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Elecciones generales de Paraguay de 1983

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 1978  Bandera de Paraguay  1988 
Elecciones generales de 1983
Presidente para el período 1983-1988
60 escaños de la Cámara de Diputados
30 escaños del Senado
Fecha Domingo 6 de febrero de 1983
Tipo Presidencial y legislativa
Período 15 de agosto de 1983 - 15 de agosto de 1988

Demografía electoral
Población 3 142 105
Hab. registrados 1 132 582
Votantes 1 048 996
Participación
 
92.62 %  6.7 %
Votos válidos 1 037 741
Votos nulos 11 255

Resultados
Alfredo Stroessner ANR-PC
Votos 944 637  4.3 %
Senadores obtenidos 20  0
Diputados obtenidos 40  0
 
91.03 %
Enzo Doldán PLR
Votos 59 094  7.5 %
Senadores obtenidos 6  0
Diputados obtenidos 13  1
 
5.69 %
Fulvio Hugo Celauro PLR
Votos 34 010  8.2 %
Senadores obtenidos 6  0
Diputados obtenidos 8  1
 
3.28 %

Resultado por departamento
Elecciones generales de Paraguay de 1983
18 color #EE1D23 Stroessner


Presidente de la República del Paraguay

Las elecciones generales de Paraguay de 1983 tuvieron lugar el 6 de febrero del mencionado año con el objetivo de renovar la presidencia y ambas cámaras del Congreso de la República, que ejercerían funciones por el período 1983-1988. Se realizaron en el marco de la dictadura de Alfredo Stroessner, siendo las sextas elecciones de este período y las segundas bajo la constitución de 1967 con las reformas de 1977, que habilitaban la reelección indefinida y garantizaba la mayoría automática de dos tercios en el Congreso para el partido más votado.[1]

Stroessner se presentó para la reelección por un sexto mandato como candidato del partido hegemónico Asociación Nacional Republicana - Partido Colorado. Sus únicos rivales fueron el diputado Enzo Doldán, por el Partido Liberal Radical, y el diputado Fulvio Hugo Celauro, por el Partido Liberal. Si bien el izquierdista Partido Revolucionario Febrerista contaba con registro legal al momento de las elecciones, la formación boicoteó los comicios, denunciando la falta de garantías democráticas.[2] Tanto el PLR como el PL fueron considerados partidos de la oposición tolerada o sistémica, mientras que las fuerzas opositoras más agresivas y serias (el Partido Liberal Radical Auténtico, el Partido Demócrata Cristiano, el Partido Comunista Paraguayo y las facciones disidentes del Partido Colorado como el Movimiento Popular Colorado y la ANR en el Exilio y la Resistencia) permanecieron criminalizadas y debieron operar en el exilio.[2]

La campaña estuvo marcada por un amplio despliegue de recursos estatales en apoyo a la candidatura de Stroessner, con masivos actos a su favor y escasa participación de las fuerzas opositoras toleradas, las cuales limitaron su discurso a críticas a la oposición abstencionista y realizar un proselitismo de bajo perfil.[2] El régimen de Stroessner empleó el estado de sitio (en vigencia desde el golpe de Estado de 1954) para reprimir las manifestaciones públicas de disidencia. Sin embargo, anunció que la medida sería levantada durante veinticuatro horas el día de las elecciones en Asunción y otras regiones urbanas. Domingo Laíno, líder del PLRA, fue exiliado en Argentina en diciembre de 1982. Desde allí organizó una concertación de partidos opositores en el exilio (adheridos al llamado «Acuerdo Nacional») para planificar el «Operativo Retorno», que implicaría aprovechar el levantamiento del estado de sitio para ingresar a Paraguay y organizar manifestaciones opositoras en la capital. En respuesta a estos intentos, el Ministerio del Interior paraguayo anticipó que no se toleraría el ingreso de los opositores, a los que tildó de «subversivos» y «traidores», a territorio paraguayo.[2] El día de las elecciones, Laíno y otros trece dirigentes opositores arribaron al Aeropuerto Internacional Presidente Stroessner de Asunción, pero fueron deportados sumariamente de regreso a la Argentina.[3]

