Gouache

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El gouache o aguada (del galicismo gouache que puede derivar del italianismo guazzo) es una técnica pictórica que consiste diluir el color en agua sola o con diversos ingredientes, como goma, miel, etc. También es la pintura realizada con esta técnica. Las aguadas son acuarelas opacas, distintas de las acuarelas realizadas sobre papeles brillantes.[1] La transparencia del papel se consigue a partir de la mayor o menor intensidad de los baños de colores que se apliquen a los objetos que se pretende representar. A partir de los tres colores primarios, sin mezclar con blanco ni negro, se pueden conseguir innumerables colores.[2]

Historia[editar]

El gouache fue probablemente descubierto por un monje en el siglo XI añadiendo blanco de zinc a las acuarelas con las que ilustraba manuscritos. Su opacidad hacía que cuando se usaba para las ilustraciones resaltase el pan de oro. Debido a que su nombre procede de la palabra italiana guazzo, se supone que su origen está en este país. A lo largo de su historia ha permanecido en la sombra, considerándose una variante más de las acuarelas, aunque siempre ha sido usado y no ha pasado de moda.

Lo emplearon los iluminadores de manuscritos de la Edad Media, y varios artistas del siglo XVII, entre ellos Van Dyck (1599-1641), Gaspard Poussin (1615-75), y Van Huysum (1682-1749). Probablemente, fue Joseph Goupy (1689-1763), un pintor francés que residió en Londres, el que llevó el gouache a Inglaterra.

El veneciano Marco Ricci (1679-1729) y el florentino Zuccarelli (1702-88) vivieron también en Londres durante largos períodos, y emplearon el gouache para pintar paisajes de gran calidad. Zuccarelli tuvo una gran influencia sobre Paul Sandby (1725-1809), que además de ser un pionero de la acuarela, fue el primer exponente importante del gouache. Lo mismo que la acuarela, el gouache disfrutó de gran popularidad en la Inglaterra de finales del XVIII.

Muchos pintores modernos han usado gouache: Picasso (1881-1973), Henry Moore (nacido en 1898), Graham Sutherland (n. en 1903) y Peter Blake (artista) (n. en 1932)...

Características[editar]

Es distinto de la pintura transparente sobre papeles brillantes, pues se puede pintar con gouache y aplicando campos lisos, con líneas precisas, pero normalmente se utiliza para producir un efecto de pinceladas con un flujo espontáneo.

Un gouache bien pintado no debe tener gruesos empastes ni capas muy espesas de pintura, ya que puede agrietarse; sin embargo produce el efecto de ser más espeso de lo que en realidad es. Su luminosidad no depende de si la base es blanca o no, sino que su brillo está en la misma pintura. Debido a su opacidad, los colores claros pueden pintarse sobre los oscuros sin que estos aparezcan a través de los claros. Además, puede rebajarse en agua, dándole una transparencia parecida a la de la acuarela.[1]

Al igual que la acuarela, su medio (o agente aglutinante) es la goma arábiga,[2] aunque muchos gouaches modernos contienen plástico. El medio está ampliado con pigmento blanco, que hace opaca la pintura. Esto significa eliminar algunas de las limitaciones impuestas por la acuarela transparente: es posible aplicar pintura clara sobre oscura, y construir un cuadro con colores más sólidos.[1]

La pintura con gouache tiene menos luminosidad que la acuarela, pero es muy apropiada para pintar temas que requieran mucha elaboración, ya que el artista puede trabajar "a partir de los oscuros": aplicando primero los colores más oscuros y pudiendo añadir después los más claros. Es un proceso inverso al de pintar con acuarelas.

Superficies[editar]

Papel[editar]

Todos los papeles recomendados para la acuarela pura son adecuados para el gouache, aunque a la inversa no es cierto. La opacidad del gouache permite utilizar papeles más oscuros, como el Ingres y el Michallet. También da resultados sobre papel coloreado de cartel, y papel de envolver de Manila. Los papeles más ligeros deben tensarse, lo mismo que para la acuarela.

Tableros[editar]

Los tableros preparados para acuarela sirven también para el gouache, aunque también se pueden usar de tonos más oscuros. Pueden obtenerse buenos resultados sobre cartón áspero, sin encolar: la pintura tiende a hundirse en él, pero esto puede impedirse aplicando una capa delgada de goma.

Pinturas y equipo[editar]

Gouache[editar]

Los colores del gouache se venden en tubos y en frascos. Los frascos suelen tener la etiqueta de "Colores de Diseñador". Existe una enorme variedad de colores, pero una paleta limitada se adapta a muchos estilos.

Una paleta adecuada para casi todos los temas y estilos sería la siguiente: Blanco; Ocre o amarillo o Amarillo de Nápoles; Amarillo de Cadmio; Verde esmeralda; Rojo cadmio; Siena tostado; Sombra natural; Azul cobalto; Negro. Los colores de cadmio y de cobalto resultan caros; muchos fabricantes hacen sucedáneos más baratos que funcionan bien.

Colores de póster y en polvo[editar]

Lo mismo que el guache, los colores de póster se hacen con pigmento blanco, que los vuelve opacos. Sin embargo son menos de fiar que el gouache de artistas o diseñadores, y no son recomendables para pinturas de calidad, que deben durar. Los colores en polvo que se usan en algunos colegios son también opacos, pero les falta permanencia y calidad.

Pinceles y caballetes[editar]

Todos los pinceles, tableros de dibujo y caballetes empleados para acuarelas sirven igualmente para el gouache. Para aplicar pintura espesa conviene usar pinceles redondos de cerda.

Actualidad[editar]

En la actualidad, el gouache se usa profusamente en ilustraciones comerciales, reproducidas en libros y revistas, y algunos surtidos de colores vienen marcados como "colores de diseñador". La opacidad del gouache permite aplicar zonas planas y limpias, que se reproducen muy bien con los modernos métodos de impresión. También lo emplean normalmente los pintores con aerógrafo.

Referencias[editar]

  1. a b c Mayer, Ralph (1993). Materiales y técnicas del arte. Juan Manuel Ibeas (trans.). Madrid: Tursen. ISBN 978-84-87756-17-7. 
  2. a b J. A. y L.; Guerra, Francisco; Verdaguer, Joaquín (1833). Método practico para el dibujo lavado, pintura de aguada y de iluminacion. Barcelona: [s.n.] Consultado el 17 de agosto de 2016. 

Bibliografía[editar]

Hayes, Colin. (1980). Guía completa de pintura y dibujo, técnicas y materiales. España: Hermann Blume Ediciones. ISBN 84-7214-275-2

Enlaces externos[editar]