que deberíamos utilizar esta historia para examinar nuestras nociones sobre el gobierno y el poder. Hemos olvidado esto y en lugar de reflexionar respecto a tales asuntos salimos a explorar el lecho marino. El continuado malentendido de Platón como historiador nos permite ver porqué su desconfianza de la escritura imaginativa está a veces justificada".[5]

El profesor Pedro Amorós Juan, de la Universidad de Murcia, coincidiendo con lo anterior, destaca que Platón:

"(Platón)...ha recurrido a unos cuantos nombres de la tradición y ha contado en el Timeo y en el Critias un logos relacionado con los tiempos antiguos que merece ser escuchado. Así pues, también Platón tiene formas de “mitologizar” con agrado. Pero en Platón se «mitologiza» sobre la justicia y demás cosas de importancia. A modo de entretenimiento y de juego se enseña adecuadamente la verdad".[6]

La mayoría de los expertos en filología griega y estudiosos del pensamiento griego en general y platónico en particular, aseveran que Platón hace uso aquí de un recurso muy común en sus escritos; la ironía, al presentar el discurso como "verdadero" pone en guardia al lector sobre sus intenciones.[7][8][9]

Por el contrario, el Dr. César Guarde de la Universidad de Barcelona, y el Dr. Antonio Morillas, de la misma universidad y también profesor de filosofía en la Escola Magna, ambos miembros del Grupo Agón, opinan lo siguiente en el prólogo a la obra de Georgeos Díaz Montexano, defensor de la historicidad de la Atlántida:

"Pero lo más importante es que nuestro amicus Plato, gran amigo de la Verdad, nunca escatima esfuerzos en precisar, a través de las imperfecciones del lenguaje escrito, qué debe ser entendido como mito o como logos (historia) [...] No encontraremos en el Timeo o el Critias rastros de los antiguos mitos socráticos y, por tanto, tampoco rastro alguno de ninguna “ironía socrática” con la que transmutar mágicamente este logos en mythos [...] Continúa el ateniense su legado póstumo con el relato del Critias, al que denomina, simple y llanamente, “alethinon logon”, es decir, “verdadero”, “genuino” o “de confianza”, en cuanto que, a diferencia de la deducción empírica de Timeo de Locri, parte de documentos históricos transmitidos, ni más ni menos, que por el sabio y legislador Solón. No hay pues ironía alguna ni puede haberla, [...] y clasificar la narración de Critias como un “mito” no es sino faltar a la literalidad del texto, a la intención de Platón y, en especial, a esa finura filológica que Nietzsche reclamara para la filosofía".[10]

En lo que respecta a los estudiosos que aceptan como posible la existencia de Atlántida, cabe señalar que muy pocos de ellos se especializan en Historia Antigua, Filología Clásica o Arqueología, siendo en su mayoría aficionados provenientes de diversos campos. Sin embargo, existe un número reducido entre aquellos que mantienen la existencia de un núcleo histórico en el relato platónico, que han intentado utilizar metodología histórica para encontrarlo. Estos estudiosos, como Marinatos o J. V. Luce,[11]​ reconocen que Platón crea la historia de la Atlántida, con el propósito de expresar sus reflexiones políticas, pero añaden que su relato deja entrever antiguas tradiciones sobre las civilizaciones de la cuenca del Egeo durante la Edad del Bronce.

Existen numerosas hipótesis en cuanto a la posible ubicación de la mítica Atlántida; algunas pretenden ser científicas, otras son manifiestamente pseudocientíficas y esotéricas. Se pueden dividir de la siguiente forma:

Hipótesis y especulaciones sin intervención sobrenatural o extraterrestre[editar]

