Discusión:Martin Heidegger

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Nietzsche[editar]

Vapuleó a Nietzsche? Le dedicó dos brillantes tomos, eso te parece que es vapulearlo? Implicó, Heidegger, un cambio de dirección en la filosofía del siglo XX, y su lectura de Nietzsche (junto con los méritos del propio genio de Nietzsche) son las claves para entender tanto posmodernismo, estructuralismo, etc (sin quitarle mérito a muchos grandes pensadores que integran esas corrientes). El estilo de Heidegger se vuelve más oscuro en sus escritos de vejez, cuando se hace budista y esas cosas... Ahora, en Ser y tiempo encontramos el texto fundamental del siglo XX. Aclaro que no soy devoto de la prosa heideggeriana, ni mucho menos: me parece por momentos desesperantemente cursi. Tampoco me gusta cómo escribía Kant, sin ir más lejos: a veces enredaba demasiado los tantos sin necesidad.
En cuanto a Hegel, qué decir. Tal vez no se le puede pedir a todo el mundo que le dedique a Hegel el tiempo que merece porque es extremadamente oscuro y angustiante. Entre paréntesis, qué se espera de la filosofía? A qué te referís cuando decís que te deja "más desconcertado que enriquecido"? Qué forma de enriquecimiento buscás? No serán preguntas que deberías plantearte las que te dejan Heidegger y Hegel?
No deberían cambiar la foto de la tumba de Heidegger por una de su cara? Me parece que sería un poquito menos morboso.
Un saludo afectuoso.

201.255.46.153 (discusión) 05:15 12 abr 2008 (UTC)

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Estoy completamente de acuerdo con aquello de que Heidegger, luego de haberle dedicado, uno, incontables años, deslumbrado por su "logomaquia". viene resultanto un abstruso del todo comparable a Hegel, que tiene frases muy bonitas y "admirables" pero que lo deja a uno, ya maduro y aterrizado, más bien desconcertado que enriquecido. Especialmente atractivo resulta descubrir en Heidegger a un pseudo frío, con arrestos de sacerdote católico disfrazado. En mi calidad de psiquiatra vuelvo a mis primeros contactos con Heidegger, cuando muchos sospechamos que pudiera ser un esquizofrénico muy original cuya personalidad previa fuera predominantemente histérica. Es muy doloroso ver a este pensador vapuleando un poco, en su estilo crípitico, nada menos que a Nietzsche, sujeto inigualable, que desaperece sumergido en la salvación de la locura y cuyas sucesivas y cambiantes percepciones son las más radicales e iluminadoras que jamás haya conocido el Hombre. Otra objeción gravísima que, sobre todo desde iluminadísimos como Merleau-Ponty, se le puede hacer es que, en miles de páginas, no le dedica prácticamente nada al cuerpo, con lo que se retrotrae a épocas de obscurantismo antropológico que agarrotan el rodamiento madre del verdadero pensar dialógico que busca esclarecer o des esclarecer al Hombre definitivamente y no divagar sin sentido. (marzo del 2008) Sachs

Me parece chocante y sesgado hablar sobre la 'precision' terminologica de Heidegger, como se hace en este artículo. Soy profesor de filosofía, leo alemán, ingles y francés y desde hace mas de una década me he dedicado a estudiar la filosofía continental (es decir, creo que tengo capacidad suficiente para poder emitir un juicio respecto al Sr. Heidegger) y puedo asegurar que si hay algo de lo que carece este pensador es de precisión terminológica. Sus escritos parecen malabarismos del lenguaje, nunca ofrece definiciones y mucho menos precisa conceptos. Para aquellos que lo admiran lamento decirles que Heidegger (como Hegel) es mucho mas lo que uno le pone que lo que surge meridianamente del texto. No solo Carnap lo criticaba por el uso impreciso y descontextualizado de sus términos (critica aun en pie, incluso cuando su proyecto lógico ya no lo sea), sino tambien su contrincante, Popper pero por otro motivo: su evidente desinterés en escribir de manera simple y comprensible, y cito: "es la tarea de un gran pensador el explicar conceptos difíciles en los términos mas simples y comprensibles que le sean posibles" Popper, Conjectures and Refutations. Y es que a Heidegger le encantaba que lo admiraran, mucho mas de lo que le interesaba que lo comprendieran. Esto es sin contar su obvio apoyo de las políticas Nazis que lejos de constituir un 'error' fueron parte de una decisión informada, voluntaria y libremente elegida, de la cual nunca se arrepintió. En adición a este 'sacarle las castañas del fuego' a este gran pensador (lo cual de por si ya indigna lo suficiente) de nuevo, mi critica sigue en pie: No puedo creer como se presenta a un Heidegger claro o preciso, al menos para cualquiera que haya pasado por la costosa y muchas veces decepcionante tarea de comprender sus escritos. Por cierto, aquí comprender va en un sentido muy simple y no aristocrático del termino: se trata simplemente de saber que rayos significa lo que dice cuando lo dice.

