Ejército Verde (Rusia)

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Bandera utilizada por los campesinos del Ejército Verde. Usualmente usaban negro, verde o una combinación de ambos.

El término Ejércitos Verdes (ruso: Зелёная Армия), o simplemente Verdes (ruso: Зелёные), es la denominación genérica dada a los grupos de campesinos armados enfrentados a prácticamente todos los bandos gubernamentales involucrados en la Guerra Civil Rusa. Dichos movimientos encontraban como principales sustentos el deseo de proteger a sus comunidades de las requisiciones de alimentos, represalias y reclutamientos forzados ejercidos tanto por blancos como por rojos.[1] A veces asociados al Partido Social-Revolucionario (SR) o, incluso, a la Asamblea Constituyente Rusa, contaban tácitamente con el apoyo de la mayoría rural rusa. Sin embargo, el mismo campesinado que los apoyaba les impedía a sus movimientos involucrarse en demasía en la guerra civil. Por su apoyo a uno u otro bando podían ser llamados rojiverdes o blanquiverdes.

Aunque los principales enfrentamientos con los blancos abarcaron desde finales de 1918 a comienzos de 1920, muchas veces decidiendo su desarrollo aquellas revueltas campesinas,[2] pero Rusia «seguía siendo un continente bisoño al que le costó [al Ejército Rojo] tres años en ocupar y controlar todo el territorio ruso, una ineficacia clamorosa si se le compara con los curtidos ejércitos occidentales, mucho más preparados».[3] Cuando las últimas fuerzas blancas se atrincheraban en Crimea al mando del barón Piotr Wrangel (1878-1928), las fuerzas rojas y verdes quedaron «frente a frente».[4] Las regiones que protagonizaron las revueltas: la cuenca del Don y del Kubán, Siberia Occidental, Rusia Meridional y sobre todo Ucrania, habían sido las más devastadas por la guerra y exigidas por el Estado bolchevique.[5] Esta última fue el principal campo de batalla en 1917-1922, un auténtico «embrollo político y militar».[6] Es más, la aparente derrota de los blancos volvió a las requisas no sólo molestas, sino que injustificables.[7] Los movimientos verdes comenzarían en 1918, aunque recién un año después se harían masivos y a gran escala, alcanzando su apogeo en 1920-1921, para terminar en 1922.[8] [9]

Durante más de tres años se desata una verdadera guerra entre el campesinado y el nuevo poder[10] caracterizada por millares de sublevaciones y motines[11] en rechazo de las requisas y levas.[12] El nuevo Estado llega a formar un auténtico «ejército de suministros», tropas encargadas de las requisas, ochenta mil en 1920, la mitad obreros de Petrogrado desempleados, que buscaban un sueldo fijo y quedarse con algo de lo requisado.[13]

Las primeras revueltas de importancia se produjeron en Ucrania durante abril y mayo de 1919, inmediatamente después que Moscú recuperada Kiev y organizara requisas de granos,[14] política llamada Prodrazvyorstka (ruso: Продразвёрстка). No debe olvidarse que desde el año anterior los campesinos ucranianos habían organizado partidas guerrilleras para enfrentar la ocupación alemana.[14]

Las zonas productoras de grano, como la cuenca del Volga, Siberia Occidental y el Cáucaso Norte presentaron una mayor resistencia popular a las requisas bolcheviques, que rápidamente estallaron en enfrentamientos,[15] a partir del verano de 1919, primero en el Volga, luego entre los campesinos musulmanes de Ferganá y finalmente en el Cáucaso Norte.[16] Al año siguiente se repetían nuevamente en el Volga y el Cáucaso, manteniéndose hasta 1921,[17] convirtiéndose en verdaderas «zonas negras» donde las autoridades de Moscú perdieron completamente el control de sus campos.[18] El clímax de estas revueltas se alcanzó en el invierno de 1920-1921.[19]

Aleksandr Solzhenitsyn (1918-2008) comparo estos movimientos con la rebelión de la Vandea durante la Revolución Francesa en la inauguración de un monumento en Les Lucs-sur-Boulogne el 25 de septiembre de 1993, en especial por la defensa de la fe cristiana que protagonizaron los campesinos rebeldes en ambos casos.[20] Por lo mismo, con similitudes a rebeliones campesinos cristianos mal armados contra regímenes revolucionarios que perseguían su fe y modo de vida, como la Guerra de los Cristeros o la Primera Guerra Carlista.[21]

Antecedentes[editar]

Mapa de la República Popular Ucraniana entre mayo y noviembre de 1918, bajo el régimen del Hetmanato (verde claro). En círculos naranjos las principales rebeliones campesinas. Crimea y Kubán bajo control de los blancos. Los principales puertos del mar Negro son ocupados por la intervención francesa.
También puede apreciarse la Segunda República Polaca y sus ofensivas en el oeste ucraniano (azul oscuro), República Popular Bielorrusa (celeste), República Popular de Ucrania Occidental (verde limón), Reino de Rumania y sus intentos expansionistas hacia el oeste (café), el Imperio austrohúngaro al borde del colapso (amarillo), la República Socialista Federativa Soviética de Rusia con sus ataques por el norte (rojo), Lituania (rosado) y los cosacos del Don (verde oscuro).

