Fernando de Magallanes

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Fernando de Magallanes
Hernando de Magallanes del museo Madrid.jpg
Retrato de Hernando de Magallanes. Óleo sobre lienzo (72 x 61 cm), anónimo.[nota 1][1]
Información personal
Nombre en portugués Fernão de Magalhães Ver y modificar los datos en Wikidata
Nacimiento 1480/1481
PortugueseFlag1385.svg Sabrosa, Portugal
Fallecimiento 27 de abril de 1521
Isla de Mactán, Filipinas
Nacionalidad Portuguesa
Familia
Padres Rui de Magalhães Ver y modificar los datos en Wikidata
Inês Vaz Moutinho Ver y modificar los datos en Wikidata
Cónyuge
  • Beatriz Barbosa Ver y modificar los datos en Wikidata
Información profesional
Ocupación Navegante, explorador
Distinciones
Firma Magellan Signature.svg
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Fernando de Magallanes, también conocido como Hernando de Magallanes (en portugués, Fernão de Magalhães; Sabrosa, Portugal, primavera de 1480-Mactán, Filipinas, 27 de abril de 1521), fue un militar, explorador, marino y navegante portugués de linaje noble, nombrado por la Monarquía Hispánica adelantado, capitán general de la «Armada para el descubrimiento de la especería» y comendador de la Orden de Santiago.

Al servicio de Carlos I, inició en 1519 la expedición en la que descubrió el canal natural navegable que hoy recibe el nombre de estrecho de Magallanes, realizando la primera navegación de origen europeo desde el océano Atlántico hasta el océano Pacífico, llamado hasta entonces mar del Sur. Esta expedición, en la que Magallanes murió, se convirtió en la primera circunnavegación de la Tierra cuando una de sus naos, capitaneada por Juan Sebastián Elcano, regresó a España en 1522.

Biografía[editar]

Orígenes y familia[editar]

Magallanes nació en el norte de Portugal en el año 1480. La vila de Sabrosa, la freguesía de en Oporto, Vila Nova de Gaia y Ponte da Barca se disputan ser su lugar de nacimiento.[nota 2]

Era hijo de Rui de Magalhães y de Inês Vaz Moutinho. Hermano de Duarte de Sousa, Diogo de Sousa, Isabel de Magalhães, Genebra de Magalhães y Aires de Magalhães. El padre de Fernando, Rui de Magalhães, fue caballero hidalgo de la casa de D. Afonso, conde de Faro, señor de Aveiro y alcalde mayor de Estremoz. Rui fue alcalde de Aveiro, donde está documentado en 1486; entre 1472 y 1478 ejerció cargos de juez ordinario, procurador de cámara y concejal en Oporto. Su hermano Aires de Magalhães siguió la carrera eclesiástica, recibiendo el subdiaconado en Braga en 1509.

Magallanes tenía cerca de diez años cuando entró a servir como paje en la corte de la reina Leonor, consorte de Juan II de Portugal. Se casó en Sevilla en 1517 con Beatriz Barbosa, pariente suya, hija de Diogo Barbosa y María Caldeira, y tuvo dos hijos: Rodrigo, que falleció muy niño, y Carlos que murió al nacer.

Primeros viajes[editar]

En marzo de 1505, con veinticinco años, se alistó en la Armada de la India, en la flota de 22 navíos enviados para instalar a Francisco de Almeida como primer virrey de la India. Aunque su nombre no aparezca en las crónicas, se sabe que permaneció allí ocho años y que estuvo en Goa, Cochín y Quíloa. Participó en varias acciones militares, incluyendo la batalla naval de Cananor (Kerala) donde fue herido, y en la decisiva batalla de Diu. En 1509 partió en la primera expedición a Malaca mandada Diogo Lopes de Sequeira, junto con Francisco Serrão, su amigo y posiblemente primo.[2]​ Llegados a Malaca en septiembre, fueron víctimas de una conspiración y la expedición terminó en fuga dejando atrás diecinueve prisioneros. Magallanes tuvo un papel crucial avisando a Sequeira y salvando a Serrão que había desembarcado, actos que le valieron honores y una promoción.

