Habla sayaguesa

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El sayagués, habla sayaguesa o habla de Sayago es una variedad local del leonés, lengua romance histórica del antiguo Reino de León, Asturias y Extremadura y que hoy sobrevive en Asturias y algunas zonas de las provincias españolas de León, Zamora y Salamanca y del distrito portugués de Braganza.

Introducción[editar]

Sayago es una comarca española de la provincia de Zamora. Limita al oeste con Portugal, con la provincia de Salamanca por el sur y las comarcas zamoranas de Tierra del Vino al este y Aliste y Tierra del Pan al norte. Los límites septentrional y occidental vienen señalados por el río Duero y el meridional por el río Tormes.

El término sayagués, entendido como habla o idioma, es definido en el DRAE[1]​ como el “habla arrusticada que se finge dialecto leonés de la comarca de Sayago, utilizada por personajes villanescos en el teatro español de los siglos XV al XVII”.

Históricamente, sin embargo, el sayagués o habla sayaguesa es una realidad sociolingüística, enclavada como habla dentro del leonés o habla romance vernácula que surgió en los territorios que básicamente ocupan actualmente las provincias españolas de León, Zamora y Salamanca.

El sayagués literario[editar]

El apego del sayagués por su lengua, propiciado por su aislamiento geográfico, le llevó durante siglos a ser considerado como una persona torpe en su expresión lingüística en castellano, situación que finalmente se popularizó como prototipo de ineficacia, de forma que autores como Lucas Fernández o Sánchez de Badajoz usaron sistemáticamente la expresión “sayagués”, deformándola hasta convertirla en fuente de comicidad.

Aparece entonces el sayagués literario, en el que lo sayagués se utiliza como paradigma de lo rural y tosco, exagerando e inventando expresiones que finalmente nada tendrían que ver con el propio dialecto sayagués. Ejemplos de esta tendencia del sayagués como lenguaje villanesco pueden encontrarse en obras de autores como Lope de Rueda, de Juan del Enzina y en obras como las Coplas de Mingo Revulgo[2]​ o en el propio “Don Quijote de la Mancha” cuando Sancho dice:

“… pues sabe que no me he criado en la corte, ni he estudiado en Salamanca, para saber si añado o quito alguna letra a mis vocablos. Sí que, válgame Dios, no hay porque obligar al sayagués a que hable como el toledano; y toledanos puede haber que no las corten en el aire en esto de hablar polido…”.

Romance de Gallinato
Señor Ri, Dius vos mantienga
Y á ñuesa reina además,
Pues que tal fiyo ños das,
Que sigros de vida tienga.
Ño ha quedado, ño par Dius
En Fayago fayagues,
Que ño vos faga entremes
Porque vos llu guarde Dius.
La ñobre ñiversidá
Della vuesa Salamanca
Ño vos anda endebre y manca,
Que par Dius vallente está.
Es el vivo Barrabas
La ñiversidá, vos fabro,
Fecho ha fechos del diablo,
On mas que Fayago, mas.

Respecto a esta última cita de El Quijote, destacan los comentarios que sobre el sayagués publicó Bastús y Carrera en 1834, cuando escribió que:[3]

Entre Zamora y Ciudad Rodrigo, cerca de Ledesma, hay un territorio llamado Sayago, que se compone de más de sesenta pueblos. En el siglo pasado no solo se llamaba tierra de Sayago, sino de fayago, y sus naturales se llamaban también fayagueses, como dice D. Manuel de Herrera Galinato. Eran sus habitantes, insinúa, tan toscos en el vestir, como en el hablar. Su lenguaje era una especie de dialecto, escaso de palabras, que se componía de algunas latinas corrompidas, de otras castellanas, así antiguas como modernas, y de otras desconocidas, acaso inventadas por los mismos naturales, desfigurando por otra parte muchas de ellas con su rústica pronunciación. Estas noticias son del citado Galinato, que las refiere en el certámen que se celebró en Salamanca el año de 1630, con motivo de las fiestas que hizo su universidad al nacimiento del príncipe D. Baltasar Cárlos. Y en un romance, que él mismo compuso en lengua natural sayaguesa, se leen las redondillas siguientes:

La generalización y consolidación del sayagués inventado o sayagués literario nos lleva a que el mismo respondiera a unas características comunes y generalizadas que Alonso Hernández sintetizó en:[4]