En última instancia, Stroessner fue declarado ganador con un 91,03 % de los votos válidamente emitidos, seguido por el 5,69 % de Doldán y el 3,28 % de Celauro.[4] El Congreso permaneció dominado por los Colorados stronistas.[3] La composición del Senado permaneció inalterada, mientras que el PLR sumó un escaño en la Cámara de Diputados respecto a 1978, arrebatándoselo al PL. Al igual que en los anteriores comicios bajo el régimen de Stroessner, no se garantizó el voto secreto y se recurrió a tácticas intimidatorias para forzar el voto rural, relleno de urnas e irregularidades masivas por parte de la autoridad electoral, controlada por el gobierno. La participación oficial fue del 92,62 % del electorado registrado.[4] Stroessner asumió su sexto mandato el 15 de agosto de 1983.[1]

Los meses posteriores a la elección estuvieron marcados por el colapso de la dictadura militar y la restauración de la democracia en Argentina, lo que dio a la oposición paraguaya exiliada (mayormente concentrada en el país vecino) un margen de acción mucho más amplio para coordinar fuerzas contra el stronismo e influir en la opinión pública internacional. En respuesta, el régimen paraguayo inició una política de pacificación y toleró progresivamente, durante los meses y años siguientes, el retorno de algunos dirigentes opositores bajo estricta vigilancia.[5]

Antecedentes

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Las elecciones generales de 1978, primeras tras la reforma constitucional de 1977 que habilitó al dictador Alfredo Stroessner a presentarse a la reelección indefinidamente, facilitaron al mandatario un sexto mandato consecutivo en el poder con más del 90 % de los votos. La elección fue boicoteada por los grupos opositores más agresivos, como el recién fundado Partido Liberal Radical Auténtico, liderado por Domingo Laíno, quién comenzó a perfilarse como principal líder de la oposición abstencionista tras su ruptura con el Partido Liberal Radical, que optó por participar en los comicios.[5] En febrero de 1979, los grupos opositores confluyeron en el «Acuerdo Nacional» que agrupaba al PLRA, al Partido Demócrata Cristiano y al Movimiento Popular Colorado (expresión disidente del Partido Colorado), reclamando la democratización del país.[5] El ascenso de sectores opositores cada vez más decididos y militantes motivó al régimen a reanudar una oleada represiva durante el mandato siguiente, con detenciones a gran escala, desapariciones forzadas, torturas y exilios a figuras públicas críticas, bajo la acusación de ser «subversivos».[6]

Entretanto, el año posterior a las elecciones estuvo marcado por la Revolución Sandinista en Nicaragua, que forzó al exilio al dictador Anastasio Somoza Debayle, el cual se refugió en Paraguay. Poco más de un año más tarde, Somoza fue asesinado en Asunción en 1980.[7] El régimen de Stroessner intentó detener y acusar a Laíno, un feroz crítico de la presencia de Somoza en el país, de estar implicado en el asesinato.[6] Sin embargo, la acusación cayó cuando el Ejército Revolucionario del Pueblo, organización guerrillera argentina bajo el liderazgo de Enrique Gorriarán Merlo, reivindicó el atentado.[7]

El inicio de la década de 1980 puso fin al período de mayor expansión económica registrado durante el régimen stronista. Tras alcanzar un pico de crecimiento en 1981 (impulsado principalmente por la construcción de la central hidroeléctrica binacional de Itaipú), el año 1982 vio a Paraguay sufrir una severa contracción económica. El PIB cayó en promedio un -2,2 % anual, lo que fue atribuido al término de las obras principales de Itaipú, el retraso en el inicio de las obras previstas en Yacyretá y el impacto de la recesión regional provocada por la crisis de la deuda latinoamericana. Durante el período previo a las elecciones de 1983, la mayoría de los regímenes militares vecinos comenzaron a sufrir las primeras movilizaciones políticas internas que resultarían en la transición a la democracia, como la derrota Argentina en la guerra de las Malvinas y el movimiento de apertura política en Brasil. En octubre de 1982, la dictadura militar en la vecina Bolivia fue finalmente derrocada con la jura del gobierno constitucional de Hernán Siles Zuazo. A pesar de esta situación, Stroessner rechazó los llamados a la liberalización política. El 31 de agosto de 1982, se declaró la convocatoria a elecciones generales bajo el mismo sistema político para febrero de 1983.[1]

