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Hermandad Nacional de Antiguos Combatientes de Tercios de Requetés

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Hermandad Nacional de Antiguos Combatientes de Tercios de Requetés
Tipo hermandad
Forma legal asociación
Fundación 1962
Disolución 2000
Sede central Madrid (España)
Ideología Carlismo
Presidente José Luis Zamanillo, Julio Pérez Salas, Carlos Ponce de León y Conesa, Ignacio Romero Osborne, José María Codón, Luis Ruiz Hernández, Camilo Menéndez Vives, Francisco de Guinea Gauna, Manuel Ángel Vieitez Pérez

La Hermandad Nacional de Antiguos Combatientes de Tercios de Requetés fue una asociación creada en Madrid en 1962 por excombatientes del Requeté en la guerra civil española. Tenía por objetivo mantener la unión en defensa de los ideales que llevaron al Alzamiento Nacional.[1]

Historia

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Presidentes de la Hermandad Nacional de Antiguos Combatientes de Tercios de Requetés (primera etapa).
Teniente general Julio Pérez Salas (1963-?)
General Carlos Ponce de León (?-1965)

Desde finales de la década de 1950 había comenzado a consolidarse un progresivo acercamiento entre la Comunión Tradicionalista abanderada por Javier de Borbón Parma y el régimen franquista. Dicho acercamiento mutuo se concretó en la Ley de Principios Fundamentales del Movimiento Nacional de 1958, que recogía buena parte del ideario carlista.[2]

En este contexto, el 26 de febrero de 1962 se celebró en Madrid una asamblea general a la que acudieron jefes y oficiales de tercios de requetés, de la que surgió la primera organización nacional de excombatientes requetés. La Hermandad obtuvo reconocimiento legal mediante decreto de 3 de abril de 1962 y quedó inscrita en la Delegación Nacional de Asociaciones del Movimiento:

Con el fin de contribuir de la manera más eficaz posible al triunfo y continuidad de los Principios que inspiraron el Alzamiento Nacional, y que con plena autoridad y acierto concretó el Generalísimo Franco en la Ley del 17 de mayo de 1958, y al mismo tiempo prestar ayuda a cuantos antiguos requetés y familiares la necesiten, se ha constituido, con la debida autorización oficial, la Hermandad Nacional de Antiguos Combatientes de Tercios de Requetés.[3]

La asociación quedó inicialmente presidida por el antiguo delegado nacional de requetés y procurador en Cortes José Luis Zamanillo,[nota 1] quien también ejercía como jefe regional de Castilla la Vieja y secretario nacional de la Comunión Tradicionalista. No obstante, las discrepancias surgidas con la estrategia política impuesta entonces por los secretarios del príncipe Carlos Hugo, le llevaron a presentar, en julio de ese mismo año, su dimisión de todos sus cargos en la Comunión, permaneciendo únicamente al frente de la Hermandad Nacional de Antiguos Combatientes en Tercios de Requetés.[5]

Al constituirse, los excombatientes requetés señalaban la oportunidad del momento y la necesidad de mantener el espíritu de los «mejores», de los que habían muerto en la «Cruzada». La Hermandad se caracterizaba por su reserva de las esencias, puesto que recogía el testimonio y el ejemplo de aquellos que habían salido bajo las banderas de los Tercios de Requetés en 1936, llevando los supervivientes el espíritu que los impulsó a la lucha.[6] Como señalaban sus estatutos:

El objeto primordial de esta Hermandad es el mantenimiento de la unión entre cuantos combatieron en Tercios de Requetés, como mejor medio de conservar en ellos el espíritu de la Cruzada en defensa de los ideales que llevaron al Alzamiento Nacional, así como la mutua ayuda entre sus asociados.[6]

Los excombatientes requetés representaban el último eslabón de la cadena de combatividad carlista, de lucha por el ideal:

Le compete ciertamente con singular derecho la guarda y conservación del espíritu de la Cruzada. [...] El espíritu del 18 de Julio, espíritu de verdadera Cruzada, Cruzada por las libertades públicas.[6]

Esto les dio un carácter básicamente conmemorativo y nostálgico en un momento en que la principal motivación que les había impulsado a la guerra, el elemento religioso, comenzaba a verse postergado. Este espíritu conmemorativo fue el que se recogió en las palabras que José Luis Zamanillo pronunció en la audiencia que Franco ofreció a la Junta Directiva de la Hermandad:

