Derechos humanos en Irán

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La Unión Europea y varias asociaciones no gubernamentales de defensa de los derechos humanos, como Amnesty International y Human Rights Watch, denuncian una situación catastrófica sobre el respeto de esos derechos en Irán.[1] Muchos hechos testimonian el no respeto de los derechos civiles, de la libertad de expresión y del derecho de los trabajadores por parte del gobierno iraní. La prensa relata que siguen produciéndose graves violaciones de los derechos humanos como un elevado número de ejecuciones, lapidaciones, actos de tortura y persecución de las minorías étnicas y religiosas. Según Naciones Unidas más de 600 personas fueron ejecutadas en Irán solamente durante el año 2011 sin un proceso judicial debido en Irán.[2] [3] [4] Los detenidos no tienen derecho al debido proceso, muchas veces carecen de abogado, se les niega el acceso a la defensa en juicio, no se enteran de sus condenas, son juzgados en sesiones secretas, obligados a confesar mediante la tortura y las condenas son definitivas e inapelables. El poder judicial iraní no es un poder independiente porqie el líder supremo nombra al jefe del poder judicial, que a su vez nombra a los jueces de mayor categoría.

En 2013 el representante de las Naciones Unidas denunció el gran incremento de las denuncias por violaciones a los derechos humanos y el aumento de las ejecuciones sumarias por temas que no son considerados delitos en el resto de los países.[5] En 2014 hubo 600 ejecuciones.[6]

Las principales violaciones a los derechos humanos en Irán se refieren a las detenciones arbitrarias, a las torturas, a la falta de libertad de expresión y de libertad de reunión, el mantenimiento de la pena de muerte incluso para menores de edad, la ausencia de libertad religiosa, la discriminación y persecución contra las minorías religiosas, raciales y sexuales. Las fuerzas de seguridad realizan actividades represivas contra activistas sociales, se denuncian torturas contra presos políticos y ejecuciones por uso de drogas. Según Human Rights Watch, en Irán permanecen detenidos periodistas, bloggers y activistas de derechos humanos.[7] En el siglo XXI aún se practican las lapidaciones.[8]

Las víctimas incluyen ciudadanos cuyo único delito es su género, su etnia, su religión, su trabajo, su orientación política o su orientación sexual.

Prácticas de las autoridades del país[editar]

  • Ejecuciones de prisioneros políticos iraníes de 1988
  • Ejecuciones públicas de dos adolescentes el 19 de julio de 2005.
  • Práctica generalizada de la tortura física y psicológica.
  • Población presidiaria de 150.000 personas, 60% por uso de droga.
  • Ejecuciones por uso de drogas.
  • Lapidaciones.
  • Persecución de los líderes de las minorías étnicas, como kurdos y azeris, árabes y baluchis.
  • Persecución a las minorías religiosas cristianos, sunnitas, judíos y bahá'ís.

El gobierno iraní se continúa negando sistemáticamente a que la Comisión de Derechos Humanos de las Naciones Unidas pueda entrar al país.[7] En 1996, Mohammed Chehregani, un profesor universitario, fue arrestado, encarcelado y torturado por su activismo en defensa de los los derechos culturales de la minoría étnica azeri.[9] En 1997 fue detenido el académico historiador kurdo Karimullah Tavahodi por la publicación de su libro "El movimiento histórico de los kurdos de Khorasan", que había recibido varios premios.[9] En 1995 murió a raíz de las torturas padecidas durante su detención el líder político kurdo Mohammed Ali Nawruzi.[9] Ese mismo año falleció el líder kurdo Khoda Karam Ibrahimi, también como consecuencia de las torturas que le fueron aplicadas durante su encarcelación.[9] En 1996 murió en prisión, debido a las torturas padecidas, el líder político kurdo Kazem Mirzai.[9] Los líderes opositores Hossein Mossavi y Mehdi Karoubi, permanecen detenidos desde 2011.[10] En 2012 el director de cine, Jafar Panahi y la abogada defensora de los derechos humanos, Nasrin Sotoudeh, ambos ganadores del Premio Sakharov, fueron encarcelados por su activismo en defensa de los derechos humanos en Irán.[11] También fue detenido en 2012 Mohammad Ali Dadkhah, del Centro de Defensores de Derechos Humanos. Activistas políticos y periodistas son arrestados arbitrariamente.[12]

