Era hispánica
Era hispánica es el cómputo de los años (era) que parte del año 38 a. C. (antes de la Era cristiana), que a su vez era el año 716 Ab urbe condita[1] (desde la fundación de Roma). También es conocida como era de Augusto, era de César o era gótica.[2] Fue establecida como sistema cronológico oficial del reino visigodo de Toledo, bien en el concilio de Tarragona (516)[3] bien durante el reinado de Atanagildo (555-567),[4] y se utilizó en la Europa suroccidental hasta finales de la Edad Media. Su primer uso registrado se verifica en el Hydatii Gallaeciae episcopi Chronicon de Hidacio de 468. Se aplica en la datación documental durante la época visigótica, como ocurre en la Historia Gothorum de San Isidoro, y en casi todos los de los reinos hispano-cristianos de la Reconquista, e incluso se usó en algunos documentos andalusíes (bajo la denominación Tarij as-Safar —traducción al árabe de "era hispánica"—).[5] Además de su uso en la península ibérica y las Baleares, la era hispánica también fue utilizada en el sur de Francia, en la Septimania, antigua provincia visigoda, y en el norte de África.[6] En los documentos donde se aplica simplemente se enuncia la palabra "era" (Eª, abreviada) sin más adjetivos.

Origen incierto
[editar]La(s) causa(s) de la elección del año 38 a. C. como punto de partida se ignora, pero su desconocimiento ha generado muchos errores cronológicos[8] incluso entre los más importantes eruditos (polémica entre Enrique Flórez y Gregorio Mayans a mediados del siglo XVIII);[9] se ha propuesto identificarla con la declaración de Hispania como provincia tributaria, que se habría producido al tiempo de la disolución del segundo Triunvirato (43 a 38 a. C.)[10]
La pacificación de Hispania
[editar]El triunviro dominante en Occidente, Octavio, que aún no ostentaba el título de Augusto, habría decretado la Aera Hispanica tras la pacificación oficial de Hispania, dadas por concluidas las guerras civiles en esas provincias, aunque continuó el enfrentamiento con Marco Antonio en Oriente hasta la batalla de Actium, 31 a. C. En ningún caso cabe identificar la fecha con la culminación de la conquista romana de Hispania, puesto que se produjo años más tarde, tras las guerras cántabras (29 a 19 a. C.), que fue celebrada con el Ara Pacis, inaugurada en Roma el 9 a. C. En la historiografía decimonónica se afirmaba su origen en este hecho; En 1808 se afirmaba:
«El 1 de enero del 38 a. C., tras la pacificación oficial de toda Hispania, Octavio Augusto decretó la Aera Hispanica, que se empleó para datar el tiempo en Hispania. La Era Hispánica fue utilizada en el sur de Francia y la Península Ibérica, si bien no tuvo la misma utilización o permanencia en los diferentes reinos hispánicos.»
El sometimiento de los cerretanos
[editar]Otra hipótesis sobre su origen apunta a«un hecho singular ocurrido en las vertientes pirenaicas entre los años 39 al 37 a. C.» cuando el ejército romano «sofocó una rebelión de los cerretani, probablemente una fracción occidental —lindante con los vascones— del gran conjunto étnico» asentado en esta zona al sur de los Pirineos, «desde la cabecera del río Aragón hasta la del Segre, en la actual Cerdaña». A estas gentes las fuentes posteriores (fuentes árabes como el "Muqtabis" y al-Udrí, entre otros) las llaman Sirtaniyyun y las presentan como habituales colaboradores de los pamploneses o Baskunish entre los siglos VIII-X. Sobre esta zona surgirá el primitivo condado de Aragón. El logro romano que pudo marcar el inicio de esta era como un hito cronológico para toda la provincia romana de Hispania y la HIspania visigoda fue «el recibimiento en triunfo del general victorioso, el procónsul Cneo Domicio Calvino, y la acuñación de moneda conmemorativa» poniendo oficialmente de manifiesto la relevancia de su éxito que pudo llevar a considerar el final de la resistencia en la península ibérica sin prever la posteriormente surgida de la mano de cántabros y astures unos años después. Quizá fuera este hecho crucial en la época el marcador inicial de este modelo cronológico.[12]
Una de las teorías que explican el origen de esta palabra es la que identifica aera ("era" en latín) con aeris, el plural de aes (en latín, "bronce" o "cobre"), de donde también deriva as, la moneda romana de bronce.[13]
