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Guerra civil argelina

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Guerra civil argelina
Guerra contra el terrorismo (últimos dos años)

Militares desplegados en las calles de Argel tras el golpe de Estado contra los islamistas, 12 de enero de 1992.
Fecha 11 de enero de 1992 - 8 de febrero de 2002
Lugar Argelia
Casus belli Cancelación de las elecciones de 1991 por parte del gobierno, previendo la victoria del Frente Islámico de Salvación.
Resultado Victoria del gobierno argelino.
Insurgencia del GSPC aún continua en el Magreb.
Beligerantes
Bandera de Argelia Argelia
GLD y OJAL
(paramilitares)
MIA
FIS-AIS
FIDA
LIDD
MIPD
MEI
GSPC
Takfir wal-Hijra
GIA
Comandantes
Bandera de Argelia A. Kafi
Bandera de Argelia L. Zéroual
Bandera de Argelia A. Bouteflika
A. Chebouti (MIA)
M. Mezrag (AIS)
M. Kartali (FIDA)
D. Zitouni (FIS)
A. Wadoud (GSPC)
A. Zouabri et al. (GIA)
Fuerzas en combate
Total FFAA:
139.000 (1993)[1]
121.700 (1994)[2]
150.000 (1995)[1]
170.000 (1997)[1]
300.000 (1999)[1]
202.000 (2002)[1]
Ejército:
140.000 (1994)[3]
122.000 (2002)[4]
Paramilitares:
80.000 (2002)[4]
300.000 (2004)[5]
FIS: 10.000-15.000 (1994)[1]
10.000 (1996)[6]
GSPC: 100 (2005)[7]
2.000-3.000 (1996)[1]
1.500 (2001)[8]
100 (2003)[1]
100 (2005)[9]
Bajas
~150.000-200.000 muertos[10]

La guerra civil argelina (también conocida en francés como la décennie noire «Década Negra», décennie du terrorisme «Década del Terrorismo», années de plomb «Años de Plomo» o années de braise «Años de las Brasas»)[11] fue un conflicto armado que enfrentó al gobierno argelino contra diversos grupos insurgentes islamistas entre 1992 y 2002. El conflicto se inició tras la interrupción del proceso electoral de 1991, en el que el Frente Islámico de Salvación (FIS) obtuvo una amplia ventaja en la primera vuelta de las elecciones legislativas. El número de víctimas se estima entre 150.000 y 200.000 personas, incluyendo más de 70 periodistas, como consecuencia de la violencia ejercida por las fuerzas estatales y los grupos armados islamistas.[12]

Las tensiones políticas y sociales que precedieron a la guerra aumentaron durante la década de 1980, marcada por una crisis económica, protestas sociales y el crecimiento de movimientos islamistas. Tras la victoria del FIS en la primera ronda electoral de diciembre de 1991, el ejército argelino canceló el proceso electoral en enero de 1992, argumentando que una victoria islamista pondría en peligro el sistema político existente. El gobierno declaró el estado de emergencia, disolvió el FIS y detuvo a miles de sus miembros y simpatizantes, lo que llevó a sectores radicalizados del movimiento islamista a iniciar una insurgencia armada.

Los principales grupos insurgentes fueron el Movimiento Islámico Armado (MIA), con presencia principalmente en las zonas montañosas, y el Grupo Islámico Armado (GIA), que actuó tanto en áreas urbanas como rurales. Inicialmente, la insurgencia estuvo dirigida contra las fuerzas de seguridad argelinas, pero algunos grupos extendieron posteriormente sus ataques contra la población civil. En 1994, las negociaciones entre el gobierno y dirigentes del FIS encarcelados coincidieron con una mayor radicalización del GIA, que declaró la guerra al FIS y a sus partidarios. Paralelamente, el MIA y otros grupos se reorganizaron bajo el nombre de Ejército Islámico de Salvación (AIS) y reconocieron la autoridad política del FIS.

Tras el fracaso de las negociaciones, se celebraron elecciones presidenciales en 1995, en las que venció el general Liamine Zéroual. Durante la segunda mitad de la década de 1990, la violencia alcanzó su punto máximo, especialmente con las masacres cometidas por el GIA contra poblaciones civiles. Algunas investigaciones también han señalado posibles responsabilidades o falta de intervención de sectores de las fuerzas de seguridad en determinados episodios, aunque el grado de implicación sigue siendo objeto de debate.

En 1997, coincidiendo con las elecciones legislativas ganadas por la Agrupación Nacional para la Democracia (RND), partido cercano al aparato militar, el AIS declaró un alto el fuego unilateral. La estrategia del GIA provocó divisiones internas y la pérdida de apoyo entre parte del movimiento islamista. En 1999, tras la elección de Abdelaziz Bouteflika, el gobierno aprobó la Ley de Concordia Civil, que ofrecía amnistía a los combatientes que abandonaran la lucha armada. Esta medida favoreció la rendición de numerosos miembros de los grupos insurgentes y contribuyó a reducir significativamente la violencia.

El GIA fue debilitado progresivamente hasta perder prácticamente su capacidad operativa a comienzos de la década de 2000. Sin embargo, una de sus escisiones, el Grupo Salafista para la Predicación y el Combate (GSPC), continuó la insurgencia y posteriormente se vinculó con Al Qaeda, transformándose en Al Qaeda del Magreb Islámico (AQMI) en 2007.[13] La actividad de estos grupos constituyó la continuación de la insurgencia islamista argelina durante los años posteriores.[14][15]

Antecedentes

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Durante las décadas posteriores a la independencia, Argelia estuvo gobernada por el Frente de Liberación Nacional (FLN), que mantuvo un sistema de partido único con una fuerte influencia del ejército. A finales de la década de 1980, el régimen comenzó a perder estabilidad debido a la corrupción, el clientelismo, la crisis económica y el deterioro de las condiciones sociales.

La economía argelina dependía en gran medida de los ingresos procedentes de la exportación de hidrocarburos. La caída del precio del petróleo en 1986, cuando el barril pasó aproximadamente de 30 a 10 dólares, redujo notablemente los ingresos del Estado, afectando al modelo económico planificado y provocando escasez, desempleo y malestar social.

En octubre de 1988 se produjeron manifestaciones masivas contra el gobierno del presidente Chadli Bendjedid, principalmente en Argel y sus alrededores. La respuesta del ejército, que abrió fuego contra los manifestantes, causó cientos de muertos y provocó una profunda crisis política. En este contexto, los movimientos islamistas comenzaron a ganar mayor apoyo entre sectores de la población descontentos con el régimen.