A comienzos de 1918, Lenin y los suyos sólo controlaban los grandes centros industriales, «únicos islotes bolcheviques en medio de un océano campesino» poco dispuesto a suministrarles los frutos de su trabajo y someterse a cualquier autoridad externa.[22] En la guerra civil se desenvolvió como una de sus aristas principales el conflicto entre ciudades y un campo que no deseaba quedar bajo su dominio.[23] Esta resistencia era vista como una simple expresión de la «anarquía social» que se vivía en el país.[24]

El movimiento verde fue una reacción popular a las actividades gubernamentales, especialmente bolcheviques, en el campo durante la guerra civil. Después de la Revolución de Octubre de 1917, el gobierno bolchevique instauró el comunismo de guerra, que incluía el envío de funcionarios a los campos del centro de Rusia para recoger suministros para el Estado sin importar los métodos, a fin de mantener al ejército y comenzar a construir una economía socialista.[25] Usualmente se buscaban reclutas jóvenes, caballos y granos. Las primeras colectivizaciones generaron gran resistencia por los traslados forzados y la nueva forma de vida a los que se sometían a poblaciones, que ya tenían que enfrentar muchas dificultades para sobrevivir. Muchas veces unidades e inspectores excedían sus atribuciones, llegando a saquear casas y asesinar a los aldeanos. También ejercían una violenta represión de cualquier muestra de malestar. Todo esto contribuyo al resentimiento generalizado contra el nuevo régimen.[26]

Formación, objetivos y liderazgos[editar]

A pesar de las acusaciones bolcheviques de ser aliados de los blancos, los verdes eran más bien manifestaciones espontáneas del descontento rural en lugar de muestras de una ideología definida. En 1920, cuando la victoria roja estaba prácticamente asegurada tras la derrota de los ejércitos de Antón Denikin (1872-1947), Nikolái Yudénich (1862-1933) y Aleksandr Kolchak (1874-1920),[3] numerosos contingentes de soldados campesinos se negaron a reprimir a los verdes y desertaron, formando sus propias guerrillas "verdes" en los bosques.[27] De hecho, en 1919-1921 la mayoría de los guerrilleros eran desertores.[28] Oficialmente dos millones y medio de soldados fueron desmovilizados en 1921, muchos al volver a sus hogares se unieron a los verdes, empeorando la situación del gobierno[29] -doscientos cincuenta mil sólo en Tambov-.[30] Su oposición a los bolcheviques se debe más que aun plan o alternativa política, a simplemente un deseo de librar sus tierras del control de estos.[31] Sin embargo, para esa época tanto verdes como negros sólo podían soñar con dañar al Ejército Rojo, un verdadero «gigante militar»,[3] aunque sus fuerzas armadas, minadas por las deserciones, jamás llegaron a las cifras oficialmente se afirmaban;[32] los bolcheviques habían intentado realizar el ideal revolucionario francés de la «nación en armas».[33] Poco más de un millón de soldados rojos a fines de 1918,[34] tres millones en 1919,[35] cinco en millones a finales de 1920[35] y finalmente seis millones en 1921.[33] [nota 1] Se trataba principalmente de campesinos reclutados a la fuerza.[36]

La masividad de la deserción como un fenómeno que afectaba a la totalidad del Ejército Rojo indica que el campesinado no quería servir en él.[37] Durante 1918 más de un millón de soldados desertaron,[38] al año siguiente la cifra aumento a dos millones[39] y en 1921 fueron casi cuatro millones.[38] Entre 1919 y 1920 desertaron tres millones de hombres.[40] Estos «desertores verdes» prófugos sumarían más de un millón en 1919 sólo en territorio bajo poder bolchevique,[41] y aunque algunos millares pasaron a servir con los blancos, la mayoría combatirían en áreas boscosas cerca de sus hogares atacando a las autoridades de ambos bandos por su cuenta.[42] En respuesta, la Cheka organizó comisiones especiales encargadas de perseguirlos. En 1919 quinientos mil desertores fueron capturados y en 1920 seiscientos a ochocientos mil. Miles fueron fusilados y sus familias deportadas pero un millón y medio a dos millones evitaron la captura.[40]

Debe tenerse en cuenta que las deserciones masivas comenzaron mucho antes, desde antes de la Ofensiva de Kérenski hasta Revolución de Octubre dos millones de soldados abandonaron sus posiciones y volvieron a sus hogares.[43] El ejército zarista, de diez millones de efectivos, había sido vencido por el pacifismo en sus filas y la debilidad de sus instituciones.[44] Ese mismo año de 1917 se decretó una desmovilización masiva.[45] Muchos de estos desertores eran campesinos, autodenominados marxistas, aunque no sabían nada de la ideología.[46] Su «bolchevismo de trincheras reflejaba ante todo una aspiración a la paz, compartida por los combatientes de todos los países implicados desde hacía tres años en la más mortífera y total de las guerras».[47] Durante la guerra civil, el deseo de paz ante demasiados años de conflicto llevaron a muchas comunidades a declararse «repúblicas neutrales» para impedir que los ejércitos rojos o blancos entraran en sus territorios.[48]