Etapa de vigencia
[editar]Aunque su cronología se inicie en época republicana romana, su uso al sur de los Pirineos consta a partir desde el siglo III d. C. y también es una cuestión abierta las razones que llevaron a su adopción e implantación en todos estos territorios peninsulares de forma tan específica y diferente del resto del continente europeo. Entre los testimonios escritos iniciales está la crónica de Hidacio (Hydatii Gallaeciae episcopi Chronicon) de finales del siglo V d. C. [14] cuya difusión posterior entre los grupos de poder cristianos pudo ser «la causa directa para su generalización desde el año 516 d. C.»[15] fecha en la que la iglesia hispano-romana comienza a aplicar este sistema de datación en sus concilios.[16]
«En todo caso, la era hispánica arraigó de tal forma que, tras aflorar expresamente en los tiempos de declive del régimen imperial se convirtió en el principal guión del tiempo en la trayectoria de la nueva monarquía hispano-goda. Y tras la marea musulmana se impuso a otros cómputos del año en los nuevos espacios políticos hispano-cristianos, tanto el desarrollado desde la cornisa cantábrica como el vertebrado luego en torno a Pamplona. Llegó a significar tal vez uno de los grandes puntales ideológicos que enlazaban imaginariamente estos reinos con el extinguido "orden gótico" de aquella Hispania perdida o secuestrada que se trataba de rescatar.»Fermín Miranda, 1996[17]
En los condados catalanes la era hispánica dejó de utilizarse a partir del III Concilio de Tarragona de 1180;[18] mientras que en el resto de la Corona de Aragón el uso exclusivo de la era hispánica se abandonó durante el reinado de Jaime I, pero desde el reinado de Alfonso el Casto se databa conjuntamente con ambas eras, cristiana e hispánica, y antes únicamente con la hispánica;[19] o bien, como señalan otras fuentes, la Era hispánica fue abolida en 1349 en el reino de Aragón y en 1358 en el reino de Valencia.[20]
En la Corona de Castilla su uso fue suprimido reinando Juan I, en virtud de un acuerdo de las cortes de Segovia de 1383, celebradas en el Alcázar de Segovia, puesto en práctica desde el 25 de diciembre del año siguiente.
En el reino de Portugal dejó de ser utilizada el 22 de agosto de 1422 por carta regia del rey Juan I.[21] Se conserva, sin embargo, una lápida funeraria portuguesa en Olivenza fechada "na era de mil quinhentos e vinte e tres anos", es decir, 1485.[22]
En el reino de Pamplona, primero, y de reino de Navarra, después, el uso de la Era hispánica fue habitual desde los «primeros diplomas conservados» hasta el siglo XIV, coexistiendo durante del siglo XV con el estilo florentino de la Encarnación[23] y el de la Natividad.[24][25] Su uso fue único entre el siglo X hasta bien avanzado el XII en que se dejan ver ya otros sistemas de datación. Especialmente se impulsa el cambio en la Cancillería Real con la llegada de las dinastías ultrapirenaicas (Champaña, Capetos y Evreux). En las escribanías eclesiásticas se mantiene durante un tiempo más: en las diocesanas desde el concilio de Tarragona de 1180 se habían introducido también el estilo de la Encarnación; en las monásticas y en las encomiendas sanjuanistas la tradición hispana perdura hasta el XIV. A nivel de concejos (Estella, Tudela o Pamplona) la era hispánica se mantiene hasta los primeros años del siglo XV.[26] Además, junto con este tipo de datación, se empleaba siempre la calendación romana dentro del mes (kalendas, nonas e idus) para referenciar los días dentro del mismo. El cambio se experimenta, como en el resto de Europa, paulatinamente a lo largo del siglo XIII y principios del XIV.[27]
Conversión de dataciones a la era cristiana
[editar]A las fechas que aparecen en documentos con las expresiones era o sub era, que denota referencia a la Era Hispánica, anteriores al siglo XIV, deben sustraerse 38 años para obtener las correspondientes fechas de la Era cristiana, que en los documentos se denota con la expresión Anno Domini y las siglas AD, y en el uso bibliográfico actual con las abreviaturas a. C. y d. C. ("antes" y "después de Cristo").