1 de mayo de 2007

Carlos R. Tirado


PD

He visto mas abajo que en la discusión sobre Heidegger se discute el termino 'Dasein' (por cierto que estoy muy de acuerdo con los comentarios finales del usuario Ticllahuanca al respecto), este es uno de esos ejemplos de imprecision a los que me refiero, pero seria un error considerar que Heidegger es el único que tiene este problema en la filosofía europea; la tradición es larga, también sucede con Hegel y los hegelianos cuando discuten el Aufhebung. Este termino que en su día dio tela para cortar por casi un siglo, puede ser entendido en castellano como abrogar, anular, derogar o levantar... dependiendo del contexto. Pero lejos de ser un termino inaccesible, el mismo es, en realidad, bien simple, y puede ser explicado mediante este ejemplo: Cuando levantas el borrador de la pizarra para ver si tiene tiza debajo puedes decir: "Ich hebe es auf" Es decir, 'lo levanto y le doy la vuelta'.

1 de mayo de 2007 Att. CRT


Ten mucho cuidado cuando leas a Heidegger, (casi lo mismo vale para Hegel o Derrida; casi lo mismo, que ya es un otro, diFerente) . . .puede ser que empiezes a ver "cosas" en las ventanas de la casa del ser; que te miran fijamente, donde todos te dicen que no hay nada que ver. . .y que haras si las ves? el problema no es que las veas o no; sino el "Ver mismo" ya que todo Ver es en ultima instancia Metafísico y comprender a Heidegger es sacarse los ojos, a traves de los cuales mira fijamente la Metafísica. Pero una vez sin ojos para ver ¿Que haras si oyes que te hablan por las paredes; a pesar que todos te dicen que no hay nada que oir?

                                                          11 de Mayo 2006_Jerrida@hotmail.com

Discrepancias a propósito de la supuesta falta de precisión de Heidegger[editar]

Muy brevemente. (1) Que un filósofo sea difícil no quiere decir que sea poco riguroso. No echemos la culpa a Heidegger o a Hegel (!) de lo que tal vez sea achacable a una limitación propia. (2) Las famosas críticas de Carnap y de Popper lo único que demuestran es que no se enteraron muy bien de lo que Heidegger proponía, cosa absolutamente comprensible ya que se encuentran en planos de reflexión filosófica muy dispares. (3) La relación de Heidegger con el nazismo y su propio comportamiento con su maestro Husserl o su colega Jaspers son efectivamente lamentables (por decirlo suave) desde el plano personal, mas no creo que eso tenga mucho que aclararnos sobre la profundidad filosófica o la precisión terminológica de un intelectual. (4) Recurrir a argumentos de índole psicologista como "le encantaba que le admiraran" para criticar la filosofía de un autor es escabullirse a un terreno un poco alejado del nivel conceptual en que la argumentación filosófica tiene lugar. Psicoanalizar gratuitamente a la gente resulta, además, un ejercicio un poco feo para mi gusto; amén de muy poco consecuente con la pureza lógica o la finura analítica que proclaman autores más "claros" como el aludido Sir Karl Popper. (5) A propósito de Popper, ¿acaso ha de ser la filosofía un remediavagos? En fin, la nada nadea.