La Hermandad Nacional de Excombatientes de Tercios de Requetés [...] era una necesidad. No sólo porque hay que recordar frente a los que olvidan o quieren olvidar, sino porque hay que conservar aquel recuerdo, el espíritu, el sentimiento, el ideal. Y de eso hay antecedentes apreciables. [...] Frente a los que olvidan, a los que intrigan sin olvidar, a los que escriben novelas de nuestra guerra que son una falsedad, a los que, sin que se les caiga la cara de vergüenza se reunen en Munich con los del Frente Popular y los de las "checas", es necesaria la Hermandad Nacional de Excombatientes de Tercios de Requetés, de Alféreces Provisionales y de todos los que, codo a codo, lucharon en aquella gesta, magnífica e inolvidable, que comenzó ahora hace veintiseis años para librar a España de tanta abyección y a los españoles de la lepra de la barbarie y de la afrenta republicana. Lo que constituyó una fuerza militar considerable como el Requeté, formado por hijos, nietos y bisnietos de los que, con las mismas ideas y sentimientos, habían luchado, también, contra la revolución y por la Monarquía Tradicional, y con su misma sangre, espíritu y amor a España pelearon y murieron en la Cruzada, es natural y patriótico, conveniente y eficaz que mantengan su ideal y fortaleza espiritual dentro de una Hermandad.[7]

De acuerdo con el historiador Francisco Javier Caspistegui, el potencial humano de esta Hermandad era muy considerable, dado el gran número de veteranos que habían luchado en el Requeté, así como las personas del entorno de cada uno de ellos, en mayor o menor medida influidos por éstos. Este hecho convirtió a las organizaciones que trataron de captar a los antiguos requetés en objetivo codiciado por diversos grupos ideológicos, lo que dará lugar a una lucha enconada y al paulatino abandono de todos ellos por parte de quienes protagonizaron el hecho conmemorado.[7]

En 1963 Zamanillo fue sustituido como presidente por el teniente general Julio Pérez Salas.[8] Posteriormente desempeñó la presidencia de la Hermandad Carlos Ponce de León (general de brigada de la Guardia Civil), hasta mayo de 1965, en que fue sucedido por Ignacio Romero Osborne, marqués de Marchelina.[9]

Excombatientes vallisoletanos en un acto por los xxv años de paz. En primera línea, la bandera de la Hermandad Nacional de Antiguos Combatientes de Tercios de Requetés (1964).

El 3 de agosto de 1965 el marqués de Marchelina dirigió un telegrama al general Franco, en el que manifestaba que los requetés no aceptarían a Juan Carlos de Borbón como futuro rey.[10]

En 1966 apareció una nueva organización, la Hermandad de Cristo Rey de Requetés Excombatientes, compuesta por tradicionalistas partidarios de la sucesión de Juan de Borbón. Uno de sus dirigentes afirmó entonces que los excombatientes de tercios de Requetés estaban integrados en ella. Esta afirmación fue furibundamente respondida por los carlistas javieristas, señalando que dicha Hermandad era muy reducida, limitada a Madrid e históricamente insostenible, dado que no había habido unidades juanistas durante la guerra.[11]

En una carta enviada a Franco el 18 de julio de 1968, el presidente de la Hermandad Nacional de Antiguos Combatientes de Tercios Requetés, el marqués de Marchelina, manifestaba:

El pueblo ha de estar informado en quién ha de personificarse esa Monarquía, eligiendo en Referéndum o en las Cortes, libremente y con plena igualdad de oportunidades. Pero para nosotros los carlistas es una preocupación ver que la oligarquía que cada día presiona más sobre los Organismos de Gobierno no lo comprende así y tratan de imponer a la opinión pública al Príncipe Juan Carlos de Borbón antes de que los Organismos llamados a decidir se hayan pronunciado. La restauración de esta familia al año de haber ocupado el Trono, barrería todo cuanto hay estructurado y nuestros Principios Fundamentales del Movimiento quedarían destruidos (…)[12]

Reorganización de la Hermandad

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Presidentes de la Hermandad Nacional de Combatientes Requetés (segunda etapa).
General Luis Ruiz Hernández (1975-?)
Capitán de Navío Camilo Menéndez Vives (?-1995)
Francisco de Guinea y Gauna (1995-?)