En 2012 falleció, en prisión, el bloguero crítico del gobierno, Sattar Beheshti, víctima de la tortura.[13] En 2013 fueron detenidos, arbitrariamente, diecisiete periodistas de distintos medios independientes.[14] En 2014 fue condenada a muerte una niña, Razieh Ebrahimi, casada desde los 14 años, por haber asesinado a su marido en defensa propia.[15] En 2914 fueron encarcelados los periodistas Jason Rezaian, y su mujer, Yeganeh Salehi, él era el corresponsal del Washington Post, sin derecho a defensa.[6] En 2015 fue condenado, a la pena de muerte, Saman Nassem, a pesar de ser menor de edad, por "enemistad con dios".[16] Según Amnistía Internacional, en 2014 hubo 284 ejecuciones oficiales, pero se cree que la cifra de ejecuciones extra oficiales es mucho mayor.[17] En las cárceles las ejecuciones son diarias y masivas.[18] [19] Ha habido masacres perpetradas por las autoridades, como la de Achraf en 2011.[20] También han sido condenados clérigos, como el caso del reconocido académico Ahmad Ghabel, por denunciar masacres y persecuciones políticas.[21] [22]

Derechos de la mujer[editar]

Las mujeres padecen la condición de ciudadanas de segunda y permanecen segregadas en la mayoría de los espacios públicos desde la revolución. Las muertes de "honor", incluyendo la hoguera y la lapidación de mujeres, son frecuentes. La mujer queda relegada en cuestiones de herencia y necesita el permiso de su padre o marido para realizar cualquier actividad, sea estudiar, trabajar o viajar. Un estricto código de vestimenta obliga a todas las mujeres a usar el velo.[23] Se ven restringidas para trabajar, estudiar, incluso para participar en eventos deportivos.[24] Irán aparece situado en el puesto 137 de una lista de 140 países realizada por el Foro Económico Mundial que mide la calidad de vida de las mujeres y el índice global de la brecha de género.[25] Un informe de Naciones Unidas en 2015 describe como las mujeres son víctimas de matrimonios forzados - persiste el matrimonio infantil y la mujer necesita la autorización de su padre o hermano para casarse -, la violación dentro del matrimonio, los ataques con ácido y la violencia familiar contra la mujer. [26] A las mujeres se les impide manifestarse públicamente, incluso en el Día internacional de la mujer.[27] Las muertes de honor incluyen la hoguera y la lapidación. En sólo dos meses en 2003 fueron ejecutadas cuarenta y cinco mujeres jóvenes en la provincia de Khuzestan.

Gran parte de las violaciones a los derechos humanos están relacionadas con la cuestión de género. La ley iraní da menos derechos a las mujeres que a los hombres y les asigna menor valor.[28]

  • Según el código penal el valor de la vida de una mujer es la mitad del de la de un hombre ("por ejemplo, si un automóvil atropella a un hombre y a una mujer en la calle, la compensación en dinero a la familia de la mujer será la mitad que la que recibirá la familia del hombre")[29]
  • El testimonio de un testigo hombre equivale al de dos mujeres.[30] [28] [31]
  • Una mujer necesita el permiso de su esposo para trabajar fuera de la casa o para dejar el país.[28]
  • En la ley de herencia iraní a la mujer le corresponde la mitad de lo que le correspondería si fuese hombre.[32]

Son conocidos los casos de las detenciones arbitrarias y torturas de mujeres como Zeinab Jalalian, Sakineh Mohammadi Ashtiani, Mona Mahmudnizhad y Atefah Sahaaleh.

Derechos de la diversidad sexual[editar]

La sodomía es un crimen por lo que ambos participantes en esa relación pueden ser castigados con la pena de muerte, si las personas castigadas son adultos (mayores de 15), y sanos de mente como para poder consentirlo, el método de ejecución queda en manos del juez de la Shari'a. Un menor de edad (menos de 15 años) que consiente en una relación de sodomía, es sentenciado a 74 latigazos. (Artículos 108 a 113) La sodomía es probada si una persona confiesa cuatro veces haber cometido sodomía o por el testimonio de cuatro hombres heterosexuales. Testimonios de mujeres solteras o acompañadas por un hombre, no prueban sodomía. (Artículos 114 a 119). El "Tafhiz" (roce entre los muslos o nalgas) cometido por dos hombres es castigado con 100 latigazos. En la cuarta ocasión, el castigo es la pena de muerte. (Artículos 121 y 122). Si dos hombres "están juntos y desnudos bajo una manta sin ninguna necesidad", ambos son castigados con más de 99 latigazos; si un hombre "besa con deseo o lujuria a otro" el castigo es 60 latigazos. (Artículos 123 y 124). Si la sodomía o los crímenes mencionados anteriormente son probados por confesión, y esa persona denota arrepentimiento, el juez de la Shari'a debería otorgarle el perdón. Si una persona ha cometido los crímenes menores de sodomía y se arrepiente antes de que testigos declaren contra él, el castigo queda anulado. (Artículos 125 y 126).