Como respuesta a las protestas, el presidente Bendjedid impulsó un proceso de reformas políticas. En febrero de 1989 se aprobó una nueva Constitución que eliminó el sistema de partido único, abandonó la referencia oficial al socialismo y reconoció libertades de expresión, asociación y reunión. Esta reforma permitió la creación de nuevos partidos políticos.

Entre las nuevas organizaciones surgidas se encontraba el Frente Islámico de Salvación (FIS), fundado en 1989. El partido agrupaba a distintas corrientes del islamismo argelino. Su presidente, Abbassi Madani, representaba una corriente más conservadora y vinculada simbólicamente a la guerra de independencia, mientras que su vicepresidente, Ali Belhadj, defendía posiciones más radicales de orientación salafista y rechazaba la democracia liberal.

Elecciones a la Asamblea Nacional argelina de 1991 color #008000 Mayoría del FIS color #ffff00 50% FIS color #FF0000 FIS menos de 50% color #c0c0c0 No decidido en la primera ronda color #ffffff Sin datos disponibles El FIS consiguió la victoria en las zonas más habitadas del país.

El FIS logró rápidamente una amplia base de apoyo, especialmente entre jóvenes urbanos y sectores populares afectados por la crisis económica. En las elecciones municipales de junio de 1990 obtuvo el 54 % de los votos, superando ampliamente al FLN y convirtiéndose en la principal fuerza política del país. Su gestión en varias administraciones locales le permitió ampliar su popularidad, aunque algunas de sus políticas, como la presión para imponer normas sociales religiosas en determinados municipios, generaron preocupación entre sectores laicos.

La Guerra del Golfo de 1991 favoreció también al FIS, debido a su oposición a la participación internacional contra Irak, posición que contrastaba con la postura del gobierno argelino.

En 1991, el gobierno aprobó una nueva división de las circunscripciones electorales, una medida que el FIS consideró destinada a reducir su representación parlamentaria. En mayo de ese año el partido convocó una huelga general y grandes manifestaciones en Argel. Aunque la huelga fue finalmente suspendida tras negociaciones, las protestas aumentaron la tensión entre el gobierno y el movimiento islamista.

Poco después, las autoridades detuvieron a Abbassi Madani, Ali Belhadj y otros dirigentes del FIS, aunque el partido continuó siendo legal bajo el liderazgo de Abdelkader Hachani. Paralelamente, grupos islamistas más radicales comenzaron a organizar estructuras armadas clandestinas, anticipando la violencia que estallaría posteriormente.

El 26 de diciembre de 1991 se celebró la primera vuelta de las elecciones legislativas. El FIS obtuvo el 48 % de los votos y consiguió 188 de los 232 escaños disputados, quedando cerca de obtener una mayoría parlamentaria. La perspectiva de una victoria islamista provocó una crisis dentro del aparato estatal y desembocó en la interrupción del proceso electoral en enero de 1992, dando inicio al conflicto armado.

Cancelación de las elecciones e inicio de las guerrillas (1992-1994)

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El ejército consideró este resultado inaceptable. El FIS había amenazado abiertamente al poder gobernante, acusándolo de antipatriótico, profrancés y económicamente corrupto. Además, los líderes del FIS discrepaban sobre la deseabilidad de la democracia. Diferentes grupos de poder se declararon temerosos acerca del de cómo sería el gobierno del FIS.

El 11 de enero de 1992 el ejército canceló el proceso electoral, forzando al presidente Chadli Bendjedid a dimitir y trayendo al luchador por la independencia exiliado Mohammed Boudiaf para que ejerciera de presidente. También fueron arrestados muchos miembros del FIS: 5.000 según el ejército, 30.000 según el FIS, incluyendo a Abdelkader Hachani; tantos que las cárceles no tenían espacio suficiente para albergarlos a todos, así que se montaron campos para los arrestados en el desierto del Sáhara. Tal era el clima de sospecha que existía el peligro de ser arrestado por llevar barba. La mayoría de los simpatizantes del FIS la llevaba. Se declaró el estado de emergencia y se suspendieron muchos derechos constitucionales. Todas las manifestaciones fueron extinguidas. Algunas organizaciones defensoras de los derechos humanos como Amnistía Internacional informaron del uso frecuente de la tortura y de la retención de sospechosos sin cargos ni juicio. Finalmente, el gobierno disolvió el FIS el 4 de marzo.

Muchos de los activistas del FIS que quedaron en libertad se lo tomaron como una declaración de guerra. Tanto dichos activistas como algunos islamistas demasiado radicales para el FIS se encaminaron a las colinas con cualquier arma a su alcance y se hicieron guerrilleros. Sus primeros ataques a las fuerzas de seguridad, soldados y policías, (sin contar el incidente de Guemmar) empezaron poco después del golpe de Estado. Como había ocurrido en las guerras precedentes, las guerrillas se establecieron casi exclusivamente en el norte de Argelia, donde la maleza y los bosques les favorecían y en ciertas áreas de las ciudades. Por otra parte, el Sahara, escasamente poblado pero rico en petróleo permaneció en paz durante casi todo el conflicto, así que la principal fuente de ingresos del gobierno no se vio afectada.

La situación se volvió más tensa a causa de la crisis económica, que se agravó más aquel año cuando se retiraron los ya duraderos subsidios para comida. Muchos tenían sus esperanzas puestas en la incorrupta figura de Boudiaf, esperanzas que se desvanecieron cuando éste cayó muerto disparado por uno de sus guardias de seguridad a finales de junio. Poco después Abbassi Madani y Ali Belhadj fueron condenados a 12 años de cárcel.

Para el 20 de agosto era evidente que algunas guerrillas estaban empezando a considerar a los civiles corrientes, así como a los gobernantes, como objetivos: el estallido de una bomba en aeropuerto de Argel acabó con 9 muertos y 128 heridos. El FIS condenó el atentado junto con el resto de partidos mayoritarios, pero su influencia sobre las guerrillas no era tan grande.

