Ecoparque Interactivo de Buenos Aires

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Ecoparque Interactivo de Buenos Aires

Zoo de Buenos Aires.jpg
Entrada principal, en la esquina de la
Av. General Las Heras y Av. Sarmiento.

Fundador: Domingo Faustino Sarmiento
Localización Escudo de la Ciudad de Buenos Aires.svg Buenos Aires,
Flag of Argentina.svg Argentina
Área 18 ha (0.18 km²)
Número de animales 2500
Número de especies 313
Sitio web
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El Ecoparque Interactivo de Buenos Aires es un ecoparque abierto al público situado en la ciudad de Buenos Aires, capital de la Argentina. Posee una superficie de 18 hectáreas, y se encuentra ubicado en el barrio porteño de Palermo, frente a la Plaza Italia. La entrada principal se encuentra en la esquina de la avenida Sarmiento y la avenida General Las Heras. En Ecoparque está bajo la órbita del Ministerio de Modernización, Innovación y Tecnología. En él se ha creado una Unidad de Proyectos Especiales (con rango de sub-secretaría) con dos Direcciones Generales: 1) Dirección de Bienestar, Cuidado y Rehabilitación animal; y 2) Dirección de Gestión y Transformación del Parque. En cuestiones vinculadas al bienestar animal, el Ministerio trabaja en coordinación con la Agencia de Protección Ambiental de la Ciudad de Buenos Aires.

El Ecoparque es un espacio para toda la familia, dedicado a la educación ambiental a través de experiencias recreativas e inmersivas basadas en la tecnología. Actualmente lo habitan los casi 1.500 animales del antiguo zoo (que en su gran mayoría serán liberados o derivados a reservas o santuarios), pero también hay nuevas atracciones que revelan el espíritu del proyecto Ecoparque en marcha, como las experiencias de realidad virtual y el Circuito de las Artes, que ha puesto en valor la riqueza arquitectónica y artística de este Monumento Histórico Nacional.

El día 23 de junio de 2016, el Jefe de Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Horacio Rodríguez Larreta y el ministro de Modernización, Innovación y Tecnología Andy Freire anunciaron el cierre definitivo del Zoológico, el cual será transformado en un ecoparque. Las únicas especies que permanecerán en el lugar son aquellas que aún necesitan tratamiento por enfermedad y/o rehabilitación, para que posteriormente sean trasladados a otros lugares más adecuados para su vida animal. Además, el proceso será llevado adelante junto a los trabajadores contratados por la empresa concesionaria que se retira, de los que el Estado se hará cargo, asegurándoles su continuidad laboral[1]

El Ecoparque Interactivo abrió sus puertas el 16 de julio de 2016, con menos animales en exhibición y bajo estrictas normas de control y cuidado. Es un espacio para toda la familia, dedicado a la educación ambiental a través de experiencias recreativas e inmersivas basadas en la tecnología, con atracciones como las experiencias de realidad virtual y el Circuito de las Artes, que ha puesto en valor la riqueza arquitectónica y artística de este Monumento Histórico Nacional.[2]

Historia del Zoológico[editar]

El presidente Domingo Sarmiento fue el responsable del proyecto de ley para la creación del Parque Tres de Febrero, en las tierras que pertenecían antiguamente a Juan Manuel de Rosas. El proyecto fue presentado en 1874, y el parque fue finalmente inaugurado del 11 de noviembre de 1875, con una sección zoológica cercana a donde se encuentra en la actualidad. El predio fue propiedad del Estado Nacional hasta que el 30 de octubre de 1888 fue transferido a la municipalidad de Buenos Aires. Fue así que el Intendente de la ciudad, Antonio Crespo, creó el Zoológico de Buenos Aires, que fue separado del Parque.

El primer director fue Eduardo Holmberg, quien fue designado en 1888 y permanecería en su función durante 15 años. Holmberg fue el encargado de proyectar la ubicación de los diferentes parques, lagos y avenidas, y comenzar con la exhibición que en ese entonces contaba con 650 animales. En esa época los zoológicos no tenían las funciones que poseen en la actualidad, ya que su función era simplemente la de un paseo recreativo, por lo que el predio contaba con muy poco espacio para los animales y mucho para la recreación de los visitantes. La arquitectura de los edificios donde eran exhibidos los animales respondía al país de origen de los mismos, es por esta razón que fue declarado Monumento Histórico.

El «Palacio de los Elefantes», inaugurado en 1904, es una réplica de un templo hindú de Bombay.

Clemente Onelli fue director desde 1904 a 1924, y su gestión le dio un gran impulso al Jardín Zoológico. Onelli le agregó un aspecto didáctico al zoológico, ya que implementó paseos en ponis, elefantes y camellos, aumentando la cantidad de visitantes durante el primer año de su gestión de 1500 a 15 000.