Javier (24 de mayo de 2007)


Posiblemente no sea una contestación adecuada a estos cinco puntos, pero ahí va: (1) De acuerdo en que “difícil” no significa “falta de rigor”, ni tampoco imprecisión. Pero es el caso que Heidegger (H) es difícil e impreciso pues, conscientemente, somete el lenguaje a tortuosos giros apenas comprensibles al margen de su concreto y privado universo psicológico. Sobre todo el llamado “II H”. (2) Carnap y Popper si se enteraban de lo que H pretendía, pues su intención general resultaba bastante clara: plantear desde la ausencia de prejuicios el sentido del “concepto” metafísico fundamental. Pero ellos consideraban esto una empresa absurda e imposible porque, por ejemplo Carnap, ve en ello un intento de ir más allá de lo que se puede decir con sentido. De modo que de acuerdo en cuanto a que son “planos de reflexión dispares”, pero discrepo en cuanto a que “no se enteraron muy bien de lo que Heidegger se proponía”. (3) Evidentemente que oscuridad e imprecisión terminológica no son sinónimos de aceptación del nazismo (o cualquier tipo de“maldad moral” en general). Un autor oscuro no es necesariamente un nazi, como tampoco uno claro es necesariamente un dechado de virtudes. Pero desde el proyecto filosófico de la modernidad suele identificarse Razón con valores universales, y la censura de la Razón, como ya señaló muy bien Lukács en El asalto a la razón, con una posición intelectual proclive, aunque no necesariamente, a la barbarie. El “irracionalismo”, en algunos casos, es la raíz común de la oscuridad terminológica y de la crueldad moral. No es un argumento, pero no olvidemos que oscuridad (las tinieblas) y barbarie van de la mano en todas las leyendas y fantasías. ¿Se guió Hitler por la Razón? No ¿Tal vez podemos considerar a H como expresión de la Razón con pretensiones de llevar al dictador por el buen camino? Una vez que H asumió el asalto a la Razón y se unió al nacionalsocialismo parece plausible pensar que la dirección que pretendía introducir ahí procedía, por la vía del lenguaje, de la misma oscuridad. Y esto tiene que ver con el “plano personal” si consideramos el “peligro” que acecha detrás de una determinada actitud intelectual: aquella que abandona definitivamente la “claridad” de la Razón. (4) Ojalá H hubiese descendido al terreno conceptual en que tiene lugar la argumentación filosófica. (5) No creo que un vago sea capaz de leer La lógica de la investigación científica. Ticllahuanca 22:53 29 may 2007 (CEST)Ticllahuanca



Gracias por tu interesante respuesta, Ticllahuanca. Me parece muy adecuado e interesante lo que dices, pero sigo discrepando. (A) Sin ánimo hagiográfico, creo que la obra de Heidegger, trabajada con paciencia, detenimiento (cosa difícil en estos tiempos de wikipedia, google, sms...) y en actitud comprensiva (no inquisitorial), tiene gran interés y profundidad y, por supuesto, creo que no merece, en fin, que no tolera ser reducida a una suerte de conglomerado de divagaciones formuladas en lenguaje privado, malabárico y hasta con cierto afán exhibicionista, fruto de cierto coqueteo con la tiniebla y la sinrazón del que daría prueba su colaboración con el régimen nazi (por cierto, del tema de la Razón –¡con mayúsculas!- habría largo y tendido que hablar; a este respecto, los métodos de exterminio que llevaron a cabo los nazis son escrupulosamente racionales desde un punto de vista instrumental. Y en este orden de cosas, a ver si ahora resulta que el llamado conflicto entre analíticos y continentales va a ser una querella entre píos racional(istas)es y perversos irracional(istas)es). Esto no es más que una opinión personal, pero una prueba indirecta de esta opinión podría ser la enorme repercusión e influencia que ha tenido la filosofía de Heidegger en el siglo XX. (B) Sin ánimo condenatorio, creo que ese intento del positivismo lógico por comprender la metafísica (en este caso, por demostrar que no tiene “sentido”) estaba plagado de ingenuidades y prejuicios, precisamente, “metafísicos”, pero en el peor sentido de la palabra. Como la cosa también es larga, sólo me referiré a dos grandes prejuicios del neopositivismo en su fase fundacional (de la mano del referido Carnap): (1) ontología que “cree” que el mundo es un conglomerado de hechos explicables científicamente (o sea, fenomenismo del más rancio e ingenuo; véase el famoso “principio verificacionista”, curiosamente indemostrable desde sus propias exigencias: algo sólo puede tener sentido si es empírico y/o lógico-matemático); (2) fe de carbonero en el método científico moderno. Precisamente, el proyecto de Heidegger fue otro intento por comprender la metafísica como un determinado modo de preguntar por el ente que parte (desde su oriegen en Grecia) de una determinada interpretación de la "entidad de lo ente". Por cierto, este modo de preguntar tampoco tendría sentido, de ahí que Heidegger renuncie explícitamente a formular una nueva metafísica (cosa que Carnap creía que Heidegger estaba proponiendo). No es más que otra interpretación personal, pero encuentro este proyecto mucho más interesante.