  • En 1999, el periodista y escritor británico Graham Hancock realizó para la BBC el documental "Atlantis Reborn", en el que documentaba con gran detalle su hipótesis de una catástrofe planetaria y la desaparición de una civilización anterior. Esta hipótesis, también publicada en forma de libro, se apoya tanto en los relatos de la tradición oral de religiones y pueblos antiguos como en sus propias teorías sobre la desviación del eje terrestre. Las ideas de Hancock postulan una influencia entre algunos supervivientes de esa pasada civilización y los albores de la actual, estos supervivientes narrarían el mito de la Atlántida, recogido en Platón y, según Hancock, otras fuentes antiguas. El libro de Hancock Tras las huellas de los dioses[12]​ señala un desplazamiento del eje magnético de la tierra como el origen de la catástrofre. Al corregir mediante computación ese desviamiento, Hancock pretende demostrar que diversas edificaciones antiguas alrededor de todo mundo muestran una concordancia exacta con las constelaciones del fimamento, para lo cual considera que esas construcciones son más antiguas de lo que se ha admitido y presupone que fueron diseñadas en función de ciertos patrones astronómicos[13][14]
  • Según muchos estudiosos entre ellos los arqueólogos Angelos Galanopoulos y el ya mencionado Spyridon Marinatos, el submarinista Jacques Cousteau y el profesor J. V. Luce (sobre una tesis de K. T. Frost publicada a principios del siglo XX[15]​) la Atlántida sería el recuerdo deformado de la civilización minoica (o cretense). Algunos consideran que esta civilización fue destruida tras la erupción del volcán de la isla Thera o Santorini alrededor de 1640 a. C. Esta erupción causó un tsunami que barrió las costas del Egeo. Si bien hay acuerdo en que la catástrofe dañó gravemente al imperio minoico, no obstante actualmente no hay consenso entre los arqueólogos acerca de la vinculación entre la erupción y el fin de la civilización minoica.[16][17]
  • Según propone el alemán Rainer W. Kühne,[18][19]​ estaría en el Coto de Doñana, cerca del Estrecho de Gibraltar, concretamente en la llamada marisma de Hinojos, también conocida como "marisma gallega". Esta hipótesis ubica la capital o acrópolis de la Atlántida en las "Marismas de Hinojos" y fue planteada y defendida por primera vez por tres autores españoles: José Pellicer de Ossau I Tovar en 1673, y mucho más adelante, por Francisco Fernández y González y Juan Fernández Amador y de los Ríos en 1919. Después fue retomada por los alemanes Adolf Schülten en 1922, y por Otto Jessen y Richard Hennig en la segunda y tercera década del pasado siglo XX. Estos últimos nunca se aventuraron a precisar un punto concreto. También el teólogo y rabino Richard Freund defiende esta hipótesis, según la cual los restos de la capital atlante se encuentran bajo las marismas en el actual Parque de Doñana, en Huelva, donde habrían sido sepultados tras sa destrucción por un tsunami.[cita requerida]
    Las imágenes de satélite del área muestran dos posibles estructuras rectangulares y un par de posibles formas circulares concéntricas que han sido interpretadas como restos del "templo de Poseidón" y el "templo de Cleito y Poseidón". Sin embargo, los estudios arqueológicos y geológicos hechos "in situ", hace más de dos décadas, han demostrado que no existe ninguna construcción con aquellas características en aquel lugar y que se trata de un artefacto originada por las sombras de los paleocanales de los ríos colmatados, en una foto de satélite demasiado alejada y con poca resolución. El área estuvo sumergida hasta el siglo IX, formando parte del actual Golfo de Cádiz, y fue a partir de la época romana tardía cuando empezó a colmatarse de sedimentos, hasta alcanzar en los últimos 2000 años la naturaleza de marismas que actualmente presenta.[20]
La región del Sinaí desde el espacio, con el golfo de Suez al oeste.
  • Jaime Manuschevich, chileno, plantea en su libro "La Atlántida, el mito descifrado" (2002) que el lugar real de la civilización mítica es el territorio norte del Gran Valle del Rift o la antigua Canaán, que hoy corresponde a Israel y el Sinaí, que fue una isla hasta el 5600 a. C. (Ryan y Pitman), rodeada por el valle de Jeezrael por el norte, por el mar Muerto y el mar Rojo por el este, y el golfo de Suez por el oeste, hasta aquella fecha. En ese territorio existió hace más de 11 mil años la cultura natufita o Natufiense, que justamente fueron los primeros productores de alimentos de la historia humana, señalando también que allí existió la primera ciudad reconocida, Jericó. El investigador chileno sostiene que justamente aquella primera civilización humana fue lo que hoy conocemos como la Atlántida. [cita requerida]
