George Mason

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Saltar a: navegación, búsqueda
George Mason
George Mason's portrait.png
Información personal
Nacimiento 11 de diciembre de 1725
en lo que hoy es el condado de Fairfax en las colonias británicas en América
Fallecimiento 7 de octubre de 1792
(66 años)
condado de Fairfax, Virginia, Estados Unidos
Nacionalidad Estadounidense Ver y modificar los datos en Wikidata
Religión Anglicanismo Ver y modificar los datos en Wikidata
Familia
Padres George Mason III
Ann Stevens Thomson
Cónyuge Ann Eilbeck (matr. 1750; fall. 1773)
Sarah Brent (matr. 1780; viu. 1792)
Hijos 12
Información profesional
Ocupación terrateniente
Firma Sig.g.mason.png
[editar datos en Wikidata]

George Mason (también mencionado como George Mason IV; 30 de noviembrejul./ 11 de diciembre de 1725greg.-7 de octubre de 1792) fue un político y hacendado de Virginia delegado a la convención constitucional de los Estados Unidos de 1787 y uno de tres representantes que rechazaron firmar la Constitución. Sus escritos en tenido una influencia significativa en el pensamiento y los acontecimientos políticos entorno a la fundación del país, como secciones substanciales de las resoluciones de Fairfax de 1774, la declaración de Virginia de 1776 y sus Objeciones a esta Constitución de gobierno (Objections to this Constitution of Government, 1787). La Declaración de Derechos de Virginia —de la que fue su principal autor— sirvió como base para la Carta de Derechos de los Estados Unidos, de la que es considerado su padre.

Nació en 1725, probablemente en lo que ahora es el condado de Fairfax (Virginia). Su padre murió cuando era joven y su madre administró las fincas de la familia hasta que alcanzó la mayoría de edad. Se casó en 1750, edificó la mansión Gunston Hall y vivió como escudero del condado supervisando sus tierras, familia y esclavos. Sirvió brevemente en la House of Burgesses (lit., «Cámara de los Burgueses», aunque en realidad se trataba del primero órgano legislativo de Virginia) y se involucró en asuntos comunitarios, algunas veces junto a su vecino George Washington. A medida que las tensiones entre la metrópoli y las colonias americanas crecían, Mason simpatizó con la causa independentista y utilizó su conocimiento y experiencia para ayudar a los revolucionarios, encontró alternativas a la ley del sello de 1765 y sirvió en la Cuarta Convención de 1775 y la Quinta Convención de 1776 celebradas en Virginia.

Preparó el primer borrador de la Declaración de Derechos en 1776 y sus palabras permanecieron en gran parte del texto aprobado por la Convención Revolucionaria de Virginia. Asimismo, redactó una constitución para ese estado. Thomas Jefferson y otros intentaron imponer sus ideas en la Convención, pero se dieron cuenta que Mason contaba con mayor apoyo. Durante la guerra, Mason participó en la cámara baja de la Asamblea General de Virginia, la Cámara de Delegados, pero —ante el enfado de Washington y otros— rechazó servir en el Congreso Continental en Filadelfia con la excusa de que tenía compromisos familiares y de salud.

Mason fue nombrado representante de su estado a la Convención Constitucional y viajó a Filadelfia, su único viaje de larga distancia fuera de Virginia. Muchas cláusulas en el documento a votación llevan su sello, ya que participó activamente en la convención meses antes de decidir que no podía firmarlo. En sus Objeciones, argumentó la falta de una carta de derechos más preponderante, pero también su apoyo a la abolición del tráfico de esclavos y solicitó una supermayoría para las leyes de navegación, pues estas obligarían a los exportadores de tabaco a utilizar buques estadounidenses, aunque más caros. Sin embargo, no convenció a sus colegas tanto en la Convención Constitucional de Filadelfia y la Convención Ratificadora de Richmond de 1788, pero su lucha para una carta de derechos llevó a James Madison a presentar un borrador durante el primer Congreso de 1789, que fue ratificado en 1791 un año antes de que Mason muriera. Después de muchos años en el olvido, Mason ahora es reconocido por sus contribuciones a los Estados Unidos y Virginia.

Ancestros y primeros años[editar]

Escudo de armas de George Mason.

En el Reino de Gran Bretaña, su bisabuelo, George Mason I (1629-1686), había sido cavalier, pero con la derrota militar de los realistas en la guerra civil, tuvo que huir a las colonias americanas en los años 1640 y 1650.[1]​ Era originario de Pershore, en el condado inglés de Worcestershire.[2]​ En las colonias se estableció en lo que ahora es el condado de Stafford (Virginia),[3]​ donde obtuvo terrenos como recompensa por traer a su cuadrilla a la colonia, ya que se otorgaban 50 acres (0.2 km²) por cada persona transportada a la colonia de Virginia.[4]​ Su hijo, George Mason II (1660-1716), fue el primero en mudarse a lo que en 1742 se convirtió en el condado de Fairfax, entonces en la frontera entre las zonas controladas por los ingleses y los nativos americanos. George Mason III (1690-1735) participó en la House of Burgesses (lit., «Cámara de los Burgueses») y, al igual que su padre, era teniente del condado de la milicia estatal.[3]​ La madre de George Mason IV, Ann Thomson Mason, era hija de un exprocurador general de Virginia que había emigrado de Londres y pertenecía a una familia aristócrata de Yorkshire.[5]

La familia Mason vivió en una Virginia colonial que contaba con pocos caminos, pues la mayor parte del comercio se hacía en la bahía de Chesapeake o a través de sus afluentes, como los ríos Potomac y Rappahannock. La mayor parte de los asentamientos se construían cerca de ríos, ya que con estos los hacendados podían comerciar con el mundo.[6]​ Así, la colonia de Virginia inicialmente desarrolló pocos pueblos, porque las fincas eran en gran medida autosuficientes y podría obtener lo que utilizaban sin necesidad de comprar en la zona. Incluso en la capital, Williamsburg, había poca actividad cuando la legislatura no estaba en sesión. La política local estaba dominada por poderosas familias terratenientes, como los Mason.[6]​ La economía de Virginia creció y se desplomó con el tabaco —el cultivo principal— que era cosechado principalmente para exportación a Gran Bretaña.[7]

En medio de esta situación, nació George Mason —cuarto con ese nombre— el 11 de diciembre de 1725.[8]​ Es posible el nacimiento ocurrió en la plantación de su padre en Dogue's Neck (más tarde Mason Neck),[9]​ pero esto es incierto, porque sus padres también vivían en otras tierras al otro lado del Potomac en Maryland.[10]

El 5 de marzo de 1735, George Mason III falleció cuando su barco se volcó mientras cruzaba el Potomac y su viuda —Ann— crio a su hijo George (entonces de 9 años) y a dos hermanos más jóvenes bajo una custodia compartida con el abogado John Mercer. Ann adquirió una propiedad en Chopawamsic Creek (hoy condado de Prince William) como su casa de campo y allí vivió con sus niños y administró las tierras que su hijo mayor controlaría al alcanzar los 21 años.[11]​ En 1736, George comenzó su educación con un tal Sr. Williams, contratado para enseñarle a cambio de 1000 libras (450 kg) de tabaco al año. Los estudios comenzaron en la casa de su madre, pero al año siguiente se alojó en casa de una mujer identificada como Sra. Simpson en Maryland y Williams fue trabajó como profesor hasta 1739.[11]​ En 1740, George estaba de nuevo en Chopawamsic, pero bajo la tutela de un Dr. Bridges. Los biógrafos especularan que este último era el misionero Charles Bridges, quien ayudó al desarrollo de escuelas en Gran Bretaña a través de la Sociedad para la Promoción del Conocimiento Cristiano (Society for Promoting Christian Knowledge) y que llegaron a América en 1731. Además, Mason y su hermano Thomson pasaban su tiempo libre en la biblioteca de Mercer —una de las más grandes de Virginia— y las conversaciones de Mercer y amantes de los libros que se reunían en ella probablemente contribuyó a su educación.[11]

Según Brent Tarter, Mercer era un hombre brillante de sólidas opiniones y las expresaba de maneras que a veces ofendían; Mason resultó similar de pensamiento y fácilmente se enojaba.[9]​ Alcanzó la mayoría de edad en 1746 y continuó residiendo en Chopawamsic con sus hermanos y su madre.[12]

Terrateniente en Virginia[editar]

Figura pública[editar]

Retrato de Mason en 1750.

Las obligaciones y funciones que acompañaban a su cargo de terrateniente local provenían de su padre y abuelo. En 1747, Mason ingresó a la Corte del Condado de Fairfax y elegido sacristán de la parroquia de Truro, cargo que desempeñó entre 1749-1785. Durante ese tiempo, debía comportarse ser un miembro de buena reputación de la comunión anglicana.[13]​ Por otro lado, participó en la milicia del condado hasta llegar eventualmente al rango del coronel. En 1748, intentó entrar en la House of Burgesses, aunque proceso fue tratado por miembros de mayor rango en el tribunal y Mason no tuvo éxito en ese momento; sin embargo, pudo ingresar en un segundo proceso en 1758.[14]

La corte del condado no solo resolvía casos civiles y penales, sino también asuntos más generales como impuestos locales. La membresía se reservó en su mayoría a los grandes terratenientes. Mason participó como juez durante en gran parte su vida, aunque fue excluido por no asistir al tribunal entre 1752-1764 y renunció en 1789 cuando el servicio continuo obligaba jurar sobre una Constitución que no apoyaba.[15]​ No obstante, cuando era miembro del tribunal, casi no llegaba a las reuniones. Joseph Horrell —en un artículo sobre el servicio de Mason en la corte— notó que él argumentaba problemas de salud y vivió alejado de cualquier de los accionistas principales del palacio de justicia del condado de Fairfax, edificio que se encontraba primero cerca de lo que hoy es Tysons Corner o luego en el nuevo asentamiento de Alexandria.[16]​ Robert Rutland —editor de los documentos de Mason— consideraba que el servicio judicial influyó en su pensamiento y escritura posteriores, pero Horrell niega esta hipótesis e indica que «si el tribunal de Fairfax hubiera proporcionaba un curso para la preparación temprana de Mason, [entonces se habría] distinguido principalmente por saltar las clases».[16]

Alexandria fue una de las ciudades de reciente creación en las que Mason estaba interesado: adquirió tres de los lotes originales a lo largo de las calles King y Royal y se convirtió en un administrador municipal en 1754. También sirvió como administrador de Dumfries, en el condado de Prince William, y tenía pensado comerciar allí y en Georgetown, en la orilla opuesta del Potomac.[17]

Escudero de Gunston Hall[editar]

El 4 de abril de 1750, Mason se casó con Ann Eibeck, hija única de William y Sarah Eibeck del condado de Charles (Maryland). Los Mason y Eibeck tenían propiedades adyacentes en Maryland y se habían aliado en transacciones de bienes raíces; al momento de su muerte en 1764, William Eilbeck era uno de los hombres más ricos en el condado de Charles. Mason vivía en Dogue's Neck cuando se casó, aunque no se conoce la ubicación exacta de su residencia.[18]​ George y Ann Mason tuvieron nueve hijos y todos sobrevivieron hasta la edad adulta. Ann murió en 1773 y, a juzgar por los testimonios que sobreviven, tuvo un «matrimonio feliz».[19]

La construcción de una nueva residencia, Gunston Hall, comenzó aproximadamente en 1755. El exterior, parecido a los edificios locales de la época, se basaba probablemente en los libros de arquitectura de Gran Bretaña que llegaban América para el uso de constructores locales; uno de esos artesanos, presumiblemente William Waite o James Wren, construyó Gunston Hall.[20]​ Mason se sentía orgulloso de los jardines que todavía rodean la residencia e incluyó dependencias, como alojamiento de esclavos, una escuela y cocinas, y alejados de estos cuatro grandes plantaciones, bosques, tiendas y otras instalaciones que hicieron autosuficiente a la propiedad.[21]

Mason evitó la dependencia excesiva del tabaco como fuente de ingresos y arrendó gran parte de sus tierras a agricultores contratados[22]​ y diversificó sus cultivos con la exportación de trigo a las Indias Occidentales Británicas, mientras la economía de Virginia se hundió debido a la sobreproducción de tabaco en los años 1760 y 1770. Mason fue pionero en la industria del vino de Virginia y contribuyó junto a otros compatriotas —como Thomas Jefferson— al esquema de Filippo Mazzei para cultivar uvas de vino en el país.[23]

Sello postal con una ilustración de Gunston Hall (1958).