Al servicio del nuevo gobernador, Afonso de Albuquerque, participó junto con Serrão en la conquista de Malaca en 1511. Luego de la conquista de la ciudad, los caminos de los amigos se separaron: Magallanes, promovido, con un rico botín y en compañía de un esclavo adquirido en Sumatra, Enrique de Malaca, regresó a Europa. Serrão partió en la primera expedición enviada a las «islas de la especiería», las Molucas. Allí permaneció y se casó con una mujer de Amboina, volviéndose consejero militar del sultán de Ternate. Sus cartas a Magallanes serían decisivas, pues de ellas obtuvo informaciones sobre la situación de los lugares productores de especias.

Mientras tanto Magallanes, después de participar en la batalla de Azamor (Marruecos), ya de servicio en esa ciudad, fue acusado de comerciar ilegalmente con los moros; al comprobarse varias de las acusaciones cesaron las ofertas de empleo a partir del 15 de mayo de 1514. Posteriormente, en 1515, le ofrecieron formar parte de la tripulación de un navío portugués, pero rechazó la oferta. De regreso en Lisboa, se dedicó a estudiar las cartas más recientes, investigando junto al cosmógrafo Rui Faleiro un pasaje hacia el Pacífico por el Atlántico Sur y la posibilidad de que las Molucas estuviesen en la zona española definida en el Tratado de Tordesillas.

Circunnavegación del globo[editar]

Naves de la expedición de Magallanes
Nave Tonelaje [3]   Tripulación [4]
Trinidad 110   62  
San Antonio 120   57  
Concepción 90   44  
Victoria 85   45  
Santiago 75   31  
    Total: 239 

Preparativos de la expedición[editar]

En 1517 fue a Sevilla con Rui Faleiro y encontró en Juan de Aranda, el factor de la Casa de Contratación sevillana, un aliado importante para el proyecto que había concebido: dar a España la posibilidad de llegar a las Molucas por occidente, sin atravesar mares reservados a los portugueses por el Tratado de Tordesillas y, además de eso, según Faleiro, probar que las «islas de la especiería» se encontraban en el hemisferio castellano. Con la influencia de Juan Rodríguez de Fonseca, obispo de Burgos, consiguieron la aprobación del rey Carlos I.

El 22 de marzo de 1518 Carlos I nombra capitanes generales a Magallanes y Faleiro para que partan a la búsqueda de las «islas de la especiería», y en julio los eleva al grado de comendadores de la Orden de Santiago y les otorga un conjunto de privilegios:[5]

  • El monopolio de la ruta descubierta por el término de diez años.
  • El nombramiento como gobernadores de las tierras e islas que encontrasen, con el cinco por ciento de las ganancias netas que resultasen.
  • Un vigésimo de las ganancias del viaje.
  • El derecho a retener mil ducados sobre los próximos viajes, pagando solo cinco por ciento sobre el excedente.
  • La concesión de una isla a cada uno, excepto de las seis más ricas de las cuales no recibirían más que una decimoquinta parte.

Comenzaron los lentos preparativos para el viaje, que estuvieron plagados de incidentes: insuficiencia de fondos, maniobras del rey de Portugal, Manuel I, que procuraba hacerlos encarcelar, desconfianza de los castellanos hacia Magallanes y los otros portugueses involucrados, sin olvidar el difícil carácter de Faleiro.[6]​ Por intermedio del obispo de Burgos, obtienen la participación del mercader Cristóbal de Haro que suministra una parte de los fondos y las mercaderías para trocar por especias. El cartógrafo portugués Diego Ribero, al servicio de la Casa de Contratación desde 1518, participó en el desarrollo de los mapas utilizados en el viaje.

Después de romper con Faleiro, Magallanes continuó aparejando las naves que habrían de partir de Sanlúcar de Barrameda. La tripulación se componía de marinos de muy distintos orígenes, con un importante número de portugueses y vascos. Entre los primeros, alrededor de cuarenta, se contaban Álvaro de Mezquita, primo hermano de Magallanes, Duarte Barbosa, primo de la esposa de Magallanes, Juan Serrano, primo o hermano de Francisco Serrão y Esteban Gómez. Acompañaba también a Magallanes su esclavo Enrique de Malaca,[nota 3]​ quien según algunas fuentes sería la primera persona en circunnavegar el planeta.[7]

Antonio Pigafetta, cronista y geógrafo de la República de Venecia, que participó de la expedición a sus propias expensas, escribió un diario completo del viaje, posibilitado por el hecho de haber sido uno de los pocos viajeros en retornar vivo a Europa. De esa forma, legó a la posteridad un raro e importante registro de donde se puede extraer mucho de lo que se sabe de este episodio de la historia.