Posiblemente los rojos nunca reunieron más de medio millón de «soldados equipados» en un mismo momento.[32] [nota 2] Dentro de ese Ejército Rojo destacaban las unidades especiales de la Cheka y las «tropas de defensa interna de la República», con doscientos mil miembros en 1921 eran los principales órganos de represión del naciente régimen soviético.[32] Por el escaso número de soldados regulares a la disposición de todos los bandos, los ejércitos que se encontraban en los campos de batalla rusos era muy pequeños -decenas de miles en los mayores combates- en comparación a los usados en la Primera Guerra Mundial.[49] Los voluntarios eran escasos e indisciplinados, obligando a los comandantes soviéticos a reclutar campesinos, grupo social en el que no confiaban sus dirigentes.[50] También a aumentar las requisas de cereales y ganado,[39] lo que sólo contribuyó a formar nuevas guerrillas campesinas.[35]

También quedaron «pequeños escarceos blancos» que combatieron hasta 1922 pero «más como un estorbo permanente que como una amenaza real».[3] De todas maneras, aquel año, 1921, vivió el clímax de estas insurrecciones.[51] Los bolcheviques sólo retuvieron las ciudades, pero ante la resistencia y las comunicaciones interrumpidas no podían recibir suministros,[52] provocándose grandes protestas, especialmente en Petrogrado y Moscú, que fueron el último intento de los obreros por derribar al gobierno.[53] Destacando el amotinamiento de los marineros de la base de Kronstadt.[54] Su posterior derrota llevará a la feroz persecución de los eseristas (SR) y mencheviques, partidos políticos que influyeron enormemente en la dirección de las protestas.[55] Los verdes también volaron puentes, cortaron las líneas telegráficas y levantaron las líneas férreas para paralizar a los bolcheviques.[56]

Mapa de la zona afectada por la hambruna rusa de 1921.

A parte de los registros soviéticos, quedan muy pocas fuentes sobre los líderes verdes debido al analfabetismo generalizado y la naturaleza espontánea de su movimiento. «Los líderes verdes eran hombres que actuaron y no escribieron».[57] Con el fin de reunir fuerzas sustanciales, un individuo motivado conducía un grupo de soldados a través de la campiña, alistaba desertores y habitantes de las aldeas por donde pasaba, entrando en ellas y haciendo anuncios con mensajes sencillos y objetivos vagos, con retórica reaccionaria a fin de despertar entusiasmo. Usualmente exageraban la debilidad de los rojos y las victorias de sus opositores para conseguir reclutas. Con estos objetivos simples, reclutamiento indiscriminado y un permanente optimismo, los verdes lograban dar la sensación que realmente podían hacer tambalear el poder bolchevique.[58] También decían tener que contaban con el apoyo de obreros urbanos y trabajadores ferroviarios, desilusionados con las horrendas condiciones de trabajo en las ciudades.[59] Entre estos caudillos destacan Antónov, Grigóriev, Terpilo y Majnó.[30]

Las revueltas variaban mucho entre sí, sin embargo, los soviéticos tendían a clasificarlas en dos categorías principales: bunt o revuelta puntual, breve y de pocos participantes; y vostante o insurrección de miles de campesinos, capaces de conquistar ciudades y darse un programa político coherente[28] de tipo social-revolucionario, como en Tambov,[7] o anarquista, como los ejércitos campesinos de Majnó.[60]

Los verdes eran impulsados por el ideal del «reparto negro» de los eseristas, no por la nacionalización y colectivización de las tierras de los bolcheviques.[47]

Guerras Campesinas[editar]

La primera vostante estallo a orillas del Volga, en los distritos de Karsun, Syzran, Sengilei y Stávropol en 1919. El 3 de marzo los campesinos de la aldea de Novodeviche, en Sengilei, se reunieron y enfrentaron a un escuadrón de requisas de alimentos.[61] Su líder era el teniente veterano de la Primera Guerra Mundial, Alexéi Vasílievich Dolinin (1893-1951). La revuelta duro dos semanas, consiguió reunir un ejército de 30.000 campesinos y amenazó a las autoridades soviéticas de Samara y Simbirsk.[62] Éstas enviaron a Mijaíl Frunze y 13.000 soldados que consiguieron poner fin a la revuelta y reconquistar la ciudad Novodeviche, en poder rebelde, el 15 de marzo.[61] Esta rebelión favorecería enormemente el avance de Kolchak hacia el oeste. Entre sus demandas estaban supresión a las requisas, libertad de comercio, elecciones libres de los sóviets y el fin de la «comisarocracia bolchevique».[62]

Situación de Ucrania en noviembre de 1919.

