Giraffatitan

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Saltar a: navegación, búsqueda
Symbol question.svg
 
Giraffatitan
Rango temporal: 150 Ma-145 Ma
Jurásico Superior
Naturkundemuseum Brachiosaurus brancai.jpg
Esqueleto expuesto en el Museo de Historia Natural de Berlín Berlín, Alemania.
Taxonomía
Reino: Animalia
Filo: Chordata
Clase: Reptilia
Superorden: Dinosauria
Orden: Saurischia
Suborden: Sauropodomorpha
Infraorden: Sauropoda
Familia: Brachiosauridae
Género: Giraffatitan
Paul, 1988
Especie: Giraffatitan brancai
(Janensch, 1914)
Sinonimia
[editar datos en Wikidata]

Giraffatitan, que significa "jirafa titán", es un género de saurópodos que vivió en el Jurásico superior, entre el Kimmeridgiense y el Titoniense en lo que actualmente es África. Inicialmente se le consideró una especie africana de Brachiosaurus (B. brancai), pero estudios posteriores descartaron esta clasificación. Giraffatitan es uno de los mayores animales que caminó sobre la faz de la Tierra. Su morfología y fisiología ha podido ser ampliamente estudiada debido al hallazgo de un esqueleto casi completo y muy bien conservado correspondiente a este género.

Descripción[editar]

Restauración artística de su posible apariencia en vida.

Giraffatitan brancai es un saurópodo de cuatro patas, herbívoro, de cuello largo, una cola relativamente corta y un cerebro y cráneo bastante pequeños. A diferencia de otros saurópodos, tenía una constitución similar a la de las actuales jirafas, con largas patas delanteras (en comparación a las traseras). Utilizaba su largo y robusto cuello para alimentarse de las copas de los árboles. Tenía unos dientes espatulados muy adecuados para su dieta. Su cráneo presenta bastantes agujeros, probablemente para reducir su peso, y una cresta característica. En cuanto a sus extremidades, el primer dedo de sus patas delanteras y los tres primeros de sus patas traseras tenían garras.[4]

Su contextura general es parecida a su pariente norteamericano Brachiosaurus altithorax, pero se puede apreciar un torso comparativamente más amplio en Brachiosaurus, y un cuello proporcionalmente más robusto y largo en Giraffatitan, además son apreciables numerosas diferencias anatómicas y proporcionales en el cráneo, las extremidades y la pelvis.[4] [5] [6]

Tamaño[editar]

Comparación entre Giraffatitan y un ser humano.

Durante décadas, Giraffatitan fue considerado mundialmente como el mayor dinosaurio conocido. Pero posteriormente se han descubierto varios titanosaurios gigantes (como Argentinosaurus) que sobrepasaban el tamaño de Giraffatitan. Más recientemente, se ha descubierto otro saurópodo posiblemente braquiosáurido, Sauroposeidon; basado en un esqueleto incompleto, que parece muy razonable que supere a Giraffatitan.

Basándose en el espécimen holotipo (HMN II), conocido por un esqueleto casi completo que se expone en el Museo de Historia Natural de Berlín, Giraffatitan se estima que alcanzó entre 21,8 y 23 metros de longitud y probablemente medía 13 m de altura hasta la cabeza.[7] [8] [9] Las estimaciones más recientes de su peso, basadas en modelos reconstruidos que toman en cuenta datos modernos de su osteología, como los sacos de aire y una finamente estimada masa muscular, calculan a este saurópodo en el rango de 23,2 a 39,5 toneladas.[3] [4] [9] [8] [10] [11]

Se conoce un segundo espécimen fragmentario (HMN XV2), conocido básicamente por un hueso de la extremidad trasera, el peroné, que proporcionalmente es un 13% más grande que el correspondiente al holotipo. Este nuevo ejemplar supondría que Giraffatitan alcanzaría mayores tamaños,[4] [12] rondando los 25-26 metros de largo y 15 m de alto,[7] Gregory S. Paul estima su peso en 45 toneladas.[13]

Clasificación[editar]

Réplica del cráneo de Giraffatitan exhibido en el Museo de Historia Natural de Berlín.

Giraffatitan brancai se clasificó inicialmente como una especie de Brachiosaurus, según Janensch, en 1914. Se le conoce por cinco esqueletos parciales, que incluyen al menos tres cráneos, recogidos cerca de Lindi, Tanzania, cerca de 1900. Vivió entre 145 y 150 millones de años atrás.

