Feminismo de género

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¡Incineremos al patriarcado! Cartel usado en una marcha feminista en Barcelona el 8 de marzo de 2017.

Feminismo de género es una corriente del feminismo basada en la teoría de que las diferencias de género son construcciones sociales perpetradas por los hombres para mantener su dominio sobre las mujeres.[1][2][3]​ Si bien el término había sido escasamente usado con anterioridad, se considera que la filósofa Christina Hoff Sommers acuñó y definió el concepto en su libro Who Stole Feminism?: How Women Have Betrayed Women (1994).[4]

Historia[editar]

Antes de que comenzara a usarse el término «feminismo de género», Gayle Rubin publicó un ensayo titulado «El tráfico de mujeres: notas sobre la "economía política" del sexo» (1975), donde definió el concepto «sistema de sexo/ género», como «el conjunto de acuerdos mediante los cuales una sociedad transforma la sexualidad biológica en productos de la actividad humana y en el que estas necesidades sexuales transformadas se satisfacen».[5]

Ese mismo año Sandra Lee Bartky, miembro fundador de la Society for Women in Philosophy,[6]​ escribió el ensayo «Toward a phenomenology of feminist consciousness» (Hacia una fenomenología de la conciencia feminista),[7]​ en el que decía: «Las mujeres han lamentado mucho su condición, pero un lamento, puro y simple, no tiene que ser una expresión de la conciencia feminista. En tanto que su situación sea entendida como natural, inevitable e irremediable, la conciencia de sí mismas de las mujeres, no importa cuán vivas estén para insultar, todavía no es conciencia feminista [...] El verdadero significado de lo que la feminista entiende, está iluminado por la luz de lo que debería ser».[7]

La filósofa Alison Jaggar escribió en 1983 sobre la necesidad de buscar un nuevo nombre para la dirección que estaba tomando el feminismo socialista. «El feminismo socialista», dijo, «ha indicado un nuevo dominio para la economía política, ha identificado las preguntas que debe formular la teoría política feminista y ha mostrado el tipo de respuestas aceptables. Sin embargo, el feminismo socialista todavía no ha proporcionado las respuestas, en parte debido a la continua incertidumbre acerca de cómo debería conceptualizarse el dominio redefinido de la economía política».[8]

A fines de los años ochenta, la filósofa Christina Hoff Sommers criticó el intento de incrementar la cantidad de filosofía feminista que se enseñaba haciendo referencia a lo que ella llamó el «feminismo académico».[9][10]​ El término feminismo de género fue utilizado por primera vez por la revista New York a principios de los años noventa.[1]​ Sommers usó el término en 1994, para criticar a Rubin, Bartky, Jaggar y otras feministas en su libro, Who Stole Feminism?: How Women Have Betrayed Women (¿Quién robo el feminismo?: Cómo las mujeres han traicionado a las mujeres).[11]

El feminismo estadounidense actualmente está dominado por un grupo de mujeres que persuaden al público de que las mujeres estadounidenses no son las criaturas libres que pensamos que somos [...] Las feministas que sostienen esta visión divisiva de nuestra realidad social y política creen que estamos en un guerra de género y están ansiosas por diseminar historias de atrocidades que están diseñadas para alertar a las mujeres sobre su difícil situación. Las «feministas de género» (como las llamaré) creen que todas nuestras instituciones, desde el estado hasta la familia y hasta las escuelas primarias, perpetúan el dominio masculino. Al creer que las mujeres están virtualmente bajo asedio, las feministas de género naturalmente buscan reclutas para su lado de la guerra de género. Ellas buscan apoyo. Ellas buscan reivindicación. Ellas buscan municiones.[11]
 Christina Hoff Sommers, Who Stole Feminism? (1994)

La filósofa Alison Jaggar trató a Sommers de retrógada, diciendo que antes de la publicación de Who Stole Feminism?, «Sommers estaba estableciendo su reputación como defensora de los valores familiares tradicionales contra aquellos a los que llamaba "feministas de género" radicales, un término que inventó (en su libro) para referirse a cualquier feminista que hubiera ido más allá de las ideas del filósofo del siglo XIX John Stuart Mill».[12]