Tras la celebración de los actos de Montejurra de 1971, en los que el neocarlismo liderado por Carlos Hugo de Borbón Parma, ahora en la oposición, realizó declaraciones contrarias al régimen, la Delegación Nacional de Acción Política y Participación se dirigió el 5 de mayo, mediante un oficio, a la Junta de la Hermandad, exigiendo la destitución inmediata de un total de 25 miembros, todos ellos cargos del recién establecido Partido Carlista, entre los cuales se incluía el propio presidente de la Hermandad.[nota 2]

El día siguiente, la Hermandad celebró en los salones del Hotel Luz Palacio de Madrid una reunión extraordinaria de la Junta Nacional. En ella, su presidente, el marqués de Marchelina, dio cuenta del oficio por el que se pretendía su cese y el de otros miembros de dicha Junta. Tras la intervención de los diferentes vocales, prevaleció la opinión expresada por Feliciano Barrera, que intervenía también en nombre de Miguel Fagoaga, de que Marchelina debía dimitir para salvar la Hermandad. El presidente se negó a ello, aduciendo que sólo «el rey» (Don Javier) o una asamblea general que representase al «pueblo carlista» podían destituirle.[14]

Dos días más tarde, el 8 de mayo de 1971, tras un registro, las fuerzas del orden retiraron diverso material de la sede de la Junta Nacional y clausuraron sus locales, poniendo vigilancia de la Policía Armada para que nadie pudiera acceder a ellos. Mientras tanto, varios miembros de la Junta fueron llamados a declarar.[14]

El día 11 un grupo de miembros de la Junta Nacional, sin informar a su presidente, remitieron una declaración a la Delegación Nacional de Acción Política y Participación, en la que se desmarcaban de los sucesos de Pamplona y Montejurra, declinando toda responsabilidad en ellos, y manifestaban su lealtad al régimen y plena adhesión al Movimiento:[15]

Manifestamos que esta Hermandad, como entidad con personalidad jurídica encuadrada en esa Delegación Nacional, mantiene vivos los principios del 18 de Julio, conservando como timbre de gloria el espíritu de la Cruzada, raíz y fundamento de nuestra presencia y participación en conexión orgánica en función de los fines del Movimiento.[16]

Los firmantes señalaban que cursaban la baja de las personas citadas y solicitaban la convocatoria de una asamblea general para elegir una nueva junta.[nota 3]

Marchelina fue destituido como presidente de la Hermandad Nacional de Antiguos Combatientes de Tercios de Requetés el 12 de mayo por Rafael Ruiz Gallardón, Delegado Nacional de Acción Política y Participación, argumentando que su mandato como presidente había expirado en marzo de 1970 y que, desde entonces, estaba actuando fuera de la legalidad. Al mismo tiempo, los firmantes de la declaración de adhesión al Movimiento fueron facultados para poder reunirse en la propia sede de la Delegación Nacional y proceder a la reestructuración de la Hermandad a modo de Junta Provisional.[16]

A tal efecto, en junio se reunió una Comisión Reorganizadora de la Hermandad Nacional de Antiguos Combatientes Requetés, la cual nombró como presidente a José María Codón, como vicepresidente a Francisco Guinea Gauna y como vocal al general Luis Ruiz Hernández. Poco después, la nueva Junta Nacional de la Hermandad de Antiguos Combatientes de Tercios Requetés participaba en Burgos en un homenaje al general Mola.[18]

Bajo la presidencia de Carlos Hugo y en territorio francés, se constituyó entonces una Junta Nacional alternativa.[nota 4] En 1974 el marqués de Marchelina seguía considerándose el presidente de la Hermandad y en carta a José Antonio Girón de Velasco decía que el Partido Carlista no olvidaba los agravios por parte del régimen y que solo deseaban, «alejados de todo lo que nos recuerde la Guerra Civil que el Carlismo perdió», trabajar con todas las fuerzas democráticas para alcanzar las libertades política, sindical y regional.[20] La Hermandad alternativa presidida por Marchelina se disolvió poco después.[21]

Transición

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En noviembre de 1974 la Hermandad se integró en la Confederación Nacional de Excombatientes que presidía José Antonio Girón de Velasco, alineándose con la nueva Comunión Tradicionalista abanderada por Sixto Enrique de Borbón y el denominado «búnker» franquista. En 1975 el general de Intendencia Luis Ruiz Hernández pasó a presidir la Hermandad Nacional de Antiguos Combatientes Requetés,[22] de cuyo nombre eliminó el calificativo de «Antiguos».

