Geografía del Estado de México

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La geografía del estado de México implica la geografía física y humana del estado mexiquense en México.

Regiones fisiográficas y relieve[editar]

En el contexto de las 15 provincias fisiográficas que se distinguen en la República Mexicana, el Estado de México se extiende sobre dos, que sobresalen por la variedad del relieve y de los tipos de rocas: el Eje Neovolcánico o Sierra Volcánica Transversal, que abarca el 76 por ciento del territorio estatal; y la Sierra Madre del Sur, que ocupa el 24 por ciento restante, que se circunscribe a la región del Suroeste y que se divide en dos subprovincias, Sierras y Valles Guerrerenses, y Depresión del Balsas. Aunque en la provincia Sierra Madre del Sur predominan las sierras, su altitud es menor que la del Eje Neovolcánico.

El Eje Neovolcánico, considerado como la frontera geográfica entre Norteamérica y Centroamérica, constituye una franja de unos 130 km de ancho que atraviesa la República Mexicana desde el océano Pacífico hasta el Golfo de México. Esta provincia fisiográfica contiene las cimas más elevadas del país, algunas de las cuales se encuentran, total o parcialmente, en el Estado de México, como el Popocatépetl, el Iztaccíhuatl y el Nevado de Toluca o Xinantécatl, que con sus 5,500, 5,220 y 4,680 msnm, respectivamente, contienen las cumbres más elevadas de la República Mexicana, después del Pico de Orizaba (5,610 msnm)[1]​. Asimismo, el Eje Neovolcánico se caracteriza por ser “una enorme masa de rocas volcánicas de todos los tipos, acumulada en innumerables y sucesivos episodios volcánicos que se iniciaron a mediados del Terciario (unos 35 millones de años atrás), y que continúan hasta el presente”[2]​.

En el Estado de México, se manifiesta a través de cuatro formas de relieve principales (sierra volcánica, volcanes aislados, lomeríos y llanuras asociadas con vasos lacustres) y se divide en tres subprovincias: Lagos y Volcanes del Anáhuac, con el 59 por ciento del estado y la casi totalidad de las regiones Valle de México Mexiquense y Valle de Toluca; Mil Cumbres, una zona accidentada que ocupa el 10 por ciento del estado y se concentra al occidente del mismo, uniéndose con la provincia Sierra Madre del Sur; y Llanuras y Sierras de Querétaro e Hidalgo, con 7 por ciento de la entidad y ubicada al norte de la misma, sobre todo en la región del Noroeste, al norte de la sierra de Timilpan.

En Lagos y Volcanes del Anáhuac pueden diferenciarse seis unidades de relieve principales. En primer lugar, sierra Nevada, que incluye los volcanes Popocatépetl e Iztaccíhuatl y que separa los valles de México y Puebla. En segundo lugar, la cuenca de México, donde se asienta la Ciudad de México y buena parte de los municipios mexiquenses conurbados a ella. En tercer lugar, la sierra de las Cruces, que separa las cuencas de México y del río Lerma, pero también el Valle de México Mexiquense del Noroeste. En cuarto lugar, la sierra de Timilpan, que cierra al norte la llanura lacustre del río Lerma y que, en el sentido amplio aquí empleado, se extiende desde la sierra de las Cruces, a la altura del cerro de la Bufa, hasta el estado de Querétaro. En quinto lugar, la cuenca del río Lerma, que puede dividirse en valle Matlazinca o valle del curso alto del río Lerma y valle de Ixtlahuaca-Atlacomulco o valle de los cursos medio y bajo del mismo río Lerma. En sexto y último lugar, la sierra Xinantécatl, que cierra al sur la cuenca del río Lerma y que, en el sentido amplio aquí empleado, se extiende desde la sierra de las Cruces hasta el municipio de Amanalco.