En este zoológico nació el primer elefante asiático en un zoo del mundo. Es de destacar la importancia que tuvo el Zoo de Buenos Aires en la conquista y exploración de la Antártida a principios del siglo XX cuando Scott y Shackleton enviaron los ponis manchurianos y perros esquimales en vapor al puerto porteño y los consignaron a órdenes de Onelli quien acondicionó dos de los edificios para alimentarlos y darles los cuidados necesarios para la aventura polar que iniciarían. Era todo un acontecimiento que vivía la población el traslado de los animales hasta la actual Plaza Italia. Familias enteras ingresaban al zoo por primera vez atraídos por la llegada de estos animales. En 1951 llegaron al predio palermitano los perros esquimales adquiridos por el General Hernán Pujato para los trineos antárticos que permitieron a la Argentina dar los grandes pasos que llevarían algunos años después al General Jorge Edgar Leal a llegar a pie al Polo Sur. Estuvieron allí varios meses permitiendo su entrenamiento y adecuación a las labores que desempeñarían luego en el Continente Blanco. Esa raza junto a otras tres permitieron el mestizaje que dio nacimiento al Perro Polar Argentino, una raza excepcional que se extinguió en los últimos años del siglo XX.

En los años 60 se hizo costumbre que las emisoras radiales y la TV en ciernes, blanco y negro, citaran a padres e hijos a recibir a los Reyes Magos para el 5 de enero en los interiores del Zoológico. El asesoramiento veterinario forzó el acondicionamiento moderno de los alojamientos y para 1980 amplias nuevas comodidades se dieron en las viejas jaulas de pequeño tamaño que quedaron en desuso. Así los leones, elefantes, tigres, monos, etc. recibieron instalaciones adecuadas.Se readecuaron los lugares destinados a rinocerontes, hipopótamos y se logró por canje con otros zoológicos del mundo mejorar la calidad y cantidad de animales en existencia. Por iniciativa del Doctor Romero y el Profesor Fórmica en 1990 llegaron los dos elefantes africanos a los que luego se sumaría una elefante asiática para dar nuevos aires al reducto de los paquidermos. Así conviven 89 especies de mamíferos, 49 tipos de reptiles y 175 especies de aves.

Gerardo Sofovich fue designado por el presidente Carlos Menem como Coordinador del Zoológico, durando en el cargo hasta la privatización. En 1991 la concesión del zoológico fue dada por 20 años a una empresa privada, de la cual Sofovich era accionista. Luego, la empresa Corporación Interamericana de Entretenimiento se hizo cargo de la misma.

En 1997 el conjunto edilicio paisajístico —ambiental y artístico— ornamental conformado por el jardín zoológico fue declarado Monumento Histórico Nacional.[3]

Entre otras actividades el Zoo realiza visitas guiadas para contingentes, visitas guiadas nocturnas, cumpleaños y cursos para niños y adultos.'

A fines de 2014 la Justicia argentina en un fallo inedito a nivel mundial autorizó un habeas corps para liberar a la orangutana, considerándola "sujeto no humano".[4]

El Zoo de Buenos Aires se vio envuelto en polémicas por la actual falta de insumos, animales enfermos, instalaciones peligrosas para los animales y los visitantes. Entre irregularidades que los trabajadores del zoológico denuncian.[5]​ también ha sido criticado por la muerte de animales, la falta de mantenimiento en sus instalaciones, etc.[6][7][8]​a 2015 se denuncia el mal estado de los animales, hay problemas edilicios y los trabajadores denuncian desidia y maltrato. El misterio de dos lobos marinos: murieron durante las vacaciones de invierno pasadas, con tres días de diferencia. La ONG SinZoo denunció que uno falleció por estrés, luego de realizar 15 shows en un día, y el otro por hiperingesta tras ser alimentado por la gente. También causo controversia la muerte de la cría de jirafa y el escape de dos maras:, de las cuales una de ellas murió atropellada por un colectivo.[9]​En 2011 en una denuncia de la Auditoría General de la Ciudad se hablaba de que hubo incumplimiento por parte de los actuales gestores, pérdida de 100 especies faunísticas y falta de mantenimiento, criticando la desidia de la gestión macrista, según el legislador Nenna Con tal de beneficiar al sector privado, se entrega la concesión a ojos cerrados y sin siquiera corroborar el cumplimiento del contrato por parte del operador".

