Discurso del Odio

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El discurso de odio (en inglés: hate speech) es cualquier acción comunicativa que tenga como objetivo promover y alimentar las manifestaciones de odio y rechazo hacia determinadas personas o grupos de personas, utilizando expresiones de desprecio hacia el grupo en cuestión por sus características étnicas, religiosas, culturales entre otras (o por una suma de ellas).[1]

La voluntad de persecución del discurso del odio ha generado un gran volumen de debate académico y doctrinal debido a que entra en conflicto con otros derechos, principalmente el derecho a la libertad de expresión.[2]

Elementos del discurso del odio[editar]

Para poder identificar si una acción comunicativa es parte de un discurso del odio, podemos considerar diferentes elementos:

  • El contenido. Algunos contenidos habituales van desde el insulto racista hasta la negación de eventos históricos como la esclavitud, el apartheid o el holocausto, con el objetivo de dañar la identidad de las personas que los vivieron.
  • El tono. A menudo se expresa en tono irónico o satífico, lo que complica su identificación y los acerca al límite con las expresiones que protege la libertad de expresión.
  • El impacto. Algunas acciones pueden incitar claramente a la violencia hacia un grupo determinado o a la vulneración o limitación de sus derechos fundamentales.
  • Propósito. Sería el objetivo de la acción comunicativa.
  • Contexto político y social. Las acciones comunicativas también dependerán de la sensibilidad social presente en la sociedad y el momento en el que se expresen.
  • Perfil de las personas que emiten el discurso de odio y perfil de las personas que lo reciben.
  • Grado de publicidad de la acción. El impacto se agravará si el discurso es difundido ampliamente a través de mdiso de comunicación o redes sociales.

Este discurso puede ser transmitido de manera oral, escrita, en soporte visual, en medios de comunicación tradicionales, a través de internet o a través de otros medios de difusión. Este discurso no tiene por qué ser transmitido a través de palabras, sino también a través de la ostentación de símbolos, por ejemplo.[3]

Tratados internacionales[editar]

Diferentes convenciones y tratados internacionales condenan el discurso de odio de diversas maneras:

  • La Convención Internacional sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación Racial condena, en su artículo 4, la difusión de ideas de superioridad racial. Concretamente, hace referencia a la propaganda de ideas basadas en la superioridad de un grupo de personas por su raza, color u origen étnico, justificando a la vez el odio o discriminación.[4]
  • Recomendación 97(20) del Comité de Ministros del Consejo de Europa. Este Comité es el órgano de decisión del Consejo de Europa. Entre sus poderes, está el de emitir recomendaciones para la política común, aunque no tienen carácter vinculante para los Estados. En su recomendación 97(20), define el discurso de odio y recomienda realizar políticas con enfoques que analicen las causas del fenómeno, la ratificación de la Convención y que se aúnen las medidas que conjugen tanto el respeto por la libertad de expresión como el respeto por la dignidad, reputación y otros derechos. Insta a no realizar ni amparar este tipo de declaraciones, desautorizándolas públicamente y estableciendo un margo legislativo en el que las limitaciones sean proporcionales a la gravedad de las actuaciones.[5]
  • Recomendación 7 de la Comisión Europea contra el Racismo y la Intolerancia del Consejo de Europa. Afirma que la libertad de expresión, de reunión y de asociación deben restringirse con el objetivo de combatir el racismo, respetando los límites que establece el Convención Europea de Derechos Humanos. Además, insta a penalizar a organizaciones y propaganda racistas.[6]

Discurso de odio por países[editar]

Flag of Chile.svg Chile[editar]

En Chile el hate speech está regulado directamente en el artículo 31 de la ley sobre Libertades de Opinión e Información y Ejercicio del Periodismo, que establece una alta pena de multa para quienes “por cualquier medio de comunicación social, realizare publicaciones o transmisiones destinadas a promover odio u hostilidad respecto de personas o colectividades en razón de su raza, sexo, religión o nacionalidad".[7] Esta norma ha sido aplicada por expresiones proferidas a través de internet.[8] También existe una circunstancia agravante de la responsabilidad penal cuando se cometen crímenes movidos por el odio discriminatorio.