Inicio del viaje[editar]

El 10 de agosto de 1519 se anunció en Sevilla la partida de la escuadra de cinco naves, capitaneada por Fernando de Magallanes que, descendiendo por el Guadalquivir, llegó hasta Sanlúcar de Barrameda (Cádiz), puerto que da al océano Atlántico.[8]​ Durante las siguientes semanas, se acabó de avituallar la escuadra y se resolvieron otros asuntos. Mientras el propio Magallanes otorgó testamento en Sevilla el 24 de agosto, nombrando herederos a su hijo Rodrigo y a las criaturas a que diese a luz su esposa, a la que dejaba embarazada.[9]

Tras la prolongada escala de avituallamiento, el 20 de septiembre la expedición zarpó definitivamente de Sanlúcar de Barrameda, con la intención de encontrar el paso marítimo hacia los territorios de las Indias Orientales y buscar el camino que recorriendo siempre mares castellanos (según el Tratado de Tordesillas), llegase a las islas de las especias, lo que era la llamada ruta hacia el oeste, que ya había buscado Cristóbal Colón.

Magellan Elcano Circumnavigation-es.svg

Cruce del Atlántico[editar]

Después de recalar en las Canarias, pasaron frente a las islas de Cabo Verde y a las costas de Sierra Leona, tocando las tierras de lo que hoy es Río de Janeiro el 13 de diciembre de 1519. Siguieron hacia el sur, pasando por el río de la Plata (ya descubierto por Juan Díaz de Solís en 1516) en marzo de 1520, y llegaron a la bahía San Julián, que exploraron en busca de un posible paso. Magallanes, en vista de la llegada del invierno, decidió recalar allí hasta la primavera.

Rebelión durante el invierno en la Patagonia[editar]

El deseo de regresar en lo que se consideraba un fracaso por no haber hallado el paso hacia las Molucas, unido a lo inhóspito del paraje y las condiciones de navegación provocaron descontento entre la tripulación.

Apenas fondearon en el puerto de San Julián, cuando los capitanes de las otras cuatro naves tramaron un motín para matar al comandante en jefe. Los conspiradores eran: Juan de Cartagena, veedor; Luis de Mendoza, tesorero; Antonio de Coca, contador; Gaspar de Quesada, capitán de la Concepción. Fracasado el complot, Magallanes condenó a muerte a Gaspar de Quesada, y mandó descuartizar su cadáver junto al de Luis de Mendoza, que había muerto durante la revuelta. Juan de Cartagena fue abandonado en tierra, junto con el clérigo Sánchez de Reina, al zarpar la expedición el 21 de agosto de 1520 del puerto de San Julián, sin que nada se haya sabido después de ellos.[10]

El 22 de mayo la Santiago, al mando de Juan Serrano, naufraga mientras exploraba la costa meridional de la Patagonia. Magallanes nombra a Serrano capitán de la Concepción y a Duarte Barbosa capitán de la Victoria.[11]

Descubrimiento del estrecho de Magallanes[editar]

Ruta de la expedición a través del estrecho.

Llegados a la boca del que sería el estrecho de Magallanes, se ordenó a las naves Concepción y San Antonio explorar el canal. La nave San Antonio, con Álvaro de Mezquita se adelantó, momento en el que el piloto Esteban Gómez y el tesorero Jerónimo Guerra deponen a Mezquita para desandar el camino por la noche y regresar a España.[12]​ La nave Concepción al mando del capitán Juan Serrano atraviesa el canal y espera en vano a la nave San Antonio. Cruzarlo fue muy difícil, dado lo complicado de las costas. Una vez terminadas estas minuciosas etapas consiguieron salir del «laberinto» hacia el mar del Sur.

En el Pacífico[editar]

La fortuna hizo que la travesía por el océano Pacífico, al que se bautiza con tal nombre (que permanecería, haciendo olvidar el anterior de mar del Sur) debido a la calma, a que no se encontrara con ninguna tempestad. Por contra, la desventura de no hallar tierra firme hasta al cabo de tres meses.