De acuerdo a la Fundación Boroumand, ha habido 107 ejecuciones relacionadas con delitos de homosexualidad entre 1979 y 1990 Según Amnistía Internacional, al menos 5 personas convictas por "tendencias homosexuales", tres hombres y dos mujeres, fueron ejecutados en enero de 1990, como resultado de la política del gobierno iraní que llama a denunciar y ejecutar a todos aquellos que practiquen actos de homosexualidad. En abril de 1992, el Dr. Ali Mozafarian, líder musulmán sunní en la provincia de Fars (sur de Irán), fue ejecutado en Shiraz luego de ser convicto con cargos de espionaje, adulterio y sodomía.

Libertad religiosa[editar]

Son discriminados y perseguidos los cristianos, judíos y los musulmanes sunnitas.

Persecución a los bahá'ís[editar]

Desde su llegada al poder en 1979, el gobierno de Irán, encabezado por el clero islámico, ha perseguido sistemáticamente a los bahá’ís de Irán valiéndose de ejecuciones, encarcelamientos, tortura y una amplia gama de medidas destinadas a empobrecer y desalojar a la minoría religiosa más amplia del país.[23]

Entre 1978 y 1998, más de 200 bahá’ís fueron ejecutados por el gobierno iraní. Cientos de bahá’ís fueron encarcelados, torturados, y decenas de miles se vieron privados de sus puestos de trabajo, pensiones, negocios y oportunidades educativas.

Ante las intensas presiones internacionales, y en gran parte gracias a una serie de resoluciones en materia de derechos humanos adoptadas por Naciones Unidas, el gobierno iraní detuvo las ejecuciones y redujo en gran medida el número de bahá’ís detenidos en prisión.

Aunque las autoridades iraníes limitaron las formas más visibles de violencia directamente dirigida contra los miembros de la comunidad bahá’í, no obstante ha proseguido con su campaña de persecución, si bien por vías que claramente procuran eludir la vigilancia de los organismos internacionales de derechos humanos.

A comienzos de los años 80, el gobierno prohibió el acceso de los jóvenes bahá’ís a las universidades y facultades universitarias. A comienzos de 2004, sin embargo, en lo que parecía ser una respuesta a la condena internacional por tales medidas, el gobierno prometió públicamente cambiar de política, indicando que en el otoño de ese mismo año permitiría que los estudiantes bahá’ís se matriculasen en la universidad. Con arreglo a ello, cerca de 1.000 jóvenes bahá’ís se presentaron a los exámenes de ingreso a la universidad.

La estrategia a largo plazo del gobierno, consistente en destruir a la comunidad bahá’í sin llamar excesivamente la atención internacional, quedó cruelmente subrayada en un memorándum secreto de 1991 en el que se establecía la política que habría de regir con relación a la "cuestión bahá’í". Redactado por el Consejo Revolucionario Supremo de la Cultura y firmado por el Guía Supremo Alí Jamenei, el documento instaba la aplicación de una serie de trabas al acceso de los bahá’ís a la educación y medios de vida, las cuales constituían nada menos que un plan maestro para la estrangulación de la comunidad bahá’í. De forma significativa, establecía inequívocamente cuál había de ser el objetivo general de las autoridades: asegurar que el "progreso y desarrollo" de la comunidad bahá’í" sea atajado".

La reciente destrucción de los lugares sagrados y la denegación del derecho a la educación de los jóvenes bahá’ís, así como las continuas medidas destinadas a acosar a los bahá’ís y privarles de sus propiedades y medios de vida legítimos, indican que el plan secreto del gobierno todavía sigue en pleno vigor. Evidencias todas ellas que contradicen rotundamente las protestas a menudo reiteradas por el Gobierno en el sentido de que no hay campaña de persecución contra los bahá’ís.

El hecho es que los bahá’ís de Irán continúan viviendo en un estado precario. Se les niega el derecho a practicar su fe libremente, un derecho garantizado bajo los instrumentos internacionales, tales como la Carta Internacional de Derechos Humanos, de la que Irán es signataria. Las instituciones administrativas de su Fe se han visto desmanteladas por decreto. Los bahá’ís viven cada día conscientes de que las autoridades procuran frenar su desarrollo como comunidad, sabedores de que incluso las más nimias infracciones pueden acarrearles la privación de sus medios de vida, la cárcel o incluso peores destinos.[33]

La comunidad bahá’í de Irán no supondría ninguna amenaza para las autoridades iraníes. Los principios de la Fe bahá’í exigen que sus seguidores eviten participar en política de partidos, actividades subversivas o cualesquiera formas de violencia. La comunidad ha evitado cuidadosamente alinearse de ningún modo con cualquiera de los gobiernos, ideologías o movimientos de oposición del país.

