Alonso Fernández de Lugo

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Alonso Fernández de Lugo
Parlamento 03.jpg
Alonso Fernández de Lugo funda la ciudad de Santa Cruz de Tenerife. Pintura de Manuel González Méndez.
Otros nombres Alonso de Lugo
Nacimiento c. 1456
San Lúcar de Barrameda
Fallecimiento 20 de mayo de 1525 (69 años)
San Cristóbal de La Laguna
Nacionalidad Española
Ocupación conquistador, alcaide, gobernador, capitán general
Años activo 1478-1525
Conocido por Conquistas de La Palma y Tenerife
Título Adelantado de las islas Canarias
Sucesor Pedro Fernández de Lugo
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Alonso Fernández de Lugo (San Lúcar de Barrameda, c. 1456 - San Cristóbal de La Laguna, 20 de mayo de 1525) fue un hidalgo y conquistador castellano-andaluz responsable de la incorporación definitiva de las islas Canarias a la Corona de Castilla en el siglo xv.

Participó en la conquista de Gran Canaria y capitaneó las de La Palma y Tenerife, de las que sería gobernador. También fue nombrado por los Reyes Católicos capitán general de Berbería «desde el cabo de Aguer hasta el de Bojador» y Adelantado de las islas Canarias.[1]

Falleció el 20 de mayo de 1525 en la ciudad de La Laguna en Tenerife, y sus restos reposan en la Santa Iglesia Catedral de Nuestra Señora de los Remedios de la propia ciudad.

Biografía[editar]

Hijo segundo de Pedro Fernández de Lugo, comerciante de ascendencia gallega, y de Inés de las Casas, Alonso de Lugo nació en Sanlúcar de Barrameda hacia el año 1456, conociéndose pocos datos de sus primeros años.[1]

En 1478 se traslada a Canarias como miembro de las tropas conquistadoras. Entre 1483 y 1491 residió en Agaete, Gran Canaria, junto a su familia, y luego de acabada la conquista de Tenerife en 1496 se establece en San Cristóbal de La Laguna, ciudad fundada por él y donde residiría hasta su muerte.[1]

Matriomonios y descendencia[editar]

Hacia 1475 se casa con su primera esposa, Violante de Valdés y Gallinato,[nota 1] con la que tiene a sus hijos Fernando, Pedro y Beatriz. Este matriomonio finaliza en 1490 con el fallecimiento de Violante.[1] [3]

En 1498 Alonso de Lugo contrae segundas nupcias con Beatriz de Bobadilla, señora de La Gomera.[4] También enviuda Lugo de doña Beatriz, no quedando descendencia de su unión.

Por último, Lugo se casa por tercera vez en 1514 con Juana de Massiéres, dama de la corte de Germana de Foix, de quien tiene dos hijas: Luisa y Constanza.[5]

Personalidad[editar]

Aunque los primeros historiadores ensalzan la personalidad de Alonso Fernández de Lugo, la historiografía moderna es más severa a la hora de enjuiciar su proceder, sobre todo al valorar su actitud desleal hacia los aborígenes de los bandos de paces, es decir, aquellos que habían pactado su rendición con los conquistadores.[1]

El historiador Antonio Rumeu de Armas definió a Lugo de la siguiente manera:

Alonso de Lugo no es mejor ni peor que otros conquistadores de la tierra. Tiene virtudes de unos y defectos de otros y viceversa. Su retrato podría ser éste: valiente hasta rayar en la temeridad; es decir, más esforzado que buen capitán, mejor soldado que estratega —ello explica algunos de sus fracasos—; ambicioso, y como tal, andariego e inquieto; rebelde unas veces, sumiso y obediente otras, según las circunstancias. En fin, hábil, mañoso, interesado, con pocos escrúpulos, arbitrario, despótico, gran protector de los de su linaje y en extremo devoto de los santos... Es el modelo de los conquistadores de todas las épocas, con todas las virtudes y vicios inherentes al cargo...

