Ejército Guerrillero Túpac Katari

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Ejército Guerrillero Túpac Katari (EGTK)
Operacional 1986 - 1992
Liderado por

Consejo de Mallkus

Objetivos Lucha por la igualdad social en la zona andina, Bolivia, Peru, Ecuador, norte de Chile, norte argentino. Comprende a las naciones Aymaras, Quechuas, Túpi-Guaraníes y otras.
Regiones activas Principales ciudades del occidente de Bolivia
Ideología Katarismo
Principales atentados Voladura de torres eléctricas, Voladura de un gasoducto.
Estatus En 1992 varios de sus miembros fueron detenidos y encarcelados. En 1997 obtuvieron la libertad provisional y durante años esperaron que se celebrara el juicio. Sus militantes se integraron a la lucha política en otros partidos políticos.
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El Ejército Guerrillero Túpac Katari (EGTK) era una organización política con una estructura armada integrada por indios y mestizos creada en 1986 que lleva el nombre del líder del alzamiento indígena de finales del siglo XVIII en el Alto Perú, Túpac Katari. La organización mantuvo el activismo con una estructura de formación sindical a las comunidades campesinas, el desarrollo teórico y una estructura propagandística. Fue desarticulada a pocos meses de iniciar su etapa de entrenamiento armado, entre marzo y agosto de 1992. Entre marzo y agosto fueron detenidos y encarcelados 35 de sus miembros,[1]​ entre ellos sus líderes Felipe Quispe, Alvaro García Linera y su hermano José Raul o la mexicana Raquel Gutiérrez. Todos ellos fueron liberados en 1997 en libertad condicional a la espera de un juicio que se retrasó durante años por la dificultad de encontrar pruebas de las acusaciones.[2]

Antecedentes[editar]

Sus antecesores fueron el Ejército Túpac Amarista, el Ejército de Túpac Katari, el Ejército de Willka Zárate, Kollasuyo Indio Poder Único Socialista (KIPUS), la Ofensiva Roja, Ayllus Rojos y el Movimiento Indio Katarista (MINKA).

Algunos de sus ideólogos y predecesores fueron Fausto Reynaga, Félix Willka Puma, Andrés Mayta, Silvia Rivera Cusicanqui, Rafael Puente, Monika Ertl y Oswaldo Ukaski. (Estos últimos, combatientes del ELN, planeaban dividir en diciembre de 1972 al ELN en una fracción ELN Bartolina Sisa en respuesta a la fracción ELN Obrero) fruto de "Miseria", Chato Peredo, entre otros. Muchos de los artículos de estas organizaciones se encontraban en la web (Katari Uta), que salió en la década del 80, bajo el título "Documentos" y "Manual del Combatiente Katarista".

Se nutre de combatientes provenientes de las siguientes organizaciones: Partido Indio de Bolivia (PIB), Movimiento Indio Katari (MINKA), Movimiento Indio Túpac Katari (MITKA); Kollasuyo Indio Poder Único Socialista (KIPUS); Movimiento Revolucionario Túpac Katari (MRTK); Federación de Mujeres Campesinas Bartolina Sisa; Federación Sindical de Trabajadores Campesinos de La Paz Túpac Katari; Federación de Estudiantes Secundarios de la ciudad de La Paz; Federación de Estudiantes de la Universidad Popular Túpac Katari y otros.

Historia[editar]

Álvaro García Linera, uno de los fundadores del movimiento explica en 1999 la creación del EGTK como la culminación de una gran oleada del movimiento indígena campesino que nace en los años 70 a nivel cultural, radial, deportivo, sindical, político electoral. A partir de los 80 se produciría una radicalización de los jóvenes indígenas aimaras que darán lugar a la "estructura política clandestina" del EGTK.[3]​García Linera considera que la organización no fue "ni básica ni fundamentalmente una estructura militar y que la parte armada fue un elemento junto a otros". Define al EGTK como una estructura política y cultural -en la que la parte armada es sólo una pequeña parte- con actividades de participación pública en los congresos campesinos y mineros, la elaboración de pensamiento trasladado a través de documentos y libros, una estructura de propaganda y actividad sindical en el campo. Recorrieron las comunidades haciendo cursillos -explica- organizando el fortalecimiento de la estructura sindical y comunal, especialmente en la altiplano paceño, el norte potosí y las zonas campesinas en Sucre, un trabajo que no trascendió. El objetivo era, señala Raquel Gutiérrez, organizar un levantamiento general, una sublevación indígena de comunidades.