Apertura del Ecoparque Interactivo de Buenos Aires[editar]

El 23 de junio de 2016, el Jefe de Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires Horacio Rodríguez Larreta (político) y el ministro de Modernización, Innovación y Tecnología Andy Freire dispusieron el cierre definitivo del histórico "Zoológico" y la creación del Ecoparque. El 16 de julio de 2016, el Ecoparque Interactivo de Buenos Aires abre sus puertas. Este es un proyecto inédito en el mundo: enfocado en experiencias de educación innovadoras, sin animales habitando de forma permanente, pero manteniendo los proyectos de conservación y de desarrollo científico para la preservación de la fauna autóctona en peligro. Una de las premisas de la apertura del Ecoparque es estimular las "visitas conscientes", que demuestren respeto por los animales y no para verlos en cautiverio, sino para aprender cómo se trabaja en su bienestar y en el proceso de derivación hacia reservas y santuarios. Por otro lado, el Ecoparque permanece abierto de miércoles a domingo, para que haya periodos de tiempo más largos con menos movimiento. Además, se estableció un cupo máximo de dos mil visitas por día, para mayor tranquilidad de los animales. También estará prohibido que se alimente a los animales. Si el visitante los alimenta no se va a poder controlar su correcta nutrición, y además, esto atenta contra la libertad y la autonomía que se quiere en los animales.

Los seis compromisos del Ecoparque Interactivo[editar]

Al momento de abrir sus puertas, el Ecoparque Interactivo hizo seis compromisos:

1. Será un espacio dedicado a la educación ambiental, a través de experiencias recreativas e inmersivas basadas en la tecnología, y enfocado en la familia.

2. No habrá animales habitándolo de forma permanente.

3. Se integrará a los vecinos Jardín Botánico y Parque 3 de Febrero, y generará un auténtico Corredor de la Biodiersidad en el que esté representada la flora y la fauna.

4. Se trabajará en la rehabilitación y liberación de animales silvestres heridos o recuperados del tráfico ilegal. Además, se mantendrán los proyectos de conservación de fauna autóctona. En todos los casos, los animales sólo estarán de paso por el Parque.

5. Se generará un punto de encuentro en el que emprendedores y ONG puedan realizar proyectos vinculados a la conservación del medioambiente.

6. Se pondrá en valor el riquísimo patrimonio arquitectónico que la Ciudad posee en esas 18 hectáreas, para convertirlo en un paseo dentro del paseo.

Liberación de los animales[editar]

El Gobierno de la Ciudad estableció un proceso de liberación de los habitantes del antiguo zoológico. El primer paso del plan de liberación será promover el traslado de la mayor cantidad posible de los aproximadamente 1500 animales, en cada caso, analizando que sea a un destino que cumpla con la premisa básica de mejorarle la condición actual a cada habitante del antiguo zoológico.

Los animales que han vivido muchos años en cautiverio no pueden ser reinsertados en sus hábitats naturales, ya que esto implicaría un riesgo para sus vidas y para la de las comunidades de especies silvestres con las que tendrían relación. Por eso, se piensa en reservas, santuarios u otros modelos de instituciones que les aseguren mejores condiciones de vida. Por otro lado, existe otra serie de animales –en especial, los de mayor edad–, cuya derivación, directamente, no es posible, pues representaría un riesgo grave para su salud. En esos casos, se quedarán en las instalaciones del Ecoparque y se les mejorarán las condiciones actuales para incrementarles la calidad de vida mientras se produce la transición al modelo buscado.

Proyectos de Conservación[editar]

El Ecoparque Interactivo ha mantenido los cuatro programas pilares de conservación que llevaba adelante el Zoológico de Buenos Aires: Cóndor andino, tortugas marinas, aves rapaces y el laboratorio de biotecnología reproductiva.

Proyecto de Conservación Cóndor Andino

Desde 1991, el Zoológico de Buenos Aires, junto con la Fundación Bioandina Argentina, trabaja en el Proyecto de Conservación Cóndor Andino. A través del programa de incubación artificial, la cría en aislamiento humano y el centro de rescate de ejemplares silvestres, se liberaron 140 ejemplares en Sudamérica. El Proyecto de Conservación Cóndor Andino utilizó, por primera vez, la tecnología satelital para asistir al seguimiento del cóndor en sus grandes desplazamientos diarios. Gracias a ella, se descubrió el uso que hacen del ambiente, sus dormideros, su capacidad de vuelo, sus preferencias de hábitat, entre otras. Esta información es muy útil para tomar decisiones relacionadas con la conservación y el equilibrio de su ecosistema.