ÆRA HISPANICA initium sumit ab anno 716. ante Æ. V. annis 38. Appio Claudio pulchro, & Norbano Flacco Consulibus (Pagius in Apparatu pag. 18): nam Hispania in Cæsaris Octaviani potestatem per Domitium Calvinum Proconsulem anno 715. redacta (Dio lib. 48), Kalendis Januariis sequentis anni 716. Æram suam Hispanienses duxere. Si igitur annis Æræ Christianæ annos 38. addideris, aut ex Æra Hispanica totidem annos detraxeris; annum Christi Vulgarem invenies.[28]
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La leyenda (considerada falsa) inscrita en la Tizona es IO SOI TISONA FUE FECHA EN LA ERA DE MILE QUARENTA, que hace referencia al año 1002 d. C.
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Maravedí de Alfonso VIII, con inscripción en árabe, fechado en Toledo "el año nueve y veinte y dos cientos y mil de la Era hispánica" (Safar). Tal año 1229 corresponde al 1191 d. C.
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Capitulaciones del matrimonio de Petronila de Aragón con Ramón Berenguer IV de Barcelona, anno incarnationis Dominice CXXXVII post millesimum, era millesima centesima LXXV ("año de la encarnación del Señor 1137, era 1175").
Era hispánica y era consular
[editar]Tampoco faltan posturas, bien fundamentadas, para vincular esta «era hispánica» con el sistema de datación eminentemente epigráfico llamado «era consular». Dos ejemplos:
Algunas de las inscripciones vadinienses de Asturias presentan una fórmula de datación absoluta de difícil interpretación. Se trata de una era consular expresada en cifras que, según la interpretación tradicional, es equiparable a la Era Hispánica (Vives, 1942, D'Ors, 1962,[29] etc.) Si esto es correcto, se trata de inscripciones sumamente tardías, datadas en los siglos III al V. Esto ha hecho pensar que tal vez no se trate de la Era Hispánica, sino de un sistema de datación propio de la zona que según los diversos autores responde a criterios distintos (Navascués, 1970, Knapp, 1986, etc.)Inés Sastre, 2002[30]
Las inscripciones hispanas que emplean como sistema de datación la llamada era consular o la era hispana, son manifestaciones de un mismo fenómeno, relacionado probablemente con la inestabilidad política de occidente durante el reinado de Póstumo. La cronología que se desprende de estos textos muestra la existencia en Hispania de una epigrafía pagana hasta pleno siglo V d.C., y permite establecer algunas pautas para la datación de otros epígrafes.Juan Manuel Abascal, 2000[31]
Véase también
[editar]Referencias
[editar]- ↑ Prats, Inés Sastre (2002). Onomástica y relaciones políticas en la epigrafía del conventus asturum durante el alto imperio. Editorial CSIC - CSIC Press. ISBN 9788400080303. Consultado el 24 de noviembre de 2017.
- ↑ «Acte notarié, scellé et chirographé. Scène d’après la « Reconquista » : l’acensement par l’archevêque d’une mosquée sévillane». adele.chartes.psl.eu (en francés, español). Consultado el 24 de diciembre de 2025.
- ↑ Uwe Topper, La Era hispánica y su origen.
- ↑ Diccionario Akal de civilización y cultura españolas
- ↑ Topper, op. cit.
- ↑ Topper, op. cit. Adriano Cappelli, Cronologia, cronografia e calendario perpetuo. Dal principio dell'era cristiana ai nostri giorni, Milán: Editore Ulrico Hoepli, 19886, ISBN 88-203-1687-0, p. 8.
- ↑ José Raimundo Núñez-Varela y Lendoiro (15 de abril de 2002). «La segunda fundación de Betanzos». Consultado el 26 de octubre de 2024.
- ↑ «LA ERA HISPÁNICA. UN EJEMPLO DE MALA DATACIÓN EN EL LIBRO "EL SEÑORÍO Y MARQUESADO DE VILLAFRANCA DEL BIERZO"». LA ERA HISPÁNICA. UN EJEMPLO DE MALA DATACIÓN EN EL LIBRO "EL SEÑORÍO Y MARQUESADO DE VILLAFRANCA DEL BIERZO" | Corazón de León. 14 de agosto de 2008. Consultado el 24 de diciembre de 2025.
