Eloy Tizón

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Eloy Tizón fotografiado por Natalia Fregoso.

Eloy Tizón (Madrid, 1964) es un escritor español. Ha publicado tres novelas (Labia, La voz cantante y Seda salvaje) y tres libros de relatos (Técnicas de iluminación, Parpadeos y Velocidad de los jardines). Colabora regularmente en prensa e imparte talleres literarios.

Sus relatos forman parte de numerosas antologías como Páginas Amarillas (Lengua de Trapo, Madrid, 1997), Cien años de cuentos (Alfaguara, 1998), Los cuentos que cuentan (Anagrama, 1998), Pequeñas resistencias (Páginas de Espuma, 2002), Relato español actual (Fondo de Cultura Económica, México, 2003), Qué me cuentas (Páginas de Espuma, 2006) y Cuento español actual 1992-2012 (Cátedra, 2014), entre otras.

En inglés, ha sido incluido en las antologías Madrid Tales, editada por Helen Constantine y Margaret Jull Costa (Oxford University Press, 2012) y en Best European Fiction 2013 (Dalkey Archive Press, 2013), con relatos seleccionados por Aleksandar Hemon y prólogo de John Banville. [1]

Escribe habitualmente en la prensa: ha colaborado en medios como El País, El Mundo, Público, Telva, Revista de Occidente, Turia y ha ejercido la crítica literaria en Revista de Libros.

Desde 2014 publica una columna mensual titulada Vértigos en El Cultural de El Mundo: http://www.elcultural.es/secciones_articulos/Vertigo/10/203/1

También ha impartido talleres de narrativa en diversos centros culturales como La Casa Encendida, Festival Eñe y la Escuela Superior de Artes y Espectáculos TAI. En la actualidad imparte clases de narrativa en los centros educativos Hotel Kafka y en Relee, donde también desempeña tareas de editor.

Parte de su obra ha sido traducida al inglés, francés, italiano, alemán, finés y árabe.

Obra publicada[editar]

Antologías[editar]

  • Puente levadizo. Veinticuatro cuentistas de Panamá y España. Selección de Pedro Crenes Castro y Enrique Jaramillo Levi. Sagitario Ediciones, Madrid, 2015.
  • Madrid, Nebraska. EE.UU en el relato español del siglo XXI. Edición y prólogo de Sergi Bellver. Bartleby, 2014.[2]
  • Cuento español actual, 1992-2012. Edición y prólogo de Ángeles Encinar. Madrid, Cátedra, 2014.
  • Best European Fiction 2013. Selección de Aleksandar Hemon y prólogo de John Banville. Dalkey Archive Press, 2013.
  • Madrid Tales. Edición de Helen Constantine y Margaret Jull Costa. New York, Oxford University Press, 2012.
  • Cuentos de amor. Madrid, Páginas de Espuma, 2008.
  • Qué me cuentas. Edición de Amalia Vilches. Madrid, Páginas de Espuma, 2006.
  • Relato español actual. Edición de Raúl Hernández Viveros. México, UNAM/Fondo de Cultura Económica, 2003.
  • Pequeñas resistencias: antología del nuevo cuento español. Selección de Andrés Neuman y prólogo de José María Merino. Madrid, Páginas de Espuma, 2002.
  • Los cuentos que cuentan. Edición y prólogo de J. A. Masoliver Ródenas y Fernando Valls. Barcelona, Anagrama, 1998.
  • Cien años de cuentos (1898-1998). Selección y prólogo de José María Merino. Madrid, Alfaguara, 1998.
  • Páginas amarillas. Prólogo de Sabas Martín. Madrid, Lengua de Trapo, 1997.
  • Últimos narradores. Selección de Joseluís González y Pedro Nogales. Prólogo de Santos Sanz. Pamplona, Hierbaola, 1993.

