Guadalquivir

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Guadalquivir
Guadalquivir 2010 001.jpg
Dársena del río Guadalquivir, antiguo cauce natural del río a su paso por el barrio de Triana, en Sevilla.
Ubicación geográfica y administrativa
Cuenca hidrográfica Guadalquivir
Nacimiento Sierra de Cazorla, Cañada las Fuentes
(Quesada, Jaén)
Desembocadura Océano Atlántico
(Almonte, Huelva - Sanlúcar de Barrameda, Cádiz)

País(es) Flag of Spain.svg España
División(es) Flag of Andalucía.svg Andalucía
Subdivisión(es) Bandera de la provincia de Jaén.svg Jaén
Provincia de Córdoba - Bandera.svg Córdoba
Flag of Diputacion de Sevilla Spain.svg Sevilla
Bandera de la Provincia De Huelva.svg Huelva
Flag Cádiz Province.svg Cádiz
Coordenadas 36°47′00″N 6°21′00″O / 36.783333333333, -6.35Coordenadas: 36°47′00″N 6°21′00″O / 36.783333333333, -6.35
Dimensiones
Longitud 657 km
Superficie de la cuenca 57.071 km²
Caudal medio Embalse Tranco: 19,80 m³/s
Marmolejo: 68,40 m³/s
Sevilla: 164,3 m³/s
Altitud Nacimiento: 1.400 msnm
Desembocadura: 0 msnm
Mapa(s) de localización
Cuenca hidrográfica del Guadalquivir
Cuenca hidrográfica del Guadalquivir
[editar datos en Wikidata]
El río Guadalquivir en 1760. Aparece también el escudo de Sevilla y el estandarte real de España en esa etapa del siglo XVIII.

El río Guadalquivir (del árabe الوادي_الكبير al-wādi al-kabīr, «el río grande»)[1] es un río peninsular español que nace en la Cañada de las Fuentes (Sierra de Cazorla), en el término municipal de Quesada (Jaén). Su cuenca hidrográfica abarca territorios de Jaén, Córdoba, Almería, Granada, Málaga, Sevilla, Huelva y Cádiz, así como de Murcia, Albacete, Ciudad Real y Badajoz. Desemboca en el océano Atlántico entre Almonte y Sanlúcar de Barrameda, en un amplio estuario entre la provincia de Cádiz y la de Huelva. Entre Sevilla y el estuario, se sitúa una amplia zona húmeda: las Marismas del Guadalquivir, que forman parte del Parque Nacional de Doñana.

Es el quinto río por longitud de la península ibérica. Tiene 657 km desde la Sierra de Cazorla hasta Sanlúcar.[2] En su recorrido por Andalucía de este a oeste, atraviesa ciudades como Andújar, Córdoba o Sevilla.

Desde la época pre-romana fue conocido como Baetis o Betis, y fue llamado por los árabes Wad al-Kibir a partir del siglo XI.

Nombres históricos[editar]

El primer nombre que adoptó el Guadalquivir fue Baetis o Baitis. Este nombre tiene un origen pre-romano incierto, y puede haberse formado a partir de una raíz céltica, ibérica o ligur. La raíz baet o baes estaba presente en España, Francia y Bélgica.[3] A través de esta raíz decimonónica se formaron topónimos, nombres de tribus y nombres de dioses. Entre estos términos estaban Baeturia, Baetulo, Baetera, Baetorix, Baetasii, Baesisceris, Baesadines, Basippo, Besilus, Besaro, Baesula, Baecila, Baesucci, Baesella, Baeserte, etc.[3] De esa raíz vienen algunos topónimos actuales ampliamente conocidos como de Baeza, Béziers, Besós, Bailén, Besalú y Úbeda. Algunos estudios sostienen que los fenicios llamaron al río Betsi, que es una palabra cananea.[3]

En torno al siglo VII antes de Cristo comienzan a llegar navegantes griegos que lo llamarán río Tharsis, en referencia al reino de Tartessos.[4] No obstante, los propios tartesios siguieron llamado Baetis a su río central. Los romanos conquistarían luego la región a los cartagineses y el nombre siguió siendo, sin modificación alguna, Baetis o Betis. Y, aunque el nombre siguió sin modificación desde la época pre-romana, algunos autores se refirieron al río con otros nombres, como Esteban de Bizancio, que lo llamó Perkes o Perci, o Tito Livio, que lo llamó Certis.[3]