Parece que los combates iniciales fueron liderados por el pequeño grupo extremista Takfir wal Hijra, asociado con antiguos combatientes afganos. Sin embargo, el primer movimiento armado, que apareció inmediatamente tras el golpe de Estado, fue el Movimiento Islámico Armado (MIA). Este movimiento estaba liderado por el antiguo soldado Abdelkader Chebouti, un islamista de vieja data que se había mantenido a distancia del FIS durante el proceso electoral. En febrero de 1992 el exsoldado, excombatiente afgano y ex responsable de seguridad del FIS Said Mekhloufi fundó el Movimiento por un Estado Islámico (MEI). Los diferentes grupos se reunieron varias veces para unir sus fuerzas, que resultaron en la aceptación del liderazgo Chebouti en teoría. En la última reunión, que tuvo lugar en Tamesguida el 1 de septiembre, Chebouti expresó preocupación por la falta de disciplina del movimiento, y particularmente de que el ataque al aeropuerto de Argel, que él no había aprobado, pudiera alejar a partidarios. Takfir wal Hijra y los “afganos” (liderados por Noureddine Seddiki) respondieron aceptando unirse al MIA. Sin embargo, la reunión fue interrumpida por las fuerzas de seguridad, lo que provocó sospechas que impidieron la celebración de nuevas reuniones.

El propio FIS montó una red clandestina, con periódicos ilegales e incluso con una emisora de radio mediante la que, a partir de 1992, se empezaron a emitir declaraciones oficiales desde el extranjero. Sin embargo, en esta etapa las opiniones de los movimientos de la guerrilla sobre el FIS estaban mezcladas. Una facción significativa, liderada por los “afganos”, consideraban la actividad política de partidos como inherentemente alejada del islam, y por tanto rechazaban las declaraciones del FIS.

En enero de 1993, Abdelhak Layada declaró que su grupo era independiente del de Chebouti. Esta nueva facción recibió el nombre de Grupo Islámico Armado (GIA). Sus partidarios eran más numerosos en Argel, sus suburbios y en otros entornos urbanos. Adoptaron una línea dura, opuesta tanto al gobierno como al FIS, pues afirmaban que “el pluralismo político es igual a sedición”[16] y formulando amenazas de muerte contra varios líderes del FIS y el MIA. Era mucho menos selectivo que el MIA, que insistía en el entrenamiento ideológico; en consecuencia sufrió la infiltración de miembros de las fuerzas armadas, lo que redundó en rápidos cambios de liderazgo a medida que los jefes fueron siendo asesinados.

En 1993 se ampliaron las diferencias entre los movimientos guerrilleros. El MIA y el MEI intentaron desarrollar una estrategia militar contra el estado, atacando a las fuerzas de seguridad y saboteando o usando bombas contra las instituciones estatales. Sin embargo, desde el principio, el GIA, fuerte en las áreas urbanas, pidió y llevó a cabo la muerte de cualquiera que apoyase al estado, lo que incluía a los funcionarios públicos. Asesinaron a periodistas e intelectuales como Tahar Djaout, bajo la justificación de que “los periodistas que luchan contra el islam mediante la pluma perecerán por la espada”.[17] Pronto redoblaron sus ataques al marcarse como objetivo también a los ciudadanos que rechazaban vivir bajo sus prohibiciones, y en 1993 empezaron a matar extranjeros, actos que justificaron al declarar que “cualquiera que exceda el periodo [un plazo de un mes en Argelia] será el responsable de su repentina muerte”.[18] Tras el escándalo provocado por las primeras muertes casi todos los extranjeros abandonaron el país. Además, la emigración—a menudo ilegal—de argelinos se incrementó sustancialmente. Al mismo tiempo, el número de visados concedidos a argelinos por otros países disminuyó seriamente.

Negociaciones fallidas y la lucha entre las guerrillas (1994-1996)

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El vuelo 8969 de Air France fue secuestrado por el grupo terrorista argelino Grupo Islámico Armado (GIA). Murieron los 4 secuestradores y 3 rehenes.

La violencia continuó durante 1994 a la vez que mejoraba la situación económica; tras negociar con el FMI el gobierno consiguió cumplir los plazos de pago de su deuda gracias a ganancias financieras inesperadas[19] y más adelante obtuvo 40.000 millones de francos que aportó la comunidad internacional para respaldar su liberalización económica.[20] Cuando se hizo obvio que los combates se alargarían se nombró al General Liamine Zéroual presidente del Alto Consejo de Estado. Se consideró que pertenecía a la facción dialoguiste del ejército, en lugar de a la éradicateur. Poco después de jurar el cargo empezó negociaciones con los líderes encarcelados del FIS y liberó a algunos prisioneros para animarlas. Las conversaciones dividieron el espectro político: los partidos mayores, especialmente el FLN, socialista, y los también socialistas de Kayble, el FFS, continuaron apoyando las negociaciones, mientras que otras fuerzas—especialmente la Unión General de Trabajadores Argelinos (UGTA), pero también algunos grupos menores de izquierdistas y feministas como los laicistas RCD—se alinearon con los “erradicadores”. Ciertos misteriosos grupos paramilitares progubernamentales, como la Organización de Jóvenes Argelinos Libres (OJAL), aparecieron y empezaron a atacar a civiles islamistas. El 10 de marzo de 1994 más de 1000 prisioneros (principalmente islamistas) escaparon de la prisión de Tazoult, acto que fue considerado un éxito completo de las guerrillas. Posteriormente los partidarios de las teorías conspirativas sugerirían que fue planeado para facilitar a las fuerzas de seguridad su infiltración en el GIA.

Mientras tanto, bajo el mando de Cherif Gousmi (su líder desde marzo), el GIA pasó en 1994 a ser la guerrilla más fuerte. En mayo el FIS sufrió un aparente varapalo, pues varios de sus líderes que no estaban en prisión, junto con Said Makhloufi, del MEI, se unieron al GIA. Dado que el GIA les llevaba amenazando de muerte desde 1993 esto sorprendió a muchos observadores que interpretaron este cambio como el resultado de disputas internas del FIS o como un intento de virar la trayectoria del GIA desde dentro. El 26 de agosto el GIA llegó a proclamar el califato de Argelia con Goumi como califa. Sin embargo, al día siguiente, Said Mekhloufi anunció su retirada del GIA declarando que el GIA se había desviado del islam y que su califato era un intento del exlíder del FIS Mohammed Said de tomar el control del GIA. El GIA continuó atacando a sus objetivos habituales, como artistas como Cheb Hasni, y a finales de agosto empezaron con una nueva práctica: amenazar con incendiar escuelas insuficientemente islámicas.