Principales prólogos y textos teóricos[editar]

  • «Cuentos pluscuamperfectos». En Iowa Literaria. http://thestudio.uiowa.edu/iowa-literaria/?p=4670
  • «Cráteres de Marte». En Cuadernos Literarios Ítaca.http://itacaescueladeescritura.com/no5-crateres-de-marte-por-eloy-tizon
  • «Pide tres deseos». Prólogo a Diez bicicletas para treinta sonámbulos. Madrid, Demipage, 2013.
  • «Explicación falsa de Felisberto». Prólogo a La casa inundada de Felisberto Hernández. Girona, Atalanta, 2012.
  • «El bolígrafo que piensa», en El legado de Carmen Martín Gaite. Revista Insula, Nº 769-770, 2011, págs. 43-45.
  • «La lectura como arte». Prólogo a El arte de la ficción de David Lodge. Barcelona, Península, 2011.
  • «Ruido y milagros». Prólogo a Pequeñas resistencias/5. Selección de Andrés Neuman. Madrid, Páginas de Espuma, 2010.
  • «Pinceladas o sílabas», en Chéjov comentado. Introducción y edición de Sergi Bellver. Madrid, Nevsky, 2010.
  • «Elogio del centauro». Prólogo a Vidas imaginarias de Marcel Schwob. Oviedo, KRK, 2009.
  • «Escribir cuervos», en Edgar Allan Poe. Cuentos completos. Edición de Fernando Iwasaki y Jorge Volpi. Prólogos de Carlos Fuentes y Julio Cortázar. Madrid, Páginas de Espuma, 2009.
  • «Velocidad de los cuentos», en El arquero inmóvil: Nuevas poéticas sobre el cuento. Edición de Eduardo Becerra y prólogo de Ricardo Piglia. Madrid, Páginas de Espuma, 2006.
  • «Cómo escojo los lugares de mis novelas», en La cocina literaria (63 novelistas cuentan cómo escriben sus obras). Ed. de Lorenzo Gomis y Jordi Pérez Colomé. Barcelona, El Cievo, 2003.
  • «Fango y mermelada» [estudio sobre el paralelismo entre las novelas La montaña mágica de Thomas Mann y El desierto de los tártaros de Dino Buzzati], en Revista de Occidente. Madrid, Nº 259. Diciembre de 2002, págs. 124-136.
  • «Cuanto menos, mejor», en Pequeñas resistencias/1: antología del nuevo cuento español. Selección de Andrés Neuman y prólogo de José María Merino. Madrid, Páginas de Espuma, 2002.
  • «Yo, el personaje». Prólogo a La construcción del personaje literario de Isabel Cañelles. Madrid, Ediciones y Talleres de Escritura Creativa Fuentetaja, 1999.
  • «En breve», en Los cuentos que cuentan. Edición y prólogo de J. A. Masoliver Ródenas y Fernando Valls. Barcelona, Anagrama, 1998.

Valoración crítica[editar]

El crítico Rafael Conte le ha calificado como «el más original, personal y sorprendente de los narradores hispanos» de los últimos 15 años. Ana María Navales escribió acerca de su literatura en Heraldo de Aragón: «Los libros de Eloy Tizón nos conducen a un mundo propio, al intento de descubrir armas secretas, armarios reveladores de inusuales experiencias, y allí, como forma de reconocer el puzzle de su misterio, la multiplicación de las voces, la sorpresa como materia, la malicia como espíritu, la sensibilidad como pensamiento, esa alquimia de la palabra capaz de convertir en oro todo lo que toca».

Por su parte, el profesor Ángel García Galiano define al autor en su ensayo El fin de la sospecha: «Escritor de asombros y temblores, que defiende para su escritura la misma lentitud germinativa de los jardines. Narrador de la memoria, de la palabra precisa, de la literatura como don de amor, como salvación, como hábito moral con que vestir la absurda (de otro modo) realidad; de ahí su explícito empeño en escribir bien, por asumir en propia carne y sangre que la sintaxis no es sino un movimiento del alma».

Velocidad de los jardines (Anagrama, 1992) fue elegido por los críticos de El País como uno de los 100 libros españoles más interesantes de los últimos 25 años y por la revista Quimera como «uno de los mejores libros de cuentos de la literatura española del siglo XX». En 2003, Tizón fue considerado por el suplemento El Cultural del diario El Mundo, bajo el epígrafe de «Clásicos futuros», uno de los 10 mejores escritores españoles menores de 40 años. Fue finalista del XIII Premio Herralde de novela por Seda salvaje (Anagrama, 1995).


