Las elecciones presidenciales de Venezuela para el período 2013-2019 fueron el proceso electoral llevado a cabo el domingo 7 de octubre de 2012 en Venezuela, en el que el presidente Hugo Chávez derroto al candidato opositor Henrique Capriles por una diferencia de diez puntos y fue reelecto para un cuarto mandato consecutivo.
Las principales coaliciones que disputaron la elección fueron el Gran Polo Patriótico (GPP), que respaldaba la reelección del entonces presidente Hugo Chávez, y la Mesa de la Unidad Democrática (MUD), que estuvo representada por Henrique Capriles, candidato elegido mediante unas elecciones primarias celebradas el 12 de febrero de 2012. Para estas elecciones, el oficialismo buscaba reelegir al entonces presidente Hugo Chávez por tercera vez consecutiva, luego de que fuese aprobada en el referéndum de 2009 la enmienda n.º 1 a la Constitución, que elimina las restricciones a la postulación sucesiva para los cargos de elección popular.
Parte de la oposición, agrupada en torno a la Mesa de la Unidad Democrática (MUD), buscó a través de una candidatura unitaria derrotar al oficialismo. Luego de los últimos resultados electorales, que han sido calificados por ese sector como positivos,[3][4] entre ellos, el más reciente suscitado en el año 2010 para la Asamblea Nacional (Elecciones parlamentarias de Venezuela de 2010), en la que esta coalición obtuvo el 47,22% de los votos válidos.
El Consejo Nacional Electoral, máximo órgano del poder electoral encargado del desarrollo de los procesos electorales en Venezuela, convocó el proceso el 29 de marzo de 2012.
Chávez fue elegido para un cuarto mandato como presidente de Venezuela con el 55,07% del voto popular, por delante del 44,31% de Capriles.[5] Las elecciones mostraron una participación superior al 80%. Capriles reconoció la derrota, como se conocían los resultados preliminares.[6] El presidente reelecto no culminó su período presidencial por su muerte el 5 de marzo de 2013.[7][8]
La coalición liderada por el Partido Socialista Unido de Venezuela e integrada por el Partido Comunista de Venezuela, Podemos, PPT, la Unidad Popular Venezolana, Tupamaro, MEP, PSOEV, JOVEN, IPCN y otras organizaciones políticas y sociales de izquierda e independientes, respaldó la reelección de Hugo Chávez como presidente de Venezuela. Esta alianza agrupa más de 34000 organizaciones.[9] Chávez anunció su intención de postularse a otro mandato en noviembre de 2010 en un mitin del Día del Estudiante Universitario celebrado en Caracas en noviembre de 2010. En julio de 2011, Chávez reafirmó su intención de presentarse a pesar de su lucha contra el cáncer.[10]
En el GPPSB convergen diversos movimientos,[11] entre los que destacan el Colectivo Cultural Nuevo Nuevo Circo, "Movimiento del Rock Nacional" de Paul Gillman,[12] Colectivo "Conocimiento Libre para el Socialismo" (COLIBRIS), Colectivo Hip-Hop Revolución, Frente Nacional Campesino "Ezequiel Zamora", entre otros.