El 4 de abril de 1976 fue asesinato el capellán de la Hermandad, Edistio Silvestre Sancho. Aunque la versión oficial negó tajantemente cualquier motivación política en el crimen, a nivel popular se extendió la creencia de que esa había sido, en realidad, la causa de su asesinato.[23]

Edistio Silvestre Sancho, capellán de la Hermandad Nacional de Combatientes Requetés, asesinado en 1976.

En mayo de ese año, al conocer que el Partido Carlista pretendía desvirtuar los actos de Montejurra, y cambiar el carácter religioso y patriótico del vía-crucis, por otro «de signo netamente separatista y marxista»,[24] la Hermandad promovió la campaña para «reconquistar Montejurra».[25] El 2 de mayo Ruiz Hernández hizo público un llamamiento en la prensa, que decía:

Han pasado 40 años y los enemigos de siempre, acechan. El liberalismo y la masonería por un lado, y las fuerzas marxistas y separatistas por otro, intentan nuevamente —no sabemos con qué derecho— llevar las riendas de la Nación española, dirigidos desde el extranjero e incluso inconscientemente apoyados, directa o indirectamente, por quienes estaban más obligados a combatirlos. (...)
Yo que he tenido el honor de estar al frente de uno de nuestros heróicos Tercios, y que he vivido, día a día, su inmenso amor a Dios y a España; su fe y su patriotismo sin límites; que he visto caer, con una sonrisa en los labios, a tantos de nuestros voluntarios, porque sabían que su sacrificio no era estéril, me honro hoy en dirigirme a vosotros, como Presidente de la Hermandad Nacional de Combatientes Requetés, para pediros, cuando aún hay luto, en tantos y tantos hogares navarros, que, leales a nuestros mártires, a Dios y a la Patria y a la Monarquía tradicional, (antítesis —digámoslo claramente— de la liberal, verdadera República coronada, caída como cáscara vacía, sin contenido, un 14 de Abril, según acertadas palabras de uno de los mártires de la Cruzada) acudáis, el próximo día 9 de Mayo, en conmemoración de la festividad de la santa Cruz, para honrar la memoria —que no puede ser traicionada— de nuestros héroes, en el grandioso Via-Crucis penitencial de Montejurra, y suplicarles que, desde el Cielo, continúen velando por España. Que nos conserven nuestra fe y espíritu hasta la hora de la muerte, y que inspiren, en el mismo amor, a nuestra juventud, que es el presente y futuro de la Patria.[26]

En diciembre la Hermandad se opuso a la Ley para la Reforma Política y el general Ruiz Hernández emitió una nota oficial propugnando votar «no» en el referéndum.[27] Con motivo del secuestro del teniente general Villaescusa y los «sangrientos desórdenes públicos», en enero de 1977 envió un telegrama al presidente del gobierno, Adolfo Suárez, en el que le exigía, «en nombre de nuestros mártires que dieron su vida para conseguir la paz para España», urgentes medidas para restaurar el orden. El telegrama concluía diciendo: «menos democracia liberal que vuelva a conducirnos al libertinaje que padeció España y más auténtica libertad y autoridad».[28]

El 31 de enero de 1977 la sección de la Juventud Estudiantil de la Hermandad Nacional de Combatientes Requetés de Cataluña comunicó el acuerdo de volver a crear la Agrupación de Estudiantes Tradicionalistas (A.E.T.).[29]

Bajo la presidencia de Ruiz Hernández, la Hermandad Nacional de Combatientes Requetés dirigió en 1977 un nuevo telegrama al Gobierno con motivo del asesinato de tres agentes de la autoridad[30] y una nota rogando la celebración y asistencia a las misas por los mártires de la Tradición,[31] que fueron publicados en las páginas de El Pensamiento Navarro. También solicitó autorización para la celebración de los actos de Montejurra el 8 de mayo, pero fue denegada por el Gobierno Civil de Navarra[32] (un año antes se habían producido los luctuosos sucesos de Montejurra).