  • Utilización de arcaísmos (her, do, ansí).
  • Conservación de la F inicial (fablar, falló, farina).
  • Y, viceversa, aparición de H incluso en casos absurdos (huerte, Helipe).
  • Pérdida de la D final en los imperativos (¡Deci!).
  • Utilización de pretéritos en OREN (bailaren, dijoren).
  • Empleo de la E paragógica (felice, cantárone).
  • Utilización frecuentísima de interjecciones (¡Pardiez! ¡hideputa!).
  • Invención de santos más o menos ridículos (San Pego, San Contigo).
  • Utilización de términos en desuso (pescudar) o mal empleados (“endilgadme” por enseñadme).
  • Utilización de términos marcadamente rústicos como el tópico “quillotro” y todos los compuestos y derivados de él.
  • Abundante utilización de refranes.

El sayagués del s. XX y XXI[editar]

Los primeros estudios lingüistas de cierto rigor sobre el leonés, vendrían de la mano del hispanista francés Alfred Morel-Fatio. Posteriormente autores como Ramón Menéndez Pidal o Miguel de Unamuno supieron dar un enfoque distinto del sayagués, mostrando una imagen distinta en la literatura.

Miguel de Unamuno,[5]​ en su ensayo titulado “Los arribes del Duero” (1911), escribió:

“Llevo algún tiempo recogiendo elementos para un estudio del habla popular, o mejor, de las hablas populares de la región salamanquina, y cuanto más material agavillo, más vasto me parece el que queda fuera de mi diligencia. Lo que en la historias de la literatura española se conoce con el nombre de dialecto sayagués, el lenguaje en que están escritas las farsas y églogas que a fines del siglo XV escribieron Lucas Fernández y Juan del Encina, el habla rústica del famoso Auto del Repelón, no es más que leve muestra de un dialecto que abortó aquí, y del que aún hay rastros. Queda más de él en Portugal, en lo que llama dialecto mirandés el señor Leite de Vasconcelhos, conservador de la Biblioteca Nacional de Lisboa, que ha publicado dos fuertes volúmenes de Estudios de Philología Mirandesa.

Si Dios me da vida y salud, pienso dedicar a esta habla un estudio, y entonces se verá qué preciosos giros, qué briosas expresiones, qué dichos decideros –como aquí se dice-, qué característicos vocablos corren de boca en boca del pueblo, inadvertidos de los doctos, y qué luz tan viva puede arrojar este estudio sobre el conocimiento de nuestra lengua castellana literaria, esmirriada y encanijada por la vida de ciudad.”

Pero los estudios verdaderamente sistemáticos sobre el habla de Sayago son los realizados, entre otros, por el romanista alemán Fritz Krüger y el sociolingüista sayagués Borrego Nieto.

El primero de los autores, el alemán Krüger, viajó a España en 1912[6]​ donde, tras obtener carta de recomendación de Miguel de Unamuno, realizó entrevistas sobre el habla de la zona en localidades leonesas y zamoranas. Respecto a la comarca de Sayago, en la provincia de Zamora, los trabajos de campo realizados revelaron ya un uso residual del habla sayaguesa. El resultado global de sus investigaciones, sería publicado en 1914 bajo el nombre de "Estudio fonético-histórico de los dialectos españoles occidentales".[7]​ Esta obra, a su vez, ha sido traducida y publicada en 2006 por el Instituto de Estudios Zamoranos "Florián de Ocampo",[8]​ al que se acompaña un estudio preliminar de González Ferrero y un mapa de las zonas en las que Krüger llevó a cabo su investigación.

Más recientemente, destacan los exhaustivos trabajos de investigación que, sobre el habla sayaguesa, ha realizado el sociolingüista sayagués Borrego Nieto. Entre sus múltiples registros bibliográficos destacan: "Norma y dialecto en el sayagués actual",[9]​ "Sociolinguística rural: investigación en Villadepera de Sayago",[10]​ "La situación sociolinguistica de una comunidad rural (Villadepera de Sayago)"[11]​ y artículos como "El dialecto leonés en la provincia de Zamora".[12]

El aislamiento de Sayago ha permitido que el sayagués haya perdurado a duras penas hasta nuestros días, a pesar de haber perdido el carácter de lengua vehicular a favor del castellano. Aun así, hoy en día gran parte de la población, especialmente la de más de edad, conserva muchas palabras, giros y expresiones sayaguesas, generalmente relacionadas con elementos domésticas o de las actividades tradicionales, especialmente las relacionadas con la agricultura y ganadería.[13]

Rasgos diferenciadores[editar]

