Dictadura del proletariado

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Saltar a: navegación, búsqueda

La dictadura del proletariado es una concepción del poder constituyente dentro del marxismo, la cual actúa como forma directamente antagónica al estado burgués, el cual es en esencia la dictadura de la burguesía. A pesar de ser un común error, Marx nunca se refirió a ella como una forma de gobierno, sino como un concepto del estado de derecho, hecho bajo el materialismo histórico y el concepto de lucha de clases. Entonces la dictadura del proletariado es una transición revolucionaria entre el capitalismo y la sociedad comunista.[1]

De acuerdo al marxismo, la existencia misma de cualquier tipo de Estado implica la dictadura de una clase social sobre otra. De acuerdo a Karl Marx, en el régimen capitalista, incluso en las mayores condiciones de democracia burguesa, existe una dictadura de la burguesía, en detrimento de los trabajadores y el conjunto del pueblo.

Marx postula la necesidad de una revolución en la cual el proletariado se establezca como clase dominante, para disolverse paulatinamente como tal, en la transición hacia una sociedad sin clases. La dictadura del proletariado sería la etapa inmediatamente posterior a la toma del poder por parte de la clase obrera, en la que se crea un Estado obrero, el cual, como todo estado, sería una dictadura de una clase sobre otra (en este caso, de las clases trabajadoras sobre la burguesía).

Los murales de Diego Rivera que representan a Marx hablando e incitando al proletariado.

En palabras de Lenin:

«Marx puso de relieve [...] que a los oprimidos se les autoriza para decidir una vez cada varios años qué miembros de la clase opresora han de representarlos y aplastarlos en el parlamento.

Pero, partiendo de esta democracia capitalista -inevitablemente estrecha, que repudia bajo cuerda a los pobres y que es, por tanto, una democracia mentirosa- [...] el desarrollo hacia el comunismo pasa a través de la dictadura del proletariado, y no puede ser de otro modo, porque el proletariado es el único que puede, y sólo por este camino, romper la resistencia de los explotadores capitalistas.

Pero la dictadura del proletariado, es decir, la organización de la vanguardia de los oprimidos en clase dominante para aplastar a los opresores, no puede conducir tan sólo a la simple ampliación de la democracia. A la par con la enorme ampliación del democratismo, que por primera vez se convierte en democracia para los pobres, en un democratismo para el pueblo, y no un democratismo para los sacos de dinero, la dictadura del proletariado implica una serie de restricciones puestas a la libertad de los opresores, de los explotadores, de los capitalistas.

Debemos reprimir a éstos, para liberar a la humanidad de la esclavitud asalariada, hay que vencer por la fuerza su resistencia, y es evidente que allí donde hay represión, donde hay violencia, no hay libertad ni hay democracia.

Engels expresaba magníficamente esto en la carta a Bebel, al decir, como recordará el lector, que "mientras el proletariado necesite todavía del Estado, no lo necesitará en interés de la libertad, sino para someter a sus adversarios, y tan pronto como pueda hablarse de libertad, el Estado como tal dejará de existir."

Democracia para la mayoría gigantesca del pueblo y represión por la fuerza, es decir, exclusión de la democracia, para los explotadores, para los opresores del pueblo: he ahí la modificación que sufrirá la democracia en la 'transición' del capitalismo al comunismo».[2]

Es importante diferenciar dos etapas en la historia de la concepción de la dictadura del proletariado. Inicialmente, Marx y Friedrich Engels sólo hablaban de la toma del poder estatal por parte de la clase trabajadora; sin embargo, tras la experiencia de la Comuna de París, concluyeron que para ejercer la Dictadura del Proletariado, la clase obrera no podía simplemente llenar las estructuras estatales existentes, sino que debía proceder a destruir el estado burgués y poner en pie un estado obrero basado en la organización colectiva (Comunas o Consejos, en ruso "Soviets") de la clase obrera[3] [4]

Referencias[editar]

  1. "Entre la sociedad capitalista y la comunista se encuentra el período de la transformación revolucionaria de una a otra, al que corresponde también un período de transición política, cuyo estado no puede ser más que la dictadura revolucionaria del proletariado" (Obras Completas de Marx y Engels en alemán, volumen XIX, página 28, citado en Vocabulario Básico del Marxismo, de Gérard Bekerman, Editorial Crítica, Barcelona, 1983, pp. 178-179)
  2. El Estado y la Revolución, Cap. 5 Las Bases Económicas de la Disolución del Estado, V.I. Lenin.
  3. La Guerra Civil en Francia, Karl Marx, 1871
  4. Prólogo de 1872 al Manifiesto Comunista, Karl Marx y Frederick Engels, 1872

Véase también[editar]