Francisco Garcés

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Francisco Tomás Hermenegildo Garcés Maestro, O. F. M. (Morata del Conde, actual Morata de Jalón, 12 de abril de 1738Yuma, Arizona, 18 de julio de 1781) fue un misionero franciscano español que exploró gran parte del suroeste de Norteamérica, incluyendo lo que hoy en día es Arizona, sur de California y noreste de la Baja California. Fue el primer no nativo que pisó el estado de Nevada en 1776.

Biografía[editar]

Francisco Garcés nació en Morata del Conde (en la actualidad Morata de Jalón), en Aragón, hijo de Juan Garcés Mercado y Antonia Maestro Cabeza. Su tío era capellán de los condes de Morata y fue su padrino. A los dieciséis años ingresó en el convento franciscano de Alpartir, muy cerca de Morata. Completó más tarde estudios de Teología en el convento de Calatayud. Se ordenó a los 24 años en 1763. Pero ya hacia 1762 se estaba gestionando el traslado a América de un grupo de franciscanos a la escuela franciscana de Santa Cruz en Querétaro, en el que quiso incluirse. El 1 de agosto de 1763 zarparon dos buques hacia allá con 26 religiosos que llegaron sin novedad al puerto de Veracruz tras reparar los barcos durante un mes en Cuba a causa de una fortísima tempestad. Llegaron el 8 de noviembre de 1763 y marcharon a pie hacia Querétaro. En 1768, cuando los jesuitas fueron expulsados de sus amplias misiones que tenían en el noroeste de Nueva España, Garcés estaba entre los franciscanos que fueron a reemplazarlos, siéndole asignada la Misión de San Xavier del Bac, cerca de la actual ciudad de Tucson.

La expulsión de los jesuitas provocó una secuencia de sucesos dramáticos en las misiones españolas. El proyecto jesuita, acaudillado por el padre Eusebio Kino, pretendía conectar las misiones de Sonora con las de la Baja California y con las de Nuevo México, todo un ambicioso proyecto de expansión hacia el norte que quedó interrumpido con su muerte por enfermedad en 1711. La muerte de Kino debilitó la posición de las misiones del norte, sin que el relevo de los franciscanos desde 1767 lograra restablecer el control y la paz en esas avanzadas hasta que llegó Garcés. El aragonés fue destinado a la misión más septentrional y más peligrosa, San Javier del Bac, un enclave rodeado de tribus hostiles que los jesuitas llamaban “el noviciado” porque ningún misionero aguantaba allí más de un año y que, según escribió Garcés y recoge José María Bardavío, era “el último pueblo de la cristiandad”. Casi solo ante el peligro, Garcés llegó a San Javier, cerca del actual Tucson (Arizona), el 30 de junio de 1768.[1]

Mientras que los franciscanos de la escuela de Querétaro asumieron responsabilidades en Sonora y en el sur de Arizona, otros franciscanos de la escuela de San Fernando en la Ciudad de México, bajo la dirección de Junípero Serra, fueron elegidos para reemplazar a los jesuitas en la Baja California. Los franciscanos de Serra en la Baja California también fueron encargados de encabezar un audaz avance de las misiones españolas hacia el norte, a la Alta California, que se inició en 1769. En 1773, el control de las misiones de la Baja California pasó a los dominicos. Los franciscanos en Alta California, al igual que los jesuitas en Baja California antes que ellos, reconocieron la conveniencia de establecer una conexión por tierra con la Nueva España a través de la región del bajo río Colorado.