  • A nivel consonántico
    • Conservación de la f- inicial latina que en muchas ocasiones, sobre todo al sur de la comarca, se aspira:
      • /f/: facer, forno, farina, fenda, ferver, feno, forcado.
      • /h/: jembra, jincar, jocico.
    • Palatalización inicial de "l" : llagona, llobo, llombo, llágano, llirón.
    • Resultado leonés "y" para –K’L-, T’L-, -G’L-, LY: graya, orbayu, foya, sartigayo. A veces cae ante vocal palatal: abea, abiraruco.
    • Conservación del grupo latino -mb-: llombo, lamber, cambas.
    • "Ch" como resultado en alguos casos de los grupos iniciales PL-, KL-, FL: chano, chave, chamatiella. Pero lo general es "ll": enllenar, llánduna, lluver.
    • "Ch" como solución de los grupos -IT -KT: fenecho, lechi, nochi.
    • PL, BL, GL, CL, dan pr, br, gr, cr: branco, robre, pranta, ombrigo, praza, estabro.
  • A nivel vocálico
    • Cierre vocálico de "e" y "o" átonas, a veces pronuciadas como "i" y "u": redi, rudilla.
    • Conservación en algunos pocos casos del diptongo decreciente /ei/: veiga, estaleiro, zumbeira, fugueira. Frecuente en la conjugación: coméi, pasaréi, hei, vei; así como el diptongo /ai/: tomái, quedái, pasái.
    • Conservación en algunos casos del diptongo /ié/ ante lateral palatal: aviespa, mierla, priesa.
    • Conservación de –e final tras dental, alveolar, etc: rede, parede, sede, vide, foci.
  • A nivel semántico
    • El vocabulario del leonés se mantiene en todo lo que concierne a las tareas tradicionales y los nombres de animales y plantas: adil, bricio, cortina, jera, pardal, pega, lluntria, jimbro, sabuguero, la manzanal.
  • Vulgarismos: Es costumbre el masculinizar las cosas con el fin de empequeñecerlas o incluso de despreciarlas. Ejemplos coloquiales de estos términos serían "cortino", "callejo","yerbo"... en contraposición a " cortina", "calleja","yerba"...

Véase también[editar]

Referencias[editar]

Notas[editar]

  1. Real Academia Española, Diccionario de la lengua española
  2. Guijarro Ceballos, Javier; Humanismo y literatura en tiempos de Juan de Encina; pag. 117
  3. Nuevas anotaciones al ingenioso Hidalgo D. Quijote de la Mancha, de Miguel de Cervantes Saavedra; Autor: Vicente Joaquín Bastús y Carrera; Publicado por Impr. de la viuda e hijos de Gorchs, 1834 [1]
  4. Los lenguajes de industria (Función y descripción de algunos); Autor: José Luis Alonso Hernández; Localización: Actas del II Congreso Internacional de Historia de la Lengua Española / coord. por Manuel Ariza Viguera, Vol. 1, 1992, ISBN 84-604-4307-8 , págs. 931-940[2]
  5. Obras completas de Miguel de Unamuno; Edición y prólogo de Ricardo Senabre; Volumen VI, (Paisajes y recuerdos)Paisajes. De mi país. Por tierras de Portugal y de España. Anadanzas y visiones españolas; Edición Fundación José Antonio de Castro; ISBM:84-89794-693[3]
  6. NORTECASTILLA.ES[4]
  7. Krüger, Fritz: Studien zur Lautgeschichte westpanischer Mundarten (auf Grund von Untersuchungen an Ort und Stelle Mit Notizen zur Verbalflexion und zwei Übersichtskarten), Hamburg, 1914 [5]
  8. Estudio fonético-histórico de los dialectos españoles occidentales a partir de encuestas de campo con notas sobre la flexión verbal y dos mapas sinópticos; Autores: Fritz Krüger, Juan Carlos González Ferrero; Editores: Zamora, Instituto de Estudios Zamoranos "Florián de Ocampo", 2006; Año de publicación: 2006; País: España; Idioma: Español; ISBN 84-96100-13-8 [6]
  9. Norma y dialecto en el sayagués actual; Autor: Julio Borrego Nieto; Editor: Salamanca, Ediciones Universidad de Salamanca, 1983; Año de publicación: 1983; País: España; Idioma: Español; ISBN 84-7481-264-X;[7]
  10. Sociolinguística rural: investigación en Villadepera de Sayago; Autor: Julio Borrego Nieto; Editores: Salamanca, Universidad de Salamanca, 1981; Año de publicación: 1981; País: España; Idioma: Español; ISBN 84-7481-135-X [8]
  11. La situación sociolingüística de una comunidad rural (Villadepera de Sayago); Autor: Julio Borrego Nieto; Editor: Salamanca, Edic. Universidad de Salamanca, imp. 1979; Año de publicación: 1979; País: España; Idioma: Español; ISBN 84-7481-026-4 [9]
  12. El dialecto leonés en la provincia de Zamora; Autor: Julio Borrego Nieto; Localización: Anuario del Instituto de Estudios Zamoranos Florián de Ocampo, ISSN 0213-8212, Nº 23, 2006 , pags. 299-316 [10]
  13. LAOPINIÓNDEZAMORA.ES [11]