Las guerrillas leales al FIS, temerosas de quedar marginadas, intentaron unir sus fuerzas. En julio de 1994 el MIA, junto con lo que quedaba la MEI y otros grupos más pequeños se unieron en el Ejército Islámico de Salvación (un término que se había empleado previamente en general para referenciar a las guerrillas partidarias del FIS), declarando su apoyo al FIS y fortaleciendo de esta forma su posición en las negociaciones. A finales de 1994 controlaban más de la mitad de las guerrillas del este y el oeste, pero apenas un 20% de las centrales, junto a la capital, los dominios del GIA. Emitieron comunicados en los que condenaban los ataques indiscriminados del GIA a mujeres, periodistas y otros civiles “no involucrados en la represión” y atacaron las amenazas de incendio a escuelas del GIA.

A finales de octubre el gobierno anunció el fracaso de las negociaciones con el FIS. Zéroual se embarcó en un nuevo plan: convocó elecciones presidenciales para 1995, ascendió a “erradicacionistas” como Lamari en el ejército y organizó "milicias de autodefensa" en los pueblos para combatir a las guerrillas. A finales de 1994 la violencia se recrudeció. Durante el año se había incrementado el aislamiento de Argelia: la mayoría de agencias de prensa extranjeras, como Reuters abandonaron ese año el país; la frontera con Marruecos se cerró y las principales líneas aéreas extranjeras cancelaron sus conexiones con el país. El hueco resultante en la cobertura de las noticias empeoró aún más a causa de la orden gubernamental de junio de impedir a los medios argelinos que informasen de noticias relacionadas con el terrorismo no cubiertas por la prensa oficial.[21]

Unos pocos líderes del FIS, entre los que se encontraba Rabah Kebir, se habían exiliado al extranjero. A raíz de la invitación de la comunidad de Sant'Egidio, establecida en Roma, en noviembre de 1994, empezaron a negociar con otros partidos de la oposición, tanto islamistas como laicos (FLN, FFS, FIS, MDA, PT, JMC). El resultado fue un acuerdo conjunto, que firmaron el 14 de enero de 1995: la Plataforma Sant'Egidio. Este acuerdo suscribía un conjunto de principios: el respeto por los derechos humanos y la democracia multipartido, el rechazo de la dictadura y el gobierno del ejército, el reconocimiento del islam y de las identidades étnicas de los pueblos árabe y bereber como aspectos esenciales de la identidad nacional argelina, la petición de libertad para los líderes del FIS y el fin de las torturas y homicidios extrajudiciales por parte de todos los bandos. Para sorpresa de muchos, incluso Ali Belhadj apoyó este acuerdo, lo que significaba que el FIS se había alineado con el resto de partidos de la oposición. Sin embargo, faltaba una firma crucial: la del gobierno. A consecuencia de esta falta el efecto de la plataforma se vio afectado —aunque unos aseguran que, en palabras de Andrea Riccardi, que organizó las negociaciones para la comunidad de Sant'Egidio, “la plataforma hizo que los militares argelinos abandonaran la jaula de la confrontación militar y les forzó a reaccionar con un acto político”— las elecciones presidenciales de 1995. En los siguientes meses murió un centenar de prisioneros islamistas en el motín de la prisión de Serkadji y el ejército argelino tuvo un gran éxito en la batalla de Ain Defla, en la que murieron cientos de guerrilleros.

Cherif Gousmi fue sucedido finalmente por Djamel Zitouni en el liderazgo del GIA. Zitouni llevó los ataques a civiles hasta suelo francés al secuestrar el vuelo 8969 de Air France a finales de diciembre de 1994 y continuó con atentados terroristas en Francia durante 1995. En Argelia procedió de la misma forma, con coches bomba y el asesinatos a músicos, deportistas, mujeres sin velo, además de sus víctimas usuales. Incluso en esta etapa, la aparentemente contraproducente naturaleza de muchos de sus ataques arrojaron dudas (avivadas por los miembros del FIS en el extranjero) sobre si el grupo sufría una fuerte infiltración de los agentes secretos argelinos. La región al sur de Argel, en particular, quedó bajo el dominio del GIA, que la denominaba “zona liberada”. Más tarde recibiría el nombre de "Triángulo de la Muerte"..

Se incrementó el número de combates entre el AIS y el GIA, que además siguió amenazando de muerte a líderes del FIS y del AIS, y asesinó al fundador del FIS, Abdelbaki Sahraoui, en París. En este punto las fuentes extranjeras estimaron en 27.000 el total de muertos hasta entonces.

Reanudación política, emersión de las milicias (1995-1996)

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Tras la ruptura de las negociaciones con el FIS el gobierno decidió celebrar elecciones presidenciales. El 16 de noviembre de 1995 Liamine Zéroual fue elegido presidente con un 60% de los votos en unas elecciones en las que participaron muchos candidatos, incluyendo a los islamistas Mahfoud Nahnah (25%) y Noureddine Boukrouh (<4%), y al laicista Said Sadi (10%), pero que en cambio excluían al FIS, en las que se registró una alta participación (oficialmente del 75%, número confirmado por la mayoría de observadores) a pesar de las llamadas a la abstención del FIS, FFS y el FLN y las amenazas del GIA de matar a cualquiera que votase (mediante el eslogan “un voto, una bala”). Se celebraron entre altas medidas de seguridad, con movilizaciones masivas durante el período inmediatamente anterior al día de las elecciones. Los observadores extranjeros de la Liga Árabe, la ONU y la Organización para la Unidad Africana no expresaron objeciones de importancia. Aunque algunos dijeron que había habido fraude, en general los extranjeros consideraron las elecciones como bastante libres y los resultados razonablemente plausibles, dado el limitado número de elecciones disponibles.[22]

Zéroual proclamó a en 1996 una nueva constitución en la que fortalecía sustancialmente el poder del presidente y añadía una segunda cámara parte de cuyos miembros serían electos y la otra parte nombrados por el presidente. En noviembre de 1996 el texto pasó un referéndum nacional; aunque el porcentaje de aprobación fue oficialmente del 80% este resultado fue considerado poco plausible.

Las maniobras políticas del gobierno se combinaron con un incremento sustancial en el entrenamiento de las milicias progubernamentales. Las “milicias de autodefensa”, frecuentemente denominadas también “patriotas”, consistían en ciudadanos de confianza entrenados y armados por el ejército, se fundaban en los pueblos junto a las zonas de actividad guerrillera y se las promocionaba desde la televisión nacional. El programa tuvo una acogida desigual dependiendo de la zona del país, pero fue recibido cada vez con mejores ojos, sobre todo tras las masacres de 1997.

