Ganimedes (satélite)

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Ganimedes
Ganymede-moon.jpg
Fotografía del lado oculto de Ganimedes tomada el 29 de marzo de 1998 a casi un millón de kilómetros por la sonda Galileo. Los colores se han mejorado para resaltar las diferencias, lo que revela la presencia de casquetes polares y dos tipos de terrenos predominantes: uno brillante y estriado y otro más antiguo y con surcos oscuros. Se aprecian muchos cráteres de hasta varias decenas de kilómetros.
Descubrimiento
Descubridor Galileo Galilei
Simon Marius
Fecha 7 de enero de 1610[1] [2] [3]
Designaciones Júpiter III
Categoría Satélite galileano
Magnitud aparente 4,61 (oposición)[4]
4,38 (en 1951)[5]
Elementos orbitales
Inclinación 0,20° (al ecuador de Júpiter)[6]
Semieje mayor 1 070 400 km[6]
Excentricidad 0,0013[6]
Elementos orbitales derivados
Periastro o perihelio 1 069 200 km (periapsis)
Apoastro o afelio 1 071 600 km (apoapsis)
Período orbital sideral

7 d 3 h 42,6 m 

[6]
Velocidad orbital media 10 880 km/s
Radio orbital medio 1,07×106 kilómetros
Satélite de Júpiter
Características físicas
Masa 1,482×1023 kg (0,025 tierras)[7]
Volumen 7,6×1010 km³ (0,0704 tierras)[a]
Densidad 1,936 g/cm³[7]
Área de superficie 87 millones km²
Radio 2634,1±0,3 km (0,413 tierras)[7]
Diámetro 5262 km
Gravedad 1,42 m/s² (0,146 g)[b]
Velocidad de escape 2,741 km/s[c]
Periodo de rotación 7 d 3 h 42,6 m 
Inclinación axial 0–0,33°[8]
Albedo 0,43±0,02[4]
Características atmosféricas
Temperatura

max 152 K[9]
med 110 K[10]

min 70 K[10]
Composición Trazas Oxígeno[11]
Cuerpo celeste
Anterior Europa
Siguiente Calisto
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Ganimedes o Ganímedes, del griego Γανυμήδης, es el satélite natural más grande de Júpiter y del sistema solar,[7] además de ser el único que tiene campo magnético. En orden de distancias al planeta, es el séptimo más cercano y el tercero de los galileanos, el primer grupo de objetos descubiertos que orbitan alrededor de un planeta. Completa su órbita en aproximadamente siete días y mantiene una resonancia orbital con Ío y Europa de 1:2:4. Su diámetro es de 5268 km, un 8 % mayor que el de Mercurio, aunque solo representa el 45 % de su masa.[12] Es un 2 % mayor que Titán, el segundo satélite natural más grande, y el doble de masivo que la Luna.[13] En términos absolutos, es el noveno objeto más grande del sistema solar y el mayor que no posee una atmósfera significativa.

Ganimedes se compone de silicatos y hielo de agua en cantidades aproximadamente iguales.[14] Es un objeto diferenciado con un núcleo fundido rico en hierro y un océano interno que puede poseer más agua que todos los océanos de la Tierra juntos.[15] [16] [17] Su superficie está constituida por dos tipos diferentes de terrenos: oscuros y claros. Las regiones oscuras, saturadas de cráteres de impacto y formadas hace cuatro mil millones de años, cubren alrededor de un tercio del satélite. El resto de la superficie está ocupado por regiones claras, áreas cortadas por amplios surcos y crestas y solo un poco menos antiguas. Las causas geológicas de la perturbación que los originó no se conocen del todo, pero los terrenos claros son quizá el resultado de la actividad tectónica provocada por el calentamiento de marea.[18]

Fue descubierto por Galileo Galilei en 1610,[1] quien le dio el nombre de Júpiter III por ser el tercer satélite a partir del planeta que podía observarse con su telescopio. Al igual que los demás satélites galileanos, su nombre actual fue propuesto por Simon Marius poco después de su descubrimiento. El nombre «Ganimedes» se debe a un hermoso príncipe troyano, hijo del mismo epónimo Tros (o de Laomedonte, según las fuentes); Ganimedes se convirtió en el amante de Zeus y en el copero de los dioses. Sobre la etimología de su nombre, Robert Graves (Los mitos griegos) propone ganuesthai + medea, ‘regocijándose en la virilidad’. Este nombre sólo fue popularizado a partir de la mitad del siglo XX.