En los siguientes años trató de expandir su tierra y su riqueza. Amplió los límites de la finca Gunston Hall, de modo que ocupó todo Dogue's Neck, que se conocía en esa zona como «Mason's Neck».[24]​ Uno de los proyectos en los que Mason estuvo involucrado durante la mayor parte de adultez fue Ohio Company, en la que invirtió parte de sus capitales en 1749 y se convirtió en tesorero en 1752 —un cargo que ocupó cuarenta años hasta su muerte en 1792—. Ohio Company había obtenido una concesión real por 200 000 acres (81 000 ha) para explorar cerca de las bifurcaciones del río Ohio (hoy en Pittsburgh).[25]​ Finalmente, la guerra, la revolución y las protestas por los competidores de Pensilvania frustraron los planes de Ohio Company. Aunque la empresa fracasó, Mason adquirió independientemente considerables propiedades en las territorios occidentales.[25]​ Su defensa ante las reivindicaciones de Pensilvania, Selections from the Virginia Charters (1772), estaba destinada a promover las demandas de Ohio Company, pero fue ampliamente apoyada como una defensa de los derechos de los estadounidenses contra los decretos británicos. La participación de Mason en Ohio Company también lo introdujo con muchos importantes virginianos, como su vecino del condado de Fairfax, George Washington.[25]

Mason y Washington fueron amigos durante muchos años, pero esto acabó cuando no lograron conciliar sus diferencias respecto a la Constitución federal. Peter R. Henriques —en su artículo sobre esta relación— sugirió que Mason aportó la amistad más que Washington, ya que le envió más cartas y regalos y se quedaba en algunas ocasiones en la plantación de Washington, aunque el motivo para esto último era porque Mount Vernon se ubica en el camino de Gunston Hall a Alexandria.[26]​ Además, continúa Henriques, debido a que Mason era más maduro, superior intelectualmente y dueño de una plantación floreciente y Washington tenía problemas para administrar Mount Vernon, no le habría sido conveniente al futuro personaje presidencial estar cerca de Mason.[26]​ Washington tenía un profundo respeto por el talento intelectual de Mason, varias veces le pidió su consejo y —en una carta de 1777 al enterarse de que Mason se estaba encargando de un asunto ante la Asamblea General de Virginia— comentó que «no conozco a alguien mejor cualificado [...] que el coronel Mason, y estaré muy contento de oír lo que ha tomado en [sus] mano[s]».[26]

A pesar de sus planes de participación en los bienes raíces de territorios occidentales, Mason se dio cuenta que la tierra era desbrozada y plantada con tabaco tan rápido que el mercado no tenía tiempo para expandirse, lo que significaba que su precio y calidad bajaría a medida que más capital se ocupaba en tierra y esclavos.[27]​ Aunque Mason era un esclavista, se opuso al sistema de esclavos en Virginia, pues consideraba que la importación de esclavos —junto con el aumento natural de la población— daría lugar a una enorme población de esclavos en Virginia. Un sistema de terrenos arrendados, aunque no tan rentable como el trabajo de esclavos, tendría «poco Problema y Riesgo [sic]».[27]

Pensador político[editar]

De burgués a revolucionario[editar]

Poco se sabe de las opiniones políticas de Mason antes de la década de 1760, cuando llegó a oponerse a las políticas coloniales británicas.[28]​ En 1758, Mason presentó su segunda petición de admisión a la House of Burgesses cuando George William Fairfax, quien ocupaba uno de los dos asientos para el condado de Fairfax, decidió no buscar la relección. En la votación también resultaron elegidos el hermano de Mason, Thomson (por el condado de Stafford), George Washington (por el condado de Frederick donde estaba estacionado como comandante de la milicia de Virginia mientras continuaba la guerra franco-india) y Richard Henry Lee, quien trabajó de cerca con Mason debido a sus profesiones similares.[29]

Salón de reuniones de la House of Burgesses en Williamsburg.

Cuando la legislatura se reunió, George Mason fue asignado inicialmente a un comité que se ocupaba de preparar milicias adicionales en tiempos de guerra. En 1759, ingresó en el poderoso Comité de Privilegios y Elecciones y, al siguiente año, en el Comité de Proposiciones y Quejas, que examinó mayoritariamente asuntos locales.[30]​ En el tiempo en que estuvo en esos grupos trató varias preocupaciones locales: por ejemplo, presentó una petición de los hacendados del condado de Fairfax contra la aplicación de impuestos a un muelle de tabaco en Alexandria, pues consideraban que ese dinero se podía obtener con honorarios del muellaje.[30]​ También desempeñó un papel importante en las deliberaciones para la división del condado de Prince William como asentamiento abierto, pues, en marzo de 1759, el condado de Fauquier fue creado por una segregación legislativa. En la discusión, Mason se opuso a los intereses de la familia de Thomas Fairfax de ampliar el territorio de condados adyacentes con el territorio segregado de Prince William. Este pleito pudo haber influido en la decisión de Mason de no postularse a la relección en 1761.[30]​ El biógrafo de Mason, Jeff Broadwater, señaló que las tareas del comité al que pertenecía Mason reflejaban el respeto que sus colegas le tenían, o al menos el potencial que le veían. Para Broadwater, no resulta sorprendente que Mason no buscara la relección, ya que no asistió a las sesiones entre 1759 y 1761.[31]

Aunque los británicos vencieron a los franceses en la guerra, el gobierno del rey Jorge III sentía que las colonias norteamericanas no estaban retribuyéndoles porque recibían pocos ingresos fiscales directos de estas. La ley del azúcar de 1764 tuvo un gran impacto en Nueva Inglaterra, pero no causó objeción a nivel general.[32]​ La ley del sello del año siguiente afectó a las trece colonias, ya que involucraba el timbre fiscal en los papeles empleados por comerciantes y juristas. Cuando la House of Burgesses recibió la noticia de la aprobación de esta ley, decidió responder con las «resoluciones de Virginia», en las que afirmaban que los virginianos tenían los mismos derechos si residían en Gran Bretaña y que solo pagarían impuestos aprobados por ellos mismos o por sus representantes electos. Las resoluciones fueron redactadas principalmente por un miembro novato que representaba al condado de Louisa y con una retórica vehemente, Patrick Henry.[32]

Lentamente, Mason pasó de examinar asuntos secundarios a invocarse en la política estatal de Virginia, aunque su comentario en respuesta a la ley del sello, a la cual se oponía, se caracteriza por la inclusión de sus opiniones antiesclavistas. George Washington o George William Fairfax —ambos burgueses del condado de Fairfax— no le consultaron qué hacer para solucionar esta crisis,[33]​ pues en el pasado lo hacían con frecuencia. Mason esbozó una ley para permitir que una de las acciones judiciales más comunes, replevin o «demandar y traspasar», se redactar sin papel sellado y envió el borrador a George Washington para contar el apoyo de los legisladores. Esta acción contribuyó a un boicot de los sellos. Con los tribunales y el comercio paralizados, el Parlamento británico derogó la ley del sello en 1766, pero continuó ratificando el deber de las colonias a tributar.[32]

Tras la revocación, un comité de comerciantes londinenses emitió una carta pública a los estadounidenses, advirtiéndoles que no el asunto no se quedaría así. Mason publicó una respuesta en junio de 1766 en la que satirizó la posición británica: «Tenemos, con infinita Dificultad y Fatiga[, que] disculparles esta vez; hacer lo que tu Papá y Mamá manden [sic], y apresurar[nos] a devolverles sus agradecidas Expresiones de gratitud por condescendencia de permitirte conservar lo que es suyo».[34]​ Las «leyes de Townshend» de 1767 fueron el siguiente intento de los británicos para exigir tributos a las colonias, colocaron deberes sobre sustancias como el plomo y el vidrio y provocaron alzamiento en las colonias septentrionales por un boicot de las mercancías británicas.[35]​ Los virginianos, muy dependientes de las mercancías importadas de Gran Bretaña, eran menos entusiastas y —debido a que los hacendados locales tendían a recibir mercancías en sus desembarques fluviales— un boicot sería difícil de producirse. En abril de 1769, Washington envió una copia de una resolución de Filadelfia a Mason en la que pedía su consejo sobre qué acción debía tomar Virginia. Se desconoce quién adaptó ese texto para su uso en Virginia (Broadwater concluyó que era Mason), pero la respuesta enviada a Washington era un borrador corregido el 23 de abril de 1769.[35]​ Washington se dirigió a Williamsburg, pero el gobernador Norborne Berkeley disolvió la legislatura por las resoluciones radicales que estaban aprobando. Los burgueses se retiraron a una taberna cercana y apoyaron un acuerdo de no importación basado en el documento de Mason.[35]

Aunque la resolución no era tan enérgica como le hubiera gustado a Mason, mencionaba que Virginia amenazaría con cortar el tráfico de tabaco, algo en lo que Mason avaló en los años siguientes. La derogación de la mayoría de los leyes de Townshend (con excepción la sección relacionada al té) hizo más difícil su cometido. En marzo de 1773, su esposa Ann murió de una enfermedad contraída en su embarazo. Mason era el padre de nueve hijos y sus compromisos familiares lo hicieron más renuente a aceptar cargos políticos que lo alejarían de Gunston Hall.[36]

En mayo de 1774, estaba en Williamsburg en el negocio de bienes raíces y acababa de llegar la noticia de la aprobación de las leyes intolerables —como los estadounidenses apodaban la respuesta británica por el motín del té de Boston—. Un grupo de legisladores —entre ellos Lee, Henry y Jefferson— le pidieron a Mason que se uniera a ellos para planear acciones de hecho. Los burgueses aprobaron una resolución por un día de ayuno y oración para obtener la intervención divina contra la «destrucción de nuestros derechos civiles», pero el gobernador John Murray disolvió la legislatura en lugar de aceptar la moción. Es posible que Mason participó en la redacción de la resolución y también se uniera a los legisladores en una reunión en la taberna Raleigh después de la disolución.[37][38]

Unos cuantos políticos de la disuelta House of Burgesses solicitaron nueva elecciones para los burgueses y delegados de la colonia y en el condado de Fairfax la fecha de votación se fijó para el 5 de julio de 1774. Washington planeó postularse e intentó convencer a Mason o Bryan Fairfax de participar, pero ambos hombres declinaron la idea. Washington se reunió ese día con otros líderes locales (entre ellos, probablemente, Mason) en Alexandria y seleccionó un comité para redactar un conjunto de resoluciones, que Washington esperaba «definir nuestros Derechos Constitucionales».[39]​ El resultado, las «resoluciones de Fairfax» fueron redactadas principalmente por Mason. El 17 de julio, se reunió con el recientemente elegido Washington en Mount Vernon y, al día siguiente, ambos cabalgaron a Alexandria.[40]​ Las 24 proposiciones de las resoluciones manifestaban lealtad a la Corona británica, pero rechazaban el derecho del Parlamento a legislar para colonias, que habían sido financiadas con fondos privados y habían recibido privilegios del monarca. Las resoluciones convocaron a un congreso continental. Si los americanos no recibieran compensación para el 1 de noviembre, las exportaciones —incluida la del tabaco— se interrumpirían.[40]​ Los titulares de pleno dominio del condado de Fairfax aprobaron las resoluciones y convocaron a Mason y Washington en un comité especial urgente en Alexandria. Según el historiador de la Virginia colonial, Hugh Grigsby, Mason «hizo su primer gran movimiento en el teatro de la revolución».[40]

Washington llevó las resoluciones a la primera Convención de Virginia en Williamsburg y, aunque los delegados hicieron algunos cambios, el documento sigue la línea argumental de las resoluciones de Fairfax y el plan de no exportación de tabaco que Mason había propuesto algunos años antes. La convención eligió representantes al primer Congreso Continental en Filadelfia —entre ellos Lee, Washington y Henry— y en octubre de 1774 el Congreso aprobó un embargo similar.[41]