Tras el asesinato del tradicionalista vizcaíno José María Arrizabalaga, publicó la siguiente nota:

Ante el cobarde asesinato del requeté José María Arrizabalaga, presidente de la Juventud Tradicionalista de Vizcaya, una víctima más del terror rojo-separatista que está sufriendo España, expresamos nuestro profundo dolor a sus familiares y pedimos al Gobierno, con el mayor respeto pero con la máxima firmeza, que tome las medidas necesarias para garantizar el primero de los derechos humanos: la vida de las personas, sin lo cual no hay libertad sino libertinaje, con todas las desdichadas y previsibles consecuencias.
Solidarizándonos con la nota de la Comunión Tradicionalista, hacemos la siguiente pregunta:
¿Hasta cuándo dejará de estar en peligro la vida de los mejores españoles?
Junta Nacional de la Hermandad de Combatientes Requetés.[33]

Camilo Menéndez Vives, capitán de Navío de la Armada en la reserva y miembro de Fuerza Nueva,[34] asumió la presidencia de la Hermandad, desempeñando el cargo hasta su fallecimiento en 1995.[35]

Portada del último ejemplar de El Pensamiento Navarro en 1981.

La Hermandad de Combatientes Requetés se opuso a la ley del divorcio y en 1980 su secretario general, Manuel Ángel Vieitez Pérez, emitió un comunicado titulado «Nada sin Dios», en el que denunciaba la política anticristiana que estaba llevando a cabo el gobierno.[36] Desde las columnas de El Pensamiento Navarro, Vieitez también denunció el peligro comunista que amenazaba a España, el terrorismo de ETA y «el intento de anexión de Navarra por Vascongadas».[37] Asimismo, protestó contra la decisión del Parlamento de Navarra de retirar la Cruz Laureada de San Fernando del escudo oficial de Navarra, afirmando que aquella medida hería «el corazón de tantos y tantos navarros, de cuyos hijos varios millares ofrendaron generosamente su vida en defensa de Dios y de la Patria» y que no reflejaba el sentir general de Navarra.[38]

Durante los años de la Transición, la Hermandad Nacional de Combatientes Requetés participó en las multitudinarias concentraciones del 20N que protagonizaba Blas Piñar en la plaza de Oriente[39] y a lo largo de la década de 1980 siguió organizando reuniones.[40] Todavía en 1990 su presidente, Camilo Menéndez, participó en un acto en conmemoración del 15 aniversario de la muerte de Franco.[41]

Después de Camilo Menéndez asumió la presidencia Francisco de Guinea Gauna, y el último en ocupar el cargo fue Manuel Ángel Vieitez Pérez. La Hermandad continuó activa hasta el año 2000.

Notas

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  1. La primera Junta Nacional la constituían, además de José Luis Zamanillo como presidente: Julio Pérez Salas como vicepresidente; José María de Zavala y Castella como secretario; Miguel Ramos Ciudad como vicesecretario; Luis Ruiz Hernández como tesorero; Feliciano Barrera Fernández como contador; y Luis Redondo García, Carlos Ponce de León, José Sanz de Diego, José María Sentís Simeón, Ignacio Romero Osborne, Sixto Barranco Carmona, Luis G. Costa Camps, Juan Cruz Ancín Acedo, Germán Raguan Zubeldía, Luis Elizalde Sarasate como vocales.[4]
  2. Se trataba de Manuel Piorno, José María Zavala, Juan José Palomino, el Marqués de Marchelina, Elías Querejeta, Ricardo Ruiz de Gauna, Gabriel Zubiaga, Rafael Ferrando, Luis Doreste Machado, entre otros.[13]
  3. Los solicitantes eran: Feliciano Barrera, Luis Ruiz Hernández, José Sanz de Diego, Fermin Barrantes Sánchez, Sixto Barranco, Miguel Ramos Ciudad, Manuel Ángel Vieitez, Martín Morales, Miguel Fagoaga y Francisco de Guinea Gauna.[17]
  4. La Hermandad alternativa, leal a Carlos Hugo, la constituían, como presidente, el Marqués de Marchelina; como vicepresidente, Elías Querejeta; como secretario, Carmelo Gómez de Llarena; y como vocales: Pascual Agramunt, Juan Sequeiros, Miguel de San Cristóbal y José Luis Díaz Iribarren, entre otros.[19]