Antonion Rumeu de Armas, 1952.[6]

Carrera militar[editar]

Conquista de Gran Canaria[editar]

En mayo de 1478 Alonso de Lugo se embarca en la expedición de conquista realenga de la isla de Gran Canaria comandada por el capitán Juan Rejón, el obispo de Rubicón Juan de Frías, y el deán Juan Bermúdez.[1]

Lugo está presente en la fundación del real de Las Palmas, gérmen de la futura ciudad, participando asimismo en la batalla de Guiniguada que tiene lugar poco después. En 1479 es enviado por los Reyes Católicos a la isla Pedro de Algaba como gobernador, para impulsar la conquista frenada por los enfrentamientos entre Rejón y Bermúdez. Lugo era concuño de Algaba, por lo que apoyó la causa de este y participó en los hechos que condujeron al aprisonamiento de Rejón y su envío a la Península. Sin embargo, Rejón escapa y regresa a la isla en 1480, asaltando el real y tomando como prisioneros a Algaba y sus partidarios. Pedro de Algaba es ejecutado poco después, mientras Lugo, que había intentado evitar la muerte de su concuño, es desterrado a la isla de El Hierro.[1] [7]

Nombrado nuevo gobernador de Gran Canaria Pedro de Vera en 1480, Lugo vuelve a ser incorporado a las operaciones de conquista de la isla una vez desterrado Rejón. En septiembre de 1481 Vera envía a Lugo al noroeste de Gran Canaria para liderar la presencia castellana en el reino de Gáldar. En Agaete Lugo construye una torre, de la que es nombrado alcaide, y en la que sufre batallas, asedios y hambrunas.[1]

En 1482 llegan refuerzos a Agaete comandados por Hernán Peraza, que, junto a Lugo, consiguen apresar al guanarteme de Gáldar Tenesor Semidán, hecho que conduce a la consumación de la conquista poco después.[7]

Pedro de Vera recompensa a Lugo por sus servicios con las tierras y aguas de Agaete, que pone en rendimiento y donde construye un ingenio de azúcar.[1] Desde este lugar hace incursiones a la isla de Tenerife donde lleva a cabo razias sobre los guanches.[8]

Conquista de La Palma[editar]

Iglesia de Santo Domingo, Santa Cruz de La Palma. Construida en la fundación de la ermita de San Miguel, fundada por Fernández de Lugo.

Alonso de Lugo parte a la corte en 1491 para concertar con los Reyes Católicos la conquista de la isla de La Palma. Los reyes se la conceden en junio de 1492, con la condición de que la acabara en un año y que corriera el capitán con los gastos de la empresa a cambio de beneficiarse de los quintos de la corona «de los captivos e ganados e bienes» de la isla.[1] Para armar la expedición Lugo se asocia con Juanoto Berardi y Francisco de Riberol, empresarios italianos afincados en Sevilla.[9]

El 29 de septiembre de 1492 Alonso de Lugo desembarca en Tazacorte con 900 soldados entre castellanos y canarios. A su llegada a La Palma reafirma las paces con cuatro de los doce bandos de la isla que habían pactado anteriormente con el gobernador de Gran Canaria Francisco Maldonado y con el obispo de Canarias. La resistencia del resto de la isla fue escasa, con la salvedad del bando de Eceró liderado por Tanausú. Finalmente, y tras varios intentos infructuosos de penetrar en la Caldera de Taburiente donde se habían hecho fuertes los palmeros, el 3 de mayo de 1493 Lugo logra apresar a Tanausú valiéndose de engaños, con lo que se da por concluida la conquista de la isla.[7] [10]

Conquista de Tenerife[editar]

Preparativos

Culminada la incorporación de La Palma a la Corona de Castilla, Lugo parte de nuevo hacia la Corte para capitular la conquista de Tenerife. Los Reyes le conceden los derechos en diciembre de 1493. Lugo, agradecido por los privilegios otorgados, renuncia a los 700.000 maravedíes que los monarcas le debían por la conquista de La Palma, lo que provoca las quejas de sus socios de la empresa palmera Berardi y Riberol.[1]

Durante su estancia en la Corte, Lugo denuncia ante los Reyes la entrada esclavista que varios armadores sevillanos habían realizado en Anaga, bando de paces, y que ponía en riesgo la estrategia conquistadora que planeaba. Los Reyes mandan que los guanches esclavos sean liberados y entregados a Lugo para que los devolviera a la isla y poder retomar las paces. Por contra, les informa también de supuestas deslealtades por parte de los bandos de paces palmeros, para así justificar la venta de estos como esclavos.[1]

Para financiar la expedición de conquista, Lugo vende sus haciendas de San Lúcar de Barrameda y Sevilla, y se concierta con varios comerciantes genoveses.[1]

Primera entrada

El ejército conquistador desembarca en Añazo a principios de mayo de 1494, fundando Lugo el real de Santa Cruz como base de operaciones y reafirmando las paces con los bandos de Güímar, Adeje, Abona y Anaga.