Aseguró García Linera que nunca se pidió ayuda exterior y se financiaron a través de las propias comunidades, el "excedente comunal" y estaban en contra de cualquier opción de secuestro para lograr fondos como hicieron otros grupos en América Latina.[3]

Como acciones políticas en las que estuvo presente el EGTK reivindica la movilización de los comunarios de Río Abajo contra el cólera, los bloqueos en los años 90 y 91 contra la reforma educativa y la formación de los comités de autodefensa en el Chapare.

Según una investigación de Fabiola Escárzaga el EGTK se constituyó en 1986 a partir del encuentro en dos grupos que coincidían en la creación de una organización armada. Uno de los grupos estaba conformado por campesinos aymaras y quechuas y otro por jóvenes mestizos de clase media y obreros. Ambos coincidían en la premisa de sumar al proletariado, particularmente minero, el campesinado indígena, sector mayoritario de la población boliviana que, desde la década anterior, había mostrado una creciente capacidad organizativa y de movilización. Se creó entonces una estrategia de división de roles.[4]

Se estableció la división del trabajo: los jóvenes mestizos aportarían la conducción del trabajo urbano, la teoría marxista y la logística; y el grupo de campesinos aymaras y quechuas aportaría la conducción de la fuerza rural, portadora de una memoria de rebelión ancestral y un Proyecto Nacional Indio, además de su autoridad y prestigio sobre comuneros aymaras y quechuas y su presencia en el sindicalismo campesino. Con esos recursos se proponían construir en Bolivia la alianza obrero-campesina preconizada por Lenin. "El Ejército Guerrillero Tupak Katari (EGTK), la insurgencia aymara en Bolivia" por Fabiola Escárzaga [1]

El 4 de julio de 1991 se dio a conocer con un atentado contra dos torres de alta tensión[1]​ que causó la muerte de dos guerrilleros por la mala sincronización en el explosivo. La prensa de la época publicó que se planeaba el ataque a las embajadas de Estados Unidos y de España en La Paz.[5]

Objetivos[editar]

Entre los objetivos que señalan sus manifiestos se encuentran:[6]

  • Lucha por la igualdad social dentro del territorio boliviano y naciones vecinas de las mayorías originarias andinas, Aymaras, Quechuas, Túpi-Guaraníes y otras.
  • Lucha contra la enajenación cultural e ideológica de los pueblos del Ande.
  • Lucha contra la invasión de valores occidentales y consumistas.
  • Lucha por la imposición de la moral andina (ama sua, no seas ladrón; ama llulla, no seas mentiroso; ama khella, no seas flojo). El pensamiento katarista considera a la civilización occidental como decadente y corrupta en esencia, ya que basa toda su filosofía, su estructura social, sentido de la existencia, en la explotación despiadada de los recursos naturales del planeta. Postula, que el consumismo, sentido de la vida de Occidente, está amenazando la existencia de todo lo viviente en este planeta.
  • Lucha por una sociedad libre de las terribles lacras, que considera propias de las grandes ciudades de Occidente, como el alcoholismo, la drogadicción, la corrupción, la flojera, el libertinaje sexual, el robo, la mentira, la infidelidad conyugal, la traición y la falta de valores morales andinos. Intenta defender la estructura básica de las sociedades andinas, y en particular la estructura familiar andina tradicional, de lo que considera una agresión por parte de la sociedad occidental.

Detenciones 1992[editar]

El EGTK -considera Escárzaga- fue desarticulado a pocos meses de iniciar su etapa de entrenamiento armado. Bajo el gobierno de Jaime Paz Zamora, entre marzo y agosto de 1992 fueron detenidos y encarcelados 24 de sus miembros. Todos ellos denunciaron haber sido víctima de torturas y abusos y obligados a firmar sus declaraciones, denuncias que fueron respaldadas por organizaciones internacionales de derechos humanos como Amnistía Internacional.[7]

Informe de la Comisión de Derechos Humanos de la Cámara de Diputados[editar]