Aunque los árabes fueron relativamente respetuosos con los nombres locales, cuando se estableció la capital en Córdoba el río fue llamado Nahr Qurtuba (río de Córdoba) desde la época de Rasis.[3] No obstante, en el siglo XI, la "fitna" revolucionaria hundió el califato de Córdoba y este nombre empezó a declinar y la clásica palabra árabe para hacer referencia a un río (nahr) va siendo sustituida por otra más actual: Wad. Wad viene de wed, que era como se llamaba en el Sahara y en el Magreb a las grandes ramblas.[3] Entonces pasa a ser llamado río Grande, que es Wad al-Kabir.[1] Al-Kabir proviene de un fenómeno hispano-árabe conocido como la "imàla", que convierte en Kabir a Kibir. Cuando Fernando III llega a Sevilla en el siglo XIII el río ya es conocido como Guadalquebir o Guadalquibir,[3] que en la ortografía actual es Guadalquivir.

Curiosamente, Idrisi, en su mapamundi de 1154, pone al río el nombre de Nahr Agtam. Por otro lado, otros autores árabes como Ibn Abd al-Rabinni o Ibn al-Jatib lo llaman "río de Sevilla".[3]

Características generales[editar]

La cuenca proviene de fuentes superficiales, aunque se han localizado 52 áreas de agua subterránea. Las precipitaciones son más abundantes en las montañas que rodean la cuenca y menor en los valles del interior, donde se encuentran la mayoría de la población y los regadíos. Las precipitaciones y escorrentías son cada vez más variables, lo que expone a los residentes a riesgos de inundaciones y sequías.

El riego consume el 80-85 % del agua disponible. Los regadíos se estimaban en 665 000 Ha en 1999 y se concentran alrededor del cauce del río Guadalquivir produciendo hortalizas, algodón, maíz, fresas, olivar, cítricos y otros frutales. Igualmente existen unas 35 000 Ha de arrozales localizados en las marismas del Guadalquivir. En un año pluvial medio, la demanda de agua (3578 Mm³ al año) es mayor que la oferta (3357 Mm³ al año). La polución procedente de zonas urbanas, industriales y agrícolas tiene un impacto negativo en la calidad del agua de la zona.

Afluentes[editar]

La principal característica de los afluentes del Guadalquivir es la gran diferencia entre los de ambas márgenes, que son expresión de las considerables diferencias geográficas que existen entre Sierra Morena y las cordilleras Béticas.

Los afluentes del Guadalquivir por el margen izquierdo tienen mucho más recorrido que los del margen derecho. En general, tienen una orientación sureste-noroeste y discurren por las cordilleras Béticas hasta el gran colector, atravesando amplias campiñas.

En el margen derecho, los afluentes, conocidos como mariánicos, presentan una red poco articulada. Más bien son cursos independendientes con cierta equidistancia que discurren hacia el mismo colector. Parten de cumbres peniplanizadas del macizco ibérico y descienden por los flancos de Sierra Morena con un cauce muy encajado en sus duros materiales.[5]

Afluentes del Guadalquivir
Río Provincias Longitud (km) Margen
Aguascebas Jaén 20 Izquierdo
Cerezuelo Jaén 9,7 Izquierdo
Guadiana Menor[6] Granada y Jaén 182 Izquierdo
Jandulilla Jaén 50 Izquierdo
Guadalbullón Jaén 74 Izquierdo
Guadajoz[6] Jaén y Córdoba 166 Izquierdo
Genil[6] Granada, Córdoba y Sevilla 335 Izquierdo
Corbonés Málaga, Cádiz y Sevilla 177 Izquierdo
Guadaíra[6] Sevilla 107 Izquierdo
Borosa Jaén 11 Derecho
Aguamulas Jaén 8,5 Derecho
Guadalimar[6] Jaén 167 Derecho
Guadalén (subafluente del Guadalimar)[2] Ciudad Real y Jaén 127 Derecho
Guadiel[2] Jaén 34 Derecho
Rumblar Ciudad Real, Jaén 70 Derecho
Jándula[6] Ciudad Real y Jaén 141 Derecho
Yeguas[2] Ciudad Real y Jaén 76 Derecho
Arenoso Córdoba 40 Derecho
Guadalete[6] Cádiz 166 Derecho
Guadalmellato[6] Córdoba 106 Derecho
Guadiato[6] Córdoba 121 Derecho
Bembézar[6] Badajoz y Córdoba 121 Derecho
Huéznar Sevilla 65 Derecho
Viar[2] Badajoz y Sevilla 117 Derecho
Rivera de Huelva[6] Huelva y Sevilla 125 Derecho
Guadiamar Sevilla 82 Derecho

Régimen fluvial[editar]

El régimen en la cabecera es pluvial con un máximo en invierno que es general en toda la cuenca, si bien después del deshielo se produce otro máximo secundario en primavera, con el deshielo en las sierras. La irregularidad es de 5,1 en la cabecera y de 3,40 a la desembocadura.

