Extremófilo

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Saltar a: navegación, búsqueda

Un extremófilo (de extremo y la palabra griega φιλíα=afecto, amor, es decir "amante de -condiciones- extremas") es un microorganismo que vive en condiciones extremas, entendiéndose por tales aquellas que son muy diferentes a las que viven en la mayoría de las formas de vida en la Tierra.

Extremófilos del tipo termófilo producen algunos de los vistosos colores de la fuente termal Grand Prismatic Spring, en el Yellowstone National Park.

Hasta hace poco tiempo se pensaba que en los lugares donde crecen los extremófilos era imposible que hubiera vida. Por ejemplo, en las aguas enormemente ácidas del río Tinto; pero las hay; muchas pertenecen al dominio Archaea. Y también hay cientos de miles de virus desconocidos y por catalogar.

Las enzimas que poseen los organismos extremófilos (apodadas extremoenzimas), son funcionales cuando otras no lo son.

Algunas bacterias pertenecen a varios de estos grupos. La mayor parte de los extremófilos son microorganismos, hay archaeas (arqueobacterias), procariotas (bacterias) y eucariotas. Su pequeño tamaño y el hecho de que su metabolismo es muy adaptable ha permitido que colonicen ambientes que son mortales para seres pluricelulares. Aunque hay que señalar que también hay organismos pluricelulares, sobre todo entre los barófilos. Es especialmente destacable el caso de los tardígrados, micrometazoos capaces de sobrevivir en diversas condiciones de criptobiosis (anoxi, anhidro y osmobiosis).

Un hecho curioso es que estudiando los extremófilos de Yellowstone (fuentes termales: termófilos) el Dr. Brock de la Universidad de Madison (Estados Unidos) encontró la bacteria Thermus aquaticus. Por ser resistente al calor, permitió desarrollar la técnica de Reacción en Cadena de la Polimerasa (PCR) que ha sido fundamental para el desarrollo de la ingeniería genética.

Recientemente se ha descubierto en el lago Mono, California, un nuevo organismo que sustituye el fósforo para funcionar con arsénico, el GFAJ-1.

El estudio de los microorganismos extremófilos es importante también para disciplinas como la Exobiología. Un estudio de 2011 sugirió que algunos organismos extremófilos terrestres, como el Deinococcus radiodurans podrían ser capaces de sobrevivir en el espacio exterior.[8]

También son materia de estudio para la Ecología, pues estas formas de vida pueden degradar materias tóxicas, dañinas o perjudiciales para el entorno natural y el ser humano y la Medicina mira con interés sus complejos mecanismos de autoreparación del ADN destruido.

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. http://porquebiotecnologia.com.ar/index.php?action=cuaderno&opt=5&tipo=1&note=57
  2. http://www.sabermas.umich.mx/archivo/secciones-anteriores/articulos/14-numero-2/25-extremofilos-microorganismos-viviendo-al-limite.html
  3. http://web.archive.org/web/http://www.lahojadearena.com/revista/2013/03/bacterias-capaces-de-hacer-oro/
  4. http://biologiamedica.blogspot.com.es/2010/09/microorganismos-extremofilos.html
  5. Cf. "Se reproducen células extraterrestres provenientes de lluvia roja en la India", en InterArtix.com, 6 septiembre de 2010, http://interartix.com/2010/09/se-reproducen-celulas-extraterrestres-provenientes-de-lluvia-roja-en-la-india/ consultado 13:36 27 de agosto de 2011.
  6. http://www.technologyreview.com/view/420610/the-extraordinary-tale-of-red-rain-comets-and-extraterrestrials/
  7. Satej Bhushan, Felix Bast. «European Species of Subaerial Green Alga Trentepohlia annulata (Trentepohliales, Ulvophyceae) Caused Blood Rain in Kerala, India». Journal of Phylogenetics & Evolutionary Biology 03 (01). doi:10.4172/2329-9002.1000144. Consultado el 2 de noviembre de 2015. 
  8. «Comparative Survival Analysis of Deinococcus Radiodurans and the Haloarchaea Natrialba Magadii and Haloferax Volcanii, Exposed to Vacuum Ultraviolet Irradiation» (en inglés). Consultado el 7 de octubre de 2011. 

Enlaces externos[editar]