Bibliografía[editar]

  1. Miguélez Rodríguez, Eugenio, Diccionario de las hablas leonesas (León, Zamora y Salamanca).León, Edición del Autor, 1993.
  2. Zamora Vicente, Alonso, Dialectología española. Madrid, Ed. Gredos, 1979.
  3. Menéndez Pidal, R., El dialecto leonés. León, Diputación Provincial de León, 1990, (3ª Ed.).
  4. Límites del dialecto leonés en la provincia de Zamora según los materiales del cuaderno I del ALPI (1934-1935); Autor: Juan Carlos González Ferrero; Localización: Revista de dialectología y tradiciones populares, ISSN 0034-7981, Tomo 62, Cuaderno 2, 2007 , pags. 165-206.///Localización: Actas del XXXV Simposio Internacional de la Sociedad Española de Lingüística, 2006, ISBN 84-690-3383-2, pags. 792-809.
  5. Breve historia de la dialectología en Zamora; Juan Carlos González Ferrero; Anuario del Instituto de Estudios Zamoranos Florián de Ocampo, ISSN 0213-8212, Nº 23, 2006, pags. 317-346.
  6. La obra lingüística de Fritz Krüger sobre Zamora; Juan Carlos González Ferrero; Anuario del Instituto de Estudios Zamoranos Florián de Ocampo, ISSN 0213-8212, Nº 21, 2004, pags. 345-364.
  7. La desdialectalización de las hablas de Zamora según los materiales del ALPI y del ALEP; Juan Carlos González Ferrero; Anuario del Instituto de Estudios Zamoranos Florián de Ocampo, ISSN 0213-8212, Nº 16, 1999, pags. 369-432.
  8. Estudios dialectales sobre la provincia de Zamora (1879-1995); Juan Carlos González Ferrero; Revista de dialectología y tradiciones populares, ISSN 0034-7981, Tomo 52, Cuaderno 2, 1997, pags. 55-134.
  9. Menéndez Pidal y las exploraciones en Zamora del Centro de Estudios Históricos (1907-1935); coord. por José Ramón Morala Rodríguez, 2007, ISBN 978-84-935774-5-2, pags. 367-380.
  10. "El dialecto leonés" y sus reescrituras virtuales; coord. por José Ramón Morala Rodríguez, 2007, ISBN 978-84-935774-5-2, pags. 131-153.
  11. El español de Castilla y León: ¿"modelo lingüístico" o "complejo dialectal"?; coord. por Antonio Álvarez Tejedor, 1999, ISBN 84-87152-57-0, pags. 13-40.
  12. Salamanca en el conjunto de las hablas de Castilla y León; Julio Borrego Nieto; Salamanca: revista de estudios, ISSN 0212-7105, Nº. 43, 1999 (Ejemplar dedicado a: Monográfico en memoria de D. Antonio Llorente Maldonado), pags. 297-321.
  13. Bobes Naves, Mª Carmen (1968): «El sayagués». Archivos Leoneses, 22/44, 383-402
  14. Lihani, John (1958): «Quevedo's romance sayagués burlesco». Symposium, 12, 94-102.
  15. Stern, Charlotte (1961): «Sayago and sayagués in spanish history and literature». Hispanic Review, 29, 217-237.
  16. Weber de Kurlat, Frida (1959): «Formas del sayagués en los "Coloquios Espirituales y Sacramentales" de Hernán González de Eslava». Filología, 5/3, 249-262.
  17. Weber de Kurlat, Frida (1948): «Latinismos arrusticados en el sayagués». Nueva Revista de Filología Hispánica, 1, 166-170
  18. Martín Barrigós, José (1942): «Mítico Sayago». (2008), ISBN 978-84-612-7433-8

Enlaces externos[editar]