Las crecidas del Guadalquivir han causado problemas a lo largo de la historia sobre todo, a la provincia de Sevilla, en plena llanura aluvial. El problema de las inundaciones se ha resuelto en la capital andaluza, no así en Córdoba y otras poblaciones de la cuenca como Andújar, Montoro y Lora del Río, afectadas por inundaciones en diciembre de 1996, diciembre de 1997 y febrero y diciembre de 2010. La crecida más fuerte del siglo XX fue la de febrero de 1963 con un caudal de 5.400 m³/s en Córdoba y 6.700 m³/s. en Sevilla. La regulación del río así como de todos sus afluentes ha impedido que se vuelvan a alcanzar caudales de esa magnitud. Tras la construcción de los grandes embalses destacan las inundaciones de diciembre de 1996 y 1997 en las que en Sevilla se llegó a 3.810 m³/s y 3.234 m³/s respectivamente. Más recientemente, en la crecida de febrero de 2010 el Guadalquivir llegó a 2.400 m³/s en Córdoba y 3.174 m³/s en Sevilla. En diciembre de 2010, debido a la crecida de su principal afluente, el Genil, que superó los 1.000 m³/s, el caudal en Sevilla fue de 3.584 m³/s.

Embalses[editar]

La cuenca del Guadalquivir tiene una capacidad de embalsado de 8.782 hm³. Los principales embalses son:

En el río Guadalquivir[editar]

Pantano del Tranco de Beas en la provincia de Jaén.

En sus afluentes[editar]

El Guadalquivir es el único río de España con tráfico fluvial significativo, aunque en la actualidad solo es navegable desde el mar hasta Sevilla. En tiempos de los romanos era navegable hasta Córdoba y en ciertos momentos las naves pudieron llegar hasta Andújar. Las aguas del Guadalquivir han visto pasar algunas de las civilizaciones que determinaron el curso histórico de España. De los pueblos que dejaron su huella a lo largo del curso del Guadalquivir, podríamos citar a los fenicios, los tartesos, los íberos, los romanos, los árabes.

Curso del río[editar]

El Guadalquivir recorre su curso de este a oeste, girando al sur en la provincia de Sevilla. La mayor parte de los 657 km de longitud transcurren por un terreno llano llamado Depresión del Guadalquivir. Esta depresión va ensanchándose hasta la desembocadura, con una anchura de 10 km en Úbeda, 60 en Córdoba y 330 en su tramo final.[7]

Curso alto[editar]

Existe una tradición medieval que dice que el Guadalquivir nace en la Cañada de las Fuentes, en el municipio de Quesada. Este lugar está en la Sierra de Cazorla, al este de Jaén.[8] Este lugar se encuentra cercano al río Segura. Tanto el Segura como el alto Guadalquivir pasan cerca del Guadalentín, que desemboca en el embalse de La Bolera, situado entre los campos de Hernán Perea y la Sierra del Pozo. La Sierra del Pozo queda al oeste de los comienzos del Guadalquivir, que va pasando por las localidades de Quesada, Tíscar, Cazorla y La Iruela.[8]

El Parque Natural de las Sierras de Cazorla, Segura y Las Villas tiene 214.000 hectáreas. En él abundan los bosques de encinares y alcornocales. En el curso del Guadalquivir van desaguando en él los arroyos de Borosa (que proviene de la laguna natural de Valdeazores), Los Habares, El Valle, Aguarroci, Espumaderas, Hornos, Linarejos y Canalejas, entre otros.[8] Todos esos arroyos han nacido dentro del citado Parque Natural pero desaguan en el Guadalquivir fuera del espacio natural protegido.[8]

En términos técnicos o científicos su afloramiento tiene lugar donde lo hace el Guadiana Menor y, geológicamente, donde el Guadalmena.[8]

