Diego de Sanabria

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Diego de Sanabria, había nacido en Medellín (Badajoz) en 1502 y era hijo de Juan de Sanabria, quien había casado en segundas nupcias con Mencía Calderón, y por consiguiente esta dama era madrastra del joven Diego de Sanabria.

Juan de Sanabria, al enterarse de la destitución de Alvar Núñez Cabeza de Vaca en la Gobernación del Río de la Plata y del Paraguay, el 22 de junio de 1547, elevó solicitud a Carlos I para que se le concediese la plaza vacante. La aceptación y el nombramiento de Adelantado lo recibía Juan de Sanabria el 1 de enero de 1549 pero después de tener lista la expedición para partir al Río de la Plata, moría en España tres meses después de haber sido nombrado.

Aquella muerte supuso un trance familiar y supondría la ruina de aquella familia si doña Mencía, que fuera mujer decidida y no resolviera emprender la empresa por su cuenta; pero las leyes de la época se lo prohibían y aquella resuelta dama determina ponerla en manos de su hijastro Diego de Sanabria, que por aquellas fechas contaba unos 17 años.

Dificultades[editar]

Aunque la expedición ya estaba lista para partir a tierras americanas, la muerte de don Juan de Sanabria desbarataba todos los planes. Pero la resuelta doña Mencía afrontará timonear la empresa marinera y valientemente se armaba de entereza para coronar aquella problemática aventura.

El hacer la leva, reunir a la gente necesaria y contratar los navíos para la travesía no le resultó tan fácil a doña Mencía y al joven Diego, y mientras éste en Sevilla desesperadamente intentaba reunir medio millar de soldados más, la ilustre dama enviaba por delante tres navíos a su destino al mando de Alonso de Salazar. En estos navíos iban doña Mencia Calderón y las tres hijas que tenía.

Después de recalar y abastecerse en las islas Canarias, la travesía hasta el destino asignado no fue venturosa, ya que los vientos empujaron a los barcos hasta las costas africanas del golfo de Guinea, donde unos piratas franceses los despojaron de todo cuanto llevaban de valor. Después del incidente y de haber perdido dos barcos, enfilan ruta hacia las costas argentinas y los vientos nuevamente los empujan hasta las costas de Brasil en las inmediaciones de Santa Catalina.

Pero la decidida dama no se arredraba, y desde aquellos parajes brasileños, doña Mencía solicitó ayuda y mandó varias expediciones hasta el Río de la Plata a pedir socorro; pero como no le hacían caso, cansada de esperar por el auxilio, la dama se armó de valor y a pie emprendieron la marcha hasta Asunción, donde llegaban a mediados de 1556. Una de sus hijas debió morir en esta caminata ya que solamente se tienen noticias de sus hijas María y Mencía que posteriormente casaron en los territorios rioplatenses. .

Los infortunios del joven Adelantado[editar]

El joven Diego de Sanabria había mandado en la expedición a su madrastra y a los capitanes Juan de Salazar y Hernando de Trejo que al poco tiempo estos capitanes tuvieron sus diferencias, no congeniaron, rompían la concordia y cada uno cogía por su lado. Juan de Salazar se establecía en la capitanía portuguesa de San Vicente y Hernando de Trejo se asentaba entre las islas Cananeia y Santa Catalina.

Mientras en los territorios rioplatenses sucedían estos inconvenientes, las cosas en España tampoco pintaban bien; Diego de Sanabria era demasiado joven y no ofrecía ninguna garantía: se le dificultaba conseguir gente que quisiera acompañarlo en su aventura del Río de la Plata. Después de una serie de dificultades, al fin Diego de Sanabria conseguía solucionar problemas e inconvenientes y salía de España con otros tres navíos y un par de centenares de soldados en 1552.

Pero la desgracia otra vez se cebaba en aquella aventura de los Sanabria.Al llegar a Cartagena de Indias (Colombia) uno de los navíos se le estrelló contra las rocas. Con los dos restantes partió hacia su destino y otro de los barcos lo perdía frente a las costas de Brasíl, antes de llegar al Río de la Plata.

Como Diego de Sanabria había tardado más de la cuenta en tomar posesión de su gobernación, el rey había nombrado nueva autoridad para los territorios rioplatenses. Casualmente en Cartagena de Indias, Diego se había enterado del nombramiento del nuevo Adelantado, Domingo Martínez de Irala. Al llegar Diego de Sanabria al Río de la Plata, descargó el barco y volvió apresuradamente a España a reclamar sus derechos, pero en la Corte no fue escuchado porque ya había sido asignada la gobernación.

...que Diego de Sanabria no habiendo cumplido con la capitulación que se tuvo con Juan de Sanabria para llevar socorro a la Provincia del Río de la Plata, estaba bajo su gobierno y porque al servicio de Dios Nuestro Señor y mío conviene que haya persona que tenga la dicha gobernación y acatando a lo que vos Domingo de Irala nos habéis servido y que sois persona tal…

Sus últimos intentos[editar]

Desilusionado por aquel desprecio oficial y arruinado por los gastos que había hecho, se embarcaba nuevamente para el Nuevo Mundo, pero el destino se le atravesaba otra vez y antes de llegar a la isla de Margarita (Venezuela), su barco naufragaba y milagrosamente pudo salvarse.

Después de este incidente, sin poderse precisar fecha ni ubicación, Diego de Sanabria y los supervivientes del naufragio emprendieron a pie la marcha hasta Asunción (Paraguay) pero una vez que entraron en la selva brasileña, las penalidades o la voracidad de los caníbales, los hacían desaparecer sin dejar rastro de ellos. Otra versión determina que Diego de Sanabria, después del fracaso oficial, volvió a Indias, se estableció en Potosí y allí terminó sus días.

Bibliografía[editar]

  • Gómez-Lucena, Eloísa. Expedición al Paraíso. Sevilla: Espuela de Plata (Ed. Renacimiento), 2004. Crónica del viaje de un grupo de mujeres del siglo XVI, comandadas por la extremeña doña Mencía Calderón (madre de Diego Sanabria), a la ciudad de Asunción de Paraguay. Partieron de Sevilla en tres naves el 9 de abril de 1550 y llegaron a pie a Asunción de Paraguay en mayo de 1556. En medio, y por referir algunos de los hechos documentados, un temporal dispersó las tres naves y un pirata normando abordó en el golfo de Guinea al patache en el que viajaba gran parte de las mujeres; padecieron hambrunas en la isla de Santa Catalina frente a la costa de Brasil, y prisión en el fuerte portugués de Santos; lucharon contra los antropófagos tamoyos y contra las enfermedades y el desánimo hasta arribar a Asunción de Paraguay. Tardaron seis años y un mes en llegar a su destino. ISBN 84-96133-10-9
  • ”La epopeya de la raza extremeña en India”, Vicente Navarro del Castillo, ISBN 84-400-5359-2
  • "La expedición perdida", Elvira Menéndez

Enlaces externos[editar]

  • [1] (Precisiones a la vida de Doña Mencía)
  • [2] (Resumen de la conferencia en Medellín sobre Doña Mencía)