Los resultados de las elecciones fueron un revés para los grupos armados, que experimentaron un significativo número de deserciones tras las mismas. El Rabah Kebir, del FIS, respondió al cambio aparente en el sentir popular adoptando un tono más conciliador hacia el gobierno, hecho que recibió la condena de algunas facciones del partido y del AIS. El GIA estaba sacudido por los desacuerdos internos; poco después de las elecciones sus líderes mataron a los líderes del FIS que se habían unido al FIA, acusándoles de intentar hacerse con el poder. Esta purga aceleró la desintegración del GIA: las facciones de Mustapha Kartali, Ali Benhadjar y Hassan Hattab empezaron desde finales de 1995 a rechazar el liderazgo de Zitouni, aunque no se separarían oficialmente hasta más tarde. En diciembre el GIA mató al líder del AIS en Argelia central, Azzedine Baa, y en enero prometieron luchar contra el AIS, lo que hicieron particularmente en el oeste. Los combates a gran escala entre ambos grupos pasaron a ser habituales.

Masacres y reconciliación (1996-1997)

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En julio de 1996 el líder del GIA, Djamel Zitouni (1964-1996), fue asesinado por una de las facciones disidentes ex GIA, tras lo que fue sucedido por Antar Zouabri, que demostraría ser más sangriento.

En las elecciones legislativas el 5 de junio en 1997 alcanzó la victoria la Unión Nacional Democrática (RND), un nuevo partido creado en 1997 por los partidarios de Zéroual, que consiguió 156 de los 380 escaños, seguido por el Movimiento de la Sociedad por la Paz (MSP) —pues se pidió a Hamás que cambiase su nombre— y el FLN con más de 60 escaños cada uno. Las opiniones que suscitaron estas elecciones fueron variadas: la mayoría de partidos de la oposición se quejó formalmente, y el éxito del RND, un partido tan reciente, provocó extrañeza. El RND, FLN y el MSP formaron un gobierno de coalición con Ahmed Ouyahia como primer ministro. Hubo indicios de un reblandecimiento con el FIS: Abdelkader Hachani fue liberado y Abbassi Madani fue puesto bajo arresto domiciliario.

Masacres de más de 50 personas en los años 1997 y 1998.

En este punto, sin embargo, apareció un nuevo problema. Desde abril (masacre de Thalit), Argelia se vio sacudida por masacres muy sangrientas. Hasta entonces habían ocurrido masacres, pero siempre menores a las de 1997 y 1998. Las guerrillas del GIA, marcándose como objetivo pueblos o vecindarios enteros y sin hacer distinciones por razones de sexo o edad mataron a decenas y en ocasiones centenares de civiles. Estas masacres se siguieron produciendo hasta finales de 1998 y cambiaron la situación política considerablemente. Las áreas al sur y el este de Argelia, baluartes del FIS en 1991 sufrieron las peores carnicerías. La masacre de Rais y la de Benthala impresionaron particularmente a la opinión pública extranjera. Se destripaba a mujeres embarazadas, se desmembraba a niños o se les estrellaba contra la pared, se cortaban los miembros de los hombres un por uno, y, en su retirada secuestraban a mujeres para retenerlas como esclavas sexuales. Esta cita de Nesroullah Yous, un superviviente de la Masacre de Bentalha, expresa la actitud de los atacantes:

Tenemos toda la noche para violar a sus mujeres e hijas, beber su sangre. ¡Aunque hoy escapen, volveremos mañana para acabar con ustedes! ¡Estamos aquí para mandarlos a donde su Dios![23]

La responsabilidad del GIA en estas masacres no está disputada; se atribuyeron la autoría de las masacres de Rais y Benthala —denominaron a la matanza “ofrenda a Dios” y a las víctimas partidarios “impíos” de los tiranos en un comunicado de prensa— y esta política de masacrar civiles fue citada por el Grupo Salafista para la Predicación y el Combate como una de las razones principales para separarse del GIA. En esta etapa habían adoptado aparentemente una ideología takfirista, pues creían que prácticamente todos los argelinos que no luchaban activamente contra el gobierno estaban corruptos hasta el punto de ser kafir, y podían ser matados con impunidad. En un comunicado no confirmado, Zouabri, declaró que “excepto los que están con nosotros, todos los demás son apóstatas y merecen morir”.[24]

Por otra parte, tanto en Rais como en Benthala los supervivientes aseguraron que el ejército llegó a las masacres mientras éstas ocurrían, pero se quedaron al margen de la zona, incluso impidiendo en algunos casos a los ciudadanos escapar de sus atacantes.[25][26][27] En algunos casos, de acuerdo con los informes de Amnistía Internacional[28] y el Human Rights Watch[29] (por ejemplo en Rais, Benthala, Si Zerrouk y Beni-Messous), había barracones del ejército a unos pocos cientos de metros de los pueblos, pero no hicieron nada para parar la matanzas..[30] En Rais, algunos testigos aseguraron haber identificado sus atacantes como guerrillas locales y sus simpatizantes[31] (en un caso, de acuerdo con Zazi Sadou, incluso un miembro electo del FIS fue visto entre los atacantes[32]), aunque los testigos de Benthala dijeron que no habían reconocido a los asaltantes como guerrilleros locales.[33] En algunos casos se ha sugerido que el GIA se vio impulsado a cometer la masacre por la adscripción de ciudadanos al programa de autodefensa, lo que veían como evidencia de la deslealtad,;[34] en otros que la rivalidad con otros grupos (por ejemplo la facción de Mustafa Kartali) fueron la causaen otros, la rivalidad con otros grupos (como la facción de Mutafa Kartali) desempeñó un papel. En algunos casos— la masacre de Sidi Hamed—los periódicos argelinos acusaron al AIS, a pesar de que rechazaron tener nada que ver.