Entre 1774 y 1775, buena parte de los esfuerzos de Mason se enfocaron en organizar una milicia independiente del gobierno británico. En enero de 1775, Washington estaba preparando un ejército pequeño y junto a Mason compraron pólvora para la compañía.[42]​ En sus escritos, Mason avaló la elección anual de oficiales de la milicia, algo que más tarde se reflejarían en la Declaración de Derechos de Virginia: «Llegamos iguales a este mundo y de él saldremos de la misma manera. Por naturaleza, los hombres nacen igualmente libres e independientes».[42]

Washington dejó vacante su cargo en la delegación del condado de Fairfax de la tercera Convención de Virginia cuando fue elegido representante al segundo Congreso Continental y, en mayo de 1775, escribió desde Filadelfia solicitando un remplazo.[43]​ En ese momento, las batallas de Lexington y Concord había dejado grandes bajas en los bandos coloniales y británicos. Mason no quería participar en la elección por razones de salud y dijo no podía abandonar a sus hijos. Sin embargo, fue elegido y viajó a Richmond que contaba con una mejor protección ante un posible ataque británico porque se localiza más tierra adentro que Williamsburg.[43]

La convención de Richmond comenzó en julio de 1775 y Mason fue asignado a comités muy importantes, como uno que intentó reclutar un ejército para proteger la colonia. Según Robert A. Rutland, «enfermo o sano, Mason era necesario por sus habilidades».[44]​ Mason patrocinó una medida de no exportación que fue aprobada por una amplia mayoría, pero se derogó posteriormente en la sesión para coordinar con otra similar de Maryland.[45]​ A pesar de la presión de muchos delegados, Mason rechazó entrar en una elección la delegación al Congreso Continental en lugar que Washington, pues este último se convirtió en comandante general del Ejército Continental. Sin embargo, Mason no pudo evitar su designación al Comité de Seguridad, un poderoso grupo que asumió muchas funciones en medio del vacío gubernamental. No pudo renunciar a este comité porque su solicitud fue denegada.[45]

Declaración de Derechos[editar]

La enfermedad obligó a Mason a ausentarse del Comité de Seguridad durante varias semanas en 1775 y no asistió a la cuarta onvención, celebrada en diciembre de 1775 y enero de 1776. Con la independencia de Gran Bretaña ampliamente aceptada por los principales terratenientes virginianos,[9]​ la quinta convención a reunirse en mayo de 1776 en Williamsburg tendría que decidir cómo se administraría Virginia a partir de ese momento, ya que el gobierno colonial estaba prácticamente paralizado.[46]​ En consecuencia, la asamblea consideró importante que Richard Henry Lee dispuso dedicar su retiro temporal del Congreso Continental para participar en la convención; Jefferson intentó, pero no consiguió, hacer lo mismo para ausentarse del Congreso también. Otros políticos elegidos para la convención fueron Henry, George Wythe y James Madison, un joven delegado del condado de Orange.[46]​ Mason resultó elegido para el condado de Fairfax, aunque con mucha dificultad.[47]

That all men are born equally free and independent, and have certain inherent natural Rights, of which they cannot by any Compact, deprive or divest their Posterity; among which are the Enjoyment of Life and Liberty, with the Means of acquiring and possessing Property, and pursuing and obtaining Happiness and Safety.
—Borrador del primer artículo en la Declaración de Derechos de Virginia (George Mason, 1776).[48]

En mayo de 1776, esa convención acordó unánimemente que Jefferson y otros delegados de Virginia al Congreso solicitaran «una Declaración de Independencia clara y completa».[49]​ Al mismo tiempo, la convención decidió aprobar una declaración de derechos.[50]​ Debido a su mala salud, Mason no llegó hasta el 18 de mayo de 1776, después de la votación, pero fue asignado a un comité encabezado por Archibald Cary, quien iba a redactar una declaración de derechos y una constitución.[51]​ Mason se mostró escéptico de que el comité de Cary —treinta personas— pudiera componer colectivamente algo que valiera la pena, pero se sorprendió de lo rápido que lo hicieron —aunque su participación influyó en esa velocidad—.[51]​ El 24 de mayo, el presidente de la convención Edmund Pendleton escribió a Jefferson sobre las deliberaciones del comité, «ya que Coro.[nel] Mason parece tener el dominio en la gran obra, tengo esperanzas Optimistas de que se enmarcará de manera como para Responder a su fin [sic], Prosperidad para la Comunidad y Seguridad a los Individuos».[51]

Mientras trabajaba en una habitación de la taberna de Raleigh, Mason redactó una declaración de derechos y un plan de gobierno con el propósito de evitar que se presentaran propuestas frívolas sin posibilidad de aprobación. Años después, el abogado Edmund Randolph recordó que el proyecto de Mason «engulló al resto».[52]​ La Declaración de Derechos de Virginia y la Constitución de Virginia de 1776 fueron obras colectivas, pero Mason fue el autor principal. Probablemente, trabajó estrechamente con Thomas Ludwell Lee, ya que el primer borrador sobreviviente muestra que los primeros diez artículos tienen la letra de Mason, pero los siguientes dos fueron escritos por Lee. El borrador de la Declaración de Derechos se basó en tres documentos jurídicos ingleses: la Carta Magna, la Petición de Derechos de 1628 y la Declaración de Derechos de 1689. El primer artículo de Mason fue parafraseado por Jefferson poco después en la redacción de la Declaración de Independencia de los Estados Unidos.[53]

A partir del primer artículo, en el que catalogó los derechos del hombre, Mason derivó los siguientes artículos y explicó que el papel del gobierno es asegurar y proteger esos derechos y, si no lo hace, el pueblo tiene el derecho de enmendarlos o abolirlos.[54]​ La propiedad no puede ser expropiada para uso público sin el consentimiento del propietario y un ciudadano solo puede estar obligado por una ley aprobada por esa misma persona o por representantes elegidos. Si se le acusaba, la persona tenía derecho a un juicio rápido y local, basado en una acusación que se le hizo saber previamente, con derecho a pedir pruebas y testigos a su favor.[54]

El plan para una constitución de Virginia fue posible por las propuestas de Thomas Jefferson (en la imagen) y otros.

Cuando la convención comenzó a debatir la declaración, rápidamente se atascó en la primera oración del artículo 1, porque los conservadores temían que los esclavos fueran considerados iguales a sus amos. Esto fue resuelto por la convención al añadir las palabras «cuando entran en una situación de sociedad», excluyendo así a los esclavos. Mason intervino activamente en los cinco días de debate, con una oratoria descrita por un testigo como «ni fluida ni tranquila, pero su lenguaje fuerte, su estilo más impresionante, y fortalecido por un poco de cinismo mordaz cuando la provocación lo hacía oportuno».[55]​ La Declaración de Derechos fue aprobada por la convención el 12 de junio de 1776.[56]

En años posteriores, hubo una oleada de declaraciones contradictorias de los miembros de la convención (incluyendo Mason) sobre quién compuso esos artículos. Randolph acreditó a Henry los artículos 15 y 16, pero este último (que trata con la libertad de religión) fue escrito por Madison.[57]​ Mason había imitado a la jurisprudencia inglesa en la redacción de un párrafo que exigía la tolerancia de las religiones minoritarias, pero Madison insistía en la plena libertad religiosa y al final Mason apoyó la enmienda de Madison.[56]

El proyecto del comité, probablemente en su escrito principalmente por Mason, se propagó ampliamente (a diferencia de la versión final) y las palabras de Mason «los hombres nacen igualmente libres e independientes» se reprodujeron más tarde en las constituciones estatales, desde Pensilvania hasta Montana; Jefferson ajustó la prosa e incluyó las palabras en la Declaración de Independencia.[58]​ En 1778, Mason escribió que la Declaración de Derechos «fue imitada de cerca por los otros Estados Unidos».[59]​ Sobre esto hacía referencia a que siete de los estados originales, y Vermont, se unieron a Virginia en la promulgación de una carta de derechos. Cuatro de esos derechos fueron incorporados tal cual en las constituciones estatales. En 1778, en Massachusetts los votantes rechazaron una constitución redactada por una convención, pues la oposición insistió en que una carta de derechos tenía mayor prioridad.[60]

Constitución de Virginia[editar]

Antes de que la convención aprobara la Declaración de Derechos, Mason estaba preparando en una constitución para Virginia.[53]​ No era el único que dedicaba tiempo a este documento; por ejemplo, Jefferson envió varias versiones desde Filadelfia, una de las cuales suministró el preámbulo de la constitución final. Meriwether Smith, del condado de Essex, también pudo haber preparado un borrador, pero se desconoce su paradero.[61]​ La texto original de Mason tampoco se conoce y su contribución al borrador final también es incierta. Sin embargo, el 22 de junio de 1776 el gobernador William Fleming envió a Jefferson una copia del borrador del comité de Cary, diciéndole que «el plan impreso incluido [sic] fue preparado por el Coro.[nel] G. Mason y presentado por él ante el comité».[61]

Mason había presentado su estrategia en algún momento entre el 8 y el 10 de junio de 1776.[62]​ Nombró al nuevo estado Commonwealth of Virginia («Mancomunidad de Virginia»), un nombre que eligió para indicar que el poder provenía de la población. La constitución establecía una Cámara de Delegados por elección popular y anual entre hombres que poseían o alquilaban bienes o que habían sido padres de tres o más virginianos. La mayor parte del poder gubernamental residiría en la Cámara de Delegados —el gobernador ni siquiera podría vetar un proyecto de ley y solo podía actuar como jefe de la milicia estatal con la asesoría de su Junta de Estado, cuyos miembros eran elegidos por la legislatura—.[62]​ El proyecto fue examinado por el comité y este emitió un informe el 24 de junio, día en el que se incluyeron el preámbulo de Jefferson y varias enmiendas escritas por él. George Wythe —quien defendía el proyecto de Jefferson ante el comité— vio que la discusión había avanzado tanto que los miembros solo estaban dispuestos a ceder ante Jefferson en algunos puntos.[62]​ El pleno de convención consideró el documento entre el 26 y el 28 de junio y lo firmó al día siguiente. Un día antes de la aprobación de la constitución por unanimidad, Richard Henry Lee escribió: «He tenido el placer de ver nuestro nuevo plan de Gobierno ir por buen camino. Este día pondr[é] una mano de acabado. En gran medida, ha sido muy democrático».[62]

Cuando la convención eligió a Patrick Henry como el primer gobernador de Virginia después de la independencia, Mason lideró a un comité para informar a Henry de su elección[63]​ y le presentó críticas a la constitución. Edmund Randolph escribió más tarde que las imperfecciones del documento indicaban que incluso «una mente tan grande como la de Mason» no era inmune a «descuidos y negligencias», pues la constitución no tenía un proceso de enmienda y concedía a dos delegados a cada condado sin tomar en cuenta el tamaño de la población.[64]​ La constitución de 1776 permaneció en vigor hasta 1830 cuando otra convención la remplazó.[65]​ Según Henry C. Riely, «la Constitución de Virginia de 1776 —cualquiera que haya sido la cuestión planteada mucho después sobre la contribución de otros grandes líderes— se encuentra bajo la autoridad de Jefferson, Madison y Randolph —por mencionar solo la autoridad suprema— como su creación».[66]

Legislador en tiempos de guerra[editar]

Carta de Mason a Washington (1776) en la que felicita al general por su victoria en el asedio de Boston.

