Edward Kenway

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Edward Kenway
Personaje de Assassin's Creed
Primera aparición Assassin's Creed IV: Black Flag
Creador(es) Ubisoft
Información
Nombre original Edward Kenway
Nacimiento 10 de marzo de 1693
Fallecimiento 3 de diciembre de 1735 (edad 42)
Ocupación Pirata y asesino
Título Capitán
Equipamiento Dos sables, dos hojas ocultas y hasta cuatro pistolas flintlock.

Edward James Kenway (1693-1735) es un personaje ficticio de la saga Assassin's Creed. Fue un corsario y frecuente pirata galés, y un miembro de la Orden de los Asesinos. Es el padre de Haytham Kenway, quien más tarde se convertiría a la Orden Templaria por el ex-empleado de Edward, Reginald Birch. Edward a su vez es el abuelo del Asesino Connor Kenway y un antepasado del también Asesino Desmond Miles.

Biografía[editar]

Edward Kenway, Nació el 10 de Marzo de 1693 en Swansea (Gales) hijo de padre inglés y madre galesa. Fue criado y educado en Gales, aunque durante su adolescencia su familia se trasladó a Bristol, sureste de Inglaterra, allí fue donde conoció a Caroline Scott, mujer dos años mayor que él, con la cual se casó y tuvo una hija, Jenny Kenway. Si bien disfrutaron de felicidad un tiempo, pronto ella se cansó de la incapacidad de Edward para encontrar un trabajo estable y tomar sus responsabilidades de marido en serio, así como de la creciente atracción de su marido por hacer fortuna como corsario en las Antillas, hecho que finalmente causaría su separación.

Resuelto a probar su valía, Edward siguió esta idea de ejercer como corsario a finales de 1712, embarcando a bordo de un barco fletado rumbo a Jamaica, con la intención de navegar bajo las ordenes del famoso corsario Benjamin Hornigold. Permaneció en Jamaica durante 6 meses, hasta la entrada en vigor del tratado de Utrech (1713) que ponía fin a las hostilidades entre los grandes imperios, quedando por consiguiente prácticamente obsoletas las actividades de los corsarios británicos en el Caribe. Se entiende que a partir de este momento comienzan los días de Edward como pirata.

A inicios de 1715, el navío de Edward atacó a otro cerca del Cabo de Buena Vista, en mitad de una tormenta. A bordo del otro barco viajaba el Asesino inglés Duncan Walpole. Trás la muerte de su capitán, Edward tomó el timón y derrotó a los barcos de Duncan, que abordó el de Edward. Tras naufragar, un herido Duncan pidió a Edwad que le llevara hasta la Habana a cambio de 100 escudos. Duncan intentó diparar a Edward, pero su pistola estaba mojada. Tras seguir al Asesino por la selva, Edward mata a Duncan y le registra. Encuentra un cubo de cristal y una carta del Gobernador Laureano Torres y Ayala, de Cuba, el cuál le agradece su conversión a la Orden Templaria y le requiere en la Habana. Edward salva al comerciante Stede Bonnet de un grupo de soldados ingleses vestido con la ropa de Duncan, tras lo cual le lleva a la Habana en su goleta.

En la ciudad, Edward conoce a los templarios Woodes Rogers y Julien Du Casse, de los cuales obtiene una pistola de chispa y sus hojas ocultas. Tras su "iniciación" a la Orden Templaria, Edward entrega el cubo de cristal y unos mapas con la localización de las bases de los Asesinos al Gobernador. También descubre acerca del plan Templario: Encontrar El Observatorio, desde el cual se puede espiar a cualquier persona usando una gota de su sangre.

Para hallar el Observatorio se necesita a un Sabio, que los Templarios habían capturado previamente. Edward recibe 1000 reales como recompensa, pero al parecerle insuficiente, decide liberar al Sabio para vender la ubicación del Observatorio al mejor postor. Sin embargo, Edward es descubierto in fraganti, a pesar de que el Sabio ya había escapado. Edward es apresado en una flota española con rumbo a Sevilla, para alejarlo del Caribe. Edward consigue escapar con la ayuda de Adéwalé, un esclavo prisionero, y liberan a los demás piratas, capturando un bergantín, el Jackdaw.