El uso posterior del término por otros teóricos que hacían referencia al trabajo de Sommers en la década de 1990, amplió su uso como término peyorativo.[13][14]

Caracterización[editar]

Se ha descrito que el feminismo de género afirma que las diferencias psicológicas entre los sexos tienen poco o nada que ver con la evolución, sino que son exclusivamente una construcción social.[15][11][16]​ Diferentes teóricos han aplicado connotaciones negativas y positivas al feminismo de género.

Partidarios del feminismo de género[editar]

Martha Nussbaum en 2006
Nussbaum

La filósofa Martha Nussbaum plantea una serie de preguntas al considerar el futuro del feminismo en Estados Unidos:

  • ¿De qué tienen que quejarse las mujeres estadounidenses?
  • ¿El pensamiento de las feministas radicales ha hecho una contribución positiva a la justicia social y al bienestar de las mujeres estadounidenses?
  • ¿Afirma la feminista común que las preferencias y los deseos de muchas mujeres están distorsionados por un legado de injusticia que supone una amenaza para la democracia?[17]

Comparando las ventajas que las mujeres estadounidenses tienen con las mujeres de los países en desarrollo, Nussbaum afirma que Sommers parece pensar que las mujeres no tienen quejas urgentes sobre las que hay que ejercer presión y es crítica con ella por no decir lo que piensa sobre «[los] progresos legales destinados a asegurar la plena igualdad social para las mujeres [...] [como las] leyes contra el acoso sexual y la violación conyugal». Al no declarar sus puntos de vista, Nussbaum afirma que, «es difícil decir qué tan cerca está realmente de las "bases de simpatizantes" que ella dice representar».[17]

Una feminista de género, para Sommers, es cualquier pensadora que cree que (1) el sufragio femenino no eliminó una asimetría sistémica de poder entre mujeres y hombres en nuestra sociedad y/o (2) que las preferencias existentes de mujeres y hombres en nuestra sociedad con respecto a las cuestiones de género pueden ser corrompidos por fuerzas sociales y no siempre son bases confiables para la formación de políticas sociales [...] básicamente esta definición no es útil para clasificar feministas en dos categorías ["feministas de género" y "feminismo de la igualdad"] porque se ajusta a casi todos los pensadores sociales contemporáneos en pensamiento político y económico.[17]
 Martha Nussbaum, Sex and Social Justice (1999)

Sin embargo, Nussbaum afirma que todo esto ofrece una manera de reformular su conjunto original de preguntas sobre el futuro del feminismo en Estados Unidos:

  • ¿Las mujeres estadounidenses tienen quejas que no han sido abordadas adecuadamente en la agenda del «feminismo de la igualdad»? En otras palabras, ¿tienen buenas razones para convertirse en «feministas de género»?
  • ¿El ideario de las pensadoras feministas radicales hace una contribución valiosa en el abordaje de estas quejas?
  • ¿Los puntos de vista de estas «pensadoras feministas de género» sobre las preferencias y los deseos representan una amenaza para la democracia?

A las dos primeras preguntas Nussbaum responde con un «sí» y la tercera con un «no».[17]

Otros defensores

La mayoría de las feministas han rechazado las declaraciones de Sommers. Han afirmado que el concepto de feminismo de género de Sommers es meramente un hombre de paja.[18][19]:229, 241 Afirman que muchos feminismos y autores feministas agrupados por Sommers son incompatibles en sus supuestos filosóficos básicos.[18][20][19]:229 Victoria Davion [21]​ afirmó que nadie cree en el feminismo de género como Sommers lo define, en base a su incoherencia conceptual.[19]:229 Concretamente, tanto Alison Jaggar como Marilyn Friedman afirmaron que Sommers tergiversó severamente sus puntos de vista.[22][23][24][25]

Opositores del feminismo de género[editar]