Por aquella época, gente que decía ser tránsfugas de los servicios de seguridad del ejército (como Habib Souaidia), y que habían huido a países occidentales declararon que los propios servicios secretos habían cometido algunas de las masacres[35] Este y otros testimonios despertaron sospechas de que el estado estaba colaborando con, o incluso controlando, de alguna manera, el GIA (en particular mediante la infiltración de los servicios secretos)—una teoría difundida por Nesroullah Yous y el propio FIS.[36] Estas sospechas provocaron respuestas furibundas en algunos barrios de Argelia, y han sido rechazada por muchos académicos[37] aunque otros las consideran plausibles[38] Robert Kaplan, en Atlantic Monthly, rechazó las insinuaciones de que el gobierno estuviera involucrado en las masacres: “Para la gente que ha estado siguiendo la evolución de Argelia, la asunción de que siniestros contubernios del estado argelino estuvieron involucrados en los asesinatos y las masacres es un libelo.[39]

El AIS, que en estos momentos se encontraba en una guerra total contra el GIA y el gobierno se encontró en una posición insostenible. El GIA parecía un enemigo más inmediato, y sus miembros expresaron el temor de que se les atribuyeran las masacres —que habían condenado más de una vez-. El 21 de septiembre de 1997 el líder del AIS, Madani Mezrag, ordenó un alto el fuego unilateral e incondicional a partir del 1 de octubre, para “desvelar al enemigo que se encuentra tras esas abominables masacres”. El AIS se situó de esta forma fuera de la ecuación política y redujo la lucha a un combate entre el gobierno, el GIA y los diversos grupos que se iban escindiendo del GIA. la Liga Islámica para la Da'wa y la Jihad (LIDD), formada en febrero de 1997 y leal al FIS se alineó con el AIS y respetó el mismo alto el fuego. Durante los meses siguientes el AIS negoció la amnistía para sus miembros.

Destrucción del GIA y formación del GSPC (1998-2004)

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Abdelaziz Bouteflika, elegido presidente en 1999.

Tras recibir una fuerte presión internacional para que actuase, la Unión Europea envió dos delegaciones, una de ella liderada por Mário Soares, en la primera mitad de 1998, para visitar Argelia e investigar las masacres. Sus informes acusaron a los grupos armados islamistas. Las ciudades se volvieron más seguras pronto, aunque las masacres continuaron en las zonas rurales. La política del GIA de masacrar civiles ya había provocado una división entre sus comandantes, pues algunos rechazaban esta política. El 14 de septiembre de 1998 este desacuerdo se formalizó con la formación del Grupo Salafista para la Predicación y el Combate (GSPC), con base en las montañas al oeste de Cabilia y liderados por Hassan Hattab.

El 11 de septiembre Zéroual sorprendió a los observadores al anunciar su dimisión. Se prepararon nuevas elecciones y el 15 de abril de 1999 el exluchador por la independencia Abdelaziz Bouteflika, respaldado por el ejército, fue elegido presidente con, de acuerdo los datos oficiales, el 74% de los votos. El resto de los candidatos se habían retirado poco antes alegando su preocupación por los fraudes electorales. Bouteflika continuó las negociaciones con el AIS y el 5 de junio el AIS aceptó, en principio, disolverse. Bouteflika más tarde perdonó a numerosos prisioneros islamistas encerrados por faltas menores y decretó la Ley de Armonía Civil, una ley que permitía a los combatientes islamistas no culpables de asesinato ni violación escapar a toda persecución si se entregaban, ese mismo año cerca de 5000 guerrilleros se acogieron a la ley.[40] Esta ley fue aprobada finalmente en referendo el 16 de septiembre de 1999 y numerosos combatientes, entre ellos Mustafa Kartali, se aprovecharon de ella al entregarse y volver a su vida normal—enfadando en ocasiones a los que habían sufrido por las guerrillas. Los líderes del FIS expresaron su disgusto con los resultados, pues creían que el AIS había dejado de luchar sin resolver nada; pero su portavoz principal fuera de la prisión, Abdelkader Hachani, fue asesinado el 22 de noviembre. La violencia disminuyó, aunque no cesó por completo, y Argelia empezó a recobrar la sensación de normalidad.

El AIS se desbandó totalmente tras el 11 de enero de 2000, tras negociar una amnistía especial con el gobierno. El GIA, desgarrado por las escisiones y las deserciones y denunciado por todos los bandos, incluso los islamistas, fue destruido lentamente por las operaciones del ejército de los años siguientes; en el momento de la muerte de Antar Zouabri a principios de 2002 estaba prácticamente desarticulado. Los esfuerzos del gobierno recibieron un espaldarazo tras atentados del 11 de septiembre de 2001. La simpatía del gobierno estadounidense por el gobierno argelino se incrementó, y la expresó mediante acciones como congelar los activos del GIA y el GSPC y abastecer al ejército de sistemas de visión infrarroja.

Tras el declive del GIA, el GSPC quedó en la situación de grupo rebelde más activo, con unos 300 combatientes en 2003.[41] Continuó una campaña de asesinatos de policías y soldados en su zona, y además consiguió expandirse hacia el Sáhara, donde su división sur, liderada por Amari Saifi (alias “Abderrezak el-Para” el “paracaidista”), secuestró a varios turistas alemanes en 2003 antes de ser forzado a huir a las zonas poco pobladas de Malí, y más tarde a Nigeria y Chad, donde fue capturado. A finales de 2003 el fundador del grupo había sido suplantado por el todavía más radical Nabil Sahroui, que anunció su apoyo total a Al Qaida, fortaleciendo en consecuencia los lazos entre el gobierno de los Estados Unidos y Argelia. Poco después fue asesinado, y sería sucedido por Abou Mossaab Abdelouadoud en 2004[42]

Elecciones presidenciales de 2004 y amnistía

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La liberación de los líderes del FIS Madani y Belhadj en 2003 no tuvo ningún efecto observable en la situación, lo que ilustra la confianza que había recobrado el ejército. Este apoyo se amplió en las elecciones presidenciales de 2004, en las que Bouteflika fue reelegido con el 85% de los votos y el apoyo de los dos partidos mayores, además de una facción del tercer partido. Los resultados fueron interpretados como la confirmación de que Bouteflika contaba con un fuerte apoyo popular contra las guerrillas y del fin de la violencia a gran escala.

En septiembre de 2005 se celebró un referendo nacional sobre una propuesta de amnistía del gobierno de Bouteflika similar a la ley de 1999 para terminar con los procesos legales contra individuos que ya no estaban luchando y para compensar a las familias de la gente que habían matado las fuerzas del gobierno. Se dijo que la controvertida Carta por la Paz y por la Reconciliación Nacional obtuvo un 97 de los votos con una participación del 80%.[43] Las condiciones de la campaña en Argelia fueron criticadas en la prensa francesa, en particular en Le Monde y L'Humanité.