En 1988, Gregory S. Paul notó que la forma africana (su prototipo popular) mostraba diferencias significativas con la forma americana de Brachiosaurus, principalmente en sus vértebras y en su constitución más grácil. Paul usó estas diferencias para crear el subgénero que llamó Brachiosaurus (Giraffatitan) brancai. En 1991, George Olshevsky aseveró que las diferencias eran suficientes para crear el género Giraffatitan.[14]

Escápula de Giraffatitan en el Museum für Naturkunde, Berlín.

La descripción revisada de un cráneo de Brachiosaurus norteamericano, en 1998, aumentó las diferencias. Este cráneo, encontrado una centuria antes (es el cráneo que Marsh empleó en sus reconstrucciones de Brontosaurus), se identifica como "Brachiosaurus sp." y podría pertenecer a B. altithorax. El cráneo es más parecido al de Camarasaurus que el de Giraffatitan.[15]

La clasificación de Giraffatitan como género separado no fue muy popular entra los científicos al principio, al no basarse en comparaciones rigurosas. Sin embargo, Michael Taylor publicó una comparación detallada en 2009. Taylor mostró que "Brachiosaurus" brancai difería de B. altithorax en casi cada uno de los huesos comparados, y en todos los aspectos, validando Giraffatitan como un género separado.[4]

Filogenia

Cladograma de la familia Brachiosauridae, basado en el análisis filogenético de Michae D'Emic en 2012. Mostrando la posición sistemática de Giraffatitan.[16]

Brachiosauridae 

Europasaurus




Giraffatitan




Brachiosaurus




Abydosaurus



Cedarosaurus



Venenosaurus






Paleobiología[editar]

Cerebro[editar]

Como otros saurópodos, Giraffatitan tenía un cerebro relativamente pequeño, incluso cuando se considera su enorme tamaño corporal. Su bóveda craneal, espacio ocupado esencialmente por el cerebro, tenía un volumen de solo de 300 cm³; mientras que en los humanos ronda los 1350 cm³ y en Tyrannosaurus rex los 343 cm³.[17] [18] Un estudio de 2009 calculaba su cociente cerebro/cuerpo, un cálculo aproximado de la inteligencia posible, entre un 0,62 a 0,79, dependiendo de la estimación del tamaño utilizado. Giraffatitan es también similar a otros saurópodos en tener una ampliación del canal espinal sobre las caderas, lo que algunas de las fuentes antiguas refirieron engañosamente como "segundo cerebro".[19]

Posición de las fosas nasales[editar]

Various nostrils placement.
Reconstrucciones digitales de las distintas ubicaciones propuestas de las fosas nasales en la cabeza, las opciones B y C son las más probables.

La posición de las fosas nasales en la cabeza de Giraffatitan y en la mayoría de los saurópodos ha sido fuente controversia. Tradicionalmente, las grandes aberturas en la parte superior del cráneo han hecho pensar a los paleontólogos que era ahí donde se hallaban las fosas nasales. Pero estudios posteriores le han desacreditado fundamento a esta teoría de antaño, como en el paper de Lawrence Witmer en 2001, que señala que la fosa nasal en posición rostral (en la parte delantera del hocico) es una regla prácticamente invariable en los animales amniotas. La comparación realizada entre las aberturas craneales de los dinosaurios y otros diápsidos modernos, como las tortugas, aves y cocodrilos, demostró que casi independientemente de la longitud, tamaño o posición relativa de los huesos nasales, el orificio nasal se encuentra en la posición más cercana posible del hocico, e incluso puede ser empujada más a esta posición con el recubrimiento cartilaginoso de la estructura ósea. Varios caracteres en el hocico de los saurópodos, como en el caso de Giraffatitan, sugiere que ésta se encontraba óptimamente diseñada para la inserción de complejas estructuras carnosas y musculares, que hubiesen formado su fosa nasal, y posiblemente hasta una cámara de resonancia. Además la abundante presencia de finas y marcadas fisuras en el hocico, aluden a una abundante presencia de riego vascular, lo que aumenta la probabilidad que en realidad el orificio nasal estuviese en el hocico, en vez de al frente de los ojos.[20]

Metabolismo[editar]

Si Giraffatitan hubiese sido endotérmico (sangre caliente), habría tardado 10 años en alcanzar su madurez, pero si hubiese sido poiquilotermo (sangre fría) habría necesitado más de 100 años.[21] Como animal de sangre caliente, las demandas energéticas diarias de un braquiosaurio habrían sido enormes, necesitando probablemente comer más de 182 kilogramos de alimento por día. En cambio, si el braquiosaurio era completamente de sangre fría o una pasiva gigantotermia, habría necesitado mucho menos alimento para cubrir sus necesidades energéticas diarias. Algunos científicos han propuesto que los dinosaurios grandes como el braquiosaurio se mantenían calientes por su enorme tamaño (gigantotermia).[22]

Medio ambiente y comportamiento[editar]

Giraffatitan brancai adulto y juvenil.