Javier (31 de mayo de 2007)


Dejemos el asunto político y sus repercusiones en la obra de un autor aparcado. El usuario Javier pide "actitud comprensiva". De acuerdo. Para empezar, observo ya de entrada, que no comprendemos de igual modo el "proyecto" heideggeriano. Da la impresión de que sólo ves en H un "destructor" de la metafísica ("... de ahí que H renunció explícitamente a formular una nueva metafísica") porque para él ésta no tendría sentido. O sea ¡al final no habría casi diferencia con Carnap! Este último simplemente se confundiría en cuanto a lo que H se proponía. En cambio, pienso que el H que conoció Carnap, y contra el que escribió su célebre crítica, si quería "construir" una nueva metafísica. Sucede que este proyecto no seria expresable ya en el lenguaje de la tradición. Y aquí empiezan los problemas de imprecisión, ambigüedad, oscuridad, etc. --Ticllahuanca 13:11 8 jun 2007 (CEST)


Lógicamente, si lo que se pretende es "de-construir", por decirlo de alguna manera, los supuestos que han configurado la tradición metafísica desde su origen en Grecia hasta Nietzsche ("proyecto" que explicita en bastantes lugares: Sein und Zeit, pr. 6; Was ist Metaphysik?; sobre todo a partir de Die Frage nach dem Ding...), renunciando con ello a hacer algo así como una "nueva" metafísica, es bastante comprensible que se mire con reservas el lenguaje de la "tradición" (por cierto, el Sofista de Platón o la Crítica de la razón pura, por decir dos obras representativas, supongo que caben ser consideradas como pertenecientes a esa "tradición", pero de diáfanas y clarividentes creo que tiene más bien poco... ¿serían también estos autores oscuros, ambiguos...). Y no es que Carnap se confundiera o se dejara de confundir, sino que, a mi juicio, no entendió a H entre otras cosas porque Carnap estaba enfrascado en otra idea de filosofía y se encontraba bajo unos presupuestos que están en las antípodas de los del filósofo al que pretende criticar. Luego sí hay diferencia, y mucha, entre Heidegger y Carnap. Por cierto, el Heidegger de las lecciones universitarias es muchísimo más "claro" que el de las obras escritas para su publicación.

Javier (13-06-07)


Bueno, espero que nadie se enfade por este uso de la página tan prolongado. Respecto a Platón nos separan “25 siglos de mentalidad”, lo que dificulta enormemente la comunicación. Aún así, escoges El Sofista, que posiblemente, junto con el Timeo, son los más complejos de su producción literaria. Pero lo más importante, pienso, consiste en que ni Kant ni Platón pretenden abandonar el “decir” conceptual. Y si recurren a la metáfora, sobre todo Platón, es circunstancialmente allí donde el pensamiento humano se enfrenta a límites infranqueables o por motivos pedagógicos. En tales casos Platón usa el mito, la analogía, etc. con el fin de ser lo suficientemente ilustrativo, pero siendo consciente de su imperfección. En conclusión, la “claridad” es su propósito. De ahí que distinguiría entre un lenguaje conceptual difícil, en función de la complejidad del asunto tratado, pero que tiene como fin clarificar; y un lenguaje que abandona los conceptos y por principio se asienta en la oscuridad. Quiero precisar esto. Una cosa es lenguaje conceptual (usado con mayor o menor cortesía; más o menos éxito), otra el metafórico y otra el oscuro del “segundo” Heidegger . Sólo estoy en contra de este último, que consiste, según yo lo entiendo, en un lenguaje que quiere abandonar el lenguaje (es decir, a través del propio lenguaje). Esto es un proyecto imposible. Y con este muro se topará todo el que pretenda recorrer el mismo camino. Fascina el intento de romper el muro (igual que el que ignorándolo está enfrascado con un pasatiempos que no tienen solución: lo dejará, volverá a intentarlo, etc.), pero no hay nada más. Claro que, si renunciamos al objetivo final, podemos extraer aportaciones importantes del pensamiento de H: antropológicas, en filosofía de la técnica, etc.--Ticllahuanca 17:48 15 jun 2007 (CEST)