La hambruna y el escorbuto azotaron a su tripulación, hasta el punto de que se pagaban cuantiosas monedas por una simple rata para devorar. El agua se pudrió, apareció el escorbuto y los hombres comían incluso cuero reblandecido y serrín. Antonio Pigafetta relata:

La galleta que comíamos ya no era más pan sino un polvo lleno de gusanos que habían devorado toda su sustancia. Además, tenía un olor fétido insoportable porque estaba impregnada de orina de ratas. El agua que bebíamos era pútrida y hedionda. Por no morir de hambre, nos hemos visto obligados a comer los trozos de cuero que cubrían el mástil mayor a fin de que las cuerdas no se estropeen contra la madera... Muy a menudo, estábamos reducidos a alimentarnos de aserrín; y las ratas, tan repugnantes para el hombre, se habían vuelto un alimento tan buscado, que se pagaba hasta medio ducado por cada una de ellas... Y no era todo. Nuestra más grande desgracia llegó cuando nos vimos atacados por una especie de enfermedad que nos inflaba las mandíbulas hasta que nuestros dientes quedaban escondidos... .

Antonio Pigafetta. Cronista de la expedición.

Por fin el 6 de marzo de 1521 encontró una isla en la que los navegantes aprovecharon para descansar y recoger víveres. Pronto acudirían a aquella isla numerosos indígenas con regalos para estos nuevos «visitantes», habían arribado a la isla de los Ladrones (probablemente la actual isla de Guam) en el archipiélago de las Marianas.

Muerte de Magallanes en Filipinas[editar]

Monumento a Lapu-Lapu en la ciudad de Lapulapu, renombrada en su honor. Este jefe tribal es un un héroe nacional de Filipinas por ser el primer filipino en repeler la llegada de los occidentales y resistir el colonialismo español. Los historiadores consideran que no fue él, sino otros dos súbditos los que mataron a Magallanes.

Buscando las Molucas, Magallanes y los suyos llegaron al archipiélago que más tarde se conocería como «islas Filipinas» en honor de Felipe II. Habían llegado al Extremo Oriente, cumpliendo el proyecto de Cristóbal Colón.

Magallanes pereció el 27 de abril de 1521 en la batalla de Mactán, luchando contra una tribu cebuana encabezada por el jefe tribal Lapulapu, en la isla filipina de Mactán.

Viaje de regreso, capitaneado por Elcano[editar]

La expedición tras las muerte de Magallanes[editar]

Tras la muerte de Magallanes en Filipinas, los miembros de la expedición decidieron quemar la Concepción, distribuyéndose en las otras dos naves que quedaban. Fue elegido jefe de la expedición y capitán de la nao Trinidad Gonzalo Gómez de Espinosa, y al frente de la nao Victoria se puso de capitán a Juan Sebastián Elcano. Tras arribar a las islas Molucas, objeto del viaje, y cargar con las especias, se emprendió el regreso a España.

La Trinidad navegaba mal y hubo de quedarse en el puerto de Tidore para ser reparada y volver por el Pacífico hasta Panamá. Elcano tomó finalmente el mando de la expedición de regreso, eligiendo navegar por los mares portugueses hacia el oeste, bordeando África por rutas conocidas y con posibilidades de hacer aguadas, aun teniendo que esquivar los puertos y flotas portuguesas.

Llegada a España de la nao Victoria capitaneada por Elcano[editar]

La expedición llegó solo con la Victoria de regreso a Sevilla en septiembre de 1522, al cabo de casi tres años de travesía. En total, 216 hombres perecieron durante el viaje, y solo 18, entre ellos Juan Sebastián Elcano, pudieron sobrevivir. Otros cuatro hombres de los 55 de la tripulación original de la Trinidad, que había emprendido una ruta de regreso distinta desde las Filipinas y fue capturada por los portugueses, regresaron finalmente a España en 1525.

La nao Victoria en un mapa de Abraham Ortelius de 1589.

Tras atravesar el océano Índico y dar la vuelta a África, Juan Sebastián Elcano completó la primera circunnavegación del globo, consiguiendo llevar a término la expedición y llegar al puerto de partida, Sevilla, el 8 de septiembre de 1522 en la nao Victoria, junto con otros 17 supervivientes, lo que suponía el logro de una imponente hazaña para la época.