Historia[editar]

Ganimedes fue descubierto por Galileo el 7 de enero de 1610, fecha en que halló junto a Júpiter «tres estrellas fijas, totalmente invisibles por su pequeño tamaño», según anotó en su diario. A la noche siguiente descubrió una cuarta estrella, y en noches posteriores comprobó que orbitaban en torno al planeta, por lo que dedujo que eran satélites. Se trataba de Ío, Europa, Ganimedes y Calisto. Galileo llamó inicialmente a estas lunas «astros mediceos», en honor a su mecenas, Cosme II de Médicis, pero la propuesta no gustó a otros astrónomos, que buscaron alternativas; así, el alemán Simon Marius, quien aseguraba haber descubierto también las lunas incluso antes que Galileo, propuso nombres basados en la mitología griega, que son los conocidos hoy día. Galileo contraatacó proponiendo que se llamasen Júpiter I, II, III y IV, nombres que fueron usados hasta principios del xx, en que se recuperaron los nombres propuestos por Marius. Las cuatro lunas de Júpiter son también conocidas como «satélites galileanos».[19]

Características físicas[editar]

Comparación entre la Tierra, la Luna y Ganímedes.

Superficie[editar]

Ganimedes está compuesto de silicatos y hielo, con una corteza de hielo que flota encima de un fangoso manto que puede contener una capa de agua líquida. Las indicaciones preliminares de la nave orbital Galileo sugieren que Ganímedes tiene una estructura diferenciada en tres capas: un pequeño núcleo de hierro fundido o de hierro y azufre en el centro, rodeado por un manto de sílice rocoso con una corteza helada en lo más exterior. Este centro metálico hace pensar en un mayor grado de calentamiento de Ganímedes de lo que se había propuesto previamente. De hecho, Ganímedes puede ser similar a Ío con una capa exterior adicional de hielo.

La superficie de Ganimedes es una mezcla aproximadamente igual de dos tipos de terreno: uno muy viejo, muy craterizado, y las regiones oscuras y algo más jóvenes (aunque todavía viejas) marcadas con una serie extensa de ranuras y anillos de origen claramente tectónico.

La corteza de Ganimedes parece estar dividida en algunas placas tectónicas, como la de la Tierra. Las placas tectónicas pueden moverse independientemente y actuar a lo largo de zonas de fractura que dan lugar a las cordilleras. También se han observado flujos de lava (ya solidificada). En este aspecto, Ganimedes puede ser más similar a la Tierra que cualquiera de los planetas Venus o Marte (aunque no hay ninguna evidencia de actividad tectónica reciente). Se observan terrenos con ranuras y anillos similares a los que se ven en los satélites Encélado, Miranda y Ariel. Las regiones oscuras son similares a la superficie de Calisto.

Una cadena de cráteres en Ganimedes, probablemente causada en un evento de impacto similar al SL9.

Muchos cráteres de impacto se ven en ambos tipos de terreno. La densidad de craterización indica una edad de 3 a 3,5 mil millones de años, similar a la de la Luna. También hay cráteres relativamente jóvenes que tienen rayos de eyección. Al contrario que en la Luna, sin embargo, los cráteres de Ganimedes son bastante llanos, faltando las montañas del anillo y las depresiones centrales comunes a los cráteres en la Luna y Mercurio. Esto es probablemente debido a la naturaleza relativamente débil de la helada corteza de Ganimedes que puede fluir durante mucho tiempo geológico y por eso desaparecen.

El rasgo más grande en Ganimedes es una llanura oscura llamada Galileo Regio, así como una serie de anillos concéntricos que son remanentes de un cráter de impacto antiguo, aunque se encuentra muy borrado por la actividad geológica subsecuente.

El telescopio espacial Hubble ha encontrado evidencias de oxígeno en una tenue atmósfera en Ganimedes, muy similar al encontrado en Europa. El oxígeno se produce cuando la radiación que baña el hielo superficial de Ganimedes lo descompone en hidrógeno y oxígeno, y el primero se pierde en el espacio por su baja masa atómica.

Los primeros sobrevuelos de Ganimedes de la nave Galileo descubrieron que el satélite tiene su propia magnetosfera. Probablemente se genera de un modo similar a la magnetosfera de la Tierra: es decir, resulta del movimiento de material conductivo en su interior. Se cree que puede existir una capa de agua líquida con una alta concentración de sal.

Interior de Ganimedes.