Además de estas seis unidades de relieve, en la subprovincia Lagos y Volcanes del Anáhuac podrían distinguirse otras cinco, de menor interés para la división del estado en regiones y en general de tamaño más reducido que las anteriores: la parte de la sierra del Ajusco que termina de cerrar por el sur la cuenca lacustre de México al penetrar en la demarcación de Chalco, lo que contribuye a explicar que la porción meridional de esta pertenezca a la cuenca hidrológica del Río Balsas; los lomeríos que cierran por el norte la cuenca de México y que separan, por esta zona, al Estado de México del de Hidalgo; los volcanes aislados de Jocotitlán, en el municipio homónimo, y Yeguashi, en el de Temascalcingo; la sierra que podría denominarse La Guadalupana, una de las zonas montañosas que divide las cuencas hidrológicas del Río Lerma y del Río Balsas, lo que le permite alimentar embalses tanto de la primera (Ignacio Ramírez y Tepetitlán) como de la segunda (Villa Victoria); y la zona de lomeríos situada entre la sierra Xinantécatl y la provincia fisiográfica Sierra Madre del Sur.

La subprovincia Mil Cumbres puede dividirse en dos tramos: el septentrional, con dirección norte-sur, y el meridional, que desde la porción sur del tramo anterior se dirige hacia el sureste. El primero separa los estados de México y Michoacán desde el municipio de Temascalcingo hasta el de Ixtapan del Oro, a través, principalmente, de una serie de sierras, entre las que destacan las ubicadas en los municipios de San José del Rincón y de Villa de Allende. Estas dos sierras se unen a través de una zona de menor altura que desde hace mucho tiempo es aprovechada para comunicar Toluca y Zitácuaro, en Michoacán. El tramo meridional de la subprovincia Mil Cumbres está integrado por un conjunto de lomeríos que separa la subprovincia Lagos y Volcanes del Anáhuac, en la provincia Eje Neovolcánico, de la subprovincia Depresión del Balsas, en la provincia Sierra Madre del Sur.

Climas[editar]

En el Estado de México, donde las variaciones de latitud no son significativas, es lógico que las diferencias climáticas dependan principalmente de la altitud. En esta entidad federativa, se pueden distinguir, a partir sobre todo de las disparidades de temperatura y precipitación, siete tipos de clima, si bien todos ellos tienen la temporada de lluvia en verano —en general la lluvia de inverno representa menos de 5 por ciento de las precipitaciones anuales— y en todos ellos la agricultura de temporal padece de restricciones moderadas al necesitar solo en ocasiones riego de auxilio por deficiencia de humedad, con excepción del clima seco estepario, cuya agricultura de temporal tiene restricciones graves, al necesitar riego completo la mayoría de los años para asegurar la cosecha. Por su parte, las precipitaciones, al oscilar entre los 800 mm y los 1,500 mm, son similares en cinco tipos de clima (independientemente de que en uno de ellos, el tropical, puede ascender por encima de los 1,500 mm), pues en el clima seco estepario oscila entre 500 y 600 mm y en el clima semiseco, entre 600 y 800 mm.

El clima frío solo se manifiesta en el 0.2 por ciento del territorio estatal, pues se presenta a partir de los 4,000 msnm; es decir, en las cimas más elevadas del estado. En este tipo de clima, donde la vegetación se reduce a musgos, líquenes y algunas plantas herbáceas, la temperatura media anual oscila entre -2º y 5º C.

El clima semifrío, que se presenta en 12 por ciento del territorio estatal, es propio de altitudes de entre 3,000 y 4,000 msnm; es decir, en zonas relativamente extensas, pero apenas pobladas, de las sierras Nevada, de las Cruces, Xinantécatl y el tramo norte de la subprovincia Mil Cumbres, pero también en los cerros más elevados de las sierras de Timilpan y La Guadalupana, así como en el volcán aislado de Jocotitlán. En el clima semifrío, la temperatura anual media oscila entre 5º y 12º C, en tanto que la vegetación consiste en bosques de oyamel y pino, así como praderas de alta montaña.