Estallaría una nueva sublevación el 24 de enero de 1921. En la parroquia de Chuvasko-Sormin (Yadrinskii, República Autónoma Socialista Soviética de Chuvasia) cinco a siete mil campesinos se alzaron contra las requisas, atacando a la policía local; fueron reprimidos apenas tres días después.[63]

A inicios de agosto de 1918, los kulaks de las tierras cercanas a Livny, cerca de Oriol, se sublevaron contra las requisas y el comunismo de guerra impuestos por los bolcheviques con el apoyo de los antiguos oficiales zaristas, eseristas, intelectuales y aristócratas de la región. Eran dirigidos por Iván Ilich Klёpov, un campesino eserista. Los reportes oficiales indican que la multitud de rebeldes superaba los 10.000 locales.[64] El 18 de agosto tomaron por asalto Livny, pero la reacción de Moscú fue rápida y contundente. Destacamentos de la Cheka fueron enviados desde Oriol, dos días después la multitud rebelde había sido violentamente dispersada y muchos de sus líderes acababan arrestados y ejecutados.[65] Klёpov consiguió escapar, pero nunca más se supo de él.

Otro movimiento verde fue la breve rebelión de Nikífor Aleksándrovich Grigóriev (1885-1919), atamán de Jersón,[66] y Yuri Yósipovich Tuytyunnik (1891-1930). Si bien durante los primeros tiempos de la revolución Grigóriev fue leal a República Popular Ucraniana, el 18 de febrero de 1919 se sometió al mando del rojo Pável Efímovich Dybenko (1889-1938) pero se sublevó el 7 de mayo de 1919 en apoyo de Zelený tras semanas de disturbios en su división y encontrones con las autoridades comunistas tras la toma de Odesa el 8 de abril; enfrentándose al Directorio de Ucrania, a los bolcheviques y a Denikin a la vez. Llego a dominar la provincia de Kiev y sumar 16.000[67] a 20.000[68] [69] soldados, 500 a 700 ametralladoras, 50 a 52 cañones y 6 a 7 trenes blindados.[67] [68] [69] Se apodero de Cherkasy, Elizabethgrado, Jersón, Nikolayev y Odesa.[68] Pero los bolcheviques reaccionaron y un ejército de 70.000 soldados, 186 cañones, 1.050 ametralladoras, 14 trenes blindados y 15 aeronaves bajo la dirección por los generales Kliment Efrémovich Voroshílov (1881-1969) y Aleksandr Yákovlevich Parhomenko (1886-1921).[67] Para julio, derrotado por los rojos, fue forzado a buscar refugio entre los anarquistas de Majnó, quienes lo fusilaron el día 27 del mismo mes por los numerosos pogromos que realizo.[70] [71]

El 4 de febrero de 1920 estalló la «rebelión de las horcas», encabezada por el «ejército de las águilas negras».[72] Campesinos de Kazán, Simbirsk y Ufa, sometidos a onerosas requisas, consiguieron organizar una fuerza de 50.000 combatientes,[72] la mayoría armados con picas y horcas. Las autoridades soviéticas enviaron a unidades regulares bien armadas y rápidamente pusieron fin al movimiento a comienzos de marzo, con miles de muertos y centenares de aldeas destruidas.[73] Su cabecilla, Alexéi Vakulovich Milovanov, fue capturado y condenado a pena capital, luego conmutada a diez años de presidio en un campo de concentración.[74]

Mapa de la Rusia Europea entre 1918 y 1921. En amarillo el límite de las zonas controladas por los bolcheviques en noviembre de 1918; en azul los máximos avances de los blancos durante 1919; y en rojo las fronteras soviéticas de 1921.

El Ота́ман Зелений u Otaman Zelený, «Atamán Verde» en ucraniano, Danilo Ilkovich Terpilo (1886-1919), encabezó un alzamiento campesino nacionalista ucraniano caracterizado por sus pogromos. Llegó a controlar los campos de la provincia de Kiev, pero no las grandes ciudades, y disponer de 20.000 seguidores armados.[68] A finales de 1917 empieza su carrera a la cabeza de un grupo de «cosacos libres» leales a la Rada Central Ucraniana y en el verano de 1918 enfrenta a los invasores alemanes. Entre noviembre de ese año y enero siguiente es leal al Directorio de Ucrania de Simon Petliura (1879-1926), pero rompe sus relaciones después de que Petliura ordenara la disolución de su división tras someter el levantamiento en Kiev de Pavló Skoropadski (1873-1945). El 8 de febrero de 1919 somete a los rojos, pero el 20 de marzo se alza en armas y aplasta a los destacamentos soviéticos instalados en su territorio, pero durante la noche del 26-27 de junio es obligado a retirarse al oeste del río Dniéper. A partir del 31 de agosto debe sumar a Denikin entre sus enemigos. Su último éxito fue la breve toma de Kiev el 11 de octubre, morirá en combate a finales del siguiente mes.