Christina Hoff Sommers en 2016
Sommers

Sommers respalda el feminismo de la igualdad que equipara con el feminismo de la primera ola, enraizado en la filosofía del liberalismo. Distingue esta perspectiva del feminismo de la segunda ola o feminismo de género, que según ella considera a todas las mujeres oprimidas por un sistema de patriarcal que lo abarca todo.[2]:22 Describe además a las feministas de género como defensoras del feminismo de la diferencia, citando autores que afirman que los estándares para el buen arte tienen género.[2]:64 Para Sommers, el feminismo político o de género está en oposición al feminismo individualista.[2]

McElroy

Wendy McElroy también define el feminismo de género o político en oposición al feminismo individualista,[26]​ y como sinónimo del feminismo radical.[26][27]​ McElroy delinea el feminismo de género como arraigado en el construccionismo social. Describe que las feministas de género parecen reivindicar que las mujeres carecen de voluntad y están definidas únicamente por las instituciones sociales que habitan, incapaces de tomar decisiones libres. En consecuencia, explica la agenda feminista de género como la destrucción o transformación de las instituciones sociales. McElroy rechaza estos puntos de vista que tienen la intención de ignorar las elecciones libres de las mujeres para apoyar las instituciones existentes y oponerse al feminismo de género.[28]:29

Pinker

Steven Pinker, en su libro The Blank Slate: The Modern Denial of Human Nature, profundizando en la dicotomía que establece Hoff Sommers, afirma que el feminismo de género está aliado con el marxismo, el posmodernismo y el construccionismo social, y como tal se basa en tres afirmaciones: las diferencias de género son de manera estricta socialmente construidas y no tienen una base biológica, el comportamiento humano está diseñado con el único próposito del deseo de poder y las interacciones humanas se comprenden mejor no desde la psicología individual sino desde los objetivos de los grupos en respondiendo a otros grupos.[3]:341-342 Pinker respalda el contraste de Hoff Sommers entre el feminismo de género y el feminismo de la igualdad y considera que este último hace un reclamo moral a favor de la igualdad legal y social sin hacer afirmaciones particulares sobre el comportamiento humano o la biología. Considera el feminismo de la diferencia como una rama del feminismo de género.[3]:343

Paglia[editar]

Camille Paglia ha enfatizado en la ideología del victimismo que sostiene al feminismo de género, que tiende a interpretaciones opresivas de la realidad. Paglia admira profundamente a las mujeres emancipadas de los años 20 y 30 del siglo XX, “porque no atacaban a los hombres, no los insultaban, no los consideraban el origen de todos sus problemas, mientras que hoy las feministas culpan de todo a los hombres”.[29][30]

Fiamengo[editar]

Janice Fiamengo también señala cómo las teorías de género se convierten en una teoría de la opresión machista donde los sentimientos de agravio son más importantes que la realidad objetiva o la búsqueda de la verdad.[31]

Peterson[editar]

Jordan Peterson considera que las normas y políticas que se derivan de las teorías de género son propias de sistemas políticos totalitarios. Como profesor universitario, Peterson se negó a cumplir la Ley C-16 canadiense que obliga virtualmente a todos los ciudadanos a hablar con pronombres neutros cuando se dirigen a personas transexuales.[32][33]

Relación con otras formas de feminismo[editar]

El feminismo de género se ha utilizado para distinguir entre el feminismo radical y el feminismo liberal.[13]​ También se ha usado en relación con los argumentos de algunas feministas según las cuales toda cognición tiene un género y que todo conocimiento tiene un género.[14]

Véase también[editar]

Notas[editar]


Referencias[editar]