«También hay un inequívoco centro de gravedad lírico en la narrativa de Eloy Tizón, desde el que se explica su economía estilística, su sutileza verbal, el ritmo de una prosa cargada de notas sensoriales, e incluso la morosidad –y hasta la suspensión– del tiempo, así como la inmersión en la subjetividad no pocas veces fantástica de sus personajes. Sus relatos en Velocidad de los jardines ya atestiguaban la filiación poética de la creatividad del autor, aunque también mostraban la escuela de grandes cuentistas como Chéjov, Cortázar o Carver. Y advertía sobre un modo de entender la escritura literaria que implicaba ritmos vegetales de crecimiento, lentitud y artesanía frente al vértigo tecnológico. Su siguiente libro de cuentos, Parpadeos, revalidaba esa poética basada en la aprehensión de lo imperceptible y en el mimo de su verbalización. Es la misma que inspira sus novelas Seda salvaje y la metaficcional Labia, apoyadas en convincentes narradores dominados por una pasión, la curiosidad por las vidas ajenas o el impulso de crearlas en la ficción literaria. También es en la voz narrativa donde se sostiene La voz cantante, que es la de un viejo profesor puesto a contar sus encuentros con el mismísimo Diablo».

Jordi Gracia y Domingo Ródenas, Historia de la literatura española, vol. 7. Derrota y restitución de la modernidad (1939-2010). Barcelona, Crítica, 2011, p. 821


«Narrar para Tizón es una especie de conjuro contra el paso del tiempo. La melancolía es su motor; las palabras, un espacio de disputa. […] Las palabras, para Tizón, tienen en primera instancia una cara amable, pero en verdad son insuficientes para volver a experimentar, con todo lo que ello implica, el pasado, un tiempo que en estos cuentos aparece como pleno y “memorable”. En el final de “Velocidad de los jardines” el narrador, viendo la vulgaridad del presente de aquellos que vivieron con él la etapa escolar, se pregunta: “¿Por qué la vida es tan chapucera?”. Tomémoslo como una proclama y una renuncia. Tizón, puesto a recordar, hace gala de una melancolía militante, sin embargo sabe que su oficio, el de narrador, se detiene allí, en ese abismo entre sensaciones del pasado y palabras del presente que ni los mejores contadores de historias, y él se encuentra entre ellos, pueden cubrir».

Armando V. Minguzzi, «Velocidad de los jardines de Eloy Tizón: tiempo, definiciones y apuestas narrativas». Buenos Aires, Ed. Biblos, 2011, pp. 173-198.


«Velocidad de los jardines es poco menos que la piedra angular sobre la que se puede entender la última generación de relato breve en España. A esta afirmación, claro, se le pueden poner infinitas salvedades y encontrar infinitas excepciones, pero no hay ningún libro en España en los últimos veinte años, ni en narrativa, ni en ensayo y creo que tampoco en poesía que esté tan cerca de algo así. Sólo por esto, por los servicios prestados, cada libro de Eloy Tizón se espera con una expectación excepcional, con una expectación que es ya muy rara en la literatura y que produce en el observador un calor peculiar».

Miguel Carreira, Factor Crítico, 2014, http://www.factorcritico.es/2014/03/tecnicas-de-iluminacion-eloy-tizon/


«La intensidad y delicadeza de Eloy Tizón aflora igual que un hecho grave y secreto. Hay un magma poético que se pega a las manos, y ese tacto fresco equivale a lavarse la cara en pleno desierto. De pronto, ves mejor. Ni siquiera hace tanto calor. Las frases flotan, y las cosas no acaban de suceder, pero están pronosticadas».

Juan Tallón. Libros peligrosos. Mallorca, Larousse, 2014, p. 262.

Reconocimientos[editar]

  • Finalista del XIII Premio Herralde de novela por Seda salvaje (Anagrama, 1995).
  • Labia es destacado como uno de los mejores libros del año: http://www.elpais.com/articulo/semana/ano/corto/elpeputec/20011229elpbabese_1/Tes
  • Elegido en 2003 como uno de los 20 creadores más prometedores de la cultura española «por su uso preciso y enriquecedor del lenguaje», en una encuesta realizada entre 50 críticos para la revista La Clave.
  • Velocidad de los jardines es elegido entre los tres mejores libros de cuentos de los últimos 25 años (1982-2007), en una encuesta entre internautas convocada por el blog de Miguel Ángel Muñoz El síndrome Chéjov: http://elsindromechejov.blogspot.com/
  • Parpadeos recibió el I Premio Tormenta y Técnicas de iluminación el VII Premio Tormenta.[3]
  • Recibe un homenaje por su libro Velocidad de los jardines, organizado por el Foro Auzolan, en Pamplona (1 de junio de 2010), que redacta el siguiente comunicado:

«La historia de la literatura también la construyen los libros secretos. Obras poco difundidas que circulan de mano en mano, en una suerte de marginalidad que genera auténticas legiones de acólitos. Velocidad de los jardines es una. Asumida por muchos críticos como el mejor libro español de relatos de los años 90, el rumor sobre sus virtudes nunca ha dejado de crecer. Para cerrar la programación de primavera de nuestro punto de irradiación cultural hemos programado una fiesta. Nuestra intención es homenajear a un escritor que nos ha hecho vibrar de emoción, así como rendirle merecido tributo a su literatura, tan florida como explosiva, tan nostálgica como vitalista. El contenido del acto será una sorpresa. Su autor, Eloy Tizón, nos acompañará para contar de qué manera el paso del tiempo ha dotado a su libro de aplomo y madurez.»

Cine[editar]

  • El director de cine Alejandro Cánovas ha realizado un cortometraje de animación en la Universidad de Bellas Artes de Nagoya (Japón), basado en el cuento Pez volador . Puede verse en: http://vimeo.com/3319797

Autores preferidos[editar]

En una entrevista publicada en la revista digital El coloquio de los perros señaló que entre su literatura preferida se encuentran los cuentos de Antón Chéjov, John Cheever, Julio Cortázar, y las novelas de Marcel Proust, Vladimir Nabokov, Samuel Beckett, Franz Kafka, William Faulkner, Clarice Lispector (La hora de la estrella), Djuna Barnes (El bosque de la noche), Juan Carlos Onetti (El astillero).

Entrevistas[editar]

Bibliografía sobre Eloy Tizón[editar]

—BERASÁTEGUI, Blanca. «Contra las dictaduras del cuento». En El Cultural, 27/11/2015. Enlace: http://www.elcultural.com/revista/letras/Contra-las-dictaduras-del-cuento/37291

—ENCINAR, Ángeles. «Escritores del siglo XXI en torno al cuento». Incluido en Siguiendo el hilo. Escritos sobre el cuento español actual. Bruxelles, Éditions Orbis Tertius, 2015, pp. 267-292.

—FERNÁNDEZ PORTA, Eloy. Afterpop. La literatura de la implosión mediática. Córdoba, Berenice, 2007, pp. 251-253.

—GARCÍA GALIANO, Ángel. El fin de la sospecha. Calas significativas en la narrativa española, 1993-2003. Universidad de Málaga, 2004, pp. 210-212.

—GONZÁLEZ, José Ramón. «Voz, mirada y creación de mundo: una nota al margen sobre la creación cuentística de Eloy Tizón y sus secretas afinidades». Versants, Revista Suiza de Literaturas Románicas. Nº 62, Éditions Slatkine, Ginebra, 2015, pp. 137-148.

—GRACIA, Jordi, y RÓDENAS, Domingo, Historia de la literatura española, vol. 7. Derrota y restitución de la modernidad (1939-2010). Barcelona, Crítica, 2011, p. 821.

—MINGUZZI, Armando V. «Velocidad de los jardines de Eloy Tizón: tiempo, definiciones y apuestas narrativas». Texto incluido en el volumen Dialectos de la memoria. Tiempo, escritura e historia en la literatura española contemporánea. Mª Carmen Porrúa (editora), Raúl Illescas (coordinador). Buenos Aires, Ed. Biblos, 2011, pp. 173-198.

—MONTETES-MAIRAL Y LABURTA, Noemí. «El aprendizaje de la luz», incluido en En el nombre de hoy. Una mirada sobre voces recientes de la literatura española. Sevilla, Renacimiento, 2015, pp. 154-158.

—MORA, Vicente Luis. «La “bisolución” en el relato “Los invasores” de Eloy Tizón», en Literatura egódica. El sujeto narrativo a través del espejo. Universidad de Valladolid, Libros del Meridiano, 2014, cap. III,1.2.

—SÁEZ DE IBARRA, Javier: «“Ciudad dormitorio” de Eloy Tizón o la condición proletaria». El Cuaderno (Ediciones Trea, Gijón), nº 71, agosto 2015, pp. 29-31. [3]

—TALLÓN, Juan. Libros peligrosos. Mallorca, Larousse, 2014, pp. 261-263.

Notas[editar]