Interior[editar]

  • El núcleo interior está compuesto de hierro.
  • El núcleo exterior está compuesto de silicato.
  • El manto está compuesto de hielo y agua liquida.[20]

Ganimedes en la ficción[editar]

Debido al interés que suscita Ganímedes como el satélite natural más grande del Sistema Solar, ha sido elegida como un lugar significativo para el argumento de diversas obras de autores de ficción, notablemente de ciencia ficción. Ejemplos significativos son:

Además de tema central, Ganímedes es mencionado puntualmente en multitud de obras más, tanto en libros, como en cine y televisión.

Véase también[editar]

Notas[editar]

  1. Volumen derivado del radio (r): .
  2. Gravedad superficial derivada de la masa (m), la constante gravitacional (G) y el radio (r): .
  3. Velocidad de escape derivada de la masa (m), la constante gravitacional (G) y el radio (r): .

Referencias[editar]

  1. a b Galilei, Galileo; trad. Edward Carlos (marzo de 1610). Peter Barker, ed. «Sidereus Nuncius» (PDF). University of Oklahoma History of Science. Consultado el 13 de enero de 2010. 
  2. Wright, Ernie. «Galileo's First Observations of Jupiter» (PDF). University of Oklahoma History of Science. Consultado el 13 de enero de 2010. 
  3. «NASA: Ganymede». Solarsystem.nasa.gov. 29 de septiembre de 2009. Consultado el 13 de enero de 2010. 
  4. a b Yeomans, Donald K. (13 de julio de 2006). «Planetary Satellite Physical Parameters». JPL Solar System Dynamics. Consultado el 22 de octubre de 2014. 
  5. Yeomans; Chamberlin. «Horizon Online Ephemeris System for Ganymede (Major Body 503)». California Institute of Technology, Jet Propulsion Laboratory. Consultado el 22 de octubre de 2014. 
  6. a b c d «Planetary Satellite Mean Orbital Parameters». Jet Propulsion Laboratory, California Institute of Technology. 
  7. a b c d Showman, Adam P.; Malhotra, Renu (1999). «The Galilean Satellites» (PDF). Science 286 (5437): 77–84. doi:10.1126/science.286.5437.77. PMID 10506564. 
  8. Bills, Bruce G. (2005). «Free and forced obliquities of the Galilean satellites of Jupiter». Icarus 175 (1): 233–247. Bibcode:2005Icar..175..233B. doi:10.1016/j.icarus.2004.10.028. 
  9. Orton, G.S.; Spencer, G.R. et al. (1996). «Galileo Photopolarimeter-radiometer observations of Jupiter and the Galilean Satellites». Science 274 (5286): 389–391. Bibcode:1996Sci...274..389O. doi:10.1126/science.274.5286.389. 
  10. a b Delitsky, Mona L.; Lane, Arthur L. (1998). «Ice chemistry of Galilean satellites» (PDF). J.of Geophys. Res. 103 (E13): 31,391–31,403. Bibcode:1998JGR...10331391D. doi:10.1029/1998JE900020. 
  11. Hall, D.T.; Feldman, P.D. et al. (1998). «The Far-Ultraviolet Oxygen Airglow of Europa and Ganymede». The Astrophysical Journal 499 (1): 475–481. Bibcode:1998ApJ...499..475H. doi:10.1086/305604. 
  12. «Ganymede Fact Sheet». www2.jpl.nasa.gov. Consultado el 14 de enero de 2010. 
  13. Arnett, B. (1997). Ganymede. nineplanets.org.
  14. Chang, K. (2015). Suddenly, It Seems, Water Is Everywhere in Solar System. nytimes.com.
  15. Russia Today (2015). Jupiter moon Ganymede could have ocean with more water than Earth - NASA. rt.com.
  16. NASA (12 de marzo de 2015). «NASA’s Hubble Observations Suggest Underground Ocean on Jupiter's Largest Moon». NASA News. Consultado el 15 de marzo de 2015. 
  17. Clavin, W. (1 de mayo de 2014). «Ganymede May Harbor 'Club Sandwich' of Oceans and Ice». Jet Propulsion Laboratory (NASA). Consultado el 1 de mayo de 2014. 
  18. Showman, A. P.; Malhotra, R. (1999). The Galilean Satellites. Science 286 (5437): pp. 77-84.
  19. Bell, 2014, p. 128.
  20. http://www.ntn24noticias.info/noticia/nasa-descubre-un-oceano-mas-grande-que-los-de-la-tierra-en-una-luna-de-jupiter-43149

Bibliografía[editar]

Enlaces externos[editar]