El 31 de enero de 1921 comenzó en la aldea de Chelnokovskom, en la provincia de Ishim, una pequeña revuelta que pronto se extendió a las vecinas comarcas de Tiumén, Akmola, Omsk, Chelíabinsk, Tobolsk, Tomsk y Ekaterimburgo, haciendo perder a los bolcheviques el control de la Siberia Occidental.[51] Fue la mayor sublevación verde, y también la menos conocida,[51] tanto por el número de rebeldes como por su extensión geográfica.[75] Dominaban una población de tres millones cuatrocientas mil personas.[76] Los principales cabecillas de estas grandes partidas fueron Semión Mijáilovich Serkov (1882-1922), Václav Leopóldovich Puzhevsky (1898-1921), Vasiliy Maksimović Zheltovsky (1895-1921), Yevgraf Ivánovich Nazarov (m. 1921), Timoféi Nikanorovich Sitnikov (m. 1921), Stepan Ilich Danilov, Vladímir Alekséyevich Rodin, Piotr Lavréntevich Dolin, Grégory Kuchma Atamanov, Afanasi Gerásimovich Afanásiev y Petr Semiónovich Shevchenko. Aunque las fuentes varían el total de campesinos en armas en treinta a ciento cincuenta millares,[75] aunque probablemente fueran 55.000 a 60.000,[77] aunque otros los elevan hasta 70.000 ó 100.000.[76] Incluyendo a cosacos de la región.[78] Estas bandas iban armadas con garrotes, hachas, horcas y, en menor medida, pistolas o rifles, enfrentándose con formaciones regulares rojas en batallas en campo abierto.[79] Controlaron un total de doce distritos[80] y ocuparon las ciudades de Tobolsk y Petropávlovsk, controlando el transiberiano entre febrero y marzo de 1921.[81] El valor desesperado de estos rebeldes llevaría a una terrible campaña de represión por parte de la Cheka.[82] Los últimos focos insurrectos fueron aplastados a finales de 1922.

Mapa de las zonas más afectadas por la rebelión de Tambov.

Sin embargo, la más conocida es la rebelión de Tambov, que estalló el 14 de agosto de 1920 en rechazo a las requisas por alimentos en el óblast homónimo y se extendió rápidamente a Penza, Sarátov y Vorónezh.[83] Los verdes organizaron todo un programa político que le daba una coherencia y fuerza a su movimiento del que habían carecido otros levantamientos.[84] El «Ejército Azul»[85] que organizaron los cabecillas del movimiento, el antiguo miembro del SR Piotr Mijáilovich Tokmakov (m. 1921),[7] el carismático Aleksandr Stepánovich Antónov (1889-1922) y su hermano menor, Dmitri Stepánovich Antónov (1896-1922),[nota 3] reunió inicialmente con 14.000 hombres, «desertores en su mayor parte»,[86] pero rápidamente alcanzo los 50.000 en el mes de octubre.[87] Para enero de 1921 eran 20.000 a 50.000 insurrectos.[9] Un mes después, en el pico de su poder, llegaron a sumar 40.000[88] a 70.000[89] azules. Los soviéticos enviaron un ejército de 50.000 a 100.000 soldados capitaneados por Mijaíl Tujachevski (1893-1937) y Ieronim Uborévich (1896-1937) a someter la revuelta.[90] Estas tropas incluían soldados regulares, «internacionalistas» chinos y húngaros y destacamentos de la Cheka, el ChON y el VOKhR.[91] [nota 4] El coste fue más de 100.000 aldeanos secuestrados en campos de concentración o deportados, a veces aldeas completas, 15.000 de ellos ejecutados.[29] [92] Muchos acabaron en los más de cien gulag creados por el Estado comunista.[14] Los hermanos Antónov, junto a varios de sus últimos seguidores, murieron en un combate contra un destacamento rojo el 24 de junio de 1922.

También se incluye muchas veces al levantamiento de Izhevsk–Vótkinsk, comenzada el 8 de agosto de 1918 en Ízhevsk por obreros industriales contra el régimen soviético con influencias ideológicas del SR.[93] Formaron el «Comité de Miembros de la Asamblea Constituyente del Valle del Kama».[94] Se vieron apoyados por los campesinos de la región, también hostiles a los comunistas.[95] Entre los días 17 y 21 de ese mes se apoderaron de Sarapul y Vótkinsk, consiguiendo organizar un ejército de 30.000[96] a 75.000[97] hombres, el «Ejército Popular de Ízhevsk», nominalmente leal a Kolchak.[30] De estas fuerzas, apenas 3.000 eran voluntarios y 50.000 a 60.000 fueron reclutados durante ese mes, pero sólo 30.000 con armas y menos de 10.000 con entrenamiento de combate.[98] El territorio que dominaban tenía un millón de habitantes.[99] Al Comité se le hizo cada vez más difícil reemplazar las bajas en combates, tuvo que devolver a muchos de sus obreros armados a trabajar a las fabricas para producir armamento, reduciendo sus fuerzas; a mediados de octubre el Ejército Popular tenía 50.000 efectivos,[100] pero las fuerzas rojas enviadas a someter la rebelión eran el doble.[100] El 12 de noviembre caía en poder soviético Ízhevsk, principal foco rebelde.

