Golpe de Estado del 11 de septiembre de 1922

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Saltar a: navegación, búsqueda

El golpe de Estado del 11 de septiembre de 1922 en Grecia fue un pronunciamiento por parte de ciertos oficiales de inclinaciones revolucionarias y antidinásticas tras la derrota militar a manos de la nueva República turca en la guerra de 1919-1923.[1]

Desarrollo[editar]

Stilianos Gonatas (centro) y Nikolaos Plastiras (derecha), en el otoño de 1922, tras el pronunciamiento militar.

Tras la derrota en Asia Menor el Grupo de Ejércitos Sur fue evacuado por mar a las islas de Quíos y Mitilene.[1] Allí ciertos jóvenes oficiales de grado intermedio, descontentos con la situación militar y la derrota y con el Ejército en disolución, decidieron formar un "comité revolucionario".[1] Los principales miembros eran el capitán del buque Lemnos, Dimitrios Fokas, el coronel Stilianos Gonatas, apolítico, y el coronel Nikolaos Plastiras, hasta entonces simpatizante de Eleftherios Venizelos.[1]

El 26 de septiembre de 1922 las noticias de la revuelta militar llegaron a Atenas.[1] Los rebeldes, en nombre del Ejército y la población de las islas donde habían sido evacuados, exigían la abdicación del rey Constantino I de Grecia, la renuncia del gobierno, la disolución del parlamento y el refuerzo del frente en Tracia.[1]

El príncipe Nicolás ante el amotinamiento de la Armada, solicitó a los británicos un navío de guerra para proteger a la familia real.[1] A las 7:30 el Lemnos, tras cruzar el Egeo, atracó en Lavrio y los dirigentes rebeldes exigían la aceptación de sus demandas antes de las 10:00 p.m.[2] El gobierno dimitió en pleno.[2] Los alzados dieron al rey un nuevo plazo, hasta las 5:00 del días siguiente para abdicar y el monarca, tras consultar con Ioannis Metaxás, accedió.[2]

La escasa resistencia al golpe desapareció hacia mediodía, cuando la abdicación fue publicada y a las 3 de la tarde juraba el nuevo soberano, Jorge II de Grecia.[2] El 28 de septiembre de 1922 el grueso de las tropas, 12.000 hombres, entró en la capital y el triunvirato de Gonatas, Plastiras y Focas se hizo con el gobierno.[3] Varios de los ministros monárquicos fueron inmediatamente detenidos.[3] Ante el temor de que fuesen inmediatamente ejecutados el embajador británico trató de mediar con los militares.[3] Los coroneles accedieron a la petición de los embajadores británico y francés de juzgar a los ministros con un tribunal civil y formar un nuevo gobierno civil, en la práctica un gobierno títere de los militares, encabezado por Sotirios Krokidas.[4]

Consecuencias[editar]

Constantino I de Grecia, expulsado definitivamente del trono por la revuelta militar, murió al año siguiente en el exilio.

El nuevo gobierno solicitó a Venizelos que le representase ante las potencias en la conferencia de paz que había de celebrarse el Lausana, petición que este aceptó.[5]

Mientras, Constantino abandonó el país, esta vez para siempre, la tarde del 30 de septiembre de 1922, muriendo al año siguiente en Palermo.[5]

Mientras, los turcos avanzaron hasta las líneas Aliadas en Çanakkale, causando varios días de tensión en los que pareció que habría un enfrentamiento entre ambas fuerzas.[6] Finalmente todas las partes alcanzaron un acuerdo por el que los griegos se retirarían al oeste del Maritsa y Tracia Oriental sería ocupada por tropas Aliadas hasta su traspaso a Turquía.[6] El acuerdo se firmó en Mudania el 11 de octubre de 1922.[6] El compromiso llevó a la caída del gabinete de coalición de David Lloyd George por el descontento de los conservadores, que le retiraron su apoyo.[6]

A la vez, gran cantidad de población cristiana abandonó Asia Menor, en parte expulsada por las autoridades turcas, que enviaron a batallones de trabajo a gran parte de la población masculina entre los 18 y los 45, donde muchos murieron.[6] Para cuando el éxodo acabó alrededor de 1.500.000 personas habían pasado a Grecia.[7] Parte de los refugiados provenían de Tracia, que gran parte de la población evacuó ante el miedo a la llegada de los turcos.[8]

El "Juicio de los Seis"[editar]

En la capital el 19 de octubre de 1922 se formó una comisión de investigación del desastre en la contienda presidida por Theodoros Pangalos, extremista y señal de que los más radicales de entre los alzados estaban tomando el poder.[9] El 23 se anunció que los acusados serían juzgados por un tribunal militar, lo que produjo sucesivas advertencias del embajador británico en contra de la ejecución de los detenidos.[9]

Las conclusiones de la comisión de Pangalos llevaron a la acusación de traición para los ministros Dimitrios Gounaris, Petros Protopapadakis, Nikolaos Stratos, Georgios Baltazzis y Nikolaos Theotokis, junto con los militares Georgios Hatzanestis, Jenofonte Stratigos y Michael Goudas.[10] Los cargos, muy variados pero incorrectos, servían para realizar un juicio político de los antivenicelistas y poner en evidencia a los ministros por su corrupción e incompetencia.[10] El juicio comenzó el 13 de noviembre de 1922, presidiendo el tribunal de diez oficiales el general Alexandros Othonaios.[11]

El 24 de noviembre de 1922, al acercarse el final del juicio, el embajador británico amenazó con romper relaciones diplomáticas si no se aceptaban las propuestas de clemencia británicas, lo que llevó a la dimisión en bloque del gobierno.[12] A pesar de la presión británica los dirigentes golpistas formaron un nuevo gobierno, esta vez con el propio Gonatas como primer ministro y Pangalos como ministro de Defensa, y dictaron sentencia condenatoria el 28 de noviembre de 1922.[12] A media mañana los condenados fueron trasladados a la colina de Goudi, a las afueras de la capital y fusilados.[13]

A pesar de que hubo otros juicios, no hubo más ejecuciones, en parte por presión británica.[14]

Evolución[editar]

Venizelos logró convencer a los jefes militares de volver a un gobierno civil y abandonar la idea de continuar la guerra en Tracia.[15] Poco a poco se asumió la idea de un intercambio de poblaciones con Turquía.[15]

Un año más tarde el rey fue exiliado al proclamarse la república.[15] La paz con Turquía se firmó finalmente el julio de 1923, en el Tratado de Lausana.[15] El 30 de enero de 1923 se había alcanzado un acuerdo para el intercambio forzoso de poblaciones por religión (los ortodoxos debían pasar a Grecia y los musulmanes a Turquía).[16]

Notas y referencias[editar]

  1. a b c d e f g Smith (1999), p. 312
  2. a b c d Smith (1999), p. 313
  3. a b c Smith (1999), p. 314
  4. Smith (1999), p. 315
  5. a b Smith (1999), p. 316
  6. a b c d e Smith (1999), p. 318
  7. Smith (1999), p. 319
  8. Smith (1999), p. 320
  9. a b Smith (1999), p. 322
  10. a b Smith (1999), p. 323
  11. Smith (1999), p. 324
  12. a b Smith (1999), p. 326
  13. Smith (1999), p. 328
  14. Smith (1999), p. 330
  15. a b c d Smith (1999), p. 334
  16. Smith (1999), p. 335

Bibliografía[editar]