  1. a b «Gender feminism (definición)». Oxford Dictionaries. 
  2. a b c d Hoff Sommers, Christina (1995). «Women under siege». Who stole feminism? How women have betrayed women. Nueva York: Touchstone/Simon & Schuster. ISBN 9780684801568. 
  3. a b c Pinker, Steven (2003). «Hot buttons: Gender». The blank slate: the modern denial of human nature. London: Penguin. pp. 341–343. ISBN 9780140276053. 
  4. Del Amo, Magdalena (15 de julio de 2011). «Feminismo de género, una ideología totalitaria (I)». Periodista Digital. Consultado el 19 de abril de 2018. 
  5. Rubin, Gayle (2011). «The traffic in women: notes on the "political economy" of sex». Reiter, Rayna R., ed. Toward an anthropology of women. Delhi: Aakar Books. p. 159. ISBN 9789350021620. 
  6. Roberts, Sam (23 de octubre de 2016). «Sandra Lee Bartky, at the vanguard of feminist philosophy, dies at 81». The New York Times. Consultado el 18 de abril de 2018. 
  7. a b Bartky, Sandra Lee (Fall 1975). «Toward a phenomenology of feminist consciousness». Social Theory and Practice (Florida State University Department of Philosophy via JSTOR) 3 (4): 425–439. JSTOR 23557163. 
    • Also available as:
  8. Jaggar, Alison M. (1983). «Socialist feminism and human nature». Feminist politics and human nature. Totowa, N.J: Rowman & Allanheld. p. 155. ISBN 9780847672547. 
  9. Sommers, Christina (julio de 1988). «Should the academy support academic feminism?». Public Affairs Quarterly (University of Illinois Press) 2 (3): 97–120. JSTOR 40435687. 
  10. Sommers, Christina (11 de octubre de 1989). «Feminist philosophers are oddly unsympathetic to the women they claim to represent». The Chronicle of Higher Education. 
  11. a b c Hoff Sommers, Christina (1995). «Preface». Who stole feminism? How women have betrayed women. Nueva York: Touchstone/Simon & Schuster. p. 16. ISBN 9780684801568. 
  12. Jaggar, Alison M. (2006). «Whose politics? Who's correct». Burns, Lynda, ed. Feminist alliances. Amsterdam New York: Rodopi. p. 20. ISBN 9789042017283. 
  13. a b Beckwith, Francis J. (September 1992). «Reply to Keenan: Thomson's argument and academic feminism». International Philosophical Quarterly (Philosophy Documentation Center) 32 (3): 369-376. doi:10.5840/ipq199232321. 
    Citing:
    • Beckwith, Francis J.; Geisler, Norman L. (1991). «Moral questions». Matters of life and death: calm answers to tough questions about abortion and euthanasia. Grand Rapids, Michigan: Baker Book House. pp. 77-96. ISBN 9780801010019. «Sommers, who calls herself a 'liberal feminist' and distinguishes herself from 'radical (or gender) feminism'». 
  14. a b Yates, Steven (October 1992). «Multiculturalism and epistemology». Public Affairs Quarterly (University of Illinois Press) 6 (4): 437. JSTOR 40435825. «Feminists offer their distinctive twist to this approach by saying that all knowledge and cognition are "gendered"; hence the term gender feminism.» 
  15. Pinker, Steven (2003). «The official theory». The blank slate: the modern denial of human nature. London: Penguin. p. 6. ISBN 9780140276053. 
  16. Kuhle, Barry X. (January 2012). «Evolutionary psychology is compatible with equity feminism, but not with gender feminism: A reply to Eagly and Wood». Evolutionary Psychology (Sage) 10 (1): 39–43. PMID 22833845. doi:10.1177/147470491201000104. 
    • See also:
  17. a b c d Nussbaum, Martha (1999). «American women: preferences, feminism, democracy». Sex and Social Justice. New York: Oxford University Press. pp. 131–133. ISBN 9780195355017. 
  18. a b Bartky, Sandra Lee (June 1992). «Letter to the editor». Proceedings and Addresses of the American Philosophical Association (APA via PsycNET) 65 (7): 57. JSTOR 3130256. doi:10.2307/3130256. 
    • See also:
  19. a b c Davion, Victoria (July 1997). «Rape research and gender feminism: so who's anti-male?». Public Affairs Quarterly (University of Illinois Press) 11 (3): 229–243. JSTOR 40435979. 
