Diario de Barcelona

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El Diario de Barcelona (catalán: Diari de Barcelona) fue una publicación periódica fundada en la ciudad española de Barcelona el 1 de octubre de 1792 y que con algunas interrupciones fue publicada en papel hasta 1994 y en edición digital hasta 2009, siendo uno de los diarios más antiguos de Europa. Ha sido considerado el periódico «más importante de la historia de Cataluña»[1] o el «primer verdadero diario» de Barcelona.[2]

Historia[editar]

Pedro Husson de Lapazaran, un impresor de origen napolitano, obtuvo los permisos gubernativos para publicar el Diario de Barcelona. Estaba redactado en idioma español y era un tipo de diario oficial que en aquella época también publicaban noticias de carácter oficial. A finales del siglo XVIII y principios del XIX, en las páginas del diario se recogió la polémica sobre la ortografía y la gramática catalana entre los lectores de la publicación. Destacaron las opiniones de Josep Pau Ballot, que parece fueron decisivas para que durante el gobierno napoleónico se realizase, temporalmente, una edición del diario en doble columna en francés y catalán.

Después de la Guerra de la Independencia, el 6 de junio de 1814 la explotación del Diario de Barcelona fue concedida a Antoni Brusi i Mirabent, y en años posteriores administrada por sus familiares, motivo por el cual se le denominaba popularmente como El Brusi. El diario adoptó una ideología monárquica y liberal-conservadora; una posición que, si en un primer momento garantizaba su continuidad, a la larga, cuando la censura de prensa disminuyó, le hizo perder influencia. Desde el punto de vista del idioma, en aquella época el diario, sin contar algunas poesías en catalán, se publicó en castellano, como gran parte de la prensa catalana de la época. No obstante, dado el predominio sociolingüístico del catalán, los redactores se veían obligados a explicar el significado de algunas palabras en español. Muchos escritores en catalán, escribieron sus artículos en español, entre ellos Joan Maragall. Con la atenuación de la censura de prensa, otros diarios (La Vanguardia (1881) o La Veu de Catalunya (1899)) quebraron el predominio del Diario de Barcelona.

Durante la Guerra Civil fue incautado y transformado en órgano del partido Estat Català, siendo publicado en catalán por Marcel·lí Perelló i Domingo. Al final de la guerra fue devuelto a sus antiguos propietarios. Desapareció en 1980, pero surgió de nuevo autogestionado por los trabajadores en 1982 en edición bilingüe. En 1984 volvió a desaparecer hasta que al año siguiente lo adquirió el Ayuntamiento de Barcelona, quien lo cedió el Grupo Zeta. Volvió a publicarse en 1986 íntegramente en catalán.

Tras producirse diversos cambios en el accionariado, la empresa editora quedó en manos de la Organización Nacional de Ciegos de España (ONCE). La posterior decisión de la ONCE de deshacerse de sus participaciones en prensa escrita para centrarse en la comunicación audiovisual permitió que los hermanos Dalmau, editores del diario leridano La Mañana, se hicieran con el control del "Brusi" en una operación que los trabajadores del rotativo consideraron fraudulenta. Pocos meses después de haberla remodelado, los nuevos titulares cerraron la publicación, a la que habían rebautizado como «Nou Diari» y habían dotado de ediciones en distintas poblaciones catalanas. La declaración de insolvencia de los Dalmau dejó a los empleados sin cobrar diversas nóminas ni ningún tipo de indemnización. No fue hasta trece años después, en 2007, que la justicia condenó a los últimos propietarios de Diario de Barcelona a pagar sus viejas deudas con los trabajadores. Como publicación en internet, Diari de Barcelona fue propiedad del Ayuntamiento de Barcelona, ya que la administración local nunca dejó de poseer una pequeña participación que le daba derecho a mantener la titularidad del nombre del periódico. El 31 de julio de 2009 Diario de Barcelona cerró definitivamente después de 217 años de historia.