El Dasein

Un filósofo que conozco y que trabaja en Freiburg i.B. con el tema de Heidegger dice que es mu difícil encontrar buenas traducciones del trabajo de este filósofo al inglés, puesto que es difícil de entender lo que Heidegger quería decir, y es difícil traducir sus textos porque los escribió, utilizando lo más posible de la lengua alemana y creando su propia terminología, independizándose lo más posible de la terminología filosófica que hubiera. Opina que es fácil leer traducciones que dan a entender todo lo contrario al texto orinal en alemán (y posiblemente pase o mismo en traducciones a otros idiomas). A este respecto, pasa por mi mente una cosa con respecto a lo que veo que es la traducción al español. Esto es "¿por que el Dasein se traduce como estar en el mundo, por ejemplo?". Hasta donde he leído, tengo la impresión de que el el Sein representa el Ser, mientras el Dasein es en cierta forma el aspecto espacial, por lo cual representa en español el Estar. A diferencia del alemán o del inglés, en español se hace una diferenciación casi siempre muy clara entre estas dos formas, pues "no es lo mismo estar en un lugar, que ser en un lugar", o más bien "se puede ser también en lugares donde no se pueda estar, ya que ser no es dependiente del lugar, del espacio".

Nbez 21:39 20 feb 2007 (CET) -N.M.B.R.

Dasein...[editar]

Indudablmente, el término es de controvertida traducción. En el Alemán coloquial es aproximadamente equivalente a "Existenz", y a nuestra palabra "Existencia". Pero Heidegger quiere destacar con el término, el ser del hombre pensado en el horizonte del tiempo. Quizas la costumbre termine asimilando, para las traducciones, el término en su forma original, después de todo la carencia de estilo que manifiesta el incorporar un término del alemán en el léxico filosófico español puede en este caso obviarse en favor de la exactitud, pues la palabra es usada de manera muy técnica y precisa por el autor. --Juan José Moral 22:53 19 mar 2007 (CET)



Me cuentan mis amigos, que saben alemán y además son Lcdos. En Filosofía, que en su uso corriente “Dasein”, efectivamente, significa “existencia”. Así entendida, esta palabra se usa para designar la “realidad” de cualquier cosa que está ahí, frente a lo fantasioso o ilusorio. Existimos los hombres, los árboles, los planetas, etc. Ahora bien, como Heidegger quiere distinguir (ST, §9) entre la existencia de las cosas que están ahí y la existencia humana (entendida no como algo que está ahí, sino como una manera peculiar de ser), entonces emplea la palabra “Dasein” únicamente para este último caso (respecto del cual también usa, parcialmente, el vocablo alemán “Existenz”, palabra culta que coincide con el significado coloquial de Dasein) reservando para la existencia en general los términos “Vorhandenheit” (alemán) o “Existentia” (latín). Teniendo en cuenta que en Español sólo hay una palabra (existencia) por tres en alemán (Dasein, Existenz, Vorhandenheit) para designar lo mismo, el problema de la traducción está servido. J. Gaos optó por traducir literalmente “ser-ahí”. J. E. Rivera, en cambio, considera que, además de ser un mal castellano, dicha expresión española apunta más en la dirección del significado de “Vorhandenheit” que en el de “Dasein”, por lo que prefiere dejar la palabra alemana “Dasein” sin traducción. En fin, independientemente de la traducción usada, la imprecisión y polisemia con que Heidegger empleó la palabra “Dasein”, y otras, le vino de perlas para deslegitimar toda interpretación existencialista de ST, así como para intentar dar continuidad a todo su pensamiento. Por lo demás, él era consciente de que tal uso de la palabra “Dasein”, por tratarse de un vocablo genuinamente aleman, daría problemas de traducción a otras lenguas, que era lo que quería. ¿Acaso no es el alemán la única lengua en la que se puede pensar? TicllahuancaTicllahuanca


Sobre el lenguaje y la precisión[editar]

