Francisco Hernández Díaz

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Francisco Hernández Díaz
Información personal
Nacimiento 18 de diciembre de 1932
Bandera de España Melilla, España
Fallecimiento 5 de abril de 2012
(79 años)
Bandera de España Vélez-Málaga, España
Nacionalidad Española Ver y modificar los datos en Wikidata
Información profesional
Área Pintura, Dibujo

Francisco Hernández Díaz (Melilla, 18 de diciembre de 1932 - Vélez-Málaga, 5 de abril de 2012)[1]​ fue un pintor y dibujante español.

De formación autodidacta, estudió dos años en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando de Madrid. Dibujante precoz, realizó a los 13 años un cuadro que actualmente se conserva en la iglesia del Trapiche (Vélez-Málaga). Su trayectoria artística se desarrolló entre el clasicismo y la modernidad, con influencias tanto de autores como José Gutiérrez Solana como de los grafitos urbanos contemporáneos.

Hernández se encuadra en el Nuevo Realismo como Cristóbal Toral, Eduardo Naranjo o Antonio López, sin bien su obra quiere enlazar la tradición y la modernidad para lo que se vale del surrealismo. A la objetividad de los temas, valiéndose del dibujo y de su peculiar forma de ordenar los espacios, las obras resultan enormemente sugerentes y perfectamente identificables del autor, sin necesidad de alteraciones formales. Estas no dejan indiferente. Así trata temas de la mitología, de la religión y de la cultura española y andaluza. Además de temas de contenido social, de denuncia social, influencia de su admirado Gutiérrez Solana, que como él conoció el siglo y lo aprovechó, sin dejarse llevar.

El CAC Vélez-Málaga Francisco Hernández es un museo inaugurado en 2013 que lleva su nombre en su honor.

Biografía[editar]

De formación autodidacta, estudió dos años en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando en Madrid. En 1957 decide viajar por Europa visitando Paris y Frankfurt. Viaja a Suiza, residiendo en Ginebra, una exposición suya fue visitada por Daniel Vázquez Díaz, quien le dejó una nota manuscrita de admiración. De ahí pasa a recorrer Italia y se queda en Bolonia donde conoce y convive con Giorgio Morandi, con él perfecciona su dibujo y le transmite las incertidumbres que le provoca a Morandi los movimientos artísticos actuales.

En 1966 es invitado por el Instituto de Cultura Hispánica, participa representando a España en la XXXI Bienal de Venecia. Expone el “Tríptico de Venecia” obra que causó un impacto importante. Se trata de una obra abstracta de contenido surrealista apoyada en un dibujo excepcional, que añade volúmenes que hacen aún más sugerente la abstracción, de una paleta netamente española. Consecuencia de ello, nuevamente participa en 1970 en la XXXV Bienal de Venecia, exponiendo en la Sala Especial del Pabellón de España, por el que recibe Premio Colectivo Internacional.

En 1967 recibió el premio Juan March de Bellas Artes en Madrid y en 1972 expone en el Museo de Arte Contemporáneo de Madrid.

Hasta 1980 reside en Madrid participando en numerosas exposiciones colectivas en distintas Bienales e individuales, y distintas galerías de Madrid Alfil, Luis, Kreisler y Heller entre otras. A partir de 1980 fija su residencia en Torre del Mar (Vélez-Málaga).

Trayectoria[editar]

En su primera época su obra está influenciada por el expresionismo, en la deformación de la figura y el cubismo, de predominio de ángulos y rectas. El dibujo, característica de su obra, se somete a estas tendencias imperantes, influencia de los pintores españoles de la Escuela de Paris.

Posteriormente rompe con la figuración y esa forma de representarla. Encuentra en el expresionismo abstracto, estilo imperante en la mitad del siglo XX, la forma de recuperar el dibujo. De esta época es el “Tríptico de Venecia” formas sugerentes con apariencia orgánica, donde domina la destreza de su dibujo para hacerlas sugerentes y atractivas de contemplar. Sin embargo, Hernández necesita la figuración, entiende que la objetividad, la figura, no es incompatible con la subjetividad. Del expresionismo abstracto evoluciona a uno más objetivo, esta época es la exposición en el MEAC. Esto le permite no solo reinterpretar los temas de la pintura como mitología, religión y de la cultura mediterránea y andaluza sino además otros de fuerte contenido social, todos ellos con las características del siglo XX. Homenaje al Cante Jondo (1974), Yerma (1976) Homenaje a Jerez (1977).