  • Según J. M. Allen, que escribió en "Atlántida: la solución andina" por Latinas Editores, Oruro, estaría en el Altiplano boliviano.[22]​ Correspondería, entonces, a la planicie rectangular al lado del lago Poopó y el cerro rodeado con anillos concéntrico en Pampa Aullagas al sur del lago Poopó.
  • Según Ignatius Donnelly (en Atlantis: the Antediluvian World, 1882), el relato de Platón sería realmente cierto, y las demás civilizaciones antiguas descenderían de la atlante.
  • Según Paulino Zamarro, la Atlántida estaría situada en el mar Egeo en torno a las islas Cícladas tenía una extensión de unos 5300 km2 y se sumergió bajo las aguas por una avalancha marina proveniente de la ruptura de un supuesto istmo que pudo existir en el mismo estrecho de Gibraltar hasta hace unos 7500 años.[cita requerida]
  • Según el atlantólogo y escritor Jorge Díaz, quien escribe como Georgeos Díaz-Montexano,[24]​ la Atlántida tendría su comienzo o parte más oriental próxima al Estrecho de Gibraltar, siendo un imperio Íbero-Mauritano. En su hipótesis defiende las afirmaciones vertidas por el propio Platón en sus relatos del Timeo y el Critias sobre la isla o península (en griego Nêsos) Atlántica o de la Atlántida, la cual tenía su comienzo en el Atlántico, "ante la boca" (en griego pro tou stomatós) de las Columnas de Hércules (Gibraltar), y en la cual existía una región denominada Gadeira (la fenicia Gades, hoy Cádiz) y una isla-acrópolis que desapareció bajo el mar durante la Edad del Bronce, quizás cuando reinaban en Atenas los legendarios reyes de la Dinastía Cecrópida,[25]​ según deduce de un pasaje del diálogo Critias 110a-b. Entre finales del 2001 y principios del 2002, Díaz-Montexano, siguiendo con la misma teoría publicada en marzo de 2000[26]​ sobre la Atlántida Ibero-Marroquí, señaló que había precisado (al contar con nuevos datos documentales y arqueológicos) que la isla-acrópolis de Atlantis se hallaría en la punta actualmente sumergida frente a Trafalgar. Esta isla/península, con una extensión de más de 200 km², se hallaba justamente delante de la boca del Estrecho, casi en el vestíbulo, como según sus estudios afirmaba Platón (el autor utiliza como sustento las traducciones latinas de Calcidio, Ficino y Cornario, entre otros) y muy cerca de la Isla sumergida de Majuan o Espartel. Posteriores hallazgos paleográficos, epigráficos y cartográficos (mapas que Díaz Montexano considera provenientes de Cartago y Egipto, así como de un supuesto mapa rupestre de época tartésica) le llevaron a una ligera modificación de la hipótesis, y desde algunos años el autor defiende que si bien la isla (de haber realmente existido) comenzaría muy próxima a la boca atlántica del estrecho de Gibraltar, en el mismo Golfo de Cádiz, esta podría haberse extendido por el Oeste hasta casi llegar a las Madeira y por el Sur hasta muy cerca de las Canarias, de modo que la metrópolis o capital circular concéntrica (de haber existido) se hallaría hoy en día bajo el mar, pero más al sur del Golfo de Cádiz, longitudinalmente entre Marruecos y Madeira, y al norte de las Canarias.[27]​ Parte de sus argumentos para Iberia y el Atlántico han sido usados como base para el guion del documental "Atlantis Rising" ("El resurgir de la Atlántida" para España), 2017, producido por James Cameron para National Geographic.[28]
  • Otros autores afirman que teniendo en cuenta que Heródoto describe a Europa como más extensa que Asia y Libia juntas, la Atlántida podría responder a toda la vertiente atlántica del continente europeo y a sus culturas prehistóricas.[cita requerida]
  • Según varios estudiosos de mediados y finales del siglo XIX (como Charles Étienne Brasseur de Bourbourg, Edward Herbert Thompson o Augustus Le Plongeon), la Atlántida estaría relacionada con las culturas maya y azteca. Muchos de los partidarios de esta conjetura se retractaron posteriormente y dejó de ser considerada viable cuando se descifraron los jeroglíficos mayas.No obstante, algunos escritores todavía destacan la supuesta similitud fonética entre el origen mítico de los aztecas; Aztlán y el nombre de la isla descripta por Platón.