El 9 de diciembre de 1982, dos meses antes de los comicios, la dictadura detuvo a Laíno, considerado para entonces principal líder de la oposición, con la acusación de «incitar a la subversión» con el anuncio de la publicación de su libro El general comerciante, una obra crítica sobre el difunto dictador nicaragüense cuyo lanzamiento estaba previsto para el día siguiente.[6] La esposa de Laíno, Rafaela Guanes, su cuñado Luis Guanes y el impresor del libro, Enrique Velilla García, fueron igualmente arrestados. El 14 de diciembre, Laíno fue finalmente conducido al puente entre Puerto Falcón y Clorinda, Argentina y obligado a abandonar el país por la fuerza, destino compartido por integrantes de otras fuerzas opositoras. Laíno se instaló en Buenos Aires, desde donde comenzó a reorganizar la actividad opositora. El destierro forzado de opositores fue duramente condenado por organismos internacionales, como la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.[6]

Sistema electoral

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Los comicios se realizaron bajo la constitución de 1967 con las reformas de 1977, y el Estatuto Electoral aprobado por la Ley Nº 886 del 3 de diciembre de 1981. Bajo la legislación vigente, Paraguay era nominalmente una república presidencialista unitaria y una democracia representativa formal, con elecciones presidenciales y legislativas simultáneas cada cinco años. El presidente de la República era elegido por voto popular y directo para un mandato de cinco años, con posibilidad de reelección y sin límite de mandatos. El sistema no contemplaba una segunda vuelta electoral, y el candidato más votado resultaba elegido automáticamente como presidente, tomando posesión de su cargo el 15 de agosto del año de la elección. En caso de renuncia, muerte o destitución del presidente, el Congreso nombraría un presidente interino hasta la realización de una elección extraordinaria para cubrir el cargo durante el resto del mandato.[1]

El Congreso de Paraguay era la legislatura bicameral nacional, compuesta por un Senado y una Cámara de Diputados elegidos directamente en conjunto con el presidente por medio de un sistema de bonificación a la mayoría.[1] 20 escaños del Senado y 40 de la Cámara de Diputados se asignarían a la lista del partido que obtuviera la mayor cantidad de votos, mientras que los 10 senadores y 20 diputados restantes serían distribuidos por medio de representación proporcional por listas entre los demás partidos. El Estatuto Electoral preveía la elección simultánea de todos los cargos en disputa sin posibilidad de voto cruzado, por lo que cada partido debía presentar un candidato presidencial, una lista de candidatos a diputados, una lista de candidatos a senadores y suplentes para cubrir los cargos. Se emitiría un único voto a la lista para todas las candidaturas. Cualquier vacancia durante el período legislativo se cubriría por los suplentes.[1]

Todo ciudadano mayor de dieciocho años tenía derecho a voto. Este derecho se vería perdido o suspendido por causa de pérdida o suspensión de la ciudadanía, la incapacidad física o mental declarada por un tribunal, el cumplimiento de una sentencia judicial que imponga una pena privativa de libertad o el encontrarse prestando servicio militar. Para poder votar, los electores deben tener sus nombres inscritos en el registro electoral. El voto era obligatorio para todos los electores menores de sesenta años.[1]

Candidaturas

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Asociación Nacional Republicana

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Alfredo Stroessner fue por sexta vez candidato del Partido Colorado.

