Epidídimo

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Epidídimo
Epididymis-KDS.jpg
Testículo humano. A.Cabeza del epidídimo. B. Cuerpo del epidídimo. C. Cola del epidídimo. D. Conducto deferente.
Gray1148.png
Ilustración de una resección del testículo derecho, expuesto al abrir la túnica vaginal.
Nombre y clasificación
Latín [TA]: epididymis
TA A09.3.02.001
Gray pág.1242
Información anatómica
Arteria Arteria espermática
Vena Plexo pampiniforme
Precursor Conducto de Wolff
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Esquema del aparato reproductor masculino:
1 - Vejiga urinaria.
2 - Hueso púbico.
3 - Pene.
4 - Cuerpo cavernoso.
5 - Glande .
6 - Prepucio.
7 - Abertura de la uretra.
8 - Colon sigmoide.
9 - Recto.
10 - Vesícula seminal.
11 - Conducto eyaculador.
12 - Próstata.
13 - Glándula bulbouretral.
14 - Ano.
15 - Conducto deferente.
16 - Epidídimo.
17 - Testículo.
18 - Escroto.

El epidídimo es un tubo estrecho y alargado, situado en la parte posterior de la gónada masculina testículo; conecta los conductos deferentes al reverso de cada testículo. Está constituido por la reunión y apelotonamiento de los conductos seminíferos. Se distingue una cabeza, cuerpo y cola que continúa con el conducto deferente. Tiene aproximadamente 5 cm de longitud por 12 mm de ancho (si se lo extiende su longitud total es de 5 a 6 metros). Está presente en todos los mamíferos machos. Es parte del aparato reproductor masculino.

Estructura anatómica e histológica[editar]

El epidídimo es un conducto tortuoso y replegado que va desde el polo craneal al caudal del testículo y continua con el conducto deferente.[1]​ Se diferencia en tres partes:

  • la cabeza (en latín se denomina, caput), situada en el polo craneal del testículo,
  • el cuerpo (en latín, corpus) y
  • la cola (en latín, cauda).[2]

Está integrado por los conductos deferentes, en la cabeza del epidídimo, y el conducto epididimario, que ocupa el cuerpo y la cola.

Los conductos deferentes están tapizados por epitelio pseudoestratificado con células ciliadas, y rodeados por tejido conjuntivo y fibras musculares lisas. El conducto epididimario está recubierto con un epitelio pseudoestratificado cilíndrico con estereocilios. La altura de las células disminuye hacia la cola. También están rodeados por tejido conjuntivo y fibras musculares lisas, las cuales aumentan en número hacia la cola del epidídimo.[3]

Funcionalidad[editar]

Desde el punto de vista funcional, los conductos del epidídimo son los responsables tanto de la maduración como de la activación de los espermatozoides (los cuales requieren entre 10 y 14 días necesariamente). Es la parte en la que coinciden todos los espermatozoides; allí maduran y se activa la motilidad, esperando la eyaculación.

Contribuye en la formación del plasma seminal a partir de la generación del fluido de cauda epididimal (FCE, también conocido como fluido de cauda epididimario). Este fluido es de naturaleza ácida y contiene proteínas como la β-N-acetilglucosaminidasa y la fibronectina, sintetizadas en el epidídimo y que participan en la maduración de los espermas.[4]​ En el momento de la eyaculación, los espermatozoides inmersos en el FCE son expulsados hacia los conductos deferentes a partir de las contracciones del músculo liso alrededor de la cola del epidídimo.[5]

En biología animal[editar]

  • Situado en la porción superior y lateral del testículo.
  • Presenta una sección triangular al corte.
  • Responsable de la maduración de los gametos masculinos.
  • Estructura:
    • Cabeza: longitud variable según la especie. Su función principal es reabsorber agua.
      • Conductos eferentes.
      • Células (basales o profundas, glandulares, con estereocilias).
    • Cuerpo o conducto: los espermatozoides terminan su maduración.
    • Cola: conexión al conducto deferente. Es el sitio de almacenamiento de los espermatozoides maduros.
  • Tiempo de recorrido: tiempo de regeneración.

Los conductos del epidídimo también almacenan espermatozoides y los expulsan hacia la uretra durante la eyaculación mediante contracciones peristálticas de su músculo liso. Los espermatozoides pueden permanecer almacenados en los conductos del epidídimo por más de cuatro semanas. Después de ese tiempo, se expulsan fuera del epidídimo o se reabsorben.

Enfermedades[editar]

Generalmente cuando el epidídimo se infecta también lo hace el testículo o viceversa. Una infección que ataca directamente al epidídimo es la epididimitis, que produce inflamación del mismo epidídimo, el escroto, produciendo un fuerte dolor testicular, y también produce fiebre leve, la que puede ir aumentado su intensidad. Puesto que es una infección se prescriben medicamentos junto con un reposo en una cama que mantenga el escroto elevado.

Una patología bastante frecuente es la presencia de quistes en el epidídimo. Estas lesiones, generalmente benignas, se ubican principalmente en la cabeza del epidídimo. Son lesiones solitarias o múltiples con contenido acuoso, linfocitos, espermios y abundantes células descamadas. El número y el tamaño son variables pudiendo ir desde mm a cm. Ocasionan desde molestias inespecíficas hasta dolor intenso asociado con el aumento de volumen y la deformación secundaria del epidídimo. El tratamiento es quirúrgico y contempla su extirpación o la resección de un trozo de epidídimo que lo incluya. Todo el material obtenido debe ir a estudio anatomopatológico.

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. Rodríguez‐Martínez (2011).
  2. Jiménez-Severiano, Héctor; Velázquez, Anahy Danae Vargas (2016). «Estudio morfométrico de los epidídimos durante el desarrollo postnatal de corderos Barbados Blackbelly». Revista Mexicana de Ciencias Pecuarias 7 (1): 53-68. ISSN 2007-1124. Consultado el 23 de julio de 2020. 
  3. Browne, James A.; Yang, Rui; Leir, Shih-Hsing; Eggener, Scott E.; Harris, Ann (1 de febrero de 2016). «Expression profiles of human epididymis epithelial cells reveal the functional diversity of caput, corpus and cauda regions». Molecular Human Reproduction (en inglés) 22 (2): 69-82. ISSN 1360-9947. doi:10.1093/molehr/gav066. Consultado el 30 de agosto de 2020. 
  4. Miranda, Patricia V. (1993). «Estudio sobre proteínas epididimarias humanas y su posible caracterización como factores de maduración de espermatozoides». Tesis Doctoral (Universidad de Buenos Aires. Facultad de Ciencias Exactas y Naturales): 55, 90, 172-173. Consultado el 23 de julio de 2020. 
  5. Regalado Sánchez, Francisco Ignacio (1992). «Proteínas de secreción del epidímo de caracterización y regulación por anuro temperatura». Tesis Doctoral (Madrid: Universidad Complutense de Madrid). Consultado el 23 de julio de 2020. 

Bibliografía[editar]