El clima templado, con temperaturas medias anuales de entre 12º y 18º C, y cuya vegetación natural, similar a la del clima semifrío, ha sido sustituida en general por la agricultura, se extiende sobre 47 por ciento del territorio estatal, con altitudes de entre 2,000 msnm y 3,000 msnm. Sin embargo, la mayor parte de este territorio, la correspondiente al Valle de Toluca, el Noroeste y una parte del Suroeste, se ubica entre 2,500 msnm y 3,000 msnm, mientras que las zonas de entre 2,000 msnm y 2,500 msnm se reducen a la porción templada de la demarcación de Chalco y una parte del Suroeste.

Los climas seco estepario y semiseco, con temperaturas medias anuales iguales a las del clima templado y con altitudes que oscilan entre 2,000 msnm y 2,500 msnm, se extienden sobre 21 por ciento del territorio estatal, que corresponde a las partes del Valle de México Mexiquense y el Noroeste no involucradas en los tres climas anteriores. El clima seco estepario, con 6 por ciento del territorio estatal, se concentra en el noreste del mismo, en las demarcaciones de Texcoco, Otumba y Zumpango. El clima semiseco o de transición entre el seco y el templado, con 15 por ciento del territorio estatal, se extiende sobre las partes del Valle de México Mexiquense y del Noroeste que no tienen los climas mencionados antes.

Por último, los climas tropical y semicálido se extienden sobre 21 por ciento del territorio estatal, circunscribiéndose casi por completo al Suroeste, pues fuera de esta región solo se presenta en una parte minúscula al sur de la demarcación de Chalco. Estos dos climas comparten la vegetación de selva baja caducifolia y pastizales, pero en el clima semicálido a la vegetación mencionada se suman los bosques de pino y encino. El clima tropical, con altitudes de 500-1,500 msnm, temperaturas de 22-30º C y precipitaciones que pueden superar los 1,500 mm, ocupa un 10 por ciento del territorio estatal comprendido exclusivamente en la provincia fisiográfica Sierra Madre del Sur, si bien en ella también hay extensiones notables con climas semicálidos y templados. El clima semicálido, con altitud de 1,500-2,000 msnm y con temperatura de 18-24º C, ocupa un 11 por ciento del territorio estatal comprendido casi exclusivamente en la provincia fisiográfica Sierra Madre del Sur, pero también se manifiesta en una extensa porción del municipio de Valle de Bravo que pertenece a la subprovincia Mil Cumbres.

Cuencas hidrológicas[editar]

En cuanto a los límites entre las cuencas hidrológicas, asociados en general con sierras elevadas, en la mayor parte de los casos están relacionados con la mencionada división del estado en cuatro regiones. La división entre las cuencas hidrológicas de los ríos Pánuco y Lerma se produce a través de las sierras de las Cruces, que divide el Valle de México Mexiquense del Noroeste y del Valle de Toluca, y Timilpan, que separa el Noroeste del Valle del Toluca; en tanto que la sierra de Xinantécatl divide tanto las cuencas hidrológicas de los ríos Lerma y Balsas como las regiones Valle de Toluca y Suroeste. Sin embargo, la sierra La Guadalupana, no involucrada en los límites de las cuatro regiones, también separa las cuencas hidrológicas de los ríos Lerma y Balsas, en tanto que ciertas zonas de las demarcaciones de Chalco y Texcoco, asociadas con las sierras Nevada y Ajusco, pertenecen a la cuenca hidrológica del Río Balsas, en lugar de pertenecer, como el resto del Valle de México Mexiquense, a la del Río Pánuco. También hay una relación notable entre las cuencas hidrológicas —lo dicho antes se refiere a los límites entre ellas— y las cuatro regiones aquí propuestas: la cuenca hidrológica del Río Pánuco[3]​ se extiende exclusivamente por Valle de México Mexiquense y Noroeste; la cuenca hidrológica del Río Lerma[4]​ abarca la casi totalidad de Valle de Toluca, pero también una porción del Noroeste; por último, la cuenca hidrológica de Río Balsas[5]​ abarca la totalidad del Suroeste, una pequeña porción del occidente de Valle de Toluca y unas porciones aún más reducidas de las demarcaciones de Texcoco y Chalco.

