Espurio Carvilio Máximo

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Espurio Carvilio Máximo (en latín, Spurius Carvilius Maximus), fue edil curul en el año 299 a. C., y cónsul en 293 a. C., con L. Papirio Cursor.

Su consulado se distinguió por las brillantes victorias sobre los samnitas, que había hecho esfuerzos inmensos, y había penetrado en la Campania. Carvilio primeró tomó Amiternum, y luego procedió al asalto de Cominium, mientras que su colega se enfrentaba con el gran ejército samnita.

Después de que Papirio había obtenido una brillante victoria sobre el ejército samnita, Carvilio tomó Cominium, y a continuación, procedieron a atacar Palumbinum y Herculano, las cuales cayeron en sus manos, aunque antes Carvilio había sufrido una derrota frente los samnitas cerca de esta última ciudad.

Después de estas acciones, Carvilio tuvo que ausentarse a Etruria, donde los Faliscos habían roto la paz. Aquí, también, tuvo éxito; él tomó la ciudad de Troilium y otros cinco lugares fortificados, derrotando al enemigo y finalmente le concedió la paz a los habitantes de Faleria después del pago de una gran suma de dinero.

A su regreso a Roma celebró un triunfo espléndido, de acuerdo a Tito Livio, sobre los samnitas y los etruscos, y después del triunfo de Papirio; de acuerdo a los fastos triunfales, solo sobre los samnitas, y un mes antes del triunfo de su colega.

Carvilio adquirido gran popularidad por la distribución de una gran parte del botín que hizo entre los soldados, a diferencia de su su colega que no lo había hecho, pero incluso después de esta distribución ingresó al Tesoro; 380.000 libras de bronce, y gastó el resto en la construcción de un templo a la diosa Fortuna.

Con las armaduras de bronce tomada de los samnitas hizo una estatua colosal de Júpiter en el Capitolio, que fue de una altura tal que puedía ser visto desde el templo del Monte Albano, y con la de bronce que cayó del pulido de este trabajo; él tuvo su propia estatua, que se puso a los pies del coloso.[1]

En el año siguiente a su consulado, Carvilio fue designado legado del cónsul D. Junio Bruto, debido a que los cónsules de ese año no tenía experiencia militar y habían sido elegido en la expectativa de un estado de paz.[2]

En el año 272 a. C., Carvilio fue elegido cónsul una segunda vez con su ex colega L. Papirio Cursor, pues el pueblo, recordando sus anteriores victorias, esperaba que se ponga fin a las guerras samnitas; antes que Pirro volviera a Italia.

Los cónsules no defraudaron las expectativas de la gente, aunque no tenemos información de los detalles de la guerra. Ellos vencieron en los samnitas, lucanos, bruttios, y tarentinos, y celebrarón un triunfo a cuenta de sus victorias.<Fastos Capit.; Zonar. viii. 6; Liv. Epit. 14; Niebuhr, Hist. de Roma, vol. iii. p. 524.</ref>.

Debebe ser de este Sp. Carvilio que Veleyo Patérculo[3] se refiere, que, aunque nacido de rango ecuestre, llegó a los más altos honores del Estado, y no del cónsul de 234 a. C., como Orelli supone.[4]

Referencias[editar]

  1. Liv. x 9, 39, 43-45, 46; Zonar. viii. 1; Plin. HN XXXIV. 7, s. 18; Niebuhr, Hist. de Roma, vol. iii.. 392, & c.
  2. Zonar. l. c.
  3. ii. 128
  4. Onom. Tull. Vol. ii. p. 133
Precedido por:
Lucio Postumio Megelo y Marco Atilio Régulo
Cónsul de la República Romana junto con Lucio Papirio Cursor
293 a. C.
Sucedido por:
Quinto Fabio Máximo Gurges y Décimo Junio Bruto Esceva
Precedido por:
Cayo Fabio Licinio Dorsón y Cayo Claudio Canina
Cónsul de la República Romana junto con Lucio Papirio Cursor
272 a. C.
Sucedido por:
Cesón Quincio Claudo y Lucio Genucio Clepsina