El problema de la ambigüedad del lenguaje es constante tanto en la historia del pensamiento como en la historia social de la humanidad en general. Y como la filosofía se nutre del lenguaje social no se le puede pedir mayor precisión. Tal vez, únicamente en algunos sectores del conocimiento muy delimitados (ciencias, técnicas, etc.) es posible emplear un lenguaje preciso, como el que buscaban los Neopositivistas. Pero este lenguaje ya no sirve para comprender una existencia humana que, con todas sus complejidades, está condicionada inevitablemente por la psicología de cada uno, por la sociedad y por la cultura. De ahí que la “Filosofía existencial” esté expuesta necesariamente a la imprecisión, la sugerencia, la intuición, la metáfora, etc. Aún así, a un autor hay que exigirle siempre que no complique la “cosa” más de lo que ésta tiene ya de por si de complicado. Respecto de esto es donde posiblemente se presenten las discrepancias entre los “apologetas” y los “críticos” de Heidegger. Los primeros consideran que el asunto tras el que anda Heidegger es tan arduo como el lenguaje por él empleado. Si se lo quiere “comprender” no queda otra que sumergirse en su universo lingüístico (lo que pasaría, además, por aprender alemán). Los otros, entre los que modestamente me encuentro, sin caer en el desdén o la autosuficiencia, deriva ésta que amenaza a los dos grupos, creen que Heidegger no fue lo suficientemente honesto en sus intenciones. Creemos que incluso llegó al extremo de cambiar, de unos escritos a otros, el significado de las palabras empleadas sin reconocerlo y, por encima, forzando la ambigüedad para “camuflar” o “diluir” esos cambios.

Heidegger es el extremo opuesto de Hegel, pero con los mismos resultados: uno quiso abarcarlo todo bajo el paraguas de la razón y resultó ininteligible, el otro quiso salirse del plano de la razón y también resultó ininteligible (además de otras consecuencias inmorales en el plano político). En ambos casos su oscuridad es consecuencia de un abandono de la lógica formal, y por eso Carnap y Popper, deudores de la lógica, los catalogan de absurdos. ¿No hay puntos de encuentro entre todos ellos?

Creo que la mejor opción podría consistir en reconocer a todos y cada uno de ellos las aportaciones que proporcionaron al avance del pensamiento, pero sin más, sin endiosarlos. Ticllahuanca 00:37 14 may 2007 (CEST)Ticllahuanca

Volver a versión anterior[editar]

Ruego hacer volver el artículo sobre Heidegger a su versión anterior, donde había una bibliografía en castellano y una serie de links externos. Atentamente,


Jorge Acevedo Guerra


Subscribo Ticllahuanca 20:37 7 jun 2007 (CEST)

heidegger[editar]

No se pueden ignoran hechos claros como los que se han explicado mas arriba acerca de la figura de Heidegger. Si bien es destacado por la aportacion de su pensamiento y la precision de la hermeneutica, si en lago destaca en por su apoyo al nazismo. Todo, y mas en filosofia esta ligado al hombre y su demos y no se puede ignorar, ni por caridad si quiera la adhesion a un sistema politico criminal.


Se dice que Heidegger escribe en difícil y que lo hace a propósito para ser admirado. Eso, no es cierto. Heidegger escribe "en difícil" no "por gusto" si no porque el tema a tratar lo demanda. Hay que recordarle al que escribió el primer comentario, que dice ser filosofo, que una parte importantísima de la obra de Heidegger es su lucha despiadada, pero sincera, con el lenguaje. Heidegger intenta por todos los medios de superar el lenguaje filosófico tradicional y para ello debe transfigurar todo lenguaje "comprensible" , EN OTRAS PALABRAS, debe TRATAR DE HABLAR el LENGUAJE QUE el ser "habla", traducir lo que el ser tiene que decir; y eso no puede hacerse con el lenguaje filsófico tradicional. Queda aclarado.


Respecto al primer comentario de este apartado lo que queda claro es que Heidegger no fue, como la mayoría de sus compatriotas, un acomodaticio, y siguió viendo (son sus palabras) "la intrínseca grandeza" de un movimiento del que no fue responsable que derivara en una orgía de criminalidad. Guardó silencio y esa es una muestra de su profunda convicción, en medio de un conjunto de entusiastas y flamantes demócratas. Ruckmarsch (discusión) 23:44 23 jun 2009 (UTC)

Sobre fusión =[editar]

Espero que este artículo no se fusione con ese "Heidegger y su filosofía",o algo así. Sería un grave errorTicllahuanca (discusión) 19:46 2 may 2009 (UTC)

Foto[editar]

Hay muchas fotografias circulando en la red que se podrian colocar, no tengo idea de como hacerlo, si me dicen con mucho gusto la agrego.