Programa de Conservación de Tortugas Marinas

Desde 2003, el Acuario del Jardín Zoológico de Buenos Aires forma parte del Programa Regional de Investigación y Conservación de Tortugas Marinas en Argentina (PRICTMA). Con el fin de proteger a las tortugas marinas y a su hábitat, participa - junto con otras instituciones- en diferentes proyectos de investigación científica, educación ambiental y gestión política. La rehabilitación e investigación veterinaria, la telemetría satelital, el estudio de la interacción de las tortugas marinas con diferentes pesquerías y el impacto negativo que les provocan los residuos de origen antrópico son solo algunas de las líneas de investigación que abordamos. Entre el 2008 y 2011, el Zoológico de Buenos Aires, conjuntamente con el INIDEP y Wildlife Conservation Society, instrumentó y liberó nueve tortugas verdes y seis tortugas cabezonas. Todas ellas, fueron capturadas accidentalmente en pesquerías artesanales y fueron liberadas posteriormente en diferentes ambientes de nuestra costa, como la Bahía Samborombón, el Estuario de Bahía Blanca (Pcia. Buenos Aires) y la Bahía de San Antonio (Río Negro). La información científica obtenida, a través de la telemetría satelital, nos permitió avanzar en el conocimiento sobre la distribución, estacionalidad y uso de hábitat de estos reptiles marinos en nuestro sector costero. Esta información resulta útil para tomar decisiones a favor de la conservación de estas especies y su ambiente.

Programa de Conservación y Rescate de Aves Rapaces

Este programa tiene como fin la rehabilitación para la posterior reintroducción de aves rapaces, y en el caso de que no puedan ser reinsertas en su ambiente natural, utilizarlas en educación ambiental. Hasta el día de hoy, se ha trabajado en la rehabilitación de más de 500 ejemplares. Con la experiencia adquirida, se comenzó una nueva línea de trabajo con el águila coronada, el águila más amenazada de Sudamérica. El Zoológico de Buenos Aires, el primero en marcar satelitalmente un individuo adulto de la especie, está trabajando -junto a otras instituciones conservacionistas y la Dirección de Fauna Silvestre- en el primer Plan de Acción para la Conservación de esta especie en la Argentina. Los resultados alcanzados aportan al entendimiento de la biología de la especie, sus necesidades de conservación, colaboran en la creación y fortalecen áreas naturales protegidas en el país.

Centro de Rescate de Fauna Silvestre

Las grandes ciudades plantean grandes y diversos desafíos ambientales. En la región metropolitana, con la mayor concentración humana de la Argentina y las mayores modificaciones del ambiente, los problemas son proporcionales. Sumado a esto, la Ciudad de Buenos Aires funciona como destino concentrador del tráfico ilegal de fauna. En cualquiera de estas situaciones, las especies silvestres son las principales afectadas. En esta realidad, el Zoo de Buenos Aires y la Reserva Ecológica Costanera Sur, han creado el Centro de Rescate de Fauna Silvestre (CRFS), con instalaciones y equipamiento para este tipo de desafío. Si bien se reciben mamíferos y reptiles de diversas procedencias, durante los últimos 15 años, las aves resultaron ser los representantes de la fauna con mayor ingreso. Se han recibido y tratado unas 1751 aves silvestres. La misión del CRFS es dar una respuesta rápida y precisa al destino de los ejemplares de la fauna silvestre. De esta manera, se constituye en un lugar de referencia para la preservación de las especies y del medio ambiente de la Ciudad de Buenos Aires.

Laboratorio de Biotecnología Reproductiva para la Conservación de Fauna Silvestre

A mediados de los ’90 el Zoológico porteño realizó las primeras experiencias de criopreservación de material seminal de especies silvestres, una técnica que permite conservar material biológico a muy bajas temperaturas, creando un Banco de Recursos Genéticos (BRG), el único en el país dedicado exclusivamente a fauna silvestre en peligro de extinción. Se inició así el Proyecto ARCA (Asistencia a la Reproducción y Conservación Animal). Hacia el 2004 se dio comienzo al Proyecto Felinos Sudamericanos y finalmente en 2009, luego de recibir subsidios de la Agencia Nacional de Promoción Científica y Tecnológica, evolucionó para conformar el actual “Laboratorio de Biotecnología Reproductiva para la Conservación de Fauna Silvestre”, donde se trabaja en la conservación del venado de las pampas, el yaguareté y demás felinos autóctonos, el aguará guazú y otras especies amenazadas del mundo como el lince ibérico. El objetivo del laboratorio es generar un polo de investigación y formación científica sobre biotecnología reproductiva para la conservación de especies silvestres y un “Reservorio Nacional de Recursos Genéticos de Fauna Silvestre”. Actualmente el BRG almacena más de 6000 muestras, pertenecientes a más de 380 ejemplares que representan a 83 especies.

Galería de imágenes[editar]

Véase también[editar]

Referencias[editar]

Bibliografía[editar]

Sobre la gestión de Eduardo Ladislao Holmberg: Bruno, Paula, Pioneros culturales de la Argentina. Biografías de una época, 1860-1910, Buenos Aires, Siglo XXI Editores, 2011.

Enlaces externos[editar]