Flag of Spain.svg España[editar]

El Código Penal de 1995 tipifica conductas relacionadas con el discurso de odio en artículos diferentes. Por ejemplo, el artículo 510, dentro de los delitos contra la Constitución, y el 607.2, dentro de los delitos de genocidio. Ambos artículos han sido criticados numerosas veces debido a su vaga redacción.[9]

El Comité para la Eliminación de la Discriminación Racial controla el cumplimiento de la mencionada Convención Internacional sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación Racial en cada país. En su informe de 2011 sobre España, en la recomendación 14, muestra preocupación por la persistencia de manifestaciones que propagan estereotipos racistas y prejuicios en contra de ciertos grupos de migrantes como los africanos del Norte, los latinoamericanos y los musulmanes a través de los medios de comunicación.

El Comité insta al Gobierno de España a que continúe la puesta en marcha de la Estrategia Nacional e Integral de lucha contra el racismo y la xenofobia, a que vigile atentamente todas las tendencias que puedan suscitar un comportamiento racista y xenófobo y a que combata las consecuencias negativas de esas tendencias.[10]

Flag of the United States.svg Estados Unidos[editar]

Hay un fuerte consenso internacional de que el discurso del odio es incompatible con la libertad de expresión, pero Estados Unidos es quizás único entre la mayor parte de los países desarrollados en que, según la ley, la regulación del habla de odio es incompatible con la libertad de expresión.

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. Bazzaco, Edoardo; Guarro Picart, Beatriu. «¿Cómo reconocer el discurso del odio? Herramientas para su identificación: componentes, impacto, tipificación legal y análisis del lenguaje». Observatorio Proxi. 
  2. Güerri Ferrández, Cristina (Enero de 2015). «La especialización de la fiscalía en materia de delitos de odio y discriminación». InDret. Revista para el análisis del derecho: 15. Consultado el 2 de mayo de 2015. 
  3. Bazzaco, Edoardo; Guarro Picart, Beatriu. «¿Cómo reconocer el discurso del odio? Herramientas para su identificación: componentes, impacto, tipificación legal y análisis del lenguaje». Observatorio Proxi. 
  4. «Convención Internacional sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación Racial». 21 de diciembre de 1965. Consultado el 2 de mayo de 2015. 
  5. Committee of Ministers. Council of Europe (30 de octubre de 1997). Recommendation Nº R (97) 20 of the Committee of Ministers to Member States on "Hate Speech". Consultado el 2 de mayo de 2015. 
  6. Comisión Europea contra el Racismo y la Intolerancia del Consejo de Europa (17 de febrero de 2003). Recomendación 7 (Apartado 3, artículo 11 de la Recomendación). p. 57. Consultado el 2 de mayo de 2015. 
  7. Alvaro Paul Díaz, La Penalización de la Incitación al Odio a la Luz de la Jurisprudencia Comparada, Rev. chil. derecho, 2011, vol.38, n.3, pp. 573-609.
  8. Alvaro Paul Díaz, La Penalización de la Incitación al Odio a la Luz de la Jurisprudencia Comparada, Rev. chil. derecho, 2011, vol.38, n.3, pp. 573-609.
  9. Güerri Ferrández, Cristina (Enero de 2015). «La especialización de la fiscalía en materia de delitos de odio y discriminación». InDret. Revista para el análisis del derecho: 15. Consultado el 2 de mayo de 2015. 
  10. Comité para la Eliminación de la Discriminación Racial (10 de marzo de 2011). Examen de los informes presentados por los Estados partes de conformidad con el artículo 9 de la Convención. Observaciones finales del Comité para la Eliminación de la Discriminación Racial. España. p. 4. Consultado el 2 de mayo de 2015.