Durante la guerra revolucionaria, Mason se dedicó a proteger el condado de Fairfax y los ríos de Virginia, ya que varias veces los británicos asaltaron zonas a lo largo del Potomac. El control de los ríos y de la bahía de Chesapeake era importante, pues los virginianos intentaron conseguir divisa extranjeras al negociar tabaco con los franceses y otras europeas.[67]​ En general, la exportación de tabaco a través de las Indias Occidentales, permitió a Mason y otros obtener —a través de Francia y Holanda— artículos de fabricación británica, como telas, estampados, medicinas y herramientas.[67]

Mason fue miembro de la Casa de Delegados de 1776 a 1781 —su servicio político más largo fuera del condado de Fairfax, el cual representó en Richmond—.[68]​ El cargo que dejó vacío en el condado de Fairfax fue ocupado varias veces: Jackie Custis —hijastro de Washington— resultó elegido al final de la guerra, pero Mason se mantuvo como la opción más popular del condado. Sin embargo, su salud le hacía perder reuniones de la legislatura o llegar días o semanas tarde.[69]​ En 1777 fue asignado a un comité para revisar las leyes de Virginia, con la expectativa de que Mason corrigiera el código penal y la ley de tierras. Sin embargo, Mason solo sirvió algunos meses en el comité antes de renunciar, pues argumentó que no era abogado para asumir esto; la mayor parte del trabajo recayó en Jefferson (había regresado de Filadelfia), Pendleton y Wythe.[70]​ Debido al malestar causado por una inoculación fallida de viruela, Mason faltó a parte de las sesiones legislativas en la primavera de 1777. En su ausencia, el 22 de mayo los delegados lo eligieron al Congreso Continental. Sin embargo, debido a que posiblemente estaba enojado porque Lee no fue seleccionado, rechazó la decisión porque necesitaba estar en casa y que no podía dimitir de la Asamblea General sin el permiso de sus electores. Lee fue elegido en su lugar.[70]

Esto no terminó con el deseo de los políticos virginianos de enviar a Mason al Congreso Continental.[71]​ En 1779, Lee renunció al Congreso, no sin antes expresar su deseo de que Mason, Wythe o Jefferson lo reemplazaran en Filadelfia. El general Washington estaba frustrado por la renuencia de muchos hombres talentosos en el Congreso[71]​ y, en una carta a Benjamin Harrison, dijo que los estados «deberían obligar a sus mejores hombres a asistir al Congreso [...] ¿Dónde están Mason, Wythe, Jefferson, Nicholas, Pendleton, Nelson?». Washington envió una carta a Mason, en la que dijo:

Where are our men of abilities? Why do they not come forth to serve their Country? Let this voice my dear Sir call upon you—Jefferson & others—do not from a mistaken opinion that we are about to set down under our own Vine and our own fig tree let our heretofore noble struggle end in ignomy.[71]

¿Dónde están nuestros hombres de habilidades? ¿Por qué no salen a servir a su país? Permita que esta voz, mi estimado Señor, os invoque —Jefferson y otros—[,] no por una opinión equivocada de que estamos a punto de plantar bajo nuestra Vid y nuestra propia [a] higuera nuestra noble lucha [y] termine en la ignomía.

A pesar de las súplicas de Washington, Mason permaneció en Virginia, plagado de enfermedades y muy ocupado, tanto en el Comité de Seguridad como en otros lugares defendiendo el condado de Fairfax. La mayor parte de la legislación introducida por Mason en la Cámara de Delegados estaba relacionada con la guerra, frecuentemente destinada a conseguir más soldados o dinero que el Congreso necesitaba para el Ejército Continental de Washington.[72]​ Los nuevos gobiernos federales y estatales, con poco dinero en efectivo, empezaron a emitir más papel moneda. En 1777, el valor del papel moneda en Virginia había caído precipitadamente y Mason ideó un plan para la devaluación con un impuesto sobre bienes raíces.[73]​ Debido a problemas de salud, tardó tres semanas en llegar a Richmond, algo que frustró de Washington porque confiaba en sus conocimientos sobre asuntos financieros. Washington, en una carta a Custis, escribió: «Es mucho desear que se pueda aplicar un remedio a la depreciación de nuestra moneda [...] No conozco alguien más capacitado para hacer esto que el coronel Mason».[73]

Mason seguía interesado en asuntos al oeste de la frontera y esperaba en vano rescatar la concesión de tierras de Ohio Company. Junto a Jefferson, estuvo entre los pocos delegados que se enteraron de la expedición de George Rogers Clark para consolidad el control de las tierras al norte del río Ohio. Mason y Jefferson aseguraron que la legislación autorizara al gobernador Henry a defenderse contra enemigos occidentales, aunque no especificaron quiénes eran. La expedición tuvo éxito y Mason recibió un informe de Clark.[74]​ Mason trató de limar las asperezas entre Virginia y otros estados y aunque sentía el acuerdo de 1780 sobre la disputa fronteriza con Pensilvania —la línea Mason-Dixon (no llamada así por George Mason) era desfavorable para Virginia— la votó a favor con entusiasmo.[75]​ También en 1780, volvió a casarse, esta vez con Sarah Brent de una plantación cercana, de 52 años y que no había estado casada antes. Fue un matrimonio de conveniencia, porque ella podría hacerse cargo de la crianza de los muchos hijos de Mason.[76]

Período de paz (1781-1786)[editar]

Con la firma del Tratado de París de 1783, la situación en el Potomac había vuelto a la normalidad. Entre la élite que regresó estaba Madison, quien visitó Gunston Hall en diciembre de 1783, después de regresar del Congreso en Filadelfia. Los Artículos de la Confederación de 1781 crearon el vínculo federal entre los nuevos estados, pero tenía sus defectos; Madison quería una estructura federal más sólida y procuró el equilibrio apropiado entre los derechos federales y estatales.[77]​ Después de la reunión, vio que Mason estaba dispuesto a considerar un impuesto federal, aunque Madison temía que el asunto ofendiera a su anfitrión y escribiera a Jefferson contándole lo que discutieron. Ese mismo mes, Mason pasó la Navidad en Mount Vernon (la única finca más grande que la suya en el condado de Fairfax). Otro invitado en esa hacienda lo describió como «flaco en la figura, pero no alto, y tiene una gran cabeza y ojos grises [y] claros».[77][78]​ Mason conservó su influencia política en Virginia: en 1783, Patrick Henry fue elegido para la Cámara de Delegados y Mason le escribió una carta llena de consejos cuando ese órgano legislativo inició sesiones.[79]

En 1784 rechazó las intento para incluirlo en la Cámara de Delegados en 1784 y dijo que si lo enviaban a Richmond sería «una invasión opresiva e injusta de mi libertad personal». Su respuesta decepcionó a Jefferson, quien esperaba que la legislatura modificara las leyes sobre tierra y así atraerían a Mason a Richmond.[78]​ Sin embargo, los legisladores nombraron a Mason comisionado para negociar con Maryland sobre la navegación del Potomac. Mason pasó mucho tiempo trabajando en esto y llegó a un acuerdo con los representantes de Maryland en la reunión de marzo de 1785, conocida como la conferencia de Mount Vernon. Aunque esta reunión en la residencia de Washington llegó a ser vista como el primer paso hacia la Convención Constitucional de 1787, Mason simplemente la consideró como un esfuerzo de dos estados para resolver sus diferencias.[80][81]​ En 1786, fue nombrado para la Convención de Annapolis, en que los representantes de todos los estados eran bienvenidos, pero la mayoría de los delegados no asistió. La reunión de Annapolis, con escasa asistencia, solicitó una conferencia para considerar las enmiendas a los Artículos de la Confederación.[80][81]

Para disuadir el contrabando, Madison propuso un proyecto de ley para hacer de Norfolk el único puerto legal de entrada de Virginia. Otros cinco puertos, incluyendo Alexandria, fueron agregados después, pero la ley portuaria resultó impopular a pesar del apoyo de Washington.[82]​ Mason se opuso a la ley y aceptó la elección a la Cámara de Delegados en 1786. Muchos creyeron que su influencia sería decisiva para la derogación. Debido a la enfermedad, Mason no llegó a Richmond para la sesión inicial, aunque envió una petición —como ciudadano particular— a la legislatura. La ley portuaria fue aprobada por escaso margen, aunque se añadieron puertos adicionales a los puntos de entrada legales.[82]

Convención constitucional (1787)[editar]

Ensamblando una constitución[editar]

Aunque a la Convención de Annapolis solo asistió una docena de delegados y en representación de solo cinco estados, se pidió que se celebrara una reunión en Filadelfia en mayo de 1787 para elaborar enmiendas a los Artículos de la Confederación que resultarían en una disposición constitucional más duradera. En consecuencia, en diciembre de 1786, la Asamblea General de Virginia eligió a siete hombres como la delegación de la mancomunidad: Washington, Mason, Henry, Randolph, Madison, Wythe y John Blair.[83]​ Henry rechazó la cita y fue remplazado por James McClurg. Randolph —quien acababa de ser elegido gobernador— envió tres notificaciones a Mason, que aceptó sin objetarlas. Los caminos estaban pantanosos debido a las inundaciones de la primavera y Mason fue el último representante de Virginia en llegar, el 17 de mayo —tres días después de la inauguración de la convención, aunque esta comenzó formalmente sus sesiones el 25 de mayo con la llegada de al menos un delegado de diez de los doce estados que enviarían representantes (Rhode Island no envió delegados)—.[83]

Interior del Salón de la Independencia, donde se celebró la mayor parte de la convención.

Su viaje a Filadelfia fue el primero más allá de Virginia y Maryland.[84]​ Según Josephine T. Pacheco, «puesto que los líderes de Virginia lo consideraban como un hombre sabio y confiable, no es sorprendente que lo eligieran como miembro de la delegación de Virginia[. S]e asombraron cuando aceptó».[85]​ Broadwater sugirió que Mason fue a Filadelfia porque sabía que el congreso federal necesitaba más poderes y sentía que ese órgano legislativo podría actuar como un árbitro sobre las legislaturas estatales.[86]​ Mientras los virginianos esperaban a que llegaran los otros representantes, se reunían cada día y formulaban lo que se conocía como el Plan de Virginia. También hicieron un poco de turismo y se presentaron ante el presidente de Pensilvania, Benjamin Franklin. Al cabo de una semana de su llegada, Mason se aburría de los acontecimientos sociales a los que invitaban a los delegados: «Comienzo a cansarme de la etiqueta y el absurdo tan a la moda en esta ciudad».[87]

Al entrar en la convención, planeaba establecer un gobierno central más poderoso que él se describía en los Artículos de la Confederación, pero no uno que amenazara los intereses locales. Temía que los estados norteños más numerosos dominaran la Unión e impondrían restricciones al comercio que perjudicarían a Virginia, por lo que buscó un requisito de supermayoría para modificar las leyes de navegación.[88]​ Como sus objetivos eran sólidos, trató de preservar la libertad que él y otros hombres blancos libres disfrutaban en Virginia, protegiéndose contra la tiranía que —junto a otros— había condenado durante el yugo británico. También buscó un equilibrio de poderes y crear de esta manera un gobierno duradero. De acuerdo con el historiador Brent Tarter, «Mason diseñó su casa [Gunston Hall] para que ninguna ventana estuviera fuera de lugar o falta de mantenimiento pudiera estropear la [primera] impresión o amenazara con colapsar el techo; trató de diseñar instituciones de gobierno de la misma manera, así los hombres sin principios no podrían derrumbar alguna garantía de la libertad».[89]

Tenía esperanzas de que sus propuestas darían el resultado que consideró fortalecería a los Estados Unidos. Impresionado por la calidad de los delegados, Mason esperaba que un pensamiento rígido en ellos, algo que no pensaba que había encontraría en su carrera política.[90]​ Sin embargo, creía las «esperanzas de toda la Unión [se] centraron [sic] en esta Convención» y —en una carta su hijo George— dijo que «la rebelión [contra] Gran Bretaña y las Formaciones de nuestro nuevo Gobierno en ese momento, ahora no se comparan con la gran Empresa ante nosotros».[91]

Mr. Mason is a gentleman of remarkably strong powers, and possesses a clear and copious understanding. He is able and convincing in debate, steady and firm in his principles, and undoubtedly one of the best politicians in America. Mr. Mason is close to 60 years old, with a fine strong constitution.
William Pierce, representante de Georgia.[92]

Mason conocía pocos delegados que no eran de Virginia o Maryland, pero su reputación lo precedió. A fines de mayo, cuando los representante eran suficientes, la convención celebró sesiones cerradas en la Cámara Estatal de Pensilvania (hoy Salón de la Independencia).[93]​ Washington fue elegido presidente de la convención unánimemente y su prestigio como general victorioso de la guerra ayudó a legitimar la convención, pero también le hizo abstenerse del debate. Mason no tenía esa necesidad de permanecer en silencio y solo cuatro o cinco delegados hablaban con tanta frecuencia como él. Según Broadwater, aunque terminó sin firmar la constitución, Mason ganó tantos debates en la convención como perdió.[93]