A finales de 1982, la Junta de Gobierno de la Asociación Nacional Republicana - Partido Colorado designó a Alfredo Stroessner como candidato único a la presidencia de la República en un proceso protoclar y simbólico. Para entonces, el régimen había purgado a la fuerza a prácticamente la totalidad de la disidencia dentro del Partido, la cual había estado muy presente en las décadas de 1960 y 1970.[5] El régimen trató con especial dureza a las facciones opositoras internas, como el Movimiento Popular Colorado (MOPOCO) y la Asociación Nacional Republicana en el Exilio y la Resistencia,[5] con la mayoría de sus dirigentes viéndose encarcelados o exiliados para finales de la década de 1970.[8] Lo mismo ocurrió con los focos de oposición que surgieran en las Fuerzas Armadas. De este modo, se consolidó la práctica autoritaria del «sultanismo» político, con Stroessner como fuerza unificadora de todas las facciones que conformaban la estructura partidaria civil y militar.[8]

La Junta de Gobierno del Partido, órgano máximo de dirección de la ANR, era la instancia que designaba de manera protocolar al candidato presidencial y aprobaba las listas completas para senadores y diputados.[9] Este proceso no solía involucrar una convención nacional abierta o competitiva. En la práctica, las convenciones coloradas tenían un carácter ratificatorio y ceremonial.[5] Servían para proclamar la unidad partidaria, aprobar por aclamación las decisiones de la Junta y proyectar una imagen de cohesión monolítica ante la opinión pública.[9] Las candidaturas se presentaban como únicas y unánimes, sin competencia interna pública. El liderazgo de Stroessner era incuestionado en estos años, y la designación se enmarcaba en la estética del «coloradismo unificado» y la lealtad al general. Los actos partidarios solían incluir desfiles, discursos de adhesión masiva y mensajes de «unidad colorada», reforzando el rol del partido como pilar institucional del régimen.[9]

Oposición sistémica

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Para el momento de los comicios de 1983, sólo había tres partidos opositores legalmente operativos en Paraguay, los cuales recibían el nombre de «oposición tolerada» y adoptaban un enfoque de defensa de la participación en las instituciones del régimen, lo que fue denunciado por sectores mayoritarios de la oposición como una postura colaboracionista o sumisa.[5] El Partido Liberal y el Partido Liberal Radical representaban las dos expresiones legales del liberalismo, rival histórico de los Colorados.[5] Sin embargo, la mayor parte de la militancia opositora abierta había abandonado ambos partidos en la década de 1970, después de las elecciones de 1973, para fundar el Partido Liberal Radical Auténtico. Desde entonces, el PL y el PLR habían sido cooptados por directivas minoritarias, consideradas sumisas para con el régimen, y dispuestas a participar en los procesos electorales para dar una aparente imagen de pluralidad.[5]

De cara a las elecciones de 1983, el Partido Liberal Radical (que se había consolidado como la segunda fuerza nacional entre los opositores participacionistas en 1978) postuló la candidatura del diputado Enzo Doldán. Por su parte, el Partido Liberal presentó al igualmente diputado Fulvio Hugo Celauro.[2]

Oposición no sistémica

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La mayor parte de la oposición genuina (es decir, no sistémica) al régimen de Stroessner operaba fuera del sistema electoral legal y recibía el nombre de oposición intransigente o radical. Estos sectores rechazaban participar en los comicios controlados por el stronismo, considerándolos fraudulentos y carentes de garantías democráticas mínimas.[2]

El principal espacio de coordinación de esta oposición fue el «Acuerdo Nacional», formado en febrero de 1979 por el Partido Liberal Radical Auténtico (PLRA) liderado por Domingo Laíno, el Partido Demócrata Cristiano (PDC), el Movimiento Popular Colorado (MOPOCO) y el Partido Revolucionario Febrerista (PRF). Este último era el único con reconocimiento legal entre los integrantes, aunque su participación era muy limitada y anunció su intención de boicotear los comicios, calificando al régimen de «dictadura».[2] El Acuerdo Nacional tenía como objetivos centrales la restauración de los derechos humanos, el levantamiento del estado de sitio y la convocatoria a elecciones libres y competitivas.[5]

