Fahrenheit 451

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Fahrenheit 451
de Ray Bradbury
Género Novela
Subgénero Novela filosófica y ciencia ficción
Tema(s) Distopía
Ambientada en Estados Unidos
Idioma Inglés
Título original Fahrenheit 451
Ilustrador Joseph Mugnaini
Editorial
País Estados Unidos
Fecha de publicación 1953
Páginas 179
ISBN 978-0-7432-4722-1
OCLC 53101079
Premios
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Fahrenheit 451 es una novela distópica, publicada en 1953 por el escritor estadounidense Ray Bradbury. El título hace referencia a la temperatura en la escala de Fahrenheit (°F) a la que el papel de los libros se inflama y arde, equivalente a 232.8 ºC. La película homónima de 1966, basada en dicha novela, fue dirigida por François Truffaut. Años después Michael Moore utilizó ese título, transformado, para uno de sus documentales, algo por lo que Bradbury protestó.[1]

La trama gira en torno a Montag, un bombero encargado de quemar los libros por orden del gobierno. Todo cambia cuando conoce a Clarisse, una chica que le genera dudas sobre su felicidad, y el amor por su esposa.

Argumento[editar]

En la sociedad imaginada por la novela, de carácter distópico, los bomberos tienen la misión de quemar libros ya que, según el gobierno, leer impide ser felices porque llena de angustia; al leer, los hombres empiezan a ser diferentes cuando deben ser iguales, lo que es el objetivo del gobierno, que vela por que los ciudadanos sean felices para que así no cuestionen sus acciones y los ciudadanos rindan en sus labores.

Guy Montag es un bombero desde hace ya diez años y desde siempre ha amado su trabajo, le fascina ver el fuego, como destruye las cosas y obedece ciegamente todo lo que la sociedad señala como bueno sin cuestionarlo. Al principio de la novela Estados Unidos está al borde de la guerra. Además, su sociedad ha convertido la televisión en una emisión constante de programas carentes de sentido y argumento, pero que aun así mantienen a la gente pendientes y adictos a verlos, el consumismo se ha desproporcionado al punto que la gente se endeuda para derribar las paredes de su casa y reemplazarlas por gigantescas pantallas que les permitan ver sus programas en cada dirección posible, esta dependencia de los programas de televisión ha llegado a tal punto que la gente usa la expresión "mi familia" para referirse al conjunto de programas que suele ver. Al mismo tiempo las calles se ven constantemente ocupadas por muchachos que usan autos refaccionados para correr y atropellar peatones por diversión.

La esposa de Montag, Mildred, ha sido manipulada desde siempre por los ideales que el gobierno ha implantado en los ciudadanos, así como Montag era hasta que conoció a Clarisse. Es una mujer indiferente a lo que sucede fuera de su hogar o conveniencia; materialista y adicta a la televisión al punto de no ser capaz de recordar detalles de su propia vida y parecerle cosas irrelevantes comparados al hecho de ver televisión y perderse sus programas; tampoco es capaz de perdonar a su marido por no seguir endeudándose para derribar otra pared e instalar otra pantalla.

Montag conoce a una nueva vecina, una muchacha llamada Clarisse, que es señalada como loca por pensar y preferir pasear y jugar al airelibre que estar en casa viendo televisión. Clarisse constantemente se cruza con Guy y le cuenta que a ella y a su familia los tachan de "antisociales" porque formulan preguntas, en lugar de que su entorno las pregunte y las respondan ellos mismos. Ella dice que en el fondo es muy sociable. Es esa joven la que empieza a generar en Montag la duda sobre si verdaderamente es feliz, además de despertarle la curiosidad acerca de los libros, incluso comentándole a Gyu que en el pasado existió una época donde los bomberos se dedicaban a apagar los incendios en vez de iniciarlos, cosa que éste considera una fantasía descabellada; aun así, día a día, los encuentro y conversaciones con la joven hacen mella en el carácter del bombero quien abre lentamente su mente al mundo. El jefe de Montag, Beatty, le dice que los libros solo sirven para hacer sentir mal a las personas. Es un hombre astuto que sigue los ideales utópicos del gobierno, confiando plenamente en el sistema que rige a toda la sociedad.

Montag acude a un incendio en el que había que quemar una casa de una mujer anciana que tenía una biblioteca. Antes de echar el petróleo, Montag toma un libro y se lo lleva escondido. La anciana no solo rehúsa salir de su casa, sino que es ella misma quien le prende fuego con una cerilla. Esto impacta más a Montag y le hace pensar en cuanto han de valer los ideales por los que lucha aquella gente, cosa que aumenta su curiosidad.

Una noche antes de dormir, Mildred comenta a Guy que Clarisse fue asesinada por los muchachos de los autos y su familia se mudo tras esto hace ya cuatro días, pero a raíz de su alienamiento de la realidad por culpa de la televisión no le dio la importancia y lo olvido todo ese tiempo para consternación y molestia de su marido. Al otro día, el incidente de la anciana y a noticia de la muerte de Clarisse doblegan la salud de Guy por lo que se queda en cama para molestia de Mildred, quien lo ve como un intruso en su rutina diaria; ese día lo visita Beatty y notando como la voluntad de Guy flaquea intenta convencerlo de como es que las quemas de libros y la sumisión al gobierno son cosas útiles que ayudan a la igualdad social.