Referencias

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  1. Vázquez de Prada, 2016, p. 174.
  2. Vázquez de Prada, 2016, p. 28, 79.
  3. Caspistegui, 1997, p. 118.
  4. «Constitución de la Hermandad de Tercios de Requetés». El Pensamiento Navarro: p. 9. 15 de mayo de 1962.
  5. Vázquez de Prada, 2016, p. 173.
  6. 1 2 3 Caspistegui, 1997, p. 119.
  7. 1 2 Caspistegui, 1997, p. 120.
  8. Vázquez de Prada, 2016, p. 200.
  9. «Hermandad nacional de antiguos combatientes de Tercios de requetés». El Pensamiento Navarro: p. 6. 6/6/1965.
  10. Clemente, Josep Carles (1999). Seis estudios sobre el Carlismo. p. 26.
  11. Caspistegui, 1997, p. 121.
  12. García Riol, 2016, p. 227.
  13. García Riol, 2016, p. 313.
  14. 1 2 García Riol, 2016, p. 314.
  15. García Riol, 2016, p. 315.
  16. 1 2 García Riol, 2016, p. 316.
  17. Caspistegui, 1997, p. 212.
  18. García Riol, 2016, p. 317.
  19. García Riol, 2016, p. 319.
  20. García Riol, 2016, p. 324.
  21. Clemente, Josep Carles (1999). Seis estudios sobre el carlismo. p. 26.
  22. «Asamblea de la Hermandad Nacional de Antiguos Combatientes Requetés». El Pensamiento Navarro: p. 5. 12/3/1975.
  23. «D. Edistio Silvestre Sancho Gómez-Manzanares (Sacerdote y Capellán Carlista)». Personajes ilustres relevantes y destacados de Moral de Calatrava: p. 299. 2020.
  24. «No hay dos facciones carlistas». El Alcázar. 25 de noviembre de 1976.
  25. «A la conquista de Montejurra». El Pensamiento Navarro: p. 1. 6/5/1976.
  26. «Llamamiento de la Hermandad Nacional de Combatientes Requetés: ¡¡A Montejurra!!». El Pensamiento Navarro: p. 1. 2/5/1976.
  27. «La Hermandad de Antiguos Combatientes Requetés propugna votar «no» en el referéndum». El Pensamiento Navarro: p. 5. 8/12/1976.
  28. «Telegrama de la Hermandad Nacional de Combatientes Requetés dirigido al presidente del Gobierno con motivo del secuetro del Teniente General Villaescusa y sangrientos desórdenes público». El Pensamiento Navarro: p. 4. 27 de enero de 1977.
  29. «Agrupación de Estudiantes Tradicionalistas (A.E.T.)». El Pensamiento Navarro: p. 1. 3/2/1977.
  30. «Telegrama de la Hermandad Nacional de Combatientes Requetés dirigido al Gobierno con motivo del asesinato de tres agentes de la Autoridad». El Pensamiento Navarro: p. 4. 29 de enero de 1977.
  31. «Nota de la Hermandad Nacional de Combatientes Requetés». El Pensamiento Navarro: p. 1. 6/3/1977.
  32. «Día de Montejurra. Nota de la Hermandad Nacional de Combatientes Requetés». El Pensamiento Navarro: p. 5. 8/5/1977.
  33. «Nota de la Junta Nacional de la Hermandad de Combatientes Requetés». El Pensamiento Navarro: p. 6. 30 de diciembre de 1978.
  34. «Conmemoración del XLIV Aniversario del 18 de Julio». Flore y Abejas: p. 12. 23 de julio de 1980.
  35. «Don Camilio Menéndez Vives (esquela)». ABC: p. 110. 26 de abril de 1995.
  36. «Nada sin Dios». El Pensamiento Navarro: p. 2. 28 de octubre de 1980.
  37. «Objetivo: Someter a Navarra». El Pensamiento Navarro: p. 10. 6/10/1979.
  38. «Navarra tiene legítimo derecho a conservar en su escudo la Laureada». El Pensamiento Navarro: p. 2. 28 de junio de 1980.
  39. «Fotos del MCE-AJE de 1982 a 2018». Movimiento Católico Español - Acción Juvenil Española. 26 de noviembre de 2018.
  40. Diario de Navarra: p. 20. 10 de noviembre de 1986.
  41. «Quince aniversario de la muerte de Francisco Franco». La Tribuna de Albacete: p. 35. 19 de noviembre de 1990.

Bibliografía

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Enlaces externos

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