En los primeros días de la convención, apoyó gran parte del Plan de Virginia, que fue presentado por Randolph el 29 de mayo. Este proyecto creaía una Cámara Baja elegida popularmente y que seleccionaría a los miembros de la Cámara Alta a partir de listas proporcionadas por los estados.[94]​ La mayoría de los delegados habían considerado insuficiente el gobierno descrito en los Artículos de la Confederación y Randolph propuso que el nuevo gobierno federal debería ser supremo sobre los estados.[94]​ Mason estuvo de acuerdo en que el gobierno federal debería ser más poderoso que los estados.[95]

Si se implementaba el Plan de Virginia, la representación de las legislaturas federales se basaría en la población. Esto desfavecería a los estados más pequeños. Los delegados de Delaware tenían órdenes de conseguir el voto equitativo para cada estado y esta reivindicación se convirtió en el Plan de Nueva Jersey, introducido por el gobernador de ese estado, William Paterson.[96]​ Las divisiones en la convención se hicieron patentes a finales de junio cuando —por una votación estrecha— se votó que la representación en la Cámara Baja debía basarse en la población, pero la moción de Oliver Ellsworth, representante de Connecticut, para que cada estado tuviera un voto equitativo en la Cámara Alta terminó en empate. Con el estancamiento de la convención, el 2 de julio de 1787, se formó un Gran Comité —con un miembro de cada estado— para hallar una salida al problema.[96]​ Mason no había adoptado una posición tan fuerte en la legislatura como lo había hecho Madison, aunque fue asignado para el comité; Mason y Benjamin Franklin eran los miembros más distinguidos. El comité se reunió durante el receso de la convención del 4 de julio y propuso lo que se conoció como el Gran Compromiso: una Cámara de Representantes basada en la población —encargada del diseño de los billetes— y un Senado con igual representación para cada estado.[97]​ Los expedientes de la participación de Mason en ese comité ya no existen, pero la cláusula que exige que los diseños de papel moneda se aprueben en la Cámara Baja probablemente provenga de él o fue lo que a sus colegas les costó su apoyo, ya que tal texto se había insertado en la Constitución de Virginia y lo defendió cuando comenzó el debate de la convención.[97]​ Según las notas de Madison, Mason instó a la convención a que adoptara el compromiso:[98]

However liable the Report [of the Grand Committee] might be to objections, he thought it preferable to an appeal to the world by the different sides, as had been talked of by some Gentlemen. It could not be more inconvenient to any gentleman to remain absent from his private affairs, than it was for him: but he would bury his bones in this city rather than expose his Country to the Consequences of a dissolution of the Convention without any thing being done.

A pesar de que el Informe [de la Gran Comisión] podía recibir objeciones, pensó que era preferible a un apelación al mundo por las diferentes partes, como habían hablado algunos caballeros. No podía ser más inconveniente para algún caballero permanecer ausente de sus asuntos privados, de lo que era para él: pero [Mason] enterraría sus huesos en esta ciudad en lugar de exponer a su País a las Consecuencias de una disolución de la Convención sin hacer hecho algo.

Camino a la disidencia[editar]

A mediados de julio, cuando los delegados comenzaron a salir del estancamiento a un consenso sobre el Gran Compromiso, Mason tuvo influencia considerable en la convención. William Blount de Carolina del Norte se sintió decepcionado que los compañeros de su estado «estaban en el Sentimiento con Virginia que parecía tomar la ventaja. Madison en sus Cabezas [aunque] Randolph y Mason también son grandes [influencias]».[99]​ Mason no pudo conseguir apoyo suficiente para sus propuestas de que los senadores debían poseer sus propios bienes y no tener deudas con los Estados Unidos, pero convenció con éxito que la edad mínima para el servicio en el Congreso debería ser de 25 años y dijo a la convención que los hombres jóvenes eran demasiado inmaduros.[100]​ Mason fue el primero en proponer que la sede del gobierno federal no estuviera en una capital estatal para que la legislatura local no se involucrara en sus asuntos, votó en contra de basar la representación según la riqueza del estado o impuestos percibidos y apoyó la prorrateo perióodico de la Cámara de Representantes.[101]

El 6 de agosto de 1787, la convención recibió el proyecto provisional de un Comité de Detalle presidido por John Rutledge de Carolina del Sur; en ese comité, Randolph representó a Virginia. El borrador era aceptable para Mason como base para la discusión, pues contenía asuntos importantes para él como el requisito de que los billetes de dinero se diseñen en la Cámara Baja y no sean sometidos a consideración en el Senado.[102]​ Sin embargo, Mason consideró que la Cámara Alta era demasiado poderosa, ya que tenía poderes para acordar tratados, nombrar jueces de la Corte Suprema y resolver disputas territoriales entre los estados. El proyecto carecía de disposición para un concilio de revisión, algo que Mason y otros consideraban una falta grave.[102]

En agosto, la convención pasó varias semanas debatiendo los poderes del Congreso. Aunque Mason tuvo éxito en algunas de sus propuestas, como colocar a las milicias estatales bajo regulación federal y prohibir al Congreso aprobar impuestos de exportación, perdió en algunas que consideró cruciales. Estos fracasos incluyen la decisión de la convención de permitir que la importación de esclavos continúe por lo menos hasta 1800 (más adelante, enmendada a 1808) y permitir que una mayoría simple apruebe las leyes de la navegación, que exigía a los virginianos exportar su tabaco en barcos con bandera estadounidense en lugar de buques de pabellón extranjero y más baratos.[103]​ La convención también retiró el requisito de que los billetes monetarios se diseñen en la Cámara Baja y no estuvieran sujetos a enmiendas en el Senado, porque la discusión de la última cláusula se había prolongado de manera irregular durante semanas. A pesar de estas derrotas, Mason siguió trabajando constructivamente en la redacción de una constitución y sirvó en otro comité que consideraba los derechos aduaneros y portuarios.[103]

El 31 de agosto de 1787, Elbridge Gerry de Massachusetts criticó el documento en su conjunto, al igual que Luther Martin de Maryland. Cuando Gerry propuso posponer la consideración del documento final, Mason lo secundó e indicó, según el testimonio de Madison, que «pronto cortaría su mano derecha que dejó a la Constitución tal como está ahora».[104]​ Sin embargo, no descartó firmarlo y dijo que quería ver cómo se resolvían ciertos asuntos antes que la convención fijara una posición final, ya sea para firmar o pedir una segunda convención. Cuando se dieron los toques finales a la constitución, Mason y Gerry se reunieron por la tarde para discutir la estrategia y trajeron representantes desde Connecticut a Georgia.[105]

There is no declaration of rights, and the laws of the general government being paramount, the declarations in the separate states are no security ... The president has no constitutional council. From this defect spring the improper powers of the Senate and the unnecessary office of the vice-president, who as president of the Senate dangerously blends executive and legislative powers ... There is no section preserving liberty of the press or trial by jury in civil cases, nor is there one concerning the danger of standing armies in time of peace.
Objections to this Constitution of Government de George Mason.[106]

Las dudas de Mason sobre la nueva constitución se incrementaron el 12 de septiembre, cuando Gerry propuso y Mason secundó que hubiera un comité para escribir una carta de derechos para que fuera parte del texto constitucional. Roger Sherman de Connecticut señaló que las cartas de derechos estatales permanecerían en vigor, a lo que Mason respondió, «las Leyes de los Estados Unidos deben ser soberanas [supremas] a las Declaraciones de Derechos Estatal». Aunque Massachusetts se abstuvo por respeto a Gerry, los virginianos rechazaron apoyar a Mason con sus votos, ya que el movimiento fracasó sin el favor de otros estados ante diez en contra.[107]​ También el 12 de septiembre, el Comité de Estilo —encargado de hacer un borrador final del documento—, entregó su informe y Mason comenzó a enumerar objeciones en su copia. El 15 —cuando la convención continuó la revisión artículo por artículo del proyecto—, Mason, Randolph y Gerry declararon que no firmarían la constitución.[108]

El 17 de septiembre, los miembros de las doce delegaciones presentes en Filadelfia firmaron la constitución, con excepción de los tres hombres que habían declarado que no lo harían. Ya que el documento fue enviado a los Artículos de la Confederación del Congreso Continental en Nueva York, Mason envió una copia con sus objeciones a Richard Henry Lee, miembro del Congreso.[70]

Batalla por la ratificación[editar]

Broadwater señaló que, «dada la dificultad de la tarea que se había impuesto, su obstinada independencia y su ausencia, en 1787, de cualquier preocupación por su propio futuro político, no es sorprendente que abandonara Filadelfia en desacuerdo con la gran mayoría de sus compañeros delegados [que siguieron allí]».[109]​ Madison escribió que Mason creía que la convención había dado a sus propuestas poco tiempo y se apresuró a completar el trabajo, por eso regresó a Virginia «en un excesivo mal humor».[110]​ La biógrafa Helen Hill Miller señaló que antes de Mason regresó a Gunston Hall, se lesionó física como espiritualmente debido a un accidente en el camino.[111]​ La postura de oposición de Mason era conocida en el condado de Fairfax incluso antes de que la convención terminara, pero el sentimiento mayoritario de la población estaba a favor de la constitución. Washington hizo una declaración instando a la ratificación, aunque en lo demás se mantuvo en silencio, pues sabía casi con seguridad que sería el primer presidente de la Unión. Mason envió a Washington una copia de sus objeciones,[112]​ pero el general creyó que la única opción era «ratificación o desastre».[113]

La constitución debía ser ratificada por cada legislatura estatal y con solo nueve aprobaciones necesarias entraría en vigor. En la práctica, la oposición de grandes estados como Nueva York o Virginia haría difícil que el nuevo gobierno funcionara.[114]​ Mason siguió siendo miembro de la Cámara de Delegados y, a finales de octubre de 1787, la legislatura convocó una convención para junio de 1788. En un escrito elaborado por John Marshall, decretó que la Convención Ratificadora de Virginia permitiría «una discusión libre y amplia».[115]​ Mason no pudo influir lo suficiente en su última sesión en la Cámara de Delegados debido a su fuerte oposición a la ratificación y su edad (61), que también le pudo causar menos efectividad.[116]

Edificio donde se reunión la Convención Ratificadora (Federal) de Virginia en Richmond.[117]

A medida que los estados más pequeños ratificaban la constitución a fines de 1787 y principios de 1788, había una cantidad inmensa de folletos y manuscritos defendiendo e impugnando la aprobación. Los más prominentes en apoyo fueron los folletos conocidos como The Federalist, escritos por Madison y dos neoyorquinos, Alexander Hamilton y John Jay. Los comentarios de Mason fueron ampliamente citados por los opositores.[118]​ Había comenzado sus Objeciones a esta Constitución de gobierno (Objections to this Constitution of Government) en Filadelfia y, en octubre de 1787, se publicaron, aunque sin su permiso. Madison se quejó de que Mason se había pasa en sus razones para oponerse a lo que había indicado en la convención, pero Broadwater sugirió que la diferencia principal era el tono, ya que la obra escrita tachó de inútiles la constitución y el gobierno federal propuesto. Sin embargo, tanto Lee como Mason creían que si se hacían las enmiendas adecuadas, la constitución sería un buen instrumento de gobierno.[114]​ Las Objeciones fueron muy citadas por la oposición a la ratificación[118]​ y Mason fue criticado por colocar su propio nombre en él, en un momento en que los panfletos políticos llevaban seudónimos como «Junius», de modo que la reputación del autor no influiría el debate. A pesar de esto, las Objeciones de Mason estaban entre las obras antifederalistas más importantes y su renglón de apertura, «No hay Declaración de Derechos», probablemente su lema más eficaz.[119]