Al dia siguiente Guy conversa con Mildred y explica que no desea seguir quemando libros sin saber si son realmente malos o buenos, por esto le revela que posee una colección de libros propia, ya que durante cada incendio ha rescatado algunos y escondido en su casa, lo que hace que su esposa se moleste con él.

Montag recuerda a un viejo que conoció en el parque, un profesor de literatura llamado Faber. Montag se lleva un ejemplar de la Biblia, como carnada para Faber. Le plantea al viejo profesor la necesidad de luchar para que los libros permanezcan sobre la ignorancia. Diseñan un plan entre los dos para cumplir este objetivo. Faber planea contactar con un impresor desempleado y con varios académicos exiliados amigos de él. Le da a Montag un dispositivo para que se puedan mantener comunicados y sigan diseñando el plan, además de las ansias de Faber de oír los argumentos que ofrece Beatty.

Al llegar a su casa, Montag encuentra a Mildred y a unas amigas hablando con la "familia". Molesto por su ignorancia y por ver que son incapaces de dar cariño incluso a sus maridos e hijos, saca un libro de poemas y lee uno. La señora de Phelps se pone a llorar y la señora de Bowles se enoja con él. Montag arrojó el libro al incinerador de la cocina. Faber le reprocha haberlo hecho, ya que lo considera un error y una gran imprudencia. Tras esto se va a trabajar al cuartel de bomberos.

Ya en su trabajo suena un aviso de alarma y marchan a atenderla Montag y Beatty. Cuando llegan al lugar Montag ve horrorizado que es su propia casa. Al llegar, Mildred se va en un taxi. Beatty le revela a Montag que fue ella quien hizo la denuncia, pero que sus amigas ya habían hecho otra. Le ordena quemar él mismo la casa junto con los libros. Beatty empieza a golpear y a provocar a Montag y cuando se da cuenta del dispositivo con el que Montag se comunicaba con Faber lo apaga, lo guarda en su bolsillo y le dice que va a seguir su señal para encontrar a Faber. Enfurecido, Montag quema vivo a Beatty con su lanzallamas tras lo cual huye. A pesar de que se había organizado una intensa búsqueda por parte de las autoridades, Montag logra escapar y contactar con Faber; el anciano le ayuda a organizar su huida para posteriormente él mismo abandonar la ciudad en otra dirección.

Tras viajar a pie durante la noche, da con un grupo de vagabundos que se hacen llamar "hombres libro", estos en realidad resultan ser académicos dirigidos por un hombre llamado Granger. Granger muestra por televisión como tras no poder apresarlo, el gobierno ejecutó en vivo a un ciudadano cualquiera a quien hicieron pasar por él para así fingir que no le perdieron la pista y que poseen el control en cualquier situación, tras esto, le cuenta que los hombres libro están distribuidos por todo el territorio y que en cierta forma ellos mismos son una especie de bomberos ya que al obtener un libro lo queman, pero no antes de haberlo leído. Su misión es ir por los bosques, teniendo conocimiento de los libros y memorizarlos para transmitirlos oralmente y así evitar poseer evidencias físicas que los pongan en peligro ante el gobierno; tras enterarse que Guy ha leído en una ocasión el Eclesiastés deciden acogerlo como un hombre libro ya que le enseñarán técnicas para potenciar su memoria gracias a lo cual podrán rescatar en su totalidad lo que haya leído.

Mientras sostienen esta conversación, la guerra estalla y veloces aviones de guerra lanzan bombas hacia la ciudad, reduciéndola a cenizas. Montag por un momento ser aterra y su primer impulso es llamar a sus seres queridos para alertarlos, solo en ese momento comprende que Clarissa está muerta, Mildred lo abandonó y Faber ya huyó ignorando que el autobús que lo lleva no importa a que ciudad vaya, llegará solo para encontrar ruinas; finalmente imagina a su esposa en un hotel totalmente ajena a lo que está a punto de suceder, hasta que es demasiado tarde. Sin embargo mientras ve la destrucción, imagina como es que esto a su manera un nuevo inicio, ahora es libre y podrá conocer el mundo e interiorizarlo, viajará, verá y experimentará todo de primera mano, así todo lo que aprenda se hará uno con él en su interior y estará conectado por fin con el mundo, cosas que su vida anterior jamas le ofreció ni le permitió. Después de la conmoción, los académicos retoman sus actividades y parten río arriba, siendo Montag el guía del trayecto.

Referencia bibliográfica[editar]

Véase también[editar]

Referencias[editar]

Enlaces externos[editar]

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El hombre demolido de Alfred Bester Premio Hugo a la mejor novela (1954) La máquina de la eternidad de Mark Clifton y Frank Riley