Claves en la derrota de Kolchak fueron una serie de levantamientos campesinos en los territorios bajo su control. Iniciados poco después de la formación de su gobierno, el 31 de agosto de 1918 -principio del alzamiento de las comarcas rurales cercanas a Slávgorod, provincia de Altái-, y finalizados con la retirada de los japoneses de Chitá el 21 de octubre de 1920 y la consolidación de la República del Lejano Oriente -obligando a los partidarios de los bolcheviques, derrotados temporalmente en la zona, a la clandestinidad-. El almirante había cometido el error fatal de ganarse la animadversión de los campesinos deseosos de una reforma agrícola restableciendo los derechos de los terratenientes,[101] empeorando el problema a principios de 1919.[102] Con su retaguardia debilitada por el desgaste de las guerrillas[102] y viéndose obligado a distraer a sus destacamentos en defenderse del campesinado,[103] el régimen blanco no pudo detener el avance bolchevique, que por otra parte, supo sumar a sus fuerzas a los partisanos locales por donde avanzaba.[104] A finales de 1919, cuando el régimen siberiano estaba totalmente vencido y desintegrado,[103] las bandas autónomas desde Siberia Central hasta la región de Amur sumaban más de 100.000 combatientes.[105]

Uno de los mejor conocidos fue la Revolución majnovista de Néstor Ivánovich Majnó (1889-1934), Fedir Shchus (1893-1921) y Simon Karetnik (m. 1920), anarquistas ucranianos. Su Ejército Negro comenzó sus operaciones a comienzos de 1918, enfrentándose a los alemanes y austrohúngaros que ocupaban entonces Ucrania, y contra la Rada Central Ucraniana,[106] con cierto apoyo bolchevique, consiguiendo apoderarse del sudeste del pais.[107] Ahí Majnó proclamo el Territorio Libre, con capital en Guliaipolé, a finales de año, pasando a enfrentarse con los rojos[108] con 1.500 guerrilleros.[109] Apoyado por el campesinado[110] y numerosos desertores comunistas,[111] durante el verano de 1919 debió combatir el avance de Denikin, siendo vital en la derrota del general blanco.[112] Dominaba un territorio que iba desde el centro de Еkаtеrinoslav hasta el nordeste de Táurida, una área poblada por cerca de tres millones de personas.[113] Majnó se encontraba en la cima de su poder en aquel otoño, tenía según reportes soviéticos 25.000 ó 55.000 combatientes apoyados por 1.000 ametralladoras, 4 trenes y 4 carros blindados y 48 cañones,[114] aunque probablemente fueran 15.000[115] a 25.000.[116] En sus propias Memorias Majnó decía tener 30.000 hombres en arma y otros 70.000 esperando ser armados.[109] En diciembre, mientras los blancos y negros se retiraban, los rojos avanzaban.[117] Entonces posiblemente tuviera 20.000 ó 40.000 seguidores.[109] [69] Aunque oficialmente eran 83.000 infantes y 20.135 jinetes, apoyados en 1.435 ametralladoras, 118 cañones, 7 trenes blindados y algunos vehículos blindados[118] organizados en una reserva estratégica y cuatro cuerpos activos organizados, cada uno, en una brigada de infantería y otra de caballería; y cada brigada en tres a cuatro regimientos.[119] Así se iniciaba una nueva guerra contra los soviéticos[120] que duró hasta una alianza con ellos, formada en octubre de 1920.[121] Le quedaban 10.000 ó 15.000 hombres.[109] [51] Gracias a este acuerdo, rojos y negros expulsaron de Crimea a Wrangel, poniendo fin al movimiento blanco en la Rusia Europea pero a un alto coste para los anarquistas.[121] En efecto, una vez que aplastaron al general blanco, los ejércitos rojos de Mijaíl Vasílievich Frunze (1885-1925), Vasili Konstantínovich Blücher (1889-1938) y Aleksandr Pávlovich Kutépov (1882-1930) –unos 100.000 hombres–[122] atacaron sorpresivamente a las fuerzas anarquistas –4.000 negros– que los acompañaban durante la noche del 25-26 de noviembre. Un millar resulto masacrado, especialmente los heridos resguardados en los hospitales.[123]

Límites geográficos aproximados del Territorio Libre ucraniano, también denominado Majnovia.

En respuesta, durante el verano de 1921 Majnó lanzo una incursión con 4.000 elementos seleccionados. Penetraron en veinte kilómetros por día –en total 1.200 kilómetros en territorio enemigo– y luego treinta kilómetros diarios –1.500 kilómetros–. El resultado fue sorprendente: los rojos tuvieron 13.400 prisioneros y 26.000 a 30.000 muertos, heridos o desaparecidos, entre ellos cerca de 2.000 altos dignatarios bolcheviques que fueron ejecutados.[124] Tras el fin de la guerra polaco-soviética en marzo de 1921, los rojos reunieron una masa de 150.000 combatientes –entre ellos la legendaria Caballería Roja de Semión Mijáilovich Budionni (1883-1973) y los veteranos de la campaña contra Wrangel– para aplastar el movimiento.[125] Entonces quedaban apenas 1.000 a 5.000 guerrilleros.[109] Finalmente, Majnó, su familia y 250 seguidores debieron abrirse paso por territorio enemigo y cruzar el río Dniéster hacia Rumania un 28 de agosto de 1921.[126]

Por último, se debe mencionar que los cosacos de Kubán y del Don[nota 5] y las tribus del Cáucaso se alzaron en 1920, formando sus propias guerrillas campesinas.[51] Estas últimas llegaron a sumar más de 30.000 rebeldes en armas.[51] Estas se mantuvieron muy activas hasta el verano del año siguiente, cuando serán definitivamente vencidas, aunque pequeñas partidas verdes en Kubán, el Don y Siberia Occidental siguieron activas hasta 1923.[127] Posteriormente, en 1924, se produciría una última sublevación del campo georgiano. Fue reprimida rápida y duramente.[128]