Elcano, deseoso de llegar a Sevilla, apenas se detuvo en Sanlúcar de Barrameda. El mismo día de la llegada tomó a su servicio un barco para remolcar la Victoria por el Guadalquivir hasta Sevilla, por el mal estado en que se encontraba la nave. Los oficiales de la Casa de la Contratación de Indias de Sevilla prepararon una lancha con 12 remos, cargada de provisiones frescas, en el muelle esperaban las autoridades de la ciudad y los miembros de la Casa de la Contratación en pleno, junto a un numeroso público que contemplaba la llegada de la desvencijada nave.

Gracias a la Providencia, el sábado 6 de septiembre de 1522 entramos en la bahía de San Lúcar... Desde que habíamos partido de la bahía de San Lúcar hasta que regresamos a ella recorrimos, según nuestra cuenta, más de catorce mil cuatrocientas sesenta leguas, y dimos la vuelta al mundo entero,.....El lunes 8 de septiembre largamos el ancla cerca del muelle de Sevilla, y descargamos toda nuestra artillería”

Primer viaje alrededor del globo. Antonio Pigafetta.[13]

La expedición había partido de Sevilla el 10 de agosto de 1519. Había hecho escala en Sanlúcar de Barrameda, de donde zarpó del 20 de septiembre de 1519, en una expedición compuesta inicialmente por cinco naves: Trinidad, nave capitana al mando de Magallanes, Victoria, San Antonio, Concepción y Santiago.

Esta es la lista de los supervivientes que volvieron a Sevilla, después de dar la vuelta al mundo:

Los 18 sobrevivientes de la Victoria que llegaron a Sevilla en 1522
Nombre Puesto
Juan Sebastián Elcano, de Guetaria Maestre
Francisco Albo, de Axio Piloto
Miguel de Rodas Piloto
Juan de Acurio, de Bermeo Piloto
Antonio Pigafetta, de Vicenza Supernumerario
Martín de Judicibus, de Génova Jefe de embarcación
Hernando de Bustamante, de Mérida Marinero
Nicholas el Griego, de Nauplia Marinero
Miguel Sánchez, de Rodas Marinero
Antonio Hernández Colmenero, de Huelva Marinero
Francisco Rodrigues, portugués de Sevilla Marinero
Juan Rodríguez, de Huelva Marinero
Diego Carmena Marinero
Hans de Aquisgrán Artillero
Juan de Arratia, de Bilbao Marinero
Vasco Gómez Gallego el Portugués, de Bayona Marinero
Juan de Santander, de Cueto (Cantabria) Grumete
Juan de Zubileta, de Burceña, anteiglesia de Baracaldo Paje

Cronología[editar]

Eponimia[editar]

Monumentos[editar]

Notas[editar]

  1. Copia encargada en 1848 por el Museo Naval de Madrid de un original que, según Vargas Ponce, se encontraba en la casa de Felipe Vallejo, canónigo de la catedral de Toledo, en 1787 y del que Fernando Selma sacaría el grabado que figura en la Relación del último viaje al Magallanes, publicado en Madrid en 1788. Es posible que todos ellos tengan su origen en un cuadro del siglo XVI atribuido a la escuela de Bronzino y perteneciente a la galería del duque de Florencia.
  2. Alexandre Parafita escribió:

    Desde tiempos inmemoriales se dio como origen inequívoco de Magallanes la vila de Sabrosa. Contribuyó a ello la existencia de dos testamentos, uno de 1504 (cuando el navegante partió hacia los océanos) y otro de 1580 (de un sobrino nieto suyo exiliado en el Brasil), reforzados por un acta oficial de 1798 en que seis escribanos y cuatro testigos confirmaban la genealogía del navegante ligada a esa vila. En estos documentos se identifican bienes efectivamente localizados en Sabrosa, tales como una casa (la "Casa da Pereira"), la quinta de la Soura (aún hoy existente frente al Vale da Porca) y el legado de misas anuales en el altar del Señor Jesús de la Iglesia de San Salvador, de lo que aún existen vestigios en la actual iglesia matriz de la vila. La existencia en la referida casa del blasón de la familia Magalhães con las armas picadas y arrasadas, traduciendo un castigo que, en tiempos de D. Manuel I, era corriente aplicar sobre quien practicase actos considerados traición a la patria, entendiéndose como tal la misión de Magallanes al servicio de la corona de España, corroboraba la misma tesis. Sin embargo, hace ya muchas décadas, comenzó a ser puesta en duda la veracidad de estos documentos. En principio, porque el primer documento emplea la expresión “su majestad” para referirse a D. Manuel I cuando se sabe que en ese tiempo no existía ese tratamiento, sino el de “su alteza”. Aunque en el documento notarial de 1798 se diga que fue “fielmente copiado menos algunas palabras que por estar mal escritas en letra gótica y el papel carcomido por el tiempo no fue posible leer”, no ha faltado quien procure (...) desvalorizar estos testamentos, como no falta quien lo haya rebatido (...). Estas dudas permitieron que otras hipótesis de origen se fuese desarrollando. Por ejemplo, de Oporto se dice que existe una declaración que alude a la expresión “Vecino de la cidade del puerto”, que indicaría que fue natural de allí. No obstante, se sabe también que en un testamento hecho más tarde en España, se declara del mismo modo “vesino q soy desta muy noble e muy leal çibdad de Sevylha”. ¿Cuál es entonces el valor de esta palabra “vecino” en tales documentos? (...) Importa tener presente que las cuestiones divergentes sobre el origen de Magallanes se generaron mucho después de su muerte, cuando se percibió que habría una notable fortuna a reivindicar de la corona de España, por serle debidos al navegante una parte de los territorios descubiertos.



    Parafita, A. Fernão de Magalhães: símbolo inequívoco da tradição de Sabrosa”, en Jornal de Notícias, suplemento "Terra de Fernão Magalhães", 5 de septiembre de 2009.
  3. Enrique de Malaca habría de ser, con toda probabilidad, el primer hombre en circunnavegar el globo: la expedición lo llevó a las cercanías del lugar donde había sido capturado antes de ser vendido a Magallanes en 1511.

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. Ficha: Núm. de catálogo: 646. Centro Virtual Cervantes/Museo Naval de Madrid. Consultado el 16 de agosto de 2015.
  2. William J. Bernstein (2008), "A Splendid Exchange: How Trade Shaped the World", pp. 183-5. Nueva York: Atlantic Monthly Press. ISBN 978-0-87113-979-5.
  3. Fernández de Navarrete, 1837, p. 3.
  4. Fernández de Navarrete, 1837, pp. 12-22.
  5. de Castro, 2010, p. 326-28.
  6. de Castro, 2010, p. 329-32.
  7. «El viaje de Enrique». www.exlibric.com. Consultado el 10 de julio de 2017. 
  8. Colección de los viajes y descubrimientos que hicieron por mar los españoles desde fines del siglo XV: Expediciones al Maluco, viage de Magallanes y de Elcano. Volumen 4: Con varios documentos inéditos concernientes á la historia de la marina castellana y de los establecimientos españoles en Indias. Martín Fernández de Navarrete. Imprenta Nacional, 1837. Pág. LIII
  9. El testamento se conserva en el Archivo General de Indias, signatura PATRONATO,36,R.2; transcripción por Cristóbal Bernal
  10. Lucena Salmoral, 1982, p. 321.
  11. Fernández de Navarrete, 1837, pp. 38-41.
  12. Bernal, Cristóbal (17 de enero de 2015). «Relación de varios acaecimientos sucedidos a la armada de Magallanes cuando iba a la Especiería, y vuelta de la nao San António el 8 de mayo de 1521, que surgió en el puerto de las Muelas». Sevilla 2019-2022. 
  13. Primer viaje alrededor del globo. Antonio Pigafetta. (con un estudio preliminar del Prof. Nelson Martínez Díaz). Título original: Primo viaggio in torno al Globo Terracqueo (edic. de 1800). Ediciones Orbis, Barcelona, 1986. ISBN 84-7634-527-5. Se puede consultar en versión electrónica. Último acceso: 28 de mayo de 2011
  14. «Magelhaens». Gazetteer of Planetary Nomenclature (en inglés). Flagstaff: USGS Astrogeology Research Program. OCLC 44396779. 
  15. «Magelhaens». Gazetteer of Planetary Nomenclature (en inglés). Flagstaff: USGS Astrogeology Research Program. OCLC 44396779. 

Bibliografía[editar]

Enlaces externos[editar]