Los virginianos eran renuentes a creer que figuras muy respetadas como Washington y Franklin serían «cómplices en la creación de un sistema tiránico».[120]​ Hubo fuetes críticas contra Mason: la Gazette de New Haven insinuó que no había hecho mucho por su país durante la guerra, en notable diferencia con Washington.[118]​ Oliver Ellsworth dijo que la oposición de Virginia era por culpa la familia Lee —que había mantenido tensiones durante mucho tiempo con la familia Washington— y «la demencia de Mason».[121]​ Tarter —en su artículo sobre Mason en American National Biography— escribió que «la rigidez de los puntos de vista [de Mason] y su personalidad cada vez más beligerante produjo una intolerancia e intemperancia en su conducta que sorprendió y encolerizó a Madison, con quien había trabajado estrechamente al principio de La convención, y Washington, quien en privado condenó las acciones de Mason durante la conflicto por la ratificación».[9]

Mason se enfrentó a dificultades en su condado para ser elegido a la convención ratificadora —porque la mayoría de los titulares de pleno dominio eran federalistas— y estaba en desacuerdo con muchos políticos en Alexandria sobre la política local. El estatuto que estableció las elecciones a la convención en Richmond le permitió postularse en otra parte. Así puso hacer campaña en el condado de Stafford y aseguró al electorado no buscaba la desunión, sino más bien reforma. Habló con términos fuertes contra de la constitución no enmendada. George Nicholas —un amigo federalista— escribió que Mason sentía que podía conducir a Virginia a obtener concesiones de los otros estados y que estaba «amargado» por los continuos ataques hacia él.[122]​ El 10 de marzo de 1788, Mason terminó primero en las urnas en el condado de Stafford y ganó uno de sus dos asientos; aparentemente, era la única persona elegida para un distrito electoral en el que no vivía. La participación de votantes fue baja, ya que muchos vivían en áreas remotas sin periódicos y sabían poco sobre el proyecto de constitución. Los políticos creían que los federalistas tenían una ligera ventaja en los representantes elegidos; en cambio, Mason pensó que era improbable que la convención ratificara el documento sin exigir enmiendas.[122]

Cuando la convención inició en Richmond, Randolph había abandonado la causa antifederalista, lo que afectó los esfuerzos de Mason y Henry para coordinar con sus contrapartes en Nueva York. Mason propuso que la convención considerara el documento cláusula por cláusula, lo cual pudo haber beneficiado a los federalistas que temían cuál podría ser el resultado de una votación inmediata[123]​ y quién tenía un liderazgo más competente en Richmond, incluyendo Marshall y Madison. Sin embargo, Broadwater sugirió que como la mayoría de los delegados habían declarado sus opiniones antes de la elección, la moción de Mason no tuvo el efecto deseado. Henry tenía una postura más radical contra un gobierno federal que Mason y tomó la iniciativa en su participación en el debate.[124]​ Mason intervino varias veces en la discusión, en temas que iban desde el derecho de indulto —que predijo que el presidente usaría corruptamente— a la judicatura federal —que advirtió que en los tribunales federales se interpondrían demandas por ciudadanos contra estados donde no vivían—. John Marshall —futuro presidente de la Corte Suprema— minimizó la preocupación con respecto al poder judicial, pero el argumento de Mason se demostró más tarde en el caso Chisholm contra Georgia (1793), que condujo a la aprobación de la undécima enmienda.[124]

Los federalistas inicialmente no tenían la mayoría y el resto de delegados se mantenía sin declarar una preferencia, principalmente del oeste de Virginia (hoy Kentucky). Los antifederalistas sufrieron golpes repetidos durante la convención debido a la deserción de Randolph y cuando llegaban noticias de otros estados que habían ratificado la constitución. El grupo de antifederalistas dirigidos por Mason había redactado enmiendas, algunas que los federalistas estaban dispuestos a apoyarlas, aunque los partidarios de la constitución querían el documento íntegro ratificado en Filadelfia.[125]

Después de que algunos de los kentuckianos se dispusieron a votar por la ratificación, la convención consideró una resolución de no aprobarla hasta que se incluyera una carta de derechos.[125][126]​ La propuesta —apoyada por Mason, pero con la oposición de Madison, «Light-Horse» Harry Lee, Marshall, Nicholas, Randolph y Bushrod Washington— fue rechazada 88 a 80.[126]​ Mason entonces votó en la minoría, ya que Virginia ratificó la constitución el 25 de junio de 1788 por una diferencia de 89 a 79.[126]​ Después de esta votación, sirvió en un comité presidido por George Wythe, que se encargaba de la compilación de una lista final de enmiendas recomendadas y el borrador de Mason fue aprobado, pero para algunos cambios editoriales. Sin sentirse satisfecho con el resultado, preparó un vehemente argumento escrito, pero sus compañeros consideraron que la retórica era demasiado agresiva y Mason aceptó no publicarlo.[125]

Últimos años[editar]

Vencido en Richmond, regresó a Gunston Hall, donde se dedicó a asuntos familiares y locales, aunque mantuvo una fluida correspondencia con líderes políticos. Renunció de la corte del condado de Fairfax después de que una ley aprobada por el nuevo Congreso exigió que los funcionarios prestaran juramento a la constitución y, en 1790, declinó un cargo en el Senado que había quedado vacante por la muerte de William Grayson, debido a que su delicada salud no le permitía, incluso si no tenía objeción.[127]James Monroe ocupó esa vacante, pues había apoyado la postura antifederalista de Mason y, en 1789, había perdido ante Madison por un escaño en la Cámara de Representantes. A juzgar por su correspondencia, Mason ablandó su postura hacia el nuevo gobierno federal y le dijo a Monroe que la constitución «sabiamente y correctamente ordena» que los embajadores sean confirmados por el Senado.[127]​ Aunque predijo que las enmiendas a ser propuestas por el primer Congreso serían «propuestas de leche y agua», mostró «mucha satisfacción» en lo que se convirtió en la Carta de Derechos (ratificada en 1791) y escribió que si sus preocupaciones sobre los tribunales federales y otros asuntos fueran tomados en cuenta, «podría presentar alegremente mi mano y corazón al nuevo gobierno».[128]

You know the friendship which has long existed (indeed from our early youth) between General Washington and myself. I believe there are few men in whom he placed greater confidence; but it is possible my opposition to the new government, both as a member of the national and of the Virginia Convention, may have altered the case.
—Carta a su hijo John (George Mason, 1789).[129]

Washington —elegido en 1789 como el primer presidente— se molestó por las posiciones fuertes de Mason contra la ratificación de la constitución y estas diferencias destruyeron su amistad. Aunque algunas fuentes indican que cenó en Mount Vernon el 2 de noviembre de 1788, Peter R. Henriques señaló que el diario de Washington afirma que «George Mason» era el invitado y, como su autor siempre se refirió a su excolega en Filadelfia como «coronel Mason», el visitante probablemente era George Mason V, el hijo. Mason siempre escribió positivamente sobre Washington y el presidente no lo mencionó públicamente, pero en una carta se refirió a Mason como un «amigo común» que no se retractaría de su posición sobre la constitución porque «el orgullo, por un lado, y la falta de franqueza masculina, por el otro, no estoy seguro de que reconozca el error en sus opiniones respecto a él [gobierno federal], aunque el convencimiento debe brillar en su mente con tanta fuerza como un rayo de luz».[130]​ Rutland sugirió que los dos hombres eran iguales en su intolerancia a los opositores y sospechó de sus motivos.[131]

Mason había luchado durante mucho tiempo contra los comerciantes de Alexandria, pues sentía que ellos injustamente había dominado el tribunal del condado, aunque solo fuera estar más cerca de esa institución. En 1789, redactó una legislación para trasladar el tribunal al centro del condado, pero no se aprobó cuando estuvo vivo. En 1798, la legislatura dio luz verde a la ley y el nuevo edificio se inauguró en 1801.[128]​ Años después, Alexandria fue incluida temporalmente dentro del distrito de Columbia, aunque más tarde regresó a Virginia.[132]​ El palacio de justicia de Fairfax de 1801 siguió en funciones hasta principios del siglo XXI y ahora se ubica en un enclave del condado de Fairfax dentro de la ciudad independiente de Fairfax.[133]

La mayoría de los habitantes de Gunston Hall, tanto familiares como esclavos, cayeron enfermos durante el verano de 1792 y experimentaron escalofríos y fiebre; cuando cesaron, Mason cogió un resfriado en el pecho.[134]​ Cuando Jefferson visitó Gunston Hall el 1 de octubre de 1792, encontró a Mason con una muleta para caminar por causa de la gota, pero conservaba su memoria y estaba cuerdo. Menos de una semana después de la visit, el 7 de octubre, Mason murió en Gunston Hall y fue enterrado en la finca, entre la casa que había construido y el río Potomac.[135][136]

Aunque su muerte atrajo poca atención, aparte de algunas menciones en los periódicos locales, Jefferson lamentó «una gran pérdida». Otro futuro presidente, Monroe, afirmó que las «virtudes patrióticas de Mason por la revolución jamás serán recordadas por los ciudadanos de este país».[137]

Opinión sobre la esclavitud[editar]

Mason poseyó muchos esclavos. En el condado de Fairfax, solo George Washington tenía más, pero Mason no es conocido por haberlo liberado ni siquiera en su testamento, ya que sus esclavos fueron divididos entre sus hijos. Washington —quien murió sin hijos— ordenó en su testamento que sus esclavos fueran liberados después de la muerte de su esposa; Jefferson manumitió algunos esclavos, en su mayoría de la familia Hemings.[138]​ Según Broadwater, «probablemente Mason creyó o se convenció de que no tenía opciones. Mason no habría hecho algo que pudiera haber comprometido el futuro financiero de sus nueve hijos».[139]​ Peter Wallenstein argumentó que podría haber liberado a algunos esclavos sin dañar el porvenir de sus hijos, si hubiera querido.[140]

Vista frontal de Gunston Hall (mayo de 2006).

Los biógrafos e intérpretes han diferido durante mucho tiempo acerca de cómo presentar sus puntos de vista sobre cuestiones relacionadas con la esclavitud.[141]​ Una biografía en dos volúmenes (1892) de Kate Mason Rowland,[142]​ a quien Broadwater señaló que era «una simpática escritora sureña que vivió durante el apogeo de Jim Crow» negó que Mason (su antepasado) fuera «un abolicionista en el sentido moderno de la palabra».[139]​ Señaló que Mason «lamentaba» que había esclavitud y estaba en contra de la trata de esclavos, pero que quería la esclavitud estuviese protegida en la constitución.[143]​ En 1919, Robert C. Mason publicó una biografía de su antepasado y afirmó que George Mason «accedió a liberar a sus propios esclavos y fue el primer abolicionista conocido» y que rechazó firmar la Constitución porque, entre otras cosas, «tal como estaba entonces[,] no podía abolir la esclavitud ni preparar su extinción gradual».[144]​ En 1961, Rutland afirmó que en los últimos días de Mason, «solo la coalición [entre Nueva Inglaterra y el sur profundo de la Convención Constitucional] en Filadelfia[,] que había negociado cualquier esperanza de eliminar la esclavitud[,] dejó un residuo de disgusto».[145]​ Catherine Drinker Bowen, en su libro de 1966 sobre la Convención Constitucional (Miracle at Philadelphia,, sostenía que Mason creyó que los esclavos eran ciudadanos y era «un ferviente abolicionista antes de que la palabra fuera acuñada».[140]

Otros tomaron una perspectiva más diversa. Copeland y MacMaster consideraban que las opiniones de Mason son similares a las de otros virginianos de su clase: «La experiencia de Mason con el trabajo esclavo le hacía odiar la esclavitud, pero su gran inversión en la posesión de esclavos le hacía difícil despojarse de un sistema que despreciaba».[146]​ Según Wallenstein, «sea cual fuere su retórica ocasional, George Mason era —si hay que escoger— proesclavitud, no antiesclavitud. Actuó en favor de los esclavistas de Virginia, no de los esclavos de Virginia».[140]​ Broadwater señaló que «Mason siempre expresó su desaprobación de la esclavitud. Su ataque de 1787 a la esclavitud se hace eco de un discurso similar a la Convención de Virginia de 1776. Su conducta era otra cuestión».[139]

Según Wallenstein, los historiadores y otros escritores «han tenido serias dificultades para enfrentarse a Mason en su contexto histórico y han mezclado la historia de maneras relacionadas, engañándose mutuamente y siguiendo los errores del otro».[147]​ Parte de esto se debe a la confusión de las opiniones de Mason sobre la esclavitud, como la de su deseo de prohibir el tráfico de esclavos africanos, algo que, sin lugar a dudas, se opuso y luchó por cumplir.[148]​ Su historial político es mixto: Virginia prohibió la importación de esclavos del exterior en 1778 cuando Mason estaba en la Cámara de Delegados. En 1782, después de regresar a Gunston Hall, se promulgó una ley que permitía la manumisión de esclavos adultos lo suficientemente jóvenes para sostenerse por su cuenta (no mayores de 45 años), pero una propuesta —apoyada por Mason— de obligar a los libertos a abandonar Virginia un año después de su liberación o ser vendidos en una subasta fue rechazada.[148]​ Broadwater agregó: «Mason debió haber compartido los temores de Jefferson y otros incontables blancos de que los hombres blancos y los negros libres no podrían vivir juntos».[139]

Los delegados a la convención de Richmond —como George Nicholas, partidario de la ratificación— señalaron la contradicción entre querer proteger la propiedad de los esclavos y oponerse a la trata de esclavos.[149]​ Mason declaró que la esclavitud «está lejos de ser una propiedad deseable[, p]ero ahora nos llevará con gran dificultad e infelicidad a ser privados de ella».[150]

Monumentos y homenaje póstumo[editar]

Estatua de Mason en el campus de la universidad que lleva su nombre (noviembre de 2015).