Referencias[editar]

  1. «Irán: La alarmante espiral de violaciones de derechos humanos menoscaba los avances realizados». Consultado el 19 de abril de 2015. 
  2. «Informan de violaciones de los derechos humanos en Irán». Naciones Unidas. Consultado el 8 de febrero de 2013. 
  3. http://www.iranrights.org/english/memorial-search.php?do_search=Search&charges=1778515990&pagenum=0
  4. 7. http://www.iranrights.org/english/memorial-case-12694.php
  5. «Experto advierte aumento de violaciones de los derechos humanos en Irán». Consultado el 19 de abril de 2015. 
  6. a b «Irán: Afronta grave situación de derechos humanos». Human Rights Watch. 2015. Consultado el 19 de abril de 2015. 
  7. a b «Irán». World Report 2015. Human Rights Watch. 2015. p. 295. ISBN 978-1-4473-2548-2. Consultado el 19 de abril de 2015. 
  8. El uso de la lapidación en Irán, Amnistía internacional
  9. a b c d e Derechos humanos en Irán
  10. «Irán: Expertos piden liberación inmediata de líderes opositores». Consultado el 19 de abril de 2015. 
  11. «Irán: ONU pide liberación inmediata de ganadores del Premio Sakharov». Consultado el 19 de abril de 2015. 
  12. «Irán: ONU expresa preocupación por arrestos de activistas y periodistas». Consultado el 19 de abril de 2015. 
  13. «UNESCO urge a investigar muerte en prisión de bloguero en Irán». Consultado el 19 de abril de 2015. 
  14. «Expertos de la ONU piden liberación inmediata de periodistas». Consultado el 19 de abril de 2015. 
  15. «Irán: ONU urge a detener ejecución de mujer acusada cuando era menor de edad». Consultado el 19 de abril de 2015. 
  16. «Expertos de la ONU piden detener ejecución de joven iraní». Consultado el 19 de abril de 2015. 
  17. «Amnesty International: le régime iranien détient le record mondial des exécutions en 2014». NCRI. Consultado el 19 de abril de 2015. 
  18. «Iran - La cruauté des mollahs, avec 19 exécutions en une journée». NCRI. 2015. Consultado el 19 de abril de 2015. 
  19. «42 exécutions en trois jours en Iran». NCRI. 2015. Consultado el 19 de abril de 2015. 
  20. «Le 8 avril, anniversaire du massacre des opposants iraniens au camp d’Achraf». Consultado el 19 de abril de 2015. 
  21. Ahmad Ghabel Arrested For Revealing Vakilabad Mass Executions
  22. Reformist Cleric Ahmad Ghabel in Coma, Reported Brain Dead
  23. a b Cerrato, Rafael (2009). «Anexo 6, subtítulo La mujer». Desde el corazón de Irán: los bahá'ís: la esperanza oprimida. Vilafranca del Penedès, Erasmus. p. 408. ISBN 9788492806027. Consultado el 19 de abril de 2015. 
  24. «Irán». World Report 2015. Human Rights Watch. 2015. ISBN 978-1-4473-2548-2. Consultado el 19 de abril de 2015. 
  25. «Insult to Iran’s women». BDlive. Consultado el 19 de abril de 2015. 
  26. «Indignación por la designación de Irán en la Junta Ejecutiva de ONU Mujeres». Infobae. Consultado el 19 de abril de 2015. 
  27. «Amnistía Internacional condena la violencia contra mujeres manifestantes en Irán». Amnistía Internacional. Consultado el 19 de abril de 2015. 
  28. a b c Human Rights in Iran 2007 MEHR.org p.4,5
  29. Ebadi, Shirin, Iran Awakening : A Memoir of Revolution and Hope, por Shirin Ebadi con Azadeh Moaveni, Random House, 2006, p.117
  30. [1] Código Penal Isĺamico de Irán, artículo 300
  31. Women act against repression and intimidation in Iran, 28 February 2008
  32. (en francés) Reporte de enviado especial de la ONU, editado por Human Rights Internet, 2001.
  33. Emmanuelle Almira (2013). Despertar en Teherán. Montevideo, Uruguay, editorial Sudamericana. ISBN 9789974701649. Consultado el 19 de abril de 2015. 

Véase también[editar]

Enlaces externos[editar]