El 4 de septiembre pocos días después del simulacro electoral, Jorge Rodríguez jefe del Comando de Campaña Carabobo informó que sobre la base de las proyecciones obtenidas por sus encuestadoras a boca de urna, el 86% de los votos correspondieron a Hugo Chávez, pero el rector del Consejo Nacional ElectoralVicente Díaz desmintió las declaraciones emitidas y volvió a resaltar que el acto sólo constituye un simulacro para probar la plataforma tecnológica y la capacidad logística del organismo y que los votos no fueron totalizados ni contados, por lo que las cifras emitida por los comandos fueron desestimadas.[13][14][15][16][17][18][19][20] Sin embargo una nota de prensa de ABC fechada el 3 de septiembre[21] que titula Capriles gana el simulacro de las elecciones en Venezuela, según un sondeo oficialista explica que una encuesta encargada a IVAD (Instituto Venezolano de Análisis de Datos) por Odebrecht ubica al candidato opositor con el 53% de los votos sobre 45% del presidente Hugo Chávez, seguidamente medios locales e internacionales apoyan esta visión.[22][23][24][25][26][27][28][29][30][31][32]
Propaganda chavista en el centro de Caracas
Simpatizante con máscara de Hugo Chávez en el centro de Caracas
La oposición agrupada en la Mesa de la Unidad Democrática discutía la posibilidad de participar en la elección con una tarjeta única, para evitar la dispersión del voto. Entre los principales defensores de esta idea se encontraban Copei, MAS, La Causa Radical, Acción Democrática, Alianza Bravo Pueblo; mientras que Un Nuevo Tiempo y Primero Justicia, los dos partidos opositores con mayor votación en las últimas elecciones no habían respaldado la propuesta, sin embargo, el 30 de julio de 2011 anunciaron que habían acordado por unanimidad utilizar una tarjeta unitaria, solamente para la elección presidencial.[33][34][35] Pese a ese anuncio, al momento de realizar las inscripciones de las candidaturas los partidos Primero Justicia, Un Nuevo Tiempo, Voluntad Popular y otros más pequeños decidieron no plegarse a la tarjeta unitaria junto al resto de organizaciones de la colación.
La Mesa de la Unidad resolvió que el candidato único para la elección presidencial de 2012 debía resultar electo en unas elecciones primarias; para ellas se presentaron los siguientes candidatos:
Pablo Medina: político y antiguo dirigente sindical. Fue diputado y senador al Congreso de la República, y ejerció entre 1995 y 1996 la primera vicepresidencia de la Cámara de Diputados. Formó parte de la Asamblea Nacional Constituyente de 1999, aunque fue el único constituyentista que no avaló con su firma la Constitución que nacía de esa asamblea. Es apoyado por el Movimiento Laborista y fue el último de los precandidatos opositores en inscribirse a los comicios primarios, pues no pudo consignar la totalidad de la cuota financiera acordada para su candidatura.
Leopoldo López: economista y político, fue alcalde por dos períodos del Municipio Chacao (2000-2008). López declinó su candidatura a favor de Capriles.[39]
El 12 de febrero de 2012 se realizan las elecciones primarias en Venezuela. En total, se registraron 2904710 votos con 95% de las actas escrutadas, lo que representa el 17% de los electores registrados en el CNE. Resulta ganador el candidato Henrique Capriles con 1806860 votos, frente al candidato Pablo Pérez Álvarez, con 867601. Por su parte, María Corina Machado obtiene 103500, Diego Arria 35070 y Pablo Medina 14009. El 13 de febrero de 2012, la Comisión Electoral de la Mesa de la Unidad ofreció un nuevo balance con el 99% de las actas escrutadas para un total de 3040449 votos emitidos. De los cuales 2959413 fueron votos válidos.
El 14 de febrero, el Tribunal Supremo de Justicia ordenó a la Mesa de la Unidad entregar los cuadernos de votación para revisarlos[40] debido a una petición de impugnación de resultados. La oposición alegó que esto violaría un acuerdo entre la MUD y el CNE, y que el mismo tribunal había declarado dos años antes que los datos de los cuadernos electorales son confidenciales.[41] Por su parte, en una entrevista la presidenta del CNE declaró que el proceso electoral no había terminado, pues estaba pendiente la fase de impugnación.
Ese mismo día en la noche, en el acto de proclamación del candidato ganador, la presidenta de la Comisión Electoral de Primarias, Teresa Albanés, destacó que el total de votos emitidos fue 3059024, Esto incluye los 18 mil votos de venezolanos en el exterior. Y resaltó que de ese total, 1913190 votos fueron para Henrique Capriles.
El candidato por el partido Vanguardia Bicentenaria Republicana, Yoel Acosta Chirinos, declinó sus aspiraciones presidenciales a falta de tres semanas para que se efectúen los comicios y a favor de la candidatura de la coalición oficial, aunque a sus partidarios les indicó que son libres de sufragar por la opción que deseen sin presión alguna.[42][43]
Mítines políticos a favor de Chávez y Capriles durante la campaña electoral.
