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Florencia Pinar

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Florencia Pinar
Información personal
Nombre de nacimiento Florencia Pinar o Florencia del Pinar
Nacimiento c. años 1470juliano Ver y modificar los datos en Wikidata
Bandera de Castilla, Corona de Castilla
Fallecimiento c. 1530[1]
Bandera del Imperio español, Imperio español
Nacionalidad Castellana
Información profesional
Ocupación Poetisa
Años activa Siglo XV
Empleador Isabel I de Castilla Ver y modificar los datos en Wikidata
Lengua literaria Castellano

Florencia Pinar, o Florencia del Pinar (c.1470-c.1530), fue una poetisa castellana de la segunda mitad del siglo XV.[2]

Biografía

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Florencia Pinar fue dama de la corte de Isabel I de Castilla. Fue la primera mujer que participó en justas poéticas.[3] Es una de las pocas poetisas cuyas obras fueron incluidas en la recopilación poética del siglo XV conocida como Cancionero General. Además, compuso sus poemas en el dialecto castellano característico de las clases altas educadas de su época. Los títulos de dama o señora que recibe la autora en los Cancioneros denotan una clase social elevada. Los Cancioneros mencionan a como su hermano al poeta Gerónimo Pinar. Poco más se conoce sobre su vida, se ignora su lugar y fecha de nacimiento, pero se asume que había recibido una educación esmerada y que pertenecía a la clase alta.

Se atribuyen a Florencia Pinar seis canciones (¡Ay! que ay quien más no vive; Destas aves su nación; Ell amor ha tales mañas; Hago de lo flaco, fuerte; Cuidado nuevo venido; Tanto más creçe el querer y una glosa al mote Mi dicha lo desconcierta. La canción Destas aves su nación (que aparece en los canciones con la rúbrica Otra canción de la misma señora a unas perdices que le enviaron vivas) es conocida por su simbolismo y temas ocultos:

Destas aves su nación
es contar con alegría,
y de vellas en prisión
siento yo grave pasión,
sin sentir nadie a mía.
Ellas lloran que se vieron
sin temor de ser cativas,
y a quien eran más esquivas
esos mismos las prendieron.
Sus nombres mi vida son
que va perdiendo alegría,
y de vellas en prisión
siento yo grave pasión,
sin sentir nadie a mía.

Estilo y sentido

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Es conocida principalmente por su habilidad con el lenguaje figurado y con el conceptismo, mostrando la doble naturaleza del amor, que es causa de placer y de dolor. Es también evidente su uso característico de alusiones sexuales indirectas. En esa época la perdiz simbolizaba la promiscuidad femenina, puesto que la perdiz es un ave que queda fácilmente preñada. Este uso juguetón del simbolismo es una de las características distintivas de la poesía de Pinar. El tema que prevalece en sus poemas es el del amor, pero hay también mucha ambigüedad en su tono. A través de los siglos, los académicos se han preguntado si este amor sobre el que escribía era de naturaleza platónica o sexual.

La doble lectura sexual

El uso del erotismo en Florencia Pinar posee un doble sentido sexual, aunque a veces es complicado identificarlo. Por ejemplo, en su "Hago de lo flaco fuerte", un poema muy pasional y sexual, en el que la palabra “muerte” juega con un sentido de culmen de la experiencia sexual, aunque es solo una suposición. Cabe recordar que los autores de los cancioneros utilizaban un lenguaje muy abstracto y hermético, por lo que esa doble lectura requiere de conocimientos. Otro ejemplo de la escritora se encuentra en su poema “Ay que ay quien más no biue” en el que se encuentran el juego de las palabras homónimas “hay” y “ay”, que utiliza con el fin de engañar al lector. En la imaginaria de Florencia, es donde mejor se ve su erotismo de manera explícita. En las figuras de las perdices en Destas aues su nación como la del gusano Ell amor ha tales mañas. Ambas obras tienen un significado sexual, según el crítico Alan Deyermond. En el que las perdices son más felices siendo concebidas desde un punto de vista sexual, siendo la imagen del gusano mucho más innovadora y original, y cuya interpretación presenta más problemas. El erotismo a través de imágenes de animales como la perdiz y el gusano, ha sido un rasgo que la distinguen, pero mientras que la perdiz es símbolo de lascivia, el gusano es símbolo de muerte.[4]

Hay que preguntarse sobre el significado simbólico que hay detrás de sus obras. Así como la metáfora del gusano en el que Alan Deyermond, concluyó que el gusano era como la serpiente del Libro de los gatos y en Santo Domingo de Silos. Aunque, este gusano podía no solo tener un carácter sexual sino también estar relacionado con la muerte, ya que se considera un animal relacionado con los cadáveres y lo podrido. Por lo que a la hora de leer a la escritora hay que recordar la imagen del amor como cáncer, ya que combina la imagen del gusano que también come de lo sano. En cuanto a su connotación sexual, tiene que ver con la forma alargada del animal, y la correspondencia con el “cancer de natura”, permite relacionar su figura con un símbolo fálico relacionado con la muerte. Sin embargo, no existe relación entre el amor y el gusano en Florencia Pinar.[4]