La propuesta fue instaurada por decreto presidencial en febrero de 2006 y adoptada el 29 de septiembre de 2006. Un punto particularmente comprometido fue que proporcionaba la inmunidad a los exguerrilleros que se habían rendido (excepto si habían cometido crímenes graves) y el personal del ejército (por cualquier acción “en salvaguarda de la nación”).[44] De acuerdo con el diario argelino El Khabar[45] más de 400 guerrilleros del GSPC se rindieron bajo estos términos; las estimaciones del número de miembros del GSPC en 2005 varían desde 300 a 1000.[46] La Federación Internacional por los Derechos Humanos (FIDH) se ha opuesto a la amnistía[47]

Lawyer Ali Merabet, por ejemplo, fundador de Somoud, una ONG que reagrupa a familias de desaparecidos, se opuso a la Carta. A menudo se le acusa de jugar el juego de las fuerzas armadas pues al señalar a los islamistas excusaría a las fuerzas de seguridad, responsables, de acuerdo con Le Monde, de miles de desapariciones.[48]

Las autoridades impidieron el 7 de febrero de 2007 la celebración de un simposio titulado “Pour la Vérité, la Paix et la Conciliation“ (Por la verdad, la paz y la conciliación) organizado por el CFDA (Collectif des familles de disparus en Algérie, Colectivo de familias de desaparecidos en Argelia), SOS Disparus, Djazairouna, la ANFD (Association nationale des familles de disparus) y Somoud. Esta nueva forma de censura de una conferencia que trataba sobre los desaparecidos durante la guerra civil ha sido criticada por Acat-Francia (Action des Chrétiens pour l'abolition de la torture), la Federación Internacional por los Derechos Humanos (FIDH), y la Organización Mundial Contra la Tortura (WOAT). Además, las críticas a la Carta por la Paz y por la Reconciliación Nacional han sido acalladas por las autoridades empleando varios métodos de intimidación, incluyendo demandas contra defensores de los derechos humanos[49]