Especulaciones sobre la intervención sobrenatural o extraterrestre[editar]

  • Según la mística Helena Blavatsky, los atlantes serían héroes culturales, la así llamada, cuarta "raza original", a la que sucedería la "raza aria". De este modo combinaba la Atlántida con otros mitos de continentes perdidos como Mu y Lemuria.
Psíquico americano Edgar Cayce, 1910.
  • El psíquico Edgar Cayce describió a la Atlántida como una antigua civilización altamente evolucionada ahora sumergida, dotada de barcos y aviones alimentados por un misterioso tipo de cristal energético. Esta conjetura es similar a la de Blavatsky. Añadió que la isla se levantaría nuevamente del lecho marino en torno a 1968, hecho que no se produjo. No obstante algunos investigadores esotéricos consideran que el hallazgo de un presunto pavimento o muro de piedra en Bimini correspondería a la predicción de Cayce, otros investigadores aseguran, por el contrario, que dicho pavimento es un fenómeno natural conocido como roca de playa[29]
  • Brian Weiss, parapsicólogo especializado en la terapia de vidas pasadas, incluye en su último libro, "Muchos cuerpos, una misma alma" el relato de una regresión en la que su paciente experimenta una vida anterior como atlante y brinda algunos datos al respecto. El Dr.Weiss asevera que dadas las características psicológicas de su paciente no se trata de un invento.
  • Según Julius Evola (en Revolt Against the Modern World, 1934), los atlantes eran los hiperbóreos, superhombres nórdicos originarios del Polo Norte.
  • Según Michael Tsarion, la Atlántida sería la base desde la que una raza extraterrestre dirigió la hibridación terrestre-alienígena de la que desciende la humanidad actual.[cita requerida]

Especulaciones raciales y políticas sobre su situación[editar]

  • Heinrich Himmler organizó una expedición al Tíbet en 1938 con el fin de encontrar a los descendientes de los atlantes blancos.
  • Según Alfred Rosenberg (en The Myth of the Twentieth Century, 1930) la raza maestra se llamaría "nórdico-atlante" o "aria-nórdica".

Congresos de las hipótesis sobre la Atlántida en la isla griega de Milo[editar]

En julio de 2005 se celebró en la isla griega de Milo el Primer congreso de las hipótesis sobre la Atlántida.[30]​ Participaron 32 profesores de diversas universidades,[31]​ investigadores y personalidades políticas. Según las palabras que Spyros Pavlidis, profesor de paleosismología de la Universidad de Salónica, pronunció en el discurso de apertura:

No se trata de determinar si la Atlántida existe o es sólo un mito, ni de localizarla de una vez por todas, lo que sería muy presuntuoso para una historia de más de 2.500 años. Lo que queremos es recapitular hipótesis, examinar las fuentes de inspiración de la leyenda.[32]

En la reunión se establecieron 24 criterios, que forman una lista aplicable a la calificación de las hipótesis sobre la Atlántida. De este modo, quedan fuera gran parte de las especulaciones existentes en el momento, y se consideran válidas las que se ajustan mejor a lo descrito por Platón en el Timeo y en el Critias, por ejemplo, las que parten del presupuesto de que la legendaria isla se ubicó frente a las Columnas de Hércules, en el Mar Atlántico. Quedó convocado un segundo encuentro para el año 2008.