Junto con la antigua teoría de que los orificios nasales de saurópodos como Giraffatitan se encontraban por encima de los ojos, se pensaba que estas funcionaban como una especie de esnórquel natural para respirar bajo el agua, ya que se consideraba que estos animales tenían que permanecer bajo el agua para sostener su enorme peso. Pero estudios posteriores han demostrado que la presión del agua en realidad habría impedido que el animal respire adecuadamente mientras estaba sumergido, y que sus pies eran demasiado estrechos para su uso eficiente en el fangoso suelo acuático. Además también se ha demostrado, mediante estudios de simulación biomecánica por ordenador, que animales terrestres cuadrúpedos mucho mayores que Giraffatitan, como Argentinosaurus, sí eran capaces de caminar eficientemente en suelo terrestre y que sus articulaciones soportasen su gran masa corporal.[23]

Giraffatitan fue uno de los más grandes dinosaurios en el Jurásico, viviendo en praderas llenas de helechos, bennetites y equisetos, moviéndose y alimentándose entre los vastos bosques de coníferas y cícadas, helechos con semilla y ginkgos.

Historia y Descubrimiento[editar]

Nativos con huesos de Giraffatitan en el África Oriental Alemana, cerca de la ciudad de Lindi, 1909.

Giraffatitan brancai fue nombrado y descrito por el paleontólogo alemán Werner Janensch en 1914 como Brachiosaurus brancai, basado en varios especímenes recuperados entre los años 1909 y 1912, incluyendo un esqueleto casi completo, de la formación Tendaguru, en la actual Tanzania. Los restos fueron depositados en dicho lugar entre hace 145 y 150 millones de años, durante finales del periodo Jurásico. Dentro del amplio material exhumado, habían tres cráneos, varios huesos de las patas, gran parte del cuello, vértebras dorsales y cervicales, dientes y costillas, que fueron posteriormente transportados hasta Alemania, ahí espécimen más famoso y completo alguna vez encontrado de Giraffatitan brancai (HMN SII) fue estudiado, descrito y montado en el Museo de Historia Natural de Berlín, todavía en exhibición.[1]

Importancia cultural[editar]

Esqueleto montado de Giraffatitan antes de su remodelación.

Giraffatitan es uno de los dinosaurios más conocidos entre los paleontólogos y el público en general, aunque con el antiguo nombre Brachiosaurus brancai. Un famoso espécimen de Giraffatitan brancai montado en el Museum für Naturkunde de Berlín es uno de los mayores, y de hecho el más alto, de los esqueletos que se han montado en el mundo, como acredita el libro Guinness de los récords, con una altura de 13,27 metros y 22,5 metros de largo. El esqueleto está compuesto a partir de huesos de distintos ejemplares proporcionados por las campañas de Werner Janensch en Tanzania.

Referencias[editar]