Notas

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  1. 1 2 3 4 5 6 7 8 Uppsala conflict data expansion. Non-state actor information. Codebook pp. 323-325
  2. Algeria. James Fearon & David Laitin. Stanford University. 2006 Archivado el 22 de enero de 2012 en Wayback Machine., pp. 2
  3. Martinez 1998:162.
  4. 1 2 Armed Forces - Argelia
  5. Algeria | Child Soldiers Global Report 2008 Los GLD, fueron creados como milicias ciudadanas en 1997 para apoyar el mantenimiento del control y apoyar acciones militares del ejército, se desmovilizaron en 2004.
  6. Martinez, 1998:215.
  7. «Globalsecurity.org - Salafist Group for Preaching and Combat». Archivado desde el original el 7 de enero de 2011. Consultado el 2 de mayo de 2011.
  8. In the Spotlight: Armed Islamic Group (GIA) a.k.a Groupement Islamique Arme y War on Terrorism - Terrorist Network - In the Spotlight: Armed Islamic Group (GIA) a.k.a Groupement Islamique Arme
  9. «Globalsecurity.org - Armed Islamic Group». Archivado desde el original el 7 de enero de 2011. Consultado el 2 de mayo de 2011.
  10. Algeria puts strife toll at 150.000 Al Jazeera, jueves 24 de febrero de 2005; 200K Said Killed in Algeria Insurgency, ABC News, 18 de marzo de 2006.
  11. Hamit Bozarslan, Cent mots pour dire la violence dans le monde musulman, Maisonneuve & Larose, 2005, p. 141.
  12. Entre menace, censure et liberté: La presse privé algérienne se bat pour survivre, 31 de marzo de 1998
  13. Whitlock, Craig (5 de octubre de 2006). «Al-Qaeda's Far-Reaching New Partner» (en inglés estadounidense). ISSN 0190-8286. Consultado el 28 de junio de 2026.
  14. [Hugh Roberts, The Battlefield Algeria 1988-2002: studies in a broken polity, Londres 2003, p. 269: “El GSPC de Hassan Hattab ha condenado los ataques indiscriminados del GIA a civilies y, dado que lo hace en solitario, ha tratado de volver a la clásica estrategia de el MIA-AIS de restringir sus ataques a las fuerzas guerrilleras.”
  15. «The Algerian salafist group for call and combat». www.jamestown.org (en inglés). 11 de marzo de 2005. Archivado desde el original el 12 de mayo de 2008. Consultado el 28 de junio de 2026.
  16. Abdelhak Layada, citado en Jeune Afrique, 27 de enero de 1994 (citado en Willis, 1996)
  17. Sid Ahmed Mourad, citado en Jeune Afrique, 27 de enero de 1994 (citado en Willis 1996)
  18. Islamic militants' death threat drives foreigners from Algeria. The Times. 20 de noviembre de 1993. (citado en Willis, 1996)
  19. Martinez 1998:92-93, 179.
  20. Martinez 1998:228-229.
  21. Minsterio del interior, citado en Benjamin Stora (2001). La guerre invisible. París: Presse de Science Po. ISBN 2-7246-0847-X., p. 25.
  22. «Algeria's Contested Elections». Archivado desde el original el 9 de junio de 2011. Consultado el 25 de febrero de 2007.
  23. Nesroullah Yous & Salima Mellah (2000). Qui a tué a Bentalha?. La Découverte, Paris. ISBN 2-7071-3332-9.
  24. El Watan, 21 de enero (citado en Willis 1996)
  25. Document Information | Amnesty International
  26. HRW World Report 1999: Algeria: Human Rights Developments
  27. Online NewsHour: Algerian Violence- October 21, 1997
  28. Algeria, a human rights crisis. Civilians Caught in a spiral of violence
  29. World Report 1999 Human Rights Developments
  30. .Youcef Bouandel, "Political Violence And The Prospect Of Peace In Algeria", en Perihelion, periódico del European Rim Policy And Investment Council (Consejo Europeo de Política Fronteriza e Inversiones), abril de 2003 “Sin importar las explicaciones que se puedan dar a la violencia, las credibilidad de las autoridades se ha resentido por esta falta de asistencia a los civiles masacrados junto a las barracas militares”
  31. Taveau 1998, citado en Kalyvas, Stathis N. "Wanton and Senseless?: The Logic of Massacres in Algeria" Rationality and Society 1999; 11: 243-286, «Copia archivada». Archivado desde el original el 12 de septiembre de 2008. Consultado el 6 de febrero de 2016.
  32. Shadow Report on Algeria p. 15. nota 27: “Algunos líderes fundamentalistas han intentado distanciarse de estas masacres y han asegurado que el estado estaba detrás de las mismas o que eran obra de los grupos de autodefensa del estado. Algunas organizaciones pro derechos humanos han repetido estas declaraciones hasta cierto punto. Dentro de Argelia, y en particular entre los supervivientes de las comunidades atacadas, el punto de vista es totalmente diferente. En muchos casos los supervivientes han identificado a los atacantes como los agresores que entraron en sus pueblos sin máscara, como gente de la localidad. En un caso un superviviente identificó a un ex miembro del FIS como uno de los perpetradores de la masacre. Testimonios recogidos por Zazi Sadou.”
  33. Lahbib, citado en http://www.algeria-watch.org/farticle/bentalha/enquete.htm
  34. Djamel. "Argelia acepta lo inaceptable", Le Monde Diplomatique, marzo de 1999 - http://mondediplo.com/1999/03/03algeria
  35. "Police role in Algerian killings exposed", The Observer, January 11, 1998; "Algeria regime 'was behind Paris bombs'", Manchester Guardian Weekly, 16 de noviembre de 1997; Habib Souaidia, La sale guerre, Paris: La Découverte, 2001. (Cita: “Cuando me alisté en el ejército argelino en 1989 estaba a millas de pensar que sería testigo de la tragedia que ha golpeado a mi país. He visto a colegas quemar vivo un niño de 15 años de edad. He visto a soldados disfrazarse de terroristas y masacrar civiles”)
  36. Anwar N. Haddam: An Islamist Vision for Algeria, The Middle East Forum
  37. Kalyvas, Stathis N. "Wanton and Senseless?: The Logic of Massacres in Algeria" Archivado el 12 de septiembre de 2008 en Wayback Machine. Rationality and Society 1999; 11: “Con todo, hay evidencia significativa de que muchas de las más mortíferas masacres fueron perpetradas por las guerrillas islamistas. La evidencia más importante viene de los testimonios de los supervivientes que fueron capaces de identificar a los islamistas locales entre los atacantes. De hecho, los supervivientes que acusaron abiertamente al ejército por no intervenir tampoco expresan dudas sobre la identidad de los asesinos, apuntando a las guerrillas islamistas (Tuquoi 1997). Además, algunos de los aspectos más problemáticos de esta historia pueden ser explicados sin echar mano de una conspiración del ejército. Por ejemplo, en las guerras civiles tienen a ser matados en el acto, en lugar de ser tomados prisioneros (Laqueur 1998). . Periodistas que trabajan en este campo han encontrado testimonios creíbles que apoyan la tesis de que la mayoría de las masacres fue organizada por los rebeldes (Leclère 1997; Tuquoi 1997 entre otros). Los ministros de exteriores europeos declararon que las guerrillas islamistas eran las responsables de las masacres (Observer 9 de febrero de 1998). Aunque es imposible conocer la completa verdad de este asunto (véase Charef, 1998), la asunción de que muchas masacres fueron perpetradas por las guerrillas parece plausible y está ampliamente adoptada entre los expertos (Addi 1998: 44) y otros autores (Smith 1998: 27). Asimismo, la reluctancia del ejército a intervenir y detener algunas masacres no se pone en duda”
  38. George Joffe Archivado el 27 de julio de 2004 en Wayback Machine., "Report:Ahmad Zaoui", 3 de junio de 2003, p. 16 : "Bajo el mando de Zouabri, el extremismo y la violencia del GIA se hizo completamente indiscriminado, llevando las horribles masacres entre 1997 y 1998—aunque, una vez más hay que tener mucho cuidado con estos incidentes pues está bastante claro que el más beneficiado fue el estado argelino. También hay evidencias indirectas considerables de la involucración del estado, como se comenta más abajo.” Véase también Martínez 1998:217: Véase también Martinez 1998:217: “¿Puede qe el GIA no sea la cara oculta de un régimen militar enfrentado a la necesidad de reorganizar sus recursos económicos
  39. Roger Kaplan, "The Libel of Moral Equivalence" en The Atlantic Monthly, agosto de 1998; p.18: Para la gente que ha estado siguiendo la evolución de Argelia, la asunción de que siniestros contubernios del estado argelino estuvieron involucrados en los asesinatos y las masacres es un libelo. Pensé en Khalida Messaoudi, una ex profesora y activista política de cuarenta años que se ocultó tras ser sentenciada a muerte por aquellos que comparten la ideología de los asesinos que descienden de Had T'Chekala. Entre las organizaciones democráticas, pro derechos humanos y feministas, muy pocas han expresado apoyo a Messaoudi. En los Estados Unidos sólo la Federación Estadounidense de Profesores ha reconocido su lucha por los derechos humanos. Fue condenada por ser impía, sionista (es musulmana no practicante), libertina, radical, y miles de mujeres de Argelia han sido asesinadas por mucho menos. Muchachas de dieciséis años, por ejemplo, han sido arrastradas fuera de las aulas y masacradas en los patios de las escuelas como corderos porque los asesinos decretaron que las chicas núbiles no deberían estar en la escuela. Este era el contexto y el trasfondo de la realidad. Y ahora cuando el mundo presta atención, se sugiere la participación de los escuadrones de la muerte del gobierno.”
  40. ECP. Annuario 2006 de procesos de paz. Vicenç Fisas Archivado el 4 de marzo de 2016 en Wayback Machine. pág. 43.
  41. Profile: Algeria's Salafist group, BBC News, 14 de mayo de 2003
  42. New chief for Algeria's Islamists, Arezki Himeur, BBC News, 7 de septiembre de 2004.
  43. Algérie : le "oui" au référendum remporte plus de 97 % des voix, Le Monde, 29 de septiembre de 2005
  44. Algeria: New Amnesty Law Will Ensure Atrocities Go Unpunished, Centro Internacional para la Justicia Transicional, Comunicado de prensa, 1 de marzo de 2006
  45. استفادة 408 شخص من قانون المصالحة وإرهابي يسلم نفسه Archivado el 28 de septiembre de 2007 en Wayback Machine., El Khabar Archivado el 27 de septiembre de 2006 en Wayback Machine., 25 de septiembre de 2006
  46. Algeria puts strife toll at 150,000 Al Jazeera, 24 de febrero de 2005
  47. Projet de charte pour la paix et la réconciliation nationale : pas d’impunité au nom de la « réconciliation » !, Federación Internacional por los Derechos Humanos, 22 de septiembre de 2005
  48. En Algérie, dans la Mitidja, ni pardon ni oubli Archivado el 29 de junio de 2006 en Wayback Machine., Le Monde, 28 de septiembre de 2005
  49. Algérie : Interdiction d’un séminaire international sur les disparitions forcées, Federación Internacional por los Derechos Humanos, declaración pública, publicada por Hacktivist News Service (HNS), 7 de febrero de 2007

Bibliografía

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Enlaces externos

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