En 1995 un informe de la Comisión de Derechos Humanos de la Cámara de Diputados de Bolivia comprobó que “fueron obligados mediante tortura a autoincriminarse”. En un documento de 251 páginas la comisión “encontró suficientes motivos para procesar a los autores de violaciones de este tipo y para que se reparen daños ocasionados por una aplicación torcida y prejuiciada de las leyes

“El principio que se reivindica, y que se intenta recuperar, es que el Estado no puede reprimir la violación de las leyes, violándolas él mismo En otras palabras, lo que la comisión se propone es dejar sentados precedentes contra aquella impunidad que alienta al llamado ‘terrorismo de Estado'”[1]

El presidente de la comisión, Juan del Granado Cosío, declaró que con el encarcelamiento de los catorce guerrilleros del EGTK “se entendió que el Estado, en circunstancias como esta, queda liberado del cumplimiento de las normas legales Creo que se hizo un pésimo servicio a la consolidación de un sistema democrático, porque el conocimiento de estos hechos puede desvirtuar todo lo que significa el andamiaje institucional de un país y una democracia”

Dijo que el gobierno “acudió al terrorismo de Estado, apeló a la ilegalidad, violentó los derechos humanos y, a partir de ello, en aquel momento creó peligrosísimas condiciones para la generalización de la violencia en el país”[1]

A pesar de este reconocimiento no fueron liberados y su proceso continuó paralizado. Como protesta, en septiembre de 1995 Raquel Gutiérrez realizó una huelga de hambre durante 10 días.[1]​ La abogada denunció que se trataba de encarcelamientos políticos y que en proceso se encontraba lleno de aberraciones jurídicas, “porque se está queriendo procesar y sentenciar a gentes que piensan diferente Pero no hay un solo muerto en este proceso, no hay un solo robo fehaciente que acuse a ninguno del grupo Acusar a ocho ciudadanos de catorce delitos, realmente es irracional[1]

Libertad provisional en 1997[editar]

Cinco años después, en 1997 recibieron la libertad condicional todavía sin ser juzgados. Las declaraciones tomadas bajo tortura y las dificultades para encontrar pruebas hicieron que se prolongara la espera de juicio varios años más.

A partir de entonces sus militantes más conocidos se insertaron a la legalidad política a través de diferentes partidos políticos legales. La mayor parte permanece en la clandestinidad.

De sus militantes conocidos Álvaro García Linera llegó a ser Vicepresidente de la República de Bolivia como candidato del Movimiento Al Socialismo (MAS), de Evo Morales, Felipe Quispe, otro dirigente de la organización, llegó a ser diputado por el partido Movimiento Indígena Pachakuti (MIP), que el mismo fundó. Constantino Lima, del Movimiento Universitario Julián Apaza (MUJA), uno de sus predecesores e ideólogos, no pudo integrarse a esta organización, pero influyó decisivamente en sus inicios.

Demanda de los detenidos a la CIDH[editar]

En marzo de 2001 doce exmiembros del EGTK presentaron una demanda contra el Estado boliviano ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH). En 2005 la CIDH admitió a trámite la demanda.[8]​ En 2014 estaba en fase de “acuerdo de solución amistosa”, según el reporte de la Procuraduría General del Estado.[9]​ Los nombres de los demandantes son: Víctor Ortiz Quispe, Alejandro Choque, Álvaro García Linera, Raúl García Linera, Silverio Maidana Macías, Macario Tola Cárdenas y Mario Apaza Bautista, Juan Carlos Pinto, Felipe Quispe Huanca, ‘El Mallku’, Santiago Yanique Apaza y Alejandro Choque.

Juan Carlos Pinto afirmó que la demanda contra el Estado boliviano no solo contempla la “reparación de daños” a algunos de sus compañeros, sino el procesamiento de las autoridades de entonces y precisó que no llega a los gobernantes, como el expresidente Jaime Paz Zamora, pero sí al fiscal o los jefes policiales y militares de entonces y que participaron de las torturas de las que fueron objeto. Admitió que existe una pretensión económica, aunque no dijo cuánto es el monto que requirieron ante la CIDH.[9]

Algunos elementos del proceso:

  • Felipe Quispe afirma que la Fiscalía nunca pudo probar que ellos colocaron las bombas y que, por el contrario, fueron torturados para confesar.
  • Los exmilitantes remitieron sus testimonios ante la CIDH y en ellos detallaron la forma cómo fueron detenidos e incomunicados por la Policía.
  • El exfiscal José Nemtala y el director de Inteligencia de la Policía, de esa época, cornel Germán Linares, son los principales acusados, pero ya murieron.
  • Los 14 delitos del EGTK son alzamiento armado, instigación a delinquir, asociación delictuosa, terrorismo agravado, fabricación de explosivos y falsedad material.
  • Los seis delitos del estado son derecho a la integridad física y síquica, libertad personal, garantías judiciales, protección de la honra y de la dignidad, propiedad privada y protección judicial.[9]

Análisis del movimiento[editar]

Muchos analistas políticos y periodistas consideran al intento guerrillero del EGTK como uno de los más importantes en la historia de las Naciones Andinas del siglo XX. Esto se debió sobre todo a que a diferencia de otros movimientos armados de esa época en Latinoamérica el EGTK se esforzó por iniciar un levantamiento armado popular y para lograr esto trató de armar a las comunidades indígenas en vez de aislarse en un grupo selecto de combatientes. El katarismo no quiso/o no pudo consolidarse como partido. Resolvió introducirse en las organizaciones sociales y "marchar junto al pueblo ya organizado" (Felix Willka).[cita requerida]

De ellos surgió la idea de transformar los sindicatos agrarios en instrumento político. Idea duramente atacada por los sociologos y políticos tradicionales. Esta idea hizo de los campesinos bolivianos la mayor fuerza política de Bolivia en pocos años e hizo innecesaria la lucha armada. Desde entonces se le dio mayor importancia a la actividad coordinadora de las diferentes fuerzas políticas y la labor fiscalizadora del Proceso de Cambio, tarea, que ahora viene a constituirse en la más importante.[cita requerida]

Miembros del EGTK[editar]

  • Alvaro García Linera
  • María Raquel Gutiérrez Aguilar
  • José Raúl García Linera
  • Silvia María Renee de Alarcón Chumacero
  • Jesús Rojas Lusana. Dirigente campesino
  • Félix Arizmendi Caiza. Agricultor, comunario de Inka Katurapi
  • Víctor Ortíz Quísbert. Ex-dirigente minero, dirigente vecinal
  • Macario Tola Cárdenas. Dirigente minero de Caracoles, miembro de la F.S.T.M
  • Silverio Maidana Macias. Campesino
  • Santiago Yañique Apaña.Trabajador minero
  • Felipe Quispe Huanca. Dirigente campesino
  • Alejandro Choque. Dirigente campesino

Referencias[editar]

  1. a b c d e f «Procesos Irregulares Contra 35 Presuntos Guerrilleros, Incluida La Mexicana Raquel Gutiérrez - Proceso». Proceso. 23 de marzo de 1996. Consultado el 4 de enero de 2017. 
  2. Escárzaga, Fabiola (1 de enero de 2012). «Comunidad indígena y revolución en Bolivia: el pensamiento indianista-katarista de Fausto Reinaga y Felipe Quispe». Política y cultura (37): 185-210. ISSN 0188-7742. Consultado el 4 de enero de 2017. 
  3. a b «La historia del EGTK. Entrevista de Sandro D. Velarde a Álvaro García Linera y Raquel Gutiérrez Aguilar». 1999. Consultado el 4 de enero de 2017. 
  4. Escárzaga, Fabiola. «El Ejército Guerrillero Tupak Katari (EGTK), la insurgencia aymara en Bolivia». www.pacarinadelsur.com. Consultado el 4 de enero de 2017. 
  5. «El marxista que halló su cable a tierra - La Razón». www.la-razon.com. Consultado el 4 de enero de 2017. 
  6. «¿Qué busca el EGTK?». Consultado el 4 de enero de 2017. 
  7. Amnistía Internacional. «Bolivia: Casos de Tortura y de Ejecución Extrajudicial». Consultado el 2 de enero de 2017. 
  8. «Bolivia Petición 150/01 - Raúl García Linera y otros». www.cidh.oas.org. Consultado el 4 de enero de 2017. 
  9. a b c «Doce exguerrilleros del EGTK enjuician al Estado boliviano». hoybolivia.com. 2 de marzo de 2014. Consultado el 4 de enero de 2017. 

Enlaces externos[editar]