Tácticas[editar]

Es difícil distinguir a los Ejércitos Verdes de otras revueltas campesinas, el liderazgo concentrado y unidades variopintas según el grado de organización del levantamiento. Por ejemplo, Antónov en Tambov contaba con personal médico, brigadas de reservistas y un complejo sistema de comunicación e inteligencia que empleaba mujeres, niños y ancianos.[129] Alcanzaron niveles notables de desarrollo los movimientos verdes de Tambov, Nóvgorod, Tula, Riazán, Tver, Vorónezh, Kostromá, Syzran, Gómel, Kursk, Briansk y Orel, entre muchos otros.[130] Las fuerzas variaban de algunos centenares a varias decenas de miles de combatientes equipados con armas de desertores, robadas a enemigos vencidos, edificios saqueados o abandonadas por el antiguo ejército zarista. A veces los reclutamientos eran forzados. Las bandas guerrilleras contaban con una gran movilidad, atacando las redes rojas de comunicación, líneas ferroviarias y fábricas, pero también organizaban destacamentos comparables numéricamente a los rojos.[131] [132] Cuando derrotaban a los bolcheviques, tanto soldados como funcionarios y sus familias podían resultar mutilados, torturados o enterrados vivos.[133]

Cooperaciones con otros grupos[editar]

Los verdes colaboraron varias veces con otros grupos de oposición, como anarquistas y grupos SR,[28] en un esfuerzo más estratégico que ideológico contra los rojos.[134] Desertores blancos se unieron a su causa y llegaron a liderar bandas de campesinos, lo que sirvió de pretexto para los bolcheviques para exagerar las relaciones entre ambos elementos.[135] Más propensos a seguir la retórica agresiva y promesas de violentas venganzas, los campesinos tendían a rechazar a líderes con objetivos puramente políticos o más moderados, es decir, cercanos al Gobierno Provisional Ruso de 1917. «Ellos prefieren librar una lucha desesperada y solitaria por su cuenta para ayudar a los opresores del pasado [los blancos] a vencer a los opresores del presente [los rojos]».[136]

Respuesta bolchevique[editar]

Arriba, mapa de Ucrania, mostrando las zonas peor afectadas por la hambruna de 1921-1922; abajo, mapa de las zonas afectadas por el Holodomor (1932-1935).

El gobierno bolchevique trató de construir una imagen anti-revolucionaria y anti-comunista respecto de los ejércitos verdes. Sus funcionarios anunciaban a los lugareños que los verdes no eran más que aliados de los blancos, a pesar de la actitud generalmente hostil entre ambos bandos; así como exageraban la influencia kulak en esos ejércitos, que existía indudablemente,[9] pero difícilmente era la fuerza impulsora del movimiento.[137]

Estas sublevaciones masivas, que hicieron temblar el poder soviético en Ucrania Oriental, Tambov y Siberia en 1919-1921, involucraron más de cien mil guerrilleros y millones de campesinos dándoles apoyo.[138] En palabras de Vladímir Lenin (1870-1924) fue una gran «crisis política interna», la primera de la historia soviética. Según el historiador Orlando Figes (n. 1959), estas rebeliones eran «lejos más peligrosas que todos los Denikin, Yudénich y Kolchak juntos».[138]

La guerra civil en Rusia ha sido analizada generalmente como un conflicto entre los rojos (bolcheviques) y los blancos (monárquicos). En realidad, más allá de los enfrentamientos militares entre los dos ejércitos, el Ejército Rojo y las diversas unidades que componían un ejército blanco bastante heteróclito, lo más importante fue lo que sucedió en la retaguardia de las líneas de frente más importantes.[139]

Los rojos creían inicialmente poder derrotar con facilidad estos movimientos, como prueban sus estrategias militares y el trato que les daban en su propaganda como una causa perdida. Se dedicaban a someter con dureza cada disturbio, causando sólo más odio entre los aldeanos.[140] Cuando Lenin y sus seguidores se dieron cuenta que los verdes se habían vuelto una serie amenaza social, éste ya tenían una gran fuerza militar.[141] Las pequeñas unidades enviadas a someterlos muchas veces desertaron desmoralizadas,[142] por lo que fueron reemplazadas por una combinación de terror de masas, propaganda y anegar las zonas rebeldes con tropas.[143] Algunos estudiosos atribuyen a los verdes el cambio de la Nueva Política Económica de 1921 en el régimen bolchevique. Varios estudiosos dicen que la NEP, junto al aumento de las precipitaciones, las mejora en las condiciones rurales y el fin de los reclutamientos masivos hicieran que el movimiento desapareciera para el verano de 1922.[141] Sin embargo, como se señala en El libro negro del comunismo, mucho más importante para la desaparición de estos movimientos fue la terrible hambruna de 1921-1922,[83] que afecto a 29 millones de personas y mato a unos cinco, siendo la principal arma del régimen para calmar una situación que en 1921 había significado la perdida del control de numerosas provincias.[144]

