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uso del nombre de la "Invención de la Santa Cruz"
Según la ''[[Leyenda dorada]]'' de [[Santiago de la Vorágine]], cuando la emperatriz —que entonces tenía ochenta años— llegó a Jerusalén, hizo someter a interrogatorio a los [[judío]]s más sabios del país para que confesaran cuanto supieran del lugar en el que [[Cristo]] había sido crucificado. Después de conseguir esta información, la llevaron hasta el Monte de la calavera (el [[Gólgota]]), donde el emperador [[Adriano]], 200 años antes, había mandado erigir un templo dedicado a la diosa Venus. Se cree que en realidad el Gólgota era una antigua cantera abandonada con un macizo rocoso, poco útil para la construcción, que quedó sin utilizar y constituyó posteriormente el patíbulo donde colocaban las cruces los romanos. Esta cantera estaba fuera de la muralla, pero cercana a ella.
 
Santa Elena ordenó derribar el templo y excavar en aquel lugar, en donde según la leyenda encontró tres cruces: la de Jesús y la de los dos ladrones. Como era imposible saber cuál de las tres cruces era la de Jesús, la leyenda cuenta que Elena hizo traer un hombre muerto, el cual, al entrar en contacto con la cruz de [[Jesucristo]], la Vera Cruz, resucitó. El hallazgo de la reliquia se conmemoraba antiguamente en el mes de mayo con el nombre de fiesta de la '''''Invención de la santa Cruz''''', nombre que se conserva en algún pueblo como en [[Guadilla de Villamar]]<ref>{{cita publicación |apellidos=Andrés Andrés |nombre=Isidro |año=2013 |título=El día de la función |publicación=Revista Villamar |número=94, verano de 2013 |páginas=21 |editorial=Cofradía de Villamar |url=http://www.sandovaldelareina.com/documentos/revista-villamar/villamar-n-94-verano-2013.pdf |fechaacceso=23 de marzo de 2017}}</ref>.
 
La emperatriz y su hijo Constantino hicieron construir en el lugar del hallazgo un fastuoso templo, la llamada [[Basílica del Santo Sepulcro]], en la que guardaron la reliquia. Mucho después, en el año [[614]], el rey persa [[Cosroes II]] tomó Jerusalén y, tras la victoria, se llevó la Vera Cruz y la puso bajo los pies de su trono, como símbolo de su desprecio a la religión de los cristianos.
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