Galindo Belascotenes

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Saltar a: navegación, búsqueda

Galindo Belascotenes, Ibn Belascut o Galindo Velasco son denominaciones que distintas fuentes medievales (latinas y árabes, cristianas y musulmanas) dan a un enigmático personaje de finales del siglo VIII (la referencia a Ibn Belascut se asocia al año 781 de la era cristiana -165 de la islámica-) del que únicamente se sabe que sería un caudillo vascón y que se le cita como padre de García Galíndez "el Malo" (conde de Aragón a comienzos del siglo IX).[1][2]​ El antropónimo "Galindo", que aparece repetidamente en los linajes del Pirineo occidental de la época, sería una muestra de visigotismo, aunque su origen lejano es báltico (los galindai,[3]​ una rama de los aestii).[4]

Véase también[editar]

Notas[editar]

  1. Gran Enciclopedia Aragonesa
  2. Atlas histórico de España
  3. Nalepa, fuente citada en en:Galindians. Galindio (lengua galindia o idioma galindio) -en:Galindien-
    Localización espacial de los galindai entre los demás pueblos bálticos hacia 1200.
  4. Eloy Benito Ruano, Tópicos y realidades de la Edad Media, Volumen 2, pg. 74:

    ... referencias al linaje y a las relaciones de parentesco de este Aznar Galindo se encuentran en las llamadas "Genealogías de Roda" en las que el antropónimo Galindo aparece de forma repetida en tres linajes, hasta el punto que pudiera considerarse como un auténtico nombre de familia: los de Galindo Belascotenes, Aznar Galindo y Galindo Jiménez de Pinitano. La familia de Galindo Belascotenes sólo aparece mencionada de pasada, para recordar que aquél era el padre de García el Malo, casado con una hija de Aznar Galindo; aunque algunos datos más tendríamos del personaje si le identificáramos con el Inb Balaskut de las fuentes hispanoarábigas. En todo caso se trataría de una familia poderosa, emparentada con la de Aznar Galindo, pero rival de ésta por el control del primitivo Condado aragonés. El linaje de Aznar Galindo sería el mejor conocido, por constituir al final el origen de la histórica dinastía condal aragonesa. De procedencia también aragonesa, además de emparentar con la familia de Galindo Belascotenes lo haría con el linaje de Íñigo Arista, que a principios del siglo IX se afianzó en el dominio de Pamplona, y con los aliados y parientes de este último, los muladíes Banu Qasi, que antes de la invasión islámica habían dominado en Olite y Ejea. El tercer linaje, el de Galindo Jiménez, parece radicado en la zona de Sos del Rey Católico y el vecino valle del río Veral, si consideramos hijo de este Galindo Jiménez al Jimeno Galindez de Berale de las Genealogías. Estos dos últimos linajes todavía mantenían como nombre de familia el atropónimo Galindo a mediados del siglo X, si consideramos descendientes suyos respectivamente a los dos barones Galindo Ysinari et Scemeno Galindonis iudianctes Aragone en un documento del 948. De esta forma podríamos hablar de unos linajes nobiliarios caracterizados por el antropónimo Galindo cuya esfera de poder a finales del siglo VIII se extendía por la porción occidental del Pirineo oscense, desde Boltañá hasta Sos. Tal vez descendieran todos ellos de un mismo tronco común de tiempos visigodos, al que perteneciera propamente el nombre Galindo. Ciertamente los tres linajes Galindo de las Genealogías de Roda usan de antropónimos de tradición vasco-navarra: Velasco, García, Jimeno y Aznar. Pero, a diferencia de los otros dos grandes linajes navarros de los Arista y Jimeno, con los que emparentarían, las diversas familias Galindo ofrecen también desde un principio muestras de una onomástica de tradición gótica. La mujer de Aznar Belascotenes se llamaba Fakillo, nombre que reaparece testimoniado en Bigorra en los siglos IX y X. Oria, hermana de Jimeno Galindonis de Beral y esposa de un Guntislo, bastardo de Galindo Aznar II, era hija de un tal Quintila. Con relación a la familia de Aznar Galindo conocemos una Aylo, hija del findador de la casa condal aragonesa, una Andregoto, su tataranieta, un Miro, también tataranieto del mismo, y el ya citado Guntislo. Visigotismo onomástico que parece convenir peftectamente con los orígenes del mismo nombre Galindo. Porque la verdad es que éste se corresponde con un antiguo etnónimo, los galindai. Estos en otro tiempo constituyeron una fracción popular de los aestios de Prusia Oriental, citados por Tácito como emparentados lingüísticamente con los britanos; tal vez un grupo protobáltico que desde muy pronto habría recibido influencias germanizantes de pueblos asentados en su vecindad. Los galindai fueron ya mencionados por Tolomeo como vecinos de los sudinoi; y su nombre se conservaría en una comarca medieval de Prusia (Galanda, actual Golenz), ocupando una buena parte de la meseta lacustre de la misma. Los galindai, como el resto de los aestrios, entraron en un contacto estrecho con los gutones con motivo del asentamiento de estos últimos en el bajo Vístula. Nada extrañaría, por tanto, que algunos linajes de los galindai bálticos se unieran a la gran migración gótica, que les habría conducido primero a las llanuras de Ucrania y finalmente a la Aquitania y la Península ibérica, posibilitando así la posterior reaparición de tal nombre, ya como un antropónimo vinculado a nobles linajes, en los Pirineos occidentales.