En el condado de Fairfax existen sitios en memoria a George Mason. La finca Gunston Hall, donada a la Commonwealth de Virginia por su último propietario privado, ahora está «dedicada al estudio de George Mason, su hogar y jardín y su vida en Virginia del siglo XVIII».[151]​ La Universidad George Mason emplazada en la ciudad de Fairfax, anteriormente era el George Mason College de la Universidad de Virginia desde 1959[152]​ hasta que recibió su denominación actual en 1972.[153]​ Un hito importante en el campus de Fairfax es una estatua de George Mason por Wendy M. Ross, que representa su primer borrador de la Declaración de Derechos de Virginia.[154]

El puente memorial George Mason, parte del puente de la 14.ª calle, conecta Virginia septentrional con Washington D. C.[155]​ El monumento a George Mason en West Potomac Park en Washington, también con una estatua de Ross, fue dedicado el 9 de abril de 2002.[156]

Mason fue honrado en 1981 por el Servicio Postal de los Estados Unidos con un sello postal de 18 centavos de la serie Great Americans.[157]​ También aparece en un bajorrelieve dedicado a 23 grandes legisladores en la Cámara de Representantes. La imagen de Mason se encuentra arriba y a la derecha de la silla del presidente; junto a Jefferson, son los únicos estadounidenses reconocidos.[158]

Legado y crítica histórica[editar]

Según Miller, «la sucesión de constituciones del Nuevo Mundo de las que Virginia, con Mason como su principal arquitecto, fue la primera, declaró la fuente de autoridad política a usarse por el pueblo [...] además de dejar claro a qué gobierno tenía derecho, la mayoría de ellas fueron precedidos por una lista de derechos individuales de los ciudadanos [...] derechos cuya conservación era la principal razón de ser del gobierno. Mason escribió la primera en estas listas».[159]​ Diane D. Pikcunas —en su artículo preparado para el bicentenario de la Declaración de Derechos de Estados Unidos— escribió que Mason «hizo la declaración de derechos como su cruzada personal».[160]​ Tarter consideró que Mason «[es] celebrado como un campeón del orden constitucional y uno de los padres de la Carta de Derechos».[161]​ La juez «Sandra Day O'Connor» concuerda en que «la mayor contribución de George Mason a la ley constitucional actual fue su influencia en nuestra Carta de Derechos».[162]

La Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano fue escrita por el marqués de La Fayette, con la influencia de Jefferson y sobre la base de los ideales codificados de Mason.

El legado de Mason se extendió al extranjero —incluso en vida— y, aunque nunca visitó Europa, sus ideales lo hicieron. La Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano del marqués de La Fayette fue escrita en los primeros días de la Revolución francesa bajo la influencia de Jefferson, el ministro estadounidense en Francia. Según el historiador R. R. Palmer, «de hecho[,] hubo un paralelo notable entre la Declaración francesa y la Declaración de Virginia de 1776».[163]​ Otro estudioso, Richard Morris, coincidió, al considerar la semejanza entre los dos textos «demasiado cerca para ser coincidencia»: «el estadista de Virginia, George Mason, podría haber instituido una acción de plagio».[164]

Donald J. Senese —en la conclusión de la colección de ensayos sobre Mason publicada en 1989— señaló que varios factores contribuyeron al olvido de Mason en el siglo después de su muerte. Mason murió poco después de que la Constitución entró en vigor y no tuvo ambiciones para una oficina federal, ni siquiera un asiento en el Senado. No dejó documentos personales extensos, autobiografía (a diferencia Franklin) o diario (al contrario de Washington o John Adams). Al momento de morir, Washington tenía documentos reunidos en 100 volúmenes; pero de Mason, con muchos documentos perdidos por el fuego, solo sobreviven tres. Mason luchó por el bando que fracasó, tanto en Filadelfia como en Richmond, que lo dejó como un perdedor «en una historia escrita por los ganadores». Incluso sus discursos en la Convención Constitucional sobreviven a través de la pluma de Madison, un partidario de la ratificación. Después de la convención de Richmond, fue —según Senese— «un profeta sin honor en su propio país».[165]

De acuerdo a Tarter, el creciente escrutinio de la vida Mason que ha acompañado a su ascenso desde la oscuridad ha significado que «su papel en la creación de algunos de los textos más importantes de la libertad estadounidense no sea tan claro como parece».[166]​ Rutland sugirió que Mason solo mostró «una preocupación tardía por los derechos personales de los ciudadanos».[167]​ Enfocándose en el disentimiento de Mason de la constitución, Miller señaló la negociación interseccional afectó a los leyes de navegación y el comercio de esclavos, «Mason perdió en ambas votaciones, y la doble derrota se reflejó en su actitud a partir desde entonces».[168]​ Wallenstein llegó a la conclusión de que «los intereses personales y económicos del estado natal de Mason tenían prioridad sobre una carta de derechos».[167]

Cualquiera que fueran sus motivaciones, Mason demostró ser un firme defensor de una carta de derechos cuyas Objeciones ayudaron a lograr sus objetivos. Rutland argumentó que «desde la frase inicial de sus Objeciones hasta la Carta de Derechos que James Madison ofreció en el Congreso dos años más tarde, la mensaje es tan directo que podemos decir que Mason forzó la mano de Madison. Protesta causada por la frase de Mason “No hay declaración de derechos” ».[169]​ O'Connor escribió que «Mason perdió su batalla contra la ratificación[, ... pero] sus ideales y actividades políticas han influido significativamente en nuestra jurisprudencia constitucional».[170]​ Sobre esto, Wallenstein consideró que:[171]

A provincial slaveholding tobacco planter took his turn as a revolutionary. In tune with some of the leading intellectual currents of the Western world, he played a central role in drafting a declaration of rights and the 1776 Virginia state constitution. For his own reasons, he fought against ratifying the handiwork of the 1787 Philadelphia convention ... Two centuries later, perhaps we can come to terms with his legacy—with how far we have come, how much we have gained, whether because of him or despite him, and, too, with how much we may have lost. Surely there is much of Mason that we cherish, wish to keep, and can readily celebrate.

Un hacendado de tabaco provincial esclavista tomó su lugar como revolucionario. En sintonía con algunas de las principales corrientes intelectuales del mundo occidental, desempeñó un papel central en la redacción de una declaración de derechos y la constitución estatal de Virginia en 1776. Por sus razones personales, luchó contra la ratificación de la obra de la convención de Filadelfia de 1787. [...] Dos siglos más tarde, tal vez podamos llegar a un acuerdo sobre su legado —con lo lejos que hemos llegado, cuánto hemos ganado, ya sea por él o a pesar de él y, también, con lo mucho que hemos perdido—. Seguramente hay mucho de Mason que apreciamos, deseamos guardar y podemos celebrar de buena gana.

Referencias[editar]