Aparición de las mujeres en sus obras

En su ¡Ay! Que hay quien más no vibe, no hay marcas de género en el hablante, es un “yo” ambiguo y neutro. Usa vocabulario abstracto, típico del amor cortés: penas, gozos, gloria, dolor. Lo que sí hace es un juego con “ay”, “hay” y “a (y)” con significado erótico. En cambio en D´estas aves su nación, el eje central del poema es la representación de la mujer. Lo hace a través de la metáfora de las pericles enjauladas, símbolo medieval de lujuria y deseo. La misma autora se identifica con las aves y representa a la mujer como deseada, seducida, engañada y atrapada por amor, incluso cuando opone resistencia. Según los expertos las perdices hembras eran especialmente libidinosas. En ella la mujer se representa como víctima del deseo, pero al mismo tiempo consciente de su condición. Ya no es un sujeto pasivo.[5]

En el amor ha tales mañas, la mujer es afectada por el amor como enfermedad física: gusano que causa daño en las entrañas, las cuales tienen un valor simbólico femenino de maternidad, integridad y sexualidad. La lectura sexual se puede suponer por los verbos salir y entrar (haciendo de la metáfora de coito) y el gusano (símbolo fálico). La mujer es representada como víctima de un deseo superior a ella, tocada por un agente externo.[6]

Los rasgos de su representación de la mujer

Por un lado encontramos una subjetividad femenina activa, en la que la mujer sufre, siente y reflexiona. Ya no es un mero objeto pasivo, dependiente del hombre, sino que pasa a tener acción dentro del código cortesano. Además, son mujeres que juegan con ese doble sentido sexual, mediante metáforas de animales, juegos de palabras o imágenes. Con ello pretendía que la mujer pasase de ser objeto a sujeto. Sus mujeres muestran que pueden ser afectadas por el amor tanto como los hombres, y no la culpa. La presenta como víctima del código amoroso: el amor la enferma, la engaña, la apasiona. De tal forma la autora muestra que una mujer podría apropiarse del discurso amoroso y transformarlo desde dentro a través de un código lleno de subjetividad y juegos.[6]

El amor y la condición de mujer

Durante el siglo XV predominaba una poesía misógina, en la que las voces femeninas eran creadas por los hombres. Pinar fue la única escritora del siglo XV con un corpus suficiente para analizar una voz femenina real. Aunque usa los mismos tópicos y abstracciones que los poetas hombres, quedando así difuminado el género.[5]

Varios estudios afirman que la mujer no podían apropiarse del código del amor cortés porque el sistema situaba a la mujer como objeto y no como sujeto, porque la retórica amorosa estaba diseñada para una interacción entre hombres, con la dama como excusa y porque las mujeres escritoras poseían un estilo más concreto y humano. Sin embargo, Pinar sí que participó en este sistema pero desde una perspectiva distinta.[5]

Ediciones

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  • Canciones / Lieder. Edición bilingüe castellano-alemán. Traducción al alemán de Anna Klinkner y Elena Moreno Sobrino. Saarbrücken: Editorial Calambac (Calambac Verlag), 2020.

Referencias

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  1. Hart, Stephen M. White Ink. Essays on Twentieth-Century Femenine Fiction in Spain and Latin America. London / Madrid: Tamesis Books Limited. p. 2.
  2. Janés, Clara (2016). Las primeras poetisas en lengua castellana. Siruela. p. 233.
  3. Caballé, Anna (2003). La vida escrita por las mujeres volumen I . Por mi alma os digo. Círculo de lectores. p. 75. ISBN 84-226-9863-3.
  4. 1 2 Garrido, David González de la Higuera (22 de octubre de 2018). Retórica de Florencia Pinar, poeta de cancionero: introspección y erotismo. De Gruyter. pp. 235-246. Consultado el 28 de noviembre de 2025.
  5. 1 2 3 Montes, Soledad González (1 de enero de 1998). COMENTARIO AL ARTÍCULO “MATERNIDAD, SEXUALIDAD Y COMPORTAMIENTO REPRODUCTIVO: APUNTES SOBRE LA IDENTIDAD DE LAS MUJERES”. El Colegio de México. pp. 307-312. Consultado el 28 de noviembre de 2025.
  6. 1 2 Silva, David (1 de enero de 1998). REFLEXIONES SOBRE EL TRABAJO “MUJERES, SABERES MÉDICOS E INSTITUCIONALIZACIÓN”. El Colegio de México. pp. 199-204. Consultado el 28 de noviembre de 2025.

Enlaces externos

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Bibliografía

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  • Kaplan, Gregory B. “Florencia del Pinar.” Castilian Writers, 1400-1500. Dictionary of Literary Biography Vol. 286. Edited by Frank A. Domínguez and George Greenia. Detroit: Gale, 2004.
  • Mirrer, Louise (2018): "Género, poder y lengua en los poemas de Florencia Pinar". Medievalia 50, 95-103.
  • Vollendorf, Lisa. Recovering Spain's feminist tradition. New York: Modern Language Association of America, 2001.
  • de la Higuera Garrido, D. G. (2018). Retórica de Florencia Pinar, poeta de cancionero: introspección y erotismo. In Voces de mujeres en la Edad Media: entre realidad y ficción (pp. 235-248). De Gruyter Mouton.
  • Marti, M. L. (2018). El discurso sobre el amor y la condición de la mujer en las canciones de Florencia Pinar.