Límites naturales de las cuatro regiones[editar]

Los elementos de geografía del medio físico presentados permiten demostrar que los límites entre las cuatro regiones consideradas en este artículo tienen sólidos fundamentos naturales, como se refleja en el mapa 2 respecto a algunos de los aspectos más importantes. En principio, cabe señalar que estos cuatro límites se relacionan con unidades de relieve con pendientes abruptas y, por tanto, escasamente pobladas, que podrían catalogarse como sierras, en la mayor parte de los casos, o como cañadas (en el caso de las estribaciones septentrionales de la sierra de las Cruces), con excepción del tramo occidental del límite Valle de Toluca – Suroeste. Sin embargo, los límites regionales guardan dos tipos de relación con tales unidades de relieve: en la mayoría de los casos las atraviesan, de manera que la sierra en cuestión es compartida por municipios de las dos regiones colindantes; pero también sucede que el límite regional se ubica al inicio de la sierra que sirve de límite, de manera que dicha sierra pertenece en su totalidad a una sola región, contribuyendo así a otorgarle identidad. En el primer caso, se encuentran las dos sierras más elevadas de entre las que se encuentran al interior del Estado de México[6]​: la de las Cruces, que separa el Valle de México Mexiquense del Noroeste y del Valle de Toluca; y la sierra Xinantécatl, que separa el Valle de Toluca del Sureste. En estos dos casos, los límites regionales se justifican a través tanto de las sierras involucradas en ellos como de las líneas divisorias que, cabalgando sobre tales sierras, separan cuencas hidrológicas, pues, como se dijo, la sierra de las Cruces separa las cuencas hidrológicas de los ríos Pánuco y Lerma, en tanto que la sierra Xinantécatl divide las cuencas hidrológicas de los ríos Lerma y Balsas. En el segundo caso, se encuentra la sierra de Timilpan, que pertenece en su totalidad al Noroeste y cuyo inicio meridional separa esta región de la del Valle de Toluca.

El límite Valle de México Mexiquense – Valle de Toluca atraviesa la sierra de las Cruces, la cual, en el tramo que corresponde a este límite, es compartida por 11 municipios. Este límite coincide grosso modo con el que divide, en este tramo, las cuencas hidrológicas de los ríos Pánuco y Lerma. Además, los 11 municipios mencionados comparten el clima semifrío que caracteriza a la mencionada sierra.

Las regiones Valle de México Mexiquense y Noroeste están divididas por las estribaciones septentrionales de la sierra de las Cruces que, a través de cañadas, descienden más de 1,000 m, desde las alturas superiores a los 3,500 msnm del Cerro de la Bufa hasta los 2,300 msnm de la presa Taxhimay, al norte del municipio de Villa del Carbón. Este límite afecta tres municipios mexiquenses.

El límite físico entre Noroeste y Valle de Toluca, que involucra ocho municipios, coincide grosso modo con el inicio de la vertiente sur de la sierra de Timilpan, aunque en su extremo oriental es el mencionado Cerro de la Bufa, de la sierra de las Cruces, el que separa las dos regiones. Dada esta situación, no sorprende que el límite hidrológico que en esta zona divide, siguiendo las mayores alturas de la sierra de Timilpan, las regiones de los ríos Pánuco y Lerma se sitúe al norte del límite Noroeste. En cuanto al clima, la sierra de Timilpan separa hasta cierto punto el clima templado, que caracteriza al Valle de Toluca y a la mayor parte de la sierra Timilpan, del clima semiseco que prevalece al norte de dicha sierra.