Fondo[editar]

Parte de su fondo se conserva en el Archivo Fotográfico de Barcelona. El fondo recopila unas 281.700 fotografías (aproximadamente) generadas para ilustrar las noticias publicadas en el Diario de Barcelona. La temática es muy variada e incluye acontecimientos de ámbito mundial, políticos, sociales, culturales, religiosos y deportivos. Un volumen importante de fotografías corresponde a los últimos cincuenta años del diario. Muchas son imégenes de agencia con texto incorporado. El conjunto representa una fuente interesante para el estudio de la historia del siglo XX.[3]

Por lo que respecta al fondo de documentos gráficos, el Archivo Histórico de la Ciudad de Barcelona (AHCB) custodia dibujos originales procedentes del Diario de Barcelona, con trabajos de Alfons López (1950), Arnaud Dombre Arno (1961-1996), Juan Carlos Azagra Azagra (1957) Bolinaga, Alfonso Cerón Núñez (1928), Francesc Vila Rufas, Cesc (1927-2006), Miquel Ferreres i Duran (1950), José Luis Florit Rodero (1909-2000), Pedro Garcia Lorente (1920), Lluís Miracle Lavilla (1956), Pere Olivé Zaragoza (1941), Miguel Trallero Gargallo, Ximem y hasta 36 autores, con dibujos realizados en el periodo comprendido entre los años 1944 y 1984.

En 2013 se habían llegado a identificar y clasificar hasta 7.745 dibujos. De este importante conjunto de dibujos originales cabe destacar la muy abundante producción de Alfonso Cerón, con 2.986 dibujos y la de Cesc, con 2.539, el 71,3% del total de dibujos del fondo del Diario de Barcelona. A distancia se sitúan Trallero con un inventario de 429, Pere Olivé con 319, Pedro García Lorente con 307, Arno con 275 y Lluís Miracle con 223.

Del análisis de esta extensa documentación gráfica depositada en el AHCB se derivan numerosas temáticas relacionadas con las finanzas, la acción del gobierno, la política internacional, el turismo, el mercado común, el gasto público, la reforma agraria, el transporte, las elecciones, la seguridad ciudadana, las obras y el urbanismo, el desarmamento, los jóvenes, los bancos, el tráfico,... Este conjunto de temáticas conforman una notable muestra de la producción de algunos de los principales dibujantes que, con sus historietas diarias, han ilustrado los acontecimientos más importantes de un amplio periodo de nuestra reciente historia: la postguerra, el franquismo, la transición y la democracia.

A modo de ejemplo, Cerón realizó dibujos de humor de carácter político para el Diario de Barcelona, entre 1964 y 1980, la gran mayoría en la sección propia titulada “Cerón lo ha visto así”, con sátira de ámbito internacional, pero también nacional y local. Otro de los representantes destacados del fondo del Diario de Barcelona, el dibujante y pintor Francesc Vila i Rufas conocido como Cesc, se inició en 1952 en este diario, donde dibujó una viñeta diaria en la sección propia “La vida en broma”. De esta amplia labor, el AHCB conserva 2.539 originales, un conjunto de imágenes irónicas y tiernas pero también impactantes, que se convierten en un retrato de la ciudad y del país de la década 1952-1962.

La colección de dibujos originales para el Diario de Barcelona, junto con el archivo, la hemeroteca del diario y su cabecera, fueron adquiridas por el Ayuntamiento de Barcelona en 1984.[4]

Referencias[editar]

  1. Guillamet, 2005, p. 101.
  2. Núñez Luque, 1988, p. 242.
  3. Error en la cita: Etiqueta <ref> inválida; no se ha definido el contenido de las referencias llamadas AFB2007
  4. Barjau, S., Guiral, A., Sendra, E. L'humor gràfic a Barcelona. De "La Flaca" (1868) a la transició democràtica (1975-1978). Barcelona: Archivo Histórico de la Ciudad de Barcelona-EFADOS, 2015 (en prensa)

Bibliografía[editar]

Enlaces externos[editar]