Empresa tecnológica

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Ir a la navegación Ir a la búsqueda

Una Empresa de Base Tecnológica (EBT) es aquella entidad que basa su actividad en las aplicaciones de las nuevas tecnologías (y demás descubrimientos científicos, como en el campo de la física aplicada), para la generación o perfeccionamiento de productos, procesos o servicios.[1]​ En la jerga popular y periodística también se conocen como empresas tecnológicas, o sencillamente tecnológicas.[2]​ En el caso de las ciencias aplicadas, muchas veces este tipo de empresas surge de las universidades y organismos públicos de I+D, en cuyo caso se denominan generalmente spin-off [1]​.

No hay una única definición de lo que es una Empresa de Base Tecnológica.[3]​ Según la aceptación de la Escuela de Organización Industrial, por ejemplo, es generalmente aquella en la que el dominio de la tecnología es el elemento básico de la estrategia [3]​. La definición de lo que constituye una EBT es importante en el contexto de financiación y apoyo de las autoridades y entidades públicas, ya que en muchos casos la supervivencia de una nueva EBT depende de distintas subvenciones. Aunque en el caso de los fondos de inversión privados y sobre todo de los inversores ángeles, su apoyo financiero no depende necesariamente de una definición concreta.

Según el CPAN, el más estricto sentido del término (empleado en el mundo académico) sugiere que una Empresa de Base Tecnológica se plantea como una nueva vía para la transferencia y comercialización de los resultados de investigación, aporta beneficios tanto a los investigadores que la plantean como a la sociedad en general [1]​, y que debe en todo caso tener las siguientes características: una fuerte base tecnológica, alta carga de innovación, productos o servicios nuevos en el mercado e interacción con profesorado o alumnos de doctorado.

El mundo de la empresa, sin embargo, ofrece un punto de vista más amplio, refiriéndose a cualquier empresa de base tecnológica - desde las multinacionales de la informática y las telecomunicaciones, como Apple, Microsoft, Intel o Huawei, pasando por fabricantes de productos tecnológicos como automatización de procesos, vehículos autónomos, robótica, domótica y similares, y hasta empresas dedicadas al desarrollo de software, SAAS, plataformas de comercio electrónico, o aplicaciones de Internet y móviles, entre otras.

La cantidad de empresas tecnológicas en el mercado actual, como también la seguridad económica que ofrecen a sus empleados, son el principal motivo por el alto interés de los jóvenes por carreras universitarias en los campos de la informática, la ingeniería y las ciencias.

Startup[editar]

El término startup en español suele referirse a cualquier empresa emergente, y sin embargo en la jerga popular y profesional hace referencia a las empresas de base tecnológica, muchas veces de pequeño tamaño, normalmente de nueva creación, aunque no siempre (existen startups que lo son durante años, beneficiándose de fondos que en distintos países son reservados a empresas de estas características).

De hecho, la definición de la Real Academia Española de las startup las liga con el término tecnología: "Empresa de reciente creación y de base tecnológica".[4]​ Esta definición concuerda con la contemplada en España en la Ley 14/2013, de 27 de septiembre, de Apoyo a los Emprendedores y su Internacionalización.

Debido al atractivo del mercado tecnológico, la gama de posibilidades y la alta competencia, muchas EBT empiezan su recorrido en una incubadora de empresas, muchas veces con el objetivo de un futuro exit - su venta a multinacionales o fondos tecnológicos.

Referencias[editar]