La resistencia de los cosacos llevaría a una feroz campaña de «descosaquización»[145] a partir de 1919-1920,[146] en la que fueron reprimidos con la clara intención de eliminarlos «como grupo social» -el primero de muchos en la historia soviética-.[147] Los hombres eran fusilados, las mujeres y niños deportados, sus viviendas quemadas y sus tierras repobladas con colonos no cosacos.[148] De ahí que su resistencia y genocidio fueran denominados por los propios dirigentes bolcheviques como la «Vendée soviética».[149] Lenin admitía estar imitando las tácticas ideadas por François Babeuf (1760-1797), inventor del comunismo moderno, quien planificó el populicide, «populicidio», de la Vandea,[150] encontrándose su clímax en las colonnes infernales, «columnas infernales», que asesinaron a decenas de miles de civiles desarmados en pocos meses.[151] Claramente, los bolcheviques estaban inspirados por la represión revolucionaria francesa, aunque sin duda alguna la superaron.[152]

A diferencia del terror de la Revolución francesa, que salvo en la Vendée apenas alcanzó a una pequeña capa de la población, durante el mandato de Lenin el terror afectó a todas las capas de la población: nobleza, alta burguesía, militares y policías, pero también a los demócratas constitucionales, a mencheviques, socialistas-revolucionarios, así como a la masa del pueblo, obreros y campesinos. Los intelectuales sufrieron un maltrato especial (...).[152]

El Terror Rojo fue mucho más sistemático, extendido y efectivo que el blanco.[153] Cualquier oposición, real o potencial, era reprimida sin misericordia, marcando la pauta de las futuras guerras civiles del siglo XX.[154] La población de las cárceles de las Chekas eran «una versión reducida de la propia sociedad», incluían todo tipo de personas y no había familia que no hubiera sufrido el arresto o desaparición de algún miembro.[155] El terror contra los obreros había comenzado en 1918 y alcanzado su clímax en 1921, al someter Kronstadt; algo ocultado por la historiografía afín.[156]

Razones del fracaso[editar]

Bandera usada frecuentemente por los campesinos rebeldes de Siberia Occidental.

Además de la respuesta bolchevique, una serie de aspectos internos contribuyeron significativamente a su derrota. Su actividad muchas veces no era más que violencia sin sentido ni objetivo real aparte de asesinar comunistas y detener sus actividades económicas y políticas. Por lo mismo, esos ejércitos rara vez salían de las zonas donde se alzaron inicialmente.[157] Cuando conquistaban una ciudad o pueblos, olvidaban de instalar una dirección política y simplemente los abandonaban para que los rojos los reconquistaran.[158] Tenían muchas tensiones internas, ya que estaban formados por campesinos pobres, kulaks, obreros y desertores, todos con resentimientos contra los otros. No podían estar largos periodos de tiempo en armas por falta de financiamiento y suministros. En definitiva, contaban con pocas posibilidades con los rojos, que a pesar de sus defectos, estaban mejor organizados y con alta moral tras frecuentes victorias.[159]

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Notas[editar]

  1. Sondhaus, 2006: 31. Siguiendo al final de la guerra civil, el gobierno bolchevique decidió reducir el tamaño de sus fuerzas armadas hasta seiscientos mil a mediados de la década del veinte. Aunque teóricamente los soviéticos poseían una gran reserva estratégica de reclutas -conforme a su ideal de «nación en armas»-, la vasta mayoría de ellos jamás sirvieron de modo alguno en combate.
  2. Dowling, 2014: 63. Tras capturar Kazán, en septiembre de 1918, los bolcheviques dejaron de retroceder y empezaron a cosechar éxitos gracias a la centralización del mando y los reclutamientos masivos.
    Rápidamente debió enfrentar las deserciones masivas, entre junio de 1919 y junio de 1920 se reclutaron dos millones setecientos mil hombres, pero todos desertaron excepto sesenta mil efectivos.
    En agosto de 1920, los rojos no tenían más de setecientos mil combatientes activos, menos de quinientos mil activos, dos millones doscientos cincuenta mil como reservistas en entrenamientos, trescientos noventa y un mil en unidades de reserva y ciento cincuenta y nueve mil en unidades de labor, heridos, enfermos o desertores.
  3. Brookchin, 2004: 327. Aleksandr Antónov fue perseguido como otros miembros del SR a finales de 1918, debiendo refugiarse en los bosques donde comando una guerrilla de 150 campesinos hasta organizar una fuerza de 6.000 comuneros en el verano de 1920.
  4. El ChOn, abreviación de chasti osobogo naznacheniya, «Unidades de Trabajos Espaciales»; en ruso Части особого назначения (ЧОН). El VOKhR, abreviación de «Guardia Militarizada», encargada de vigilar los gulags.
  5. Figes, 2010: 721; Jvostov, 1997: 13; Werth, 1998: 76. El apoyo cosaco fue fundamental para los blancos. Los cosacos del Don formaron una fuerza propia y los del Kubán se enrolaron en masa a las tropas de Denikin, sobre todo después de las matanzas perpetradas por los bolcheviques a inicios de 1919.

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