El discurso del presidente Chávez en la campaña se caracterizó por el uso de ataques en contra de su principal contendor, Henrique Capriles. "Burgués", "apátrida", así como peyorativos como "majunche" (poca cosa), "jalabola" (adulador).[44][45]
La respuesta de Capriles ha sido la de evadir la confrontación, solicitando al Presidente que no se usen tales epítetos durante la campaña electoral.[46] Asegura también que se encuentra más preocupado por conocer los distintos problemas que enfrenta cada región.[47]
La campaña de Capriles está concentrada en caminatas realizadas en ciertas ciudades venezolanas, en lo que él califica como "casa por casa". El candidato y los partidos de coalición de la Mesa de la Unidad han enfocado su estrategia en la visita progresiva de una serie de municipios de hasta dos estados por día, visitando habitantes del mismo en varios barrios con poblaciones con altas precariedades en cuanto a servicios públicos. Su recorrido alcanzó más de 200 pueblos visitados a lo largo y ancho del territorio venezolano.[48]
Municipios donde Capriles Radonski protagonizó actividades proselitistas durante su campaña electoral en 2012.
El discurso de Capriles se basa en la atención de los problemas del país. Los mismos los da en cada una de las concentraciones, en donde ha repetido en muchas ocasiones su intención de mantener la continuidad y mejoramiento de los programas sociales o "misiones" (iniciados en la administración del candidato Hugo Chávez).
La campaña del Gran Polo Patriótico se basa en la idea de defender los logros y la dirección del proyecto bolivariano, pues anuncian que, de ganar Capriles la presidencia, el rumbo de la nación cambiaría completamente. En este sentido, el gran grueso de la comunicación de los medios estatales se ha enfocado en la divulgación de los logros (acciones, reformas y programas) del gobierno actual.[49][50][51]
Respecto a los discursos, destacó el uso de descalificativos por parte del candidato oficial de manera reiterada hacia su rival;[52] en cuanto a los medios de comunicación, ha sido más dura debido a las propagandas en ofensa al candidato opositor, calificándolo hasta de asesino.[53] De acuerdo a cifras de la ONG Espacio Público, por parte de los televisores y radios públicas, encargados de divulgar las acciones y programas del gobierno de Chávez, las agresiones contra el SNMP solamente constituyen el 9% del total reportado en 2012, siendo el resto dirigido contra los medios independientes y opositores.[54]
El 17 de julio las diferentes coaliciones a participar en los comicios asistieron a la sede del Consejo Nacional Electoral para definir su posición en el tarjetón electoral. El representante Francisco Ameliach, del Gran Polo Patriótico, señaló que esta opción, al ser la que opta a la reelección, ocupará las dos primeras filas de la boleta; mientras que el dirigente principal Juan Carlos Caldera, que representa a la Mesa de la Unidad Democrática, informó que la opción de Henrique Capriles y los partidos acompañantes pidió la ubicación del centro y baja del mismo, y de esta manera evitar confusiones al electorado.[55]
Colas en un centro electoral de CaracasColas en un local de votación en Maracaibo.
En general, la campaña electoral había sido pacífica, con incidentes aislados de violencia. Para el final de la campaña, se reportaron dos fallecidos por causa de la violencia política.