Poco después Lugo se entrevista en La Laguna con el mencey de Taoro Bencomo, líder de los bandos de guerra —Taoro, Tacoronte, Tegueste, Daute e Icod— de la que resultan enemigos. Ambos bandos se retiran, avanzando luego Lugo hacia el interior de la isla para comenzar la conquista. En el barranco de Acentejo son cercados por los guanches, desarrollándose la conocida Matanza de Acentejo al quedar prácticamente destruido el ejército castellano. El propio Lugo resulta herido al recibir una pedrada en la mandíbula, escapando del combate gracias a la ayuda de Pedro Benítez el Tuerto.[1]

Reunidos los superviventes en el real de Añazo, Lugo ordena la retirada a Gran Canaria.[1]

Segunda entrada

Una vez en Las Palmas, Lugo recaba la ayuda del duque de Medina Sidonia, que envía a la isla un cuerpo de soldados veteranos de la Guerra de Granada, así como de Inés Peraza y Beatriz de Bobadilla, señoras de Fuerteventura y Lanzarote, y de La Gomera y El Hierro respectivamente. Además, para poder financiarse nuevamente, el capitán conquistador tuvo que vender todos sus bienes y posesiones, entre las que se encontraba su heredamiento de Agaete, y volver a concertar un acuerdo con los mismos armadores de la anterior entrada. Organizada la ayuda, Lugo parte hacia la corte para pedir a los Reyes una prórroga del plazo de culminación de la conquista, lo cual logra.[1]

Mientras espera la llegada de las tropas del Duque, Lugo regresa a Tenerife a principios de 1495. Durante esta operación refuerza la torre de Añazo, reafirma una vez más las paces con los reyes amigos y construye una nueva torre en la zona de Gracia.[1]

Las tropas peninsulares llegan al puerto de Las Palmas en octubre, siendo recibidas personalmente por Lugo, desembarcando en Añazo a principios de noviembre. Poco después de su arribada se internan en la isla, siendo recibidos por las fuerzas guanches en las llanuras próximas al campamento de Gracia. Se entabla así la conocida como batalla de la Laguna el 14 de noviembre, de la que resultan derrotados los guanches y muertos sus principales caudillos Bencomo y Tinguaro.[1]

Fin de la conquista
Rendición de los menceyes. Pintura de Carlos de Acosta.

A mediados de diciembre se reanuda la campaña, internándose Lugo y sus huestes hacia el reino de Taoro. Cerca del barranco de Acentejo vuelven a enfrentarse a los guanches en la llamada victoria de Acentejo, siendo estos los derrotados esta vez. Esta victoria acaba prácticamente con la resistencia guanche. En los meses siguientes se llevan a cabo campañas de castigo y razias, llegando Lugo a licenciar a gran parte de las tropas el 15 de febrero de 1496.[1]

En marzo, Lugo parte hacia la Península para vender los esclavos apresados y pagar así parte de sus deudas, regresando enseguida a Tenerife. En mayo se presentan en el campamento del Realejo de Taoro los menceyes de los bandos de guerra para someterse a los conquistadores, dándose por concluida la conquista de la isla. Lugo vuelve entonces a embarcarse rumbo a la corte para presentar ante los Reyes a los menceyes vencidos y recibir sus recompensas. Durante este tiempo, se llevan a cabo reclamaciones contra el capitán conquistador por parte de quienes le prestaron ayuda y servicios durante la conquista.[1]

Expedición a Berbería[editar]

En 1501 por orden de los Reyes Alonso de Lugo desembarcó en la costa africana y fundó una fortaleza. Los indígenas lanzaron ataques a los castellanos que causaron la muerte de dos de los sobrinos del Adelantado. Según Bartolomé de las Casas, Alonso Fernández de Lugo pudo huir solo gracias al sacrificio del capitán general de la expedición, Francisco de Peñalosa, y de otros veinte caballeros.[11]

Gobierno de La Palma y Tenerife[editar]

Alonso Fernández de Lugo es nombrado por los Reyes Católicos gobernador de San Miguel de La Palma el 8 de junio de 1492, y de Tenerife el 28 de diciembre de 1493, además de recibir el derecho a repartir tierras y bienes en ambas islas.[1]

Fallecimiento y restos[editar]

Lápida conmemorativa en la Catedral de La Laguna en Tenerife, lugar donde reposan los restos mortales del Adelantado Fernández de Lugo.