Sin embargo, el margen operativo del Acuerdo Nacional era muy reducido. Sus dirigentes enfrentaban persecución constante, detenciones arbitrarias, torturas y exilios. La mayoría de sus líderes principales operaban desde el extranjero (principalmente Argentina y Brasil), mientras que dentro de Paraguay sus actividades debían realizarse de forma clandestina o semiclandestina.[2] El régimen los consideraba «subversivos» o «comunistas» y les impedía desarrollar una labor política abierta. De cara a las elecciones de 1983, la oposición no sistémica mantuvo su estrategia de boicot a los comicios. Domingo Laíno impulsó desde Buenos Aires el llamado «Operativo Retorno», que buscaba aprovechar el levantamiento temporal del estado de sitio durante las elecciones para ingresar al país y visibilizar la disidencia.[2]

Campaña

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El líder opositor Domingo Laíno lideró el «Operativo Retorno» desde Buenos Aires aprovechando la suspensión del estado de sitio durante la jornada electoral.

La campaña electoral estuvo marcada por la profunda asimetría entre el oficialismo y las fuerzas opositoras toleradas o criminalizadas.[5][9] Stroessner centró su discurso en defender su larga gestión bajo el eslogan habitual «Paz, Trabajo y Bienestar con Stroessner», retratándose como un estandarte de la estabilidad política, el orden anticomunista y los valores tradicionales, y calificando a los opositores como «traidores», «apátridas» y «subversivos». El Partido Colorado empleó los recursos del Estado y su sólido aparato clientelar, sobre todo en las áreas rurales, para movilizar a la población a su favor. A tal fin, el partido organizó actos masivos, especialmente en Asunción, donde se transportaron en vehículos oficiales miles de campesinos (que representaban el 64 % de la población) para participar en concentraciones. El cierre de campaña en la plaza Salazar de Asunción reunió cerca de 10.000 personas, con eufóricas manifestaciones interrumpidas por consignas a favor de Stroessner. Los medios de difusión estatales y privados, sometidos a una severa censura, dieron amplia cobertura a estos eventos.[2] La escasa cobertura de los medios internacionales calificó las elecciones de «farsa» y dio por hecho que el mandatario sería reelegido por un margen abrumador. El periódico español El País retrató a Paraguay como «una enorme finca privada» con Stroessner como «patrón».[2]

Con el triunfo de Stroessner prácticamente garantizado, se estimó que la principal competencia era entre Doldán y Celauro por el segundo puesto y, a su vez, la mayor cantidad de escaños reservados para la oposición tolerada en el Congreso.[2] Ambos candidatos realizaron actividades limitadas, principalmente en centros urbanos, con un discurso moderado e institucional. No hubo grandes mítines ni giras intensas por el interior del país. Su mensaje se centró en la defensa de la participación electoral dentro del marco legal existente. Doldán, por su parte, declaró la necesidad de unificación del liberalismo bajo un único partido que disputara la arena electoral.[5] Evitaron confrontaciones directas con el régimen. En su lugar, se dedicaron a atacar a las fuerzas opositoras que habían llamado al boicot, acusándolas de renunciar a la «lucha desde las instituciones».[5]

Los grupos opositores serios, agrupados en el Acuerdo Nacional y casi todos criminalizados, llamaron al boicot, aunque la obligatoriedad del voto, la falta de voto secreto y las tácticas intimidatorias de la dictadura hacían muy difícil su acatamiento. Las principales tensiones provenían por el plan del «Operativo Retorno» anunciado por Laíno.[2] El mismo 6 de febrero, aprovechando el levantamiento temporal del estado de sitio durante la jornada elecotral, Laíno y otros trece dirigentes opositores volaron hasta Asunción con el objetivo de ingresar al Paraguay y reorganizar a la oposición desde dentro del país.[2] Sin embargo, el Ministerio del Interior declaró que no se les permitiría el ingreso de todas formas, acusándolos de incitar a una sublevación violenta y comprometiéndose a responder con firmeza contra los intentos de «perturbar el orden».[3] Aunque los catorce dirigentes del Acuerdo Nacional lograron aterrizar en el Aeropuerto Internacional Presidente Stroessner, las autoridades migratorias frenaron su ingreso al país y, luego de solo 45 minutos en el aeropuerto, se dispuso su inmediata deportación a Buenos Aires.[3]