- ↑ Antonio Mestre Sanchís, Divergencias sobre la Era hispánica, en Historia, fueros y actitudes políticas: Mayans y la historiografía del XVIII, pg. 123. La era hispánica, un ejemplo de mala datación. La datación del año en occidente.
- ↑ F. Javier Campos y Fernández de Sevilla, "Nota 147" a España Sagrada, tomo 1, pg. XLIX
- ↑ Hervás Panduro, Lorenzo. «División primitiva del tiempo entre los bascongados usada aún por ellos». Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes. Consultado el 23 de octubre de 2024.
- ↑ Miranda García, 1996, p. 86.
- ↑ Online Etymology Dictionary
- ↑ Abascal, 2000-2001, p. 269.
- ↑ Abascal, 2000-2001, pp. 274-275.
- ↑ Abascal, 2000-2001, p. 276.
- ↑ Miranda García et al., 1996, p. 86
- ↑ Andrés Casaus, Nuevas observaciones para la historia general de Aragón, Navarra y Cataluña, 1829, vol. 1, pg. XXXVIII.
- ↑ «GEA». Archivado desde el original el 8 de diciembre de 2015. Consultado el 30 de noviembre de 2015.
- ↑ Capelli, op. cit.
- ↑ Alves Dias, João (2018). «Portugal e a vulgarização da datação do ano pelo modo corrente». Fragmenta Historica. Consultado el 24 de noviembre de 2019.
- ↑ Se encuentra en el Museo Etnográfico Extremeño de Olivenza. Gil, Juan (2009). El exilio portugués en Sevilla de los Braganza a Magallanes. Fundación Cajasol. ISBN 9788484553038., p.170
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- ↑ García Larragueta, Santos Agustín (1976). Cronología: (Edad Media). Ediciones Universidad de Navarra.
- ↑ «CRONOLOGÍA». Gran enciclopedia de Navarra. Consultado el 12 de septiembre de 2024.
- ↑ Miranda García, 1996, p. 87.
- ↑ Miranda García, 1996, pág. 91 nota 24.
- ↑ Adrian Daud, Historia universalis et pragmatica Romani Imperii, regnorum, provinciarum, una cum insignioribus monumentis Hierarchiae ecclesiasticae, ex probatis scriptoribus congesta, 1748, pg. 15.
- ↑ d'Ors, Álvaro (1962). La era hispánica. Estudio General de Navarra. Consultado el 24 de diciembre de 2025.
- ↑ Sastre Prats, Inés (2002). Onomástica y relaciones políticas en la epigrafía del conventus asturum durante el alto imperio. Editorial CSIC - CSIC Press. p. 82. ISBN 978-84-00-08030-3. Consultado el 24 de diciembre de 2025.
- ↑ Abascal et al., 2000-2001, p. 269
Bibliografía
[editar]- Abascal Palazón, Juan Manuel (2000-2001). «La Era Consular Hispana y el final de la práctica epigráfica pagana». Lucentum (19): 269-292. ISSN 1989-9904. Consultado el 24 de diciembre de 2025.
- García Larragueta, Santos Agustín (1976). Cronología (Edad Media). Ediciones Universidad de Navarra, S.A. (EUNSA). ISBN 978-84-313-0055-5. Consultado el 23 de octubre de 2024.
- Miranda García, Fermín (1996). «Noción y cómputos del tiempo». Signos de identidad histórica para Navarra (Caja de Ahorros de Navarra) 1: 85-92. ISBN 978-84-87120-30-5. Consultado el 24 de diciembre de 2025.
- Muñoz Box, Fernando (2003). Universidad de Valladolid, ed. Las medidas del tiempo en la historia. Calendario y relojes (1 edición). Valladolid: Secretariado de Publicaciones e Intercambio Editorial. ISBN 978-84-8448-604-6. Consultado el 26 de octubre de 2024.
- Peón, Baltasar (1863). Estudios de cronología universal. Imprenta Nacional. Consultado el 26 de octubre de 2024. Está disponible bajo la Dominio público (CC0)

- — (1864). La Era de España. Apuntes de cronología española. Imprenta Nacional. Consultado el 24 de diciembre de 2025. Está disponible bajo la Dominio público (CC0)

Enlaces externos
[editar]- Merino, Marcos (6 de enero de 2021). «Feliz 2059 de la Era Hispánica: cuando España utilizó otro calendario durante diez siglos». Xataka. Consultado el 24 de diciembre de 2025.
