Dinastía Jimena

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Reyes de Pamplona de las dinastías íñiga y jimena. Sancho V (como Sancho I), Pedro I y Alfonso I fueron además reyes de Aragón.

El texto más antiguo que se refiere a este monarca es del año 781.

Padre (probablemente abuelo, por una diferencia en casi 100 años) de García Jiménez y de Íñigo Jiménez que serían monarcas, en diferentes partes, aunque hasta ahora no ha sido posible precisar los lugares.

Hijo (probablemente nieto, por una diferencia en casi 100 años) del rey Jimeno, se casó con Onneca Rebelle de Sangüesa, de la que nacieron Íñigo y Sancha Garcés. Fue corregente de Pamplona por ausencia del heredero entre 870 y 880. De un segundo matrimonio con Dadildis de Pallars (hermana del conde Ramón I de Ribagorza y Pallars) nacieron el rey Sancho Garcés I de Pamplona) y Jimeno Garcés de Pamplona.

Hijo (probablemente nieto, por una diferencia en casi 100 años) del rey Jimeno, fue coetáneo a su hermano García Jiménez. Las noticias de este monarca son escasas y la mayor parte de la documentación falsificada. Se le confunde con un anterior Íñigo Jiménez, que era el padre, junto a Onecca, de Íñigo Íñiguez (824-852), fundador de la dinastía íñiga.

Era hijo del corregente García Jiménez y de Onneca de Sangüesa.

Se casó con doña Jimena y engendraron a García Íñiguez, Jimeno Íñiguez, Fortún Íñiguez, Sancho Íñiguez y doña Toda, que se casó con García Íñiguez de Olza.

No hay que confundirlo con García Íñiguez, rey de Pamplona entre los años 851 y 880. Hijo de Íñigo Garcés y de Jimena. Fue hermano de Jimeno Íñiguez, Fortún Íñiguez y de Sancho Íñiguez, que huyeron a Córdoba.

Es gobernante de la Valdonsella y muere en la batalla de Liédena en el año 861.

Rey de Pamplona entre los años 905 y 925.

Hijo de García Jiménez y Dadildis de Pallars. A la muerte de García I Íñiguez en el año 870, es gobernante de la Valdonsella y pronto retoma una política militar de liderazgo en todos los territorios circundantes, siendo el primero en intentar conquistar la Ribera del Ebro. Con el apoyo del rey asturiano Alfonso III de Asturias (con parientes mutuos en Álava-Castilla), junto con el conde de Pallars ocuparían Pamplona, forzando a Fortún Garcés a abdicar del trono.

Soslayando de algún modo los derechos patrimoniales de los hijos de Fortún Garcés, los cuales permanecerían aun así en la Corte, éstos recaerán en su nieta Toda de Larraún, que estaba casada con Sancho Garcés I, y le reforzarían en valer dentro de la familia y ser aceptado como rey de Pamplona en 905, sucediendo la dinastía Jimena a la Iñiga en llevar las riendas de Navarra por el resto de más de tres siglos.

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Bibliografía[editar]

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