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. Concluían ello en razón del tamaño que Platón da a la isla de acuerdo a la traducción tradicional del Timeo: más grande que Libia y Asia juntas. Cabe precisar que Platón nunca usa la expresión êpeiro (continente) para referirse a la Atlántida, sino la palabra nêsos, equivalente a isla, aunque también en ciertos casos a tierra fluvial y, en situaciones muy puntuales, a península.[1].
  2. Vidal-Naquet, Pierre. La Atlántida: pequeña historia de un mito platónico. Akal, Madrid, 2006, págs. 17 y ss.
  3. Tucidides-Historia de la Guerra del Peloponeso-Libro Tercero XIII
  4. Pradeau, Jean-Francois . Le monde de la politique: Sur le recit atlante de Platon, Timee (17-27) et Critias (International Plato studies) Academia Verlag; 1. Aufl edition ; 1997) Passim.
  5. Annas, J. 2003, Plato: A Very Short Introduction, OUP, p. 42
  6. "Lengua e Historia en Platón: oralidad y escritura, Mythologein y Mythologia en el Timeo y en el Critias. Pedro Amorós. Antig. crist. (Murcia) XII, 1995. Scripta Fulgentina (Murcia) V 1 9-10, 1995
  7. Vidal Naquet, op cit. pag 25 y ss.
  8. Brisson, L. Platón, las palabras y los mitos, Adaba, Madrid 2005. Introducción
  9. Gwyn Griffiths. Atlantis and Egypt. Historia (34) 1985. Página 3.
  10. Prólogo por los doctores César Guarde y Antonio Morillas de la Universidad de Barcelona para los dos tomos del Epítome de la Atlántida Histórico-Científica, Editorial Turpin Ediciones S.L., 2012, ISBN 1-4610-1958-3
  11. Luce, J.V. El fin de la Atlántida, Editorial Destino, 2003.
  12. Tras las huellas de los dioses, Graham Hancock. Ediciones B, 1998
  13. Committee for Skeptical Inquiry
  14. Un punto de vista escéptico al respecto en: http://web.archive.org/web/20070203134301/http://www.csicop.org/sb/9603/origins.html
  15. http://web.archive.org/web/http://www.uri.edu/endeavor/thera/atlantis.html
  16. http://www.decadevolcano.net/santorini/atlantis.htm
  17. Warren PM (2006). "The date of the Thera eruption". In Czerny E, Hein I, Hunger H, Melman D, Schwab A. Timelines: Studies in Honour of Manfred Bietak (Orientalia Lovaniensia Analecta 149). Louvain-la-Neuve, Belgium: Peeters. pp. 2: 305–321. ISBN 90-429-1730-X.
  18. Kühne, RW (2004) "A location for Atlantis?", Antiquity, 78, 300 http://antiquity.ac.uk/projgall/kuhne300/
  19. Kühne, RW (2008) "Did Ulysses Travel to Atlantis?", in: Paipetis SA: "Science and Technology in Homeric Epics", Springer, ISBN 978-1-4020-8784-4, doi 10.1007/978-1-4020-8784-4_38, http://www.springerlink.com/index/l230650842118002.pdf
  20. Ver ilustraciones paleogeográficas: aquí y aquí
  21. La Atlántida descubierta..., a la luz del testimonio de los historiadores antiguos
  22. [1]
  23. Los Mitos Griegos Volumen I, 39 "Atlas y Prometeo" nota 5
  24. Georgeos Díaz-Montexano's Official WebSite Atlantis - Tartessos. Aegyptius Codex. Epítome de la Atlántida Histórico-Científica. Una confederación talasocrática Íbero-Líbica y Hykso-minoica. Un estudio de la Atlántida -a modo de exordio - desde las fuentes documentales primarias y secundarias. Tomo I. ISBN 1-4610-1958-3
  25. Cécrope, Erecteo, Erictronio y Erisictón, entre el 1581 y el 1399/50 a.C., según las antiguas cronologías griegas; en especial la Crónica de Paros
  26. “Más allá de la ciencia”, nº 134, Marzo-abril de 2000
  27. La Atlántida en un mapa rupestre tartésico y en papiros egipcios de hace cuatro mil años, Fuente: Mari Paz Díaz, Huelva Buenas Noticias, Europapress, 30/06/2015 9:39:59 CET
  28. Atlantis Rising (2017) – IMDb
  29. http://webspace.webring.com/people/jp/planetaesceptica@hotmail.com/atlan2.htm
  30. «Hipótesis sobre la Atlántida»
  31. «The Atlantis Hypothesis. Searching for a Lost Land». Consultado el 13 de septiembre de 2017. 
  32. A. M. Canto (22 de enero de 2007). «CONGRESO CIENTÍFICO SOBRE LA ATLÁNTIDA». Consultado el 15 de septiembre de 2017. 

Enlaces externos[editar]

Textos de Platón[editar]

Colecciones de Información sobre la Atlántida[editar]

Hipótesis diversas[editar]