  1. a b Janensch, W. (1914). "Übersicht über der Wirbeltierfauna der Tendaguru-Schichten nebst einer kurzen Charakterisierung der neu aufgeführten Arten von Sauropoden." Archiv für Biontologie, 3 (1): 81–110.
  2. Kingham, R. F. (1962). «Studies of the sauropod dinosaur Astrodon Leidy». Washington Junior Academy of Science Proceedings, 1: 38-44 Resumen de la taxonomía en Paleobiology Database
  3. a b Paul, G.S. (1988). "The brachiosaur giants of the Morrison and Tendaguru with a description of a new subgenus, Giraffatitan, and a comparison of the world's largest dinosaurs". Hunteria, 2(3): 1–14.
  4. a b c d e Taylor, M.P. (2009). "A Re-evaluation of Brachiosaurus altithorax Riggs 1903 (Dinosauria, Sauropod) and its generic separation from Giraffatitan brancai (Janensh 1914)." Journal of Vertebrate Paleontology, 29(3): 787-806.
  5. Hartman, Scott (2014). «Sauropods and Kin: Brachiosaurus altithorax». Scott Hartman's Skeletal drawing.com. Consultado el 7 de julio de 2016. 
  6. Hartman, Scott (2014). «Sauropods and Kin: Giraffatitan brancai». Scott Hartman's Skeletal drawing.com. Consultado el 7 de julio de 2016. 
  7. a b Taylor, Mike (2 de junio de 2014). «How big was Brachiosaurus altithorax? I mean, really?». Sauropod Vertebra Picture of the Week. Consultado el 7 de julio de 2016. 
  8. a b Mazzetta, Gerardo V.; Christiansen, Per; Fariña, Richard A. (2004). «Giants and Bizarres: Body Size of Some Southern South American Cretaceous Dinosaurs» (PDF). Historical Biology 16 (2-4): 71–83. doi:10.1080/08912960410001715132. Consultado el 8 de enero de 2008. 
  9. a b Larramendi, Asier (2015). «Giraffatitan brancai». Consultado el 7 de julio de 2016. 
  10. Christiansen, P. (1997). "Feeding mechanisms of the sauropod dinosaurs Brachiosaurus, Camarasaurus, Diplodocus and Dicraeosaurus." Historical Biology, 14(3): 137-152.
  11. Campione, Nicolás E.; Evans, David C. (10 de julio de 2012). «A universal scaling relationship between body mass and proximal limb bone dimensions in quadrupedal terrestrial tetrapods». BioMed Central Biology 10 (1): 1. doi:10.1186/1741-7007-10-60. Consultado el 7 de julio de 2016. 
  12. Hartman, Scott (22 de julio de 2014). «Smackdown: Supersaurus vs. Giraffatitan and Diplodocus». Scott Hartman's Skeletal drawing.com. Consultado el 7 de julio de 2016. 
  13. Paul, Gregory S. (Marzo de 2010). «Gregory S. Paul's Dinosaur Mass Table». Consultado el 7 de julio de 2016. 
  14. Glut, D.F. (1997). «Brachiosaurus». Dinosaurs: The Encyclopedia. McFarland & Company. p. 218. ISBN 0-89950-917-7. 
  15. Carpenter, K. and Tidwell, V. (1998). "Preliminary description of a Brachiosaurus skull from Felch Quarry 1, Garden Park, Colorado." Pp. 69–84 in: Carpenter, K., Chure, D. and Kirkland, J. (eds.), The Upper Jurassic Morrison Formation: An Interdisciplinary Study. Modern Geology, 23(1-4).
  16. D'Emic, M. D. (2012). «The early evolution of titanosauriform sauropod dinosaurs». Zoological Journal of the Linnean Society 166 (3): 624-671. doi:10.1111/j.1096-3642.2012.00853.x. 
  17. Ross, Callum; Henneberg, Maciej (1995). «Basicranial flexion, relative brain size, and facial kyphosis in Homo sapiens and some fossil hominids». American Journal of Physical Anthropology 98 (4): 575-593. Consultado el 7 de julio de 2016. 
  18. Carabajal, Ariana; Canale, Juan (Septiembre de 2010). «Cranial endocast of the carcharodontosaurid theropod Giganotosaurus carolinii CORIA & SALGADO, 1995». Neues Jahrbuch für Geologie und Paläontologie (E. Schweizerbart'sche Verlagsbuchhandlung) 258 (2): 249-256. doi:10.1127/0077-7749/2010/0104. Consultado el 7 de julio de 2015. 
  19. Knoll, F. y Schwarz-Wings, D.(2009). «Palaeoneuroanatomy of Brachiosaurus». Annales de Paléontologie, 95(3): 165-175 doi: 10.1016/j.annpal.2009.06.001.
  20. Witmer, Lawrence (2001). «Nostril position in dinosaurs and other vertebrates and its significance for nasal function». Science 293 (5531): 850-853. Consultado el 7 de julio de 2016. 
  21. Case, T.J. (1978). «Speculations on the Growth Rate and Reproduction of Some Dinosaurs». Paleobiology 4 (3): 323. 
  22. Bailey, J.B. (1997). "Neural spine elongation in dinosaurs: Sailbacks or buffalo-backs?" Journal of Paleontology, 71(6): 1124-1146.
  23. Sellers, William; Margetts, Lee; Coria, Rodolfo; Manning, Phillip (30 de octubre de 2013). «March of the Titans: The Locomotor Capabilities of Sauropod Dinosaurs». PLoS ONE 8 (10). doi:10.1371/journal.pone.0078733. PMID 24348896. Consultado el 7 de julio de 2016.