Tras recibir las aguas del río Aguamulas, el Guadalquivir se ensancha en el embalse del Tranco, prosigue por el Charco de la Pringue, recibe agua del embalse de Aguascebas y prosigue en dirección a la localidad de Santo Tomé.[8] En este recorrido montañoso, también recibe las aguas de los arroyos Don Gil Cobo, Aguascebas Grande, Aguascebas Chico y del de la Cueva del Peinero.[8] Tras salir de esta zona montañosa llega a unas llanuras de olivares a 15 km de Úbeda. En esta zona recibe agua de los ríos Guadiana Menor y Jandulilla. El Guadiana Menor pasa por el embalse Doña Aldonza y el Jandulilla por el embalse de Pedro Marín. Cerca está el embalse del Puente de la Cerrada. Estros tres embalses, estos dos afuentes y el Guadalquivir están enmarcados en el Paraje Natural del Alto Guadalquivir, que tiene 663 hectáreas.[8] Este Paraje Natural abarca también parte de la Sierra de San Pedro y algunos terrenos agrícolas.[8] Las zonas húmedas de este Paraje Natural están cerca de la Laguna Grande.[8]

Bordeando La Loma recibe por la izquierda al río Guadiana Menor y se remansa en el embalse de Doña Aldonza bajo el cual recibe por la izquierda al río Jandulilla y algo más abajo se vuelve a remansar en el embalse de Pedro Marín, junto a la aldea de El Donadío (Úbeda). Pasada la pedanía del Puente del Obispo (Baeza) recibe por la margen izquierda al río Torres y más abajo por la derecha al río Guadalimar.

El curso alto, desde su nacimiento hasta Mengíbar,[9] tiene una extensión de unos 212 km y pendiente media de 6,7 milésimas.[9]

Curso medio[editar]

Girando hacia el noroeste pasa junto a Mengíbar, donde recibe por la izquierda al río Guadalbullón y junto a Espelúy, pasado el cual recibe por la derecha al río Rumblar. Bordeando al sur Sierra Morena, pasa junto a Villanueva de la Reina y Andújar pasado el cual recibe a la derecha al río Jándula. Pasa junto a Marmolejo y en el límite de provincia con Córdoba recibe por la derecha al río Yeguas.

Al norte del río queda Sierra Morena. Las vegas y campiñas son mucho más extensas al sur y terminan en las cordilleras Béticas.

Posteriormente, el Guadalquivir se encuentra con Villa del Río y Montoro, tras el cual recibe por la derecha al río Arenoso, Pedro Abad, El Carpio y Alcolea. Poco antes de este último recibe por la izquierda al río Guadalmilla, atraviesa Córdoba y recibe por la izquierda al río Guadajoz. En Almodóvar del Río recibe por la derecha al río Guadiato, pasa por Posadas y recibe por la derecha al río Bembezar. En Palma del Río recibe los ríos Retortillo, por la derecha, y Genil por la izquierda.

El curso medio va desde Mengíbar hasta Peñaflor.[10] Este recorrido es de 247,8 km y tiene una pendiente media de 0,73 milésimas[9]

Existe una comarca llamada Valle Medio del Guadalquivir que va desde Montoro hasta Alcalá del Río.[11]

Curso bajo[editar]

El Guadalquivir a su paso por Córdoba.
Distintos cambios en el curso del Guadalquivir a lo largo de los años a su paso por Sevilla.

Entra en la provincia de Sevilla y pasa por Peñaflor, Lora del Río, Alcolea del Río, Tocina y Cantillana junto al cual recibe por la derecha al río Viar. Va pasando por Villaverde del Río, Brenes, Alcalá del Río, La Rinconada y La Algaba bajo el cual recibe por la derecha al río Rivera de Huelva y por la izquierda el cauce artificial del Tamarguillo.

El curso natural del río, atravesaba Sevilla, quedando dicho curso como una dársena a cuyas márgenes se encuentra el puerto de Sevilla; dicha dársena está cerrada aguas arriba por el tapón de San Jerónimo, que sustituyó en el año 1990 al anterior tapón de Chapina, situado a la altura de Triana, y aguas abajo por la nueva esclusa de 2010, que sustituyó a una anterior. El río, a su paso por Sevilla, sigue corriendo por un cauce artificial al oeste de la ciudad, realizado a base de sucesivas cortas, que tenían como fin último el paliar las riadas que de manera recurrente, provocaban tanto el río y sus afluentes, así como facilitar la navegación fluvial y el acceso al puerto. Tras pasar entre Sevilla y el Aljarafe, donde deja a la derecha Camas, San Juan de Aznalfarache y Gelves. localidad en la que existe un puerto deportivo, recibe por la izquierda al río Guadaíra.

Además de las modificaciones en el cauce y la esclusa de Sevilla, con el fin de facilitar la navegación fluvial, el cauce del Guadalquivir ha sido modificado por la acción del hombre aguas abajo de Sevilla hasta su desembocadura, acortando meandros mediante sucesivas cortas -canales-, y dragando el fondo, llegando a plantearse la construcción de un canal paralelo al cauce desde Sevilla hasta Bonanza.