El 2 de septiembre, cuatro personas identificadas con la oposición fueron tiroteadas cerca de un centro de votación donde se realizaba un simulacro electoral, en el municipio Francisco Javier Pulgar, al sur del lago de Maracaibo.[56] Un vocero de la oposición responsabilizó a los escoltas del alcalde Luis Ruda, quien era miembro del principal partido chavista, el PSUV.[56]
El 12 de septiembre, catorce personas resultaron heridas cuando simpatizantes del chavismo bloquearon una autovía por la que el candidato Capriles planeaba llegar a Puerto Cabello, donde tenía agendado un mitin.[57] Un automóvil identificado con propaganda el partido opositor Un Nuevo Tiempo fue vandalizado y se registraron pedradas de un bando contra el otro.[58] De todas maneras, Capriles, desvió su ruta, sin hacer presencia en el lugar de conflicto, y llegó a la ciudad carabobeña a bordo de una pequeña embarcación pesquera.[59]
El 29 de septiembre, dos dirigentes opositores murieron tiroteados en Barinitas;[60] las víctimas fueron identificadas como Antonio Valero de Primero Justicia y Omar Fernández de Acción Democrática. De acuerdo a la única versión manejada, que no ha sido confirmada ni negada por las autoridades, una caravana a favor de Capriles fue interrumpida por un grupo de chavistas usando camionetas propiedad del Estado.[60] Cuando los opositores se bajaron de sus vehículos para negociar el pase de la caravana, fueron tiroteados, siendo herido de gravedad un fotógrafo. Posteriormente, el ministro del Interior, Tareck El Aissami, informó que habían detenido a tres personas, aunque sin dar detalles de cómo habían ocurrido los hechos.[60] El diputado de Primero Justicia, Julio Borges, aseguró que los tres detenidos eran empleados públicos, específicamente del Ministerio del Interior y de la Policía Estadal de Barinas, esta última bajo el mando de Adán Chávez, hermano de Hugo Chávez.[61] El diputado chavista Diosdado Cabello calificó de "irresponsable y bobo" a Borges por sus declaraciones.[61] El diputado opositor Julio Cesar Reyes criticó que Nelson Quintero, director regional del Ambiente en el estado Barinas y jefe del Comando Carabobo en Barinitas, donde ocurrieron las muertes, no hubiera sido detenido, puesto que su carnet fue encontrado en el lugar de los hechos y supuestamente los tiros se realizaron desde una camioneta estadal asignada a él, que quedó abandonada en el sitio.[62]
Las Redes de Movilización Inmediata fueron una supuesta organización paramilitar presuntamente formada por el entonces presidente Hugo Chávez para seguir controlando el país en caso de que fuera derrotado en las elecciones presidenciales.[63] Entre sus objetivos se hubieran encontrado el de abortar concentraciones de la oposición antes de que estas pudieran prepararse, la detección de dirigentes opositores, la organización de movilizaciones de calle y de resistencia y el control territorial.[64]
De sus aproximados 3.800 miembros, no todos habrían tenido objetivos militares. Algunos de ellos podrían limitarse a labores de observación, pero otras funciones previstas para estos grupos, compuestos de equipos reducidos de entre cinco y siete miembros, requerían acciones violentas.[65] Fuentes del Ejército Venezolano aseguraron que en junio se comenzaron a repartir unos 8.000 fusiles AK-103 a esta organización.[64]
La mayoría de las encuestas realizadas en el país dan la ventaja a Chávez (véase abajo). Esta diferencia ha sufrido pocas variaciones desde la proclamación de Capriles como su contrincante,[66][67] aunque se puede constatar un ligero crecimiento de la intención de voto para Capriles a partir de julio. La seriedad de algunas empresas encuestadoras ha sido tildada de dudosa por los dos bandos, en lo que se ha catalogado como una intensa "guerra de encuestas". Personeros de la oposición han señalado que algunas de las encuestas son hechas por entes del mismo gobierno y otras por compañías dirigidas por allegados e incluso exfuncionarios de la administración de Hugo Chávez;[68] tal es el caso del exministro Jesse Chacón, quien dirige el Grupo de Investigación Social, sigloXXI (GISXXI). Representantes del partido del gobierno (PSUV) rechazaron las acusaciones.[69] La agencia de noticias EFE tildó de "antichavistas" a las encuestadoras Datanálisis e IVAD.[70]
Como reacción a las encuestas de Hinterlaces en mayo del 2012, que dieron como ganador a Hugo Chávez, el político opositor del partido Primero Justicia (PJ), Tomás Guanipa, acusó a la encuestadora de recibir financiamiento de parte del gobierno.[71] Tal acusación fue rechazada enérgicamente por el presidente del Instituto, Oscar Schemel.[72][73]
Entre las principales firmas, están Datanálisis, Hinterlaces, GIS XXI e IVAD, las cuales han otorgado diferencias notables a favor de Hugo Chávez por márgenes de hasta 35 puntos, y también las de Consultores 21, Predicmática, JDP, DatinCorp, Interdata, entre otras, que le han dado una cerrada ventaja a Henrique Capriles, o incluso señalado que la competencia está estancada en un empate técnico entre estos.
A continuación se destacan los más recientes estudios y sondeos de las firmas principales del escrutinio político y público venezolano.