Abandonó su vida relacionada con la piratería poco antes de 1725, regresando a Londres, Inglaterra, donde conoció a Tessa Stephenson-Oakley, hija de un rico terrateniente, la cual se convirtió en su esposa a pesar de los rumores de la relación de Kenway con la piratería y la oposición de la familia de ella. Gracias a los contactos de Tessa adquirieron una mansión en Queen Anne's Square, en la cual también tuvo cabida la ya nombrada Jenny Kenway. Allí tuvieron un hijo, Haytham, en 1725. Edward entrenó a su hijo para convertirse en Asesino desde una edad temprana, en aspectos como enseñarle a el manejo de la espada, a pesar de que Haytham tan solo tuviera seis años en aquel momento. También le fomentó el que pensara por sí mismo y tener su propia opinión. Le ocultó su pasado como pirata.

En el décimo cumpleaños de Haytham, la familia Kenway estaba de camino a casa desde una visita a White's Chocolate House, en la calle Chesterfield, cuando un grupo fue atacado por un asaltante, cuyo intento de robar el collar que Tessa llevaba puesto aquel día, fracasó. Reginald Birch, un asistente de alto nivel de Edward que estaba con ellos, amenazó con asesinarlo. Edward consiguió disuadirle de ello, enfureciéndose ante la agresiva insistencia de Reginald en matarlo. Cuando la familia volvió a casa aquel día, Edward preguntó a su hijo si pensaba que estaba bien que el ladrón estuviera libre. Al principio, Haytham respondió que el inicialmente hubiera tomado venganza por ello, pero que luego habría indultado a aquel hombre, lo cual hizo que Edward entregara a su hijo una espada de acero corto.

Reginald Birch se convirtió en un visitante regular, llegando a cortejar la mano de Jenny. Al conocerse más adelante su pertenencia a la orden templaria provocaría que Edward y Birch tuvieran una fuerte discusión, saliendo este último muy alterado del despacho de Edward. De todos modos, tenía en su poder aquello que andaba buscando: el joven Haytham le había revelado inconscientemente el paradero del diario de Edward con sus estudios sobre la primera civilización.

Contando Edward 42 años, en la fecha del 3 de Diciembre de 1735, unos mercenarios enmascarados bajo el mando de Reginald Birch, se infiltraron en la mansión Kenway. Edward peleó por defender a su familia de los asaltantes, asesinando a dos hombres para proteger a su mujer e hijo, pero no pudo evitar el asesinato de varios funcionarios y el secuestro de su hija; y poco después, tras comprobar que su mujer e hijo se encontraban bien, se dirigió a la sala de juegos de su casa, donde combatió en una lucha prolongada con dos mercenarios, a los que no llegó a derrotar, y murió instantaneamente en el duelo apuñalado por uno de ellos en el pecho.

Equipamiento[editar]

Edward Kenway armado con su barco el JACKDAW con el cual cumplio varias misiones de piratas y de corsarios ademas aquel barco fue tomado a control de el cuando lo sometieron preso pero aquel barco llego a vencer superbarcos tambien porta dos sables corsarios de principios del S.XVIII con decoración barroca, aunque al final de su vida portará las cimitarras que pertenecieron a Darim y Sef, hijos de Altaïr Ibn-la'ahad, protagonista de la primera entrega .

Al final de su carrera como Asesino y Pirata, Edward obtuvo 2 espadas-pistola como regalo de los Asesinos y cuatro pistolas de marfil con grabados de oro por parte de Milo van der Graaf, un comerciante que contrataba a menudo los servicios de Edward como corsario. También usó dos hojas ocultas, regalo de Julien Du Casse, un Templario francés; bombas de humo, un cuchillo arrojadizo y una cerbatana y dardos de cuerda, regalos del Maestro Asesino Ah Tabai.

Personalidad[editar]

Edward Kenway se destacó por su grandes habilidades como Assassin y como pirata ya que tenía mucha malicia (Similar a la de Ezio) sobre todo en los negocios y también así demostrándolo a la hora de combatir mano a mano y al saquear navíos. También, cabe destacar que Edward Kenway le fuese infiel a su esposa con otras mujeres siendo clara evidencia del estilo de vida pirata. El mismísimo Barbanegra comento alguna vez a su tripulación que era el mismo diablo luchando vestido de hombre. Su habilidad como navegante para cualquier tipo de navío (goletas, bergantines, fragatas y buques de guerra, usados ocasionalmente en su carrera) y su dominio del sigilo en entornos urbanos o selváticos le convierten en uno de los piratas más temidos y uno de los asesinos más letales.

Referencias[editar]