Dejando a la derecha Coria del Río y la Puebla del Río, se divide por debajo de estos en varios brazos y zonas semipantanosas llamadas las Marismas del Guadalquivir, por donde pasa por la última ciudad de la provincia de Sevilla: la localidad de Lebrija. Al oeste se encuentra el Parque Nacional de Doñana. Formando línea divisoria entre las provincias de Cádiz y Huelva, desemboca en el Océano Atlántico junto a los términos municipales de Almonte y Sanlúcar de Barrameda.

Flora y fauna[editar]

Flora[editar]

Árboles[editar]

En toda la cuenca del Guadalquivir son habituales la encina meridional (quercus rotundifolia)[12] , el pino laricio (pinus nigra),[13] y el álamo blanco (populus alba).[14] En el margen derecho y en las cordilleras Béticas es habitual el madroño (arbutus unedo).[15] El alcornoque (quercus suber) es un árbol presente en toda Andalucía, aunque los grandes bosques de esta variedad se hacen más frecuentes a partir del cauce medio y se extienden por grandes terrenos de Andalucía Occidental.[16] En el cauce alto es habitual el cerezo de santa Lucía (prunus mahaleb),[17] el fresno (fraxinus angustifolia)[18] el castaño (castanea sativa).[19] Por todo el recorrido del río y por amplias zonas andaluzas es muy habitual el enebro de miera (juniperus oxicedrus). El almez (celtis australis) es un árbol frecuente en el entorno del Guadalquivir a su paso por las provincias de Córdoba y Sevilla.[20] La jaracanda (jacaranda mimosifolia) es una especie frecuente en toda la cuenca del Guadalquivir.[21] El cinamomo (melia azedarach) es una especie muy frecuente en la cuenca del Guadalquivir a partir del cauce medio.[22]

El acebuche (olea europaea silvestris),[23] el pino piñonero (pinus pinea),[24] el chopo (populis nigra),[25] el falso pimentero (schinus molle),[26] el ficus (phicus macrophylla),[27] la palmera (phoenix dactilifera),[28] la acacia (acacia dealbata),[29] la falsa acacia (robinia pseudoacacia),[30] el plátano de sombra (platanus hispanica)[31] y la platanera (platanus)[32] son árboles que están presentes en toda Andalucía, incluida la cuenca del Guadalquivir.

En naranjo (citrus aruantium) está presente en Andalucía en las provincias de Huelva y Sevilla (a veces junto al Guadalquivir) y en la provincia de Granada.[33]

Arbustos y hierbas[editar]

En Andalucía, y por ende en la cuenca del Guadalquivir, son frecuentes las siguientes especies: jara común (cistus ladanifer),[34] , romero (rosmarinus officinalis),[35] culantrillo de pozo (adiantum capillus-veneris),[36] verónica (veronica filiformis),[37] mejorana (thymus mastichina)[38] , majuelo (crataegus monogina)[39] diente de león (taraxacun dens leonis),[40] aladierno (rhamnus alaternus)[41] zarza (rubus fruticosus),[42] girasol (hielanthus annuus)[43] gayomba (spartium junceum),[44] jazmín amarillo (jasminum fruticans),[45] , lantana (lantana camera),[46] viborera (echium plantagineum),[47] dama de noche (cestrum nocturnum),[48] y clavel (dianthus caryophyllus).[49]

El arbusto matagallo es muy frecuente en la cuenca del Guadalquivir a partir del cauce medio, así como en todo el litoral andaluz.[50] Aunque el jaguarzo vaquero (cistus salvifolius) está presente en varios lugares de Andalucía (como Sierra Morena), en lo que respecta a la cuenca del Guadalquivir solo es frecuente en la sierra de su cauce alto.[51] El ajo silvestre (allium suaveolens) está presente en la cuenca del Guadalquivir a partir del cauce medio.[52] El arbusto durillo (viburnum tinus) está presente en varios lugares de Andalucía Oriental, y en lo que respecta a la cuenca del Guadalquivir está presente en los cauces alto y medio.