Resultados

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La votación se desarrolló el 6 de febrero con más de 4 000 mesas en 218 centros de votación en todo el país.[3] Efectivamente, el estado de sitio fue levantado durante veinticuatro horas, aunque se implementó una prohibición de venta de bebidas alcohólicas.[3] La jornada estuvo marcada por graves irregularidades, a pesar de que el principal candidato de la oposición tolerada, Doldán, solo presentó denuncias formales en dos centros de votación en el interior del país. De acuerdo con los reportes de la prensa internacional y las denuncias posteriores de grupos opositores exiliados, en las áreas rurales no se respetó el voto secreto, con los electores emitiendo sufragio a la vista de las autoridades partidarias, que casi en su totalidad respondían al Partido Colorado.[2] Stroessner fue finalmente declarado ganador la noche de las elecciones.[3] Recibió el 91,03 % de los votos válidamente emitidos contra el 5,69 % de Doldán y el 3,28 % de Celauro,[4] mientras que el Partido Colorado retuvo su mayoría calificada en ambas cámaras del Congreso con facilidad, con 40 diputados y 20 senadores. En cuanto a la representación de la minoría, el PLR obtuvo 13 escaños en la Cámara de Diputados contra 7 del Partido Liberal. En el Senado, el PLR retuvo sus 6 escaños contra 4 del PL.[4]

Candidato Partido Votos % Diputados +/- Senadores +/-
Alfredo Stroessner Asociación Nacional Republicana - Partido Colorado (ANR-PC) 944 637
 91.03 %
40/60
Sin cambios
20/30
Sin cambios
Enzo Doldán Partido Liberal Radical (PLR) 59 094
 5.69 %
13/60
Crecimiento1
6/30
Sin cambios
Fulvio Hugo Celauro Partido Liberal (PLR) 34 010
 3.28 %
7/60
Decrecimiento1
4/30
Sin cambios
Votos válidos 1 037 741
 98.93 %
Votos en blanco/anulados 11 255
 1.07 %
Total de votos 1 048 996
 100.00 %
Votantes registrados/participación 1 132 582
 92.62 %
Fuente: Elections in the Americas: Elections in South America[4]

Referencias

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  1. 1 2 3 4 5 6 7 «Paraguay: Election of 6 February 1983» (en inglés). Inter-Parliamentary Union (IPU) – PARLINE Database. 1983. Consultado el 27 de marzo de 2026.
  2. 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 Ares, Carlos (5 de febrero de 1983). «Alfredo Stroessner tiene asegurada su reelección». El País. Consultado el 27 de marzo de 2026.
  3. 1 2 3 4 5 6 7 «El Partido Colorado anuncia su victoria en las elecciones paraguayas de ayer». El País. 7 de febrero de 1983. Consultado el 27 de marzo de 2026.
  4. 1 2 3 4 5 Nohlen, Dieter (2005). Elections in the Americas: Elections in South America (en inglés). Nueva York, Estados Unidos: Oxford University Press Inc. pp. 416-426. ISBN 9780199283583. Consultado el 6 de noviembre de 2011.
  5. 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 «Capítulo VII: Derechos Políticos». Informe sobre la Situación de los Derechos Humanos en Paraguay 1987. Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) - Organización de los Estados Americanos (OEA). 1987. Consultado el 27 de marzo de 2026.
  6. 1 2 3 4 «Paraguay 4563». www.cidh.org. Archivado desde el original el 9 de julio de 2002. Consultado el 27 de junio de 2023.
  7. 1 2 «Dinorah Sampson, la amante de Anastasio Somoza Debayle que se convirtió en la mujer más influyente de su época en Nicaragua». BBC News. 23 de octubre de 2021.
  8. 1 2 Comisión de Verdad y Justicia de Paraguay. Informe Final, Tomo VII (Parte 1) – Purga en la Asociación Nacional Republicana y en las Fuerzas Armadas
  9. 1 2 3 4 Andrew Nickson. «La caída de Alfredo Stroessner y el ocaso del sultanismo». Nuevo Mundo Mundos Nuevos, 2020.