  1. Miller, 1975, p. 3.
  2. Copeland y MacMaster, 1975, p. 1.
  3. a b Pikcunas, 1989, p. 20.
  4. Miller, 1975, p. 4.
  5. Copeland y MacMaster, 1975, pp. 54-55.
  6. a b Miller, 1975, pp. 3-7.
  7. Miller, 1975, pp. 11-12.
  8. Broadwater, 2006, pp. 1-3.
  9. a b c d Tarter, Brent (febrero de 2000). «Mason, George». American National Biography (en inglés). Nueva York: American Council of Learned Societies/Oxford University Press. Consultado el 26 de septiembre de 2015. 
  10. Copeland y MacMaster, 1975, p. 65.
  11. a b c Copeland y MacMaster, 1975, pp. 65-67.
  12. Copeland y MacMaster, 1975, pp. 84-85.
  13. «George Mason 1725-1792». Encyclopedia Virginia (en inglés). Charlottesville: Virginia Foundation for the Humanities. Consultado el 1 de febrero de 2017. 
  14. Horrell, 1989, pp. 33-34.
  15. Horrell, 1989, pp. 35, 52-53.
  16. a b Horrell, 1989, pp. 33-35.
  17. Miller, 1975, pp. 33-34.
  18. Copeland y MacMaster, 1975, p. 93.
  19. Broadwater, 2006, pp. 4-5.
  20. Copeland y MacMaster, 1975, pp. 97-98.
  21. Tompkins, William F (septiembre de 1947). «George Mason and Gunston Hall». The Georgia Historical Quarterly (en inglés) (Athens: Georgia Historical Society) 31 (3): 181-190. ISSN 0016-8297. JSTOR 40577068. OCLC 5543012866. (requiere suscripción). 
  22. Copeland y MacMaster, 1975, pp. 106-107.
  23. Copeland y MacMaster, 1975, pp. 103-104.
  24. Riely, 1934, p. 8.
  25. a b c Bailey, Kenneth P (octubre de 1943). «George Mason, Westerner». The William and Mary Quarterly (en inglés) (Williamsburg: Omohundro Institute of Early American History and Culture) 23 (4): 409-417. ISSN 0043-5597. JSTOR 1923192. (requiere suscripción). 
  26. a b c Henriques, 1989, pp. 185-189.
  27. a b Copeland y MacMaster, 1975, pp. 162-163.
  28. Broadwater, 2006, pp. 36-37.
  29. Miller, 1975, pp. 68-69.
  30. a b c Copeland y MacMaster, 1975, pp. 108-109.
  31. Broadwater, 2006, p. 18.
  32. a b c Miller, 1975, pp. 88-94.
  33. Broadwater, 2006, pp. 29-31.
  34. Broadwater, 2006, p. 39.
  35. a b c Broadwater, 2006, pp. 28-51.
  36. Miller, 1975, pp. 99-100.
  37. Broadwater, 2006, p. 58.
  38. Miller, 1975, pp. 101-102.
  39. Broadwater, 2006, p. 65.
  40. a b c Broadwater, 2006, pp. 65-67.
  41. Broadwater, 2006, pp. 65-69.
  42. a b Broadwater, 2006, p. 68.
  43. a b Miller, 1975, pp. 116-118.
  44. Rutland, 1980, pp. 45-46.
  45. a b Miller, 1975, pp. 117-119.
  46. a b Broadwater, 2006, p. 153.
  47. Miller, 1975, p. 137.
  48. Broadwater, 2006, pp. 81-82.
  49. Miller, 1975, p. 138.
  50. Miller, 1975, pp. 138-139.
  51. a b c Miller, 1975, p. 142.
  52. Broadwater, 2006, pp. 80-81.
  53. a b Broadwater, 2006, pp. 80-83.
  54. a b Miller, 1975, p. 148.
  55. Rutland, 1980, pp. 68-70.
  56. a b Broadwater, 2006, pp. 85-87.
  57. Broadwater, 2006, pp. 84-86.
  58. Broadwater, 2006, pp. 89-91.
  59. Miller, 1975, p. 153.
  60. Miller, 1975, p. 154.
  61. a b Miller, 1975, pp. 157-158.
  62. a b c d Miller, 1975, pp. 159-160.
  63. Copeland y MacMaster, 1975, p. 191.
  64. Broadwater, 2006, pp. 96-99.
  65. Broadwater, 2006, p. 99.
  66. Riely, 1934, p. 16.
  67. a b Copeland y MacMaster, 1975, pp. 191-194.
  68. Miller, 1975, p. 163.
  69. Broadwater, 2006, pp. 102-104.
  70. a b c Miller, 1975, pp. 165-166.
  71. a b c Broadwater, 2006, p. 108.
  72. Broadwater, 2006, pp. 102-104, 112.
  73. a b Broadwater, 2006, p. 111.
  74. Miller, 1975, pp. 182-186.
  75. Copeland y MacMaster, 1975, pp. 210-211.
  76. Copeland y MacMaster, 1975, pp. 208-209.
  77. a b Copeland y MacMaster, 1975, p. 217.
  78. a b Rutland, 1980, p. 78.
  79. Broadwater, 2006, pp. 133-137.
  80. a b Rutland, 1980, pp. 78-79.
  81. a b Broadwater, 2006, pp. 153-156.
  82. a b Broadwater, 2006, pp. 143-144.
  83. a b Miller, 1975, pp. 231-234.
  84. Miller, 1975, p. 243.
  85. Pacheco, 1989, pp. 61-62.
  86. Broadwater, 2006, pp. 175-177.
  87. Miller, 1975, pp. 233-235.
  88. Broadwater, 2006, pp. 160-162.
  89. Tarter, 1991, pp. 286-288.
  90. Rutland, 1980, pp. 82-84.
  91. Pacheco, 1989, p. 63.
  92. Broadwater, 2006, p. 162.
  93. a b Broadwater, 2006, pp. 162-165.
  94. a b Broadwater, 2006, pp. 166-168.
  95. Pacheco, 1989, p. 64.
  96. a b Miller, 1975, pp. 245-247.
  97. a b Broadwater, 2006, pp. 173-176.
  98. Miller, 1975, p. 247.
  99. Miller, 1975, p. 248.
  100. Broadwater, 2006, pp. 169-170.
  101. Broadwater, 2006, pp. 179-190.
  102. a b Broadwater, 2006, pp. 181-184.
  103. a b Broadwater, 2006, pp. 187-194.
  104. Miller, 1975, p. 261.
  105. Miller, 1975, pp. 161-162.
  106. Miller, 1975, pp. 262-263.
  107. Miller, 1975, p. 162.
  108. Miller, 1975, pp. 163-164.
  109. Broadwater, 2006, p. 158.
  110. Broadwater, 2006, pp. 208-210.
  111. Miller, 1975, p. 269.
  112. Miller, 1975, pp. 269-270.
  113. Henriques, 1989, p. 196.
  114. a b Broadwater, 2006, pp. 208-212.
  115. Broadwater, 2006, pp. 217-218.
  116. Rutland, 1980, pp. 93-94.
  117. Grigsby, Hugh Blair (1969) [1891]. The history of the Virginia Federal Convention 1788: with some account of eminent Virginians of that era who were members of the body (en inglés). Nueva York: Da Capo Press. p. 67. OCLC 79568208. 
  118. a b c Miller, 1975, pp. 270-272.
  119. Broadwater, 2006, pp. 211-212.
  120. Kukla, Jon (1992). «Yes! No! And if ... federalists, antifederalists, and Virginia's 'Federalists Who Are For Amendments'». En Pacheco, Josephine F. Antifederalism: the legacy of George Mason (en inglés). Fairfax: George Mason University Press. pp. 43-78. ISBN 0-913969-47-8. OCLC 25549914. 
  121. Broadwater, 2006, p. 212.
  122. a b Broadwater, 2006, pp. 224-227.
  123. Rutland, 1980, pp. 95-98.
  124. a b Broadwater, 2006, pp. 229-232.
  125. a b c Broadwater, 2006, pp. 202-205.
  126. a b c Grigsby, Hugh Blair (1890). «Chapter IV». En Brock, RA. The history of the Virginia Federal Convention of 1788 with some account of the eminent Virginians of that era who were members of the body. Collections of the Virginia Historical Society. New Series (en inglés) IX (1). Richmond, Virginia: Virginia Historical Society. pp. 344-346. OCLC 41680515. 
  127. a b Broadwater, 2006, pp. 240-242.
  128. a b Broadwater, 2006, pp. 242-244.
  129. Henriques, 1989, p. 185.
  130. Henriques, 1989, pp. 196, 201.
  131. Rutland, 1980, p. 103.
  132. «Re-annexation of Alexandria to Virginia». The Baltimore Sun (en inglés). Baltimore: Baltimore Sun Co. 6 de febrero de 1846. p. 2. ISSN 2165-1752. (requiere suscripción). 
  133. Netherton, Nan; Preston Rose, Ruth; Meyer, David L; Talbot Wagner, Peggy; Cawley DiVencenzo, Mary Elizabeth (1997). Fairfax, Virginia: a city travelling through time (en inglés). Fairfax: History of the City of Fairfax Roundtable. p. 64. ISBN 978-0-914-92726-6. OCLC 38371011. 
  134. Miller, 1975, p. 322.
  135. Rutland, 1980, p. 107.
  136. Broadwater, 2006, pp. 249-251.
  137. Broadwater, 2006, p. 251.
  138. Wallenstein, 1994, pp. 234-237.
  139. a b c d Broadwater, 2006, pp. 193-194.
  140. a b c Wallenstein, 1994, p. 253.
  141. Wallenstein, 1994, pp. 230-231.
  142. Horrell, 1989, p. 32.
  143. Wallenstein, 1994, p. 247.
  144. Wallenstein, 1994, p. 251.
  145. Rutland, 1980, pp. 106-107.
  146. Copeland y MacMaster, 1975, p. 162.
  147. Wallenstein, 1994, p. 238.
  148. a b Wallenstein, 1994, pp. 236-238.
  149. Wallenstein, 1994, pp. 246-47.
  150. Kaminski, John (1995). A necessary evil?: Slavery and the debate over the Constitution. Constitutional heritage (en inglés) II. Madison: Center for the Study of the American Constitution. pp. 59, 186. ISBN 978-0-945612-33-9. OCLC 32092358. 
  151. «Institutional Memory» (en inglés). Fairfax: Gunston Hall. Consultado el 3 de noviembre de 2015. 
  152. «Naming George Mason» (en inglés). Fairfax: George Mason University. Consultado el 3 de noviembre de 2015. 
  153. «Introduction» (en inglés). Fairfax: George Mason University. Consultado el 3 de noviembre de 2015. 
  154. «George Mason, the Man» (en inglés). Fairfax: George Mason University. Consultado el 3 de noviembre de 2015. 
  155. Rehnquist, William (27 de abril de 2001). «Remarks by William R. Rehnquist» (en inglés). Washington D. C.: United States Supreme Court. Archivado desde el original el 3 de febrero de 2014. Consultado el 3 de noviembre de 2015. 
  156. «George Mason Memorial» (en inglés). Washington D. C.: National Park Service. Consultado el 3 de noviembre de 2015. 
  157. «#1858 – 1981 18¢ George Mason» (en inglés). Camden: Mystic Stamp Company. Consultado el 3 de noviembre de 2015. 
  158. «Relief Portraits of Lawgivers» (en inglés). Washington D. C.: Architect of the Capitol. Consultado el 3 de noviembre de 2015. 
  159. Miller, 1975, p. 333.
  160. Pikcunas, 1989, p. 15.
  161. Tarter, 1991, p. 279.
  162. O'Connor, 1989, p. 120.
  163. Chester, 1989, pp. 129-130.
  164. Chester, 1989, pp. 130-131.
  165. Senese, Donald J (1989). «George Mason – why the forgotten Founding Father». En Senese, Donald J. George Mason and the legacy of constitutional liberty (en inglés). Fairfax: Fairfax County History Commission. pp. 147-152. ISBN 0-9623905-1-8. OCLC 20715186. 
  166. Tarter, 1991, p. 282.
  167. a b Wallenstein, 1994, p. 242.
  168. Miller, 1975, p. 254.
  169. Rutland, Robert Allen (1989). «George Mason's Objections and the Bill of Rights». En Senese, Donald J. George Mason and the legacy of constitutional liberty (en inglés). Fairfax: Fairfax County History Commission. pp. 75-81. ISBN 0-9623905-1-8. OCLC 20715186. 
  170. O'Connor, 1989, p. 119.
  171. Wallenstein, 1994, p. 259.

Bibliografía consultada[editar]

  • Broadwater, Jeff (2006). George Mason, forgotten founder (en inglés). Chapel Hill: University of North Carolina Press. ISBN 978-0-8078-3053-6. OCLC 67239589. 
  • Chester, Edward W (1989). «George Mason: influence beyond the United States». En Senese, Donald J. George Mason and the legacy of constitutional liberty (en inglés). Fairfax: Fairfax County History Commission. pp. 128-146. ISBN 0-9623905-1-8. OCLC 20715186. 
  • Copeland, Pamela C; MacMaster, Richard K (1975). The five George Masons: patriots and planters of Virginia and Maryland (en inglés). Charlottesville: University Press of Virginia. ISBN 0-8139-0550-8. OCLC 1257015. 
  • Henriques, Peter R (abril de 1989). «An uneven friendship: the relationship between George Washington and George Mason». The Virginia Magazine of History and Biography (en inglés) 97 (2) (Richmond: Virginia Historical Society). pp. 185-204. ISSN 0042-6636. JSTOR 4249070. OCLC 5544113501. (requiere suscripción). 
  • Horrell, Joseph (1989). «George Mason and the Fairfax Court». En Senese, Donald J. George Mason and the legacy of constitutional liberty (en inglés). Fairfax: Fairfax County History Commission. pp. 32-58. ISBN 0-9623905-1-8. OCLC 20715186. 
  • Miller, Helen Hill (1975). George Mason, gentleman revolutionary (en inglés). Chapel Hill: University of North Carolina Press. ISBN 0-8078-1250-1. OCLC 1176771. 
  • O'Connor, Sandra Day (1989). «George Mason – his lasting influence». En Senese, Donald J. George Mason and the legacy of constitutional liberty (en inglés). Fairfax: Fairfax County History Commission. pp. 119-127. ISBN 0-9623905-1-8. OCLC 20715186. 
  • Pacheco, Josephine T (1989). «George Mason and the Constitution». En Senese, Donald J. George Mason and the legacy of constitutional liberty (en inglés). Fairfax: Fairfax County History Commission. pp. 61-74. ISBN 0-9623905-1-8. OCLC 20715186. 
  • Pikcunas, Diane D (1989). «George Mason: the preparation for leadership». En Senese, Donald J. George Mason and the legacy of constitutional liberty (en inglés). Fairfax: Fairfax County History Commission. pp. 15-31. ISBN 0-9623905-1-8. OCLC 20715186. 
  • Riely, Henry C (enero de 1934). «George Mason». The Virginia Magazine of History and Biography (en inglés) (Richmond: Virginia Historical Society) 42 (1): 1-17. ISSN 0042-6636. JSTOR 4244557. OCLC 5544113379. (requiere suscripción). 
  • Rutland, Robert Allen (1980) [1961]. George Mason, reluctant statesman. Williamsburg in America (en inglés) (4). Baton Rouge: The Louisiana State University Press. ISBN 978-0-8071-0696-9. OCLC 826657980. 
  • Tarter, Brent (julio de 1991). «George Mason and the conservation of liberty». The Virginia Magazine of History and Biography (en inglés) (Richmond: Virginia Historical Society) 99 (3): 279-304. ISSN 0042-6636. JSTOR 4249228. OCLC 5544093971. (requiere suscripción). 
  • Wallenstein, Peter (abril de 1994). «Flawed keepers of the flame: the interpreters of George Mason». The Virginia Magazine of History and Biography (en inglés) (Richmond: Virginia Historical Society) 102 (2): 229-260. ISSN 0042-6636. JSTOR 4249431. OCLC 5544093971. (requiere suscripción). 

Bibliografía adicional[editar]

Enlaces externos[editar]