El arbusto cornicabra (pistacia terebinthus) está presente en las provincias de Jaén, Córdoba, Málaga y Granada. Su presencia en las provincias de Jaén y Córdoba lo sitúa en el en el cauce alto y medio del Guadalquivir.[53] [54] El cuernecillo (lotus corniculatus) se encuentra cerca del cauce en el curso alto, y más lejos del cauce en el curso medio. También está presente en las sierras de Huelva y Málaga.[55] A ambos lados de los cursos medio y bajo, y lejos del cauce, hay espacios donde son habituales los murajes (anagallis arvensis).[56] La enea (typha latifolia) es muy habitual en el cauce bajo y se exteniende por el litoral gaditano y onubense.[57] El brezo (erica arborea) está presente en toda Andalucía, con la excepción de las zonas montañosas más altas.[58] La malva común (malva silvestris) está presente en toda Andalucía, salvo en las zonas montañosas y en los litorales.[59]

La correhuela (convolvulus althaeoides) está presente en toda la cuenca del Guadalquivir, excepto en las zonas más cercanas a la desembocadura.[60] En Andalucía, las hierba primavera (primura vulgaris)[61] y saxifraga (saxifraga biternata)[62] y el arbusto rascavieja (adenocarpus decorticans)[63] están presentes en las zonas montañosas de los tramos alto y medio del Guadalquivir y, fuera de esos entornos, pueden encontrarse también en la Sierra de Málaga. En Andalucía, el lino azul (linum narbonense) se encuentra alejado del curso del río en los tramos alto y medio, así como en el este de la provincia de Almería.[64] La violeta común (viola adorata) está presente en las zonas más montañosas que van quedando a los lados del Guadalquivir y en la Sierra de Málaga.[65] La taraje (tamarix africana) puede encontrarse en toda la cuenca del río y en todo el litoral andaluz, con la excepción de la costa de la provincia de Granada.[66]

La adelfa (nerium oleander) crece en Andalucía en el cauce alto y medio del Guadalquivir, así como en Sierra Morena y en la Sierra de Huelva.[40] Ha sido una especie muy usada en la jardinería.

La achicoria (cichorium intybus),[67] el trébol de los prados (trifolium pratense),[68] y la madreselva (lorichera perychemenum)[69] pueden encontrarse en toda Andalucía, exceptuando solamente el este de la provincia de Almería.

El jacinto (muscari conosum) de penacho puede encontrarse al sur del cauce medio del Guadalquivir y en la provincia de Almería.[14] La campanilla de roca (campanula velutina) puede encontrarse por todo el norte de Andalucía y por todo el este de la provincia de Jaén (lo que incluye el cauce alto del Guadalquivir), el norte de la provincia de Granada y el oeste de la provincia de Almería.[70]

La hierba de vaca (vaccaria hispanica) está presente en una ancha franja que abarca el norte de las provincias de Sevilla, Cádiz y Málaga, el sureste de la provincia de Huelva, y el sur de la provincia de Córdoba y el suroeste de la provincia de Jaén.[71]

Además de las especies nombradas, pueden encontrarse en la cuenca del Guadalquivir otras especies arbustivas o herbáceas propias del clima mediterráneo.

Fauna[editar]

Mamíferos[editar]

En el Parque Nacional de Doñana y en todo el entorno montañoso del norte del Guadalquivir existen ejemplares de lince ibérico.[12] En zonas montañosas del curso alto y en Sierra Morena vive la cabra montés.[34] En el curso alto convive con ella el muflón.[18] En toda la zona norte de Andalucía, incluida la parte del cauce alto, hay comadrejas.[72] En el cauce alto y medio, así como en las zonas montañosas del norte de Andalucía, está presente la jineta.[33] La nutria tiene su hábitat en todo el cauce, aunque hay pocos ejemplares.[25] En el cauce alto está presente el lobo.[24] En el cauce medio y alto está presente la ardilla.[40] En Doñana y en los cauces alto y medio está presente el corzo,[34] el gamo[31] y el jabalí.[64]

Aves[editar]

La cuenca del Guadalquivir es un lugar habitual para la observación de distintas especies de aves.[73]

Hay algunas especies que, en esta cuenca, prácticamente solo pueden encontrarse en Doñana, como son el águila imperial,[74] la malvasía[75] el flamenco y la cigüeñuela.[76] La cuenca también abarca especies en peligro de extinción, como la mencionada águila imperial,[77] la cerceta pardilla,[78] la focha moruna,[79] la garcilla cangrejera,[80] y el el porrón pardo.[81] El buitre leonado, presente en la cuenca, estuvo en peligro de extinción en los años 90, pero su población parece haberse recuperado en toda la península.[82]

El avetoro común se creyó extinguido como reproductor en el Bajo Guadalquivir, aunque se fueron descubriendo nidos partir de 2002.[83]

Peces[editar]

Especies de peces autóctonos y alóctonos del río Guadalquivir.[84]