Por último, el límite Valle de Toluca – Suroeste está asociado, en su tramo más largo, con la sierra Xinantécatl, y, en su tramo occidental, con el límite que separa, en esa zona, dos subprovincias de la provincia fisiográfica Eje Neovolcánico: Lagos y Volcanes de Anáhuac y Mil Cumbres. La sierra Xinantécatl separa el valle Matlazinca, situado al norte, de los lomeríos situados al sur de la misma, pertenecientes a las dos subprovincias fisiográficas mencionadas, y de la parte de la provincia fisiográfica Sierra Madre del Sur que se encuentra al sur de tales lomeríos. No es ocioso reiterar que la división entre las cuencas hidrológicas del Río Lerma y de Río Balsas coincide con nuestro límite Valle de Toluca – Suroeste en su tramo más largo, el relativo a la sierra Xinantécatl, pero no sucede lo propio en el su tramo occidental, pues, como sabemos, dicha división hidrológica, al terminar la sierra Xinantécatl, asciende hacia el norte hasta la sierra La Guadalupana, de manera que buena parte de los municipios de Villa Victoria y San José del Rincón quedan dentro de la cuenca hidrológica del Río Balsas.

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. INEGI, 2014: cuadro 1.12.
  2. INEGI, 2001: 23.
  3. En el ámbito nacional, la cuenca hidrológica del Río Pánuco se extiende principalmente por los estados de México, Hidalgo, Querétaro, San Luis Potosí, Tamaulipas y Veracruz
  4. La cuenca hidrológica del Río Lerma se extiende principalmente por los estados de México, Querétaro, Michoacán, Guanajuato y Jalisco.
  5. La cuenca hidrográfica del Río Balsas se extiende por los estados de México, Puebla, Tlaxcala, Morelos, Oaxaca, Michoacán y Guerrero.
  6. Las otras dos sierras mexiquenses que sobresalen por su altitud, sierra Nevada y la correspondiente a la subprovincia fisiográfica de Mil Cumbres, no atraviesan esta entidad federativa, sino que se encuentran en sus márgenes, separándola de los estados de Puebla y Michoacán, respectivamente.

Bibliografía[editar]

  • Franco Maass, Sergio (coord.) (1992), Atlas del Estado de México, Toluca, Gobierno del Estado de México / Universidad Autónoma del Estado de México.
  • Igecem (Instituto de Información e Investigación Geográfica, Estadística y Catastral del Estado de México) (1993), Atlas general del Estado de México, Toluca, Igecem, 2 vols.
  • INEGI (1981), Síntesis geográfica del Estado de México, México, Secretaría de Programación y Presupuesto, 174 pp.
  • INEGI (1987), Síntesis geográfica, nomenclátor y anexo cartográfico del Estado de México, México, INEGI, 1ª reimp., 223 pp. En realidad esta obra reimprimió la Síntesis geográfica del Estado de México, de 1981, pero añadiendo el nomenclátor y el anexo cartográfico.
  • INEGI (1991), Datos básicos de la geografía de México, Aguascalientes, INEGI, 2ª ed.
  • INEGI (2001), Síntesis de información geográfica del Estado de México, Aguascalientes, INEGI.
  • INEGI (2008), Características edafológicas, fisiográficas, climáticas e hidrográficas, México, INEGI.
  • INEGI (2014), Anuario estadístico y geográfico de México 2014, Aguascalientes, INEGI.
  • Lizcano Fernández, Francisco (2017), Estado de México: una regionalización académica, Toluca, Secretaría de Investigación y Estudios Avanzados de la Universidad Autónoma del Estado de México / Instituto de Administración Pública del Estado de México / Consejo Editorial de la Administración Pública Estatal del Gobierno del Estado de México.
  • Sánchez Colín, Salvador (1951), El Estado de México: su historia, su ambiente, sus recursos, Toluca, Instituto Mexiquense de Cultura [facsímil publicado en 1993], 532 pp.