Estilo de vida sustentable

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Saltar a: navegación, búsqueda

Los estilos de vida sustentables (o sostenibles) (inglés: LOHAS) son una característica demográfica que define a un segmento de mercado relacionado con vida Sustentable e iniciativas , ecológicas y generalmente está compuesto de un segmento de la población que es relativamente solvente y tiene un alto nivel de educación. El World Watch Institute (inglés) reportó que el segmento de mercado de estilos de vida sustentables en los Estados Unidos representó en 2006 un valor de 300,000 millones de dólares estadounidenses, lo cual equivale al 30% de los consumidores en ese país.

Medios de transporte sustentable[editar]

Con la creciente preocupación por las reservas de petróleo, el calentamiento global ha estado de muy mal humor. Revisiones al sistema de transporte público que fomenten la movilidad, el transporte de bajo costo y ambientes urbanos más sanos son necesarias. Dichos sistemas de transporte urbano deberían consistir en una combinación de trolebuses, autobuses, senderos para bicicletas y caminos para peatones, los cuales contribuyan a que se opte por dejar los autos en casa, lo cual es posible a través de mejoras en los tiempos de traslado, la confiabilidad, la seguridad y la cobertura de la red de transporte público.

Un sistema de transporte público atractivo y conveniente puede competir contra las opciones privadas de transporte. Los sistemas de transporte como el metro o la red de autobuses urbanos, ayudan a una gran cantidad de personas a disminuir su dependencia en la movilización por auto y disminuye dramáticamente la cantidad de emisiones de dióxido de carbono, causadas por la emisión de automóviles, además de que dicho transporte utiliza cerca de una tercera parte de la energía generada a partir de combustibles fósiles, emite una quinta parte de los gases de efecto invernadero y, en promedio, consume 8% del tiempo.

El que un grupo de personas acuerden usar un solo auto para transportarse o hacer “carro sardina” es otra alternativa para reducir el consumo de gasolina y las emisiones de carbono por el uso del automóvil, además de pensar en que es necesario facilitar y agilizar los cambios modales, para lo cual se recomienda el uso de estacionamientos accesibles donde se puedan cambiar los vehículos particulares por otros medios de transporte. Asimismo, todas las opciones motorizadas deberán incorporar tecnologías limpias (vehículos diésel con trampas de partículas o híbridos) con combustibles limpios (Gas Natural Comprimido, Diésel de ultra bajo azufre) enfatizando el control material de partículas menor a 2.5, por representar uno de los mayores riesgos para la salud pública en materia de calidad del aire. En comparación con los automóviles, las bicicletas son un excelente ejemplo de eficiencia de energía para transportación personal. Las bicicletas incrementan la movilidad mientras disminuyen la congestión vial, decrece la contaminación del aire además de la causada por el ruido y aumentan la actividad física del que la usa. Lo más importante es que no emite dióxido de carbono. Además el uso de la bicicleta como transporte alternativo forma parte de la acción que consiste en disminuir la intensidad del forzante radiactivo -cualquier cambio en la radiación (calor) entrante o saliente de un sistema climático- y reducir los efectos potenciales del calentamiento global, de esta manera sustentable, ayudas a mitigar la reducción de las concentraciones de gases de efecto invernadero, la posible reducción en el consumo de petróleo y las emisiones de dióxido de carbono.

Los programas de bicicletas compartidas están comenzando a tener su popularidad alrededor del mundo y son un claro ejemplo de éxito en ciudades como París, Ámsterdam y Londres. Los programas de bicicletas compartidas ofrecen kioscos y estaciones de depósito en donde puedes acceder a una de los cientos que ofrecen en diversos puntos de la ciudad a cambio de pagar membresías de bajo costo. Recientemente ha ocurrido esto con las bicicletas eléctricas especialmente en China y en otros países Asiáticos.

Las bicicletas eléctricas son similares a los vehículos híbridos en cuanto a que poseen una batería y pueden ser conectados a un enchufe para ser recargadas cuando sea necesario. En contraste con los autos híbridos, las bicicletas eléctricas no requieren de gasolina. La transportación sustentable adecuada depende de la infraestructura de la ciudad y la planeación que incorpora el transito eficiente de vehículos, junto con caminos seguros para quienes van en bicicleta y para los peatones.

Véase también[editar]

Referencias[editar]