A finales de los 80 evoluciona a una pintura netamente surrealista. Apoyadas en un excepcional dibujo, combina las figuras en entornos conceptuales de la realidad, no reales, con lo que consigue nuevamente que sus cuadros sean muy sugerentes. Una obra muy personal que logra llenar a la objetividad de subjetividad. Ni el buen dibujo –desterrado- ni la belleza son incompatibles para la subjetividad que exige el siglo. Reto este que él sabe las consecuencias de asumirlo “Ecce Homo” (1987) es testimonio.

En su última etapa rinde culto a la línea y al color, sin modelación. Grandes formatos a los que sin dibujo previo se entrega y vuelve a tratar los temas habituales y especialmente los de fuerte contenido social, que son generalmente ignorados.

Hernández fue un gran dibujante, es característico de su obra dibujos de gran formato, especialmente a tinta de pintores como Leonardo o Miguel Ángel; escritores como García Lorca o San Juan de Cruz; músicos como Mozart; históricos como Cleopatra; o de ficción como Celestina o el “Piyayo”; todos llenos de simbología. En 1987 recibe Premio Nacional de Dibujo por su obra “La Última Cena”, trece dibujos a punta de lápiz.

En su producción hay una importante labor de pintura mural, la Asunción (1972) en Competa, Pantócrator (1985) en Vélez-Málaga o la Virgen de Miraflores (1989) en Málaga, entre otros. En todos se aprecia que son obras del siglo XX, sin necesidad de alteración de forma, lo que no es habitual en este tipo de obras en el siglo, de ahí su personalidad.

Bibliografía[editar]

  • AERÁN, Carlos: “La pintura expresionista en España”. Madrid. Ibérico Europea de Ediciones. 1983
  • CASTAÑO ALÉS, Enrique: “La Pintura de Vanguardia en Málaga durante la segunda mitad del siglo veinte”. Málaga. Fundación Picasso, 1997
  • COLOMA MARTIN, Isidoro: “La renovación de la plástica malagueña actual” Tomo III. Granada. Editorial Andalucía de Ediciones Anel. 1980.
  • CHAVARRI, Raúl: “La pintura española actual”. Madrid. Ibérico Europea de Ediciones. 1973
  • LLOREGAT, Francisco: “Poesía del dibujo en la obra pictórica”: Alicante Málaga. Publicaciones de la Librería Anticuaria El Cuadalhorce. 1969
  • MAFIA, Dante: “La unidad estilística de Francisco Hernández”. Roma. Ediciones Lepisma 2003
  • MORENO GALVAN, José María: “Introducción a la pintura española actual”. Madrid. Publicaciones Españolas, 1960.
  • RIOS RUIZ, Manuel: “Francisco Hernández”. Dirección General del Patrimonio Artístico y Cultural. 1973.

Obras en Museos e Instituciones[editar]

  • Museo Diocesano. Palacio Episcopal de Málaga
  • Museo del Patrimonio Municipal de Málaga
  • Museo de Arte Contemporáneo de Santander
  • Museo de Arte Flamenco de Jerez de la Frontera (Cádiz)
  • Museo Nacional del Dibujo “Castillo de Larres” Sabiñanigo (Huesca)
  • Museo de Arte Moderno del Vaticano. Roma
  • Museo de Arte Sacro de Milán
  • Museo Ibáñez. Ciudad Autónoma de Melilla.
  • Fundación Picasso, Málaga
  • Palacio de la Zarzuela, Madrid
  • Palacio Marquesa de Santa Cruz, Madrid
  • Institución Bucley en Connetticuncht EE.UU.
  • Colección Privada del Conde D´Oultremont, Ginebra
  • Palacio de la Asamblea, Ciudad Autónoma de Melilla
  • Ayuntamiento de Madrid
  • Ayuntamiento de Málaga
  • Ayuntamiento de Vélez-Málaga (Málaga)
  • Hotel Miguel Ángel. Madrid

Referencias[editar]