Alonso de Lugo fallece el 20 de mayo de 1525 en su casa de San Cristóbal de La Laguna, considerando algunos autores que fue envenenado por sus hijos para poder heredar el título de Adelantado.[12]

Inicialmente fue enterrado en el Real Santuario del Santísimo Cristo de La Laguna, sin embargo, el 28 de julio de 1810 se produjo un gran incendio que destruyó totalmente el edificio, quedando en pie solamente la espadaña. Los restos quemados de Alonso Fernández de Lugo y de todos los sepultados en dicho lugar quedaron al descubierto, en un estado de total abandono.[13]

Los restos fueron exhumados en 1860, permaneciendo veinte años depositados en el Santuario del Cristo, hasta que en 1880, el ayuntamiento pidió su traslado a la Catedral de San Cristóbal de La Laguna, lugar en donde permanecen.[13]

Notas[editar]

  1. Otros autores llaman a la primera esposa de Lugo Luisa, Leonor, Catalina o Beatriz de Fonseca, y Catalina Xuárez Gallinato. Sin embargo, Rumeu de Armas proporciona datos coetáneos de los hechos históricos que validan la identificación con Violante.[2]

Referencias[editar]

  1. a b c d e f g h i j k l m n ñ o p q r s t Rumeu de Armas, Antonio (1975). La Conquista de Tenerife (1494-1496). Santa Cruz de Tenerife: Cabildo Insular de Tenerife. ISBN 84-500-7108-9. 
  2. Sánchez Saus, Rafael (2009). «Redes de parentesco y clientelas andaluzas en la exploración y conquista de Canarias». En la España Medieval (32). ISSN 0214-3038. 
  3. Rodríguez Moure, José (1939). «Los Adelantados de Canarias». Revista de Historia (46). ISSN 0213-9464. 
  4. Rumeu de Armas, Antonio (1985). «Los amoríos de Doña Beatriz de Bobadilla». Anuario de Estudios Atlánticos (31). ISSN 0570-4065. 
  5. Lobo Cabrera, Manuel; Torres Santana, Elisa (1981). «Doña Juana de Massieres y el pleito con el segundo Adelantado de Canarias». Anuario de Estudios Atlánticos (27). ISSN 0570-4065. 
  6. Rumeu de Armas, Antonio (1952). Alonso de Lugo en la Corte de los Reyes Católicos: (1496-1497). Consejo Superior de Investigaciones Científicas. 
  7. a b c Morales Padrón, Francisco (1978). Canarias: crónicas de su conquista. Las Palmas de Gran Canaria: Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria. El Museo Canario. ISBN 84-500-2951-1. 
  8. Espinosa, Fray Alonso de (1967) [1594]. Historia de Nuestra Señora de Candelaria. Santa Cruz de Tenerife: Goya Ediciones. 
  9. Aznar Vallejo, Eduardo (1983). La integración de las Islas Canarias en la Corona de Castilla, 1478-1526: Aspectos administrativos, sociales y económicos. Universidad de La Laguna. ISBN 978-8460032434. 
  10. Viera y Clavijo, José de (1950). Noticias de la Historia General de las Islas Canarias (Definitiva edición). Santa Cruz de Tenerife: Goya Ediciones. 
  11. Bonnet y Reverón, Buenaventura (julio de 1933). «Alonso Fernández de Lugo y sus conquistas en África». Revista de historia (37): 138–149. Consultado el 18 de marzo de 2013. 
  12. González, Agustín M. (21 de marzo de 2013). «La huella indeleble del Adelantado Fernández de Lugo en La Laguna». Diario de Avisos (Canaria de Avisos, S.A.). Consultado el 28 de junio de 2015. 
  13. a b Barbuzano, D. (14 de marzo de 2010). «Cuestionan ahora si los restos que están en la catedral pertenecen al Adelantado». El Día (Leoncio Rodríguez, S.A.). Consultado el 24 de junio de 2015. 

Véase también[editar]

Bibliografía[editar]

  • Viera y Clavijo, Noticias de la Historia General de las Islas canarias. Goya ediciones, 4 volúmenes, Tenerife.
  • Espinosa, Alonso (fray). Historia de Nuestra Señora de Candelaria, Goya ediciones, Tenerife.
  • Abreu y Galindo, J. de, Historia de la conquista de las siete islas de Canarias, en A. Cioranescu (ed) Goya ediciones, Tenerife, 1977 ISBN 84-400-3645-0
  • Berthelot, Sabino. Etnografía y Anales de la Conquista de Las Islas Canarias. Ed. Goya. Santa Cruz de Tenerife. 1978. ISBN 84-85437-00-4.
  • Blanco, Joaquín. Breve Noticia Histórica de las Islas Canarias. Ed. Rueda. Madrid 1983. ISBN 84-7207-029-8
  • Acosta, José Juan; Rodríguez Lorenzo, Félix; L. Quintero, Carmelo Padrón, Conquista y Colonización.Santa Cruz de Tenerife, Centro de la Cultura Popular Canaria, 1988
  • VV.AA. Historia de Canarias. Vol. I Ed. Prensa Ibérica. Valencia 1991. ISBN 84-87657-10-9

Enlaces externos[editar]