Entre los peces más conocidos están el barbo y la boga de río. En Andalucía podemos encontrar al barbo en las cuencas del Guadalquivir y el Guadiana.[85] La saboga también se encuentra en el Guadalquivir y en el Guadiana, aunque es menos frecuente en este último río.[86] La boga de río es un pez que se puede encontrar en muchos ríos y embalses de Andalucía y puede alcanzar unos 24 centímetros.[47]

El fartet, el salinete, el esturión, la lamprea marina y el jarabugo están prácticamente extintos en este río.[87]

La presencia de varias especies foráneas ha hecho que el número de especies endémicas en el Guadalquivir haya disminuido.[88]

Economía[editar]

Comercio[editar]

El Guadalquivir supone una salida de Andalucía Occidental al Atlántico. En la época de los romanos era navegable hasta su cauce medio.[89] En la actualidad es el único río de España con un puerto comercial interior. El Puerto de Sevilla se encuentra a 80 kilómetros de la desembocadura.

El Bajo Guadalquivir es un punto de entrada de hachís desde el norte de África.[90] Esto ha llevado a las autoridades a poner un control en el Puerto de Chipiona, junto a la desembocadura.[91]

Pesca[editar]

Históricamente (con datos desde el siglo XIII) se han pescado en el Guadalquivir las siguientes especies: lamprea, sábalo, saboga, picón, machuelo, alguila, zafio, róbalo, sollo (esturión), pejerrey y albur.

La construcción de la presa de Alcalá del Río en 1931 imposibilitó la migración reproductora aguas arriba de las especias anádromas (salmónidos, acipenséridos y clupeidos) que buscan aguas limpias, oxigenadas y corrientes para realizar la freza, o de aquellas que viven en el río durante el periodo pre-reproductivo (anguila y pejerrey), que han quedado atrapadas aguas arriba de la presa formando poblaciones relícticas.[92] La construcción de esta presa produjo la práctica desapareción de los sollos en el río en la década de 1970. Esta especie era pescada para obtener caviar en Coria del Río. En la actualidad, los corianos siguen pescando el albur.

Entre 1965 y 1966 se introdujo el black-bass o perca americana en la dársena para la pesca deportiva, lo que transformó la comunidad íctica de la zona.[92]

A finales del siglo XX se desarrolló mucho en el Bajo Guadalquivir la pesca de la anguila, el cangrejo rojo y el camarón.[92] En 2011 las autoridades prohibieron la captura de las angulas (crías de la anguila) por ser una especie en peligro de extinción.[93] El cangrejo rojo fue introducido en 1974 y supone una importante fuente de ingresos para Isla Mayor. Además, sirve de alimento a muchas aves pescadoras.[94]

Agricultura[editar]

En 2013 se contabilizaron 883.083 hectáreas de cultivos de regadío en la cuenca del Guadalquivir.[95] Está muy extendido el olivar. En el Bajo Guadalquivir es frecuente el cultivo del arroz.

En la literatura[editar]

El Guadalquivir es el río más importante de Andalucía por su longitud, su caudal y por la superficie de su cuenca.[96] Por ello, ha servido de inspiración de algunos literatos que han pasado por el sur de España.

Anacreonte (560-478 a.C.) menciona en una estrofa al río.[97] También es mencionado en poemas antiguos por autores como: Festo Rufo Avieno (siglo IV d.C.), Marco Valerio Marcial (siglo I d. C.), Al Kutandi, Alfonso X el Sabio (siglo XIII) , fray Luis de León (1527-1591), Juan de la Cueva (1606), el Marqués de Santillana (1388-1458), Gonzalo Argote de Molina (1548-1608) y Juan de Mal Lara (1525-1571).[97]

En el siglo XV Jorge Manrique escribió Coplas a la muerte de su padre, probablemente en Segura de la Sierra, que es una población ligada al curso alto del Guadalquivir. Los versos más conocidos de esta obra dicen:

Nuestras vidas son los ríos
que van a parar a la mar
que es el morir

En el siglo XVII, Francisco de Quevedo escribió:

Naces Guadalquivir de fuente pura
Donde de tus cristales se leve el vuelo
Se retuerce corriente por el suelo
Después de que se arrojó por peña dura

También en el Siglo de Oro, Luis de Góngora y Argote le dedicó un par de estrofas.[98] En una de ellas escribió:

Arroyo, ¿en qué ha de parar
tanto anhelar y morir,
tú por ser Guadalquivir,
Guadalquivir por ser mar?

Fragmento de la letrilla Contra un privado

¡Oh gran río, gran rey de Andalucía,
De arenas nobles ya que no doradas!