  20. Friedman, Marilyn (September 1990). «Does Sommers like women? More on liberalism, gender hierarchy, and Scarlett O'Hara». Journal of Social Philosophy (Wiley) 21 (2–3): 75–90. doi:10.1111/j.1467-9833.1990.tb00280.x. 
    • See also:
  21. «Victoria Davion». University of Georgia Department of Philosophy (Webpage). 5 de noviembre de 2017. 
  22. Jaggar, Alison (June 1992). «Letter to the editor». Proceedings and Addresses of the American Philosophical Association (APA via PsycNET) 65 (7): 67. JSTOR 3130256. doi:10.2307/3130256. 
  23. Full citation for quote of Jaggar's used by Sommers in Who Stole Feminism?
    • Jaggar, Alison M. (1983). «Socialist feminism and human nature». Feminist politics and human nature. Totowa, N.J: Rowman & Allanheld. p. 148. ISBN 9780847672547. «Radical and socialist feminists have shown that the old ideals of freedom, equality, and democracy are insufficient. Women are not free as long as their sexuality is male-defined and as long as they cannot make their own decisions to bear or not to bear children. Women are not equal with men as long as they are forced to do a disproportionate amount of childcare, maintenance work and nurturing.» 
  24. Friedman, Marilyn (September 1993). «Letter to the editor». Proceedings and Addresses of the American Philosophical Association (APA via PsycNET) 67 (1): 25. JSTOR 3130782. doi:10.2307/3130782. 
  25. Friedman, Marilyn (1995). «Codes, canons, correctness, and feminism». Friedman, Marilyn; Narveson, Jan, eds. Political correctness: for and against. Lanham, Maryland: Rowman & Littlefield. pp. 30–31. ISBN 9780847679867. «First, feminists in general do not promote an attitude of resentment against individual men unless those men, as individuals, abuse, exploit, or oppress women (as rapists, batterers, harassers, misogynists, etc.) ... Second, the charge that feminists resent men ignores the focal point of feminist concern. Women, and not men, occupy the centerstage of feminist attention. The failure to recognize this shift in attentiveness exemplifies the same male-centered bias of our culture that feminism has always sought to contest.» 
    • Responding to:
  26. a b McElroy, Wendy (2002). «Introduction». Liberty for women: freedom and feminism in the twenty-first century. Chicago: Ivan R. Dee. p. 14. ISBN 9781566634359. «Ideologically speaking, individualist and radical or gender feminism are mirror images of each other». 
  27. McElroy, Wendy (2003). «Gender feminism and Ifeminism: wherin they differ». Ethics & Politics [Etica & Politica] (University of Trieste, Italy) V (2). «As a school within the broader feminist tradition, individual feminism contrasts sharply with gender feminism both in its theory and its history. Indeed the two schools define the ideological extremes of the feminist movement». 
  28. McElroy, Wendy (March 2005). «Religion and American feminism». Society (Springer) 42 (3): 28–31. doi:10.1007/bf02802983. 
  29. Acontecer, El. «Filósofa lesbiana critica el feminismo llorón y la ideología de género». Consultado el 3 de junio de 2018. 
  30. Alejandro Lm (20 de agosto de 2017), Camille Paglia - Las mujeres deben dejar de culpar a los hombres/La familia extendida y nuclear, consultado el 3 de junio de 2018 
  31. 1964-, Fiamengo, Janice Anne, (2008). The woman's page : journalism and rhetoric in early Canada. University of Toronto Press. ISBN 9781442689626. OCLC 647921144. 
  32. Telégrafo, El (6 de mayo de 2018). «Jordan Peterson y el lenguaje totalitario». El Telégrafo. Consultado el 3 de junio de 2018. 
  33. ELMUNICIPIO.ES (12 de febrero de 2018). «"Hay una crisis de la masculinidad porque se culpa a los hombres por el mero hecho de serlo" | El Municipio». Elmunicipio.es - Por una sociedad de hombres libres. Consultado el 3 de junio de 2018. 

Enlaces externos[editar]