Guerra serbo-búlgara

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Guerra Serbo-búlgara
S-b war painting by Antoni Piotrowski.jpg
Los búlgaros cruzan la frontera, por Antoni Piotrowski
Fecha 14-28 de noviembre 1885
Lugar frontera entre Serbia y Bulgaria
Resultado Decisiva victoria búlgara;
Reconocimiento de la Unificación de Bulgaria
Beligerantes
Bandera de Bulgaria Principado de Bulgaria State Flag of Serbia (1882-1918).svg Reino de Serbia
Fuerzas en combate
35 000 frente a los serbios en el inicio de la batalla de Slivnitsa; 60 000 al final de la guerra 60 000
Bajas
771 muertos y 4.232 heridos 746 muertos y 4.570 heridos
Manifesto de Knyaz Alejandro I declara la guerra a Serbia

La guerra serbo-búlgara (en búlgaro, Сръбско-българска война, translit. Srabsko-balgarska voyna; en serbio, Српско-бугарски рат/ Srpsko-bugarski rat) fue una guerra entre Serbia y Bulgaria que se inició el 14 noviembre de 1885 y duró hasta el 28 de noviembre del mismo año. La paz final fue firmada el 19 de febrero de 1886 en Bucarest. Como resultado de la guerra, las potencias europeas reconocieron en el acto la unificación de Bulgaria, que ocurrió el 6 de septiembre de 1885.

Antecedentes[editar]

El 6 de septiembre de 1885, el Principado de Bulgaria y la provincia semiautónoma otomana de Rumelia Oriental declararon su unificación para formar Bulgaria en la ciudad de Plovdiv, pese a que esto conculcaba lo dispuesto por las grandes potencias en el Tratado de Berlín de 1878.[1]​ Rumelia Oriental, cuya población era predominantemente de cultura búlgara, había sido creada artificialmente en el Congreso de Berlín siete años antes.[2][3]

La unificación se llevó a cabo contra la voluntad de las Grandes Potencias, incluyendo Rusia, que hasta entonces había dominado la política búlgara.[4]​ El Imperio austrohúngaro que había extendido su influencia en los Balcanes se opuso especialmente. El vecino oriental de Bulgaria, Serbia, también se opuso temiendo que este acto disminuyera su posición en los Balcanes.[4]​ Además, al rey serbio Milan I le molestó que dirigentes opositores serbios como Nikola Pašić, que había escapado después de la Rebelión de Timok, hubiesen encontrado asilo en Bulgaria.

Atraído por las promesas de Austria-Hungría de obtener ganancias territoriales de Bulgaria (a cambio de concesiones en los Balcanes occidentales), Milan I declaró la guerra a Bulgaria el 13 de noviembre de 1885.[4]​ La estrategia militar se basó en gran medida en la sorpresa, ya que Bulgaria había enviado gran parte de sus tropas cerca de la frontera del Imperio otomano, en el suroeste, para impedir cualquier reacción a la unión proclamada.[4]

El pretexto fue una pequeña disputa fronteriza, conocida como la «Disputa del Bregovo». El río Timok, que formaba parte de la frontera entre los dos países, había cambiado ligeramente a lo largo de los años. Como resultado, una casa de vigilancia fronteriza serbia se encontraba cerca del pueblo de Bregovo ubicado en la orilla búlgara del río. Después de varias solicitudes denegadas por Bulgaria para evacuar la casa de vigilancia, Bulgaria expulsó a las tropas serbias por la fuerza.

Como ocurrió, los otomanos no intervinieron y el Ejército serbio fue detenido en la batalla de Slivnitsa, disputada entre el 17 y el 19 de noviembre en en la que resultó vencido por los búlgaros, pese a que estos carecían de oficiales de alto rango tras la retirada de los rusos.[4]​ El cuerpo principal del Ejército búlgaro viajó desde la frontera otomana, en el suroeste, hasta la frontera serbia en el noreste, para defender Sofía, amenazada por el avance serbio.[4]​ Después de las batallas defensivas de Slivnitsa y Vidin (la defensa de esta última fue organizada por Atanas Uzunov), Bulgaria emprendió una contraofensiva que tomó la ciudad de Pirot. Llegado este punto, el Imperio austrohúngaro intervino y amenazó con unirse a Serbia si las tropas búlgaras no cesaban su marcha hacia Niš y se retiraban.[4]​ Tras la paz, firmada eb Bucarest el 3 de marzo de 1886, no hubo cambios territoriales, pero la unificación búlgara fue reconocida por las grandes potencias.[5][4]​ Sin embargo, las relaciones de confianza y amistad entre Serbia y Bulgaria, construidas en común durante su lucha contra el poder otomano, sufrió un daño irreparable.

Campañas militares[editar]

16-19 noviembre[editar]

Monumento en memoria de los oficiales y soldados caídos en escaramuzas fronterizas cerca de Tran y Vrabcha, entre el 3 y el 4 de noviembre (Plaza central de Tran).

El príncipe Alejandro I llegó en la noche del 16 de noviembre y encontró una posición bien preparada para la defensa formada por nueve batallones, más de dos mil voluntarios y treinta y dos cañones, comandada por el mayor Guchev. La posición consistía en cerca de cuatro kilómetros de trincheras con reductos de artillería a ambos lados de la carretera principal en la colina frente a Slivnista. A la derecha estaba un terreno montañoso escarpado mientras que el ala izquierda era de más fácil acceso a través de las colinas Visker que se alzaban en dirección a Breznik.

Las tres divisiones centrales serbias llegaron también el día 16 de noviembre y se detuvieron para recuperarse después de haber sufrido un ataque búlgaro para retrasarlas en el paso de Dragoman. La división morava se situó a cierta distancia de su objetivo, Breznik, que se encontraba más al sur. El avance del norte se hallaba empantanado a lo largo del río Danubio.

El fin de la guerra y el tratado de paz[editar]

La derrota serbia hizo reaccionar a Imperio austrohúngaro. El 28 de noviembre, el embajador austrohúngaro en Belgrado, el conde Khevenhüller-Metsch, visitó el cuartel general del Ejército búlgaro y exigió el fin de las operaciones militares, amenazando que de lo contrario movilizaría a sus tropas contra Bulgaria. El alto el fuego se firmó el 7 de diciembre, pero no impidió que los serbios intentaran infructuosamente reconquistar Vidin con la idea de utilizarlo en negociaciones posteriores, incluso después del requerimiento de alto el fuego de su aliado diplomático. El 3 de marzo de 1886, el tratado de paz se firmó en Bucarest.[4]​ Según sus términos, no hubo cambios territoriales en la frontera serbo-búlgara.[4]

La guerra fue un paso importante en el fortalecimiento de la posición internacional de Bulgaria. En gran medida, la victoria permitía conservar la unificación de Bulgaria y esta quedó reconocida por las grandes potencias.[6]​ Para Serbia, la derrota dejó honda huella en el Ejército serbio, considerado previamente invicto por los serbios; aunque se iniciaron ambiciosas reformas militares, el malestar latente en el Ejército contribuyó al final de la Casa de Obrenović.

Referencias culturales[editar]

La Guerra Serbo-Búlgara es el escenario de la obra de George Bernard Shaw, Arms and the Man (1894)

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. Hall, 2010, pp. 4-5.
  2. Yokell (2010), p. 7
  3. Hall, 2010, p. 4.
  4. a b c d e f g h i j Hall, 2010, p. 5.
  5. Yokell (2010), p. 9
  6. Hall, 2010, p. 6.

Bibliografía[editar]

Enlaces externos[editar]