Garcés fue una persona clave en este esfuerzo. Cuando tomó posesión de su destino, la región se hallaba en un estado de caos sometida a levantamientos, ataques, saqueos y robo de reses y caballos por parte de los apaches, los seris, los pimas y otras tribus nativas. Pero no solo consiguió conservar su misión y apaciguar a sus enemigos, sino que excedió el plan de Kino al establecer rutas desde Sonora a la costa de California y a Nuevo México y además conectar entre sí estos dos territorios, algo que ni el jesuita había imaginado. Dirigió extensas exploraciones en la inestable región intermedia de los desiertos del Colorado y Mojave y norte de Arizona, unas veces por propia cuenta, y otras veces junto con el soldado-explorador Juan Bautista de Anza. El misionero se encontró y realizó informes sobre varias tribus indias, incluyendo a los havasupai. Destaca en especial la importancia de la nueva vía abierta hacia el litoral californiano, un descubrimiento trascendental; según Bardavío, "sin este paso por tierra, las misiones de fray Junípero Serra se hubieran perdido”.[2]​ Las expediciones de Garcés a lo largo de esta ruta fueron, en palabras del historiador estadounidense Herbert Eugene Bolton, “las mejor organizadas y las más importantes de todas las emprendidas en cualquier época hacia California, incluidas las del siglo XIX con motivo del descubrimiento de oro en suelo californiano”.[3]

En 1779 Garcés fue asignado a un tipo de colonia/misión que debía establecerse en el río Colorado entre los quechan. Los belicosos nativos pronto chocaron con los colonos españoles, y en julio de 1781 Garcés y sus compañeros misioneros murieron asesinados en la revuelta de Yuma (Arizona), mientras intentaban poner paz en el levantamiento de los quechan y mojaves contra los colonos españoles.[4]

El cuerpo de Garcés fue posteriormente inhumado en San Pedro de Tubutama. Hay dos memoriales al padre Garcés en Bakersfield, California: una estatua en el Garces Circle en Chester Avenue, y en la escuela superior Católica, Garces Memorial High School.

Durante sus periplos, Garcés exploró California, Nevada, Nuevo México y Arizona. Descubrió el desierto de Mojave y fue el primer europeo en establecer contacto con la tribu homónima. Fue también el primero en poner el pie en lo que hoy es el estado de Nevada, cuyo nombre deriva de la sierra fronteriza con la vecina California. Como capellán del capitán Juan Bautista de Anza, llegó hasta la bahía de San Francisco. Algunas fuentes le atribuyen haber dado nombre al río Colorado.[5][6]

Obras[editar]

  • Diario de exploraciones en Arizona y California en los años de 1775 y 1776 John Galvin, (Editor); México: Universidad Nacional Autónoma de México. Instituto de Investigaciones Históricas, 1968.
  • Vida y diarios del rdo. p. fray Francisco Hermenegildo Garces Maestro, Valencia: Publicaciones V centenario del descubrimiento y evangelización de América, 1994.
  • Viajes al Colorado y al Gila de los cruciferos Francisco Garcés y Pedro Font. México: Bibliófilos Mexicanos, 1962.
  • Diario... en el viage hecho este año de 1775 por mandado del... señor... D. Antonio María Bucareli y Ursúa... : al Puerto de San Francisco..., 1775 Oct. 21-1776 Sept. 17.
  • Con Pedro Font, Plano que contie las provincias de Sonora, Pimerias, Papaguería, Apachería, Ríos Gila, y Colorado : y tierras descubierts. hasta el Puerto de Sn. Franco. en la California septentrional, y hasta el Pueblo de Oraybe en la Provincia de el Moqui... [1777]

Referencias[editar]

  1. Javier Yanes, "El fraile aragonés que descubrió Nevada", en El País, 30 de octubre de 2014: https://elpais.com/elpais/2014/10/30/ciencia/1414663553_803905.html?rel=mas
  2. Javier Yanes, op. cit.
  3. Javier Yanes, op. cit.
  4. Javier Yanes, op. cit.
  5. Javier Yanes, op. cit.
  6. José M.ª Bardavío, California empieza en Aragón, Zaragoza, Ediciones Edelvives, 1988 http://www.cervantesvirtual.com/obra/california-empieza-en-aragon--0/

Bibliografía[editar]