Fragmento de A Córdoba

En el siglo XIX es mencionado en poesías de Carlos Fernández Shaw y Adriano del Valle. En 1898 fue inspiración para una poesía llamada El Río de Vicente Aleixandre. En el siglo XX el río continuó siendo fuente de inspiración para autores como: Juan Rejano (1900), Mario López (1918), Fernando de los Ríos (1921), Antonio Luis Baena (1932),[97] Arcadio Ortega Muñoz (1938), Pío Gómez Nisa, Manuel Lozano Hernández y Concha Lagos (1916).[98] En una lápida en Cañada de las Fuentes está escrito un poema de los hermanos Álvarez Quintero que dice:

¡Detente aquí viajero! Entre estas peñas
Nace el que es y será Rey de los ríos
Entre pinos gigantes y bravíos
Que arruyan su nacer y ásperas breñas

Antonio Machado, nacido en Sevilla, escribió varios versos sobre el Guadalquivir, entre los que están los siguientes:

¡Oh Guadalquivir!
Te vi en Cazorla nacer;
hoy, en Sanlúcar morir.

Un borbollón de agua clara,
debajo de un pino verde,
eras tú, ¡qué bien sonabas!

Como yo, cerca del mar,
río de barro salobre,
¿sueñas con tu manantial?

De los «Proverbios y cantares» del libro Nuevas canciones

Contaminación[editar]

A partir de 1963 la organización WWF hizo una colecta para comprar terrenos de Doñana (en el Bajo Guadalquivir) y darles una protección. El biólogo José Antonio Valverde ayudó en el proceso de crear un Parque Nacional. No obstante, en la actualidad hay abundancia de pozos ilegales.[99]

Aunque desde finales del siglo XX se han realizado grandes avances, en 2007 se contabilizó que el 30% de los vertidos que se realizaban al Guadalquivir estaban sin depurar. La mayor parte de estos vertidos proviene de municipios pequeños o de residuos orgánicos de la industria agrónoma. La Confederación Hidrográfica del Guadalquivir tramita muchas multas al año por este motivo a ayuntamientos e industrias.[100]

Los grupos ecologistas dicen que los proyectos mineros y de gaseoductos planteados en la zona pueden suponer un atentado contra este entorno.[99] El vertido de una balsa de lodos tóxicos en 1998 provenientes de la minería de la empresa sueca Bolidén en un afluente del Guadalquivir provocó una catástrofe ecológica, que se vino a llamar "el Desastre de Aznalcóllar". Limpiar ese entorno costó 89 millones de euros, de los cuales Bolidén se desentendió. Por ello, en el caso de reabrirse la mina de Aznalcóllar en el contrato se especifica que no exista balsa de lodos.[99] En 2005 la Junta de Andalucía detectó que la mina de cobre Las Cruces había vertido arsénico en un acuífero cercano al curso del río, lo que ha terminado en un conflicto judicial.[99]

Ampliación del dragado[editar]

La ampliación del dragado del río Guadalquivir es una actuación que se lleva planificando desde hace más de diez años, concretamente desde 2001 cuando la Autoridad Portuaria de Sevilla remitió el expediente completo de la obra a la Dirección General de Calidad y Evaluación Ambiental. Sin embargo, tras varios años de silencio informativo, el tema volvió a saltar a los medios cuando concluyeron los trabajos de creación de la nueva esclusa. Desde entonces, la opinión pública se ha visto dividida entre los que están a favor y los que están en contra del nuevo calado. La principal razón es que dicho dragado podría afectar a la diversidad de espacios naturales cercanos como el Parque Nacional de Doñana, lo que llevó a la Sala de lo Contencioso Administrativo del TS a posicionarse a favor de un estudio más detallado antes de actuar, atendiendo a la denuncia presentada por la organización ecologista WWF-Adena.[101]

En líneas generales, la ampliación del dragado del río consiste en la profundización y el ensanche de prácticamente todo el tramo navegable del Guadalquivir (86 kilómetros, desde Punta del Verde hasta el bajo de Salmedina). Actualmente el calado medio del río es de 6,5 metros, pero tras esta actuación sería de entre 7,6 y 8 metros, dependiendo de los tramos. Es decir se profundizaría 1,5 metros el fondo del canal. El proyecto base también contempla dragados de mantenimiento durante un plazo de 20 años.[102]

Galería de imágenes[editar]

Véase también[editar]

Referencias[editar]

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  10. Cano García, 1998, p. 205.
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Bibliografía[editar]

Enlaces externos[editar]